¡¡Hola gente!! Me alegra un montón que esta historia les guste, nunca en mi vida recibí tantos reviews en serio. Así que este capítulo va dedicado a ustedes los que dejan reviews tan hermosos como para alentarme a continuar. También va para mi little sister.
Recuerden que: NADA DE NADA ME PERTENECE, SOLO LA LOCA IDEA DE ESTA HISTORIA.
Disfruten…
12. Port Angeles.
Me quedé congelada al escuchar el grito proveniente de la esquina del edificio. Era Tanya, le estaba gritando como loca a Edward quien parecía tenso y molesto. Sentí la urgencia de ir con él y decirle que todo iría bien. Pero como la buena cobarde que soy me metí de inmediato al salón a esperar a que empezara la clase. Edward pasó por mi lado como si nada, me sorprendió ver que su expresión era de infinito alivio. No entendía porque pero se veía distinto como más ligero.
-¡Edward!- chilló Alice en cuanto entró al salón pasando como bólido a abrazar sonriente a su hermano, pude ver como el chico le sonreía, aunque no le llegó la alegría a los ojos.
-Al fin me haces caso- pude escuchar que decía- ¡Hoy debes sentarte con nosotros!
-Lo haré- rió él, el corazón me dio un vuelco al oírlo.
-Buenos días clase- el Profesor Berty entró en el salón con un carrito.
-Buenos días- respondimos a coro.
Alice se sentó como de costumbre a mi lado, podía escuchar los cuchicheos de mis compañeros con referencia a lo acontecido con Edward y Tanya, la cual no había pisado el salón de clases seguramente para evitar las miradas, no sé como lo soportó Edward.
-El día de hoy me complace anunciarles que les dejaré un trabajo práctico para evaluar el desempeño en clase, la fecha de entrega es el once de febrero…- anunció- y es por parejas, las cuales ya están seleccionadas- al decir esto sacó del carrito una hoja con la lista de los nombres- por lo que quiero que se acomoden junto con aquella persona que les ha tocado.
Un murmullo de inconformidad se extendió por todo el salón. Aunque Alice parecía de lo más encantada con la idea, no paraba de sonreír. Realmente asustaba.
-¿Esto es bueno?- le pregunté en susurro.
-Más de lo que crees- me respondió.
Decidí no preguntar más, aquello me parecía sacado de una película de terror. El profesor colgó la lista en el pizarrón.
-No estoy pidiendo su permiso- dijo el hombre- así que como gente civilizada que son les pido que sigan lo establecido.
A regañadientes mis compañeros se levantaron con sus cosas, pude escuchar como algunos murmuraban cosas como "viejo loco" o "¿por qué no puedo hacerlo con mi amiga?". Rodé los ojos y me dispuse a seguir a mis compañeros.
-¡Me ha tocado con Angela!- brincó Alice, ambas chocaron las palmas.
-Suerte- me dijo Angela en cuanto fui a leer mi sentencia de muerte, rezaba para que no fuera ninguno de los chicos que la semana pasada habían hecho hasta lo imposible por invitarme a salir.
Suspiré resignada mientras buscaba en la lista mi nombre.
Mallory, Lauren – Yorkie, Eric.
Cullen, Alice – Webber, Angela.
Cheney, Ben – Weasley, Bill.
Song, Lee – Wickham, Brooke.
Watson, Emma – Grint, Rupet.
Radcliffe, Daniel – Wright, Bonnie.
Cadigan, Melody – Spencer, Lilian.
Patttinson, Kristen – Stewart, Robert.
Greene, Jackson – Rathbone, Ashley.
Lutz, Nikki – Reed, Kellan.
Cullen, Edward – Swan, Isabella.
Diggory, Samantha – Lee, Samantha.
Dickinson, Felix – Campell, Tanya.
La lista seguía. Un momento... me detuve, volví a leer la lista. ¡Demonios!
-¿Tú?- nos preguntamos a coro Edward y yo al vernos.
-Esto va a ser realmente interesante- dijo Alice a nuestro lado.
-Estoy de acuerdo- rió Angela, los colores se me subieron a la cara.
Las dos chicas nos dejaron a mi compañero y a mi para sentarse en un lugar hasta el fondo, no sabía porque pero ambas estaban como que tramando algo. Me mordí el labio. Aun no me atrevía a ver a la cara a mi compañero.
-Así que…- empezó él- debemos ser pareja...- alcé la mirada, para encontrarme con unos ojos esmeraldas que me miraban con diversión.
-Eso creo- dije con la poca voz que tuve.
Diablos, Bella ¿cómo es que un chico ejerce tal efecto en ti, y principalmente no cualquiera, sino ÉL?
-Bien pareja…- me sonrió divertido, por lo que aparté la mirada y me mordí el labio- ¿te molesta si nos sentamos en medio?
-No, para nada- contesté.
-Las damas primero- dijo él señalando hacia dos asientos vacíos en medio de la clase.
-Gracias caballero- le respondí al sentarme siguiéndole el juego.
-No hay de que, mi lady- rodé los ojos.
-Eres insoportable- reí.
-Eso dicen…
-Y además tienes un ego muy grande- le señalé.
-Mmm… ¿qué tan grande?
-Eres imposible- él rió, se lo estaba pasando bomba. Aparté la mirada furiosa y la dirigí al pizarrón.
-¿Te molesto?- parecía encantado con la idea.
-En lo absoluto- dije cruzándome de brazos.
-No has cambiado nada- murmuró, mi enojo quedó de lado y me volteé a mirarle, era la primera vez que le oía decir aquello- sigues igual a como recuerdo- suspiró, su mirada era intensa.
-Yo…- intenté hablar.
-Bien chicos- me cortó el Profesor Berty- una vez agrupadas las parejas, les repartiré los trabajos, que como anteriormente dije tienen fecha de entrega y debe de presentarse a computadora, para luego exponerlo en clase ¿entendido?
-Si, profesor- repetí a coro con mis compañeros.
Suspiré. Esto iba a ser peor de lo que imaginé. El profesor Berty le entregó a Edward una hoja con las consignas de trabajo, la cual iba repartiendo mesa por mesa.
-Mmm…- suspiró Edward a mi lado- creo que el profesor tiene un serio problema con Romeo y Julieta- me entregó la hoja para que la leyera.
TRABAJO EN EQUIPO: Los integrantes del equipo deberán realizar una historia que contenga drama y romance. Como guía deben llevar la historia de Romeo y Julieta. Recuerden que el trabajo es en equipo, ya que el mínimo de hojas para el trabajo son cincuenta. Este mismo, deberá presentarse a computadora, conteniendo un Principio, Nudo y Final. El día 14 de febrero expondrán el trabajo ante la clase. VALOR: 80 pts.
-Cierto- le respondí.
-Me fastidia el romance…- escuché que murmuraba- es puro dulce...
-No es tan malo- me crucé de brazos.
-Vamos, ¿no me dirás que crees en la estupidez de las almas gemelas?- no le contesté.
-¿Realmente lo crees?- seguí con la mirada fija en la hoja que nos había entregado el profesor.
-Isabella Swan cree en el destino- dijo divertido.
-Cállate- le dije sabiendo que si volvía a abrir la boca las lágrimas que estaba tratando de contener saldrían como chorros de agua.
Era impresionante como Edward Cullen podía hacer que de un momento a otro estuviera enojada o sonriente. Si así iba a ser el resto de estas dos semanas… iba a ser mi infierno. Forks ya era mi infierno. Esta bien, esta bien, se que ya le he perdonado, pero aún esta el hecho de que me molesta, no lo entiendo, pero es esta sensación que…. ¡Arg! Quisiera voltearme y romperle esa perfecta nariz que tiene, aunque probablemente fallaría y terminaría rompiéndome yo mi mano.
-Lo siento- se disculpo, aunque aún advertía la sonrisa en sus palabras.
-Lo que digas.
-Bien, empiecen a planear lo que van a hacer, tienen el resto de la clase- anunció el profesor.
Pronto el salón se llenó de nuevo de murmullos, el profesor se sentó mientras corregía algunas pruebas de cursos superiores. Tomé mi libreta y empecé a garabatear en ella, podía sentir la mirada de Edward sobre mí, pero no sería capaz de romper el silencio, no lo iba a hacer, si él quería hablar que lo hiciera.
-¿Y bien?- preguntó el al fin.
-¿Qué?- respondí sin levantar la vista de mi garabato que para ese entonces era una manzana sostenida por dos manos, como si me la estuvieran ofreciendo.
-¿Te suena el trabajo de Literatura?
-Ah- fue todo lo que pude responder, él resopló.
-Supongo que sólo obtendré monosílabas de ti, cada vez que pregunte algo- se acercó un poco más a mi silla, lo cual hizo que me tensara y dejara un momento lo que estaba dibujando.
-Aja- respondí, él rió.
Sentir su risa tan cerca de mí mando por todo mi cuerpo una sensación extraña. Pronto mis mejillas se tornarían rosadas, lo sabía ¿Cómo era posible que él…?
-Bien, entonces supongo que yo hablaré, me lo merezco por ser fanfarrón- me atreví a mirarle.
-Muy gracioso- rió.
-Al fin te hago hablar.
-No- me crece de brazos, el rodó los ojos.
-Era un avance que me hablaras por lo menos dos palabras…- sonreía divertido- ¿dónde quedó la Bella con la que hablé el otro día?- le miré ceñuda, cosa que era casi imposible, porque uno bien podría comérselo con los ojos. Un momento, ¿yo acabo de pensar lo que acabo de…?
-De acuerdo- me rendí- ¿qué se te ocurre?
-Al fin hablas- le lancé una mirada asesina intentando que captara el mensaje- de acuerdo, de acuerdo, no más bromas. Bueno… se me ocurre que tal vez si tú quieres, podríamos terminar la historia del otro día.
-¿La de los vampiros en Forks?- le pregunté confusa.
-Es una gran historia, además no sólo tiene romance…- rodé los ojos- te aseguro que mantendrás a toda la clase despierta con esa historia, efecto contrario de lo que logra Sheakespeare, créeme.
-Mmm… no sé, hay muchos detalles…- la idea era realmente buena, pero la verdad nunca en mi sano juicio había compartido mis historias con nadie, excepto mi diario y mi pluma.
-Para eso somos equipo, te ayudaré- me miró serio.
-¿En serio te gustó?- le pregunté sorprendida.
-Realmente, aunque creo que el vampiro debe ser más…
-¿Qué?
-No sé, le falta un poco de personalidad, hasta ahora lo describes encantador a los ojos de la chica, pero… ¿y si no fuera el chico bueno? ¿Y si realmente quisiera y deseara su sangre?
-Encontraste el conflicto- le respondí.
-Lo sé, pero el punto es… debe ser difícil, más aún ese autocontrol que debe poseer, porque debe volver a verla después de esa clase de Biología, no va a ser tan cobarde como para huir.
-Tienes razón, pero entonces… ¿por qué vuelve?- pregunté, realmente sentía curiosidad por lo que Edward pensaba sobre el personaje, al que realmente sentía que le faltaba algo.
-Para enfrentar sus miedos, y tal vez para no defraudar a su familia, recuerda que ellos se quedaron- me recordó.
-Mmm… si, tiene sentido.
-Bien, primero que nada para poderles dar forma ¿cómo se convirtió el en vampiro?
-No lo he pensado aún- reí- ¿alguna sugerencia?
-Te la digo si prometes no reírte- le miré confusa- sólo promételo.
-Lo prometo- levanté una mano en señal de promesa.
-Bien, estuve pensando en… ¿recuerdas cuándo jugábamos a ser vampiros?- asentí- ¿recuerdas que papá era el que nos convertía?
-Buena idea- sonreí- que el padre sea el que los transformó.
El timbre sonó indicando el final de la clase. Me apresuré a guardar mis cosas pero una mano blanquecina me detuvo. Miré a Edward confusa, quien me sacó la libreta en la que estaba haciendo mi dibujo, estoy segura de que mi cara en ese momento era la perfecta competencia con el rojo de la sangre.
-No sabía que dibujabas- me dijo mientras miraba atentamente el dibujo.
-B… bue… bueno hay muchas cosas que no sabes de mí, como yo de de ti- me mordí el labio, quería que me regresara mi libreta.
-Pero realmente eres buena- me miró con intensidad, como si intentara traspasarme con la mirada- ten, espero ver más de tus obras de arte…- me regresó la libreta para luego marcharse con paso elegante.
Alice apareció a mi lado mirándome con curiosidad mientras recogía mis cosas.
-¿Y bien?- preguntó la chica una vez fuera del salón.
-¿Qué cosa?
-Lo hemos visto todo- rió Angela.
-Chicas- me detuve- no sé de que me están hablando.
-¿Por qué estas roja Bells?- sonrió Alice.
-Porque el tonto de tu hermano me obligo a enseñarle mis dibujos- murmuré bajando la mirada.
-¡Oh!- exclamaron mis dos amigas con sonrisas en el rostro.
-¿Qué bicho les picó a las dos?
-Nada, a mi nada…- dijo Angela al momento.
-A mi si, hace años que no veo a Edward… contento- me miró alegre Alice con sus brillantes ojos azules- y eso que acaba de darse cuenta de que es un…- suspiró- de que acaba de cortar con Tanya.
-¿Cortaron?- pregunté confusa, esta claro de que había oído el griterío pero nunca pensé que después de lo que me contaron sus hermanos Edward fuera capaz de ponerle fin a la estafa que era su vida como el chico popular de la preparatoria.
-¡Ya lo creo!- exclamó Alice, estaba de lo más contenta- al fin me hizo caso, hoy se unirá a nosotros en el almuerzo- añadió.
-Por cierto Bells- cambió de tema Angela- ¿quieres acompañarnos este fin de semana a Port Angeles? Debemos comprar ropa para el baile.
-¿Baile?
-Cierto, no lo sabes- dijo Alice golpeándose la cabeza con la palma de la mano- se acerca el catorce de febrero y el colegio ha adelantado el baile de primavera… será el mismo jueves, por lo que el viernes no tendremos clases.
-¡Oh!- fue lo único que pude decir.
Aborrecía los bailes, nunca en mi vida me habia gustado bailar, aunque a veces lo hacía por obligación, pero era bien sabido que el suelo y yo en esos momentos era cuando más nos atraíamos como la uña y la mugre. Los que me han visto en deportes sabrán por experiencia propia que no soy nada buena coordinando.
-Vas a ir ¿no?- Alice me estaba poniendo una de esas miraditas que ponía para convencerme de algo.
-No lo sé Ali, tengo que ver.
-Por favor- suplicó.
-Además no tengo pareja- añadí como excusa.
-Pronto la tendrás- me respondió rápido.
-Ali, no lo sé también está el hecho de que quería aprovechar para ir a Seattle o tal vez darme una vuelta por La Push, tal y como se lo prometí a Jake…
-¿Jake?- me cortó Alice- ¿quién es Jake?- de pronto parecía enfadada por algo.
-Un amigo- le respondí.
-Mmm…- me lanzó una mirada extraña.
-¿Te gusta?- preguntó Angela a mi lado.
-¡Ang, Ali, por Dios!- chillé- somos sólo amigos, nada más, nunca podría ver a Jake así…
-Está bien te creeré- se rindió Alice- ¿por qué no lo invitas también?
-No creo que pueda- respondí rápido, las excusas para alejarme del maldito baile se me estaban acabando.
-De todos modos- suspiró Alice viendo que no obtendría fácil una afirmativa de mi parte- ¿nos acompañarás este viernes?
-Seguro- respondí.
La semana pasó volando, antes de que pudiera darme cuenta ya era viernes, Edward había vuelto a la mesa con sus hermanos, aunque no era muy platicador su presencia hacia felices a sus hermanos, una que otra vez conversábamos, principalmente del trabajo que iba avanzando a la perfección, tal vez lo termináramos antes de tiempo, la verdad la pasaba muy bien con él cuando se quitaba esa máscara de chico popular que parecía no querer quitarse por momentos. A pesar de haber roto con Tanya hacía poco tiempo ya varias chicas le andaban detrás como las moscas en la miel, pero él simplemente las rechazaba, seguramente aún le dolía lo ocurrido.
Iba a encontrarme con las chicas en Port Angeles, en un shopping. Ya que teníamos horarios distintos de salida los viernes, y Alice ya había faltado a su clase de la semana anterior por lo de la noche de pijamas, así que decidimos encontrarnos ahí. Charlie como siempre no se opuso, al contrario, estaba de lo más contento con que me viera con mis amigas.
Aparqué mi monovolumen en el Estacionamiento del shopping, que era increíblemente grande, como para perderse en él. Debían haberlo construido mientras yo vivía en Phoenix porque no recordaba haber pisado nunca ese lugar. Tenía un cine, que alardeaba sobre la posesión de una pantalla IMAX, cerca había un patio de comidas donde habíamos quedado de vernos. Aún no era la hora, por lo que decidí sentarme un rato y observar a mi alrededor, me senté cerca de la fuente que había en el patio de comidas, donde podría ver perfectamente a mis amigas si llegaban. Saqué mi vieja copia de Sentido y Sensibilidad de Jane Austen, ya que había terminado de releer Cumbres Borrascosas, optando así por este "nuevo" libro. Estaba concentrada en la lectura hasta que su nombre hizo acto de presencia en el capítulo tres: Edward.
-Veo que a ti también te ha arrastrado a un frustrante día de compras- dijo una voz aterciopelada detrás de mí, pegué un respingo, por lo que él rió.
Estúpido chico popular. Me volteé a encararlo.
-Y veo que amas ir matando a la gente de sustos…- su expresión se tornó seria en cuanto pronuncié aquellas palabras.
-No fue mi intención- se disculpó.
-¿Dónde esta Alice?- cambié de tema.
-La pequeña duendecito me mandó a buscarte, esta en la tienda Fashion's Drácula.
-¿Estas de broma, cierto?- me reí.
-Lo mismo dije cuando escuché el nombre de esa tienda- rió conmigo- créeme si el nombre es raro, espera a ver el interior.
-Conociendo a Alice me lo imagino- sonreí nerviosa, él rió con ganas.
La gente a nuestro alrededor comenzaba a mirarnos con curiosidad. Sentí mis orejas arder.
-¿Dónde dices que queda la bendita tienda?
Segundos después nos hallábamos delante de una tienda bastante… bastante al estilo Alice, el letrero Fashion's Drácula era todo blanco con las letras en rojo sangre, una rosa separaba las dos palabras, el interior era todo rústico, tenía un aire de un castillo de la época medieval, una escalera de madera llevaba a donde se hallaba la ropa, el techo estaba lleno de arañas que iluminaban el lugar con suma majestuosidad. Tenía un aire de elegancia y parecía realmente un lugar de esos sacados de los cuentos a pesar de ser una tienda de ropa de moda. Pantallas plasmas adornaban junto a algunos cuadros las paredes negras.
-¿Puedo ayudarla en algo?- preguntó una voz masculina a mis espaldas.
Un chico de pelo castaño claro, casi rubio, recogido en una coleta, de tez tan pálida como la mía y unos ojos azules impresionantes me sonreía amablemente.
-N… no gracias- le devolví la sonrisa- sólo estamos viendo.
-Cualquier cosa, llámeme- me dijo con una voz bastante seductora- mi nombre es James Evans.
-D… de acuerdo- el chico se alejó no sin antes volverme a lanzar una sonrisa que dejaba ver su perfecta dentadura.
-Creo que le gustas- dijo ceñudo Edward a mi lado, fue hasta que él habló que recordé que estaba a mi lado.
-Tonterías- le contesté- sólo intentaba vender mercancía- pareció a punto de protestar cuando Alice llegó corriendo hacia nosotros, llevaba un montón de ropa en las manos.
Aún me pregunto como hizo para no tropezar con todas las prendas.
-Bells, debes probarte esto…- puso en mis brazos toda la ropa que llevaba con ella.
-Ali, te dije que no voy a ir al baile- dije frustrada.
-Probarse la ropa no afecta a nadie Bells…- rodó los ojos- Angela esta probándose los de ella. Ve y pruébate lo que elegí para ti.
-Alice…
-Bells…
-No voy a ir- Edward rió divertido ante la frustración de su hermana por hacerme cambiar de opinión.
-¿Por qué no vas?- preguntó con gesto de estárselo pasando en bomba.
-Porque no y punto- respondí molesta.
-No hagas enfadar a Alice…- me susurró en el oído, provocando que la piel se me pusiera de gallina- te aseguro que es como jugar con fuego.
Suspiré, Alice me miraba con gesto suplicante. Sabía que me iba a rendir pronto.
-Solo probar…- le señalé- lo que no quiere decir que voy al maldito baile.
-¡Oh, ya verás que irás!
-Ni en sueños- murmuré entrando en el primer probador.
Iba a ser un día muy largo, podía predecirlo.
¿Y bien? ¿Merezco la orca tal vez? Jaja, debo admitir que lo de Fashion's Drácula fue idea de mi musa: mi hermana. Esa chica esta tan cuerda como yo (por algo somos hermanas).
Les agradezco por la enorme cantidad de REVIEWS, son lo máximo. Siento no haber podido actualizar antes. Pero en fin, espero el capítulo sea de su agrado. Mil gracias por leer. Especialmente a:
Taniiah: ¡Hola! Jaja, si al fin Ed se deshace de Tanya, pero tardará un poco en darse cuenta de qué es lo que realmente siente por Bella a lo igual que ella. Mil gracias de nuevo espero leerte en este capítulo.
Nonblondes: Y si, ya se que parecen capítulos de relleno, pero conforme avance el tiempo vendrán las revelaciones, ya verán. Jaja, espero tu siguiente review.
DiliCullen: Gracias a ti por escribir, jaja, me encanta leer que les gusta, en serio, no me canso de reescribirlo. Jaja yo también hago fiesta por lo de Ed… XD
Shikita Malfoy Cullen: Y bueno, si te cuento que hará Jake te cuento la historia XD, así que deberás esperar a leer que pasa, porque créeme será divertido. Ya empezamos a ver a Edward un poco suelto, aún no del todo, Pero pronto superará su etapa de chico popular, sino es que algo llega a ocurrir. Jaja. Espero leerte de nuevo.
Belencullenss: Mmm… la primera que hace referencia a los sueños de Alice, no te voy a decir nada, pero… puede que halla algo que suceda, no voy a decir qué. Lo averiguaran en los próximos capítulos. Mientras tanto empieza a avanzar la relación Edward y Bella. XD.
The Little Cullen: ¡Viva, los reviews largos! Tú y Shilita Malfoy Cullen me dejan los reviews más largos, los cuales agradezco con todo el alma. Gracias, jaja. Es bueno saber que compartimos un secreto (me agarra la tos cof- R- cof- B- cof- D) jaja y de Muse, también esa es mi canción favorita, cuando pongo el I-Pod esa es la que primero oigo jaja. Mmm… después de leer los spoilers de BD, déjame decirte que cambié de opinión en cuanto a Jake, así que no voy a decir nada, pero igual Seth sigue también mi lobo favorito. Lo de los sueños de Alice son un adelanto que deberán descifrar… así que. Jeje les dejo la tarea.
Gracias a todos los demás que leen o que agregan mi historia a sus favoritos pero que por alguna misteriosa razón NO me mandan reviews!! ¿A qué esperan? Jaja. Los demás ya saben los espero aquí como siempre.
XOXOX
Aye436.
PD: ¡Qué maravilla de que estén rodando nuevas escenas! Realmente va a estar MUY buena la película, sólo espero que no sea como las de Potter que nunca pudieron conseguir un Oscar, ¡Vamos Twilight tu puedes! Jaja.
