Wolas neniss!
Hoy es muy pronto... no tengo las neuronas en funcionamiento todavía.
Así que disfrutad del cap, supongo que odiareis una parte...
Y yo voy a desayunar y pa la montaña!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a IcyPanther (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de IcyPanther -.
Capítulo 3 – Bedtime (Hora de dormir)
El pequeño trío hizo el camino de regreso hacia el retrato del alegre bufón, que hablaba animadamente con un monje vestido con un hábito marrón, Leviculus no se daba cuenta de que el monje calvo tenía que evitar los extravagantes movimientos que él hacía.
- Parvulus. - dijo Hermione, observando la conversación con escaso interés. El bufón no hizo ningún movimiento para abrir el retrato ni reconocer que ahí estaba el grupo – Humm, ¿Leviculus?
- Oh, que tonto, no os he visto. - rió entre dientes Leviculus, dirigiéndose a Hermione, mientras pasaba a su propio retrato – Entrad. - abrió el retrato y los tres entraron en la extrañamente decorada sala común y la puerta se cerró detrás de ellos.
- Sólo son las siete. - reflexionó Hermione en voz alta, dejándose caer en uno de los sofás de color calabaza – Podemos hacer algunos deberes y después llevar a Draco a dormir. - le dijo a Harry, mientras él se lanzaba a su lado en el sofá.
- ¿Y qué va a hacer él? - preguntó Harry, señalando a Draco con la cabeza, el niño estaba en pie junto al sofá con la mirada fija en la alfombra roja – No podemos simplemente dejar que corra libre por ahí, ¿verdad?
- Draco, ¿por qué no vas a coger uno de los libros de la habitación? - le sugirió, Hermione, con una suave sonrisa – Puedes leerlo aquí, mientras nosotros hacemos los deberes, ¿de acuerdo?
- Sí, Hermione. - dijo saliendo corriendo desde el sofá y desapareciendo dentro del dormitorio.
- No lo entiendo. - se quejó Harry - ¡Es nuestro primer día de clase y ya tenemos un montón de deberes! ¿Los primeros días no deberían ser supuestamente fáciles? - para enfatizar su argumento, dejó caer los libros con fuerza sobre la mesa, haciendo un ruido sordo entre la pila de libros.
- Relájate, Harry. - le dijo Hermione con una sonrisa, mientras ya tenía la vista en un libro de encantamientos – No es para tanto… y tendremos tiempo libre por lo de las clases de paternidad, ¿no? Puedes hacerlo en un santiamén, simplemente si te concentras.
Refunfuñando entre dientes, el chico de pelo negro se puso en una posición más cómoda en el sofá y cogió su libro de Adivinación, con el ceño fruncido.
- Es complicado encontrar un poco de alegría en la predicción de mi muerte. - dijo, abriendo el libro y mostrando tablas de adivinación.
- Entonces, ¿por qué no dejas la asignatura? Estoy segura que encontrarías Runas Antiguas o Estudios Muggles, mucho más agradable. ¿Quién querría aguantar ese fraude, de todos modos?
- Es posible que tengas que hacerlo. - dijo riendo el niño que sobrevivió - ¿Recuerdas lo que dijo Tobin? Algunas de nuestras clases cambiaran… Te apuesto a que tendrás que ir a Adivinación conmigo, mientras Malfoy sea un niño.
- Bien. - dijo, con los ojos brillando con desafío – Si gano, tienes que prometerme que me compraras un libro cada mes durante el resto del año. Si ganas tú, haré tus deberes durante toda la semana, asumiendo que no flaquearas en clase. ¿Trato hecho?
Hermione extendió la mano delante de Harry y este la sacudió, con una retorcida sonrisa en su cara.
- Lo vas a lamentar, Mione… Mi predicción es que estarás obligada a venir. - Hermione gruñó ante el pobre intento de Harry por hacerse pasar por Trelawney y la chica volvió a su libro.
Hermione sintió como el sofá se hundía bajo el peso de alguien más y miró hacia un lado para ver a Draco acurrucado en un rincón con un libro en su regazo.
- ¿Qué estás leyendo, Draco? - Draco levantó el libro y Hermione leyó en voz alta – La Princesa de las hadas y los ocho duendes. Suena interesante…
Durante los siguientes minutos la habitación quedó en un relativo silencio, lo único que se escuchaba eran las páginas del libro y el crepitar del fuego, que se había encendido nada más entraron en la habitación.
Un ruido sordo interrumpió el silencio y Hermione miró por encima de su libro para ver a Draco sentado en el sofá, tenía los ojos muy abiertos, su libro de cuentos estaba abierto encima de la mesa y una gran bola de pelo en su regazo.
- No te va a morder. - le aseguró la chica, sonriéndole a Crookshanks. El anaranjado gato soltó un ronroneo de satisfacción, mientras Draco acariciaba su cabeza y la punta de su cola rozaba la pálida mejilla del chico – Su nombre es Crookshanks.
Tentativamente, Draco estiró el brazo acariciando todo el lomo del gato y el ronroneo aumento de volumen. Ligeramente alentado, el Slytherin comenzó a rascarle detrás de las orejas, con su dulce risa llenando la sala.
Incluso Harry tuvo que sonreír ante la manifestación de extrema felicidad, con hoyuelos que aparecieron a cada lado de sus mejillas. La risa de Draco, cuando Crookshanks comenzó a hacerle cosquillas debajo de la barbilla con la cola, era contagiosa y pronto Harry y Hermione encontraron sus deberes abandonados y ellos rodando locamente por el suelo.
Hermione, respirando a grande bocanadas, fue la primera en recuperarse, ahora le dolían las costillas y el estómago, con la cara estirada aún en una enorme sonrisa. Tropezando con sus pies, consiguió ponerse en pie y coger a su mascota del regazo de Draco dejándolo en el suelo, el gato tenía el ceño fruncido, - si eso era posible en la cara aplastada de Crookshanks – y fue a acurrucarse frente al fuego.
Draco dejó de reír y fue a sentarse al lado del gato, mientras que Hermione ayudaba a Harry a recuperar el aliento, el problema era que tenía que conseguir aire para sus pulmones con la fuerza de sus carcajadas.
- Es muy dulce. - murmuró Hermione, mientras recogía su libro y se recostaba en el sofá – Casi me gustaría que pudiéramos dejarlo de esta manera.
- Ciertamente Malfoy es más fácil de manejar de esta manera. - coincidió Harry, ajustándose las gafas y sentándose al lado de Hermione.
- Draco, Harry. - le corrigió Hermione, dándole una palmada en la cabeza – Su nombre es Draco. Ahora sigue con tu trabajo… son casi las siete y media y debemos darle un baño a Draco antes de las ocho y uno de nosotros podría cantarle o leerle un cuento antes de dormirse.
- ¿Quieres decir que tenemos que bañar a los niños?
- Humm… sí… a menos que quieras que empiece a volverse negro de la porquería… es un crío Harry. - le contestó con un suspiro y rodando los ojos – Estará sucio y necesita que alguien le limpie.
- Eso no es lo que me preocupa. - dijo Harry, con las mejillas ligeramente rojas.
- ¿Qué quieres decir con eso? - preguntó, levantando una ceja.
- Bueno… eres una chica.
- ¿Y? ¡Es un crío por el amor de Dios!
- Pero cuando seas una niña…
- Yo. - dijo Hermione con altivez - Yo misma me bañaré cuando sea una niña, ¿lo entiendes Harry James Potter? Nadie entrará en el cuarto de baño mientras estoy en él, ¿savvy*?
- Completamente. - dijo Harry, riéndose entre dientes, con el rubor desapareciendo – Pero, ¿Qué diablos significa "savvy"?
- ¿No has visto la película Piratas del Caribe? - Harry sacudió la cabeza – Es una película donde el Capitán Jack Sparrow, que es un pirata, siempre dice "savvy". Es como un "¿lo captas?" o "¿lo comprendes?". Me encanta esa película.
El dúo volvió a sus deberes contentos de tener a un niño obediente. No podían dejar de sentirse mal por Ron y Lavender… Terry no parecía el chico más fácil de manejar.
Unos segundos más tarde, el sonido de la feliz risa llenó una vez más la habitación cuando Draco salió tras el gran gato anaranjado, mientras huía con uno de los calcetines del chico.
- ¡Devuélvemelo, Crookshanks! - el tono de voz todavía era ligero, así que Hermione supo que no había motivo de alarma. Si hubiera escuchando a Draco llorar hubiera ido a buscar a su mascota, pero parecía que se estaba divirtiendo. - ¡Auch!
El pequeño Slytherin se dio de bruces contra Harry cuando Crookshanks se lanzó debajo del sofá y el pobre chico no pude detener su carrera. Harry se arrodilló junto a Draco, sorprendido por la reacción del chico. Draco se quejó y se estremeció, volviendo la cabeza para no mirar al chico de ojos esmeraldas.
- ¿Draco? ¿Estás bien? - le preguntó suavemente Harry, extendiendo su brazo y dejando descansar su mano en el hombro del chico. Draco no contestó, tenía sus diminutos hombros temblando a causa de sus reprimidos sollozos.
- ¿Qué va mal, Draco? - Hermione se deslizó fuera del sofá y se arrodillo al otro lado de Draco, la necesidad de abrazarle le venció y tiró de él hasta sus brazos, acunando su pequeño cuerpo contra su pecho - ¿Qué te duele?
La castaña le lanzó una mirada de perplejidad a Harry cuando Draco simplemente se acurrucó más contra su pecho, Harry le devolvió un encogimiento de hombros.
- No me duele nada. - murmuró Draco después de unos segundos, contra la camisa de Hermione – Estoy bien. - se desprendió de los brazos de Hermione y se froto la manga de su túnica por los ojos – Los Malfoy no lloran. - murmuró en voz baja, mirando al suelo – Lo siento.
- No tienes nada por lo que disculparte, Draco. - le dijo Hermione - ¿Crookshanks te ha arañado? ¿Dónde está ese gato mugroso, de todos modos? - el anaranjado gato en cuestión, salió de debajo del sofá y dejó caer el calcetín a los pies de Draco, antes de saltar a los brazos de Hermione.
- No es nada, de verdad. - dijo, poniendo una pequeña sonrisa en su rostro.
- Algo ha pasado. - concluyó Hermione, mirando con atención la cara del niño – Sólo queremos ayudar, Draco.
- Tiene algo que ver conmigo, ¿no? - preguntó Harry en voz baja, con los ojos brillantes fijos en Draco, hasta que el rubio se vio obligado a mirar hacia abajo - ¿He hecho algo mal?
- N-no. - hipó Draco - ¿Puedo irme a la cama? ¿Por favor, Hermione? - rogó, volviéndose hacia la chica – Estoy muy cansado.
Hermione vio esto como una manera de evitar lo que estaba perturbando al niño, sabía que se enteraría con el tiempo. Después de todo, iba a estar así durante dos semanas… y estaban obligados a encontrar las respuestas a todo lo que se encontraban para ese entonces.
- Muy bien. Pero antes necesitas un baño. ¿Harry? ¿Podrías ir a buscar un pijama de Draco? Draco, ven conmigo. - sin darle al niño la oportunidad de protestar, Hermione lo elevó y se lo puso en brazos, antes de girarse y dirigirse al cuarto de baño.
Nadie había tenido la oportunidad de echarle un vistazo al baño antes, pero era obvio que Leviculus no lo había decorado. Azulejos azul oscuro y blancos, formaban un mosaico por el suelo y un papel de pared de un azul más clarito componía la frontera alrededor de la habitación. Había una ducha en una de las esquinas, con un desagüe que tapado podías convertirlo en baño también.
- ¿Cómo quieres el agua? - preguntó Hermione, dejando al niño en la tapa del retrete - ¿Tibia, caliente o fría?
- No quiero un baño. - le contestó Draco malhumorado, balanceando sus pies - ¿No puedo sólo ir a la cama?
- Lo siento, pero tendrás que darte un baño cada noche. Mejorará tus hábitos higiénicos y no nos apestarás.
- Pero no quiero.
Hermione parpadeó confundida. Draco había estado agradable durante todo el día, pero desde el incidente con su gato, estaba demasiado cauteloso y evasivo, para alguien de su edad.
- Pero te darás uno. - dijo con firmeza, llenando la bañera de agua tibia – Puedes meterte en el agua tranquilamente o tendré que hacerlo yo misma. ¿Qué será?
Al igual que el mocoso terco como el que estaba actuando, cruzó los brazos sobre su pecho y se quedó sentado, recordándole a Hermione un poco al Draco de la actualidad.
- Parece que tendré que hacerlo yo. - anunció, alejándose de la bañera. Con pasos decididos se acercó hasta Draco y lo cogió, mientras el chico luchaba un poco.
Primero, el chico hundió sus dientes en el brazo de Hermione, quien gritó y soltó a Draco, que cayó al suelo mientras ella se sujetaba con la mano libre la muñeca que le sangraba un poco. Segundo, Draco tomó es oportunidad para lanzarse a la puerta simplemente para darse de bruces con Harry, por segunda vez, cuando entraba con un pijama negro en sus manos.
- ¡Detenle, Harry! - gritó Hermione, abalanzándose sobre Draco. El chico dio marcha atrás ante Harry y corrió rodeando a Hermione haciendo que los dos jóvenes chocaran entre sí - ¡No quiere bañarse! - se lamentó la chica, mientras veía como el agua caía por los bordes de la bañera, ya que había alcanzado su máxima capacidad.
Draco resbaló a causa del gran charco de agua, cayendo dentro de la bañera, creando una gran ola de agua que los cubrió a todos. Entre resbalones y caídas, Hermione llegó al grifo y lo cerró, dejando escapar un suspiro de alivio.
El pequeño Slytherin ahora estaba en silencio y arrinconado en un lado de la bañera, con la cabeza caída sobre sus rodillas. Harry se puso en pie, sólo para pisar la pastilla de jabón y volver a caer contra el suelo.
Draco se estremeció visiblemente, cuando el suelo tembló ante la caída de Harry y Hermione, una vez más se preguntó, porque el niño parecía estar tan asustado de uno de sus mejores amigos. Vacilante, el niño que sobrevivió, llegó hasta la bañera agarrándose a la barandilla para las toallas, para mantener el equilibrio.
Arrodillándose, Harry extendió tentativamente la mano y la posó suavemente en la cabeza de Draco, el cual emitió un aterrado grito.
- Ya que estas en la bañera, podrías tomar ese baño. - dijo Hermione en voz baja, quitando el tapón de la bañera para que parte del agua se drenara por el desagüe – Vamos a quitarte la ropa. - dijo, extendiendo los brazos hacia el chico, que sólo se arrinconó más en la bañera.
Alargando más el brazo, Hermione estiró de Draco acercándolo a ella, que ahora parecía extrañamente desanimado y tranquilo. Le sacó la túnica empapada dejándola caer en el suelo encharcado, el chapoteo fue el único sonido del lavabo aparte del gorgoteo del desagüe.
Sin embargo, la camisa negra que llevaba debajo de la túnica no era tan fácil de sacar, ya que se aferraba a él como una segunda piel. Después de unos segundos de tirar y estirar, finalmente se desprendió y un jadeo de sorpresa se escapó de los dos jóvenes.
Un bastante gran moretón negro y azul, cubría el estómago de Draco y otro más amarillento y pequeño, debido al paso del tiempo, cubría la parte baja de su espalda.
- ¿Qué te ha pasado? - le preguntó Hermione, con la voz más suave que pudo.
- Yo… me he caído de un árbol. - murmuró Draco. Los Gryffindors, sabían que eso no era cierto, porque la distintiva silueta de una mano se vislumbraba sobre el hematoma más reciente.
- ¿Quién te ha hecho esto, Draco?
- Me he caído de un árbol. - repitió el chico, su voz mezclada con lágrimas.
- Ha sido tu padre, ¿no es cierto? - reflexionó Harry en voz alta, con los ojos oscurecidos – La mano es demasiado grande para ser la de Narcissa… y eso explicaría porque me tienes miedo a mí. Me ves como a tu padre, ¿no?
Los ojos de Hermione se iluminaron cuando se dio cuenta de que habían descubierto el problema, pero poco a poco sus ojos miel destellantes de ira desatada por Lucius fueron oscureciéndose como los de Harry, .
- ¿Es eso cierto, Draco? ¿Realmente tu padre te ha golpeado?
- ¡No lo hizo a propósito! - Hermione y Harry se sorprendieron del arrebato del pequeño niño – Estaba enfadado y yo me puse en su camino. - dijo Draco, más suave, con los ojos brillantes debido a las lágrimas - ¡Mi padre me quiere! ¡Sé que lo hace!
Dedicándole una triste sonrisa a Harry, Hermione se adelantó y cogió a Draco, sacándolo de la bañera y el niño automáticamente escondió la cara entre las ropas de ella, dejando escapar más lágrimas.
- No hay baño esta noche. - susurró Hermione, meciendo a Draco entre sus brazos – Esta noche no.
Poniéndose cuidadosamente en pie, la chica se abrió paso por el encharcado suelo hasta llegar a la puerta, haciéndole señas con la cabeza a Harry para que la siguiera. Y Harry lo hizo, recogiendo el pijama de donde lo había colocado, antes de salir del baño.
Hermione entró en la habitación de Draco, sentándose en la cama, con el pequeño cuerpo todavía acunado entre sus brazos de manera protectora. En silencio, cogido el pijama que Harry le estaba pasando y vistió a Draco que aún tenía los ojos brillantes debido a las lágrimas.
- Ninguno de nosotros va hacerte daño, Draco. - le dijo Hermione amablemente, envolviendo sus brazos alrededor de él en un fuerte abrazo, mientras él apoyaba la cabeza en su hombro mirando con cautela a Harry – Mientras estés con nosotros, tenemos la intención de asegurarnos que seas feliz, ¿de acuerdo? - Draco asintió, mientras se le escapaba un bostezo - ¿Quieres dormir ya? - asintió otra vez. Apartando el edredón, Hermione deslizó a Draco debajo y lo envolvió con él – Buenas noches, Draco. - murmuró, dándole un pequeño beso en la frente.
- Buenas noches. - dijo Harry, agitando su varita hacia la cascada. El agua se convirtió en una brillante fuente de luz plateada a medida que caía, siendo una luz de noche para Draco. Los dos salieron de la habitación, dejando la puerta una rendija abierta, en caso de que Draco les necesitara.
- ¿No es terrible? - Harry levantó la mirada y asintió, con el ceño fruncido.
- Pensaba que vivir con los Dursley era malo… pero nunca me hicieron daño como Lucius. Quiero decir, sé que me hicieron vivir en un armario, pero al menos no fui golpeado por alguien en el que debería ser capaz de confiar. Tía Petunia siempre intervenía si las cosas se ponían ásperas y tío Vernon dejaba de gritar.
- ¿Crees que Lucius todavía lo hace?
- Espero que no… Es raro, Mione. Todas nuestras vidas nos hemos dedicado probablemente a desear que muriera o que se largara… pero ahora que sé que algo tan malo le está pasando o le pasó, me gustaría no haberlo deseado nunca.
- Yo también… supongo que Draco siempre ha puesto barreras y por eso nunca hemos sido capaces de ver quién realmente es. Probablemente Lucius le influyó a ser como es.
- No es por cambiar de tema, pero ¿puedes prestarme tus apuntes de Pociones, Mione? Snape me quitó los míos cunado me pilló haciendo garabatos…
- Creo que deberíamos irnos a la cama y hacer los deberes mañana. - dijo y Harry la miró con la boca abierta - ¿Qué? Estoy cansada y hemos tenido un día muy largo.
- Nunca pensé que vería el día. - dijo Harry sonriendo y sacudiendo la cabeza - Bueno, entonces, buenas noches. - Se levantó del sofá, le dio un abrazo a Hermione y desapareció dentro de su habitación.
Hermione le siguió poco después, agradecida de deslizarse bajo las cálidas mantas, para protegerse del frío.
- Mañana, - se dijo con resolución – todos haremos algo como una familia… una familia de verdad.
Un ligero golpe sonó desde la puerta y Hermione se obligó a salir de su nido de mantas para ir a abrirla. Draco estaba allí en pie, frotándose los adormilados ojos.
- ¿Puedo quedarme aquí, Hermione? - preguntó en voz baja, abrazándose a sí mismo.
Sin decir ni una palabra, Hermione tomó al niño entre sus brazos y lo dejó en su cama antes de encaramarse a su lado.
- Gracias, Hermione. - susurró Draco, agarrando el pijama de la chica.
- De nada, Draco. Buenas noches.
- Buenas noches, Hermione.
Una fracción de segundo después Draco estaba envolviendo en un abrazo a Hermione y ella se lo devolvió con fuerza. Con una sonrisa satisfecha en su rostro, el niño se quedó dormido, envuelto de forma segura entre los brazos de Hermione, un lugar en el que sabía que siempre estaría a salvo.
*savvy: Significa "¿lo captas?" o "¿lo pillas?" y es una palabra que usaban los piratas de la época. Hoy en día se expresaría con "Got it?" o "Get me?". El capitán Jack Sparrow en la versión original de las pelis lo suele decir mucho.
¿Qué tal? Queréis matar a Lucius lo sé... ya veremos que más pasa ;)
Estos días que esté en la montaña intentaré colgar algun cap, pero si no lo hago disfrutad muchooo del finde! Yo lo haré ;)
Besazoss!
Contestación a los reviews sin cuenta:
Alona: Wolas guapsisiismaa! Sii Draco es adorablemente desastroso y aun no ha acabado xDDD Sii Draco está para comerselo en cualquier edad yo creo que hasta de abuelito te lo comes... seguro que es de esos abuelos monos a los que te dan ganas de achuchar... todo arrugaditoo xDDDDD Y si en el otro cap se veía una mala relación con sus padres en este no solo se confirma si no que se descubre que hay más, la verdad es que los fics que suelo leer Lucius es un capullo, hijode... pero no un maltratador de niños... Es que me entran unas ganas de cogerlo de ese pelo y jugar a lanzamiento de peso con él... grrrr... Siii ajajaj la parte de la mesa de los profesores ha sido genial y si menos mal que Harry lo ha grabado todo... la verdad es que adoro al Harry de esta historia es tan mono también ;) Siiii The Serpent os va a encantar ;) son historias muy diferentes, todas las que quiero subir son completamente diferentes entre sí.. xD pero en la variedad está el gusto coñoo! Besazos princesaa, me voy a desayunar que ahora me toca un paseo en coche de 45 minutos... T-T
SALESIA: JAJAJAJA Claro que me gusta la idea del harén ¿a quien no? pero bueno yo me conformo con Theo, Blaise, Draco y Damon... (babeandooo...) todo chicos maloss... miossss! Y lo que yo no sabía es que "cincuenta sombras de Grey" había nacido como un fic sobre Crepúsculo 0.0 me quedé pasmada... vamos que me enteré ayer leyendo un articulo sobre fics... Si a mi los fics de crepúsculo no me sorprenden nada... y me leo un cap y siento que ya lo he leído otras millones de veces... en fin prefiero mi Dramionee, aquí si que hay emocioness. Pues si Draco te dio penita en el cap pasado, en este no me quiero imaginar... ya veremos que pasa ahí y seguro que si entre nuestros Gryffindors lo trataran como a una verdadera familia (L) Síiiii adoro a Tío Sev! ya lo iremos viendo más, pero me encantaaa! Y bueno el temor que le tiene a Harry si que era un reflejo de lo de Lucius, pero por motivos un poco más profundos... grrrr... hijode... AJAJJAJA Siii lo de la mesa de profesores fue épico, pero tranquila que no será el ultimo desastre... xDDD Bueno cieloooo me voy a desayunar que me espera un paseo en coche de unos 45 min... T-T a ver si estos días puedo publicar, si no hasta el lunesss! (L) Besazos!
