Holaa.

Bueno, aquí vengo con un capítulo más, ayer tuve un día de mie... y no estoy muy de humor para estar por aquí, pero no podía dejaros sin cap, así que espero que lo disfrutéis!

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a IcyPanther (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


.- Una historia de IcyPanther -.


Capítulo 16 – A Few Little Accidents (Algunos pequeños accidentes)

- Recuerda, - le advirtió Hermione mientras se acercaban al Gran Comedor – Harry no conoce a nadie todavía, así que vamos a intentar buscar un sitio tranquilo.

- Me temo que eso podría ser un poco complicado. – rió Draco, abriendo las grandes puertas del comedor. Dentro, los niños corrían por todo el lugar, mientras los supuestos "padres" les perseguían. Algunos platos habían sido derribados de las mesas e incluso Dumbledore estaba observando todo con un poco de nerviosismo – Parece que este grupo está más alborotado que el otro. – comentó – Entonces, ¿dónde nos sentamos? ¿En mi mesa o en la tuya?

- Tal vez sería mejor sentarse en Gryffindor – dijo la chica susurrando para que Harry no la oyera – No puedo decir que confíe en que todo el mundo de tu mesa esté alrededor de Harry.

- Buen punto.

Los tres se abrieron paso a través de los pasillos entre mesas hasta la de los leones, donde todo lo que podían ver de Ginny eran sus pies sobresaliendo por encima del banco.

- ¿Qué pasa Ginny? – le preguntó Hermione, sentando a Harry entre ella y Draco.

- Hay algo que va muy mal. – dijo Ginny haciendo una mueca, luchando por conseguir sentarse - Ron es el niño… y está usando el pequeño truco en la cena que solía usar cuando era pequeño.

- ¿Y es…?

- Pinchar a la gente con el tenedor.

- …

- Sí, lo sé. Lavender y Terry están intentado darle caza entre las mesas de Slytherin y Ravenclaw. Yo estaba buscando por debajo de las mesas, pero sin suerte.

- Eso es malo, a Harry probablemente le habría encantado conocerlo. ¿Verdad?

- Supongo…

Ginny rió.

- Te gustará Ron, Harry. A veces le gusta gastar bromas, eso hay que agradecérselo a Fred y George, pero es muy dulce. – entonces Ginny parpadeó, mirando a Draco – Estás sentado aquí.

- ¿Qué se supone que quieres decir?

- Oh… nada.

Draco la fulminó con la mirada, una persona más pequeña que él habría salido corriendo de terror a causa de esa mirada, pero Ginny no.

- ¿Cuál. Es. El. Problema. De. Qué. Esté. Aquí. Sentado? – le preguntó el Slytherin pronunciando bien cada palabra y entre dientes.

- Nada, nada. – sonrió Ginny, agitando las manos delante de su cara – Ahora finalmente has llegado a sentarte donde verdaderamente siempre quisiste estar. ¿Recuerdas cuando eras… cuando te tomaste la poción? – se corrigió a sí misma, mirando en dirección a Harry – Específicamente dijiste que querías estar en Gryffindor y no en Slytherin porque las serpientes son, y cito "asquerosas".

- ¡Yo nunca he dicho eso! – se defendió Draco – Nací para estar en Slytherin.

- Sí que lo hiciste. – le dijo Hermione sonriendo – Creo que estas eligiendo no recordarlo.

Las dos intentaban engañar a Draco para que admitiera que había dicho que quería estar en Gryffindor, mientras Harry estaba sentado en silencio entre sus tutores, observando el caos alrededor del gran comedor y que estaba creando otro niño.

- ¡Ay! ¡Algo me ha pinchado! – dos Ravenclaws miraron debajo de su mesa, sólo para ver a un niño alejándose apresuradamente gateando, con un tenedor entre sus manos. Arrastrándose hasta su próxima víctima, Ron volvió a hundir el tenedor en la pierna de un estudiante de séptimo antes de volver a salir a toda prisa de allí con una diabólica sonrisa en su cara.

"¿Cómo es que nadie está gritando?" – se preguntó el niño perplejo – "Fred y George siempre consiguen que la gente grite cuando les pinchan… tal vez, necesito un objetivo mejor"

Arrastrándose por debajo de la mesa de Ravenclaw, Ron se abrió paso hasta llegar a la mesa de profesores, buscando a su más reciente víctima. Sus brillantes ojos azules recayeron sobre la figura de Dumbledore y se movió rápidamente hacia allí. Pero justo antes de atacar al para nada suspicaz director, se detuvo.

"Recuerda," – escuchó la voz de su madre diciéndole en la cabeza – "siempre tienes que respetar a tus mayores. No debes hacerle ninguna trastada a tu abuela la próxima vez que nos visite, ¿entiendes? Va a tardar días en quitarse el tinte rosa que dejaste en su pelo…"

Así que eso significaba que no podía pinchar a gente mayor, de avanzada edad, pero entonces… ¿Quién? Sus ojos viajaron a través de la mesa, examinando a sus posibles víctimas. La señora que había al final sería un buen objetivo… aunque tampoco quería hacerle daño. Pero, ¿qué pasaba con el hombre que estaba dos sillas más alejado de la señora?

Moviéndose con cautela, se puso más que contento cuando vio que su presa deseada se ponía en pie para arreglar alguna de las velas flotantes que flotaban por encima de su cabeza. Actuando con rapidez, Ron desenfundó su tenedor, hundiéndoselo bien hondo en el trasero al hombre.

- ¿Pasa algo, Severus? – le preguntó Dumbledore, observando como el rostro del profesor de Pociones se iba volviendo rojo.

- Nada. – dijo Snape entre dientes, arrancándose casualmente el tenedor y sentándose con mimo en su asiento, con una mueca en su cara. Con ojos de halcón analizó a la multitud intentando encontrar a la persona que se había atrevido a apuñalarlo. Sus pensamientos se dirigieron inmediatamente a Harry.

Pero mirando hacia la mesa de Gryffindor, vio al chico, que ahora era un niño, sentado entre su ahijado quien discutía con Hermione, mientras Ginny reía, animando a la chica. Decidiendo que ahora cenaría y que ya buscaría al culpable después, Snape se puso a rellenar su plato con la comida que acababa de aparecer en la mesa.

Harry se quedó sin aliento de la sorpresa cuando de repente la comida se materializó en las bandejas, los demás estudiantes de Hogwarts se estaban sirviendo a sí mismos la deliciosa comida que él observaba.

- ¿Cómo… cómo ha llegado esto hasta aquí? – preguntó, mientras Hermione le servía la comida en un plato.

- Es magia. – dijo Ginny – Los elfos domésticos lo prepararon y después lo enviaron a las mesas. – Harry chilló debido al miedo y se alejó nerviosamente de la comida, cayéndose del banco en el proceso - ¿He dicho algo? – exclamó Ginny con alarma en la voz.

- No le gusta la palabra con "M" – explicó Hermione – Sus familiares no permitían que la dijera y le ha cogido miedo… y eso no es algo bueno ya que estamos en Hogwarts. Dumbledore le dijo que no era algo malo, pero supongo que es cuestión de que se acostumbre.

Draco se inclinó hacia atrás, cogió a Harry de la camisa y de un tirón volvió a dejarlo sentado en el banco.

- Ahora a comer. – le ordenó Draco, señalando el plato rebosante de comida.

Lentamente, Harry comenzó a comerse su gelatina de cerezas, deslizando una galleta en su bolsillo cuando estuvo seguro de que nadie le estaba observando. Sabía que Hermione y Draco eran buena gente, pero siempre era bueno tener algún aperitivo escondido en caso de que lo encerraran en un armario.

Ron, por su parte, acababa de llegar de nuevo a la mesa de Gryffindor, con un nuevo tenedor aferrado a su mano. Terry y Lavender llegaron un segundo después y al ver al niño, inmediatamente se alegraron.

- ¡Lo hemos encontrado! – exclamó Lavender, cogiendo a Ron entre sus manos y estrujándolo - ¡Nunca te vuelvas a escapar! ¡Estábamos muy preocupados!

- Tengo hambre. – dijo Ron, mirando la comida, con la boca echa agua.

Con un suspiró, Lavender lo posó en el banco entre ella y Ginny, mientras intentaba recuperar el aliento debido a la intensa y frenética búsqueda.

- Te pareces mucho a mi hermana pequeña. – le comentó Ron a Ginny, pegándole un gran bocado a un a un trozo de pollo – Tienes el mismo color de pelo… y las dos tenéis la misma peca. – señaló hacia una de las marcas marrones justo en un lado de la nariz de Ginny, la forma extraña se asemejaba a una fresa del revés.

- Imaginaciones tuyas. – le dijo Ginny, nerviosamente. No se le ocurría nada más que decirle, no debía averiguar que era su hermana.

- ¿Cuál es tu nombre? – preguntó Ron, con un brillo adorable en sus ojos.

- Me llamo… Ginny. – le contestó está, sin mucha convicción.

- ¡Así se llama mi hermana! ¡Le has robado el nombre!

- No, no. – le dijo Hermione, saliendo al rescate de Ginny – Simplemente tu hermana tiene el mismo nombre que Ginny… eso es todo.

- Entonces… ¿Cuál es tu apellido?

- Ehh… mi apellido es, ehh… ¡Weal!

- Se parece a mi apellido… pero no lo es. – sonrió Ron – Así que no le has robado el nombre a mi hermana. – contento con su conclusión, Ron volvió a comer de su plato con entusiasmo.

- Ron, - le dijo Hermione, inclinándose sobre Ginny - ¿te gustaría conocer a alguien de tu edad? Estoy segura de que os convertiréis en muy buenos amigos.

- Vale. – dijo el niño alegremente. Saltando del banco se acercó a Hermione y a un muy asustado Harry – Hola. – le dijo agradablemente, tendiéndole una mano a Harry – Soy Ron.

- Harry. – le susurró el chico de vuelta, tomando la mano que le ofrecía y dándole una pequeña sacudida.

- No tienes que estar tan silencioso. – declaró Ron – En mi casa tienes que gritar si quieres que te escuchen.

- Yo no hablo mucho en mi casa. – dijo Harry en voz baja.

- ¡Bueno, pues vas a hablar mucho aquí!

- ¿Yo?

- Sí. Para hacerte notar tienes que gritar, ¡MUY FUERTE! – varias personas se giraron en sus asientos, observando al niño gritar - ¡HOLA! ¡SOY RON!

- Es tan mono. – río una chica de Hufflepuff. Ron sonrió y Ginny gruñó al tiempo que se golpeaba la cabeza con la mesa.

- ¿Ves?, gritar fuerte está bien.

- Pero no me gusta gritar…

- No te preocupes, ya te gustará gritar después. Mi madre siempre está gritando a mis hermanos gemelos, gastan un montón de bromas y consiguen enfadarla mucho.

- ¿Y les castiga? – susurró Harry, con los ojos muy abiertos. Si le gastara alguna broma a su tío, probablemente le encerrarían en el armario durante un mes.

- Oh, sí. ¡Mamá les hizo limpiar la habitación y que la ayudaran con la cena durante toda la semana! ¡Fue genial! Salvo por las cenas, sabían un poco extrañas…

- ¿Eso es todo?

- Síp. Aunque siguen metiéndose en problemas, así que siempre están castigados. Creo que el castigo más divertido que les puso fue lavar la ropa… Fred terminó teñido de blanco porque George había vertido lejía sobre él. Mamá dijo que Fred había tenido suerte de que no se le metiera en los ojos.

- Tu familia suena muy bien. – comentó Harry.

- ¿No es así la de todos?

En ese momento, Dumbledore se levantó de la silla, golpeando su cuchara contra un vaso.

- ¿Podéis prestarme un momento de atención, por favor? – exclamó e inmediatamente el comedor se silenció - Gracias. En primer lugar, me gustaría dar una cálida bienvenida a nuestros nuevos invitados. Espero que disfruten de su estancia en Hogwarts. En segundo lugar, ha habido, de nuevo, una complicación con la poción.

Los estudiantes inmediatamente levantaron la vista hasta la mesa principal, esperando ver alguno de los profesores como un niño.

- No, en esta ocasión no les ha sucedido nada a nuestros empleados. – rió – Está vez, tiene que ver con la otra persona que bebió, además de la que ha cambiado a causa de la poción. Parece ser que de alguna manera restos de la poción acabaron en el zumo de uva. Y aunque ninguno observará un cambio físico, podrían actuar como un niño, como si se hubieran cambiado las consciencias. Los efectos deberían haber pasado ya. Gracias.

- Oh, no. – gimió Draco, dejando car la cabeza entre sus brazos – Oh, no, no, no…

- ¿Qué pasa? – le preguntó Hermione, colocando una mano sobre la frente de Draco – No pareces enfermo.

- Yo no… tú.

- ¿Yo? No estoy enferma. Me pasé todo el día en la enfermería para encontrarme mejor.

- Ahora no… antes.

La chica levantó una ceja.

- ¿Qué quieres decir?

- Dumbledore ha dicho que parte de la poción se vertió en el otro vaso… Harry tenía la verdadera poción, por lo que tu vaso tenía un poco de esa poción.

- ¿Y?

- Cuando me abordaste. Y cuando estábamos discutiendo… no te comportabas como normalmente, ¿verdad? Y ha dicho que eso sólo era una pequeña porción de lo que será.

- Parece que has tenido una pequeña dosis del tipo de problemas que te daré. – dijo Hermione riendo de manera exagerada.

- No te dejaré tomar la poción. – gruñó Draco, completamente en serio.

- No puedes evitarlo… es un trabajo.

- Entonces suspenderemos. Me niego a vivir contigo cuando seas eso. ¡Probablemente me matarás!

- No te mataré… aunque no puedo prometerte que no te vaya causar algún tipo de daño corporal. Envié a mi padre de urgencias un día cuando salté sobre su estómago, mientras estaba viendo la televisión, no era grave, pero estuvo convaleciente durante un rato.

- ¿Qué es una televisión?

- Es… como una caja donde se pueden ver imágenes en movimientos y sonidos.

Draco hizo una pausa e inmediatamente recordó la razón por la que habían comenzado esa conversación.

- Seguirás sin tomártela.

- Ya lo creo que sí. Será interesante cambiar un poco el estilo.

- Pero… pero…

- Mira, tú has tenido tu turno y yo ahora quiero el mío. La tomaré y es definitivo.

Draco compuso una mala cara durante el resto de la cena. El cuerpo estudiantil, descubrió a Harry poco después y las cámaras comenzaron a parpadear, mientras el niño agarraba a Hermione con miedo.

- Lo estáis asustando. – espetó Hermione, colocando una mano en uno de los objetivos de una de las cámaras - Dejadlo.

Refunfuñando, los admiradores se apartaron y se fueron, mientras Harry se asomaba desde detrás de Hermione.

- ¿Por qué todas esas personas me estaban tomando fotos? – preguntó el niño, mirando a Hermione.

- ¿Recuerdas cuando Dumbledore te ha hablado de tus padres? – Harry asintió – Bueno, cuando el mago oscuro intentó matarte su maldición no funcionó y todo lo que te quedó fue esa cicatriz de la frente. Tú eres la primera persona que sobrevive a una maldición asesina. Y cuando vio que no pudo hacerlo el mago huyó. Así que eres un héroe para todo el mundo.

- Oh. – unos minutos más tarde, Harry bajo de su asiento y comenzó a recoger todos los platos.

- ¿Por qué estas recogiendo los platos? – preguntó Ron, mirando a su nuevo amigo con diversión – En mi casa siempre lo hace mi madre.

- Siempre lo hago yo en mi casa. – dijo Harry, con la voz amortiguada por la docena de platos que llevaba en sus brazos, mientras se balanceaban peligrosamente. Hermione se dio la vuelta, llevándose las manos a la boca.

- ¡Harry! ¡Tú no tienes que recogerlo, lo harán los elfos domésticos!

Justo en ese momento, la pila de platos se estaba inclinando demasiado hacia la derecha y con un gran estruendo cayeron al suelo, el sonido de cristales rompiéndose fue el único ruido en el comedor durante varios segundos. Una vez el ruido cesó, Harry estaba parado en medio de la confusión, con sus ojos llenos de lágrimas.

- Oh, Harry… - murmuró Hermione, bajando del banco y acercándose a Harry – Ha sido… - pero nunca llegó a terminar la frase ya que el niño se dio rápidamente la vuelta corriendo hasta la entrada y salió del Gran Comedor.

Poniéndose en pie, Hermione salió corriendo entre las mesas después de Harry, antes de detenerse y volver hacia la mesa de Gryffindor. Agarrando a Draco del oído, lo sacó de un tirón del banco arrastrándolo por el comedor.

- Bien, voy a ir a ver por el pasillo de Transformaciones. – dijo Hermione – Tú mira por las mazmorras y por el pasillo de Defensa Contra las Artes Oscuras. – Draco asintió y se marchó, un tanto preocupado por el niño.

Hermione, lo único con lo que se había encontrado fue con una araña, Crookshanks, que de alguna manera había conseguido salir de la sala común y a Peeves que no la dejaba pasar.

- Te lo advierto, Peeves. – exclamó Hermione – Te hechizaré si no te mueves.

El poltergeist simplemente sonrió y le sacó la lengua.

- Ahora amenazamos al pobre Peeves, ¿no? – se carcajeó, dando una vuelta en el aire.

Hermione hizo un movimiento para dar un paso hacia adelante, pero Peeves le tiró un globo de agua, estallando a un palmo de los pies de Hermione, rociándola de agua. Tomando una profunda respiración, corrió hasta ponerse debajo del poltergeist intentando protegerse como fuera posible de la embestida de globos de agua.

Después de comprobar rápidamente el final del pasillo de Encantamientos, dedujo que Harry no estaba allí. Decidiendo ir a ayudar a Draco, salió corriendo hacia las mazmorras.

Bajando las escaleras, Hermione se estremeció, preguntándose porque diablos Harry iba a decidir venir hasta allí. Mientras corría por el pasillo a gran velocidad, no se dio cuenta de que Draco venía en esa dirección y amos se hundieron en una maraña de brazos y piernas.

Mientras tanto, en otra parte de las mazmorras, Harry corría por su vida mientras tres Slytherins le perseguían, disparando hechizos desde la punta de sus varitas. No estaba seguro de porque le estaban persiguiendo, pero lo que si sabía era que no quería ser atrapado.

Tan pronto como se le habían caído los platos, Harry había huido, temiendo que le castigaran. Y no quería que le castigaran, Hermione, Draco y Ginny habían sido tan amables con él y entonces va y rompe todos los platos.

No había ido mirando por dónde iba… simplemente había corrido. Y entonces se haba encontrado completamente perdido en las mazmorras de Hogwarts. Escuchando voces de personas que venían de una sala, el niño se había acercado para intentar obtener alguna indicación. Pero tan pronto los Slytherins le habían visto, habían empezado a perseguirlo.

Harry no sabía porque le perseguían, pero estos habían pensado que por ser pequeño no podría utilizar la magia o defenderse y sus perseguidores planeaban llevarlo ante Voldemort para que pudiera matarlo y entonces todo iría bien para el Señor Oscuro.

Iba tan rápido como sus pequeñas piernas le permitían, corría por un pasillo, sus perseguidores se acercaban más a cada segundo. Echando un vistazo hacia atrás, Harry no vio la armadura con la que estaba a punto de chocar…

CCCRRRRAAAASHHHH

A Hermione que había permanecido encima de Draco en los últimos segundos, el viento le trajo el estruendo y se puso en pie en cuanto se produjo el accidente.

- Vamos. – exclamó, inclinándose y apropiándose de la mano de Draco, quien seguía un poco aturdido.

Mientras corrían en la dirección en la que había venido el sonido, Harry se las había arreglado para meterse dentro de la armadura y tenía una lanza en la mano. Cargó contra los Slytherins y corrieron en sentido contrario, si querer que la lanza les alcanzara.

Desgraciadamente, el casco que Harry llevaba, cubría completamente sus ojos. Continuó alejándose por el pasillo, cuando pudo ver por la esquinita del casco un pasillo lateral. Un grito sonó frente a él y detuvo su carrera, la voz le había parecido muy familiar.

- Harry… hagas lo que hagas… no te muevas, ¿vale? – dijo Hermione, con la risa burbujeando en su voz.

- Lo que ella dice. – exclamó Draco, con la voz mucho más elevada de lo normal.

Harry sintió como le quitaban el casco y parpadeó, mirando la sonriente cara de Hermione. Mirando hacia adelante, vio que la lanza descansaba justo debajo de una parte muy importante de la anatomía de Draco.

Hermione envolvió los brazos alrededor de Harry y lo atrajo hacia ella, Draco suspiro de alivio cuando la afilada arma abandonó sus alrededores.

- Oh Harry, ¿estás bien? – le preguntó Hermione todavía abrazando al niño.

- Estoy bien. – susurró – Siento lo de los platos…

- No te preocupes por eso. Alguien lo limpiará. Ahora vamos a salir de esta armadura. – segundos después, el metal estaba en el suelo y ambos estaban mirando a Draco que seguía con la cara roja.

- ¿Qué le pasa? – preguntó Harry, mirando a Draco con preocupación.

Hermione soltó una risita sofocada, con lo ojos brillantes. Después se convirtió en carcajada y luego pasó a la histeria absoluta mientras seguía mirando a Draco.

- Has estado a punto de castrarme, gracias. – se quejó Draco – Y ella lo único que puede hacer es reírse.

Y así fue como Ginny los encontró después de haberlos estado buscando. Harry mirando a Hermione con una expresión de desconcierto, Hermione rodando por el suelo y Draco simplemente con una expresión horrorizada en su cara.


Espero que os haya gustado!

AHH, el otro día subí el segundo relato de mi recopilación de relatos eróticos de Harry Potter "Éxtasis líquido". Por si queréis echarle un vistazo, se aceptan peticiones para el tercero ;P

Pero ahora a por el de Pesadillas, espero tenerlo entre esta semana y la siguiente.

Besos!

Contestación a los reviews sin cuenta:

orne: Gracias, espero que sigas disfrutando de la historia! Saludos y besitoss!

SALESIA: Wolas guapisisisma, espero que hayas tenido una semana estupenda. Ayer para mí fue un día de mie... he estado a punto de no subir el cap, pero no podía dejaros esperandoo, más de una semana... He estado haciendo algún que otro relato lemmon esta semana... en el foro en el que estoy me retan a hacerlo... aunque he de admitir que me ha encantado hacerlo, me encantaría escuchar tu opinión sobre ellos... xD el primero es un Astoria/Ron/Daphne y el segundo un Fred/Luna/George/Pansy... xDD si te pasas por allí espero que te gusten, a mí me ha encantado escribirlooo :D Ahora pasamos a tu review... ya me he dado la suficiente publicidad xDD En esté cap, todavía se ha echo más evidente el purgatorio Granger que vivirán cuando Hermione se tome la poción xD Siii... cuando traduje el fic, le cogí un poco de maní a Harry todo el día limpiando... me saca de quicio, pero me da penita saber que lo hace como un habito debido a que en su casa era el único que lo hacía... JAJAJAJAJA Yo tambien me imagino a una Hermione enajenada por las hormonas durante el embarazo... pobre Draco si... xDDD Si los que han sido los tutores legales de estos niños en sus edades infatiles relaes deberian todos estar... aefsfrfeh... no quiero ni decirlo... MUERTE A TODOSSS! xD En fin guapisisisima, que tengas una buena semana y nos vemos pronto co Pesadillas! Besazos!

Bliu Liz: AHHHH CUANTO TIEMPOOO! Me ha alegrado muchooo ver tu review :D Espero que hayas estado genial este tiempo! Siii es una historia un tant diferente a lo que me suele gustar... prefiero lás más tragicas y con una trama más compleja y complicada, peroo siempre es refrescante encontrarte con fics que simplemente te hagan reir y yaa y claro en esos casos las personalidades suelen ser un poco OOC, pero bueno, las historias que tenog pensado colgar despues ya vuelven a enredarse, aun así espero que disfrutes de la historia y que te vaya todo estupendamente bien! Besos cielOOO!