Capítulo 8: "Una incómoda premiación"
Desperté cuando sentí los rayos de sol en mi cara y giré para evitarlos y seguir durmiendo, sentí el olor a shampoo de _ y recordé que estaba en su cama, rodeé su cintura con mis brazos y besé su frente, ella se acurruco más en mí.
Alrededor del mediodía Zayn irrumpió en la habitación, golpeó y entro, cuando desperté estaba apoyado en el marco de la puerta mirándonos con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Y qué ocurrió aquí? –pregunto.
-Nada... sólo dormimos –respondí ruborizándome.
-¿Necesitas algo? –pregunto _ mirando a Zayn de reojo y cubriéndose la cabeza con una almohada para evitar la luz.
-Vine a ver si aún seguían vivos –contesto Zayn.
-No grites… por favor –se quejó _ recostándose nuevamente.
-Bien, iré a preparar un especial para combatir tu resaca –dijo mientras cerraba la puerta y escuchábamos que bajaba las escaleras.
-Qué dolor… -se quejó nuevamente _ sin quitarse la almohada, no pude evitar sonreír.
-¿Quieres seguir durmiendo? –le pregunté mientras me levantaba y peinaba un poco mis cabellos, noté que ella asintió suavemente.
Bajé las escaleras y me encontré con los chicos, no me dijeron nada, me serví una taza de té y me senté junto a ellos. Nadie hablaba, nadie decía nada…
-¿Se puede saber qué les pasa? –pregunte extrañado.
-Anoche nunca volviste a bajar –dijo Liam sin despegar la mirada de su taza.
-Espera, espera… ¿Están pensando que _ y yo…? –No lo quería decir, era algo obvio lo que creían-: No, no, claro que no. Ella no es mi tipo ni nada parecido, sólo me quedé dormido encima de la cama, por eso no volví a bajar, acabo de despertar y…
-No tienes porqué deshacerte en explicaciones, Harry –dijo Niall, él tampoco me dirigía la mirada y yo ya tenía un nudo en la garganta.
-Pero… -decía mientras dirigía mi mirada a todos lados, ni siquiera Louis era capaz de mirarme, aunque como quedé mirándolo a él, me miro de reojo y volteó rápidamente.
De pronto, todos estallaron en risas y me di cuenta de que estaban jugando conmigo.
-Lo siento, es que fue inevitable –decía Louis riendo.
-Lo habíamos planeado anoche –decía Niall de la misma manera-: No creímos que nos darías tantas explicaciones.
-Pero… pero –decía yo algo sorprendido, pero también reía suavemente, había sido una buena broma.
-Nada de peros ¿Sabes si _ bajará a desayunar? –pregunto Zayn riendo aún.
-Dijo que quería seguir durmiendo, le dolía mucho la cabeza –contesté observando hacia el pasillo.
-Claro, después de semejante borrachera quién no tendría dolor de cabeza.
Había pasado alrededor de un año, llevaba un año lejos de mi casa, estaba de gira. Lejos de todos, mi carrera subió tan de repente que no tuve tiempo para poder asumirlo todo y ya estaba de pie en un escenario ante miles de personas. De no ser porque James me acompañaba en esto, gracias a K, mi vida se hubiera vuelto un infierno. Todos los días con noticias nuevas sobre mí, ya sea sobre mi carrera musical, sobre rumores de romance o personas que tiraban dardos a lo que yo hacía, esas últimas eran las que más salían y que yo más ignoraba, no iba a pelear con nadie porque no me interesaba ni necesitaba defenderme.
Era época de premios, así que debía coger un vestido y presentarme, vería a One Direction de nuevo y conocería más personas, más artistas, estaba nominada a bastantes categorías pero K no me había querido decir si había resultado ganadora en alguna, yo sólo cogería un vestido, pasaría por la alfombra roja junto a James, iríamos a la fiesta luego de todo esto y volveríamos al hotel a descansar.
Cogí un vestido azul eléctrico, con caída en punta a la altura de mis tobillos y a modo de strapless, contrastaba perfectamente con mi cabello castaño y mis ojos azules, un poco de joyería y maquillaje a juego y salí de mi habitación, viendo a James esperando luciendo un traje gris con una camisa azul, y sus cabellos negros caían grácilmente sobre sus hombros. Me ofreció su brazo y nos encaminamos a la limusina, para dirigirnos al teatro.
-¿Estás nerviosa? –me pregunto James dejando a un lado su laptop.
-Sí, es primera vez que voy a una de estas cosas –respondí mirando por la ventana, él paso su brazo por mis hombros y me atrajo hacía sí.
-Estarás bien, además estará tu primo, no hay nada de qué preocuparse, no seas ridícula –dijo James, usualmente me hubiera dado un pequeño puñetazo o revuelto mis cabellos, pero si algo se arruinaba perderíamos los dos.
Llegamos a la alfombra roja, vimos fans, periodistas, cámaras, radios, de todo y en todos lados, una alfombra de aproximadamente 50 metros, algunos estaban firmando autógrafos y tomándose fotos, yo suspire buscando calmarme. James bajo del auto y me ofreció su mano, la cogí y nos adentramos a caminar.
Ya en la ceremonia, volví a verlos. Con James nos sentaron en las mesas principales, a unas dos de distancia estaba mi primo y los demás, sonreí al verlos y les hice un gesto de saludo.
Ya llevaba dos premios… 'Mejor Nueva Artista Femenina' y 'Mejor Canción Instrumental', y aún me quedaban unas cuantas nominaciones, lo estaba disfrutando demasiado y en una de ellas los había destronado, en realidad vi en sus gestos que no lo esperaban.
Había muchos shows, y en uno de tantos, era hora de One Direction, subieron a cantar 'One Thing', y en un principio sentí la mirada de Liam por un instante y luego la dirigió hacia los demás presentes.
"Girl when I'm looking at you
I can never be brave
Cuz you make my heart race "
"Chica, cuando te estoy viendo
Nunca puedo ser valiente
Porque haces que mi corazón se acelere"
No pude evitar sonreír, pero luego vino la mirada de Harry… Esos ojos esmeraldas que me miraban de forma intensa, llevaba un rato así pero podía evadirlo, así que debe de haber aprovechado cuando subió al escenario viendo que yo no podía distraerme, no podía parecer maleducada ni nada de eso.
"Shot me out of the sky
You're my kryptonite
You keep making me weak
Yeah frozen and can't breathe"
"Dispárame fuera del cielo
Tú eres mi criptonita
Te mantienes haciéndome débil
Sí, congelado y sin respirar"
Ahí me perdí en su mirada, me sonrojé bastante y descubrí que en parte la canción se asemejaba mucho, que lo intentaba hacer débil, nunca lo tomé mucho en cuenta, de hecho odiaba que se me acercara, no, aún odio que se me acerque, no hay forma de que pueda quitar esa idea que tengo sobre él. James puso su mano sobre la mía y al verlo, me sonrío, me pidió tranquilidad y confirmo que si yo quería él iría y le daría un puñetazo frente a todos, reí por ello.
Ahora ellos serían quienes nombrarían la entrega siguiente y tenían el premio entre sus manos.
