Chapter 20
Preposiciones y encuentros inesperados
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Querido diario
18 de marzo 1934
No creo que pueda estar mas feliz. Desde hace 6 meses que Edward y yo somos pareja y no creo que pueda separarme jamás de el, siempre salimos a pasear al bosque o por la plaza, durante la noche nos quedamos en mi cuarto o en su cuarto leyendo algún libro o hablando. El guardapelo que me había regalado le había puesto una foto de los dos, que un amable señor nos tomo, los dos salíamos abrazados mirándonos a los ojos con una sonrisa.
Ahora estábamos los dos acostados en mi cama abrazados hablando.
-tu turno- dijo Edward.
- las fresas con chocolate, era mi comida favorita y ahora el verlas me da asco- el rio- ¿algo que has hecho que no te gusto?
-alejarme de ti- me beso suavemente- no me lo perdonare.
- Edward- tome su rostro en mis manos- yo te perdone y sé que lo hiciste para protegerme. Además se que tu nunca has herido a alguien.
-Bella- se enderezo- hay algo que no te dije sobre mi.
- lo que digas no hará que cambien mi opinión sobre ti.
-unos años después de que Carlisle me convirtió yo decidi irme por mi cuenta, me dijo que Esme y el siempre ibas estar si los necesitaba, yo le agradecí pero lo dije que lo mas probable era que no volviera. Queria saber que se sentía cazar… probar sangre humana.
Edward me miro para ver mi reacción y agarre su mano entre las mias.
-pase casi diez años de vida nómada. La sensación de cazar y beber sangre humana era algo completamente nuevo, pero nunca mate a nadie sin razón, todos los hombres que mate eran monstruos al igual que yo. Después de saber que no podía seguir así decidí regresar con Carlisle pensando que no me perdonaría pero lo hizo y me ayudo a volver a ser como antes. Pero siempre cargare con esa culpa- Edward miraba al vacio sin mirarme.
- Edward todos eran asesinos y si tu no lo hubieras hecho nadie los detendría- trate de hacerlo sentir mejor- se que salvaste mas vidas de la has que hayas tomado.
- me decía lo mismo, pero todos eran seres humanos, los miraba a sus ojos cuando morían y veía quien era yo y de que lo que era capaz.
- y de lo que puedo ser capaz yo, Edward- acaricie su mejilla- no solo yo también Rosalie, Emmet, Alice, Jasper todos nosotros. No eres el único que ha pasado por eso hasta yo, te acuerdas lo que hice. Además se que tu no volverás a ser asi nunca mas.
-gracias Bella.
-¿Por qué?-pregunte.
-por hacer sentir bien, hacerme sentir vivo otra vez. Hacerme olvidar que soy un monstruo y por amarme como yo te amo a ti.
Sonríe antes de besarlo, me beso son dulzura como siempre lo hacia, le rodeé el cuello con los brazos atrayéndolo hacia mi. Su mano viajo desde mi codo y descendió por mi brazo hasta la cintura y avanzo por mi pierna hasta la rodilla y después enrosco la mano en mi pantorrilla. Edward rodo hacia un lado y se coloco suavemente sobre mi para que yo no tuviera que aguantar ni un gramo de su peso, mientras seguía besándome y me aferraba por la cintura pegándome más a el. Enrede mis dedos en su pelo mientras sus labios descendían desde mi mandíbula hasta mi cuello yo deshacía el nudo de su corbata y desabotonaba los primeros botones de su camisa.
-Bella…- susurro Edward separándose de mi- no podemos hacer esto.
-¿Qué sucede?
Nos levantamos de la cama mientras Edward arreglaba su camisa, me arrepentí haber hecho eso. Me senté en la cama y me sentí avergonzada, no debi haberme dejado llevar pero…
-tenemos que bajar- me dijo Edward- al parecer Carlisle nos tiene que anunciar algo.
Me tendio su mano y la tome sin hablar, todavía me sentí terriblemente culpable por lo anterior, salimos del cuarto y bajamos la escaleras hacia la sala en la cual ya estaban Alice y Jasper.
-¿Qué nos tiene que decir Carlisle?-pregunte.
-algo sobre un viaje- dijo Alice- creo que vamos a ir donde el Clan Denali.
Después de unos minutos aparecieron Rosalie y Emmet, y de últimos Carlisle y Esme.
-bueno ya deben saberlo por Alice. En unos días vamos a ir de visitar a los Denali en Alaska- nos anuncio Carlisle- ellos quieren conocerlos y también quieren presentarnos a unos nuevos miembros en su clan.
-¿Cuándo nos iremos?-pregunto Rosalie.
-nos iremos en tres días aproximadamente el sábado y nos quedaremos unas semanas.
Carlisle nos dio los detalles de nuestro viaje. Después de que termino cada unos se fue a sus habitaciones, Edward fue hablar algo con Carlisle y yo aproveche y sali a dar un paseo por el bosque, me sentía culpable por lo que había pasado unos minutos atrás, pero si algo era verdad Edward y yo nunca habíamos llegado tan lejos. Siempre eran besos inocentes y tiernos pero esta vez sus labios se movieron con necesidad sobre los mios, con desesperación y la forma en que me estrechaba contra su cuerpo como si me fuera a ir…
Me sente en nuestro prado viendo la luna brillando en el cielo junto con las estrellas, si mi mamá estuviera aquí me seria de mucha ayuda en este momento. Sentí unos brazos rodearme por detrás y Edward deposito un beso en mi mejilla.
-¿Por qué te fuiste?-pregunto.
-necesitaba dar un paseo, me siento culpable por lo que paso en la habitación- dije cuando me di la vuelta y lo abrace.
-el que se tiene que disculpar soy yo- me separe y lo mire- creo que ya no puedo contenerme mas, yo te deseo no creas lo contrario, pero es una regla que no quiero romper y quiero hacerlo bien.
Lo mire extrañada y cuando saco de su bolsillo una cajita de satín negro, supe lo que iba hacer. Abrió la cajita dejando descubierto el hermoso anillo, era una piedra ovalada y tenia incrustados pequeños diamantes.
- Bella tu me haces sentir que tengo una vida de nuevo, una vida que quiero pasar contigo para siempre, amándote y queriéndote, viendo tu hermosa sonrisa cada día ¿me harías el extraordinario honor de casarte conmigo?
- si- susurre, Edward tenia una sonrisa plasmada en el rostro. Me abrazo y me empezó a dar vueltas mientras reíamos, deslizo el anillo en mi dedo y después me beso.
-gracias- susurro contra mis labios.
-te amo.
- y yo a ti- respondió antes de volverme a besar, si fuera por mi lo besaría todo el dia.
-es hermoso- le dije refiriéndome al anillo que destellaba bajo la luz de la luna.
-era de mi madre. Me lo dieron después que murió , dijo que ese anillo se lo daría a la mujer con la que pasaría toda mi vida.
Después de unos minutos decidimos volver a la casa donde seguro ya sabían lo de nuestro compromiso. Al entrar por la puerta todos estaban reunidos en la sala con sonrisas en sus rostros.
-¿ya lo saben?-pregunte no contestaron- Alice…
-no podía seguir guardando el secreto- dijo riendo antes de abrazarnos- felicidades.
-felicidades- nos abrazo Esme- sabia que no ibas a tardar hijo.
-gracias Esme – le dijo Edward.
Después de las felicitaciones por parte de todos Alice y Rosalie empezaron a hablar de la boda, a lo que yo negué divertida. Pensé en mis padres desearía que estuvieran aquí se que mi madre estaría super feliz y mi padre estaría poniendo nervioso a Edward.
Desearía que estuvieran conmigo en este momento.
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Hoy nos íbamos a Alaska par visitar a los Denali, era la primera vez que los veríamos, al llegar a Alaska conducimos hasta la residencia de los Denali. La casa era una gran cabaña de dos pisos, habían pinos a los alrededores y detrás de la cabaña se podía el sol ocultándose detrás de la montaña. La puerta se abrió y salieron cuatro mujeres y un hombre.
-¡Carlisle!- grito el hombre mientras lo abrazaba- que gusto verte.
-lo mismo digo amigo.
- veo que has extendido tu familia- dijo riendo.
- si se los voy a presentar, ya conocen a Esme y Edward- dijo señalándolos- ellos son Bella, Alice, Rosalie, Emmet Y Jasper. Chicos el es Eleazar.
-un gusto conocerlos-nos dijo- ellas son Kate, Irina, Tanya y mi esposa Carmen.
Ellas se acercaron a saludarnos y a hablar con nosotros.
-Edward me alegra verte de nuevo- dijo Tanya abrazando a Edward, el rio incomodo.
- a mi también Tanya- le dijo separándose Edward tomo mi mano y me acerco- te presento a mi prometida Bella.
Era la primera vez que Edward me presentaba como su prometida y no puedo negar que me agrada.
-hola Bella- se acerco y me abrazo- siento mucho lo de antes.
- descuida me agrada por fin conocerlos- dije.
- a mi también y me alegra que Edward encontrara alguien al fin- dijo sonriendo.
Después de seguir hablando Carlisle pregunto:
-me dijiste que también habías agregado dos miembros más a su familia.
- si no tardan en venir- dijo Kate- deben estar cambiándose, fueron de caza.
Después de unos minutos la puerta se abrió y salieron dos personas, un hombre y una mujer. El hombre tenia el pelo negro un poco rizado, los ojos dorados y piel palida, y la mujer el pelo castaño. Cuando se fueron acercando mas quede pasmada.
Eran mis padres.
-sentimos la demora- dijo René.
- no se preocupen- les dijo Tanya- ellos son los Cullen.
Cuando se voltearon a vernos, abrieron los ojos como platos. Mi mama se llevo una mano a la boca para no gritar y corrió hacia mi.
-¡Bella!-dijo antes de abrazarme y yo no tarde en rodearla con mis brazos.
-mama- solloce.
-mi pequeña- susurro contra mi pelo- te he extrañado tanto.
-yo también, no sabes cuánto- cuando mi madre se separo mi padre me abrazo fuertemente- papá.
-hija, pequeña- susurro – te he extrañado.
Cuando nos separamos todos nos miraban con unas sonrisa, en especial Esme y Carlisle.
-¿ustedes sabían que eran mis padres?- les pregunte a los Denali.
-no, no teníamos ni idea- dijo Tanya- no sabíamos que tu eras su hija Isabella.
-mejor vamos adentro para que estemos cómodos- nos dijo Carmen con una sonrisa.
Empezamos a caminar hacia la casa yo iba con mis padres cada uno abrazándome de un lado, cuando entramos nos dirigimos a la hermosa sala de estar frente a una gran chimenea.
-¿pero como fue que se transformaron?-les pregunte.
-fueron Carmen y Eleazar- dijo mi padre.
- Carmen y yo estamos cazando cerca de Canadá cuando vimos el accidente- empezó a decir Eleazar- escuchamos el latido de los corazones de tus padres no lo pensamos dos veces y los salvamos.
-gracias por salvarlos- dije mientras mi mamá me abrazaba- pensaba que los había perdido para siempre.
-ahora no te desharás de nosotros- dijo mi papá y todos se rieron- ¿ hija como fue que tu..?
- fue Carlisle- dije- el me salvo después de que cayera por el barranco, cuando me desperté estaba con el y Esme.
- Bella es muy cariñosa es como una hija para nosotros- dijo Esme sonriéndome.
-y una hermana para nosotros- dijo Rosalie y todos asintieron. Mire a Edward el cual estaba sentado al lado de Alice y me sonreía.
- Bella ¿Qué significa esto?- dijo mi mamá sujetando mi mano izquierda y viendo el anillo de compromiso.
-ehh… yo me voy a casar- dije nerviosa mi mamá enseguida me abrazo.
-¡no me habías dicho! ¿Quién es el afortunado?-pregunto.
- ese seria yo- dijo Edward y se acerco a mi tomando mi mano.
- tu eres el famoso Edward- dijo mi mama con una sonrisa picara-se que harás feliz a mi pequeña.
- ya lo soy- dije mientras Edward me acercaba a el.
-¿Cuáles son tus intensiones con mi hija?-dijo mi papá el cual miraba a Edward dudoso. Los demás trataron de no reírse.
-bueno- dijo Edward tragando, estaba nervioso- pasar toda la vida con ella.
- y ¿Qué mas?- insinuó. Esta vez fui yo la que tuvo que tratar no reírse.
-y casarme con ella por supuesto. Con su permiso y el de la Sra. Swan.
- claro que si Edward- dijo mi mamá y lo abrazo- y no me digas señora no estoy tan vieja.
-papá…- dije.
- esta bien- suspiro- tienes mi permiso para casarte con Bella, pero recuerda que yo también soy fuerte y un poco mas que tu, sabes a lo que me refiero.
-¡papá!-dije.
- esta bien.
Todos lo demás rieron, Emmet en especial.
-lo amenazo ¡págame!-grito Emmet a Jasper. Y el le dio 100 dólares.
-Emmet- lo reprendió Esme.
- lo siento mama pero yo sabia que Eddy no pasaba sin una amenaza por parte de su futuro suegro-dijo riendo. Después me sorprendi cuando Carlisle le di otros 100 a Emmet.
-Carlisle- dijimos Esme y yo a la vez.
-fue Alice- se defendió- me dijo que no iba a ganar.
Todos no reimos. Después de hablar cada uno se fue a su habitación pero yo me quede con mi mama en la sala.
-Bella, no sabes la falta que me hiciste.
- tu también me hiciste falta mamá.
-¿y cómo conociste a Edward?-pregunto.
-bueno cuando llegue al instituto en Chicago lo conoci el primer dia pero no hablamos nada después no se presento por un semana, la semana siguiente me sente junto a el y hablamos teníamos muchas cosas en común. Pero al dia siguiente supe que se había trasladado a Los Angeles, me sentí tan mal cuando supe que se había ido creí que era una tonta porque me había enamorado de el y como si el se fuera a fijar en mi, me había dejado una carta diciendo que no podíamos estar juntos por mi seguridad. Yo todavía no entendía porque.
"pasaron los días, semanas, meses y no supe nada mas, después viniste para la graduación y me alegre tanto cuando te vi y estábamos juntos los tres, vino la graduación y bueno paso el accidente. Y todo el tiempo que estuve con Esme y Carlisle no supe de Edward y el tampoco sabia de mi, después supe que ustedes habían muerto y me fui por un tiempo a Paris, cuando volvi a la casa Edward estaba allí y…"-suspire.
-¿Cómo te sentiste cuando lo viste?-pregunto con una sonrisa.
- me sentí completa de nuevo, fue como si mi corazón volviera a latir. Porque durante todo el tiempo que no estuvo solo pensaba en el y si alguna vez regresaría.
-se ve que te ama- me dijo acomodando un mechón de pelo detrás de mi oreja-y que tu también lo amas. Los dos tienen ese brillo y se miran con tanto amor y devoción. Me alegro por ti hijita.
Me abrazo y nos quedamos un largo tiempo asi.
-hola-le dije a Edward entrando a la habitación.
-hola ¿Cómo te fue con tu mamá?-pregunto cuando me acosté al lado de el.
-bien, me siento tan feliz de verlos de nuevo. Los extrañaba demasiado- el beso mi cabeza- sobre todo ya que mi padre te amenazo.
-si hubiéramos sido humanos lo hubiera hecho igual- rio.
- el es muy celoso conmigo- acaricie su mejilla- igual a alguien que conozco.
-y será para siempre- me beso- en unos meses será la boda y estarás atada a mí para siempre.
- me gusta como suena- reimos y nos besamos.
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A que no se esperaba esa sorpresa cierto ;) ;)
Bueno ya solo falta el epilogo el cual será de la boda y una pequeña parte de la luna de miel.
Les agradezco a todas las que leen la historia y dejan reviews.
Solo para que estén infromandas de que empece una nueva historia se llama "Embarazada de mi amigo"
