Chapter 7
El despertar
No se cómo describir lo que sentía en ese momento. Primero sentí algo frio sobre mi cuello y lo mordía, después un líquido caliente dentro de mi y se extendía por mi cuerpo. Un dolor insoportable corria por mis venas y todo mi cuerpo, un ardor que no se comparaba con quemarse, quería gritar y decir cuánto sufría pero no podía y no creía que esto fuera el proceso de morir.
Sentía como mi cuerpo se quemaba y ardía, el dolor de mis huesos era algo indescriptible, a estas alturas ya creía que mi cuerpo parecía un carbón. El dolor se iba poco a poco pero aun así lo sentía, escuchaba unas voces a lo lejos.
Está funcionando- dijo la voz de una mujer.
Si, después de todo no fue demasiado tarde- dijo la voz de un hombre.
¿Cuándo despertara?- pregunto de nuevo la mujer.
Quizás en unos minutos- respondió.
Espero que pueda controlarse.
Eso espero. Sus latidos son más fuertes, falta poco.
Ahora el fuego y el ardor estaban desapareciendo, cuando desapareció por completo sentí que el ardor se concentraba en mi garganta.
Ya término, su corazón no se escucha- dijo el hombre.
Bella, cariño despierta- dijo la mujer con voz maternal.
No sabía si debía abrirlos, se suponía que debo estar muerta no puedo abrí los ojos. Pero todo acabo el dolor, el ardor debo ya estar muerta. Indecisa abrí los ojos.
Veía todo con más claridad, los colores del techo de madera, las motas de polvo que me distraían y la luz del sol entrar por la ventana. ¿Esto era normal después de morir podía ver todo con más claridad? Un hermoso sonido del agua de una cascada me distrajo, los cantos de los pájaros, el batir de las alas de un colibrí ¿también escucharlo todo es normal?
Me levante de la cama donde me encontraba, estaba en una habitación de color verde olivo, ventanas de vidrio y estaba en una cama grande con sábanas blancas. La mujer y el hombre me parecían conocidos pero no sabia quienes eran. La mujer era de pelo color caramelo, ojos dorados, piel pálida y rostro en forma de corazón con facciones perfectas y finas. El hombre era de pelo rubio al igual ojos dorados, piel pálida y facciones perfectas.
Bella ¿Cómo te sientes?- pregunto el hombre.
Bien- mi voz salió musical- ¿Quiénes son?
Soy el Dr. Cullen y Esme mi esposa- dijo señalando a la mujer- ¿no te acuerdas de nosotros?
Tengo recuerdos muy borrosos de ustedes- le dije con voz insegura- Dr. Cullen ¿Qué me paso?
Dime Carlisle, bueno sé que lo que diré te parecerá una broma pero no lo es.
Dígamelo.
Bueno tu estas muerta.
Pero si estoy muerta ¿cómo es que estoy aquí hablando con ustedes?
Bueno… eres un vampiro.
Me quede estática ¿Qué soy un qué? ¿Cómo es posible? Acaso tratan de asustarme.
¿Qué? No entiendo- le dije.
Bueno yo te encontré muy lastimada y sangrando en el bosque-empezó- al parecer te caíste o te empujaron, te traje de inmediato aquí y te mordí. ¿Sabes que te paso?
Lo poco que recuerdo es que unos hombres me perseguían y caí en el barranco- dije con voz entrecortada- esperen ¿ustedes son vampiros?
Si- respondió- al igual que Edward.
Vaya a él no lo había olvidado, sabía que el ocultaba algo.
¿él está…?- no termine la pregunta.
No el no sabe nada- respondió Esme.
¿y mis padres saben?
No lo saben, creen que estas desaparecida- respondio.
Mis pobres padres deben estar buscándome y preocupado por mi.
Bella, ¿quieres verte?- pregunto Esme.
Me levante de la cama y me dirigí hacia al espejo que Esme tenía enfrente. Me mire en el espejo, tenía un hermoso vestido color blanco de tiras y unas bailarinas cremas, me quede más asombrada por el rostro que reflejaba el espejo. La chica que estaba en el espejo tenía el cabello caoba que caía en cascada por la espalda, la piel era pálida, sus facciones eran finas y perfectas y tenía unos brillantes ojos rojos como la sangre. Al recordar la sangre mi garganta ardió.
Bella es mejor que vayamos a alimentarte- anuncio Esme.
Después de unos minutos comprendi a lo que se referían, beber sangre. Pero yo no quiero matar a nadie, no quiero ser un monstruo. Al parecer mi rostro mostro mi miedo.
Tranquila- dijo Esme- tenemos nuestro propio estilo de alimentación.
Esme me agarro la mano y junto a Carlisle salimos por la puerta de la casa.
Solo has lo mismo que nosotros- dijo Carlisle.
Asentí.
Solo corre y síguenos- me indico Esme.
Los tres empezamos a correr yo detrás de Esme, la velocidad con la que corría era impresionante sentía la brisa en mi rostro, el olor a bosque. Nos alejamos bastante de la casa. Esme y Carlisle me dejaron después correr delante de ellos lo cual hice gustosa, corrí corrí y no me cansaba esto era impresionante me encantaba ser un vampiro. La sensación de poder que corre por todo mi cuerpo era estimulante.
Bella más adelante para- grito Carlisle.
Hice lo que me ordeno me pare entre un gran espacio que había en el bosque, después de unos segundos llegaron. Me miraron con una sonrisa la cual les devolví.
Esto es impresionante- les dije.
Si lo es, bueno ahora solo cierra los ojos y presta mucha atención a lo que oyes-ordeno Carlisle.
Cerré los ojos y preste atención a los sonidos, escuche unos cuantos pájaros y ardillas. Después vino el sonido de un corazón latiendo tranquilamente, el olor de su sangre llego a mí, lo oía al norte no muy lejos de allí.
Tienes que ir detrás de el- dijo Esme.
Si más nada salí corriendo hacia el norte, cuando escuche el ruido pare. Me escondí detrás de un árbol y lo observe, era un venado que estaba tomando agua en una pequeña cascada. Me moví para acercarme a él, pero me escucho y antes de salir corriendo me lance encima de él y lo mordí justamente en el cuello. Succione su dulce sangre hasta la última gota.
Me pare y me limpie la boca con el brazo, observe mi vestido y estaba un poco sucio lo limpie con las manos. El agua la cual se veía refrescante no me apetecía hasta tenía un olor el cual no me atraía. Después llegaron Esme y Carlisle.
Los hiciste muy bien- dijo Esme.
Me llego otro olor corrí hasta que lo encontré era unos ciervos que estaban ceca y sin ninguna piedad los ataque, mi sed estaba controlada aunque no saciada.
Bueno ya tengo mi sed controlada- les dije.
Vaya, al parecer tienes un buen auto control- dijo Carlisle.
Manejaste muy bien la caza, para ser una neófita- dijo Esme abrazándome.
Corrimos de vuelta a la casa, llegamos en uno minutos riéndonos en el camino.
Bella ¿segura que estas bien?- pregunto Esme.
Si, bueno estaré mejor cuando mis padres sepan que estoy bien- les dije sonriendo.
Los dos intercambiaron miradas, Carlisle se sentó al lado mío.
Bella hay algo que debes saber- dijo con voz apagada.
¿Qué sucede?
Bueno, te dije que tus padres piensan que estas desaparecida pero al parecer alguien encontró tus zapatos y tu bolso en el bosque donde te caíste y también había sangre- dijo mirándome a los ojos- y creen que estas muerta.
¡¿Qué?! No, no- dije parándome del sofá y gritando- ¡no ellos tienen que saber que estoy bien!
Bella, querida cálmate- dijo Esme acercándose.
No, no-grite- no pueden seguir sufriendo.
Bella, ellos no pueden saber nada- dijo Carlisle- ni de nosotros.
No puedo- grite y Sali corriendo de la casa en dirección a la casa de mis padres.
