Hola a todos jaja, estoy aquí una vez más con estas ideas locas rondando en mi cabeza, ya que la inspiración se cortó un poco

¡¡Siete palabras de magia que son: BI DI DI BA DI DI BOOM!! Hey, he vuelto, se que muchos me extrañaron XD, nah!! Extrañan a Eddie y a Bells, pero a mi noooo a mi noooo (lloro, chillo, pataleo y me calmo). Ya esta… jaja se que me quieren, lo se, y lo demuestran sus 12 REVIWES!! Chicos, son geniales, mil gracias, los amo, los adoro, son lo máximo…. (Bla, bla, bla)

Bueno basta de sentimentalismos y a lo que va. Este capítulo es…. EPOV!! Jaja, a petición de ustedes, sabrán que carambas le sucedió a Edward para actuar así, y descubriremos si recuerda a Bells o no… ¿Están listos?

Luces… Cámara… ¡¡A leer!!

NADA ME PERTENECE, LOS PERSONAJES Y LUGARES SON PROPIEDAD DE LA SUPER AUTORA DE LOS BEST- SELLER QUE ADORAMOS: STEPEHENIE MEYER. LAS IDEAS LOCAS, LOS CONTEXTOS, LA HISTORIA, ES PURA Y EXCLUSIVAMENTE DE MI YA LOCA IMAGINACION Y PRODUCTO DE VER TANATAS PELIS ROMANTICAS XD…

¡Disfruten!

Consecuencias.

El timbre sonó, pude ver como mi hermana tomaba rápido las cosas de la chica nueva y salía disparada rumbo al patio. Seguramente iba a consolarla, aunque no sabía de qué, yo a ella no le había hecho nada ¿o si? El recuerdo de sus bellos ojos cafés aún seguía en mi mente como una fotografía permanente, estaba seguro que no los podría olvidar. Si yo la conociera de algún lado jamás habría olvidado esos ojos, ese rostro pálido pero hermoso. No era como las otras chicas del colegio, esta era realmente un misterio, un misterio que quería descubrir.

Tomé mis cosas y me dispuse a salir del lugar, ya habían empezado los cuchicheos sobre lo acontecido y no era para más, nunca nadie en su sano juicio se había atrevido a soltarme mis verdades delante de todo mundo, ni siquiera mis hermanos, con los que aún seguía un poco peleado.

-¡Eddie!- bufé, Tanya me tomó por el brazo- ¿estás bien?

-Si- gruñí.

-Esa chica es una maleducada, ¿cómo se atreve a hablarte así?

-¿Ni la conoces y ya la juzgas?- le pregunté molesto.

-Entonces ¿la conoces?- Tanya me miraba intrigada.

-No- respondí, de eso estaba seguro- no, recuerdo conocerla de ninguna parte.

-Entonces tengo razón, es una maleducada, ni te conoce y ya te juzga.

-Lo que digas- suspiré.

A decir verdad, esa chica si tenía razón, yo Edward Cullen nunca conocería el amor, una vez lo tuve pero estúpidamente lo dejé ir, y eso que solo contaba con ocho años de edad, ya desde ese entonces se puede decir que soy el más cabezota del mundo. Aunque no lograba recordar lo que había sucedido, no recordaba nada, sólo los gritos de una chica pidiendo irse y que me odiaba, desde ese día mi corazón abandonó mi cuerpo y me convertí en lo que soy un chico popular e insensible, tal y como me lo recuerda Alice cada que se enfada conmigo, es decir, muy seguido.

-¡Hey, Ed!- me saludó mi amigo Tyler, él y yo jugábamos con los leones, era algo así como mi mano derecha desde que mis hermanos se negaban a hablarme.

-¿Qué hay Tyler?

-Pues nada, aquí…- miró a Tanya y la saludó con un gesto de cabeza, que ella le devolvió- acabo de enterarme que dentro de unas semanas empieza el campeonato- sus ojos brillaron con la emoción, sabía lo que estaba pensando.

El campeonato de fútbol siempre trajo lo que a nosotros los leones más nos gustaba: fiestas, alcohol, música y… chicas. Debo admitir que esas fiestas solo me daban dolores de cabeza, pero aún así iba y me ponía mi máscara del chico rebelde que disfruta su popularidad.

-No me digas- le respondí cómo quien no quiere la cosa- ¿Ya sabes con quién vas a ir?- me apresuré a preguntarle.

-Mmm… no, pero algo me dice que hay una chica nueva, lo huelo en el ambiente- rió, Tyler era bueno con el oído y el olfato, seguramente ya sabía del incidente de lo de Literatura.

-Es cierto- dijo Tanya a mi lado- hay una chica nueva, por cierto odiosa.

-Querrás decir DIOSA- rió Tyler- ¡Me encantan las mujeres difíciles!- me guiñó el ojo, yo me tensé sin saber por qué.

Yo no conocía a la chica, ¿qué más me daba si los demás querían usarla o no? Justo en ese instante sonó el timbre.

-Los veo luego- dije marchándome en dirección contraria hacia el salón de Biología.

En el camino me tropecé con mi hermana, iba distraída y parecía nerviosa, en cuanto me vio parecía que hubiera visto un fantasma.

-Ali, ¿estas bien?- le pregunté, realmente parecía enferma.

-Ss…si, eso creo- me miró confusa- ¿tienes Biología?

-Si, creo que es mi siguiente clase- casi pude escuchar el cerebro de mi hermana trabajar a toda marcha- ¿Estas bien Ali?- le volví a preguntar.

-Si, perfectamente- me sonrió- perfectamente- murmuró.

-¿Se encuentra bien la chica nueva?

-Si- me respondió, se estaba poniendo altamente nerviosa y no entendía el por qué.

-Alice ¿la conozco?- esa pregunta me venía rondando en la cabeza desde la charla con Tanya.

-Edward, me tengo que ir- y así sin más se marchó a toda prisa dejándome con la palabra en la boca.

Mi hermana sabía algo, me estaba ocultando algo y no sabía que era. Después le preguntaría a Jasper que se traía la enana entre manos. Seguí mi camino hacia el salón de Biología, donde siempre debía sentarme solo, eso me agradaba, tenía un poco de espacio en esa materia para mi solo y nadie que… Demonios, Edward, este no es tu día pensé al ver a Mike Newton hablando animadamente con la nueva, que para mi sorpresa estaba sentada en el banco que normalmente estaba vacío en MI mesa. Me acerqué sin hacer ruido, ya estaba empezando a molestarme la presencia de ambos, cuando escuché la conversación, a penas se estaban presentando.

-¿Eres Isabella Swan?- le preguntó el chico, la nueva alzó la vista y en seguida sus mejillas se tornaron de un rosado hermoso ¿Edward en qué estas pensando?, la chica te odia.

-Si…- respondió mientras me sentaba, ella no volteó a verme- me llamo Isabella, pero me dicen Bella.

Justo en ese entonces recordé de donde la conocía, me tensé. La conocía, ella era la dueña de esa voz, de la voz que gritaba que quería irse, que me odiaba. Sentí como si una descarga eléctrica me atravesara el corazón, la sensación dolía demasiado, intenté no pensar en ello, pero no podía, a mi mente llegaban los recuerdos como si los estuviera viviendo hoy.

20 de Junio de 1998

Era mi cumpleaños y a pesar de eso estaba triste, estaba enojado y estaba hecho pedazos. Cada parte de mi ser quería salir corriendo, detener el tiempo antes de que fuera demasiado tarde, en el aire se sentía la pesadez de la partida, como si el mismo clima supiera que una parte de mi se estaba por marchar y no podía hacer nada para detenerla. Mi mejor amiga, mi casi hermana, la niña con la que compartía mis juegos, MI Bella se iba para no regresar, todo por culpa de los problemas de los adultos, por eso yo no quería crecer, si por mi fuera raptaría a Bella y me la llevaría a Nunca Jamás, así podríamos vivir por siempre felices sin que nadie nos separara. Pero ni las hadas, ni nada de eso existe. Bella se iría.

En cuanto llegó no pude evitar que mi corazón saltara de la emoción al verla, es una reverenda tontería pensar que yo a mis ocho años me sentía así, y a pesar de que Emmett me molestaba diciéndome que algún día Bella y yo seríamos novios, supe que eso nunca llegaría a pasar aunque mi corazón parecía desearlo desde las profundidades de cada pulsación.

El día no fue distinto a otros, pronto empezamos a inventar historias en las que nosotros éramos los personajes, este era el juego favorito de Bella, yo disfrutaba ser siempre el que la protegía, porque ella era muy torpe, siempre perdía el equilibrio o se caía, por eso inventamos esta historia de vampiros buenos y malos, ella era la humana a la que debía proteger. Mientras jugábamos, se me ocurrió lo que quería decirle, iba a ser doloroso, pero había que cortarlo antes de que alguno de los dos saliera herido. Debía ser sincero con ella, no me gustaban las despedidas, aún recordaba la muerte de mi abuela Elizabeth Masen, no quería que ocurriera de nuevo. Por ello debía hacer lo que se me daba mejor: mentir. Debía mentirle a Bella, diciendo que la olvidaría, que no la quería. Eso la lastimó, eso hizo que de sus hermosos labios salieran las palabras que tanto me dañarían durante los años venideros.

-¡NO AGUANTO MÁS!- Bella corrió a mi casa hecha un mar de lágrimas, y aunque quería correr tras ella y abrazarla como lo hacía, no lo hice- ¡MAMÁ, ME QUIERO IR YA! ¡NO SOPORTO FORKS, ODIO FORKS!

Y justo cuando se marchó a casa me miró a los ojos, pues yo aún no me había movido de mi sitio en el jardín, y me hablo con la voz más aterradora que nunca haya escuchado en mi vida.

-Te odio Edward Cullen.

Esas fueron sus últimas palabras.

-He de confesar que extraño el sol- las palabras de Bella me regresaron a la realidad, miré fijamente a Mike Newton, como esperando que me dijera si era verdad que la chica que estaba al lado mío era real.

-Eso es genial- respondió el chico sin percatarse aún de mi mirada- yo vengo de California, así que te entiendo a la perfección- rió- aquí hay mucho verde…

-Es irritante- soltó Bella, Mike se estaba poniendo nervioso, sabía que sentía mi mirada fija en él- odio con ganas el verde, sobre todo el esmeralda- sentí una punzada de dolor al escuchar las palabras de Bella, sabía lo que significaba.

-El verde tampoco es mi favorito- murmuró Mike hecho un manojo de nervios- esto… Bella me preguntaba si, ya que te vas a quedar ¿quisieras ir a la playa conmigo y mis amigos el próximo fin de semana?- le miré fijamente.

Desee poderle gritar a Bella que dijera que no, pero sabía que no podría articular palabra.

-De acuerdo- respondió Bella casi de inmediato.

-Entonces…- quise interrumpir antes de que Mike abriera la boca.

-Buenos días clase- saludó el Profesor.

-Buenos días- respondí a mi pasar.

La clase empezó, Bella preparó sus cosas para ello, mientras lo hacía me dediqué a observarla de reojo, estaba muy cambiada, bueno Edward tu también cambiaste, la última vez que la viste tenía por lo menos siete años…

-Hoy vamos a ver las células- anunció el profesor a la clase, ese tema era mi favorito.

-Demonios- escuché susurrar a Bella.

No pude evitar la risita que me salió, recordaba perfectamente que Bella y las células no se llevaban bien, desde que mi padre le explicó que las células de la piel mueren con sólo pasar nuestra mano por encima de ella, Bella puso una cara de espanto que si hubiera tenido una cámara la hubiera retratado.

Durante toda el resto de la hora estuve tenso, no podía dejar de recordar los ojos de Bella, me odiaba, lo sabía y lo merecía, pero a pesar de haber pasado tanto tiempo, me dolía sentía que el dolor atravesaba cada milímetro de mi cuerpo, una parte de mi quería abrazarla, decirle que lo lamentaba, que no la había olvidado, que siempre estuvo en mi mente, pero la otra parte de mi, se encargaba de recordarme que era una mentira, la había olvidado, a pesar de lo mucho que la quería. Por suerte el timbre sonó, yo salí casi corriendo del salón, no quería quedarme a solas con Bella, no podía, era un cobarde.

-¡Hey Ed!- me llamó mi amigo Tyler en cuanto me vio- ¿vienes?- yo asentí, era la hora del almuerzo.

-En seguida te alcanzo- le dije, cambié de dirección a los baños.

Me mojé la cara con agua fría, no podía aguantar más tiempo, las lágrimas seguro no tardarían en aparecer, pero las reprimí, debía seguir siendo el cobarde de siempre y no afrontar al hecho de lo que más me dañaba. Suspiré, esperando calmarme. Al cabo de diez minutos estuve listo. Salí de los baños y me dirigí a la cafetería.

-¡ES BELLA SWAN!- escuché exclamar a Emmett.

Mis hermanos, los Hale, Ben y Angela se sentaban en una mesa lejos de la que era mi lugar de costumbre, con los chicos del equipo. La silla que antes ocupaba yo estaba siendo utilizada por nada más y nada menos que Bella Swan. Maldije por lo bajo y me apresuré a pasar sin dirigir mi mirada a la mesa de ellos. Me senté con el resto del equipo y las chicas. Tanya se apresuró a sentarse a mi lado y sin siquiera preguntarme me tomó del rostro y me besó, como si tratara de demostrarle algo a alguien. Quería soltarme, pero al parecer mis movimientos le dieron la idea contraria.

-¡Genial!- gritaron a coro desde algún lugar.

El grito provocó que Tanya me soltara, lo que agradecí en mi fuero interno. Al parecer el grito había venido de la mesa de mis hermanos, pude ver como Bella sonreía. Hubiera dado todo el dinero del mundo por haber estado en ese lugar, disfrutando con ellos, disfrutando con ella.

Como hoy es Lunes, hay gimnasia, lo que agradecí intensamente, quería correr, eso ayudaría a despejar mi mente. Con lo que no contaba era con la astucia del destino y con la estúpida idea del entrenador.

-Chicos- nos sonrió una vez que nos reunimos en las canchas- hoy jugaremos con las chicas- anunció, el equipo gritó entusiasmado.

Eso significaba una sola cosa…

-¡Edward!- me saludó mi hermana en cuanto llegaron las chicas- ¿puedes creer que vallamos a jugar con ustedes?

-Increíble- bufé, pude ver como Bella y Angela reían sobre algo que estaban hablando.

-¿Qué miras?- me preguntó Alice.

-Nada- sentí mis mejillas arder, no podía admitirle a mi hermana que había reconocido a Bella, seguramente empezaría su interrogatorio interminable.

-De acuerdo, no seas un bruto- me sentenció refiriéndose al juego.

-Alice, yo no muerdo- reí.

-Mmm… no me la creo.

Alice se reunió con Bella y Angela, las tres charlaban animadamente.

-Bien chicos- llamó el profesor- hoy será un día distinto- como si no lo hubiera notado- hoy jugaremos a la cacería…- los chicos aplaudieron, algunas chicas se tensaron, entre ellas Alice y sus amigas- ¡chicos!- continuó el profesor- las reglas son las siguientes, gana el equipo que consiga más rehenes, así que tienen veinte segundos para planear una estrategia y veinte para esconderse- esto iba a ser interesante, sabía donde Alice se escondía cada que jugábamos a la cacería, sería presa fácil- ¿listos?

-¡SI!- gritamos todos.

-¡En sus marcas… listos… ya!

Los chicos nos reunimos en grupo.

-¿Qué hacemos Ed?- preguntó Eric Yorkie, uno de mis compañeros de la clase de Cálculo.

-Escuchen- les ordené, me encantaba ser el centro de atención- las chicas siempre tienen un punto débil- los chicos me sonrieron malignamente- ¡no sean pervertidos!- reí- bien, basta de bromas, el punto es…

-Propongo cazar a la nueva- me interrumpió Mike Newton, lo fulminé con la mirada.

-¡Si!- gritaron algunos.

Esto no me iba a gustar, lo presentía. Debía salvar a Bella a como diese lugar y no me importaba salir herido en el intento…

OK, ¿qué les ha parecido? Jaja los dejé en suspense… ¿Qué pasará esta vez? ¿Edward salvará a Bella del pervertido de Mike? ¿Logrará Bella perdonar a Edward? ¿Admitirá nuestro bombonazo que la reconoció?... Bueno si desean saberlo saben qué tienen que hacer, ahí abajito hay un botoncito que dice GO!, cuanto más lo aprieten y más comenten… Jaja (soy mala XD)

Bueno, bueno basta de esto y a lo que voy... GRACIAS especialmente a:

Shikita Malfoy Cullen: Jaja, es bueno saber que te gusta, espero que este capítulo cumpla expectativas, esperaré con ansias tu comentario XD.

Vampire dark10: Yo también quiero ver como acaba, a decir verdad solo escribo espontáneamente, las ideas me van surgiendo de la nada. Pero bueno ¿qué te ha parecido el capítulo? Espero la respuesta eh?... jaja

Minea: Es bueno saber que te va gustando como va avanzando la trama, me da alegría que me hayas vuelto a comentar.

Hermioneyron: He aquí el siguiente capítulo jaja, ¿qué te ha parecido?

Kara Cullen: Hola!! Jaja espero que este capítulo no los defraude, el siguiente es desde el punto de vista de Bella, se tornará un tanto interesante, eso lo prometo.

Así como ellos escribieron lo que opinaban… ¿qué esperas tu lector flojo eh? ¿Qué me de un paro cardíaco por no recibir tu review? (¿yo dije eso? XD)

Bueno los espero en el siguiente capítulo con más aventuras… jaja

XOXOX

Aye436.