My Eternity
Todo en aquel hospital estaba quieto y silencioso, como lo esta cuando las tragedias se siguen una tras otra, acabando con la vida de quienes se resguardan de la muerte ahí; ni siquiera los pasos de las enfermeras resonaban en los pasillos.
Un ligero movimiento, apenas visible a través de las blancas cortinas que cubrían alrededor, indico que una de las dos personas que se encontraban acostadas y en observación en aquella habitación, comenzaba a despertar muy lentamente, como si de igual manera el tiempo que lo había visto detenerse una semana antes, volviera a ponerse en curso, agarrando poco a poco su fuerza nuevamente.
Las máquinas que se conectaban entre si y al cuerpo del recién despertado, comenzaron a indicar de poco en poco, la actividad de la que comenzaba a ser presa su cuerpo; los signos vitales, comenzaron a moverse al tiempo de que la respiración, antes lenta y constante, cambiara a una nueva velocidad. Las imágenes del chico eran borrosas como manchones en un vidrio empañado por la lluvia… estaba algo mareado, sentía un enorme peso en los ojos y en el cuerpo, no podía moverlo para nada, como si estuviera amarrado a la cama donde se encontraba.
No distinguia el sitio, pero sabía que estaba acostado en una cama… al menos, eso podía deducir desde su posición; también sentía varias cosas molestas y que le irritaban alrededor del cuerpo, agujas y tubos, algunos saliendo de lugares que el jamás hubiera pensado en usar para eso.
Después de un rato de batallar, por fin pudo coordinar sus movimientos y arrastrar su pesado cuerpo en la cama y levantar un poco la cabeza; Trowa casi no podía distinguir nada, la luz lo lastimaba sobremanera, debido al tiempo que pasó con los ojos cerrados, pero aún así, por fin estaba despierto.
Sabía que le dolía todo y que era causado por los huesos fracturados que apenas estaban sanando… también recordaba que algo en llamas, había caido sobre ellos, pero el cuerpo de Wufei lo había protegido de todo daño, salvandole la vida.
Wufei… de pronto, su cerebro hizo conexión y abrió los ojos bastante asustado… Wufei, donde estaba?; intento levantarse un poco mas, pero la pesadez y el dolor le impedían elevarse tan siquiera un poco, ni para ver a su alrededor.
Después de 10 minutos, por fin su cuerpo reaccionó a las órdenes dadas, logrando incorporarse muy apenas aunque el aire se le fue y tardó varios minutos respirando agitadamente, antes de que el dolor disminuyera lo suficiente para dar una ojeada alrededor. Solo había alguien mas metido en la misma habitación que él, pero ese alguien estaba tapado por unas blancas cortinas que se mecían al suave paso de la brisa, pero no lo suficiente para permitirle ver en algo quien era la persona.
Aún así, parecía que el individuo en cuestión estaba muy grave, por la sombra y sonidos de varios aparatos, que podía suponer, superaban a los propios por mucho; alguien estaba en peor estado que el propio y el debía de dar gracias por poder ver la luz del día.
De todas formas, un algo dentro de él no le permitía apartar la mirada de aquel sitio en especial, como si algo lo llamara desde el interior escondido por las blancas telas, un algo que parecía rogarle que descubriera, que necesitaba ver.
Forzó a su débil cuerpo a moverse, colocando los pies en el borde de la cama y dejandose deslizar, para apoyarse por primera vez desde el accidente, en sus débiles piernas, que no soportaron el peso colocado tan repentinamente sobre ellas y llevandolo dolorosamente al piso. Trowa aguantó el sentimiento que surgió en ese momento, de gritar de dolor, en aquellos momentos, solo quería seguir aquella voz que le rogaba que siguiera; se recargó pesadamente en sus codos, para luego sostenerse en el borde de la cama y comenzar a arrastrar sus débiles piernas por el suelo.
No le importaba hacerlo, solo quería llegar, la imperiosa necesidad era la que lo llevaba al límite del cuerpo y de las fuerzas, hasta que en un último esfuerzo, logró apartar una de las cortinas y sostenerse de aquella cama vecina.
Un último esfuerzo para su cuerpo, el llegar a una silla al lado y asomarse… no le sorprendió el hecho de ver a esa persona ahí; por dentro estaba seguro de quién era y porque la llamaba tan urgentemente a llegar a su lado y quedarse.
La persona en aquella cama era Wufei, aunque casi no podía observarle, debido a todas las máquinas que le rodeaban, preservandole momentáneamente la vida, como a una delicada copa en una vitrina, realmente su estado era sumo delicado. De lo poco que veía, eran sus ojos los que mas llamaban su atención… eran la única parte de su cuerpo que no mostraba signos heridos o de moretones, de ningún tipo; la piel blanca y los bellos y finos rasgos, parecían resaltar en medio de todo aquello, como una pequeña luz que le decía que seguía con vida.
Mas aún así… aún así…
Trowa tomó con delicadeza la mano del chico, intentando no tocar los tubos que salían de sus muñecas y revés de la mano, no quería lastimarlo en nada… no mas de lo que ya lo había hecho. Varias vendas cubrían casi por completo su delicado cuerpo… los tubos, los aparatos… todo le indicaban lo grave que se encontraba el chico que yacía luchando por vivir.
Y el ojiverde, no podía mas que quedarse ahí, a su lado, tomandole la mano sin poder hacer nada… cuando había sido su culpa; si no hubiera llevado a Wufei a aquel sitio esa noche… si no hubiera conducido tan rápido… si no hubiera…
Pero los hubiera no existían y de estar despierto, Wufei le diría una y mil veces que aquello no era su culpa, que pudo haberle pasado a cualquiera y que sonriera, que aún seguían vivos para pasar un día mas uno al lado del otro… Que aquello era lo mas importante. Varias lágrimas se deslizaron por el rostro de Trowa, mientras comenzaba a llorar… como hubiera deseado ser él quien estuviera en aquella cama, postrado y sin moverse… pero no era así y no importaba.
No importaba lo que sucediera… el se quedaría por siempre a su lado para cuidarlo…
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::(FLASHBACK):::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Trowa se preguntaba una y otra vez, qué era lo que había dicho mal, para que el chino se molestara tanto… el beso?, no, no lo creía, o Wufei lo hubiera golpeado al momento de que sus labios tocaron los de él y no lo hubiera continuado...
El hecho de que lo hubiera hecho con cualquiera?... eso era lo mas probable que se le ocurría, pues después de haber dicho eso, el chino había puesto una de sus expresiones mas temibles y había dado media vuelta, marchandose a dormir sin mas. Porqué le molestaría el hecho de que hubiera besado a cualquiera en ese lugar?... le gustaba?... no lo creía, no tenían casi nada de conocerse, aunque tenía que admitirse que, desde que lo había conocido, le gustaba verlo ahí, sabiendo que estaban en la misma situación.
Pero la verdad… lo que mas había disfrutado era ese beso… los labios del chico eran mas suaves de lo que se hubiera imaginado y su calor al apoyarse en el… no había podido detenerse en lo que había hecho, simplemente le había gustado mucho.
Era extraño pero así había sido… y no podía negarlo de ninguna manera; entonces… eso significaba que le gustaba Wufei Chang?... el chico que se había enfrentado a Tríese?... acaso sería cierto?... nunca había dado señales de gustarle un chico, pero esta vez no podía negarlo.
Y el lo había hecho enojar con una estupidez, no podía negar que lo que había dicho, seguramente había sido muy hiriente, pues lo había puesto a un nivel de cualquiera. Entonces, comenzó a reir.
Por supuesto que no! El no le gustaba a Wufei y definitivamente a él no le gustaba, eso era demasiado tonto incluso para siquiera pensarlo; pero una pequeña pesadez le decía que mas tonto era no admitir la verdad, por no verse mal.
El joven se tiró hacia atrás en el suelo y sus ojos se clavaron en las estrellas que se iluminaban por sobre su cabeza como pequeñas cómplices de aquel evento y que lo reian con cada destello que soltaban
Realmente no solían importarle puesto que siempre tenía tiempo de moverse en aquel manto infinito de negrura donde todo flotaba sin tener que pensar, sin meditar y sin sentir… y tal vez era ese último punto lo que ahora lo tenía pensando sobre lo que había hecho con su compañero de batallas al que ya no podía ver al haberse este retirado; no se suponía que ellos pudiesen entretenerse en cosas como las emociones puesto que terminaban por ser un problema a la hora de concentrarse en luchar y sobrevivir pero…
Era evidente que, a menos que todos ellos fueran Heero, los sentimientos y los pensamientos se involucraban en su día a día de una manera u otra
Se colocó un brazo sobre la frente para descansarlo antes de bajar los parpados e inspirar profundo, sin alcanzar el sueño
Creía recordar que en los archivos que había conseguido sobre el resto de pilotos cuando se obligase a saber un poco mas (y con evidente ayuda de Quatre por en medio), había aparecido el registro de que hacía varios años a Wufei le habían casado bajo las costumbres estrictas de su Clan dentro de los limites marcados para ellos en su colonia de origen; era curioso pensar que un muchacho tan joven hubiese podido estar casado a tan corta edad y que ahora se viese metido en aquel tipo de peleas
Aunque en parte eso explicaba también el pesado sentido del honor que tenía el otro muchacho
La mano que descansaba en tierra comenzó a golpetear con la punta de uno de sus dedos el suelo duro debajo suyo y entonces, asintió para sí mismo. No sabía por qué ni tenía una razón lógica para ello… pero deseaba saber un poco más.
Cómo era que aquel chino se había involucrado en todo y porqué no lo dejaba de una buena vez
Y tal vez de paso… porqué su mirada adolorida y enojada no dejaba de observarlo de forma acusadora desde el negro de su mente cuando se repetía una y otra vez que no tenía importancia en absoluto
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TBC
