Capítulo 9: corazones conectados parte 1

Extra: Visita inesperada parte 3

Subtítulo: Esto debe ser una equivocación parte 3

Pareja principal: Tatsuya x Mayumi (4)

Parejas secundarias según los votos:

MikihikoxMizuki: 1

LeoxErika: 3

Masaki x Miyuki: 3

MikihikoxMizuki: 0 (Pareja agregada)

Previos

A la mañana siguiente, no todo fue de color rosa, la monótona vida que llevaban los Shiba fue cambiada y no tanto por los niños sino por algo mucho peor por causa de cierto pelirrojo que metió las cuatro en unos aparatos que no debió alterar días atrás….Ahora Tatsuya y Mayumi tendrían que enfrentar sus días dentro del cuerpo del otro cuando sus despertadores sonaran…

La vida está llena de sorpresas que nunca dejaran de aparecer en el transcurso de nuestro camino

Residencia Shiba 7:20 am, habitación de Tatsuya

Era una hermosa mañana, el canto de las aves, la suave brisa con la que uno siempre es recibido al momento de abrir la ventana o al salir fuera de la casa; podrias describirlo de mil maneras, inclusive convertirlo en un sermón, más sino eres capaz de sentirlo no habrá valido la pena. Era la forma en que Mayumi solía expresarse ante las maravillas que el mundo le ofrecía cada nuevo amanecer.

Tic, tic, tic…

El sonido del despertador no se hizo esperar, siendo rápidamente silenciado por una mano masculina que volvió a su lugar de procedencia con el fin de acompañar a la otra y frotar los ojos de su portador; que con pereza se reincorporo de la cama, olvidándose de un pequeño detalle pasó por alto; el cuerpo en el que estaba no era el suyo. Saegusa Mayumi eran el nombre de la víctima, mas no era la única metida en esto, sino que también cierto Shiba tendría que lidiar con el mismo problema cuanto despertara…

Como era de costumbre elaboro su rutina, pero a la mitad del proceso donde tenía que verse al espejo y ver su cuerpo semidesnudo frente al espejo; quedo desconcertada ante la sorpresa que se llevó, sacándola de su ensoñación.

—E-Esto…n-no…es posible—pronuncio incrédula Mayumi, pasando sus manos por el espejo creyendo que se trataba de una broma de mal gusto o era uno de esos sueños que creías vivir en carne propia; hasta que se encontró con el brazalete— ¡Oh por—enmudeció al instante, al recordar donde se encontraba, sin embargo aun dentro de ese problema, la curiosidad la invadió siendo tentada de la peor manera; que por muy grande fuera su fuerza de voluntad, la curiosidad predomino—"Solo un poco y….con eso…¿pero en que estoy…"¡oh por Dios!" —cubrió su rostro enrojecido, retrocediendo unos cuantos pasos de manera inconsciente hasta caer al suelo, provocando un gran estruendo en ello; ahora entendía por qué sus compañeras del consejo estudiantil terminaban totalmente sonrojadas por los relatos que Kanon muy gentilmente les relataba cuando se trataba de su novio, inclusive les daba detalles algo subidos de tono que cuando ella estaba presente omitía la mayor parte por respeto a su persona. Todo por dejarse tentar por la maldita curiosidad de ver cosas que no debió haber visto antes de tiempo

—"Pensando…?"

—Onii-sama, ¿te encuentra bien?

A cada instante comprendo lo difícil que es la vida misma….pero si tan solo estuvieras conmigo las cosas no serían tan diferentes como lo son ahora…

—S-Si—contesto Mayumi a duras penas, aquel golpe le había costado algunas lagrimitas, reprimiendo lo más que podía esas ganas de sobarse y quejarse por lo doloroso que fue la caída. Lo que menos quería era ser el centro de atención de la Shiba menor y se preocupara por el verdadero paradero de Tatsuya; que por mera intuición sabía perfectamente donde se encontraba, cosa que la hizo estremecerse un poco ya que él no tendría un bello despertar; en especial por como era su familia en sí. Pero nada podía negar que también estaba hecha un manojo de nervios por el tremendo susto que se llevó cuanto escucho la voz de Miyuki, recordando las veces que sus pequeñas hermanas la tomaron por sorpresa en más de una ocasión, todo por no colocar seguro a su puerta antes de irse a dormir—Solo se me han caído unas cuantas cosas de la mesa—mintió descaradamente, moviendo unas cuantos artefactos por ahí, al mismo tiempo que sacaba unos conjuntos de ropa que para su gusto pensaba que le sentaban bien al Shiba mayor— ¿Necesitabas algo, Miyuki?

—Sí, no, no…etto…s-solo me preocupe por el estruendo que los niños y yo escuchamos salir de tu habitación Onii-sama—negó prontamente Miyuki, casi tirando el mandil que tenía en las manos.

—"Me había olvidado de ellos" —lloro internamente la Saegusa, su pequeño olvido le costaría más trabajo por hacerles creer que ella era "Tatsuya", en otras palabras su padre, pero no negaba el hecho que la curiosidad por saber quién era su madre seguía invadiendo su mente. Peor aún cargaba con experiencias no muy gratas que implicaban tratar con otro problema de más, el hecho de nacer dentro de uno de los 10 clanes más prestigiosos existentes, ser presidenta estudiantil, mantener una reputación ante la sociedad, enamorarse de la persona que era un imán de problemas y conservar algo de la poca privacidad que tenía en su vida personal, no era cosa fácil; menos ahora que estaba dentro del cuerpo del mismo Tatsuya, la única persona en todo el mundo que en menos de una semana atraía un nuevo enemigo que amenazaba con hacerle la vida miserable. Pero ahí no termina nuestra historia, era todo lo contrario, apenas estaba comenzando este camino sin fin de tempestades donde solo podría haber pocos vencedores; de los cuales Tatsuya Shiba estaba incluido junto al conjunto de personas que habían sido arrastrados a este aparente bucle que parecía no tener fin—¿Ellos están contigo?

—No, Yuki-kun y Mayami-chan están desayunando en el comedor—calmo Miyuki, extrañándose un poco por la repentina pregunta de "su" Onii-sama, aunque debía suponerlo ya que ellos eran sus hijos de su propia sangre y era algo que no podía cambiar por más que le costara admitir que el algún día tenía que formar su propia familia y separarse de ella de manera definitiva; ya que la mayor parte de su atención debería ser para sus hijos y su futura esposa, en una casa independiente a la que ahora habitaban—"Onii-sama….¿seré tan egoísta que no quiero dejarte ir?, desearía vivir siempre a tu lado y que nadie se interpusiera en nuestro camino…¿pero realmente tu serias feliz a mi lado, lejos de las posibilidades que alguien más logre conquistar tu corazón?...¿podre estar tranquila con eso?" —una lágrima tras otra emergieron de sus ojos sin permiso alguno, creando un sinfín de caminos en el rostro de la doncella de hielo, sorprendiendo a la misma que prontamente procedió a deshacerse de ellos; despejando su mente de tales pensamientos—Y… ¿quería saber si Onii-sama desayunara con nosotros en este día tan especial?

¿Amor o egoísmo, cual es la diferencia entre ellos dos?... cuando el dolor está más cerca que estos mismos sentimientos tan contradictorios…

"Día especial", para la pobre Mayumi solo era una prueba más ante su capacidad de mantener su actuación y no caer ante el juicio de Miyuki, además de llevarse a su amada manzana de la discordia, la cual fue cortada del mismo árbol que la Shiba menor; no por nada tendría que jugárselas bien, aunque eso implicara quemar cada uno de sus caracteres femeninos—Po supuesto—corroboro, conservando la poca tranquilidad que cargaba consigo; claro mientras terminaba de abotonarse el chaleco negro que hacia conjunto con el pantalón negro de mezclilla y el par de zapatos color caoba de agujeta—"Bien ahora solo faltaría subir las mangas de esta camisa…"—sonrió ante su extraña manía de verse al espejo, dando unos dobleces a las mangas de la camisa azul celeste que había escogido entre todas las que tenía el guardarropa de Tatsuya, era como estar de compras pero con la única diferencia que no precisamente se estaba vistiendo a ella, sino al chico que le robaba el aliento cada vez que lo veía entrar al instituto.

—Qué alivio—suspiro más tranquila Miyuki, adentrándose a la habitación sin previo aviso, esto la hacía recordar parte de su vida rutinaria cada vez que las sirvientas de su casa invadían la privacidad de su espacio personal.

—"Por más que procure cambiar las cosas, siempre hay un detalle que vuelve aparecer" —suspiro Mayumi, dejando sus problemas personales a un lado, prefiriendo ocuparse de su arreglo en vez de seguir comparando la vida de Tatsuya con la de ella; procurando colocarse como última parte de la vestimenta la chaqueta negra de formal que bajo con cuidado de uno de los ganchos del guardarropa y observarse nuevamente en el espejo.—"Perfecto" —sonrió pequeñamente, no notando que cierta Shiba observaba cada uno de sus movimientos, menos del cumulo de emociones que género en ella, además de aquel sonrojo que iba en aumento conforme su pequeña mentecita le daba a imaginar cosas no muy sanas respecto a "su" Onii-sama—"Pero creo que exagere un poco con la forma en que termine vistiéndolo"

—Onii-sama… ¿Onii-sama, saldrá algún lugar más tarde? —pregunto con cierta ilusión, dándose ideas equivocadas por culpa de su alto nivel de imaginación; olvidándose que alguien más la había invitado en esta mañana a una salida al parque.

—No realmente—contesto Mayumi fuera de sí, no entendiendo con el doble sentido que era lanzada.

— ¿Ni a una cita?

—No es para tanto—murmuro Mayumi con una gran gota gorda resbalando detrás de su cabeza, mirando a través del espejo, todas las acciones que esta realizaba; esperen… ¿acaso esa cara no era la de una hermana sobreprotectora-posesiva? — ¿Por qué la pregunta Miyuki?, si hay algo que te moleste no dudes en contármelo—agrego, siendo directa en ello

—P-Por nada en si—contesto nerviosa ella, bajando prontamente su mirada, ante los penetrantes ojos de "Tatsuya" que aparentaban juzgarla, cuando en si su forma de ver y expresarse eran asi por naturaleza; naturaleza que a veces detestaba en lo más profundo de su corazón.

—Miyuki…—volvió a suspirar por tercera vez en el día, dándose la media vuelta y dar unos pasos hasta quedar frente a ella; palpando su cabeza con ternura, darle a entender que con ella no estaba jugando y si ocultaba cualquier cosa por pequeña que fuera no tardaría en descubrirlo—Mientes…"mira quien habla" —se dijo así misma, retomando prontamente la conversación—En el tiempo que tengo de conocerte, se cuándo no eres sincera contigo misma y eso realmente me molesta—murmuro, acortando un poco la distancia que había entre ellas

—Onii-sama…—mascullo Miyuki, alzando la vista como si fuera niña pequeña a la cual regañaban—Si eso es lo que molesta a Onii-sama, no volver hacerlo—asintió, pegando ambas manos a su pecho, intentando calmarse a ella misma y no llorar delante de Mayumi; aunque eso implique doblegar su antiguo ser para cumplirlo, sin embargo algo muy dentro de ella le decía que el Onii-sama que había conocido en el pasado no era el mismo que estaba frente de su persona y que de ser posible tendría que averiguar pronto lo que estaba sucediendo a sus espaldas.

¿Qué representan mis sentimientos para ti?, ¿esto es parte de una actuación más que tu seguirás disfrutando hasta que baje el telón?, contéstate esa pregunta tú mismo si es que tienes el valor de enfrentarlo…

—Si quieres cambiar es por tu propia voluntad, no por la mía Miyuki—resoplo, cansada de sus vanos intentos por hacerla entrar en razón—Te esperare en el comedor y si hay algún pendiente que posiblemente haya olvidado, házmelo saber—sin más que decir, salió de la habitación

— ¡Onii-sama, espera! —corrió Miyuki detrás, alcanzando a detenerla, sujetando la manga de la chaqueta

—…—ella solo le observo, ablandando su mirar al notar el esfuerzo que la Shiba menor colocaba en ello

—Hoy…hoy está programado el entrenamiento con Kokonoe-sensei en eso del medio día

— ¿Mediodía dices?...—indago, con un nudo en la garganta que no la dejaba hablar con claridad—"No puedes estar hablando enserio… ¿Por qué esto no puede ser más que una cruel mentira?"

En esa misma mañana, en la residencia Saegusa…

Una femenina se levantaba de la cama, estirando ambos brazos al cielo, emitiendo un pequeño bostezo adorable que no definía por completo; su cerebro apenas procesaba la nueva información de este nuevo día que no se preocupó por prestar atención a ese pequeño sonido que había salido de sus labios. Pero todo eso cambio cuando abrió los ojos y observo su alrededor, encontrándose no más ni menos que en la habitación de Mayumi

— ¿En qué momento?...mi voz…—sin pensárselo dos veces se levantó de la comodidad de la cama y salió disparado al baño, sintiendo unos bultos rebotar, por la ley del movimiento y la gravedad que actuaban en estos; sonrojándolo de cierta manera que al llegar al espejo creía estar viendo a la mismísima Miyuki de lo sonrojado que estaba; sintiéndose un completo pervertido aun cuando no lo era, ¿o quizás solo un poco? —"Esto tiene que ser un sueño, que mi subconsciente a generado por las constantes historias que Kokonoe-sensei nos contaba cuando niños…"

—"Mayumi-sama, es hora de desayunar" —escucho desde afuera de la habitación de una de las sirvientas de la mansión, que como era de esperarse entro, dejo las ropas que la heredera del clan debía lucir en este nuevo día por órdenes de la señora de la casa y con ayuda de otras que entraron detrás de esta; no se preocuparon en preguntarle nada al respecto, tan solo se preocuparon por interrumpir su problemática vida, tomándola entre todas como si se tratara de una muñeca, bañarla y vestirla acorde al evento de ese día; dejando a un desconcertado Tatsuya vestido y sentado en el comedor principal, donde las hermanas de Mayumi y madre, lo habían estado esperando desde hace 20 minutos.

Qué clase de servicio es este?" —cuestiono, mirando con incredulidad el cambio de ropa que llevaba puesto, ni en sus más descolocados sueños usaría un atuendo como ese, menos si se trataba de una vestimenta femenina y lo más deprimente de todo era que su cuerpo era el de la mismísima Mayumi, el cual vio todo su esplendor por más que trataba por no verlo cuando las encargadas del arreglo e higiene de la heredera no se levantaba a las horas reglamentarias de la casa y como no verlo si lo tenían frente a otro espejo que estas se tomaron la molestia en tenerlo de frente donde exactamente lo estaban bañando; aun cuando intentaba librarse de ellas o no mirar al espejo, otra se encargaba de obligarlo con el fin de que estuviera al pendiente de lo que hacían. En otras palabras en todo ese tiempo que se gestionaba la aspersión pudo contemplar cada parte de la anatomía con la cual estaba dotada Mayumi, maldecía en esos momentos el no tener la suficiente fuerza para lidiar con más de 8 sirvientas que parecían tener la fuerza de 4 hombres cada una. Ni con el mejor psicólogo del mundo olvidaría ese "pequeño" incidente matutino—"Es por eso que en parte preferí sacar a Miyuki lejos de la mansión Yotsuba y tener un lugar lejos de esos incomodos servicios que ofrecían" —suspiro, intentando ignorar el hecho que usar aquel vestido blanco pomposo de tirantes gruesos, cuello en v, con un cinturón con moño en el centro, sandalias de flores y una diadema del mismo color; clavaba justamente en su orgullo como hombre, que estaba a solo un paso de perderse en el abismo de la deshora a sus propias ideologías.

— ¿Te sientes mal cariño? —pregunto de repente la señora Saegusa, tomando por sorpresa a Tatsuya, el cual solo negó con la cabeza, disponiéndose a dar un bocado a su comida; "cariño" esa pequeña pero significante palabra logro acelerar su corazón, perdiéndose muy dentro de sus pensamientos buscando algún recuerdo de su madre inconscientemente, intentando recordar algún momento en el cual Miya Shiba hubiera actuado de manera similar.

—A mí no me engañas Saegusa Mayumi, algo te sucedió en el baile que no nos has querido contar a mí y a tu padre…hablando de tu padre, ¿sabes de casualidad donde se encuentra?

—…..—

—Mayumi-chan, Mayumi—movió "su" madre, volviéndolo a la realidad, a lo que sus hermanas que habían permanecido calladas rieron ante la reacción de la mayor, que termino por fulminarlas con la mirada; paralizando a las pequeñas risueñas que se habían abrazado entre sí, acusando a una sola voz que "Mayumi" les causaba temor—Mayumi—llamo la atención la señora Saegusa por tercera vez, clavando su mirada en Tatsuya; ignorando de sobremanera a las hermanas que se disponían a cobrar su pequeña venganza cuando dejaran de temblar.

—Ellas mismas lo han provocado—se defendió inútilmente, era la primera vez que no tenía arma para defenderse en casos como estos; ya que en su corta existencia no había presenciado este tipo de situaciones.

—Discúlpate con ellas

—No es mi obligación disculparme con las ilusiones provocadas por mi mente, en cualquier momento despertare y esto solo será parte del pasado como los demás—contesto, estando firme a su teoría sin sustento, pensando que solo era cuestión de tiempo para volver a su vida cotidiana en el mundo real.

—"¿Estás pensando lo mismo que yo Kasumi-nee?"

—"Si te refieres a Mayumi Onee-chan y su extraño comportamiento entonces si" —contesto en un murmullo a penas oíble Izumi, chocando sus manos con los de su hermana gemela; idealizando cada paso del plan recién elaborado a escondidas de su madre y Tatsuya.

—….Se me ha ido el apetito—contesto finalmente Tatsuya levantándose de su asiento, caminando de regreso a la alcoba o eso intentar ya que ambas hermanas menores lo tomaron de cada brazo sin previo aviso; arrastrándola consigo a las aguas termales que estaba dentro de la gran mansión, dejando con las palabras en la boca a su propia madre que no entendía el comportamiento de sus hijas.

— ¿Y que pasara con…la comida?...

Aguas termales, planta baja de la mansión Saegusa, 7:50 de la mañana

Las 3 Saegusas estaban preparándose para disfrutar de las aguas termales, más bien dos de estas ya que Tatsuya seguía petrificado en una de las esquinas del lugar; temiendo primera vez por su integridad, suficiente había tenido con las sirvientas y ahora las hermanas de Mayumi se encargaban de dar comienzo a la otra parte de su tormento, él no era un pervertido ni menos un lujurioso depravado que abusaría de ellas cuando llegara la oportunidad; en ese caso preferiría morir con sus mismas pistolas que provocar un malentendido y perjudicara la "vida" de Mayumi, ya que consideraba aun que esto se trataba de un horroroso sueño. Mas nada evitaba que ese sonrojo travieso jugara con sus mejillas de porcelana, apareciendo cuando se le daba la maldita gana. Aun no entendía como fueron esas dos capaces de desvestirlo y dejarlo solamente con la toalla cubriéndolo, solo kamisama y algún otro ser fantasmal fuera de su plano fueron los únicos en presenciarlo, pero le dio el suficiente tiempo de entender que esto ya no se trataba de un sueño, menos al notar que el dichoso brazalete lo acompañaba desde hace un tiempo; sin embargo no fue el tiempo necesario para ayudarle a prevenir el peligro que estaría por vivir.

—"1…2…"

—"¡3!"

Exclamaron las gemelas al unísono, consiguiendo atraparlo antes que reaccionara, siendo practicamente arrastrado a las termas, sin pero alguno que validara su libertad; para cualquier hombre con raíces de perversión esto hubiera sido lo mejor que le habría pasado más para el desafortunado Tatsuya era otra versión que viviría sin ni siquiera desearlo.

Darte cuenta de la realidad es lo mismo que despertar de aquella vana ilusión por vivir en el pasado…

—"¿Cómo fue que termine aquí?" —preguntaba a la nada, con un aura depresiva a su alrededor y un ligero tic en su ojo derecho, acompañado de un sonrojo que le era imposible controlar, menos cuando las hermanas de su prospecto a "novia" estaban pegadas a él; en un cariñoso abrazo que no parecía terminar pronto. Manteniendo en todo momento sus ojos cerrados por su propio bienestar, suficiente tenía con lo anterior como para perjudicar la poca inocencia que aún conservaba o eso se creía.

—Nee-chan ha estado muy distraída últimamente—comento Izumi, haciendo más presion en Tatsuya que hacia lo posible por resistirse en utilizar una técnica de combate sobre las gemelas— ¿Por qué será?

— ¿Si por qué será? —continuo Kasumi avivando el ambiente, imitando a Izumi, mas esta iba más allá de un simple abrazo; ocupándose de picar con uno de sus dedos la mejilla de la Saegusa mayor.

— ¿No será por ese chico por el que tanto suspiras? —pregunto Izumi, cambiando su táctica a una guerra de cosquillas, pasando sus manos en los lugares donde desataría la famosa risa de su querida hermana.

—"Por el chico que…"—rápidamente se cubrió la boca con sus manos, reprimiendo el mayor tiempo posible esas incontrolables ganas de estallar a carcajadas y ceder ante ellas para hacer cesar esa molesta guerra de cosquillas que había comenzado.

—Si respondes a nuestra pregunta serás libre Mayumi-nee—aconsejo Kasumi, moviendo uno de sus dedos en señal de negación, prosiguiendo realizar la otra parte del plan, dar masajes alrededor de su cuerpo, estimulando una extraña sensación que Tatsuya no pudo pasar por alto, sacando un pequeño gemido involuntario de sus labios que claramente las menores escucharon.

—"Maldición, no puedo permitir que continúen con esto…en ese caso no me queda otra alternativa" —pensó, asintiendo con la cabeza que contestaría a sus preguntas, quedando en libertad temporal, la cual aprovecho para noquearlas y cargar con ellas fuera del agua—Estuvo demasiado cerca…—jadeo, quedándose unos segundos sentada en el suelo con las gemelas aun lado de el—No pensé que llegarían a tales extremos….por lo pronto…procurare no generar situaciones similares a esta…

¿Obra del destino?, o ¿el capricho de alguien más?...por más que uno se detuviera a pensarlo no solucionaría nada al menos que comenzara actuar…

11:50 am, Residencia Shiba…

— ¿Están listos niños?

— ¡Si! —asintieron los gemelos Shiba, al unísono, no por nada eran hijos de quien eran

—"Quiero morir" —suspiro Mayumi, quien iba cargando todas las cosas que los pequeños hijos de Tatsuya querían llevar al entrenamiento; y ella sin poder oponerse todo por no quedar mal ante la imagen que tenia del mismo Shiba—"Por lo menos no termine como Ichijou-kun, esperando a Miyuki-chan como ingenuo en el parque que está cerca de la ciudad… aunque aún siento lastima por él y la falsa esperanza que Miyuki le dio de manera inconsciente…"

—"Cuanto vea a Erick, juro que lo golpeare tan fuerte que querrá regresar a al vientre de la tía Erika" —juro a los cuatro vientos Yuki, mirando de reojo a "su" padre y luego al brazalete, deduciendo el problema en el que estaban envueltos sus padres y el porqué de su repentino cambio de auras mágicas.

—"Ya se dio cuenta" —sonrió Mayami, jugando a su papel de la niña despreocupada que hacia todo lo posible por llamar la atención de la tía y distraerla del verdadero problema que tenía frente a sus narices—"Bien Yuki-kun, haz tu trabajo y yo el mío, no dejare que el tío Masaki no consiga estar junto a la tía Miyuki, y el adorable Makoto-kun no nazca" —se convenció a ella misma a completar el trabajo que por asares del destino, no se estaba concretando como era debido.

12:25 pm, fuera del templo de kokonoe…

— ¿Están seguros que no necesitaran de mi ayuda niños? —pregunto algo insegura Miyuki que, por más excusa que montara para no ir a su "encuentro" con Masaki, Mayami se encargó de que no lograra su cometido; los gemelos negaron, desanimándola un poco, dirigiendo su mirada en "Tatsuya" como su última esperanza.

—Si aceptaste salir con el tienes que ir, no puedes quedar en mal cuando elegiste acceder a su petición Miyuki—dio la razón a Mayami, la cual dibujo una sonrisa de oreja a oreja; complacida con la respuesta de Mayumi, tenía por entendido que no cumplir a uno de sus deberes en cuestión de ambas partes familiares implicaba una falta de respeto mortal a su moral, que estaba por encima de las expectativas de la sociedad misma—Vez, nosotros estaremos bien—calmo

—Anda tía Miyuki, se le hará tarde— animo Mayami seguido de Yuki, los cuales practicamente la corrieron

—Está bien, pero si llega a pasar algún inconveniente no duden en llamarme—pidió Miyuki antes de partir.

— ¡Si! —asintieron todos, inclusive el entrometido sensei que apareció de la nada, a un costado de ellos

— ¿Quién lo imaginaria?, mi joven discípulo ya siendo un padre de familia….como pasan los años—fingió tristeza el monje que sobresalto a los 3 Shiba´s que centraron su vista donde provenía aquella voz tan melodramática— ¿Por qué no me llego noticia de esto, Y menos de la afortunada mujer que te tomo por esposo Tatsuya kun?

—P-Puedo explicarlo…

El crecimiento de una flor, depende del trato que le das, más sino la riegas constantemente morirá cuanto menos lo esperes

12:43 pm, parque Shinjuku Gyoen, lugar de encuentro

El parque Shinjuku Gyoen, es el asombroso jardín gigante dentro del área de tokyo donde habitaban una infinidad de población, lugar donde solo las parejas y algunas familias visitaban solo para pasar un agradable momento con las personas que más amas en toda la tierra; lugar que Ichijou Masaki se tomó el tiempo de escoger para la primera cita que tendría con la princesa del hielo: Shiba Miyuki. El reloj ya casi daba la 1 de la tarde y el joven Ichijou seguía esperándola, no le importaba el tiempo que tardara él sabía que ella era incapaz de faltar a un compromiso en el cual estaba incluida; con un par de rosas azules científicamente alteradas, envueltas en un fino plástico, en las manos; estuvo impaciente por su llegada, pensando en que decirle cuanto la tuviera frente a él y como le entregaría ese pequeño obsequio que quiso traerle desde su casa. No sabía ni cuándo ni dónde pero desde que la conoció algo dentro de el cambio, no era que le desagradara sino que le costaba aceptar que ya no era el mismo de antes y eso había traído cambios positivos a su vida. Pero con cada minuto que pasaba se iba haciendo la idea que tal vez fue un iluso en creer que tendría alguna oportunidad con ella. Con la mirada perdida en el suelo, y los ánimos decaídos, permaneció en su lugar, deseando que existiera esa posibilidad estar con la chica de sus sueños.

—Buenas tardes Ichijou-san, siento la demora—escucho finalmente la voz que tanto deseaba escuchar

—Buenas tardes Shiba-san—saludo el castaño levantando la mirada con una sonrisa decorando su rostro, definitivamente hoy era el mejor día de su vida


Bueno amigos esto es todo por hoy espero que haya sido de su agrado, como verán he estado ausente por la falta de tiempo, escuela, falta de inspiración entre otras cosas pero hoy finalmente he terminado el capitulo 9 de este Fanfic :D, gracias por su atención, se despide por el momento yunaru uzumaki...

.

.contestación de reviews:

Onodera: en eso tienes toda la razon, en parte me recordó a la pequeña chibiusa de sailor moon, jejejejeje pero de la otra que me has mencionado no la he visto aun y buscare mas sobre esa serie para conocerla mejor, espero que mas adelante sigas con nosotros en este finc y gracias por dar el voto a tu pareja favorita, se que no escribi mucho de ellos en este capitulo pero te prometo que en el siguiente habra mas sobre el Masaki x miyuki , :D, saludos desde mexico n.n

code: gracias, la vdd no esperaba que este finc tuviera mas lectores y fans de la pareja de Tatsuya x Mayumi, y descuida si es posible cada sábado la publicare...gracias nuevamente :D.