Pasaron horas antes de que Hermione recuperara el sentido, seguía amarrada de pies y manos a una silla, su cuerpo cada vez mas adolorido. Tenía su rostro amoratado por las bofetadas que le habia propinado el encapuchado, su labio abierto había dejado de sangrar dejando solo un rastro de sangre seca en sus labios y barbilla, su pelo había sido cortado con saña hasta el punto de dejarla prácticamente sin cabello.

Seguía con el vestido que había usado en el baile, pero ahora era solo harapos que cubrían con dificultad su lastimado cuerpo, el faldón estaba desgarrado y sumamente sucio, su color escarlata original ahora estaba teñido de sangre y manchado con lodo, estaba descalza sus pies llenos de lodo, en algún momento de su secuestro había perdido sus hermosas zapatillas y su capa, aquella que lucía con orgullo y amor por qué significaba el inicio de su amor ya no estaba sobre sus hombros.

Comenzó a toser y el dolor es sus costillas la hizo despertar de nuevo, tuvo que escupir porque su boca estaba llena de sangre, trataba de abrir los ojos pero le costaba trabajo, estaba aturdida, tenía un intenso frio que la hacía temblar, la humedad y oscuridad en esa cueva hacia que se sintiera un frio espantoso que calaba hasta los huesos.

Parpadeo varias veces antes de lograr enfocar algo, de nuevo estaba solo en las profundidades de una tenebrosa cueva, trataba de tranquilizarse para poder pensar un poco, pero el dolor le impedía en mucho esa claridad de pensamientos, cada movimiento le causaba un dolor atroz.

Observaba con cautela su entorno pero las penumbras que dominaban el resisto le impedían ver mucho mas allá de la tenue luz que despedía una alejada antorcha, su corazón latía acelerado por el terror que sentía.

Cuando logro calmarse un poco trato de observar cada detalle buscando una manera de salir del lugar, pero parecía que no había escape alguno, solo escuchaba a lo lejos el correr del agua, pero ya no escuchaba voces llamándola y eso la hizo sentir más desolada y asustada.

-Hasta que te dignas en despertar, pensé incluso que estabas muerta y que al fin el mundo se había librado de tu repugnante presencia. -Escucho la misma voz llena de desprecio y odio, pero seguía sin saber de quién se tratada, fuera quien fuera estaba oculto en las sombras de un rincón de la cueva.

Hermione se estremeció al escuchar esa voz, sabiendo que no tardaría en seguirla lastimando. No sabía por cuánto tiempo mas podría resistirlo, cada minuto se le hacía eterno y sabia que su fin estaba cerca. Y pensando en eso, sabiendo que sus minutos estaban contados y que muy pronto partiría de este mundo lo único que llego a su mente fue el recuerdo de una mirada de ojos grises y una sonrisa encantadora.

A pesar de sus múltiples dolores, a pesar de su miedo, a pesar de saber que moría no podía dejar de sonreír al recordar a Draco, al pensar en el amor de su vida, cerró los ojos con fuerza aferrándose a esos recuerdos.

Vio pasar por su mente como si se proyectara una película muggle todos los recuerdos que tenia juntos, gruesas lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas, haciendo un gran esfuerzo aparto el dolor de su mente, sacándolo con recuerdos, con imágenes felices, reviviendo cada instante que paso a su lado, recordando incluso aquella etapa de sus vidas cuando fueron enemigos. Se vio en el callejón Diagon luchando a su lado, después en el compartimento del tren aferrada a su cuerpo refugiándose en su pecho después de descubrir el engaño de Ron, vio sus peleas en la sala de premios anuales, sus múltiples enfrentamientos y su mente brinco al recuerdo cuando ella lo perdono por sus malos tratos y días después él le pidió perdón, se vio a la orilla del lago negro platicando sus penas.

Comenzó a llorar con más fuerza y apretó los puños cuando recordó su primera noche juntos, sus besos, sus caricias, las palabras de amor, las promesas de estar siempre juntos. Sus promesas, y al recordarlas movió sus dedos para sentir que aun en de su dedo estaba el símbolo de su amor la promesa de compartir sus vidas con amor.

-¿PORQUE? -Grito de repente llena de rabia mientras lloraba con más fuerza. -¿PORQUE ME HACES ESTO? -Grito de nuevo preguntándole a la persona oculta en la obscuridad.

Se escucho una carcajada tétrica retumbar en el eco que producía la cueva.

-¡Estúpida! -Le insulto y salió de la obscuridad para enfrentarla, pero Hermione ya no sintió miedo, estaba enojada, furiosa porque sabía que de cualquier manera iba a morir y no cumpliría esa promesa de estar siempre junto a Draco. Por eso abrió los ojos y dejando escapar aun mas lagrimas de dolor miro a aquel encapuchado de manera retadora.

-¡ERES UN COBARDE! -Le grito colérica con tal fuerza que sintió como se cimbro su alrededor como si fuera a colapsar el lugar.

-¡Como te atreves! -su atacante se tenso y rápidamente quedo a solo dos paso de donde estaba sentada la castaña.

-Eso es lo que eres, un cobarde. Porque no puede ser de otra manera si no te atreves a darme la cara. -Hermione no se intimido por la cercanía del encapuchado, seguía llorando pero tenía la vista clavada en aquel sujeto, ya no tenia miedo por su suerte, ahora sentia odio contra aquel que estaba frente ella porque ya no le permitiría ver mas a su amado Draco.

Soltó una carcajada al escucharla. ¿Quieres saber quién soy? -Le pregunto poniéndose a su espalda y apretando su cuello con fuerza le hablo al oído. -Soy alguien que te odia y te quiere ver muerta. Alguien que no comprende y no tolera que alguien como tu se quiera involucrar con alguien que está muy por arriba de tus posibilidades. -La soltó de repente y Hermione tocio con fuerza por la falta de aire.

La castaña pudo ver como tastabillo su atacante y tuvo que sostenerse de una de las paredes de roca para no caer, observo sus manos y vio como temblaban, al final lo vio alejarse de nuevo a las penumbras. Después de unas horas regreso con comida y agua que le ofreció a su cautiva.

La chica en un principio no quería probar lo que le ofrecía por miedo a que estuviera envenenado, pero sabía que tenía que correr el riesgo porque necesitaba estar fuerte para intentar escapar.

Su captor no pronuncio palabra mientras la alimento y cuando hubo terminado aventó el plato y el vaso con furia contra la pared, haciéndolos pedazos. Hermione no entendía su comportamiento, era como si de repente se mostrara compasivo y el mismo no se permitía esa debilidad.

En el colegio Marcus estaba en la oficina de la directora mostrándole el libro que había encontrado en la habitación de su hermana. Ya le había explicado del enlace que había mantenido con Amber desde su nacimiento y la manera tan repentina y extraña en la que ese enlace se rompió.

-Por lo que entiendo, Amber tuvo que hacer el hechizo por eso corto todo vínculo conmigo. -Declaro el chico lleno preocupación y arrepentimiento por no haber hecho antes nada al respecto para averiguar qué había pasado.

-Lo que me dice me preocupa señor Turpie. Este hechizo es muy poderoso y necesita de mucho poder y cuidado para llevarse a cabo y de no hacerse bien puede tener serias consecuencias.

-¿Qué consecuencias? -Pregunto el chico poniéndose de pie y apoyando sus manos en el escritorio de la anciana directora.

-Pueden ser muchas cosas desde lagunas, perdida de la memoria, hasta la ruptura mental y emocional.

-A que se refiere con eso de ruptura.

-El hechizo hace que la mente se blinde, que rompa cualquier enlace emocional y mental con otra persona, en este caso usted, para hacerlo se aísla la mente de aquello que no desea permitir, pero hay una línea muy delgada y delicada que separa las emociones de la capacidad de percibir el bien del mal, esta ruptura puede perturbar de manera temporal o permanente incluso puede enloquecer a la persona que lo práctico en caso de que o se haya hecho de manera correcta.

Marcus se dejo caer de nuevo en la silla abatido, su rostro estaba pálido y temblaba ante ese panorama.

-Amber lucia enferma los últimos días antes de vacaciones, estaba pálida, aturdida, yo pensé que estaba afectada también por la desaparición de Hermione y Lavender. ¡No pensé que le estuviera pasando algo así. -Dijo con pesadumbre mientras comenzaba a llorar con desesperación cubriendo su rostro con las manos.

-Calma Señor Turpie, es posible que solo haya perdido la memoria y al irse con sus padres se haya perdido, comunicare a los aurores para que extienda la búsqueda de aquí hasta la casa de sus padres para poder localizarla.

-¿No hay manera de anular el hechizo?

-Me temo que hasta que no la encontremos no sabremos que tanto daño causo el hechizo en su mente.

Marcus salió de la dirección abatido, su mundo se desmoronaba se sentía culpable por no haber hecho nada por ayudar a su hermana y ahora estaba perdida y no sabía en qué condiciones estaba su mente, y si los daños seria permanentes.

En uno de los pasillos se encontró con Luna quien lo abrazo con cariño para consolarlo, le conto lo que había descubierto mientras lloraba lleno de culpa y la rubia trataba de reconfortarlo un poco, diciéndole que debía de ser fuerte y no perder las esperanzas.

-Amber es fuerte y a pesar de ser caprichosa y testaruda tiene buenos sentimientos al igual que tu, ya verás que ella estará bien, pronto regresara. -Le dijo con su vocecilla. Marcus agradecía más que nunca tener a Luna a su lado, era ella la única que lo mantenía de pie.