Capítulo 11: corazones conectados parte 3
Extra: Visita inesperada parte final
Subtítulo: confesiones
Pareja principal: Tatsuya x Mayumi (5)
Parejas secundarias según los votos:
Masaki x Miyuki: 4
MikihikoxMizuki: 6 (primera pareja secundaria ganadora de un especial. :D)
LeoxErika: 4
Previos:
—Admítelo, te has quedado solo y no hay nada que puedas hacer
—Hasta ahora se te ocurre aparecer
—Digamos que no quería arruinar tu vida por una temporada más, ¿estás preparado Amo?
—No permitiré que acerques a ellos e irrumpas en mi vida una vez más...
—Pero si tú mismo aceptaste formara parte de ti—emergió del residuo de labial que quedo impregnado en cada célula de su piel, que Maya dejo como "regalo" de navidad; no siendo otra cosa que un sutil hechizo silencioso que aumentaba el dominio de Ice spectrum en el cuerpo de Tatsuya—La cuenta regresiva retomara su ruta y tu final esta cada más cerca…—acaricio el contorno de su cuello con su frió aliento
—Adelantar tu Victoria solo te hará ver como un mal perdedor
—Eso lo veremos…
Martes 24 de diciembre, año 2039, 2:08 pm; patio trasero de la residencia Saegusa…
Indiscretos murmullos se escuchaban detrás del gran árbol, el aire gélido que desprendía fuera de la helada que hacía, resultaba un tanto aterrador para la mayor de las hermanas Saegusa; que desafortunadamente fue la escogida para solucionar el problema en la que sola se había metido por coger un poco de aire fresco en esta fría nevada. Con el corazón entre las manos y el pequeño temblar de piernas que transmitían su falta de valentía, se aventuró a investigar lo que ocurría detrás de aquel árbol; acercándose cautelosa al objetivo.
—"¡A buena hora!"—se molestó consigo misma, escabulléndose silenciosa entre los pequeños escondites familiares que representaban las estatuas de los leones fu, que median aproximadamente el tamaño del mismo Juumonji. Pasando de la última estatua, retrocedió unos cuantos metros de la silueta desdibujada con la que se había topado antes de lo predicho. No había tiempo para más equivocaciones, considero ella, en posición de defensa; analizando a su "contrincante" pese a la neblina que lo cubría y el grado de dificultad que desempeñaba, descubrir de quien se trataba—"Al juzgar por su complexión física, y las señales de dolor que envía por medio de su cuerpo, creería que se trata de un sujeto posiblemente herido, sin embargo…eso no deja de lado que puede tratarse del truco del enemigo" —con el CAD programado y listo para atacar en cualquier momento, decidió acercarse. Conforme acortaba su distancia la silueta comenzó a cobrar forma, perdía las intenciones de atacarlo y aumentaba la velocidad de sus pasos.
—"Apártate de mí, vista sucia humana"—siseo por unos instantes Ice Spectrum, mandando una ráfaga de viento congelado, que inevitablemente golpeo el cuerpo de Mayumi, que gracias a un tercero no recibió todo el impacto.
—"Gracias Mikihiko-kun"—visualizo por el rabillo del ojo a su salvador
—"Ha ido más lejos de lo que pensé"—pensó el Yoshida resguardado debajo de una pila de hojas que uno de los sirvientes de la familia se olvidó de limpiar, la cual estaba a un costado de los baños termales que correspondía para los invitados; divididos según su género—Debo de—
— ¡Tatsuya-kun!
—"Maldición"—mascullo saliendo un poco tarde de su escondite, viendo en cámara lenta como el Shiba se desplomaba delante de sus ojos, alcanzado a ser sostenido por Mayumi, que torpemente consiguió mantenerse de pie y resistir el peso muerto del castaño sobre sus brazos— ¿Se encuentran bien, Mayumi-san?—pregunto, sintiéndose un completo inútil por no predecirlo antes.
Culpable, egoísta, un cobarde que no se atrevió a desafiar las expectativas y superarse; cada adjetivo lo hacía sentirse fuera de lugar, fuera de contexto. Lugar que el mismo se encargó de construir con sus propias manos, reforzándolo con cadenas de inseguridad sus amigos poco a poco destruían; con el fin de encontrarse con el Mikihiko original. Hoy en día seguían intentando liberarlo de esas ataduras mundanas…
—Si…Mikihiko-kun, podrías…—
Entendió la indirecta, encargándose el de cargar a Tatsuya esta vez, sobre su espalda. Quería compensar su "error", no le importaba si era necesario viajar hasta lo más profundo del abismo para reencontrarse con su "yo soñado"; el haría cualquier cosa por restaurar el orden dentro de él.
En el trayecto a la casa, se animó a iniciar la conversación; comenzar con lo básico para sacar a la luz la verdad, resolver dudas y plantear nuevas ideas que fueran de ayuda en el futuro. Esto le pareció interesante a la heredera de la familia Saegusa, ya que pocas las veces se le dio la oportunidad de tener una conversación con el Yoshida, así que afino su oído angelical y atino disminuir sus pasos; no descuidando el estado de su amado Tatsuya.
—Etto….Mayumi-san, sé que me estoy metiendo donde no me llaman, pero, este… ¿por qué se encargó de ocultarnos la verdad sobre Tatsuya-san todo este tiempo?
— ¿Por qué?—repitió inconscientemente la pregunta Mayumi, alzando su vista al cielo nublado.
—Si—asintió él—Es decir, he estado investigando por mi cuenta y sé que la salud de Tatsuya-san está decayendo por culpa de—
—Culpa o no, debemos hacer algo y parar la cuenta regresiva—dijo firme, volviendo hacia Mikihiko— ¿Guardaras el secreto que has descubierto?, no hay un no como respuesta
—Yo…
—Lo tomare como un sí—sonrió, desenlazando su dedo meñique con el de él, que cuando se dio cuenta de las intenciones de la Saegusa, está ya había desaparecido de su presencia
—Mayumi…
— ¡Mikihiko-kun!—llamo desde la segunda planta, desde una de las ventanas— ¡Te necesito para colocar los adornos en los cuartos de huéspedes, lleva a Tatsuya-kun contigo!
— ¿San…?—quedo perplejo, preguntándose cómo consiguió moverse tan rápido, cuando hace segundos se encontraba platicando con él.
Dentro de la casa, en la gran cocina….
Como acordaron cada quien hizo lo que correspondía, los tropiezos y accidentes no bastaban dentro de la casa de Mayumi, sin decir que cierto Ichijou invitado por una inquieta y sonrojada Miyuki; se resbalo con la mantequilla derramada, tirando a su paso toda la harina en la cabeza de Katsuto. Nadie hablo nada al respecto, solo eran espectadores que esperaban la sentencia del Juumonji.
—"Diablos"—pensó Masaki, incomodo por el fúnebre silencio que abordo la gran mansión—"De haber sido otro, seguramente esto habría acabado más pronto de lo que esperado…si tan solo fuera capaz de iniciar una conversación sin que refute a la agresión, específicamente hablando de Juumonji Katsuto, las cosas me serían más fáciles…en fin sueños son sueños"—resoplo, acaparando la atención de Miyuki que decidió interferir en la competencia de miradas que parecía no tener final.
— ¿Se encuentra bien, Ichijou-san?
—P-Por-Por supuesto, que…..s-sí, no tiene por qué preocuparte, Shiba-san—titubeo Masaki, sonrojado por las repentinas atenciones que recibía de "su" Miyuki, apartando su ordes verdes de su pronunciado escote navideño, regresándolos a la cara de Miyuki con suma rapidez.
— ¿Está completamente seguro Ichijou-san?—hizo un ademan de querer ayudarlo a colocarse de pie, solo empeorando las cosas para el pobre Masaki, que dio un gran trago de saliva por lo que sus ojos captaron por instinto.
—"¿Podría ser?"—parpadeo, captando unas interesantes bragas color rosa a la velocidad del sonido; misma velocidad que utilizo para reprenderse a sí mismo, abofeteándose mentalmente. ¿Y es que como no visualizar algo tan llamativo que recuerda a la perfección, desde aquel día en que la acompaño a comprarse ropa en la sucursal que frecuentaba?, suerte que aún se encuentre con vida para volverlo a ver—S-Si, estoy en perfec—se vio interrumpido por segunda vez por la maléfica mantequilla que se interpuso en su intento de incorporarse del piso—Retiro lo dicho—corrigió desde su nueva ubicación, no percatándose donde había caído esta vez.
—…—el silencio volvió a predominar, Ichijou por segunda vez presentía su pronta muerte, no atreviéndose abrir los ojos por seguridad, el incómodo ambiente incrementaba conforme avanzaban los segundos.
— ¡Vaya, vaya!, ¡¿con que invadiendo propiedad privada antes de tiempo, eh?!, ¡que bajo has caído Ichijou!—dijo una entrometida pelirroja burlona, que circulaba por el pasillo, con una caja de adornos navideños cargando entre sus brazos; activando el sonrojo del grupo que presenciaba tan comprometedora situación.
—"¿Pero qué demonios abra querido decir con…?"—acaricio levemente dos bultos suaves y desconocidos para él, posados en cada una de sus manos; al tiempo en que abría los ojos, encontrándose con una Miyuki completamente sonrojada y un gentil gemido que provino de sus labios rosa pastel. Gemido que hizo viajar la imaginación de todos, que volvieron mudos a las antiguas tareas, actuando como si no hubieran visto u oído nada. No muy lejos de todo ese alboroto, Mikihiko subía por las escaleras que conducían a los cuartos, sonrojado y con un entrometido pudor que seguramente tardaría en desaparecer; ni él se salvó de presenciar lo que paso en aquel lugar, a excepción de Tatsuya, para fortuna de todos o más bien de Masaki.
4:00 pm, dos horas después de la reunión en la habitación de huéspedes…
¿Qué estaba haciendo?, ¿Por qué no dejaba de pensar en lo que Mayumi le conto en esa habitación?, ¿lo que experimento en la mente de Tatsuya era el futuro que les deparaba?
Tras tanto reflexionarlo, la respuesta más lógica que encontró fue inspeccionar los libros familiares del clan Yoshida, posiblemente ahí encontraría algo que los ayudaría a retener al mítico espíritu helado. Inspeccionando cada rincón donde su campo mágico rodeo por medio de sus ondas expansivas, encontró una fuente de magia familiar, tan familiar que hasta un fuerte escalofríos paso por toda su columna vertebral. Con el hecho de encontrarse en el mismo punto donde el Shiba cayó, consiguió aumentar su barrera a niveles insospechados, otra cosa que le ayudo a comprender porque perdió por segundos su estadía en el mundo real.
—Este punto, este punto en especial es…es….
— ¿Qué es, Mikihiko-kun? — pregunto una inocente voz sentándose a su lado
—M-Mizuki-san
—Te estabas demorando, y pensé en traerte un té caliente
— ¿Tu también lo has sentido verdad? —se posesionó de la taza, centrándose en la sonrojada chica que se sonrió con él; asintiendo con la cabeza
—Es una especie de magnetismo, este árbol mantiene una conexión con la antigua época del sengoku de nuestros ancestros—Mizuki acaricio el contorno de la madera, con la palma de sus manos.
—Mayores son sus posibilidades…. —comento reflexivo, dio un sorbo a la taza de té—Pero en las manos equivocadas solo provocaran dolor y destrucción—suspiro, desvió su mirada en el inmenso cielo por unos segundos, regresándolos a los confundidos ojos de Mizuki que lo observaban con interés—No es nada de lo que debas preocuparte—mintió, calmándola con un suave beso en los labios—Porque yo me encargare de protegerte…
— ¿P-Protegerme…de qué? —pregunto ella entre el beso, apegándose instintivamente a él.
—De mi…—contesto con voz ronca y sensual, dejo la taza a un lado separándose ligeramente de ella; tomando una buena bocanada de aire para volver a sus labios con intención de acabar con ellos, recargando a Mizuki sobre el respaldo del árbol.
— "¿Por qué estas tan seguro de eso?" —susurro la Shibata, dejándose llevar por la lujuria, cambiando de un momento a otro la posición en la que estaban. No sabía ni cómo ni cuándo, pero se sentía capaz de todo, era como si alguien actuara a través de su cuerpo. Olvidándose de todo a su alrededor y las presencias que fisgoneaban donde no los llamaban.
—"Deberíamos parar esto" —cuchicheo Leo oculto entre los arbustos, sonrojado y con una incomodidad creciente en la "caja de pandora"
—"¿No hablaras en serio o sí?" —pregunto Erika casi fulminándolo a tal grado de a imaginarlo como nuevo espantapájaros de la familia Chiba, igualmente sonrojada por lo que vieron a causa de un tonta búsqueda por un pendiente de plata.
—"Este…"—carraspea Leo volviendo hacia Erika, reteniéndole la mirada—"Lo creas o no este no es el lugar para hacer "eso", tu sabes a que me refiero" —envió la indirecta
—"Idiota" —sonrió con sensualidad gatuna, la picara pelirroja, apartando sus ojos de él; sintiendo un calor abundar en su cuerpo—"Mientras más lo desees mas te torturare, así que calla y ayúdame a sacarlos de ese aprieto" —pidió, tomándolo de la punta barbilla, para robarle el aliento con un beso mordelón; dejando su huella el labio inferior del castaño, que iba en busca de mas, sin embargo ella lo aparto a escasos centímetros de que lograra su objetivo y como toda dama huyo con un movimiento de caderas que harían desesperar a cualquier hombre, entre esos Leo que gracias a su tonto orgullo se contuvo.
—"A la siguiente no escaparas" —pensó, para ir en su ayuda, luego de controlar ese incomodo "huésped" con algo de hielo que lo hizo gemir de lo frio que era—"Insoportable mujer, de la que torpemente me vi atraído, tus labios son venenosos igual que el néctar que inyectas….odio admitirlo pero vivir sin ese cadillo a mi lado, es como si el mundo careciera de interés"…
—"Bien Erika, utiliza tu don para interrumpir momentos románticos" —visualizo la Chiba el sitio donde llegaría para interrumpirlos—"Pero se ven tan lindos juntos" —decía una vocecilla dentro de su cabeza—"Con más motivo los interrumpiré" —sonrió maliciosa, frotándose las manos, alistándose para su travesura del año. Justamente cuando estaba por actuar una bola de nieve pega sobre la punta del árbol, creando una pequeña avalancha que cayó sobre la joven pareja, que pronto corrió a abrigarse dentro de la casa.
—Y así terminas con una emotiva demostración de amor entre pareja, sin ser DESCUBIERTO—recalco el castaño, orgulloso de su trabajo, pasándola de largo
— ¡Muérete! —recogió una bola de nieve, agarro vuelo con uno de sus brazos y como si fuera jugadora de beisbol la tiro justamente en el blanco.
Leo sonrió por debajo de la bufanda morada que traía puesta, pensando en no aceptar su tonto insulto infantil; aguantando al impulso por sobarse la cabeza, que aún conservaba la bola de nieve que "su" pelirroja "cariñosamente" le lanzo— ¡Buen intento, pero sino vienes pronto te perderás de la comida y yo no me hare responsable sino queda nada para ti!
— ¿"Sera capaz de esa barbaridad"? —dudo Erika por unos segundos
— ¡¿vienes?!
— ¡Ya voy! —corrió hacia él
4:30 pm, comedor de la familia Saegusa….
— ¿Katsuto-san? —manifestó una voz femenina, suave y decaída a su vez, delatando el malestar de su portadora
—Descuida no se lo contare a nadie—calmo, entregándole un fino pañuelo blanco con sus iníciales en la esquina grabados de color gris oscuro—Pero si quieres puedes contarme lo que te sucede, Azusa-san. No es normal después todo verte tan deprimida en estas fechas de festividades
—Hasta yo misma me sorprendo de mi…. —murmuro con un deje tristeza en sus palabras—Es solo que, me deprimen este tipo de fiestas navideñas desde que…. —contuvo las ganas de llorar lo mejor que podía, pero fue inútil al momento en que el Juumonji la abrazo inesperadamente cuando más lo necesitaba—M-Mi…abuelito, f-falle-falleció…en mi primera n-navidad—termino por quebrarse.
—"Creo comprenderte" —susurro lo suficientemente oíble para ella—"Puede que no sea nada comparado con el tuyo de eso estoy seguro… Pero el mío pese a que no estuve mucho tiempo con él, me dijo que no guardara dolor donde puede abundar felicidad, puedes llorar, patalear, incluso reclamarle a los Dios ¿porque te lo llevaste?; Pero jamás lo conserves por demasiado tiempo y te olvides de los que están contigo ahora y te requieren a su lado. Ámalos, quiérelos, aprecia cada momento que vives con ellos, sin embargo cuando llega el momento de partir, tienes que dejarlos ir y recuerda que siempre velaran por tu bienestar en donde quiera que estén. En conclusión"…. —se encogió hasta la altura de ella—Vive el presente y guarda el pasado y quienes estuvieron contigo como una lección más que aprenderás a lo largo de tu vida—elimino el camino de lagrimas con el pañuelo que minutos atrás le había prestado.
Azusa, elevo sus ojos enrojecidos a los serenos y perseverantes del Juumonji que le miraban paternalmente, viendo reflejado a su querido abuelo en él—L-Lo intentare…..—nuevamente su pequeño y delicado rostro se ilumino—Gracias, Katsuto-san—le abrazo esta vez ella, tomándolo desprevenido.
4:45 pm, cocina principal….
— ¿Qué le trae por aquí, Suzune-senpai? —inquirió un tanto temeroso el joven Hanzou, no descuidando la cantidad de condimentos que introducía al pavo, en lo que Honoka partía las zanahorias.
—Hace media hora termine con lo que me tocaba, así que decidí ir a ver si requerían de mi ayuda—mintió, fingiendo desinterés en lo que estaban preparando, ciertamente se encontraba bastante aburrida que ni su libro le satisfacía para saciar su entretenimiento.
—No creo que sea necesario, Suzune-senpai—se entrometió la menor, denotando nerviosismo en sus palabras y esa ceja caída con un ligero temblor incluido demostraba lo incomoda que estaba con la presencia de la de cabellos verdes—Hanzou-san y yo no tenemos problemas con mantenernos SOLOS nosotros dos en la cocina—agrego, reforzando su agarre en el cuchillo, por extrañas razones creía que cuanto más lejos estuviese del castaño estaría mejor.
Suzune alzo una de sus cejas con incredulidad, no había que ser demasiado lista para entender que la estaba prácticamente corriendo de la cocina o saber que la chica estaba que se moría por el Hattori. Camino hacia la recelosa Mitsui, poso una mano sobre su hombro y cautelosa se acerco a su oído para susurrar exclusivamente para ella lo siguiente—"Descuida, no tengo ni un interés en el, así que puedes estar tranquila" —dicho eso se alejo con la misma y se encargo de partir las papas recién lavadas al otro lado de la mesa, no fijándose en el conocido sonrojo de la chica y la increíble imaginación del otro que por andarlas viendo casi derramaba saliva en el pavo.
4:59 pm, dentro el cuarto de las aguas termales de la familia Saegusa….
Una amorosa pareja se adentraba a las aguas, en un desesperante beso que se debatía entre quien de los dos se debería devorar por el otro; sus nombres eran Watanabe Mari y Chiba Naotsugu. No hace falta decir en que comprometedora posición se encontraban, sino el hecho de que estos dos prácticamente se encontraban desnudos en el agua.
— ¿No deberíamos…hacer algo? —pregunto ella en medio del juego que había entre sus lenguas.
—No lo recuerdo….solo sé que soy un invitado mas en esta fiesta de…. Nochebuena—contesto él, no descuidando ni un segundo la competencia en la que se encontraba. Mari rio con dulzura, le agradaba la forma extraña de ser de su novio.
—Bien en ese caso…—susurro con sensualidad, descendiendo sus manos por el buen torneado torso del Chiba hasta un punto que abrió los ojos en par del par del nombrado, olvidando la pequeña tarea que les habían encargado.
5:31 pm, cuarto de huéspedes 201-A…
Mikihiko y Mizuki se hallaban juntos, recostados en el pequeño sofá, cubiertos con un cálido manto azul rey; sonrojados por lo pegados que estaban y es que era el único sofá dentro del cuarto que estaba frente a la chimenea, "casualmente" con una sola frazada lo suficientemente gruesa para calmar el frio que sus cuerpos pudieran tener. Pese sus intentos de acomodarse, solo terminaban rozando sitios inadecuados que aumentaba la temperatura dentro del cuarto, así que durante un largo periodo de posiciones incomodas, lograron encontrar una en la que se sintieran un poco más tranquilos. Esta consistía en que tener a la inofensiva e inocente Shibata en medio de sus piernas, sentada en posición de meditación, recargando su espalda y cabeza sobre su pecho; cubiertos por el cobertor hasta por arriba de la cabeza.
— ¿Qué crees que haya sido eso Mikihiko-kun?
—Hace un tiempo que no me llamabas así—comento este apenado, rascándose la mejilla derecha con el dedo índice—Pero hablando de lo que ocurrió en el árbol….puede que se deba a la misma energía de la que decías, no sabemos cómo reaccionara de acuerdo a diferentes a las emociones humanas, lo que resulta peligroso y a la vez tentador.
—Oh…si….ahora que lo recuerdo, sentí que alguien…da igual lo que haya pasado en ese lugar, d-debemos ponerle un hasta aquí—estaba terriblemente roja, con tan solo recordarlo
—S-Si, debemos…..—murmuro lejano el Yoshida sumergido en sus pensamientos un poco indecorosos— ¿Quieres—
—Ahora no, solo quiero descansar un poco—negó inconscientemente Mizuki, no dejando que terminara, acomodándose plácidamente en su pecho, depositando un pequeño beso en la comisura de sus labios—Gracias por entender…
—… ¿De nada? —contesto dudoso
8:00 pm, hora de las festividades navideñas…
Conforme acomodaban la mesa, el grupo se encontraba finalmente reunido en la gran sala, sentados conforme a su respectiva pareja en los espacios disponibles que se hallaban en los elegantes sillones. Erika, Leo, Cannon y su novio se encontraban en una hilera a espaldas de la chimenea; en cuanto Mikihiko, Mizuki, Shizune, Suzune y Mari, estaban en el sofá mediano que está a su lado derecho, en posición vertical, eso ultimo deprimo al hermano de Erika al encontrarse retirado de la extrovertida de su novia. Del otro lado, en la misma posición se hallaba en gran sofá, donde Katsuto, Asuza, Suzune, Hanzou, Honoka, Naotsugu; eterno enamorado de la Watanabe, Mayumi, Tatsuya, Masaki; que era constantemente vigilado por su cuñado, y Miyuki; la que nunca se percato de las amenazas de muerte visuales que se mandaban entre sí.
—"Por lo visto fue mala idea sentarlos juntos en primer lugar" —suspiro Erika, con varias gotas gruesas cayendo detrás de su nuca
—…Daremos inicio al intercambio de regalos—anuncio Mayumi levantándose de su lugar con una caja negra con un orificio en el centro, cargando—Así que pasare por sus lugares para repartir los papeles y al termino, cada uno en orden mencionara quien les toco, recuerden números iguales se intercambiaran los regalos. Por ese motivo si el regalo que le pensaban dar a sus respectivas parejas debieron deberlo apartado para ellos y tener otro para el intercambio de regalos.
Varias quejas se escucharon y burlas sin igual se juntaron, Mayumi suspiro por 5 vez en el día, bien les había dicho por mensaje lo que se haría en la pequeña fiesta en la que todos estuvieron de acuerdo.
— ¡Si se les olvido no es mi problema! —y tal como había dicho, camino por los respectivos lugares, cada quien cogió los papeles y espero a que ella terminara de pasar.
— ¡Cuatro! —comenzó Miyuki, mostrando el papelito
— ¡Cuatro! —se escucho una voz masculina
—Bien, Miyuki-chan, Leo-kun, pasen al frente y ya saben el resto—pidió Mayumi alegre, animando a todos a que aplaudieran cuando ellos pasaron al frente y se intercambiaron los regalos.
Sucesivamente se fue transcurriendo hasta en llegar al último número, donde Tatsuya y Masaki forzosamente pasaron al verse metido en este enrollo.
—"Viniendo de ti puedo esperar cualquier cosa Shiba-san" —comento Masaki apenas oíble, esbozando la mas falsa de su sonrisas que tenia dentro de su repertorio.
—"Borra esa sonrisa, sínica de tu rostro Ichijou, aquí todos te conocen" —contesto Tatsuya inexpresivo, áspero como el filo de un arma blanca, apresurando el intercambio.
Masaki frunció el entrecejo, prácticamente lanzando el regalo a sus manos, aceptando el suyo con la misma—"No olvides que tenemos una pelea pendiente"… —regreso a su lugar, tiempo después le siguió Tatsuya. Todo ese tiempo ninguno de los dos se dirigió la mirada.
Ni una voz se oyó después de eso, Mayumi con pena y todo los paso al comedor; sentando esta vez a los concuños por separado. Alivio para la mayoría, y hasta para ellos mismos que mantuvieron la compostura. Entre broma y broma muchas cosas salieron a la luz, bebidas alcohólicas y exclusivos vinos animaron el ambiente; por medio de engaños los más inocentes tomaron, los atrevidos hicieron sus apuestas para ver quien tomaba mas, los serios después de 4 copas se unieron a la fiesta y los no tan serios les siguieron luego de la 2 copa. Música, y juegos se infiltraron convirtiendo una "armoniosa y pacifica fiesta" a una de adolescentes con hormonas alborotadas. En eso de la media noche solo unos cuantos sobrevivieron, mientras otros cayeron dormidos en posiciones extrañas, a esos los cargaron en un pequeño grupo de hombres que los dejaron en sus respectivos cuartos y volvieron para divertirse un poco más. 3 horas más tarde los sobrevivientes también se retiraron a sus habitaciones, sin embargo estos no iban a descansar…
3:15 am, habitación de Mayumi…
El ambiente relajado del que estuvieron disfrutando se esfumo en el instante que cerraron la puerta del espacioso cuarto, Mayumi llego a tener un pequeño remordimiento de consciencia por inducirlo a que tomara mas lo que acostumbraba; pero ya no había marcha atrás, lo hecho, hecho esta. En un intento por compensarlo, se giro hacia él y con una risita traviesa asomándose por sus labios rosas, deshizo el nudo de su bufanda para pasarlo alrededor del cuello de Tatsuya y atraerlo con la misma hacia ella en un apasionado beso seductor.
— ¿Sabes en qué consiste mi regalo,…Tatsuya-kun? —pregunto Mayumi, alejándose levemente de sus labios, sintiendo la respiración de Tatsuya chocar con la de ella
—No lo sé…pero—la apego a él, al momento de rodear sus brazos por la fina y delicada cintura de la Saegusa—Seria interesante averiguarlo…—susurro con voz ronca y sensual que por poco la hacía desmayar, erizando hasta el último vello de su piel.
—Sera un honor, mostrarte mi pequeño acto—sonrió, quedándose congelada luego de darse cuenta de lo que estaba haciendo y como estaban varados en la alfombra, subiéndose sonrojándose hasta por arriba de las orejas. Tatsuya no pudo evitar sonreírse un poco por lo cohibida que estaba su NOVIA—Lo siento—aparto la mirada, molesta consigo misma por su falta de valentía, ahora comprendía que era muy diferente hacerlo en su imaginación que en la realidad.
—No tienes porque disculparte—la tomo de la barbilla—Es natural sentirse así, es esta clase de situaciones—la beso
—P-Pero…—
Los labios del Shiba no la dejaron reclamar, lentamente se fue relajando conforme profundizaban aquel gentil gesto amoroso. Repitieron la misma acción un par de veces antes de volver a mirarse entre sí, azul y rojo chocaron una vez más; por primera vez en su vida se veían como algo más que solo un par de novios, algo más profundo y hermoso que los unía fuera del hilo rojo del destino, más allá de convertirse en amantes cuando comenzaran con el proceso del siclo de la vida en el cual unirían sus almas en una sola.
—Espero no decepcionarte
—No lo harás…. — Tatsuya descendió al cuello desnudo de Mayumi—"Solo puedo jurar que luego de esto mi lengua recordara cada centímetro de tu dulce piel"… —comenzó a lamer cada centímetro de su cuello, depositando a su paso un pequeño beso que desato ligeros gemidos provenientes de Mayumi que sin pensarlo paso sus manos por sus cabellos, despeinándolo en el proceso— ¿Aun estás segura de esto?... —mordisqueo ligeramente el lóbulo de su oreja—Aun hay tiempo para que me detenga y lo dejemos para otra—
Y dejar que su lengua recorriese mi cuello...Fue el mejor error que pude cometer...
— ¡No!...digo, no quiero que te detengas….porque sino yo actuare cuanto menos te lo esperes—pronuncio con dificultad, sometiéndose a ella misma a pasar aquel nudo en la garganta que se la había formado, a causa de sus inseguridades. Eso solo causo que él sonriera, no tentándose en volver a su cuello ya explorado por sus labios, pasando nuevamente su lengua por el mismo sitio donde comenzó; descendiendo a sus hombros y de sus hombros al primer botón que con los dientes lo saco de su sitio, seguido del otro; consecutivamente hasta que ya no hubo ninguno que obstruyera su camino, sonrojando a la Saegusa que le ayudo a deshacerse del vestido rojo navideño con la que horas atrás se había vestido. Decidida lo imito, desviándose a su pantalón en el cual utilizo las manos, ya habiéndose primero deshecho del chaleco y la camisa.
La respiración de Tatsuya se volvió pesada, el frio aire que entro por el cuarto acaricio cada extremo de su piel, al igual que Mayumi que a diferencia de él, esta produjo un curioso ruido y se abrazo a sí misma, separándose inevitablemente de sus brazos para ir a cerrar la ventana. De la nada sintió que unos brazos la rodeaban, acariciando el contorno de su cuerpo, haciéndola estremecer y sorprender al escuchar el sonido de su sostén de encaje negro caer al suelo.
—T-Tatsuya-kun—se apeno por el tamaño de sus pechos, que persistió en cubrirlos con sus manos, pero él la detuvo y le susurro en el oído que para el eran perfectos así como estaban. Fue en ese entonces que ella se giro y bajos sus manos con lentitud de estos, mostrando su pequeños pechos, firmes, rectos; excitados. Pese a la vergüenza que habitaba en ella, sentía la enorme necesidad de saber si su cuerpo le era lo suficientemente atractivos.
—Ya te dicho y te lo volveré a decir, no tienes porque avergonzarte de ellos, para mí son los más bellos que he visto y veré en toda mi vida.
— ¿No…no los tocaras? —humedeció sus labios con el pasar de su lengua, por el deseo mundano.
—Estoy fascinado con solo verte, tocarte es un deseo que no te puedo negar…
Un brillo único ilumino los ojos de Mayumi, no eran lagrimas, no era desilusión; sino una ternura des bordante que demostraba amor por sus palabras, amor por él y todo su ser. Pero su mente y sus sentidos fueron atrapados por algo con más importancia que una hermosa declaración. Así que lo incito a acariciarlos, el entendió y con ternura y cuidado abarco uno de ellos
—Tatsuya-kun~…. —gimió ella, arqueándose ligeramente hacia atrás, haciéndole saber que le gustaba. Lo mismo hizo con el otro, pero sin embargo esta fue invadida con sus labios. Un escalofrió de placer la recorrió por completo al entrar en contacto con esa parte sensible de ella. Excitada dejo caer la cabeza hacia atrás, provocando una extraña sensación entre sus piernas. Sin darse cuenta ambos caminaron hacia la cama, cayendo a esta en un movimiento.
Sumergidos en su mundo, no existía nada que los detuviera, era un espacio donde ellos dos solamente formaban parte. Convencidos de dar el siguiente pasó, Mayumi le dio entrada a que continuara "consintiéndolos" hasta que ya estuviesen marcados y excitados a su plenitud; aprovechando ese momento para pasar sus manos por la ancha espalda de Tatsuya, arañándolo en el proceso, sacando pequeños gruñidos acompañados de roncos gemidos placenteros.
La Saegusa inconforme de quedarse atrás lo volvió a sus labios y llevo sus delicadas manos por el cuerpo del Shiba en un suave masaje, rosando accidentalmente con su pierna una parte delicada que lo hizo inclinarse hacia delante; acercándose aun mas a ella, que al escucharlo gemir precisamente en ese instante cuando su lengua acaricio la suya; la hizo sonreír con la mirada, sonrojando esta vez a él.
—"Si quieres me detengo" —devolvió ella juguetona, separándose levemente de sus labios, deteniendo sus acaricias por unos instantes.
—"Pero en realidad me estas sugiriendo otra cosa, porque estos me provocan a ir más allá de un at deseo carnal—susurro Tatsuya, deslizando una de sus manos en una suave acaricia el contorno de su pierna en una clara dirección que emitió un inconfundible gemido por parte de la morena, que fue seguida de la de él, al sentir una presión en su entrepierna.
—Veo que…no soy~… ¡la única! —gimió ella con fuerza, realmente la estaba torturando de una manera indescriptible o eso pensó.
—Lo veras en su momento…. —contesto Tatsuya, retirando la delicada prenda con dedicación, sonrojándola a niveles catastróficos que fue disminuyendo gracias al calmante beso llego a su tiempo.
—Sabes….no es justo que solo yo este así—se quejo, obligándolo a sentarse en la cama y con el "peligro" al a vuelta de la esquina se "arriesgo" a despojarlo del sofisticado bóxer masculino color negro con franjas rojas en los costados; dejando ver su anatomía claramente excitada—"Oh, jejejejeje"….."Es…bueno, ¿Cómo decirlo?, mas….mas….si que cambio mucho desde la última vez del cambio e cuerpos"…
Tatsuya sonrió discretamente al ver como estaba Mayumi viendo aquel especifico punto, le parecía adorable las caras que ponía al momento de parecer recordar algo referente al mencionado lugar.
— ¿Paramos?
¿Parar?, ¿enserio sería capaz de detenerse y dejarla así como así?, si era así, estaba segura que rodarían cabezas dentro de la casa.
— ¡Ha!, si esto apenas está comenzando—contesto ella desafiante, moviendo sus cabellos de un modo que hicieron a Tatsuya Shiba se arrepintiera internamente por lo que había pronunciado. Y es que en luego de la esa "amenaza", se fue sobre él, dejándolo esta vez recostado en la cama a su total disposición que ante la luz de la luna alumbrándola le fue de gran apoyo para hacer un atrevido movimiento con sus manos en ese lugar de atracciones. Que no duro mucho su dominio luego de que este la regresara a su sitio e hiciera el mismo juego que la hizo retorcerse de placer.
Continuaron así hasta que llego ese momento decisivo en el que perderían su virginidad….
— ¡Tatsu-Tatsuya-kun!~ —gimió Mayumi, aferrándose a su espalda, al sentirlo entrar dentro de su feminidad, soltando unas cuantas lagrimas que fueron controladas por el Shiba, con el mismo método que logro tranquilizador que tenía a su disposición. Escuchándose gemidos y pequeños jadeos que hicieron eco por toda la habitación, inclusive por la de Mikihiko que estaba a un costado suyo, sonrojando a la otra joven pareja que estaba en planes de hacer el mismo trabajo que ellos.
—"Todo estará bien"… —susurro, reprimiendo el mismo un gemido que seguramente aun así alcanzo a traspasar las paredes que unían las habitaciones. Con mente y ojos nublados por la lujuria, en un lapso de segundo recordó los primeros orgasmos de Mayumi, sintiendo un nudo en la garganta que se deshizo prontamente en otro gemido que lo saco de ese pequeño recuerdo y regresarlo a la realidad.
Lo que siguió a continuación eran solo imágenes borrosas para Mayumi más no para Tatsuya el cual lo estaba empleando. Sus ropas regadas por todas partes, sus cuerpos desnudos se frotaban entre sí en cada envestida que ejercían, ardientes por parte de ambos; gemidos, gruñidos y el pronunciar de nombres no hicieron falta, en cuanto la sabana los cubrió para ocultar de los ojos de la luna sus actos. Cambio de posiciones que lo hicieron más interesante y a la vez excitante, quedando en una competencia en quien estaría arriba de quien, en la victoria próxima de Mayumi que quedo encima de él para devolverle todo lo que le había hecho y torturado en las veces que invadió su feminidad con los dedos.
Las pupilas de Tatsuya de dilataron mas por la forma en que ella tomaba "venganza", desde ese punto podía admirar cada movimiento y gesto que hacía, y eso le fascinaba; no puso queja por la terquedad por quedar sentada sobre él, sabía que por mas cosa que le dijera ella no se quedaría con los brazos cruzados. Era de admirarse la mujer con la que se había encontrado en el camino que por nada del mundo cambiaria. Seguramente ella también pensaba lo mismo, pero por ahora no le preguntaría, sino que aguardaría al momento indicado para hacerlo aunque ya no hiciera falta preguntarle. Al sentir lo que estaría por llegar, en un solo movimiento rápido, prefirió rodear su espalda, de modo de que ella pudiera hundir su rostro sobre su cuello y sus piernas se abrazaran a sus caderas.
A escasos pasos de llegar al clímax, se unieron en un último beso apasionado, en el cual dieron la entrada al último orgasmo que índico que ese alguien por fin sucumbió a lo inevitable, así como el último gemido que salió disparado de sus labios. Cuando finalmente Tatsuya termino con su parte, se dejo caer nuevamente a la comodidad de la cama con ella recostada sobre su agitado pecho que indicaba cansancio por el arduo trabajo que conllevo hacerlo; Mayumi no se quedo atrás, pero pese a todo tenía una sonrisa en los labios que decían que jamás lo olvidaría y la huella del delito se lo haría recordar aun mas a la mañana siguiente…
En la habitación 201-A de alado, las cosas estaban por tornarse de otro color…
Mizuki que estaba bajo las influencias del vino, salió del baño con unas diminutas prendas con encajes de color rojo que dejaron mucho a la imaginación de un rojo Mikihiko, que se cubrió la amenazadora hemorragia nasal que controlo gracias a la cordura que conservaba. Con paso lento y sensual ella se fue acercando, seguramente al siguiente día cuando él le recordara lo que hizo se moriría de vergüenza pero eso ahora no importaba, ¿o sí?
—Mi-Mizuki-san, ¿usted está? —
—No me hagas castigarte…Mikihiko-kun—lo callo, colocando uno de sus dedos sobre sus labios
—P-Pero y—intento hablar pero nuevamente fue silenciado mas esta vez fue un exquisito beso apasionado que exigía de su atención.
—Buen chico—susurro ella entre el beso esbozando una tierna sonrisa, sentándose sobre sus piernas, haciendo que el pobre se sintiera irse al paraíso antes de tiempo; mas al sentir como se abrazaba a su cadera de modo que no pensaba dejarlo ir tan fácilmente.
Si la vez sonreír...sus mejillas adaptan un color suave que indica felicidad...pero te invito a ver mas allá de un gesto cualquiera. Ella está...,rota por entro...
—"Esto no debe ser así….no de ese modo y bajo el dominio del vino" —pensó el Yoshida correspondiendo poco a poco a los labios de la Shibata, venciendo por completo la timidez que lo había invadido; atreviéndose acariciar sus pechos por arriba de la ligera prenda que cubría una parte de estos, impulsándola a producir pequeños gemidos de placer. Movimiento torpe pero seguro a lo que iba, el porqué había aceptado asentir a los deseos de la chica que estaba bajo la influenza de la bebida alcohólica.
—Miki-mikihiko-kun….espera…—pidió jadeosa, con la respiración entre cortada
¿A caso ya se había dado cuenta de lo que hacía?, ¿Cambiaria de parecer o lo golpearía por "abusar" de ella en ese estado?
— ¿S-Si? —pregunto titubeante, cerrando los ojos, esperando el golpe que nunca llego, sino que las manos de esta lo fueron desvistiendo tal como a un maniquí bien colorado; que por temor no se atrevió a contradecirla. Mentiría que su mirada no se desvió a su sujetador morado con encaje y la proporción de sus pechos que se encargo de comprobar, siendo que estos a duras penas entraron en sus manos. Pero bien ahora que se prestaba atención a él se daba cuenta que la minuciosa y sigilosa de "su" novia lo había dejado en interiores y desbalagado su roba por todo el cuarto; e ínsito unas acaricias atrevidas en su intimidad, haciendo que mordiera la punta de la almohada, reprimiendo un sonoro gemido como el que escucho en la habitación de alado.
— ¿Te gusto? —pregunto Mizuki con un sonrojo ya definido por pasarse de copas en aquella fiesta navideña. El asintió, cosa que ella sonrió y llevo su cabeza al medio de sus pechos bien proporcionados que daban mucho a desear—Veo que sí, así que solo por esta noche te permitiré no solo tocarlos….—
—Detente—pidió serio, haciéndola a un lado—Siento hacerte esto, pero no quiero faltarte al respeto en este estado….estuve pensándomelo bien, incluso quería dejarme llevar pero—
—No me amas lo suficiente como para hacerlo
—sí, ¡no!, claro que no es eso—corrigió prontamente—Pero si es que vamos a darnos ese espacio no es necesario agarrarnos del alcohol para hacerlo, no creo que sea lo correcto….es….es como si saltáramos una parte de nuestra relación Mizuki-san
—Entiendo…— bajo la mirada Mizuki, no conteniendo las ganas de llorar, el tenia razón, no podía depender de una bebida con altos concentrados de alcohol para atreverse a dar ese gran paso por el temor de que si no lo hacía; lo perdería para siempre.
—Míreme—pidió él, mas nada sucedió—Míreme, Mizuki-san—insistió, tomándola de la barbilla, obligándole a verle—Quítese esa tonta idea de que por no hacer el amor o tener sexo como dicen en otros sitios, usted me perderá…yo la amo por lo que es, nunca en mi vida dejaría ir por nadie, porque una persona como usted jamás la volvería encontrar; si la pierdo eso me destrozaría el corazón y no lo podría resistir.
—Mikihiko-kun…—le miro impresionada, ahora realmente se sentía como una tonta, una tonta que encontró a alguien que no la apreciaba por sus pechos, sino por su verdadero ser.
—Así que por favor, el día que ambos nos sintamos preparados y deseemos lo mismo, prométame que lo haremos por amor, no por un sentimiento carnal que al siguiente día puede quedar en el olvido.
—Lo prometo—contesto ella acercándose a sellar esa promesa con un cálido beso gentil.
—"no sabe lo mucho que me agrada escuchar eso de usted, Mizuki-san…"
.Hola amigos lectores, antes que todo me gustaria desearles un feliz año nuevo y que todos deseos se hagan realidad y Dios los cuide y los bendiga en este nuevo año. Bueno se que muchos pasaron ese año de diciembre junto a sus familias, otros con sus mejores amigos, pero lo importante es que la hayan pasado bien junto a ellos y Dios les permitiera seguir con ellos en este 2015. Mis mas cordiales saludos desde mexico, y ¿por que no también abrazos?, jejejejejeje. Aqui les deje este capitulo pido disculpas si el especial no estuvo marcado como debio ser u.u y tambien de que ellos no tuvieran ese momento intimo , es que se me ocurrio que mejor lo tuvieran en un diferente ambiente mas tranquilo donde hubiera un buen inicio para dar margen a ese momento intimo especial...asi que bueno si aun asi quieren seguirme acompañando en este finc, estare mas que contenta :D y estaria agradecida con ustedes por que continuaran siguiendo la historia n.n...AVISO: en el siguiente capitulo habra lemon mas a fondo de la pareja Mikihiko x Mizuki (y no es broma del dia de los inocentes del año pasado XD).
RESPUESTAS DEL AUTOR:
ZeroKaiden: Gracias por seguir el finc y cualquier cosa no dudes en preguntar o expresarte, como todos los lectores, eres libre de decir o expresar lo que quieras de la historia n.n, feliz año nuevo amigo lector
SaegusaEmi: hola, hola otra ves niña, me alegra volver a saber de ti, te deseo un feliz año nuevo desde mexico DF, tambien XD, ya sabes cualquier cosa no dudes en decirme y me alegra que te haya gustado el capitulo anterior, espero que este tambien sea de tu agrado n.n. Mis mejores deseos para ti y toda tu familia. No soy buena narrando momentos de lemon pero hice lo mejor que pude XD soy nueva en esa categoria.
Masamune15: primero que nada tambien te deseo un feliz año nuevo niña y que todos tus deseos se hagan realidad, jejeje. A mi tambien me dolio regresarlos al futuro pero luego de pensarlo recorde que luego volveran cuando sus padres bueno tu sabes hagan "eso" XD. Siento si te desilusione por lo de miki x mizuki, pero el especial sera doble dado que no lo plantee bien en esta. bueno en fin aqui les dejo por este dia el capitulo de hoy y habra lemon de miki x mizuki en el siguiente n/n. y te agradesco nuevamente por el consejo que me diste :D.
Nanami Namikaze: Y volveran los pequeños con ganas XD imaginate las ojeras que tendran sus padres por cuidarlos y lo que diran los abuelos cuando se den cuenta de que sus hijas esten embarazadas XD, la que se le armara a Tatsuya, Leo, Mikihiko y Masaki cuando llegue ese momento lol. Feliz navidad y prospero año nuevo
Tachibana-Alexander:¿Bromeas?, no me aburren para nada tus comentarios, sino que eso demuestra lo mucho que te gusto la historia y me alegra volver a saber de nuevo de ti niña, saludos a tu familia y especialmente a ti, saludos desde mexico .Te deseo una feliz navidad y prospero año nuevo :D. si subes un finc de ellos me avisas si n.n lo leere cuanto me digas que lo subiste . Y como no hubo lemon lemon completo de la pareja miki x mizuki habra doble capitulo pero mucho mas centrado en ellos. saludos a toda tu familia y amigos.
