III. Alegría
Un hijo. Tengo un hijo.
Aún estoy que no me lo creo. La sola idea de que eso sea cierto me llena de alegría. Todo este tiempo he estado preguntándome si Hunith estaba viva o no. Nunca llegué a saberlo, puesto que no me dejaban regresar a la aldea.
Hunith.
Hacía tanto que no pensaba en ella que algo dentro de mí se me removió. No me permitía a mì mismo pensar siquiera un momento en ella. No podía. Tuve que olvidarla, aunque nunca dejé de hacerlo. Ella siempre fue lo único bueno que llegó a pasarme.
Miro al chico con detenimiento. Me recuerda a mí mismo a su edad. Tan jovial, tan alegre, con tantas ganas de descubrir cosas nuevas, de vivir la vida a tope. Hasta tiene la misma mirada que yo. Sí, eso es lo que tanto me resultaba conocido en él. Hay tantas y tantas cosas que quisiera decirle que temo que vaya a espantarle. Lo mejor será ir despacio.
Un hijo.
La cabeza me da vueltas con esa palabra rondándome por ella. Siento como si, de algún modo, la vida me estuviese dando una segunda oportunidad. Y tengo bien claro, que no la pienso desaprovechar.
.
NDA: Y esto ha sido todo. Escogí a Balinor porque me parece un personaje con demasiadas cosas que contar. Aunque, para mi desgracia, no es que me sobre mucho el tiempo y me hubiese encantado haber podido escribir algo más sólido que esto.
Ni siquiera sé cómo me ha quedado la cosa, pero bueno, espero que, al menos, os haya gustado tanto como yo escribirlo.
Decir que este fic también tiene 200 palabras por viñeta. Sé que no las podéis contar, puesto que FF ha bloqueado el poder copiar los fics, pero os podéis fiar de mi word, que es más majete que nada. ;D
En fin, ¿reviews? ¿Dragones histéricos para que me dedique a otra cosa? Se acepta cualquier crítica.
Un saludo muy grande.
~Miss Lefroy Black~
