chapter 11

Descubrimiento

En una semana nos íbamos a mudar a Nueva York. Había acompañado a Esme a elegir los muebles para la casa a una mueblería a las afueras de la ciudad era la primera vez que salía de la casa en el día bueno y aparte porque estaba nublado el día. Y ya me habían inscrito en el instituto en turno nocturno.

De nuevo al instituto, ya que mi apariencia era casi la de 17 y para que no sospecharan tuve que inscribirme al principio me negué, pero después accedí solo para poder salir de la casa aunque fuera de noche.

El jueves en la tarde salí a cazar, Esme se quedó en casa ya que tenía que terminar de empacar algunas cosas de la casa. Cuando termine de cazar me senté en una roca frente a un pequeño rio.

Me quede mirando el rio por un tiempo viendo las pequeñas rocas del fondo, meti mi dedo índice en el agua y empecé s hacer remolimos bajo el agua, después fui sacando el dedo sin dejar de darle vueltas y lo empecé a hacer en el aire.

No sé cómo el agua se elevó hasta la altura donde estaba mi dedo y hizo un pequeño remolino, me quede absorta mientras seguía haciendo círculos en el aire, cuando deje de hacerlo el agua volvió al rio suavemente. Salí corriendo de vuelta a la casa ya había oscurecido y Carlisle debía estar en la casa. Tenía que decirle lo que me paso.

Cuando llegue Carlisle estaba en la sala con Esme hablando.

Hola, Bella- saludo.

Hola tengo que decirles lo que me paso.

¿Qué te paso querida?- pregunto Esme.

Nada malo- le dije sentándome- es que cuando estaba sentada cerca del rio, empecé a hace círculos en el agua y cundo eleve el dedo el agua se levantó y salió un pequeño remolino mientras yo seguí haciendo el movimiento en el aire.

¿te había pasado antes?- pregunto Carlisle.

No nunca ¿es algo malo?

No creo que tienes un don- dijo Carlisle- tienes que demostrárnoslos.

Salimos de la casa en dirección al rio, cuando llegamos repetí el mismo procedimiento que en la tarde y lo mismo volvió a pasar.

¿puedes hacerlo con otra cosa?- pregunto Carlisle.

Lo intentare.

Agarre un poco de tierra y la puse la palma de mi mano izquierda y con la derecha empecé a hacer círculos y la tierra se elevo e hizo lo mismo. Esme se quedo mirando con una sonrisa.

Si tienes un don- dijo.

¿un don?- pregunte

Si, algunos de nosotros tenemos un don.

¿Ustedes tienen?

No, nosotros no pero Edward si, el lee mentes- dijo Esme.

¿y el mio es?

Puede que controles los elementos- dijo Carlisle-¿prueba con el aire?

Lo que se me ocurrio fue empezar a hacer grandes círculos en el aire y después una corriente eléctrica corrió por el bosque.

Bien, solo falta fuego.

No creo poder hacerlo, es peligroso.

Bueno solo tienes que aprender a poder controlarlos todos.

Eso espero.

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Ya mañana nos iríamos de Chicago ya habían transferido a Carlisle al hospital en Nueva york. Después del descubrimiento de mi don de controlar los elementos Carlisle me ayudaba a poder controlarlos, lo único que me faltaba era dominar el fuego pero le dije a Carlisle que no estaba lista todavía.

En el día yo practicaba cerca del rio, el agua la movía de un lado al otro y la levantaba y la convertía en una pared de agua, con el viento hacia corrientes por todo el bosque y con la tierra me encantaba hacer remolinos. Esme me acompañaba y se sentaba a observar le gustaba verme practicar según ella parecía que hiciera magia.

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Llego el día de irnos, en la noche antes de irnos pase por última vez a la casa de mi padre. Los vi por última vez sentados en el sofá de la sala viendo la televisión los dos parecían mas unidos que antes y estaba feliz por ellos supe que me iría pero mis padres estaban juntos .

Me quede cerca de una hora y media viendo a mis padres, cuando se fueron acostar y apagaron todas las luces subí a la habitación donde dormia mi madre dormía y la mire desde la ventana.

Mi madre no parecía la alegre mujer que yo conocía, tenia ojeras debajo de sus ojos pero tenia una leve sonrisa en sus labios. Mi madre estaba así por mi y yo sufria a diario por ella y por mi padre . mi madre en la noche se culpaba sobre lo que me sucedió, yo no la culpaba por nada ella no tuvo la culpa de lo que me paso. Por lo menos esta noche estaba tranquila siempre sollozaba en silencio mientras dormía y repetía mi nombre una y otra vez.

Me acerque a ella y roce con mis dedos su mejilla ella se quedo quieta.

Adiós mama- le susurré muy bajo- te quiero y no te culpo por nada.

Una pequeña lagrima salió de sus ojos y sonrió. Sali por la ventana y le di la vuelta a la casa y me acerque a la ventana de la habitación de mi padre. Estaba dormido plácidamente en su cama al igual que mi madre tenia ojeras. Me acerque a el y dije:

Adiós papá- susurre- gracias por todo, te quiero y lo hare siempre.

Salí y corrí de vuelta a la casa, cuando llegue Esme y Carlisle estaban dejando todas las maletas abajo.

Hola hija- dijeron Esme y Carlisle. Ya me consideraban su hija y yo como mis padres.

Hola- salude.

¿Dónde fuiste?- pregunto Carlisle.

Salí a ver a mis padres por ultima vez- dije

¿estas bien?- pregunto Esme abrazándome

Si- le dije sonriendo.

Bueno, nos vamos dentro de unos minutos- dijo Carlisle- ellos estarán bien-Lo abrace y subí a por mi maleta.

Bueno llego la hora- dijo Carlisle.

Salimos por la puerta y nos subimos al auto y nos dirigimos al aeropuerto. No nos demoramos mucho registrándonos cuando terminamos nos subimos al avión y partimos directo a nueva york