Chapter 9

Recuerdos

Corrí de vuelta a la casa, cuando entre escuche ruidos provenientes de la terraza.

¿Esme?- pregunte.

Aquí Bella- grito Esme quien hizo seña desde la terraza.

Camine hacia la terraza y Esme estaba arreglando unas plantas.

Hola- le dije-¿Qué haces?

Hola, estoy arreglando un poco la casa, me gustan mucho las flores- dijo sonriendo-¿Por qué no me ayudas?

Me acerque agarre una de las flores que estaban en una bolsa con tierra y eche un poco de tierra al pote donde Esme las ponía, puse la flor y la acomode, le eche agua y repetí el procedimiento con otras tres.

¿Dónde estabas?- pregunto Esme.

Fui a dar un paseo por el bosque en la noche y me quede hasta que salió el sol- le dije echando agua.

¿Te viste al sol?- pregunto.

Si, es muy hermoso.

Ven ayúdame a quitar este tronco de aquí- dijo Esme bajando las pequeñas escaleras en las cuales había un tronco.

Con mi nueva fuerza levante el tronco sin esfuerzo, cuando antes no podía ni levantar un empaque pesado. Esme y yo lo pusimos en el bosque cerca al lago que había allí.

¿Esme dónde estabas anoche?- le pregunte.

Fui a buscar algo- dijo sonriendo- por cierto vi la canción que escribiste, es muy linda.

Gracias.

No he escuchado el piano desde que Edward se fue- dijo entrando a la casa.

¿no sabes cuándo volverá?-le pregunte.

No- contesto poniendo cara triste- dice que quiere estar un tiempo en otro lugares. Lo extraño.

Lo siento mucho Esme- le dije abrazándola- yo fui la culpable de que él se fuera.

No, Bella. Tu no tienes la culpa.

Si en la carta que me dejo, decía que no quería lastimarme y por eso se fue.

El hizo eso para protegerte- dijo Esme poniendo una mano en mi hombro.

Solloce una vez más en los brazos de Esme mientras ella me abrazaba. Había alejado a Edward de ella, su hijo, por mi culpa lo extraña.

Bella no te sienas culpable.

Lo amo- dije levantado la cabeza- lo amo.

Bella, el volverá- dijo dándome un beso en la frente.

Ayude a Esme a limpiar la casa en unos minutos terminamos de limpiar toda la casa. Decidi darle una sorpresa a Esme, la senté en el sofá de la sala y me senté frente el piano. Toque varias pizas musicales para el final le toque la canción que había escrito.

Tocas hermoso. ¿Cómo se llama la última?

Como no tenía nombre y a Esme le gustaba tanto se la daría.

"Esme"- le dije.

¿Por qué?- pregunto.

Porque a ti te gusto mucho y me has ayudado estos días a sentir mejor.

Ella se acercó y me dio un abrazo yo le respondí, ella había sido como una madre para mi estos días y así lo será para siempre.

Gracias, bella-dijo separándose.

Te quiero-le dije.

Y yo a ti pequeña.

¿te puedo llamar mamá?- le pregunte. Ella se limitó a asentir y me abrazo, nos quedamos así un buen tiempo.

¿Esme te puedo hacer una pregunta?- le dije cuando se separo.

Claro.

Espero que no te molestes- le dije agachando la cabeza.

Tranquila.

¿Cómo fue que te convertiste en vampiro?

Bueno yo estaba en el hospital porque acababa de dar a luz a mi hijo-dijo riendo- pase unos días allí, pero me escape del hospital.

¿Por qué?

Mi bebe, mi pobre bebe murió tres días después de nacer y yo no tenia otra razón para seguir viviendo lo había perdido todo. Así que hui del hospital y me tire de un acantilado. Me encontraron pero creyeron que yo estaba muerta, Carlisle me encontró y me transformo- dijo sonriendo.

Me sentí mal por Esme por eso estaba tan encariñada con Edward aunque no fuera su propio hijo lo quería como si lo fuera. Y por eso me quería tanto a mi.

¿Ya conocías a Carlisle?- pregunte.

Si, bueno esa si es una historia un poco larga- dijo riéndose- cuando tenía 16 me fracture y fue Carlisle el que me atendió, yo vivía en Ohio pero después el se mudó y no lo volví a ver.

¿ y qué hiciste?

Bueno yo quería ser maestra adoraba a los niños, pero mis padre querían que tuviera familia y me case a los 22 años. Él nunca me amo siempre me trataba mal intente decirle a mis padres pero ellos no me prestaron atención. Cuando descubrí que estaba embaraza hui de casa y tuve a mi hijo pero el murió y no tenía a nadie.

Lo siento no debí preguntar- dije avergonzada.

Descuida- dijo pasando su mano en mi cabello- ahora tengo a Carlisle y te tengo a ti.

Le sonreí. El amor que ella y Carlisle tenían era muy conmovedor siempre andaban juntos.

Te voy a dar una sorpresa- dijo Esme parándose.

No quiero nada- le dije.

No puedes discutir ya está aquí- Me agarro la mano y me llevo hasta a mi habitación tapándome los ojos.

Espero que te guste- dijo- ¡SORPRESA!

Había una maleta encima de mi cama y estaba abierta. Cuando me acerque observe su contenido, eran unos vestido que mi madre me había regalado todavía tenían el precio todavía, debajo de los vestidos habían unos libros mis libros de lectura y había cuatro cuadernos reconocí mis diarios.

Esme, gracias.

Me alegra que te gustara. Voy a dejarte sola un rato.

Me senté en la cama y saque los vestidos y los colgué en gancho, saque mis libros y los acomode sobre el estante, saque mis diarios decidí leerlos. Me acomode en la cama y empecé con el primero. Me acordaba perfectamente este dia fue cuando mi madre me llevo por primera vez a una fiesta de su trabajo a la cual no quería ir.

Flash back

Me tuve que poner el vestido que mi madre me había comprado, sinceramente no es mi gusto pero ella dice que la imagen es muy impórtate y sobre todo si eres hija de una diseñadora de vestidos de novia y de fiestas.

Mamá no quiero ir- reproche por enésima vez.

Por favor hija te va a gusta mucho- dijo mi madre sentándose al lado mío- podrás ver todos los vestidos de novia y decirme tu opinión.

Pero mamá hoy quería ir al teatro contigo y lo prometiste- le dije apuntando con un dedo.

Ya sé, si vas conmigo hoy mañana te llevo al teatro y comemos helado te parece.

Mamá sabes que soy de fiestas.

Va estar brittany tu amiga, te acuerdas cuando fuiste al trabajo conmigo.

Está bien. Pero sigue en pie lo de mañana.

Por supuesto, te quiero mucho Bella.

Y yo a ti mamá siempre-le dije abrazándola.

Fin del flash back

Y me quede toda la tarde leyendo mis diarios. Cuando abrí el tercero ese fue el que escribí cuando tenía 16 años, cayeron dos hojas del papel. Eran acerca de lo que quería para mi futuro y el otro era lo que buscaba en la persona con la que pasaría el resto de mi vida. Y aparentemente eso ya no será así.