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Buscando Venganza
Hermione bajaba con lentitud los escalones de piedra hacia las mazmorras, pensaba en Ron, no podía sacarlo de sus pensamientos, tantos años de su silencioso amor y cuando pensaba que por fin podría disfrutar de ese amor al lado del pelirrojo, se daba cuenta que había entregado su corazón a la persona equivocada.
Ronald Weasley resulto ser todo menos el amor perfecto que esperaba, se segó por la fama, cediendo a la popularidad, creado su propio mundo, donde ya no había cabida para ella, eso la tenia profundamente triste, se sentía herida y defraudada, de la noche a la mañana todos sus sueños y esperanzas habían terminado de forma abrupta.
En el transcurso de los años había tenido presente que sería muy complicado que su amor fuera correspondido, guardo silencio innumerables veces sus sentimientos temiendo perder la amistad que tenían, fue un largo suplicio tener que estar a su lado siempre sin poder declarar lo que se agolpada en su pecho, vivió la tortura de ver como sus labios pertenecían a otra, como se mostraba encantado con otras chicas mucho más bonitas que ella.
Y cuando tontamente pensó que por fin después de tanto sufrimiento su amor era correspondido, fácilmente la había cambiado el pelirrojo por su antiguo amor, Lavender.
Al final, nuevamente estaba sola, su corazón herido seguía latiendo, pero dudaba que sanara algún día por completo, ¿Cómo confiar de nuevo en el amor? Ya no se sentía capaz de abrir su corazón, dolía, cuanto dolía verlo en brazos de otra, cuanto dolía saber que era tan insignificante, tan poco atractiva para retener el amor de un hombre.
Suspiro afligida, sumida en sus cavilaciones, sintiéndose tan sola e inferior que le costaba mucho trabajo contener el llanto, ya se sentía lo suficientemente patética, como para que la vieran llorar por los rincones. Por eso se concentro más en su enojo que en su decepción, canalizando su dolor, cambiándolo por un infinito resentimiento, solo de esa manera podía controlar las inmensas ganas de llorar.
Entro al salón de pociones y se sentó en un banco en una de las mesas del fondo, no le apetecía compartir mesa con Harry y Ron como era su costumbre. Lentamente el salón se iba llenando de alumnos en su mayoría de Gryffindor y Slytherin solo unos pocos de Ravenclaw y Hufflepuff.
Hermione se entretenía con su libro de pociones para no ver como algunas mesas adelante de ella estaba sentado Harry notablemente incomodo a lado de Ron y Lavender. La castaña contaba con que se sentaría sola en esa clase, pero no fue así, Marcus se sentó a su lado sonriendo a la chica que correspondió tímidamente.
-Me puedo sentar contigo Hermione.
-Claro Marcus. -Le contesto amablemente
-Gracias, en verdad que no me apetece para nada sentarme con mi hermana. -Ese comentario hizo reír a la castaña, viendo como Amber se sentaba en la misma mesa que Malfoy, eso le dio un mal presentimiento.
El profesor Horacio Slughorn comenzó con su clase, en cada mesa hizo aparecer un caldero de cobre, dio las instrucciones para desarrollar la poción del día y pidió que trabajaran en parejas.
Harry se cambio a la mesa de Neville no le apetecía pasar más tiempo del necesario con Ron, aun estaba muy molesto con su amigo, además ahora menos que nunca toleraba a Lavender, que cada vez se portaba aun mas odiosa.
Hermione era muy diestra en pociones y Marcus no se quedaba atrás era sumamente hábil, asi que no fue difícil acoplarse de manera perfecta y ser los primeros en terminar la fórmula del día de manera excelente. Por lo que tuvieron el tiempo suficiente para platicar en lo que el profesor pasaba a revisar los resultados obtenidos.
-¿Qué clase tienes después de esta? -Le pregunto interesado el chico.
-Defensa contra las Artes obscuras ¿y tu?
-La misma, al menos no me voy a aburrir estando a tu lado. -Le confesó el chico sinceramente.
Hermione se sonrojo un poco, pero no quiso darle mucha importancia. -No creo que puedas aburrirte, tienes muchas admiradoras.
-¿Admiradoras?
-No me digas que no te das cuenta como te miran las chicas. -Dijo señalando las mesas de enfrente donde algunas chicas lo veían atentamente y murmuraban. A Marcus pareció no importarle mucho esa información, ya que ni siquiera las miro. -Cualquiera de ellas puede entretenerte mejor que yo.
-Lo dudo mucho. -Dijo con sinceridad el muchacho y su mirada se noto un poco triste como si recordara algo no muy agradable. -Me interesa más una buena conversación y un intercambio de ideas más sustancioso, que conocer a chicas.
A la castaña le sorprendió la contestación del chico, después de todo Marcus era todo un galán ¿Cómo le podía interesar más una conversación que su grupo de admiradoras? No le pareció buena idea contradecirlo, por lo que cambiaron de conversación ablando de un sinfín de cosas, desde pócimas extrañas hasta antídotos de venenos.
Al final de la clase solo unos pocos pudieron terminar la poción que había pedido el profesor Horacio, Hermione y Marcus fueron los primeros seguidos de Draco y Amber, Zabini y Parkinson, lamentablemente como era de esperarse a Harry y a Neville no les fue del todo bien, aunque no se comparaba en nada con la catástrofe que provocaron Ron y Lavender cuando al agregar veneno de acromantula su caldero comenzó a despedir un olor nauseabundo y un humo verde tan intenso que tuvieron que salir todos rápidamente del salón.
Ron con la cara completamente roja por la vergüenza que acababa de pasar y por las burlas de todos, muy especialmente de los Slytherin. Lavender fue la causante principal del desastre aunque el pelirrojo nunca ha sido bueno en pociones.
Hermione y Marcus salieron en cuanto termino la clase, en la puerta se encontraron con Harry que esperaba a la castaña para ir juntos a la siguiente asignatura.
-Harry te presento a Marcus. -Los presento la castaña en cuanto estuvieron juntos.
-Mucho gusto. -Dijo Harry saludando al Ravenclaw
-El gusto es mío, tenía muchas ganas de conocerte. -Le contesto con sinceridad el chico
Y los tres junto comenzaron a subir las escaleras de piedra mientras platicaban. Ron le miro con reproche cuando los vio alejarse, no le agradaba que lo hicieran a un lado.
En la clase de Defensa se dividieron en parejas para practicar el hechizo de Caeca temporalis que consiste en volver invisible al usuario de manera temporal.
Harry nuevamente hizo equipo con Neville, para la molestia de Ron que estaba acostumbrado a trabajar con su amigo o con Hermione.
La castaña y Marcus habían decidido hacer pareja para el ejercicio, cuando Amber se interpuso.
-Hermano es mejor que trabajes conmigo, supongo que no le molestara a tu amiguita trabajar con alguien mas. -Marcus iba a protestar pero Hermione le tomo del brazo y le sonrió.
-No hay problema, buscare con quien hacer pareja tu quédate con tu Hermana. -Le dijo tranquila, no quería tener más problemas con la odiosa de Amber.
Lamentablemente ya no había nadie disponible con quien trabajar, asi que termino suspirando resignada, no contaba que Malfoy llegaba en ese momento tarde a la clase y le tocaba hacer equipo con él.
Hermione se puso frente a Malfoy para comenzar el ejercicio. La castaña fue la primera en intentarlo, sin mucho éxito, lo que hizo que Draco se burlara de ella.
-Si eres tan bueno inténsalo tú. - Ofendida reto al rubio, lo que hizo que borrara su sonrisa burlona.
-Caeca Temporalis. -Dijo el rubio y tampoco logro nada para la satisfacción de la castaña que lo miro con burla.
-Ya ves que no es fácil. Haber quien lo logra primero. -Le volvió a retar la chica y ahora fue ella quien se concentro antes de mover suavemente su varita y pronuncio -Caeca Temporalis -Y la chica desapareció por unos minutos, logrando ser la primera en hacer de manera correcta el ejercicio. -En cuanto volvió a ser visible, su rostro reflejo una sonrisa de triunfo, miro al rubio que estaba enojado por el logro de la chica.
Aunque rápidamente el rubio maquino su venganza. Se concentro lo mas que pudo y con un movimiento de varita logro hacer el hechizo de manera correcta y ante los ojos caramelo de la castaña se hizo invisible.
Nadie pudo darse cuenta de nada ya que estaban muy ocupados en la práctica, además de que Malfoy aprovechando su invisibilidad beso fugazmente los labios de la chica para hacerla rabiar, la única que pudo sentirlo fue Hermione que dio un paso hacia atrás desprendiendo sus labios de los del chico que segundos después reapareció con una sonrisa maliciosa en los labios.
Las mejillas de Hermione se encendieron por el atrevimiento del rubio, tenía claro que ella ya lo había besado en dos ocasiones, pero no se esperaba que Malfoy se atreviera a robarle un beso y menos en un salón lleno de personas. Sentía una inmensas ganas de gritarle y reclamarse su atrevimiento pero se contuvo no quería quedar en evidencia, tenía que ser más inteligente que Malfoy, así que repitió el hechizo y se hizo invisible por unos instantes, los que aprovecho sabiamente.
Draco solo sintió el cálido aliento de la castaña susurrarle al oído. -Cuidado con lo que haces, si no quieres arrepentirte. -Segundos antes de que se escuchara un sonoro golpe que nadie pudo saber de dónde provenía. Solo la mejilla del rubio se coloreo por el golpe.
Hermione regreso a su lugar justo a tiempo cuando empezó a ser visible nuevamente. Y miro de manera retadora al rubio que temblaba de coraje y veía con ira a la castaña, apretando con fuerza sus puños.
Para fortuna de la chica la clase termino en ese momento y salió rápidamente del salón antes de que el rubio tomara represarías en su contra.
Malfoy salió furioso del salón tras la castaña, era la segunda vez que lo abofeteaba y las cosas no se iban a quedar así. Esa castaña le pagaría por aquel golpe.
