Capítulo 14: Amor pasajero

Extra: una visión al futuro parte 2

Subtítulo:La cuenta regresiva parte 2

Pareja principal: Tatsuya x Mayumi (5)

Parejas secundarias según los votos:

Masaki x Miyuki: 4

Mikihiko x Mizuki: 6

Leo x Erika: 4


NOTAS DEL AUTOR: Perdonen la demora pero aqui les he traido este capitulo recien hecho que me ha costado escribir debido a que ocurrieron cosas en la convocatoria para la universidad (donde no quede u.u), me siento fatal pero ni modo la vida sigue; ahora estoy en busca de otra que este mas a mi disposición (una en la que no tengas que pagar para quedar aunque hallas pasado el examen), y que sea mas justa con los resultados del examen. Mientras tanto he estado escribiendo este capitulo y otros fincs de mi autoria XD. La historia en esta ocasión se centrara mas que nada en recuerdos de los personajes (digamos algo así como relleno XDX)


Observa las opciones que tienes a tu alrededor y adáptate a ellas considerablemente, el camino que surgirá de los recuerdos de un amor fallecido retomaran los caminos del presente a través del relato de un severo hombre arraigado a su pasado; que continua guardando ese recordatorio sobre quien lo sentenció a esta condena llena de tormentos e incertidumbre que acongojan a su deteriorado corazón. Su nombre es Saegusa Koichi...

—Eres igual de persistente como ella—comento el Saegusa luego de un sofocante silencio eterno, siendo severo hasta entonces—Sabes a quien me refiero, ¿o es "imprescindible" explicártelo detalladamente?

Tatsuya instantáneamente captó el mensaje entre la irónica burla. Sabiendo de antemano que cualquier mínimo detalle o defecto que recordara de sus orígenes se lo echaría en cara tarde o temprano; cortésmente preparó una veloz pero práctica respuesta—Sí, lo sé, y también sé a dónde quiere llegar, lo que tenga que decirme, no me hará retroceder a mis palabras—tomó una pequeña bocanada de aire antes de continuar, manteniéndose con la frente en alto pese a las dificultades que la misma vida crea para retenerlo—Estoy consciente todo lo que conlleva y estaré dispuesto afrontar las consecuencias de mis actos.

Koichi anhela saber qué desea obtener el Shiba a cambio, pero no pregunta, decide anteponer las convicciones de su antiguo amor en las acciones de su sobrino y continuar con el interrogatorio; denotando molestia por la terquedad y determinación del joven que no despegaba su gélida mirada de la de él, permitiendo que el silencio reinara otra vez.

El fin carecía de un final propio, siendo que ambos mantienen esa postura de la que aparentemente no cederían. Continuaron sosteniéndose la mirada de un modo desafiante, hasta que poco después el mayor optó por romper el silencio, con una pregunta inquisidora

—De ser eso cierto, ¿lo que estés dispuesto a dar en que le convendrá a mi hija?, no tienes mucho que ofrecer. Los hechos hablan más que mil palabras, además siento que careces de mucho para ser alguien digno de mi confianza.

Tatsuya no se inmuto ante dichas declaraciones, esto ya no representaba novedad para él, comúnmente se encontraba con ese tipo de ideologías y pensamientos que transcienden de la parte más retorcida del ser humano a la que es fácil de acceder.

Orgullo y prejuicio, ¿Cuál de las dos marcarían el destino de esta formidable conversación?

—Desde el principio nunca lo he sido Saegusa-san—mantuvo un control eficaz de sus emociones, desechando toda ansiedad y precipitación en sus futuros movimientos

El aludido le dio la razón, dándole a entender que continuara, más para cuando los labios de Tatsuya se abrieron para darle continuidad a su contestación; intervino, creyendo que era lo más prudente que podría hacer para comprobar ciertos puntos inconclusos no tomados en consideración a su debido tiempo—Lo que estarás por escuchar, es mejor que te ahorres los comentarios y lo medites como se es debido; puede que esto cambie parte de lo que nadie se atrevió a decirte con toda sinceridad—respira hondo, echando una ojeada al fino reloj de pulsera sujeto a su muñeca derecha por unos segundos determinados; mentalizando un indefinido tiempo para el Shiba sin razón aparente, volviendo su atención hacia este con el menor cuidado—…La vida te ha arrebatado demasiadas cosas, que una menos en tu lista no será un problema, hagas lo que hagas te juzgaran, y como tal luego de que finalice la historia, puedes acoplarte a ellas como el consejo de alguien que puede darte la ventaja de planear estrategias sucias para convencerlo, guardarlas o desecharlas como creas conveniente. Si eres lo suficientemente sabio para entender su magnitud aunque carezca de lo fundamental, lo demostraras….puede que tal vez considere algo de ti. ¿Consideras que la ceguera es lo peor que uno puede experimentar?, así es como tu estarás si te desvías de la luz que te mantiene a flote a causa de la debilidad.

Los ojos del castaño abandonaron ese comportamiento desafiante, adoptando un brillo diferente al anterior; no era tristeza, compasión, comprensión u otro diferente a estas—ya que por mucho que odiara la debilidad y las flaquezas del cuerpo humano—por unos instantes estos flaquearon por el indiscutible dolor que Ice Spectrum inyectaba en su corazón.

— ¿Sucede algo? —preguntó Koichi impasible a las manifestaciones que halló en los mares turbulentos de Tatsuya.

Tatsuya negó, tomando sugerencia del ademan sordo del mayor al invitarlo a tomar asiento en el otro sillón que se hallaba frente al principal a unos metros razonables de éste; tranquilizando su respiración que sin darse cuenta se había alterado considerablemente a causas del mismo malestar.

—Bien, en ese caso continuaré. Detrás de este recordatorio—se refirió a la pérdida de su ojo—Antes de que Yotsuba Maya y yo fuéramos fuertes que hasta el día de hoy existe una lucha constante por el poderío al que he de suponer que estas al tanto de ello; El clan Yotsuba y el clan Saegusa organizaron un acuerdo en el que el compromiso de los primogénitos de ambos clanes se unirían en uno solo, para entonces Maya cumplió los doce años, en cuanto yo estaría por terminar los catorce años en un corto periodo de seis semanas.

Flash Back

El sol salió después de una noche llena de psions de alta energía y golpes a la velocidad de golpes de diamantes, extraña definición para un cálido amanecer. Era un día cualquiera para dos jóvenes herederos que disfrutaban el momento, Saegusa Koichi, un joven de catorce años de edad de tez clara, cabellera azabache y lacia, además de un peculiar color de ojos que se asemejaban al carmín; caminaba en un solo sendero al costado de una hermosa preadolescente de doce años, cabellera larga negra con destellos violetas oscuros, dándole un brillo único y natural, combinando a la perfección con sus serenos e inocentes ojos violetas. Posiblemente se dirigían a un asunto importante que debían atender, siendo aún unos niños.

—"Al parecer no han recaudado la suficiente información para enfrentarse directamente a futuros líderes"—murmuro Maya apacible, una vez que estuvieron en una de las mesas de la biblioteca principal, haciéndose pasar por unos jóvenes estudiantes que se acaparaban en los estudios en sus momentos libres.

Koichi emitió una risa sorda por el comentario de su querida prometida que hojeaba un libro cualquiera—que al prestar más atención a lo que leía y a la imagen de la portada—corrió inmediatamente la mirada a un grupo de padres de familia que le enseñaban a leer a sus hijos en la sección infantil; sufriendo de un malicioso escalofríos que le erizó la piel así como borro esa estúpida risita de sus labios.

La de ojos lilas, le observó de reojo, pasándole una idea por la mente que curveo esos finos labios rosas de forma especial—Koi-kun, ¿Qué pensarías si te dijera que me encantaría cargar un bebe entre mis brazos, al que pudiera llamar HIJO luego de nuestro casamiento?

Los sensores del adolescente se encendieron en un santiamén, escandalizando un fuerte sonrojo que tiño por completo su rostro, tal como su alma emergió de su boca y volvió con la misma; el tipo de preguntas que hacia la adorable Yotsuba siempre conseguían tomarlo por sorpresa en los momentos menos oportunos de su corta vida—N-No estoy para ju-juegos Maya, no es ni el lugar ni la hora para ese tipo de preguntas.

— ¿Y cuándo lo será?, yo estaría feliz cargando un hijo tuyo dentro de mi vientre ahora mismo

— ¡Maya! —se quejó el moreno, girándose a verla, olvidando que se encontraba dentro de la biblioteca, recibiendo una reprimenda de silencio de parte de la bibliotecaria y de la misma aludida, que poso su mirada risueña en la de él, cerrando momentáneamente el libro que leía.

—No estoy bromeando Saegusa Koichi—fingió ella seriedad repentina aunque por dentro se reía la cara del azabache—Quiero un hijo tuyo como lo dice en este libro, lo quiero dentro de mí para saber lo que es la maternidad

—Tonta—bufo Koichi avergonzado sosteniéndole la mirada—No sabes lo que dices—le dio un golpe suave en la cabeza con la palma de su mano derecha—Suenas como una desesperada mujer cuarentona que no ha tenido relaciones sexuales en su vida

Maya iba a protestar, más los labios del Saegusa evitaron una disputa prematrimonial en la que al inicio ella no correspondió, sin embargo los insistentes y perfectos besos que fluían humildes por parte de él, lograron convencerla de asistirles con el poco conocimiento que tenia de ellos.

Sin duda alguna esta joven pareja tenía potencial para un futuro comprometedor, pero no resulto como todos esperaban; a mediados del mes en el viaje que realizaron a Taipei como parte de una visita de un programa de intercambio cultural, patrocinado por la sección de Asia de la asociación internacional de la magia. Ocurrió un desafortunado evento…

Horas antes del secuestro, Shangri-La´s Far Eastern, Plaza-hotel de Taipei…

El sitio de mayor prestigio de Taipei, así como el mejor lugar para elaborar la bienvenida a los postulantes seleccionados para dicha organización cultural, estaba próximo a iniciar; muchos de los invitados ya se encontraban dentro de los establecimientos otros no tanto, pero sin dudar o carraspear vestían con elegantes trajes y vestidos acorde al evento. Muchos de estos por no decir la mayoría eran extranjeros, es obvio por donde quiera que lo veas, por algo estaba esa convocatoria que traería la perdición tarde o temprano; ¿trampa?, ¿casualidad?, o ¿destino?, ¿Qué les deparara a estos poderosos magos y mentes brillantes del mañana?, la respuesta caerá sobre estas más pronto de lo que quisieran oírla a través de sus receptores talentosos.

—Maya, Maya, ¿Qué tanto te miras al espejo?, ese fleco no cambiara por donde quiera que lo estés vigilando, además está por anochecer, nadie notara ninguna diferencia—argumentaba Koichi que lucía un fino traje negro formal, zapatos aún más oscuros que el atuendo que traía y la sobresaliente camisa color vino acompañado de una corbata azul oscuro que el saco no podía cubrir del todo por mucho que estuviese abotonado. Estaba esperando a la única y vanidosa preadolescente que se preocupaba demasiado por su imagen, delante de la puerta de mármol de sofisticado armazón y perfectas alineaciones que componían una de las cuantas artes de los carpinteros anónimos que trabajan al día por unas miserables monedas que solo apreciaban su creación como un lujo cualquiera.

—Y lo dice la persona que no podía atarse la corbata hace como media hora—contesto Maya dentro del baño, dando los últimos toques a su flequillo y se reajustaba la altura de la coleta de modo que esos risos que colgaban de la mitad de su cabello quedaran postrados sobre sus hombros—No es como si me fuera a tardar una eternidad exagerado—rio ante lo último, recordando lo retocado y dependiente al orden que era antes de conocerla, aunque puede que lo segundo no se lo haya quitado del todo—"Falta poco, una vez que suene el reloj de su muñequera querrá que seamos puntuales al evento " —calculo los minutos con los que contaba, maniobrando entre su bolso y el peinado, sacar el brillo labial sin perder el equilibrio con esas molestas zapatillas; una vez que lo logro, lo guardo, reviso su peinado por cuarta vez consecutiva y salió del baño con la característica elegancia que solo las doncellas principales del clan Yotsuba poseían—¿Y qué tal me veo? —pregunto con una pequeña sonrisa tímida y un rubor estacionado sobre sus mejillas de porcelana.

Koichi suspiro por onceaba vez, odiaba admitirlo, pero de todas las mujeres que vinieron a escoger sus padres, de ella fue de la que se tuvo que enamorar y soportar todos sus caprichos y desplantes que hacía, hoy no sería la excepción; organizo lo que estaría por decir, sus ojos a recorrieron de arriba hacia abajo tratando de componer una adulación para su novia en corto periodo de prueba.

Maya por su parte, arrugo la nariz, inconscientemente haciendo el mismo chequeo a su prometido, por donde quiera que lo viera era perfecto, más por esa camisa que la volvía loca, además de un pequeño fetiche que tenía y no revelaría sencillamente porque no lo soltaría delante de las cámaras de vigilancia que tal vez pudieran emplearlo en su contra; con esos extremistas pensamientos, alargo el análisis que concluyo cuando violeta y rojo chocaron a su vez que los dueños por más que intentaran hablar, el silencio, el ambiente, las palabras mudas que el debate entre sus ojos existía y el acercamiento mutuo, los condujeron al suplicante deseo que iba más allá del rose entre sus labios.

¿Mandarían la vana sensación de ser testigos del lujoso evento, solo por un irremplazable momento en el que se entregarían mutuamente a la luz del atardecer? , de ser eso posible y justificable, ¿tendrían el valor de afrontar las consecuencias de esos actos ilícitos?; la hora de decidir se estaba acercando, cada vez más...

—No…no puedo—la aparto de él suavemente, rompiendo con el encantamiento—Es incorrecto, la edad en la que estamos no es la adecuada—por suerte para él la cordura aun no lo logro abandonarlo, permitiéndole realizar una jugada más honesta y madura dentro de la relación que llevaban.

Maya contuvo las lágrimas, malinterpretando al Saegusa, atreviéndose a preguntar esta vez más en serio, ¿Qué era lo que verdaderamente sentía por ella?

El azabache no respondió, simplemente la abrazo con todas sus fuerzas, acariciando con suavidad sus cabellos—"Lo siento si te hago sentir mal, no es mi intención hacerlo, pero tú me conoces más que nadie y sabes lo difícil que me es contestarte con palabras lo que siento por ti" —murmuro, no separándose ni un centímetro de ella, que injustificadamente comenzó a sollozar y se aferró a él.

—"Sino lo hace, un día ya no estaré a tu lado" —amenazo ella

—"No lo harás, sabes que no es cierto" —sentencio Koichi seguro de si

—"No te creas tan importante Saegusa Koichi" —se hizo la ofendida, limpiándose los ojos con la corbata de esté que no hizo tanto alboroto por la prenda—"A como parpadeas podría buscarme otro en cualquier momento….solo que por ser considerada no lo hare y te permitiré seguir a mi lado"

—"¿Qué te parece si después del evento vamos a la piscina que está en el último piso?" —sugirió Koichi, conservando esa agradable calidez en sus palabras, así como guardaba este crucial recuerdo que ahora vivían dentro de su mente.

—"Lo tendré en cuenta"

Fin de Flash Back

De la nada Saegusa Koichi se detuvo, a lo que Tatsuya levanto interrogante una de sus cejas. ¿Qué ha sido de la continuación?

El silencio ya era muy participe en esta reunión improvisada.

—Mi verdadera historia es la que más falsa suena

Aquella frase sorprendió notablemente al Shiba—que detrás de ese único ojo que observaba perdidamente el fuego de la chimenea— encontró la melancolía reprimida del Saegusa


Un grito infantil proveniente de la habitación de Mayumi, sobresalto a Mirai Tatsuya que dejo de teclear habilidosamente los sensores de la pantalla de la convencional tableta, para ir inmediatamente donde el desconcertante sonido lo llamo; cargando en una de sus manos el modesto aparato electrónico. No importaba donde estuviera, su sentido paternal nunca lo defraudaría. Una vez en la puerta, no toco, hablo o hizo el intento por hacerlo, sino que utilizando otra de sus famosas técnicas denominada "fantasma" a causa de sus hijos cuando eran más pequeños; atravesó la puerta sin problema alguno, topándose con la imagen de su adorable princesa temblando de miedo y con lágrimas saliendo de sus ojos, sentada en medio de la cama con las piernas recogidas y fuertemente abrazadas contra su pecho, mientras hacia un triste proceso vano de calmarse en lo que tarareaba alguna de las canciones que su madre le cantaba a la hora de dormir. Todo lo contrario al chibi Tatsuya que dormía en el rincón de la gran cama, completamente extendido a todo lo que da, con una infinidad de peluches velando sus sueños; que de no ser hijo suyo lo despertaría con un balde de agua fría como lo hizo el año pasado con el desafortunado pelirrojo que usurpaba entre sus cosas desde la computadora de su hijo cada vez que dormía con él.

Resignado a la costumbre genética de su hijo por parte de algún familiar no muy lejano, abordo a su princesa, sentándose al frente de ella, procurando no hacer ningún ruido hasta en el instante en que la abrazara; buscando calmarla de una manera más práctica que con innecesarias sesiones que Mayumi invertía para mantenerlo activo, de modo que no rebuscara y desperdiciara el tiempo en inventos obsoletos en lugar de atender a sus hijos como lo que son.

—"¿P-Papa?" —murmuro Mayami temerosa, no atreviéndose a verlo directamente a la cara, creyendo que se trataba de otra persona

—Sí, princesa, soy yo, me preocupe al escucharte gritar—asintió Mirai denotando preocupación en su voz, sintiendo como las manitas de su pequeña recorrieron su cara, confirmando sin ver que era su padre; provocando que su padre riera sutilmente por el método de comprobación que empleaba para el reconocimiento, terminando de colgó de su cuello como coala espontanea, obligándolo voluntariamente a encorvarse para que el resto de su cuerpo se posara sobre sus piernas—Princesa

— ¿Si? —pregunto la castaña haciéndose la desentendida por la incómoda posición con la que su padre contaba, siendo otro pretexto más para no pensar en esa horrible pesadilla.

—Mayami-chan, ¿podrías? —

— ¿Si? —intervino ella, incrustante sus mares en los de su padre

Mirai Tatsuya suspiro, desprendiéndola el mismo, empleando un mayor esfuerzo por ignorar los pucheros amenazantes de la menor al verse fuera de; siendo consciente de que a veces su única debilidad se aventajaba del gran amor que le tenía—Mayami, no puedo ayudarte sino me cuentas que fue lo que paso.

La nombrada palideció, reconociendo ese tono severo de inmediato, gesticulando ese mordisqueo de labios que quiera o no producían intranquilidad; floreciendo de ella nuevamente esas escurridizas lágrimas deseosas de una pronta captura. Balbuceando cosas sin sentido, que consiguió por medio de sus movimientos que su padre la acunara entre sus brazos al tiempo que se recargaba en la base en su desplazamiento liviano ante los oídos del durmiente infante varón; ya una vez ahí la coloco con cuidado entre sus piernas, de modo de que parte de su espalda quedara sobre su torso y brazo, y sus pies colgaran sutilmente fuera de la cama. Siendo grande el colchón, prefirieron la mínima parte, con tal de que no sintieran esa presión y adormecimiento involuntario.

Estando preparados, conversaron sobre el tema en común, la pequeña no paraba de llorar en lo que contaba su parte de la historia; estando atenta a los latidos del corazón de su padre como si su vida dependiera de ello, en lo que era escuchada atentamente por esté que fruncía de en vez en cuando el ceño por la culpabilidad que le recordaba que el sufrimiento que vivían en su universo sus seres queridos era a causa de su ineficaz trabajo al detener a Ice Spectrum antes de que causara grandes estragos en el planeta, acabando con la mayor parte de la humanidad, fauna y flora que fueron alcanzadas en el cataclismo.

—No me pasara nada malo te lo prometo

—Él es como el abuelo Saegusa…..nada lo mata…..ni la comida de la tía Erika—hablo un soñoliento Yuki, gateando hacia ellos, siendo rápidamente acogido por Mirai Tatsuya, que de una u otra manera logro exitosamente acomodarlo en el otro brazo de modo de que no cayera tan fácil de ese agarre.

Mayami rio por la comparación, acurrucándose a la par de su hermano, entrelazando su mano a la de él—Si Yuki-nii lo dice….—bostezo, complacida, percibiendo los labios del mayor besar sus frentes y murmurar un "los quiero" apenas oíble y perceptible para ellos.


10:06 pm, Aguas termales de la familia Saegusa…

El vapor de la terma, se unificaba a los cuerpos de las solitarias Saegusas que desprendían de ellas todo cargo de consciencia una vez que entraron a esta, procurando no adentrarse de un solo golpe y estropear la estancia en el lugar. Pudieron a ver durado así para siempre de no ser porque una de ellas tuvo algo que decir referente a la otra.

— ¿Te has puesto a pensar en el día en que tú padre hable con tú Tatsuya-kun sobre su relación?

—Quisiera no hacerlo—la menor se tensó, maquinando a toda potencia sus capacidades mentales en busca de otra posible contestación no cortante que arreglara la anterior; pero viendo la diferencia de tamaños y proporciones físicas le miro con recelo

—Yo no lo obtuve por si sola—murmuro Mirai Mayumi un tanto acalorada, acariciándose inconscientemente el cuerpo—Tatsuya-kun tuvo mucho que ver aquí—trato de no ser tan explícita y no causar curiosidad en la menor.

Los ojos de Mayumi se abrieron desmesuradamente al tiempo que se llevaba las manos a la boca; reprimiendo un chillido alto de la emoción y la picardía que denotaba al querer saber más del asunto.

— ¿Hablas en serio? —interrogo Mirai, más que sonrojada, cubriéndose sus intimidades por reflejo, sabiendo que aquella picarona y joven versión suya iba en serio—Bien pero, luego no digas que no te advertí, aunque esa advertencia se queda corta, porque sabemos que como te fue a ti en esta navidad te ocurrirá en cualquier otro momento.

Flash Back

No se citaron en la mansión, ni en la propia residencia Shiba, u otro sitio donde incluyera interrupciones inoportunas a su agradable velada matrimonial; estando el mundo en ruinas y los problemas sobre sus ya cargados hombros, decidieron apartarse de todo y de todos, incluyendo sus hijos que tenían dos años compartiendo y alumbrando sus vidas desde el momento en que llegaron a sus brazos. Hoy solo se pertenecían a ellos mismos, no a un tercero, cuarto, o quito; por esta noche, sus preocupaciones iban únicamente dirigidos a lo que ocurriría en este mágico momento donde nuevamente unirían su cuerpo y alma en uno solo.

Perdidos en una isla cualquiera, a las orillas del mar alumbradas con la luz de la luna y la débil llama de la fogata; Mayumi y Tatsuya se besaban recostados en la fría arena que dé en vez en cuando la marea humedecía, acompañados por una dulce melodía muda que la luna solo era capaz de tararear.

When your legs don't work like they used to before,
And I can't sweep you off of your feet,
Will your mouth still remember the taste of my love,
Will your eyes still smile from your cheeks.

Un olvido temprano de sus responsabilidades, encendió la pasión de sus labios al devorarse uno al otro en un inservible beso flameante el cual nadie parecía ceder pronto. Existen las posibilidades de que nos adelantáramos de prisa para verlos caer en aquel encanto romántico, pero la historia no cambiaría si retrocediéramos a ese instante. Rápidamente nos creamos preguntas sin responder y por más que quisiéramos imaginar las elecciones que tuvieron para instalarse en la isla, no congeniamos en un mismo sentido, así que deberemos ser pacientes a lo que sucederá de ahora en adelante.

Darlin' I will,
Be lovin' you,
Till we're seventy,
Baby my heart,
Could still fall as hard,
At twenty three

Sintió la respiración del castaño fundirse en la de ella, pero eso no pareció importarle ya que se ocupó de revolver sus cabellos en suaves masajes que descendieron por su cuello y hombros, volviéndose hacia su pecho donde permanecieron por unos minutos luego de que los labios de su enamorado se desviaran por el contorno de su rostro. Depositando pequeños besos que lo guiaron hasta la yugular de la chica.

I'm thinkin' bout how,
People fall in love in mysterious ways,
Maybe it's all part of a plan,
Me I fall in love with you every single day

Ya no eran unos inexpertos, los errores desaparecieron hace un par de años.

—Tatsuya-kun…—jadeo Mayumi, cerrando lentamente los ojos por la creciente sensación agradable que recorría su cuerpo

—Si…. te arrepientes no te dejare escapar—hablo él en tono seductor, respirando el único aroma que su amada desprendía, apegándola mas a su torso con la intensión de desatar el traje de baño de la parte superior con sus dientes; deshaciéndose estratégicamente del opositor que no le permitía invadir lo que por derecho era suyo, atreviéndose en el proceso rosar su piel hasta donde terminaba las cadenas del traje del baño

— ¿Dónde estábamos?

Mayumi no quiso responder, prefirió que su amante lo sorprendiera como la última vez, como resultado los gemidos provenientes de su boca se hicieron más grandes al momento en que el lamia lentamente el sudor de su pecho, rodeando uno de sus senos en el transcurso. Apretó ligeramente las piernas, por los movimientos agiles y precavidos que hacían en ella, jurando que aparte de la marea mojándolos en un arrullo desinteresado, esa parte de ella hacia visible los primeros síntomas del placer, rosando accidentalmente con la masculinidad de él.

I just wanna tell you I am,
So honey now,
Take me into your lovin' arms,
Kiss me under the light of a thousand stars…

Tatsuya gruño, la sensibilidad en su miembro era más evidente, vengativo paso a jugar con su otro seno, no desatendiendo al otro que era recompensado con su mano izquierda; el que perdería esta vez seria ella, la que pediría pasar al siguiente paso debería ser ella, no él.

Mayumi se estremeció, no sabiendo ni en qué momento vino a hundir la cabeza de Tatsuya en su pecho, siéndole más difícil a este de deleitarse con el dulce sabor de su centro duro y humedecido. Despegándolo ligeramente de estos cuando la vieja acompañante autonombrada vergüenza apareció.

—Dile…. a tu amiga que no nos estorbe, hay…mucho por…. que trabajar… en esta noche—la voz entre cortada y varonil del Shiba la hizo reaccionar

¿Cómo podía ser tan estúpida al pensar que él los despreciaría aun cuando sus retoños degastaron parte su firmeza y resistencia a las mordidas maduras que dé en vez en cuando recibía?

Place your head on my beating heart,
I'm thinking out loud,
Maybe we found love right where we are,
When my hairs all but gone and my memory fades

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Continuara...


Siento dejarlo hasta este punto, y por no cumplir con el posible lemon entre Koichi y Maya. Ademas de agregar un lemon extra que podia denominarse como una "vision hacia el futuro" , no puedo decirles como trabaja mi mente, por que ni yo misma se como se acomodan estas ideas e investigaciones cortas ...Bueno, bueno quiero agradecerles por estar al pendiente del finc y su desarrollo, mi proceso de mejoria es poco pero espero que siga adelante y no me quede estancada en un mar de emociones e ideas inconclusas. Nos vemos hasta el siguiente capitulo, como ya saben cualquier duda, sugerencia o algo referente al finc son libres de comentar, sus comentarios me son de ayuda (literalmente ).

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.En el siguiente capitulo veremos como se llevo el secuestro de Maya y el por que de la separación que tuvo con Saegusa Koichi, ademas, (escuchen) ¿quien creen que se levante primero en armas contra el otro?, ¿sera el señor Koichi o Tatsuya?, ¿y por que motivo creen que lo hagan?

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.Como extra veremos mas de los pequeños Shiba y los recuerdos de Mirai Mayumi en la isla

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SaegusaEimi: Te agradezco de todo corazón que sigas en esta alocada historia y gracias por comprender, espero que las cosas por allá estén bien y que tus estudios (donde quiera que estes estudiando), sigan adelante. Y eso de la pelea de yerno vs suegro no se si se me de como lo tengo planeado XD. Que pases buenos dias, tardes , noches, madrugadas, vacaciones. Solo esperemos que el padre de mayumi no deje desamparados a los pequeños de padre antes de nacer lol. ¿Tu que dices Eimi-chan?, ¿habrá guerra espartana cuando descubran a los nuevos miembros de la familia?

JISG 41947 : Espero que sea de tu agrado el capitulo, se que lo estoy alargando pero pensé que seria elemental un poco de conmovedores recuerdos rompe corazones antes de que alguno de los dos trate de posiblemente matarse (aunque los reviviremos con las esferas del dragón XD si uno de los dos "muere" XD). Pero tal como dices el Onii-sama tiene que ganar por que sino ¿quien cuidara a sus pequeños Shibitas ademas de mayumi? . La siguiente se vendrá con todo, tan solo veras la sangre que correrá en la oficina XD