II
ENTUSIASMO
Por un momento dejaste que sus palabras te emocionaran, dejaste que tu mente vagara hacia los recuerdos de aquel lugar en el que podrías estar con Merlín. Juntos, sin que una estúpida maldición se interpusiera entre vosotros. Solo él y tú.
Él, con su magia, podría ayudarte a encontrar alguna forma para deshacerte de tu maldición. Quizás él podría contactar con los druidas que tan deliberadamente te habían dado la espalda. Quizás él podría conseguir que ellos te ayudaran a pesar de tu condición.
Podrías curarte, volver a ser una persona normal, una joven cuya única preocupación, únicamente, sería conquistar a aquel mago que te estaba cuidando.
Por un momento dejaste que tu corazón, tras años prisionero, se sintiera ligero con la esperanza de una nueva vida, de un nuevo comienzo. Podrías enseñarle a Merlín allí donde naciste, podríais vivir allí.
Por un momento, olvidaste dónde estabas, tu condición, y solo soñaste con el futuro.
