Advertencias: Yullen como pareja principal, con tintes Laven y TikyxAllen. Posibles faltas ortográficas, personajes Occ. El texto en cursiva son recuerdos.
Disclaimer: D Gray Man pertenece a Hoshino San.
Hace dos añosque encontré un espejo,
lo metí en mi camainventó mi sueño,
quédate a mi lado.
Un verano muerto
-o-o-o-o-o-
Arrugo su nariz ante el hedor que fluía de la mansión, una mueca en sus labios indicaba el fastidio de estar en esa misión. Observo al conejo parlotear con el enano, un ligero gruñido salió de su garganta pero lo mantuvo para sí mismo.
-¡Hey Yuu chan!
Ignoro aquel llamado del pelirrojo, contemplo una vez más aquella espalda pequeña, chasqueo la lengua recordando el golpe que le había dado aquel mocoso. Si la había cagado literalmente al darse un acoston con él chiquillo pero sus hormonas y el vínculo lo cegaron, solo había pasado una semana de eso y el mocoso no lo dejaba ni acercársele. Sus nervios estaban siendo probados antes de que empezara la caza de su pareja.
-¡Yuu chan!, tierra hablando a Yuu- Lavi hizo señas al pelinegro tratando de captar su atención. Suspiro y con malicia añadió fuego a la leña -¡Yuu chan, deja de pensar en mi buen trasero y concéntrate en la misión!
Lo que Allen vio fue a Lavi correr más rápido que un Shifter lobo, Kanda siguiéndole el paso con su katana, una sonrisa surco sus labios, negó ante la idiotez del pelirrojo e hizo un gesto de dolor al observar el mal estado del pelirrojo, bueno él se lo había buscado. -¿No crees que te pasaste un poco Kanda?
El pelinegro bufo, una sonrisa socarrona apareció en su cara – Nada que el conejo no pueda soportar.
Negó una vez más ante aquel comentario.
-¿Señores?
La voz del detective les saco de su pequeña plática.
-¿Si detective? – El peliblanco le regalo una sonrisa amable, Kanda bufo por lo bajo ante aquel aspecto de caballero.
-Los cuerpos serán llevados a la morgue, el caso será traspasado a la Orden y avísenle a su supervisor que debe llamar a mi oficina para los trámites correspondientes – argumento el anciano, observo sus notas frunciendo el ceño mientras se aclaró la garganta.- Dejare algunos policías hasta que se vayan.
-Claro detective, le informaremos al supervisor.-
-Solo no me hagan arrepentir de dejar este caso a la Orden- Entrecerró sus ojos ante ambos jóvenes e hizo un ademan de despedida.
-Che viejo imbécil
-¡Kanda!
Kanda se giró para mirar a Allen y vio su ceño fruncido, le revolvió el cabello haciendo una presión en la cabellera plateada.
-¡Déjame imbécil! – Hizo un puchero mientras de un manotazo alejaba aquella calidez de su cabeza.-
-Quejica –
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Caminó furioso por la habitación. Estaba totalmente indignado con aquella situación. Tal vez él no sea su Stella Gemella, pero el pequeño era su prometido, el conde le había concedido su mano ante él aquelarre que dirigía. Solo porque lo había mandado de intermediario con la Orden Oscura no se suponía que cortara toda comunicación con el muchacho.
-Solo lo permití por su bien. – suspiro agotado por sus maquinaciones.
Observo por la ventana como Road jugaba con los gemelos Jasdero y Devitto, mientras un serio Skin disfrutaba de los placeres otorgados por los dulces. Un suspiro de desgane se deslizo de su ser.
El leve toque en su puerta lo despertó de sus cavilaciones, trato de ignorarlo pero el ruido se hizo más fuerte. Con una mueca de fastidio abrió la puerta encontrándose con unos ojos dorados familiares.
-¿Lulubell?
-El conde te llama
-¿Oh así que el viejo me dará una explicación después de todo?-
Observo el ceño fruncido de la rubia, una mueca de enojo floto en sus finos labios. – Ten más respeto por el conde, Tikky
Una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.- ¿Así que la pequeña Lulubell todavía defiende a su amo? Que linda pero no lo suficiente para desplazar al pequeño de su lugar ¿eh?
Lulubell mordió sus labios, un destello de ira se percibió en sus cuencas doradas. – Mientras el conde lo necesite, no me importa ser llamada su perra. – Dio un giro regresando por el pasillo no sin antes añadir.- ¿Pero tú no serias la perra de Walker?
El eco de un portazo hizo sonreír a la joven, miro sus uñas y decidió que era momento de limarlas.
-o-o-o-o-o-
Lenalee observo como caían pequeños copos de nieve, los árboles se mecían en una tranquila canción mientras el aire helado le calaba los huesos. Escucho crujir algunas ramas, camino con cuidado por un pequeño camino formado a sus pies, la tarde caía dando un aspecto lúgubre al lugar. A la mitad de su camino sus cuencas verdes admiraron a un hombre en medio, sostenía algo, un cuerpo, un niño.
El pequeño apenas y sollozaba, dio un grito ahogado al ver que el hombre atravesaba el pecho del niño y como extraía del pecho su pequeño corazón. El hombre alzaba el corazón que a un latía en ese frio. Una sonrisa macabra surco sus labios, sosteniendo al niño en uno de sus brazos mientras que con la otra acercaba el pequeño corazón a sus labios mordiéndole al instante. La sangre brotaba más unos ojos plateados le helaron el corazón.
Los pequeños labios apenas formando unas palabras.
Una ventisca cubrió a ambos, mientras un rio de sangre llenaba sus pies. Observo lo que antes era nieve blanca ahora estaba teñida de carmesí. Cuerpos muertos a su alrededor, algunos mutilados otros apenas reconocibles. El asco y de ver eso la hizo flaquear y caer en medio de toda esa inmundicia.
Despertó en su cama, el cuerpo lleno de sudor y el corazón latiendo desembocado. Dio un suspiro y lágrimas brotaron rodeando sus pálidas mejillas. Odiaba esa parte de su don, era horrible cargar con eso. En un sollozo se cubrió con las sabanas hasta hundirse entre el llanto y su sudor.
Los recuerdos de esa persona le aterrorizaron.
Todavía sentía el olor de la sangre en su sistema.
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El frio calaba sus huesos mientras corría por el bosque, podía oler la sangre a un estando a kilómetros de su hogar. Un ligero temblor salió de su garganta unos segundos después cambio a un lobo de pelaje negro. El frio disminuyo pero se acentuó el olor metálico de la sangre.
Observo las luces encendidas, olfateo y un aullido salió de sus fauces. El lobo se acerco lentamente, manchas carmesí estaban salpicadas en la nieve. Sigilosamente se acerco a la puerta, con cuidado la movió solo para observar a su amante bañada en sangre.
La joven estaba de espaldas con sus cabellos castaños derramados sobre si, el vestido crema estaba ligeramente manchado de sangre. Observo como la joven se giro y el horror inundo su sistema. Sus labios pegados en el cuello de su hermano menor, la sangre escurriendo por las comisuras. De pronto dejo caer el cuerpo, con delicadeza se limpio el mentón y llevo sus dedos a su boca saboreando la sangre. Una sonrisa perversa surgió deformando sus rasgos amables, sus ojos destellaban locura.
La ira se apodero de su ser, cambio de forma mientras se levantaba. Ella extendió sus brazos hacia el pelinegro. Instintivamente su lobo gruño ante ella, sus colmillos relucieron, la joven sonrió a un más.
Su lobo aulló ante el descaro de la joven, aparto la mirada y detrás de ella observo el cuerpo de sus padres, la sangre coagulada a su alrededor les daba un aspecto lúgubre.
La joven le dedico una sonrisa amable.- ¿Lindo no crees?, ahora podemos estar juntos.
La risa hueca de su prometida no hizo más que dejarlo en shock, la joven se acerco hacia el pelinegro lentamente, envolvió sus brazos alrededor de él.
– Estaremos juntos por siempre Yuu.
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Allen observo como caían las gotas desde su ventana. Un escalofrió recorrió su espina. A lo lejos el aullido de los lobos se entonaba con las gotas. Timcampy se poso en su cabellera mordisqueando sus cabellos plateados.
El sonido de la puerta le saco de sus pensamientos, se encogió de hombros y atravesó el pequeño espacio de su recamara hasta la puerta.
El pequeño se sorprendió ante su visita.
-Hey Allen.
Lavi sonrió e hizo un gesto para que observara a una sonriente Lenalee.
-¿Chicos, que hacen aquí?
-Es hora de cenar Allen. – Dijo Lenalee amablemente.- Además mi hermano quiere verte.
Lavi lo jalo a su lado en un abrazo. – Además ¿no ibas a morirte de hambre ahí encerrado o si moyashi chan? – la burla irrito al pequeño.
-Cierto Allen, a pesar de que no tienes mucho aquí, ya eres de la familia.
Allen sintió su estomago un ligero escozor. Sonrió y asintió a ambos jóvenes. –Gracias chicos.
-De nada de nada moyashi chan.
El peli plateado hizo un puchero ante el sobrenombre. –Es Allen
-No, tú eres moyashi chan.
Lenalee sonrió mientras ambos jóvenes se encaminaban por el pasillo. Un ligero escalofrió recorrió su espalda y con delicadeza volteo pero no observo nada.
-¡Hey Lenalee, apúrate o te dejaremos atrás!
Escucho a Lavi y sin darle más importancia camino hacia ambos jóvenes. –Lo siento chicos sigamos-
Observo a Allen fruncir el ceño ligeramente esfumándose al instante. Un presentimiento se albergo en su mente, recordando su visión.
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Gracias a Unicornia San por el Review en Aimer, si lees esto Gracias. Y respecto a tu propuesta de casamiento *risa nerviosa* a un no estoy preparada para eso. Pero agradezco el Review.
¿Review?
