.Capítulo 6: El baile escolar, en la mira parte 1

Subtítulo: Esto debe ser una equivocación parte 1

Pareja principal: Tatsuya x Mayumi (4)

Parejas secundarias según los votos:

MikihikoxMizuki: 1

LeoxErika: 3

Masaki x Miyuki: 1

MikihikoxMizuki: 0 (Pareja agregada)

(Aún continúa la secuencia de votos así que no dejen de votar amigos que la pareja con más puntos le haré un especial n.n, hasta ahora van estos seleccionados por ustedes, pero recuerden aún quedan más, así que no se desanimen y sigan votando.)( :D )

El baile escolar, en la mira parte 1/ Esto debe ser una equivocación parte 1

Previos….

. —Mayumi?

. —Me tenías preocupada—soltó de golpe Mayumi, aferrándose más a él. —pensé por un momento que no regresarías…

. —Gracias a ti he regresado—beso su frente, sonrojando a Mayumi al instante

. —Se lo tenían bien guardadito chicos—escucharon una voz picara oculta detrás de las cajas.

. —Pero si tú eres…

Actualidad…

—Ono-sen…sei?... ¡¿p-pero cómo?!—pregunto una sobresaltada Mayumi que rápidamente se apartó de Tatsuya, tratando de ocultar inútilmente su sonrojo de la mirada picara de la castaña; que solo se limitó a sonreír, saliendo por completo de su escondite.

— ¿Cuánto tiempo lleva escondida detrás de esas cajas Ono-sensei? —pregunto Tatsuya manteniéndose en su lugar, no por que quisiera estarlo y permanecer en el helado y resbaladizo suelo; sino por el desgaste físico que le había generado la lucha contra el misterioso ser que habitaba dentro de su cuerpo, logrando controlar el diminuto sonrojo que se asomaba por sus mejillas.

— ¿No sería más importante que te revisara un médico, Tatsuya-kun o…en tu caso quizás una enfermera personal?—molesto Haruka tratando de cambiar el tema de conversación, ocultando sabiamente sus apuntes en medio de sus pechos, donde nadie los atrevería a tocar al menos que fuera un verdadero pervertido.

—Si cambia la conversación por una inútil forma de escapar a una pregunta, será mejor que omita cometarios y salga de la vista de los demás.

—Shiba-kun, no seas grosero con Ono-sensei—regaño como una madre a su hijo Mayumi, dando la cara en medio de aquel incomodo ambiente que comenzaba a formarse alrededor de ellos.

—…..—Tatsuya no dijo nada al respecto, estaba cansado de discutir siempre por lo mismo; cada vez que se daba la situación y había personas escuchando su "tranquila" conversación, que solo era un juego de palabras donde la astucia y la inteligencia participaban constantemente en una travesía de la cual la mentira lograba sobresalir cada vez que daban un paso en falso y las excusas salían sobrando.

—Tat-, Shiba-kun!

—Déjalo Mayumi-san, él siempre es asi cuando algo logra incomodar, esa minúscula parte de "perfección y tú eres solo un ser insignificante para mí", con el cual está programador—se sonrió Haruka ante lo último, ni ella sabía de donde había sacado tal miserable pero ofensivo intento de insulto el cual había caído justamente en el orgullo del ojiazul.

—Quizás tenga razón Ono-sensei—rio por debajo la Saegusa, haciendo bufar al Shiba mayor que aparto la mirada de ambas mujeres

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7:45 PM, 15 minutos antes del baile escolar….

Todo parecía aparentemente arreglado para entonces, ningún rastro quedo del inoportuno incidente de esa tarde, pero en la mente de nuestros protagonistas quedaría grabado por el resto de sus días. Los primeros en llegar fueron Leo y Erika, que "casualmente" habían llegado al mismo tiempo al punto de reunión, ignorantes de que el destino les tenía algo preparado desde hace mucho tiempo.

—Al perecer fuimos los primeros en llegar—comento Leo intentando alivianar el ambiente

—Buena deducción genio, ¿y que te hace pensar que fuimos los primeros en llegar? —pregunto sarcástica Erika, la cual vestía con un elegante y provocativo vestido sin tirantes, color rosa; con la espalda ligeramente al descubierto, zapatillas blancas de cuerdas que le llegaban hasta las pantorrillas y finalmente un listón del mismo color adornando su sedoso cabello, que en este momento lo mantenía suelto de las ataduras de las ligas para el cabello.

—Erikaa…no seas tan pesada conmigo al menos por esta noche—le miro de reojo, contemplando discretamente lo bella que se veía esta noche—"Si tan solo no fueras tan testadura, quizás yo… ¿en qué rayos estoy pensando?, hablamos de la misma Erika de siempre, no puede cambiar de la noche a la mañana, ¿o sí?, ¡aghrr…maldición!, ¡como odio esto!" —llego a pensar, dándose bofetadas mentales, negando la remota idea de querer formalizar con ella algo más que una simple amistad.

— ¡Ja!, como si eso fuera posible, primero muerta al dejar que me humilles delante de todos—le tomo de la corbata , cortando la distancia que había entre ellos dos; estando a milímetros de rosar con sus labios—¿O es que al caso ya no te sientes lo suficientemente hombre para enfrentarme? —reto, deshaciendo su agarre al momento; ignorando el pequeño sonrojo que le había provocado.

— ¡¿Q-Qué?! —pregunto Leo fuera de sí, retrocediendo torpemente unos cuantos pasos de Erika de manera inconsciente—¡¿Quién te crees para decirme que no soy lo suficientemente hombre para darte frente a tus estúpidas peleas?!, ¡un verdadero hombre sería capaz de eso y de más! —defendió su hombría, mirando fijamente a sus ojos; con esa seguridad en la cual persistía en permanecer.

— ¿Ah sí?, entonces demuéstralo

—Te lamentaras el haberme provocado Chiba Erika—sonrió de lado

—Eso lo ve-

De un momento a otro los labios de Leo la callaron en un suave pero gentil beso inexperto, que lentamente fue profundizado; gracias a que ambas partes correspondían al pequeño "reto", que habían generado entre sí, olvidándose de todo a su alrededor y de las diferencias que tenían; hubiera durado más sino fuera por la necesidad de volver a recuperar el oxígeno de sus pulmones.

—Yo…

—Esto debió ser una equivocación…es…es practicamente imposible… ¡i-idiota!, ¡me robaste mi primer beso!—abofeteo Erika al pobre de leo que despertó de su ensoñación, por el impacto de aquel golpe sonoro que lo dejo en el suelo; con un gran dolor y una marca "permanente" de la mano de la pelirroja en su rostro.

—Tks…yo te lo advertí—se quejó un adolorido ojiverde, sobándose el área afectada con una de sus manos, levantándose del suelo en el proceso.

—Como sea—bufo Erika dándole la espalda rezando a sus dioses que el sonrojo desapareciera de su rostro y su corazón dejara de latir de forma descontrolada, por lo que consideraba un desconsiderado y abrupto beso que no deseaba de él; no de su juguete de peleas con el cual podía sentirse ella misma sin la necesidad de contenerse como lo hacía con la mayoría de los demás, algo dentro de ese pequeño corazón cambio en ese momento el cual no era capaz de definir. Lo mismo sucedía con Leo, pero con la única diferencia que desde el momento que la conoció llego a experimentarlo más de una ocasión pero en pequeñas porciones que fueron acumulándose, estallando en un sorpresivo beso que lo hacía dudar hasta de su misma existencia—Pero prométeme que no se lo contaras…

—A nadie—termino Leo la frase, pensando exactamente lo mismo que ella—Por mi está bien… ¿y tú?

—No podría estar más que de acuerdo

8:00 PM…

Eran las 8 de la noche y todo el grupo ya estaba reunido en una gran mesa redonda, suena muy trillado pero ese fue el tipo de mesa que escogió Suzune para el evento, pensando que era mejor que esas triviales mesas rectangulares que tenían por tabú en algunos lugares, incluso en los hogares familiares donde hasta las familias de clase media las poseían.

Incluso cuando todo parece perdido, al final del camino siempre habrá una luz que te guie de vuelta por el camino correcto….

—"Me siento humillada a lado de ella" —miraron con recelo Erika, Miyuki, Mayumi y Mary los pechos de Mizuki, la cual fallidamente intentaba no llamar la atención por sus súper desarrollados atributos que eran la tentación de la mayoría de los hombres de la primera preparatoria.

—"Algo me dice que esto no terminara bien para Shibata-san"—pensó Mikihiko, ofreciéndole gentilmente su saco a la portadora de los ojos espirituales, o como el solía llamarle dentro de su mente: los ojos de la verdadera luz espiritual; salvándola de las miradas resentidas que recibía de sus propias compañeras, que inútilmente deseaban que existiera algún remedio a su "deficiencia".

—G-Gracias, Mikihiko-san—agradeció tímidamente Mizuki, aceptando el saco, con el cual cubrió de los ojos de los demás, el problema que le atormentaba día y noche a donde quiera que fuera.

Por otro lado Tatsuya se encontraba en una complicada situación, nuevamente estaba en medio de las dos únicas mujeres que lograron entrar a su contrito corazón; si el creyera en el karma, diría que hasta el mismo kamisama deseaba verlo sufrir por algún pecado que cometió en el pasado.

—Qué suerte tienes Tatsuya, ¿no es asi Mikihiko? —golpeo Leo levemente con el codo al nombrado, que fue sacado abruptamente de sus pensamientos; con toda la intención de animar el ambiente, provocando un diminuto sonrojo en Tatsuya, que prefirió ignorando hurgando su celular al igual que Mikihiko que miraba a otro lado haciendo como que la virgen le hablaba—Katsuto-san…

—No me mires a mí, dile eso a alguien que realmente le importe—contesto al instante el Juumonji, tomando un sorbo de su bebida dando por terminada la conversación

—Hanzou-san…

—Lo siento Leonhart-san—bajo la mirada el castaño claro

—Suzu-

—A mí no me metas en tus problemas—contesto tan cortante como siempre la morena retomando su lectura

—Leonhart-san yo…

—Un momento Shizune-san—callo inconscientemente a la pobre Kitayama, que luchaba por ser escuchada—Kanon-san usted….

— ¿Y a ti que te importa si Tatsuya termina asesinado por alguna de las dos?—pregunto un tanto resentida la peli morada, que deseaba acribillar en esos momentos a su novio Isori Kei; que llevaba unos minutos de retraso—"Kei, te juro que si no llegas en media hora terminaras peor que la primera ver que me hiciste llegar temprano a nuestra primera cita" —apretó a la pobre servilleta que no tenía la culpa de nada.

—Leo…

—En un momento Shizune-san

—Asuza-san, Honoka-san, ustedes si responderán a mi pregunta ¿verdad? —pregunto esperanzado, abogando por sus dos últimas oportunidades de darle final a su tormento.

Ellas se miraron entre sí, para responder con una simple y sencilla palabra de dos silabas; que serían la ruina del castaño —No

—Pobre Leo, nadie le hace caso, si tan solo escuchara a la persona que desde hace tiempo ignoro—molesto Erika, con una sonrisa burlesca que picaba el orgullo del Saijou.

— ¿Hablas de ti? —devolvió Leo, sonriendo de igual manera, con la mirada fija en ella.

—"¿Los detenemos?" —cuchicheo Honoka a Asuza, que rápidamente paso el comunicado a los demás, que los dejaron por su lado; siguiendo en sus asuntos.

Los minutos pasaban y poco a poco los invitados comenzaron a llegar, dando lugar a la primera canción de la noche.

Si conociéramos el verdadero significado del amor, podría confesarte correctamente lo que he sentido por ti desde la primera vez que te vi…

Cosa que la suerte de Tatsuya fue un momento tan peculiar que término bailando las primeras 3 canciones con casi todas las integrantes del consejo estudiantil, como lo había hecho la vez anterior; a diferencia que esta vez cada una termino bailando con otro compañero de baile, como les explicare a continuación:

Kanon y Ken, Mizuki y Mikihiko, Erika y Leo, Mari y Naotsugu, que llego en el preciso momento; Katsuto y suzune, Hanzou y Honoka, en cuanto Azusa y Shizuku, terminaron bailando con otros estudiantes que de manera caballerosa pidieron su mano para que bailaran con ellos el resto de las canciones. En cuanto Miyuki, justo cuando tendría la oportunidad de por fin bailar con su Onii-sama tuvo que arreglar un asunto en el tocador, (quien es mujer comprenderá "ese" asunto) quedando solo Tatsuya y Mayumi en la pista.

—Saegusa-san, ¿le gustaría…

—Shiba-kun, tu querrías….

— ¿Bailar conmigo esta canción? —terminaron la frase al mismo tiempo

Fue ahí cuando nos dimos cuenta que terminábamos la frase del uno del otro, que finalmente comprendimos que lo nuestro no era solamente amistad…

Con una sola mirada entendieron que era el momento de comenzar a danzar, en la suave melodía de la canción, Tatsuya rodeo su brazo izquierdo sobre la cintura de Mayumi y con la otra, sujeto su mano derecha, finalizando Mayumi con su mano izquierda, la cual sujetaba suavemente el hombro de Tatsuya; acortando ligeramente la distancia entre ellos dos.

Rojo y azul seguían conectados entre sí, con un brillo el cual reflejaban muchas cosas, de las cuales una de esas era el amor que sentían el uno por el otro, deseando que el tiempo nunca avanzara y fueran cruelmente separados por los asares del destino; ignorando un pequeño detalle: Miyuki.

—"Tatsuya-kun" —murmuro Mayumi—"¿Tú me crees una persona egoísta?"

—"¿A qué viene esa pregunta Mayumi-san?"

—"Por nada en específico…Tatsuya-kun" —contesto lo suficiente oíble para él, floreciendo una pequeña sonrisa en su rostro de porcelana; el cual oculto de su vista recargando la cabeza en su pecho.

Cuando amas a alguien solo importa el ahora y se escucha el silencio…

—"Al parecer alguien disfruta más el baile que los demás"—murmuro Erika con cierta picardía, notando la cercanía que tenían Tatsuya y Mayumi, mirando a lo lejos como el Shiba mayor recargaba su cabeza sobre la de su pareja; disminuyendo la velocidad de sus pasos.

—"Esto es de fotografía" —contesto Leo manteniendo el paso de Erika evitando ser machacado por alguno de sus pies—"Pero hablando enserio, no creo que termine bien, si Miyuki los ve de esa manera"

—"Me olvidaba de ese pequeño detalle, debemos actuar pronto si queremos evitar un trágico accidente"

—"En ese caso…"—le miró fijamente a los ojos—"¿Quieres acompañarme en la siguiente canción?"

—"Por supuesto" —sonrió Erika con un brillo especial en sus ojos que demostraban lo fascinada que estaba con el reto que enfrentarían al cubrir a Tatsuya y Mayumi de la vista de Miyuki.

Cuando el universo se coloca de tu lado, ya no hay nada que nos separe, más que mismísima muerte que deseo que retarde su llegada….

La carrera contra el tiempo comenzó, Miyuki buscaba a Tatsuya por los alrededores del salón y Erika junto a Leo los cubrían con ayuda extra que consiguieron ajenos a sus demás compañeros que no sabían lo que ellos dos protegían de la pequeña Shiba.

—"Espero que funcione"

—"Funcionara, no hay que perder las esperanzas…aunque para mi gusto las cosas están funcionando mejor de lo que esperaba" —contesto Leo, manteniéndose a una distancia segura donde no les descubrieran; escuchando los llamados de Miyuki a su Onii-sama.

—"Cállate y vigila"

—"Te odio en ocasiones"

—"Y yo te quiero tanto que hasta me gusta pisarte tus pies sin razón aparente"—contesto Erika sarcástica, pisando en el transcurso del baile al desafortunado Leo; que resistía lo mejor que podía el dolor que la pelirroja le ocasionaba a sus pies.

Si me dieran a elegir con quien estar, te escogería a ti sin pensarlo….porque tú eres la única que llena el vacio dentro de mi corazón….

—En un momento regresamos con la música más romántica del momento, asi que tomen un descanso mientras nuestro DJ escoge el mejor álbum que jamás ha sido escuchado, ¡hasta ahora! —Anuncio la encargada del entrenamiento de esa noche.

—Como la odio—suspiro Miyuki, que estando a segundos de encontrar a su Onii-sama, todas las personas se dispersaron; tomando sus respectivos asientos, fallando en su búsqueda—"¿Me pregunto dónde estará Onii-sama?"—siguió su camino, buscando con la mirada al desaparecido Tatsuya que se encontraba a las afueras del salón con Mayumi platicando, recuerdos "esa" noche y vea de en vez en cuando su móvil donde podía vigilar lo que pasaba dentro del salón, en cuanto los demás….

—Jajajajaja, entonces eso paso—rio Katsuto por el dolor del desdichado Leo, palmeando su espalda un par de veces—Eso solo te pasa a ti

— ¡Katsuto-senpai!—se quejó Leo avergonzado, por las miradas que recibía de sus compañeras del consejo estudiantil.

—Jajajajajajaja—rieron todos por la cara de Leo, inclusive Shizune que difícilmente se le podía hacer reír.

—Eso solo te ocurre por incompetente—regañó Erika, tratando dejar de reírse de la desgracia de su amigo/rival; al mismo tiempo que intentaba negarse a ella misma que el Sanjou fuera algo más que eso.

—Hmp. —bufo ofendido el castaño, mirando a otro lado; con su sonrojo aun usurpando su rostro.

—Hablando de incompetentes, ¿Qué estará haciendo el idiota de Morisaki?—comento Mari que desde hace un rato dejo de reír

—Chicos…. —hablo una cansada Miyuki, tomando asiento mientras intentaba recuperar el aliento de la cansada que se dio buscando a Tatsuya.

—Miyuki, ¿Dónde estabas?—pregunto Honoka por todos, levemente preocupada.

— ¿Buscas a Tatsuya-san no es asi? —pregunto Azusa con algo de timidez, abrazándose al brazo de Hanzou

—Si—asintió la Shiba menor, aun con la preocupación adornando su rostro

—Miyuki-chan…—le miro Erika con algo de culpabilidad, mordiéndose el labio inferior; comenzando a dudar si sería buena idea contarle la verdad sobre Tatsuya y su "desaparición".

—El me pidió de favor que te dijera que no te preocuparas por él, ya que…—quiso intervenir Leo quedándose a media mentira, la mirada de Miyuki en ocasiones era más escalofriante que las del mismo Tatsuya; que para su mala suerte brillaba por su ausencia, el pobre ya comenzaba a sudar frio, sintiendo ya un nudo en la garganta que le impedía seguir.

—Sí, si eso mismo, él nos pidió que te contáramos, que estaría ocupado revisando un incidente que al parecer el sistema de seguridad no identificó—continuo Erika que rogaba internamente que Miyuki les creyera tremenda mentira—"Nos debes una grande Tatsuya, pero una muy grande por cubrirte de tu hermana"

—Lamentamos no haberte dicho antes Miyuki, solo que no te vimos por ningún lado y pensamos que seguías en el sanitario—agrego Leo, pasando su mano detrás de su nuca de lo nervioso que estaba; dando seguridad a sus palabras con una sonrisa ladina que mostraba todo lo contrario a lo que quería dar entender.

—"¿Y estos dos que se traen entre manos?" —pensó Katsuto colocando en tela de juicio lo contado.

—"Maldición, Katsuto-senpai ya nos ha pillado…Tatsuya, ¿Dónde demonios estas?"—pensó Leo con el Jesús en la boca, mirando de reojo a Erika que aparentemente parecía calmada

—si Onii-sama lo dijo, lo creeré—contesto finalmente la ojiazul, un poco más relajada

—Me imagino que ustedes dos también saben dónde se ha metido la presidenta, ¿no es asi, Leo-san, Erika?—cuestiono Suzune, despegando finalmente la mirada de su libro, el cual había terminado de leer

—"¡Estamos perdidos!"—pensaron al mismo tiempo Erika y Leo

Dentro de una gran mentira, habita una razón por la cual la convirtieron en su verdad….más cuando se trata de ayudar a quien verdaderamente lo necesita…

Fuera del salón, detrás del gran árbol que estaba a unos metros del evento, estaban Tatsuya y Mayumi, sentados, más bien Tatsuya estaba recostado su regazo; en la pequeña banca que colocaron exactamente en el lugar correcto.

— ¿No crees que ya deberíamos de volver Tatsuya-kun?—pregunto Mayumi, que estaba entretenida acariciando sus cabellos castaños, mirando el bello paisaje nocturno que les enseñaba la madre naturaleza y la esplendorosa luna que los alumbraba.

—Solo un poco más…—pidió Tatsuya, que difícilmente se mantenía despierto por las suaves manos de Mayumi que pasaban por sus cabellos en forma de acaricias, que sentía como pequeños arrullos que lo invitaban al mundo de los sueños; como su madre lo hacía cuando era pequeño.

—Si todavía te sentías mal, ¿Por qué decidiste venir al baile?, podrias haberte quedado en casa y descansar tan siquiera algo, hasta Miyuki-chan habría comprendido el por qué no irías a la reunión—cuestiono a modo de regaño, ignorando fallidamente la preocupación que sentía por la salud de Tatsuya y esas emociones sin fin que sentía por el más allá de una simple y confortante amistad.

—"No lo sé…posiblemente solo deseaba bailar contigo esta noche…."—contesto entre sueños, no siendo consiente de con qué intención iba dirigida aquella pregunta.

Eso la tomó por sorpresa, jamás esperaría que el mismísimo Tatsuya se lo dijera en persona, menos que arriesgara su bienestar física por algo tan poco relevante dentro de la primera preparatoria como lo era el baile escolar; solo porque deseaba participar con ella en algo que antes no le tomaba importancia, ni siquiera que estuviera sus sentimientos de por medio.

—"Tatsuya-kun…"—llamo con poca insistencia, asegurándose de que no escuchara su pequeña confesión, ante el único testigo que la escucharía pronunciar tan complicadas palabras: la luna—"Sabes…el día de hoy fue uno de los mejores que pude haber tenido…porque pude conocer una parte de ti que tanto deseaba conocer"—pauso por unos segundos, por un débil pero sonoro suspiro que salió de sus labios, eso no detuvo su pequeño juego con el cabello del Shiba durmiente—"Pero al igual que tú, yo también deseaba bailar contigo….no sé lo que me llevo a esto….sin embargo….etto…¿Cómo puedo decirlo?...tú en realidad me has gustado desde el primer momento en que te conocí…"


Aqui les traigo lo prometido , perdonen la tardanza amigos, como ya sabran cualquier pregunta , duda , sugerencia, todo se acepta en este finc, por cierto perdonen la tardanza nuevamente , solo que cosas de la escuela, ideas que no alian de mi mente y problemas personales no habia terminado de escribir este capitulo pero aqui se los dejo con gusto n.n

nos vemos hasta el siguiente capitulo amigos DTB