¡¡Hola!! Volví a la acción con muchas ideas locas a través de esta mente mía, jaja. Bueno primero que nada gracias a por los comentarios, jeje he tomado algunas ideas, así que tal y como lo pidieron… este capítulo es desde el punto de vista de Edward XD

TODOS LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, NADA ME PERTENECE, SOLO LAS LOCAS IDEAS.

Disfruten, nos leemos al final del capítulo.

El León.

EPOV.

Lunes. Fantástico, ya la semana había empezado, el clima no mejoraba en nada mi estado de animo, que ya de por sí estaba por el suelo. Lo único que me motivaba a levantarme los lunes eran las prácticas de gimnasia del colegio, yo era el capitán del equipo de americano que tenía el colegio: los Leones de Forks, desde que estaba en secundaria los deportes me cambiaron la vida, por no decir la existencia, el juego como todo tenía sus pros y sus contras, y los contras eran lo que mas irritaban últimamente: las porristas, filas de niñas que parecían no tener cerebro, hacían fila día tras día para intentar conseguir por lo menos una sonrisa de mi parte. No lo entendía, pero no me quejaba, se podría decir que me daba un cierto toque de popularidad al que me fui acostumbrando con el tiempo, hice nuevos amigos, tenía todas las chicas que quería, pero aún así siempre sentí que me faltaba algo, a pesar de haber dado un cambio radical en mi vida, siempre había algo que me faltaba, un espacio vacío que solo con el tiempo podría llenar, o al menos de eso trataba de convencerme.

-¡ALICE!- grité desde las escaleras, mi hermana tardaba horas en bajar.

-Lo siento, lo siento- dijo mientras bajaba corriendo- es que me he quedado dormida- me sonrío.

-No hay problema- reí.

Salimos al porche donde Emmett ya nos esperaba arriba del Volvo, con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Hola!- saludó mi hermano- ¡al fin se despiertan!- rió.

-Jaja- dije sarcástico- que gracioso hermanito, normalmente quién tienen que despertar al oso soy yo…- le recordé, Alice rió.

Nos metimos dentro de mi auto, amaba a ese auto por sobre todas las cosas, después de él estaba la música y por supuesto los leones.

-¿Otra vez Debbusy?- preguntó Emmett desde el asiento trasero mientras nos dirigíamos al colegio.

-Es mi favorito- le dije enojado.

-Si, bueno… pero aburre.

-Bueno, basta ya- suspiró Alice- ¿es que nunca van a dejar de pelear por la música?

-No- respondimos a coro mi hermano y yo.

Dios sabía bastante bien que los gustos de mi hermano sobre la música eran un tanto… no eran mi tipo.

-Presiento que va a ser un día lleno de sorpresas- murmuró Alice en cuanto llegamos al estacionamiento del colegio.

-¿Por qué?- le pregunté curioso, Alice nunca se equivocaba en lo que decía, por lo que a veces la molestaba apodándola "Madame Ali, la que lo ve todo".

-El aire- murmuró al bajar del auto.

-¿Qué tiene?- preguntó Emmett.

-El pasado regresa…

-¿Te sientes bien Ali?- le pregunté lo más serio que pude, ella me lanzó una mirada asesina, por lo que no pude evitar reírme.

-Anda, riéte- me dijo- ya verás lo que te espera.

-¡Relájate Ali!- la abrazó Emmett- es solo Eddie y su fanfarronería…

-¡Oye!- le pegué en el hombro suavemente como solíamos hacer de vez en cuando.

-Bueno paren ya- dijo Alice divertida, ya me había perdonado- ahí vienen Rose y Jazz- añadió señalando al auto que recién acababa de llegar, el descapotable de Rosalie iba cargado de gente como siempre.

-Parece que es hora de que me retire- murmuré sin recibir atención de mis hermanos, que esperaban a sus respectivos amores como cada mañana.

Me moví lentamente hacia el aula de Literatura, la primera clase del día, la cual aborrecía eternamente, el sólo hecho de estar viendo a Sheakespeare y su obra Romeo y Julieta me ponía enfermo. Puaj, aborrecía a Romeo por ser tan débil y Julieta… ¡Dios, nunca habría ninguna pareja igual!, aún no entendía como se había convertido en un clásico.

-¡Eddie!- me llamaron.

Aborrezco ese sobrenombre por sobre todas las cosas, los que me conocen de verdad, lo saben.

-Tanya- saludé lo más cortés que pude a la pelirroja que se me abalanzó en forma de saludo.

-Te extrañé tanto- me dijo al soltarme.

-Yo también- le dije sin sentirlo realmente.

Llevaba un mes saliendo con Tanya, debido a que todos parecían desear que las dos figuras populares de la escuela estuvieran saliendo. Realmente Tanya no me desagradaba, pero nunca sería lo suficientemente buena para que la llegase a amar o querer, esto era algo así como un free, cuyas consecuencias se vieron reflejadas en mis hermanos que no me hablaron en una semana, y aún seguían un poco enfadados, por eso a la hora del almuerzo ellos se sentaban de un lado y yo de otro. No me importaba la verdad, pero tampoco era feliz. Extrañaba los días en los que éramos niños y solíamos jugar con nuestros amigos. Aunque recordaba solo pocas cosas de aquellos días, algunas de ellas son recuerdos dolorosos por lo que por ello traté de olvidar todo.

-¿Vamos?- me preguntó Tanya extendiéndome la mano.

-De acuerdo- suspiré.

Me encaminé hacia mi tortura del día… Sheakespeare. Justo en ese momento el timbre sonó.

BPOV

Estaba realmente feliz de volver a ver a Angela, había tantas cosas que debía contarme y yo a ella, que la verdad tendríamos toda la semana para ponernos al día, si bien no el mes entero.

-Esta es una de las materias más difíciles- me dijo mientras caminábamos.

-A mi me encanta- le dije sonriente.

-¿Aun eres la amante de los libros de siempre?

-No he cambiado- respondí.

-¡Qué novedad, aquí todo a cambiado!- exclamó- TODO.

-Bueno, crecimos- reí.

-Es cierto…- Angela hizo de vuelta una mueca- a propósito, debes decirle al Profesor que te asigne un asiento, él pone los lugares- me informó.

¡Genial! me dije mentalmente, no me había librado de las tortuosas decisiones de los profesores ni de aquí en mil años, aun recordaba como el año pasado mi profesora de matemáticas me había emparejado con su hijo, porque este se lo pidió, si alguien me pide mi opinión el chico parecía del otro bando, entiéndase gay, y un tremendo sabelotodo.

-El señor Berty es muy puntual, así que ya debe de estar adentro- me sonrió Angela- ve a buscarle mientras yo espero a Ben…- la miré confusa y ella sólo atinó a sonreírme.

Entre en el aula, no era mucho más grande que las que había tenido en Phoenix, pero era un poco más vieja. Al final del salón estaba ya el profesor, era un señor alto y canoso, me hacía recordar al Profesor de las Crónicas de Narnia.

-Disculpe…- le dije tímidamente, pues mientras el salón comenzaba a llenarse, las miradas iban posándose de una en una en mi.

-¿Swan?- me preguntó sonriendo, yo asentí- Bienvenida hija, ahora que se sienten tus compañeros te asignaré un lugar, hemos estado viendo a Sheakespeare, principalmente Romeo y Julieta, por si no lo sabías…

-En Phoenix ya había visto el tema- le dije sonriente, no lo pude evitar, cada vez que alguien habla de un libro… es mi perdición.

-Entonces te será pan comido- rió.

Todos los rostros me observaban fijamente con curiosidad, vi entrar a Angela con un chico un poco más alto que nosotras, de pelo castaño y mirada amigable, hacían una linda pareja. Suspiré. El salón comenzó a llenarse, por lo que rápidamente decidí fijar mi vista en el suelo, mis mejillas empezaban a arder, lo cuál era peligroso.

-Buenos días- saludó al fin el señor Berty, quien me tomó del hombro y me jaló al centro del pizarrón a la vista de todos.

-Buenos días- respondió el aula a coro.

Diablos no levanté la vista, mis mejillas estaban a punto de explotar. El timbre sonó a lo lejos.

-Hoy tenemos una agradable sorpresa- un murmullo se extendió por todo el salón- una nueva alumna ha llegado, démosle la bienvenida a Isabella Swan- yo asentí sin levantar la vista- señorita Swan siéntese al lado de la señorita Cullen- levanté la mirada para ver a donde debía dirigirme.

Una chica con cara de duende, pero aún así hermosa, me sonreía. Me senté en el asiento vacío tratando de no tropezar conmigo misma. Proeza un tanto difícil.

-Hoy debatiremos el tema de la muerte de Romeo y Julieta- empezó el profesor, yo saqué una libreta- por lo que dos de ustedes pasarán al frente…

-¿Bella?- me giré para ver quién me llamaba, para mi sorpresa la niña con cara de duende estaba mirándome entre alegre y confundida.

-¿Nos conocemos?- murmuré, tratando de sonar educada.

-¡Me has olvidado!- la chica me miró enfadada.

-¿Alice?- recordé de pronto, ella y Angela habían sido mi soporte en los momentos más difíciles, solo que el tiempo y la distancia había borrado algunas memorias.

-Hola- rió.

Justo en ese momento la puerta del salón se abrió de par en par, y por ella entró un chico alto, de pelo cobrizo y despeinado, tenía las mejillas coloradas y unos ojos verdes intensos. Detrás de él venía una chica pelirroja, hermosa a decir verdad, serían ambos la perfecta pareja de una revista de modas.

-Lo siento profesor- dijo el chico con voz musical.

-Pase señor Cullen- dijo molesto el profesor Berty- usted también señorita Campell.

Ambos tomaron asiento dos filas atrás de nosotras.

-Como iba diciendo, antes de la interrupción llamaré a dos de ustedes para debatir la muerte y el amor de estos dos personajes…- el profesor tomó la lista en sus manos- Mmm…

Algo me dijo que este no era mi día.

-Señorita Swan- maldije por lo bajo, debía de haberme callado el hecho de que ya sabía el tema de Romeo y Julieta- y por qué no… Señor Cullen.

Un rugido invadió al salón, los chicos reían.

-Una pequeña broma- me susurró Alice- lo llaman en León…

Tragué saliva, esto no me iba a gustar nada de nada.

-Señorita Swan usted nos explicará el por qué esta de acuerdo con la muerte y el amor imposible de estos dos jóvenes, y usted señor Cullen el por qué esta en contra- explicó el profesor.

Pude ver como el chico rodaba sus hermosos ojos esmeraldas. Aguarda ¿dije hermosos? ¡Bella!

Jaja, ya ha regresado a ver al menos a dos Cullen, aunque aún no los recuerda del todo, solo a Alice, ya verán el por qué a Edward no… jaja

Bueno como siempre les doy las gracias por seguir la historia, espero les este gustando. Trataré de ir lo más rápido posible, ya que se me acabaron las vacaciones… jaja.

Gracias especialmente a:

3rill Cullen: que bueno que te guste la historia, y pues, no en este fic todos son humanos, pero los sorprenderé con una que otra mención al Crepúsculo original… jaja. Espero seguirte leyendo por aquí.

Taniiah: jaja que bueno saber que te gusto, este capítulo va especialmente para ti que pediste un EPOV, espero que me digas que tal te ha parecido.

Minea: Bien, aquí llego el momento del principio de la verdad. Conforme avancen los capítulos veremos el por qué Bella reprimió a los Cullen de su memoria.

Bueno espero me dejen más reviews y se animen a decirme que piensan de la historia.

Yo los espero en el próximo capítulo.

XOXOX

Aye436.