Hola a todos jaja, estoy aquí una vez más con estas ideas locas rondando en mi cabeza, ya que la inspiración se cortó un poco

¡Vuela, vuela…! Hay Dios, ya se me pegó la canción, a decir verdad LAS canciones. Jejeje y es que por causa de ella surgió un poco la inspiración XD por ello doy gracias a las bandas y cantantes como: RBD (lo se, lo se, pero no me gusta del todo, sólo las canciones, hay que admitirlo están muy buenas), MUSE (Time is Running Out es la mejor), Hilary Duff, Three Days Grace, Evanecense, etc… Bueno, ya se parece que voy a poner un Playlist, pero no es así, sólo nombro a las inspiraciones XD. Bueno, ya no molesto más, sólo recuerdo que: NINGUN PERSONAJE DE CREPUSCULO ME PERTENECE, TODOS ELLOS SON PROPIEDAD DE LA MENTE BRILLANTE DE STEPHENIE MEYER, ALFAGUARA JUVENIL Y SUMMINT ENTRETAINMENT, ESTA HISTORIA SIN EMBARGO ES PURA IDEA MAQUIAVELICA DE LA AUTORA DE ESTE FIC.

Disfruten…

11. Complicaciones.

BPOV.

¿Era idiota o qué? Esa pregunta se alzó en mi mente mientras iba de regreso a casa, me sentía como una tonta al recordar la forma estúpida de la que me había despedido de Edward ¿qué demonios me pasaba? Nunca en mi vida estuve tan nerviosa, mil sensaciones corrieron por mí, no sabía si avanzar y abrazarle como lo había echo el día anterior o… incluso besarle. La sola idea hizo que la sangre me llegara a las mejillas. Era ridículo, me sentía como las protagonistas de las novelas que leía… Arg, la sensación me fastidiaba. No podía comportarme así, estaba segura de que si no me hubiera topado con Emmett en el segundo piso hubiera comenzado a hiperventilar.

-¡Hija!- me saludó Charlie al verme entrar, para mi sorpresa no estaba solo, había más personas con él, todos me miraban fijamente.

-Papá…- murmuré.

-¿Recuerdas a Billy Black?- me señaló al hombre que estaba sentado a su lado, este estaba en silla de ruedas, tenía el pelo largo negro y su rostro estaba surcado en arrugas, pero aún así su rostro era amable.

-Si, claro- mentí y me acerqué a saludarle.

-Es un placer verte de nuevo Bella- me dijo Billy- has crecido mucho, la última vez que te vi eras un tanto más pequeña- mi padre y él rieron.

-Bella, este es Jacob, el hijo de Billy- me presentó Charlie al chico que se hallaba al lado de Billy, tenía una sonrisa de oreja a oreja, se parecía mucho a su padre. Sus ojos tenían una chispa de alegría que se contagiaba- y ellos son Leah, Seth y Sue Clearwater…

Los saludé a cada uno, para luego sentarme en una de las sillas de plástico que papá había colocado en la mesa de la cocina, el espacio era sumamente reducido, pero todos cabíamos perfectamente.

-Así que… ¿llegaste de Phoenix?- me sonrió Billy.

-Si- contesté, mientras me mordía el labio de forma inconsciente.

-Hace mucho que no te vemos, creo que desde que tenías diez años, sino es que menos- me dijo Sue con una sonrisa cálida.

No pude notar las miraditas que le lanzaba papá, eso era extraño. Pero no me incomodaba, si él iba a reiniciar su vida era una señal bastante buena.

-¿Ya te has inscrito en el Instituto?- preguntó esta vez la chica de nombre Leah, era una chica bastante linda de tez morena y un cabello liso negro que sería la envidia de una estrella de cine, por su brillantez.

-Si, estoy en el segundo semestre del segundo año- reí.

-¡Yo también!- chilló en alegría- sólo que yo voy al colegio de La Push.

-¿Y te anduvo el monovolumen?- me preguntó esta vez Jacob con una sonrisa de oreja a oreja, era difícil que no se contagiara.

-Si, por cierto gracias Billy.

-No me las des a mí, el mecánico fue él- señaló a Jacob, lo miré sorprendida.

-¿En serio?

-Si, Jacob es un mecánico fabuloso- comentó Seth, que parecía un chico tímido.

-No es cierto- murmuró el chico con un ligero rubor, todos estallamos en carcajadas- además apuesto a que el pobre no pasa de los setenta.

-No te equivocas- afirmé- pero es perfecto, no me gusta ir a toda velocidad.

-Mmm… un poco de rapidez no afecta.

-Voy a hacer de cuenta que no te oí Jake- dijo mi padre en tono autoritario pero burlón.

-¡Ups!- rió el chico.

-Rachel y Rebecca te mandan saludos- me dijo Billy.

Entonces me acordé, eran las gemelas con las que jugaba cuando papá me llevaba de pesca a La Push, ellas eran un año mayores que yo, pero siempre me habían caído bien, de hecho inventábamos muchos juegos, en mi vida pasada en Forks, ellas eran tan buenas amigas como los Cullen, Hale, Angela y Ben.

-¿No han venido?- pregunté con un deje de tristeza al haber recordado.

-No, Rachel ha salido becada en el Estado de Washington- me respondió Jacob.

-Y Rebecca…- continuó Leah- vive en Hawai con su esposo.

Abrí los ojos como platos a causa de la sorpresa. Billy y Sue rieron ante la expresión de mi rostro.

-¿Se casó?- pregunté estúpidamente.

-Si- rió Jake esta vez.

-Pero… si sólo tienen…

-Diecinueve- respondió Sue- y esta próxima a ser madre- añadió.

-Valla…- murmuré.

-Lo sé, fue toda una novedad cuando me enteré- rió Billy- pero si se aman y son felices…- suspiró- no hay viento ni marea que los separe.

Esa noche fue un tanto divertida, me la pasé bromeando con Jake, Leah y Seth. Realmente me encantaba estar con ellos y eso que no los había visto en mucho tiempo, los sentía como si fueran mis primos. El pescado frito que preparó Sue estuvo exquisito, debo admitir que a mi que no me gusta el pescado, este estaba para chuparse los dedos. Los Black y los Clearwater se fueron a eso de las doce, para ese entonces yo ya estaba cabeceando del cansancio. Por lo que al llegar a mi habitación no me importó quedarme dormida con la ropa que tenía.

EPOV.

Me despertó el sonido de mi alarma. Era hora de ir al colegio, realmente el fin de semana había sido agotador, ya que el viernes fue la fiesta de pijamas de Alice, el sábado Tyler se fue a casa a eso de la una de la madrugada y el domingo me dediqué a hacer la tarea de Literatura, mientras la hacía iba planeando la forma de romper con Tanya al siguiente día. Suspiré, hoy era el gran día. El nuevo Edward aparecería hoy si o si.

APOV.

Me desperté luego del sueño que había tenido, realmente había sido extraño. Soñaba que estábamos en el restaurante de mamá, Bella, Rose y yo éramos las meseras del lugar a lo igual que Jazz y Emmett. Edward al parecer estaba con los leones. Cuando de golpe llegaron un montón de personas al lugar, un chico de pelo negro largo se acercó a saludar a Bella, ella estaba feliz. Algo en el chico no me había agradado. Luego la escena se tornaba borrosa y confusa para ver a un Edward rodeado de chicas y a una Bella llorando. Lo último que vi fue un letrero que decía Jacksonville.

La casa estaba aún en silencio, por lo que supuse que ninguno de mis hermanos había despertado ya. Edward siempre era el primero, por lo que nos despertaba a todos. Decidí bajar y tratar de hacerme el desayuno.

BPOV.

Me sentía extraña, mi primera semana en Forks no había sido tan mala después de todo. Hoy comenzaba la segunda y a pesar de todo estaba hecha un manojo de nervios, cómo si algo fuese a suceder. Era una sensación realmente extraña. Me levanté del calor de mi cama para ser recibida por el frío, fue entonces cuando me di cuenta de que afuera había nevado. Suspiré. Forks era mi infierno personal, odio el frío por sobretodos las cosas. Ya me imaginaba lo que pasaría en la escuela con la nieve… Me pregunté si podría tal vez faltar hoy a clases, pero deseché la idea al recordar que a penas era la segunda semana que tenía en el Instituto y no podía darme el lujo de ya empezar a faltar.

Me apresuré a vestirme, la escasa ropa de invierno que tenía a penas sirvió para que el frío no traspasara y me quedara congelada. Realmente odiaba el frío. Charlie ya no estaba por lo que supuse que se había ido temprano a trabajar. Desayuné mi cereal y me preparé para ir al colegio. Al salir de casa me sorprendí al ver que Charlie me había colocado cadenas para la nieve. Una emoción brotó por mi cuerpo, me sentía agradecida. Llegué temprano al Instituto, no había nadie en el estacionamiento aún, por lo que decidí quedarme un rato desguarecida en el calor de mi monovolumen, saqué mi I-Pod y me puse a leer la nueva novela que me había comprado mamá se llamaba Vampiratas era una historia muy buena con aventura, suspenso y romance, cualquiera diría que era para chicos, pero a mí me encantaba la historia, por lo que pronto estaba envuelta en mi mundo de la lectura y no me percaté de que el estacionamiento se iba llenando poco a poco hasta que alguien me golpeó fuertemente en el vidrio. Era Alice.

-¿Se puede saber por qué no me contestabas?- me preguntó en cuanto salí al frío exterior.

-Primero que nada- le dije- Hola, y segundo, no te escuchaba porque estaba leyendo y tenía puesto mi I-Pod…

-¡Oh!- exclamó ella con un gesto de entendimiento en la cara- ¿qué escuchabas?

-Eh… Muse- respondí.

-Genial, lo que me faltaba- me dijo con tono dramático- ¡Otra fan de Muse!

-¡Oye!- reí- ¿qué tienes en contra de esos dioses?

-La verdad nada- dijo encogiéndose de hombros- sólo que desespera escuchar cien veces el mismo disco- la miré confusa- Edward…- añadió en forma de explicación- de hecho todo el domingo estuve escuchando a la bendita banda una vez más que escuche Singing for Absolution o The Time is Running Out y te juro que…

-¡Ali, Bells!- nos llamaron Angela y Rosalie.

-Hablando de tus hermanos…- le dije mientras avanzábamos en dirección a nuestras amigas- ¿Dónde están?

-Emmett esta enfermo- me explicó mientras hacía una mueca- créeme es el infierno cuando esta enfermo, el único que se atreve a entrar en su habitación es Edward- suspiró- y él… se fue con sus "amiguitos"- no parecía muy contenta al decir esto.

Estábamos por llegar a donde las chicas cuando alguien me tiró del hombro, me volteé a ver de quién se trataba.

-¡Bella!- me saludó el chico que había conocido el sábado en lo de los Cullen, me quedé congelada.

-H… hola- tartamudeé. Alice rió por lo bajo.

-¿Te importa si te acompaño?- preguntó.

-Esto… yo…- miré a Alice en busca de ayuda.

-Para nada Tyler- respondió mi amiga- pero si quieres soportar una plática de chicas…

-¡Oh!- el chico me miró avergonzado- entonces será en otra ocasión, te veo luego preciosa- me guiñó el ojo mientras se alejaba.

-Bells…- me llamó Rosalie- cierra la boca que te van a entrar moscas.

Sacudí la cabeza, para regresar a la realidad. Las chicas rieron por lo que mis mejillas no tardaron en colorearse de rojo.

-¡Bella tiene un pretendiente!- cantaron.

-¡Oh, cierren el pico!- refunfuñé, lo cual resultó peor.

Por suerte ya estábamos cerca de nuestros respectivos edificios. Rosalie se dirigió al edificio de enfrente y Angela esperó por Ben que estaba charlando cerca con Jasper que nos saludaron en cuanto se acercaron. Deje a las chicas con sus amores y me disponía a entrar a la clase cuando alguien gritó.

EPOV.

Había llegado un poco más temprano de lo normal al Instituto y todo gracias a que Alice se había despertado temprano y Emmett estaba enfermo a causa del frío, él a pesar de ser un chico fuerte las gripas lo dejan en un estado deplorable, yo era el único que se atrevía a llevarle las comidas y la medicina, ni mis padres lo hacían ya que su cuarto parecía un campo de batalla en donde los gérmenes se podían pegar a ti como chicle.

Llegué al lugar en donde nos reuníamos los leones, Alice había ido a saludar a Bella que parecía estar leyendo en el interior de su monovolumen si darse cuenta de que la escuela ya había empezado a llenarse. Suspiré, esa chica si era rara, no se parecía a ninguna de las del Instituto, era un real misterio y una parte de mí se moría por descubrirlo.

-¡Hola Ed!- me saludó Eric.

-¿Qué hay?

-Nada, aquí esperando por las bellezas de Stanley y Mallory- me quedé extrañado al escuchar el nombre de Lauren.

-¿No que Tyler y Lauren…?

-Ups- murmuró Eric, pude escuchar a su cerebro cavilar alguna explicación, esto no me gustó nada.

-¿Eric?

-Esto… Ed, no soy el indicado para decírtelo pero…- suspiró, me miró con cautela.

-Escúpelo- le dije molesto.

-Ta… Tanya- tartamudeó, mis ojos se abrieron como platos, las palabras de Alice y Emmett resonaban en mi mente.

Un mes atrás.

-Edward, ella no te conviene- me dijo Emmett serio.

-¿A no?- estaba furioso- que sea una porrista no tiene nada de malo Emmett…

-No sólo es una porrista- salió en su defensa Alice- sino que es la mayor zorra del Instituto.

-No lo creo- dije tajante, tratando de auto convencerme.

-¡ESCUCHAME EDWARD!- gritó Alice, nunca la había visto así- Me dolería en el alma que tu de entre todos los chicos del planeta salga perjudicado por culpa de una tipa como esa…

-No le digas así- solté molesto.

-Sólo lo haces porque tus amigotes de pacotilla te lo dicen- soltó Emmett.

-Una palabra más Emmett- le advertí furioso, a pesar de que esa fuera la cruel realidad de mi vida, siempre me había dejado influenciar por los demás.

-Tu no la quieres- replicó Alice- y ella menos a ti, estoy segura de que te engaña.

-No sabes lo que dices…

-Edward- me alejé furioso a mi habitación dejando atrás a mis hermanos.

-¿Dónde esta Tyler?- pregunté tranquilo.

-Edward, no creo que sea la mejor forma…

-¿Dónde esta?- repetí con los dientes apretados.

-No… no l…- Eric me miró con miedo- allá- me señaló enfrente de nosotros.

Apreté mis puños, el cerdo de mi "amigo" se hallaba coqueteando con Bella y la pobre parecía más espantada, mi ira empezaba a crecer. Nunca pensé que… me sentía traicionado, asqueado, había sido un imbécil y estaba pagando las consecuencias. Por lo que actué siguiendo mi plan. Me tranquilicé y fui directo a donde encontraría a Tanya y a su grupo de amigas.

-¡Eddie!- chilló la chica al verme, se me abalanzó, pero yo la esquive- ¿qué ocurre pichoncito?- la sangre mi hirvió.

- Necesitamos hablar- dije serio y en el mejor tono que pude.

-¿Qué ocurre?

-A solas- dije mirando a sus amigas que nos miraban curiosas- Esto ya no va más…- le dije cuando nos quedamos solos.

-¿De qué hablas Eddie?- su voz se tornó asustada.

-Lo nuestro es una vil farsa- le aclaré- con la que ya no puedo seguir.

-Yo te amo Eddie- me susurró ella haciendo un movimiento como para besarme, me aparté enseguida.

Era conciente de que nos hallábamos cerca la entrada del salón de Literatura y de que éramos el blanco de las miradas, pero no me importó en lo absoluto.

-Yo no- le dije serio.

-Pero…- suspiré.

-Escucha Tanya, nunca me gustaste, nunca te quise ¿puedes entenderlo?- la obligué a que me viera a la cara- además sé que sales con otra gente- añadí, ella pareció temblar.

-¿ME ESTAS LLAMANDO CUALQUIERA?- gritó para mi sorpresa.

-¡ESTOY DICIENDO QUE LO NUESTRO NO FUNCIONÓ NUNCA TANTO QUE TE VISTE EN LA NECESIDAD DE HASTA VERTE CON QUIEN CREÍ MI AMIGO!- grité- ¡TERMINAMOS!

Corrí en dirección al salón, no me importó la sarta de maldiciones que lanzó la chica detrás de mí, me sentía libre como si las cadenas que traía en mis manos me hubieran liberado.

¡Wiiii! Tanya y Eddie terminaron. Mmm… pero Jake hizo acto de presencia ¿qué ocurrirá ahora? Jaja. Se que es un capítulo bastante… mmm malo. La diversión empieza en los que siguen. ¿No me creen? Esperen a leerlos. Debo dar las gracias especialmente a mi hermana, es mi torbellino y mi fuente de inspiración. También les agradezco a:

Hithi: Que bueno que te guste, yo espero con ansias tu review XD.

MiitzokoO-chan: Jaja, a mi también me gusta escribir a Edward celosito, más me voy a divertir en cuanto escriba las escenas de Jake y él. Prometo diversión a full.

Meliipotter: Lo prometido es deuda y si… Jake hizo acto de presencia, aunque Bella no está aún muy concentrada en el tema… jaja ya verán que sucede.

Belencullenss: Si, el pequeño Eddie volverá a ver la luz después de quitarse las cadenas del mundo de la popularidad, así que comienza la diversión pura. Espero que te este gustando como hasta ahora, es bueno saber que ya se resolvió lo de tu comp. XD.

Dark Angel: Ya se te extrañaba ¿eh? Jaja, pero no hay problema, es bueno saber que sigues la historia y que te valla gustando. Ya sabes escríbeme en cuanto puedas, me hace feliz.

Sara34: Jaja, mmm… es bueno no recibr amenazas de muerte jaja. Pero bueno, me alegra que te vaya gustando más y más la trama. La verdadera acción esta por comenzar. Lo juro. Jaja Bueno escríbeme en cuanto puedas.

Nonblondes: Si, ese chico es un fastidio, traté de hacer lo imposible para que resultara… lo que resultó, espero que halla funcionado. Jaja, espero leerte de nuevo.

Shikita Malfoy Cullen: Chica tienes un serio problema con los vidrios (lo digo en tono serio como Carlisle Cullen al revisar a Bella en el capítulo Prodigio de Crepúsculo XD). Espero que ya estés bien, y que la historia te siga gustando, ya que a partir de ahora empezará lo bueno. Que te mejores y espero leerte pronto.

The Little Cullen: ¡Hola! Tanto tiempo… jaja es buenísimo saber que te guste esta historia de Todos Humanos, se me ocurrió luego de una semana sin inspiración debido a los spoilers de Amanecer, la verdad leí mucho más de lo que me imaginé y bueno… corté Rompiendo, fue duro. Espero no decepcionarte con esta historia y seguirte leyendo por aquí.

Gracias también a todos los que leen y agregan mi descabellada historia a su lista de Favoritos, pero por algún motivo no comentan, los animo a que lo hagan. Yo por mi parte los espero como siempre en el otro capítulo.

XOXOX

Aye436.