Hola chavas, y chavos si es que hay…

Lamento haber tardado tanto, quisiera decir que fue por causas placenteras, cuando no ha sido así. Estuve con cuadros gripales desde hace dos semanas y medio, con picos de fiebre horribles y una tos espantosa. El médico me mandó hacer estudios para descartar que no sea A1H1, antes de que se alarmen déjenme aclararles que fue una BRONQUITIS, es decir, nada parecido a el virus porcino; así que por causa de los estudios y por andar estudiando, en cima, para la Facultad no encontré tiempo para poder ponerme a escribir como Dios manda este hermoso Fic. Así que NO DUDEN. NO LO VOY A ABANDONAR, se los repito AUNQUE TARDE NO LO ABANDONARÉ.

En cuanto a que nuestra invitada sea Voctoria... jajaja lean a ver que pasa.

Bueno, ya basta de cháchara, a lo que vamos.

Enjoy!

Aclaración: LOS PERSONAJES SON PROPIEDAD DE S. M. Y SUMMINT, LA HISTORIA EN SU TOTALIDAD ES PERTENENCIA DE SU SERVILLETA POR LO QUE CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD O ALGUNA DE LAS NOVELAS MEXICANAS, ES PURA COINCIDENCIA.

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"Mantengo la esperanza de ser capaz algún día, de no esconder las heridas que me duelen al pensar, que te voy queriendo cada día un poco más. ¿Cuánto tiempo vamos a esperar?" Sin Miedo a Nada, Alex Ubago.

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LA HUÉSPED

Bella POV

Jasper tomó su copa y se paró, aclarándose la garganta para atraer la atención de los presentes. Principalmente la de Emmett y los niños que no paraban de comentar acerca del partido. Edward a pesar de seguir en su propia burbuja se mostró atento a lo que Jazz iba a decir.

—Ustedes saben que…, —comenzó nervioso provocando que le saliera un poco de ese acento sureño característico de él— Alice y yo debemos decirles algo importante.

Rosalie que estaba a mi derecha los miraba emocionada. Incluso yo misma sabía lo que venía a continuación, Alice casi no podía estar sentada más tiempo.

—¡Nos hemos comprometido!— chilló mi amiga sin poder contenerlo más.

Pronto la feliz pareja se vio envuelta de abrazos y besos de felicitaciones.

Tenía que darle el crédito a Jasper, el restaurante era ideal para el anuncio de semejante noticia. Era uno de esos elegantes cuyas paredes eran de madera y algunas poseían peceras, el estilo era moderno, pero se notaba que la temática era marítima, pero no por eso dejaba de tener un ambiente romántico.

Estaba segura de que en cuanto Charlotte se enterar del compromiso de su hija empezaría con los preparativos para la boda.

Otra Boda…, suspiré en mi fuero interno. Mis amigas se me iban. Bueno, no se iban del todo, pero ya no sería lo mismo. La vida de casados es distinta a la de la soltería, y yo estaba segura de que terminaría siendo la tía solterona de los hijos de mis amigas. El amor parecía que no era para mí…

No me malinterpreten estoy enamorada, pero eso no esta bien, tengo miedo que las cosas no salgan como debían y que termine lastimándome. Por eso sería mejor que me alejara, que empuje estos sentimientos en lo más profundo de mi ser como un recuerdo preciado dentro de su caja de recuerdos.

—¿Eso quiere decir que serás nuestra Tía?— Lorcan estaba tan o más emocionado que Alice con la perspectiva de eso.

Rosalie no paraba de elogiar a su hermano.

—Debo decirte algo Alice, ahora que seremos casi hermanas— habló la rubia— Si llegas a romperle el corazón a mi hermanito… serás el duende sin cabeza. ¿De acuerdo?

Alice como era típico en ella comenzó a reírse a más no poder, si mi amiga estaba definitivamente loca.

Edward con el semblante serio y su misma postura de antes felicitó a nuestros amigos, no me pasó desapercibida la mirada de reproche que le daba Jasper a mi jefe.

De pronto la realidad me pegó de frente, era como si la neblina que hay en un camino, a mitad de la noche, se hubiera despejado un poco para poder apreciar lo que estaba más cercano, pero aún así el final era imposible de ver.

Jasper sabía algo. Algo que Edward no quería que supiéramos, algo de lo que estaba segura iba a cambiar muchas cosas. Algo cuyas consecuencias serían las menos sospechadas por todos los que nos rodeaban.

Miré con pánico a Grace y a Lorcan, ¿qué tanto una decisión de un adulto puede cambiar la vida de un niño?...

No estaba del todo segura. Pero pronto, mucho más de lo que temía, lo averiguaría.

***

El fin de semana transcurrió como siempre…

El sábado llevé a los niños a de paseo a un centro comercial, dónde me reuní con una eufórica Alice. La aventura terminó en el desastre de la diversión cuando Lorcan tomó una de las patinetas de la tienda de juegos y sin querer patinó y chocó contra una pirámide de Barbies que estaba a mitad del camino.

El dependiente nos echó del lugar sin necesidad de armar alboroto gracias a las habilidades de Alice, su don de la persuasión actuaba con todo el mundo.

El ambiente cambió un poco al llegar a la casa, esa tarde Edward había regresado temprano del Hospital. Se le veía pálido y ojeroso, más de lo de costumbre. Pero eso no impidió que se alegrara al ver a los gemelos, por primera vez en semanas esa chispa de alegría le brotó en los ojos aunque fuese por unos minutos, ya que después se pasó el resto del día ignorando mi presencia olímpicamente, lo cual no me molestó… bueno, sí me molestó, aunque no lo suficiente para que pudiera preparar mis maletas para ir a la casa de Alice, quien esa noche había organizado una pijamada con Rosalie, quería aprovechar al máximo su tiempo de soltera, según sus propias palabras. Alice nunca cambiaría.

Así que antes de que me vinieran a buscar las dos diablillas desaparecí de la mansión Cullen después de despedirme de los gemelos, y pedirles que se portaran bien. Gracias al cielo no me topé con Edward.

La noche con las chicas fue como cualquier otra. Hablando de todo un poco me enteré de que Rosalie por fin había decidido que le daría una oportunidad a Emmett, pero él aún no tenía ni idea, así que iba a esperar recién hasta término de mes para poder llevar a cabo un plan que tenía en mente.

Cuando tocaron, por enésima vez, el tema Edward Cullen, la historia fue distinta. Ellas, a lo igual que yo, habían observado el comportamiento aislado y frío de Edward hacía con los demás que le rodeaban.

—Algo le pasa— dijo Alice.

—Esta actuando extraño desde hace dos semanas— le comenté.

—Ya se le pasará, debió de pasar algo en el trabajo…— intentó excusar Rose.

—No lo sé, sólo espero que no continúe así o Lorcan y Grace se van a enfadar con él…— dije soltando un suspiro.

Los niños no eran para nada tontos, ellos se daban cuenta de que su padre "había vuelto atrás", según las palabras de Lorcan, Edward actuaba así antes de que yo llegara a la Mansión a trabajar.

-

Regresé a la Mansión el domingo ya bastante entrada la noche. Habíamos cenado en la nueva casa de Angela en el centro de Chicago que quedaba a horas de distancia de nuestras nuevas residencias, aún así el momento fue fantástico. Angela estaba muy feliz, Ben era encantador. Y como las típicas parejas recién casadas derrochaban miel y azúcar por todos lados.

No me topé con nadie al subir a mi recámara, las luces estaban apagadas. Por lo que supuse que los niños ya estaban en la cama… Pues claro, si son casi las doce de la noche. ¿Qué pensabas, qué te iban a esperar despiertos? Me reprimí mentalmente.

Este cambio no me estaba gustando, me hacía sentirme fuera de lugar. Tal vez todo se había dado demasiado rápido o había hecho algo que logró que las barreras que se habían levantado al principio volvieran a caer…

Desde esa noche mis sueños eran pesadillas cuyo escenario principal era el Bosque de Forks, algo irónico ya que desde que tengo memoria odio esos troncos verdosos. Lo que hacía que el sueño fuese una pesadilla era el que yo me encontraba caminando por ellos, tratando de alcanzar algo que se me escapaba de las manos y cuando me daba cuenta de que no podía alcanzarlo caía al suelo de bruces y la sensación de soledad y vacío se apoderaban dentro de mí logrando que durante dos semanas me despertara llorando…

Grace POV

—¡Ya no soporto a papá!— exclamó Lorcan a mi lado ese Jueves a la hora del recreo.

La Miss Amason estaba regañando a Leslie, una de mis compañeras, por haber hecho llorar a Suzy. Esa nunca cambiaría. Leslie siempre molestaba a todo el mundo.

—¿Crees que yo si?— le miré seria.

—Obvio que no,— empezó él— pero debes de admitir que papá si sigue así, hará que Bella se vaya… y no será nuestra mamá…— añadió con la voz quebrada.

Me volteé para abrazarlo, sabía como se sentía. Yo me sentía igual. No era justo que papá se la cobrara con Bella. ¡Ellos eran como el Sol y la Tierra! Uno no podía estar sin el otro. ¿Es que nunca se darán cuenta?

—Los adultos son complicados— dije pensando en voz alta, Lorcan soltó un bufido en mi oreja, ya había parado de llorar.

—Papá es el único complicado…— se soltó para poderme mirar— Ahora pienso que tío Em tiene razón y papá necesita descargar su fustarción, sino Bella nunca será nuestra mamá… y… no quiero pensar en eso.

—Yo tampoco, lo bueno es que papá no se ha fijado en alguien más…

—Y si llegara a hacerlo prometo que le haría un sinfín de bromas como esas de las películas, para que se valla y así papá y ma…, digo Bella, estén juntos para siempre… — sus ojos se iluminaron ante la idea— ¿Te imaginas? ¡Hasta podríamos llegar a tener más hermanitos!

—¡Quiero una hermana!— dije de inmediato.

—¡Hey!— Lorcan me miró mal— ¡Ofendes mis sentimientos!

Me reí ante su "dramático" momento.

—No es de que no te soporte, pero… quisiera poder jugar con alguien más a las muñecas.

—¿Crees que yo no quisiera jugar con alguien más a la pelota?

—Entonces ya esta decidido— me levanté de golpe—, Bella y papá deberán darnos un hermanito y una hermanita.

—Zafo de cambiarles los pañales— me imitó Lorcan saltando de su asiento.

—¡No es justo!

—Claro que lo es, además…— me miró divertido— eres una niña.

Le dirigí una mirada asesina. Por un momento mi querido hermano tuvo miedo, lo pude ver en sus ojos verdes.

—No. Es. Justo— le dije pausadamente.

—¿Ah, no? — rió— ¿Y qué harás para impedirlo?

—Tú lo pediste…

Me lancé a correr detrás de él como cuando un león ataca a su presa…

Bella POV

­—Y entonces… ¡le gané! — me contó entusiasmada Grace— ¡Le gané a Lorcan en la carrera!

—Eso fue porque te dejé que me alcanzaras— dijo Lorcan cruzándose de brazos—. Bu-bu Esme me enseñó que hay que ser caballeresco.

—Caballeroso— le corregí.

—Eso. Porque queda bien con las niñas…, aunque en mi opinión hay algunas que no lo merecen…— miró a su hermana, la cual no le hizo caso alguno ya que se encontraba tomando lo que le quedaba de la sopa de verduras que Queque nos había preparado.

—Lorcan— le regañé. Sus mejillas se encendieron y agachó la cabeza en forma de perdón.

—Lo siento— murmuró bajito.

Me acerqué a darle un beso en la frente mientras les retiraba los platos para servirles milanesas.

La verdad las historias de Lorcan y Grace lograban que me distrajera un rato, de hecho parecía que desde hacía semanas era cómo si fuera una de esas psicólogas que se sientan a escuchar la vida, pero si que ella disfrute de la suya. Definitivamente este cambio me estaba volviendo loca.

Queque me sonrió en cuanto entré en la cocina, ella se encontraba terminando de freír la última milanesa, cuando se escuchó que la puerta que daba al garaje- estaba a un lado de esta- se abría lentamente. Mi corazón palpitó como cada vez que sabía que él se acercaba. Traté de ignorar los locos latidos de mi órgano delator antes de que Edward entrara por completo en la cocina.

Estaba pálido y ojeroso. Parecía no haber dormido bien en días… ¿Y a ti qué te importa? Me reprimí. Tratando de evitar su mirada y evadir su hostilidad por completo me dirigí con el plato que Queque me acababa de tender hacia el comedor. Lorcan ya había escuchado a su padre entrar, por lo que el niño pasó como bólido al lado mío para recibir al recién llegado. Grace, mientras tanto, se quedó sentada rodando los ojos. La miré cuestionándola.

—Es la hora de la comida. No he terminado de comer. Y sé de modales— respondió ella a mi pregunta no formulada.

Le sonreí con ternura. Grace definitivamente era toda una adulta en el cuerpecito de una niña de cuatro años.

—Vamos papá— Lorcan jalaba a Edward de un brazo. De inmediato Queque llegó desde la cocina para poner un plato extra en la mesa.

Edward se sentó serio, con la vista fija en el mantel. Cómo siempre que me encontraba en el mismo lugar dónde él. Desde hacía por lo menos dos semanas que nunca habíamos estado en el mismo lugar por más de dos minutos, esta vez parecía ser la excepción o al menos eso pensaba.

—Queque te pido que acondiciones el cuarto de huéspedes— le pidió Edward serio.

—¿Tendremos visitas? —preguntó Grace confundida.

Miré a Edward unos segundos, estaba tenso. Todos, incluso Queque, le miramos a la espera de una respuesta.

Luego de lo que parecieron siglos de espera, al fin habló.

—Algo así…

—Pero…— empezó a hablar Lorcan— ¿Quién viene?

—Una amiga…— Grace lo miró cuestionándole— Tanya D'Nali— respondió Edward soltando un suspiro—, es la Doctora que trabaja conmigo en el Hospital, ha tenido un accidente, no tiene familiares cercanos y… ofrecí la casa para que se quede. Por lo que pido que su estadía en esta casa sea amena.

—¿Qué es anena? —preguntó Lorcan.

—Que no quiero ningún problema— Edward miró a sus hijos de forma severa.

—Ellos nunca han hecho nada malo— salí en su defensa.

—No digo que lo hallan hecho… además no los conoces, han hecho travesuras de vez en cuando…

No fueron las palabras de Edward lo que me enojaron, fue su tono y su mirada fría. Si no fuera porque los amaba demasiado ya me habría ido de aquél lugar. No podía abandonar a mis angelitos.

Sin terminar de comer me retiré de la mesa, excusando que estaba exhausta. No quería estar ni un minuto más cerca de Edward Cullen al menos por ese día.

No entendía cuál era su problema.

¿Por qué la llegada de esta Doctora me ponía nerviosa? ¿Por qué el cambio en Edward? Ya había descubierto que estaba enamorada de él, pero los acontecimientos presentes ¿lograrían destruir aquel sentimiento? No, no podrían. Le amaría así el mundo se acabase mañana y el me odiara como parece estarlo haciendo…

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U.u Hasta aquí el capítulo. Lo sé, me llevó demasiado. Lo siento.

¡Jaja! ¡No fue Vicky! Sólo esperen a ver que sucede con la "Doc" -.-'

Espero que la longitud (8 Págs.) lo valga XD.

A todos los lectores que estaban alarmados por mi ausencia, no se preocupen Aye esta acá y de aquí de veritas que no se mueve XD- aunque la intenten quitar-, digo esto porque algunos de ustedes saben ha habido problemas con los súper críticos del FANDOM, según ahí reglas que se quebrantan y no sé que tanta cháchara, la verdad a mi ya me va y me viene, tal vez no actualice muy pronto Tras Bambalinas, por lo menos hasta que las aguas se calmen… En cuanto a Ready, Set, Go! Ni Mee ni yo tenemos intención de dejarla, es una historia que nos ha atrapado demasiado (incluso llegamos a encontrar cosas interesantes sobre la WWI).

Además queridos lectores, pronto M.-Way y yo les caeremos con una sorpresa, así que estén atentos.

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE "LA NANA SWAN":

—Deja de lloriquear mocosa, al fin y al cabo ya podrás tener madre— me dijo con aire mandón.

Un par de lágrimas corrieron por mis mejillas, quería a Bella…

Ooops, espero no haber adelantado mucho.

Sorry, las cosas se irán acelerando en la historia, ya lo verán. ¡Debemos llegar a Navidad!

Bueno gente. Espero que pasen unas lindas vacas, yo disfrutaré de una semana.

Nos leemos pronto.

XOXOX
Aye436.