Paisanos mexicanos:

Desde la Argentina les deseo que la situación que están pasando se mejore pronto. Se por mis amigos de allá que no la tienen fácil. Por ello este capítulo del Fic va para ustedes, porque sé que en parte una buena distracción ayuda a liberar un poco la tensión. Espero sea lo suficiente para alejar un poco el tedio de no poder salir de casa y reír de lo lindo con las locuras que se me ocurren.

Para mis paisanos mexicanos, con cariño:

Aye436

Ahora bien, a todos ustedes aficionados del Fic que viven por doquier, no crean que tengo mis preferitismos, pero… seamos honestos lo que pasa en México me hace acordar a una película de ciencia ficción… y sin ir más lejos a la "fiebre española" por la que pasó Edward… merecen un poco de reconocimiento, si yo estuviera allá no sé como haría para seguir de pie, soy una histérica declarada.

Bueno, sin más aclaraciones de la vida real. Veamos…. ¡oh, si! De la película Luna Nueva, ¿ya saben que va a haber más de Edward? Je, creo adivinar cómo lo harán, lo que me lleva a otra cosa, si leen mi Fic Luna Nueva, el guión, tal vez los administradores lo borren, no lo sé porque al parecer violé un término, el que no puedo subir formato SCRIPT, me hallo averiguando que demonios significa eso, por eso si desaparece quiero que sepan que es a causa de ello.

Es todo por el momento.

Espero disfruten de lo que se viene.

Aclaración: NO SOY STEPHENIE MEYER. CUALQUIER PARECIDO CON ALGUNA NOVELA DE LA TV ES PURA COINCIDENCIA. ESTA PRODUCCION ES UNA IDEA LOCAMENTE ORIGINAL DE AYE436, CUALQUIER INTENTO DE PLAGIO… ni lo intenten.

Disfruten…

"Me muero por suplicarte que no te vallas mi vida..."- Alex Ubago, Sin Miedo a Nada.

CULLEN 17

Alice POV.

Desperté con una sonrisa en el rostro al recordar la noche anterior. Jasper y yo… digamos que descubrí el lado pasional de Jasper y simplemente… ¡lo amaba! Con todo mi ser amaba al hombre al que me hallaba abrazada bajo el lío de sábanas por los actos que nos llevaron a tocar el cielo, a declarar nuestra pertenencia y el amor por el otro. No había forma de no sentir esa felicidad que poseía.

-Buenos días, mi hadita- me besó la frente Jasper, aunque su voz sonaba soñolienta sonaba terriblemente sexy con ese acento sureño.

De hecho había bastantes formas en las que la voz de Jasper sonaba sexy… cuando decía un chiste de forma seria, cuando hablaba serio, cuando… gritaba mi nombre en serio. Sonreí al recordar como ayer gritaba, luego de esa serenata fue difícil abstenerse. Hacía unos años atrás que había dejado mi virginidad en manos del tipo más deshonesto del planeta y lo lamentaba, pero Jasper había sido toda una experiencia, con él si había hecho el amor, a diferencia de James con quien sólo fue una noche de sexo y cada quién a su casa, Bella y Angela me lo habían advertido, pero yo de necia no les hice caso y caí en la boca del lobo. Pero ahora no había forma de decir que me había arrepentido, no señor. Jasper Hale es, fue y será el amor de mi vida por toda mi eternidad y por cuantas vidas encarne en esta tierra.

-Buenos días mi general- él rió por lo bajo, el sonido mando cientos de descargas eléctricas sobre la piel desnuda de mi espalda.

-Creo que es hora de levantarnos, amor. No quiero que lleguemos tarde al trabajo.

-Eso lo hubieses predicho antes corazón- seguimos sin movernos, ambos abrazados.

-Ya sé- susurró él, sabía lo que diría a continuación pero me callé sería tan romántico escucharle- Mentiremos.

Demonios eso sonó sexy, Jazzy.

-¿Mentiremos?- dirigí mi vista a él, sus ojos azules brillaban con pasión.

-Si, llamaremos al trabajo, ambos estamos enfermos…- se acercó un poco más a mí.

-¿Enfermos?- enarqué una ceja siguiéndole el juego.

-Muy enfermos, necesitamos un día entero…

-HECHO- casi grito, él rió mientras me robaba un beso que lentamente fue subiendo de grado.

Pronto nos encontramos repitiéndonos cuanto nos amábamos, lo gritábamos… éramos uno solo de nuevo y eso me encantaba.

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Bella POV.

-¿Qué Alice faltó a su cita?- Rose me había llamado para darme la noticia inesperada del momento.

-Es lo que dije- suspiró frustrada.

-Rose, veré que puedo hacer una vez que deje a los niños en el colegio iré a ver que le sucedió, debe de estar enferma, o algo así…- dije preocupada- Le diré a Queque que prepare sopa, aunque me extraña que no te halla llamado.

-Lo sé, por eso te llamé.

-Te avisaré en cuento sepa algo. Pero ahora llevaré a Lorcan y a Grace al kinder.

-Gracias.

Con eso colgamos. Me pasé cinco minutos llamando al celular de mi atolondrada amiga, sólo para escuchar la contestadota.

-Estas llamando al teléfono de Alice Brandon, ya sabía que llamarías, sólo por si las dudas deja tu mensaje después de que la señal lo diga…- suspiré frustrada.

Alice nunca había desaparecido así como así, por lo que decidí pasar por su departamento una vez que dejara a los niños, al fin y al cabo este quedaba cerca del lugar.

-¿Tía Ali no contesta?- me miró Grace con sus ojazos verdes, mientras le daba el último bocado a su tostada.

-No, aún no.

Queque entró en la cocina tarareando una canción, últimamente estaba de un humor extraño, ella decía que era la vibra de la casa, que sentía como si fuese primavera…

-Tegmigne- dijo Lorcan con la boca aun llena, sus cachetes sonrosados inflados por la comida, daban ganas de pellizcárselos.

-Vayan a lavarse los dientes y agarren sus mochilas los espero en el garaje.

-Si, Bella- dijeron los dos hermanos al unísono, luego se echaron a correr, rodé los ojos dejando que se me dibujara una sonrisa en el rostro.

Los quiero tanto…

-¿Es cierto que planean acampar para fines de Octubre?- la voz de Queque me sacó de mis ensueños.

-Eh… si…- la miré confusa.

-El Doctorcito me lo "comentó" hoy- hizo el gesto de comillas con las manos-, aunque diría que lo soltó…- rió.

-¿Cómo…?

-Antes de que bajaras a desayunar, él bajó a prisas, al parecer se olvidó que hoy a primera hora tenía una cirugía…- me miró de forma pícara-, mientras desayunaba me pidió que le pidiera a mi esposo la tienda de campaña que guardó en casa de los Cullen, hace años que no van de campamento. De niños el joven Edward y Emmett, junto con sus padres se iban de campamento cada que hacía un buen día, pero todo cambió cuando llegó…- Queque hizo una mueca-, esa des…

-¡BELLA!- los niños interrumpieron lo que Queque iba a decir, creí tener una idea de a quien se refería.

-¡Voy!, luego seguimos hablando- Queque asintió.

-¡Oh, y Bella!- la volteé a mirar justo antes de salir por la puerta de la cocina.

-¿Si?

-Yo que tu no me paso por lo de Alice hasta el medio día- me sonrió pícara, la miré confundida- un sexto sentido me dice que la chica esta ocupada, ¿cómo decía el jefecito cuando era niño?... ¡Oh, si! Haciendo bussiness con el niño Hale…- mis mejillas se colorearon ante la idea.

-Queque… demasiada información si eso es cierto- le dije alarmada.

-Créeme que sé que eso es lo que está sucediendo.

-¿A caso Alice te dio su psiquismo?

-No, solo tengo un sexto sentido…- sonrió ella de forma macabra.

-Gracias… por el… aviso.

Me dirigí a la camioneta roja aparcada en el porche de la casa, los niños ya se hallaban en el asiento trasero, con los cinturones de seguridad puestos y arreglados con su uniforme para ir al colegio. Suspiré, no es que no me gustara dejarlos en el kinder pero desde que lo hacía las madres no paraban de lanzarme miradas y no entendía el por qué. Una vez que llegamos los niños se bajaron de la camioneta y de inmediato me abrazaron a modo de despedida, los quería tanto. Pero fueron las palabras mágicas de Lorcan que hicieron que me olvidara por completo de que las madre me miraban con cierto sentimiento indescriptible e incluso que olvidara que Alice estaba haciendo Dios sabe qué cosas con Jasper en su departamento.

-Te quiero, mami- lo último lo dijo en un susurro como esperando que yo sola lo oyera.

Me quedé estática viéndoles partir rumbo a su salón de clases donde la maestra de ellos: Zafrina Amazon, los estaba esperando.

Solo Dios sabía cuanto anhelaba que pudieran ser verdad las palabras de Lorcan. Me sentía como una mamá osa con ellos, nunca me había pasado incluso con todos los niños que había cuidado cuando era más chica solo para poder obtener dinero extra para la Universidad. Debo admitir que fue gracias a ellos que decidí que lo mío era la Literatura y que quería ser maestra en algún momento, pero no se había dado nada… y no planeaba que se diera, estaba totalmente feliz con lo que hacía ahora.

Me subí de nuevo a la camioneta y comencé a manejar rumbo al parque que quedaba cerca de lo de Alice, así podría esperar un rato por las dudas de que lo que había dicho Queque fuera verdad.

GRACE POV.

-Sonrió como Goofy- sonreí al recordar a Bella hace unos segundos atrás.

-Lo sé- Lorcan se veía orgulloso de sus palabras, y debo admitir silenciosamente que no estaba del todo equivocado, mi hermanito sabía lo que había hecho.

-Silencio clase- nos llamó a callar la Miss Zafrina.

Pronto comenzamos con el día, hoy aprenderíamos a escribir nuestros nombres, no era tan complicado como parecía. Observé mi resultado una vez que terminé… No está mal, se parece a la letra de papá, pensé con orgullo. Siempre me había gustado la letra de mi papá, por eso había prometido que cuando supiera escribir lo iba a hacer parecido a él.

Grace Elizabeth Cullen.

Si, lo sé mi nombre suena a nombre de telenovela… ¡Pero oigan, no es mi culpa! Mi abuela se emocionó al saber que iba a tener una nieta y obligó, como recuerda tío Em siempre, a papá a ponerme Elizabeth, nombre que aún no me gustaba del todo, y todo a causa de mi querida bisabuelita Elizabeth Masen, mamá de la Bu-Bu Esme. Tío Em dice que llegué a conocerla, mi papá me cuenta que cuando era más pequeña como de dos años, fue cuando ella se fue al cielo a cuidar de su esposo Edward, abuelito de papá y tío Em, papá de Bu-Bu. Papá decía que se había ido a cuidarlo porque hacía unos años que el se había ido al cielo, y ella le extrañaba, pero que siempre había sido su alegría verme.

Miré a Lorcan que suspiraba pesadamente a mi lado. Tenía las cejas juntas, y una mueca desesperada.

-No puedo- dijo al fin- ¡Me rindo Miss Zafrina!

La Miss lo miró tratando de ocultar la sonrisa que estaba por asomarse por su rostro moreno. Si la Miss es morena, y por lo que sé creo que ella es de un país llamado Brasil que queda hasta abajo de América, muy lejos de Estados Unidos.

-¿Qué ocurre pequeño?- preguntó ella con dulzura, pero no tanta como la que Bella solía usar con nosotros, era… distinto.

La dulzura de Bella era como la miel de las abejas, dulce, muy dulce. El tipo de dulzura que poseen las mamis que traen a sus hijos al kinder. Como la mami de Anne, o la de Cate, incluso la del revoltoso Bart.

-¡No me sale mi nombre!- se quejó mi hermano, volteé a mirar su trabajo.

Ahí con letras que parecían tener patas de araña se podía leer si se entendía un poco el nombre de mi hermano, bueno parte del nombre de mi hermano.

LOrCA CONNOR culen

La maestra soltó un suspiro.

-Ibas bien tesoro, sólo te faltó la "n" de Lorcan y una "l" en tu apellido sin mencionar que usaste minúsculas con mayúsculas…- Lorcan soltó un suspiro.

-¡No me sale!

-Es cuestión de práctica- le dijo la Miss.

-Si usted lo dice…- Lorcan se encogió de hombros y tomó otra hoja blanca para volver a garabatear su nombre, sonreí para darle ánimos.

-Te quedo bien- dijo una voz a mi lado.

Cuando volteé a ver de quien se trataba sentí que mis cachetitos estaban calientes como cuando tenía fiebre. Trent me miraba con una sonrisa gigante, sus lindos ojos grises me miraban con alegría. ¡Trent me estaba mirando! ¡Trent me dijo que mi nombre quedó lindo!, me pondría a bailar la danza del tío Jazz si no fuera porque él estaba al lado mío.

-Gra…Gracias- tartamudeé.

Lorcan soltó una risita a mi lado, ¡lo había escuchado todo!

EDWARD POV.

-La operación fue un excito- les informé a los familiares del señor Horowittz una vez que estuve presentable y fuera del quirófano.

-Mil gracias doctor Cullen- me agradeció la mujer del hombre-. Es usted un excelente médico, no hubiera confiado en nadie más para mi marido.

-Gracias señora Horowittz, ahora, si me disculpan…- con un movimiento de cabeza me dirigí a mi despacho.

Tomé los papeles que Irina me había dejado en mi escritorio. Estos contenían los expedientes de los pacientes que vería hoy. Tomé el del señor Horowittz para declarar que la operación había resultado y los medicamentos que debía estar tomando por lo menos en esa semana, estas eran meras indicaciones para las enfermeras. Un suave golpeteo me distrajo de mi estudio al siguiente expediente.

-Pase- dije sin mirar quién era.

-Doctor Cullen- el joven Seth Clearwater me miraba desde la puerta.

-¿Qué ocurre?- pregunté alarmado al ver la mueca de Seth.

-Hubo una emergencia… creo que debe saberlo…

BELLA POV.

Suspiré nuevamente, el parque ya se me había hecho aburrido, no había nada que pudiera hacer, así que decidí que era hora de ir al departamento de Alice y tomar al toro de las astas, esta niña nos iba a sacar canas verdes con Jasper.

Efectivamente, solo al llegar al departamento de Alice supe que Queque no se había equivocado, la chica y Jasper… hicieron sus bussiness. Jasper abandonó el departamento de Alice con una sonrisa de satisfacción que me perseguiría en pesadillas hasta que pudiera borrar la imagen mental con la que me encontré al llegar. Solo les digo esto como consejo, nunca, nunca entres en el departamento de alguien hasta que te abran la puerta, y mucho menos vayas a la cocina porque te dijo que estaba desayunando… ¡Dios creo que aún puedo ver el trasero de Jasper adornado por el mandil de cocina de Alice!

-¡Bella!- me saltó encima Alice una vez que se despidió de su novio y estuvieron ambos presentables para decirme "hola".

-¡Alice Brandon!- me quejé.

-¡Oh, Bells!- me soltó para dedicarme una mirada de cachorro perdido, me senté en uno de los sillones de la sala de Alice, mientras esta se sentaba enfrente con una sonrisa radiante- Ha sido maravilloso…

-No me des detalles, suficiente tengo con haber visto el trasero de Jasper…- ella río al ver como me sonrojaba.

-Tiene buen trasero ¿no?- me miró con una sonrisa llena de lujuria- ¡Es tan pellizcable!

-¡Ew!- chillé- Mucha información.

-¡Tan suave como el trasero de un bebé!

-¡Alice!- chillé, ella se rió.

-¿Qué?- me miró con fingida inocencia.

-Eres increíble.

-Y tu una monja- me calló- ¿Ves te callé?- rodé los ojos- Solo un consejo, cuando tu Adonis de jefe y tú…

-Alice…- la previne.

-Bella solo digo la verdad, estate preparada porque estoy segura que pronto dejaras de ser Bella la puritana.

-¿Eh?

-Lo mismo digo, ahora bien, porque tanto alboroto por saber de mí.

-Rose estaba preocupada.

-Oh.

-¿Qué le digo?- ella se encogió de hombros- ¿Me autorizas a decirle a tu cuñada que estuviste haciéndolo cual conejo Duracell con su hermano?

-¡No, Bella!- rió Alice- Solo que ella misma se enterará el próximo viernes después del partido de los niños.

-¿Es el viernes?

-Si, tendremos que ensayar esta semana la coreografía, las niñas ya fueron citadas el viernes pasado, ¿cómo se te olvidó?

-Será que en una semana mi vida se convirtió en una película de acción, primero mi cumpleaños, luego la boda… mi cabeza solo puede recordar pocas cosas ¿sabes?

-Tienes razón ha pasado mucho en dos semanas…- me miró pensativa-… y lo que viene será mejor- no me gustaron sus palabras, juro que sonó como a una profecía de Nostradamus que anuncia el fin del mundo- Ahora, llamemos a Rose, debemos ir a comprar los uniformes…

-¿Es necesario?

-¡Claro!- saltó ella- Y tú llevarás el número 17.

-¿Por qué?- quise saber.

-Lo sabrás el viernes.

Gruñí internamente, odiaba a Alice y sus dotes psíquicas, me ponían de nervios. Después de llamar a Rose, decirle que todo estaba bien y mentirle que no se había sentido bien, las tres nos encontrábamos en el Centro Comercial yendo de casa en casa para escoger el "perfecto" uniforme.

-¡Este es!- brincó Alice en cuanto se fijo en la vidriera de la casa deportiva Dexter.

-¿Negro?- pregunté.

-Con rojo- sonrió Rosalie- es el color de temporada, el rojo sangre y el negro.

-Fantástico…- fruncí el ceño al ver lo que supuestamente era la falda- ¡Alice ni loca me pondré eso!

-Vamos Bella, es fantástico, además tendremos atención de todo el campo.

-Por eso- le dije frustrada.

-Anímate Bells, seguro dejaras a cierto doctor con ganas de un poco de hielo…- rió Rosalie a mi lado, mis mejillas solo atinaron a colorearse Malditas hormonas.

EMMETT POV.

Primer día de entrenamiento. Los niños comenzaban a llegar. Mi ancha sonrisa era en parte por la alegría de lo que empezaba a hace y en parte por la noche de ayer…

-¿En serio te gustan los autos?- le pregunté sin podérmelo creer.

-Que sea una chica y en cima rubia no significa que no tenga cerebro y no me guste la buena diversión grandote- me respondió Rosalie con una sonrisa.

-Bueno, sólo quería comprobar que lo que le hiciste a mi Jeep no fue una improvisación del momento- ella rodó los ojos.

La velada había sido magnifica. Nunca me atrevería a decirlo en voz alta, pero Rose era la mujer que podría jurar, sería mi perfecta esposa. Lo sé, juré y perjuré que nunca, por nada del mundo, pensaría en el matrimonio. Pero algo en la boda del sábado me hizo abrir los ojos. ¿Realmente estaba dispuesto a vivir solo toda mi vida? Ya era bastante patético se el hijo mayor que vive en casa de sus padres y encima soltero…

-¡Hola Em!- me saludo un sonriente Jasper, lo miré confundido.

-¿Qué haces aquí?- le pregunté- Es hora de clases…

-Falté al trabajo- dijo encogiéndose de hombros, me fijé detenidamente en su rostro, tenía una chispa distinta…

-¡Jo, hermano al fin sacaste al pequeño a dar un paseo!- el gruñó ante mi apelativo, lo cual hizo que me carcajeara aún más.

-Emmett…- siseó entre dientes.

-¡Oh, vamos que ya era hora! Temía que te convirtieras en una niñita después de… ¿seis meses?

-Edward lleva más- se ofendió él pero con una sonrisa en el rostro.

-El pequeño Eddie…- suspiré entre risas- si no tuviera a Grace y Lorcan diría que es virgen.

-¿Te imaginas que siga así?

-Sería para filmar una película titulada ¿el doctor virgen?- Jasper meneó la cabeza- No queda, ¿verdad?

-Nah…

-Mmm… ¡Ya sé! ¿Qué tal virgen a los 107?- Jasper se rió de mi ocurrencia- ¿A qué suena bien?

-¿Edward a los 107?- se carcajeó Jasper- No estaría mal…

-Lo peor de todo es que Bells está en su casa y el animal no despierta- a veces era imposible comprender la compleja mente de mi hermano, para mí era muy obvio que entre ellos dos la química echaba chispas, y las ecuaciones matemáticas podían dejar en claro que ese par era el uno para el otro.

-Es cabezón- suspiró Jasper-, sólo espero que no vaya a cometer alguna locura…

-¿Cómo que?- quise saber.

-Digamos que Edward no esta del todo feliz con la idea de… que ella sea una empleada de él…

-Oh. Ya veo- mi hermano necesitaba ordenar sus prioridades.

-Es patético.

-Lo sé.- miré a mi alrededor- ¡Demonios! ¿Jazz me ayudas a terminar de acomodar? No falta mucho para que llegue mi primer grupo de niños.

-¿Cómo se llamaba el equipo?

-Los Vampires de Chicago.

-¿Vampiros?- Jasper me miró boquiabierto.

-Para la victoria inmortal…

-Estás loco.

-¡Pero me adoras!

Jasper rodó los ojos.

ROSALIE POV.

Vampires de Chicago… Vampires de Chicago…

-No, no se me ocurre ninguna canción- dije luego de un rato de pensar en todas las posibles canciones.

Las niñas nos miraban con carita consternada ¡Eran tan divinas!

-¿A fuerzas debe de ir el "de Chicago?- preguntó Grace de pronto.

-Mmm…- Alice se encogió de hombros.

-¿Por qué no modificamos la canción de High School Musical?- preguntó ella.

-¿De qué cosa?- pregunté sin entender a qué se refería, Bella se rió ante mi falta de información.

-Una película de Disney- se apresuró a decir Alice a quién ya le brillaban los ojos con algo…

¡Bingo, Grace!

Bueno chicos no quise hacerlos esperar, por lo que tuve que dividir este capítulo en 2 partes, en la que sigue… vendrá el adelanto del capítulo anterior, por lo que en este no habrá probadita de lo que viene jaja. Muchos especularon sobre bastantes cosas… dejenme decirles que no saben lo que les tengo preparado…

Por cierto empezaré una encuesta, quiero saber qué opinan sobre… cuándo y dónde deben de "avanzar con la relación", o como diría Alice: ceder a los sentimientos, nuestros queridos personajes (B/E), por lo qué…

¿Cuándo y dónde te gustaría que fuera el primer beso de Bella y Edward?

a. En Halloween, en una fiesta montada a lo Alice.

b. En Navidad, bajo el muérdago de una forma más romántica… (para este tengo una idea buenísima si sale ganadora)

c. En un partido de baseball (que vendrá próximamente)

d. Por accidente

Bueno, eso es todo… quiero que sepan que leo sus PM, me hacen sentir bastante feliz, por eso les digo NO VOY A ABANDONAR NI LA NANA NI THE PRINCESS, tal vez Luna Nueva no pueda subirlo porque me dijeron en un review que iba contra las normas…

Les comento que no había actualizado antes por causa de exámenes, les cuento que promocioné el primero, y faltan dos calificaciones que me den más otros dos exámenes por hacer. Mil gracias por su apoyo.

XOXOX

Aye436