¡Chicos los amo con todo mi corazón! Son lo máximo.

Los comentarios fueron hermosos de verdad. Y espero que este capítulo sea de su agrado y conteste sus muchas preguntas.

Algunos cabos sueltos se resolverán a continúe de la historia.

Ya saben. Cualquier dudilla me la dicen para luego ver si la plasmo más en la historia y así se entiende mejor.

Ahora sí, este capítulo es:


Capitulo 3 ~Recuerdos que hieren~

Tiempo: lo que todo el mundo intenta matar y que al final termina matándonos a nosotros. El tiempo no lo decide todo, las decisiones las tomamos nosotros, el tiempo sólo nos da espacio para pensar y luego decidir.


Era extraño cómo habían cambiado las cosas desde su primera instancia, hace dos días se encontraba en su habitación, deseando que Naruto convenza al consejo de no matar al pequeño que crecía dentro de ella, de tratarlos de convencer que no haría daño con su existencia, que era un bebé como otros.

Ahora, se encontraba en la habitación de Sasuke, echada en esa cómoda cama mucho más grande que las simples matrimoniales. Si comparabas los hostales más lujosos de las aldeas con el lugar donde ahora se encontraba, estos terminarían siendo una porquería. La habitación de Sasuke más parecía un departamento con ducha, cama, y sala propia. Solo que estos estaban juntos y lo único que separaba al baño de la habitación, era una puerta de color blanca.

Había un gran ropero que hacía pocos minutos tanto Karin como Jūgo y Suigetsu se habían encargado de limpiar bajo su ateta mirada. En ocasiones quiso levantarse a ayudarlos, definitivamente tenían mucho trabajo, pero en las pocas ocasiones que quiso, en vez de dirigirse al lugar de limpieza, fue directamente al retrete.

Su cuerpo se debilitaba mucho más cuando traba de levantarse…

Con claridad podía recordar en ese momento. Sus recuerdos eran tan claro que hasta parecían pasar en ese mismo momento, ella aún estaba en Konoha, sonreía junto a Kiba, junto a Hinata e Ino. Recordó también la vez en que dejaron plantado a Kakashi un día que los citó muy temprano para una misión ninja.

Sobornaron a Sai con muchas cosas para que accediese a faltar con ellos. En ese entonces todo era felicidad. La aldea de la Hoja era como siempre debió haber sido, no en lo que la convirtieron luego…


—¡Naruto-kun!

—¡Hinata-chan ¿qué sucede?

—El consejo quiere destituir a Tsunade-sama, dice que no es apta para ser la Hokage si no tiene el valor de poner a Sasuke-kun en el libro Bingo. La sacarán y puede que pongan a alguien peor que Danzo.

—¡Eso no es posible Hinata!

—¡Sakura-chan tiene razón, Hinata-chan! ¿Por qué harían eso?


No supo cuando fue que la inconsciencia le ganó, pero si que lo poco que había dormido, no le sirvió de nada. Su cuerpo se sacudió de una forma muy extraña, era obvio que ella no lo hacía inconscientemente. Era alguien quien provocaba ese movimiento.

Abrió los ojos adormilada, negro. Vio el rostro de Sasuke a un poco distancia del suyo, la miraba intrigado con el entrecejo fruncido con molestia. Se incorporó con un poco de incomodidad y vio que en realidad, los ojos de Sasuke no se dirigían a los suyos, era ella quien miraban esos ojos negros que tenía la atención puesta en… su vientre.

Acto reflejo su mano viajó rápidamente para acariciarlo. Tan solo se notaba una pequeña cantidad, pero su ropa ya estaba ajustada por diseño a su cuerpo, lo que hacía que resalte más.

—Sasuke-kun —murmuró.

Sasuke levantó la cabeza y la miró ahora a los ojos, su mandíbula se apretó de forma que sus dientes llegaron a sonar por la presión.

—Prometiste que me lo explicarías. Quiero que lo hagas, ahora.

Sakura asintió. Su mirada rápidamente se ensombreció. Sabía que la historia tenía que ser contada tanto por su bien como para que Sasuke entendiese sus razones. Pero volver a la misma época en que todo había empezado era demasiado doloroso para ella.

Aún recordaba lo que había pasado con exactitud, cuando el consejo la tachó como peligro para la aldea… No, no fue a ella, fue al pequeño que crecía en su interior al cual tacharon como amenaza para la aldea. Y ella seguía preguntándose el ¿Cómo alguien que ni siquiera conocía el mundo podría traer tanto riesgo a una aldea tan grande?

Pero la vida jugaba sucio, haciendo pensar a las personas cosas que ni siquiera venían al caso, viendo como una tempestad a una simple garúa… ellos estaban buscando una manera de eliminarla, ya que sabían que Tsunade no pondría a Sasuke en el libro Bingo por ella…

No querían tener a una chica tan débil en la aldea…

—Yo no quería —empezó. Sasuke la miró confundido, esa frase no entraba en el tema—, yo no quería ser una traidora.

Ahora si comprendía. Pero aún así esa era una respuesta a una pregunta que él no había formulado, de todos modos, dejó que continuara ya que sabía que tarde o temprano llegaría a la parte que estaba interesado en saber.

—Pero ellos me obligaron a hacerlo… Sasuke-kun, Konoha y no es la aldea que tu conocías, la gente ya no confía en nadie y el consejo es la principal causa. Las ordenes de Tsunade-Shishō ya no se obedecen, el consejo es quien decide si la orden se ejecuta o no. Y hacen cualquier tipo de experimentos para su beneficio —Sasuke abrió los ojos levemente, tratando inútilmente de no mostrar sorpresa—. Konoha se ha convertido en lo que tú conocerías como la Aldea del Sonido.

»Simplemente un sucio laboratorio para hacer experimentos. Aldeanos que sirven solo para probar la eficacia de lo que crean. El consejo se ha transformado en el mismo Orochimaru.

—Eso no responde a lo que te pregunté —indicó de forma rápida— ¿Porqué Konoha los quiere muertos?

—Según ellos, por traidores.

—¡Tsk! ¡Eso lo sé, Sakura! ¿Por qué los consideran así? Dame detalles no simples respuestas. Eso no me sirve de nada.

—Hace un año —empezó a relatar—, el consejo pensó en una idea de destruirte. Un nuevo Uchiha en la aldea, el Clan más fuerte de Konoha restablecido nuevamente para fortalecer su poderío militar. Las Kunoichi más fuertes fueron citadas para probar tener algún gen que valiese la pena utilizar y que se mezclara de manera poderosa con el gen Uchiha. Pero nadie quería cargar con un hijo tuyo en esos instantes. Ni siquiera Ino quería hacerlo —Sasuke ni se inmutó, solo escuchaba con atención—. Me enteré de esto, por supuesto, Tsunade-sama era quien a regañadientes hizo el papeleo de las fichas de ninjas.

»Hace pocos meses pensaban hacer lo mismo que Orochimaru, en contenedores artificiales crear uno de ustedes —Los ojos de la peli rosa se llenaron de gruesas lagrimas—, yo me opuse a eso. No quería que un niño sufriese el no tener padres solo por un capricho de Konoha. Me ofrecí para ser la contenedora, al menos me tendría a mí para criarlo. Pero todo se salió de control.


Era la misma habitación en donde hace días decidió hablar con su mentora para pedirle que la dejara ser la nueva contenedora del próximo Uchiha en la tierra. Tsunade tenía un rostro divertido por la impaciencia de su alumna.

—¿Cuánto tiempo tenemos para saber si estoy embarazada?

Su sonrisa se incrementó.

—Sakura, apenas y te lo hemos hecho. Tardará como una o dos semanas para que empiecen los síntomas. Así como cualquier embarazo.

La mano de la chica peli rosa rápidamente tocó su vientre. Su rostro era serio y tenía su entrecejo levemente fruncido por la preocupación.

—Pero…

—Sakura, deja de impacientarse —aconsejó Tsunade—, mientras más lo deseas, mas tardará y te asustarás por innecesarias suposiciones. Todo ha funcionado a la perfección.

—No, Tsunade-Shishō; es que, yo ya los puedo sentir.

Senju abrió los ojos de par en par de la misma forma en la que uno hace cuando le tiran una bofetada sorpresivamente. Porque lo que estaba diciendo su alumna, era en su totalidad imposible.


No pasaron ni dos días desde que había quedado embarazada cuando empezaron los síntomas alarmantes para Tsunade… para mí no era tan alarmantes, después de todo, siempre hay esos síntomas. Sin embargo luego de un mes fue demasiado para mí.

—Se supone que había algo mal en todo esto, según el Dobe —advirtió— ¿Qué es?

—Mi Chakra está en el límite, casi ni tengo. Según lo que les logré sacar, el bebé absorbe todo lo que tengo. Así como se abastece de alimentos, también de Chakra. No saben cómo hacer para detenerlo, no hay manera.

Frunció los labios. Era imposible que eso pasara, los Uchiha eran comunes y corrientes, tenían un embarazo y un crecimiento normal. Lo único que los diferenciaba era el Sharingan y el manejo esencial del elemento Fuego; fuera de eso, ¿qué más podría haber?

—¿Cómo lo hicieron?

—¿He? —la chica alzó su rostro para mirarlo de forma directa.

—No lo entiendo. ¿Cómo lo lograron si ni siquiera tenían mis…?

—¡Ya lo sé! —gritó sonrojándose de inmediato. A vista de Sasuke su rostro en esos mismos instantes se había tornado jodidamente enternecedor. Claro que él jamás lo aceptaría—, no fue con eso con que lo hicieron.

Sasuke nuevamente se frustró. Esa chica era innecesariamente fastidiosa cuando se lo proponía, ¡y ahí lo que más lo irritaba! Ni siquiera lo hacía por gusto. Suspiró exasperado indicando a la peli rosa que debía seguir el relato y no pararse en la mejor parte.

—Fue con tu ADN con lo que se hizo.

Sasuke rápidamente alzó una ceja.

—¿Estas tratando de hacerme entender que es una copia mía? No me hace mucha gracia eso.

—¡No! —Se exaltó—, no es un clon ni algo que se le asemeje. Él tendrá sus virtudes y defectos, sus propios gustos y demás. No será lo mismo que tú o al menos eso espero.

—Nuevamente estás abriendo cabos, Sakura. Ve al maldito punto de inmediato.

—No tengo conocimiento amplio de esto, Sasuke-kun. Lo que te cuento es todo lo que sé, no me pidas más.

Sasuke chasqueó la lengua desesperado. Su poca paciencia lo había dedicado a escuchar el mísero relato de la chica, pensando que sacaría algo valioso de todo eso. Mala decisión, desde pequeña le había parecido una estúpida e inservible —para las peleas— ninja, pero jamás pensó que la gran mente que tenía, se viese desbastada con el tiempo.

Se supone que era Sakura… ¡Sakura Haruno! La chica que metía sus narices en lo que menos le concernía y que sacaba hasta historias decentes que contar… pero ¿esto? Esa historia era la más pequeña que había escuchado en su vida.

¿Si le preguntaba a Naruto? ¡Bah, con lo dobe que es! De seguro que su historia era mucho más pobre que la de Sakura…

—El consejo quería al principio utilizarlo en negociación. Sabían que querías restablecer tu clan. Pero al ver lo que el niño hacía, el absorber un poco de mi Chakra… lo quisieron apartar del camino —al menos ese fragmento de la historia si le estaba interesando.

—Así que por eso escapaste —añadió—, esa si es una respuesta concreta.

Sakura asintió.

—Creímos que podías ayudarnos a solucionarlo, eres un Uchiha después de todo y…

—Desconozco de lo que me hablas —respondió con frialdad—. Ni siquiera sé lo que está pasando ni cómo ayudarte. Perdiste tu tiempo buscándonos.

En pedazos…

Así quedaron las esperanzas de la chica en el momento en que Sasuke pronunció esa frase que tanto temía. En pedazos, quedaron las sinceras alegrías que logró obtener al momento de encontrarlo. Y en pedazos quedó la valentía que había logrado tomar. Pero aún así, ella seguiría intentando. Por más de haber escuchado fuerte y claro como su corazón se partía en millones de pedacitos.

—Debe de haber algo, Sasuke-kun. Tiene que haber alguna historia que…

—No hay ninguna…

—Si lo hay —ambos chicos voltearon hacia la ventana de la habitación. Itachi se encontraba en ese lugar.

Ahora tenía un pantalón color gris y una camiseta de color negro. Sasuke supuso que lo había sacado del armario de la habitación que le tocó, ya que en ese lugar tenía un stand lleno de ropa.

Su rostro se tornó serio en un aire que Sasuke conocía muy bien. Lo había visto innumerables veces en su rostro cuando estaba con su padre y ellos andaban peleados, esa mirada que solo ponía cuando estaba a punto de decir algo importante.

—Bueno, no son leyendas. Son más bien, anécdotas contadas por alguien del clan; Shisui era uno de los que contaba más esas historias para asustar a las mocosas que lo acosaban.


—Nee, no escucho nada —se quejaba el rubio de ojos azules al momento en que una pelirroja lo empujaba y ponía un vaso de vidrio en la puerta—, ¡El Teme habla tan despacio como marica, ΄ttebayo!

—¡Cierra la boca, pedazo de idiota! ¿Quieres que nos descubran? —reclamó Karin.

—Pero, zanahoria, él tiene razón. No se escucha nada.

Detrás de ellos, en silencio y sentado en el suelo casi sin interés de escuchar, se encontraba Jūgo. Sus ojos cerrados y su cuerpo relajado, admiraba a sus amigos con solo escucharlos. Le agradaba ese rubio que por más que era bullicioso tenía una buena forma de actuar.

—No deberían espiarlos, su conversación es privada.

—¡Shh! ¡Calla, se escucha algo!

"Creímos que podías ayudarnos a solucionarlo, eres…"

—¡Joder! Nuevamente nada —renegó la chica pelirroja.

—Oi, Naruto —el rubio miró al albino al ser pronunciado su nombre—, ¿qué es lo que sucedió en ese lugar llamado Konoha? ¿Porqué su propia aldea trata de matarlos?

La mirada del rubio se ensombreció. Estaba seguro que si cualquiera de sus amigos lo viese en ese estado, no lo reconocería.

—Es… una historia difícil —empezó—. Sakura-chan es demasiado buena como para aceptar las barbaridades que manda el consejo.

—¿Qué les mandó?

—Iban a matar a su hijo.

—¿El que está esperanzo ahora? —razonó Karin con sorpresa.

Naruto asintió con pesadez, habían pasado por tanto y a la vez por poco. Habían estado a un punto de rendirse cuando la Hokage recién les dio la única salida que tenían para vivir.

—¡Nee, cuéntanos todo lo que sucedió!

Naruto negó con la cabeza aún con la mirada ausente.

—No hay mucho que contar. Muy poco en realidad. Las cosas pasaron tan rápido que ni tiempo nos dio de asimilarlas, ahí en la aldea dejamos a personas importantes para nosotros que ahora tratan de hacer razonar al consejo. Nuestros amigos ya se deben de haber enterado de nuestra partida y ahora deben de estar preocupados…

Suigetsu, Karin e incluso Jūgo empezaron a poner atención. Definitivamente ese no era el rubio que Karin había conocido hacía unos años e inclusive hacia algunos meses… ese rubio con esa sonrisa y ese carisma, ¿es que acaso había desaparecido?

—Ino… —musitó—, Shino, Kiba, Shikamaru, Hinata-chan, los chicos; absolutamente todos trataron de ayudarnos y nadie lo logró. Sakura-chan también se enteró a último momento…


Corría desesperada, no había forma de preocuparse por el caer o no, después de todo de todas formas planeaban asesinarlo. No podría, no quería, no lo permitiría. ¡No a su hijo! Había aceptado ser la contenedora con el propósito de darle una vida mejor y con cariño; no para que se le arrebatara y matase antes de siquiera existir en el mundo real…

—¡Naruto!

Un grito desgarrador. El rubio volteó hacia su amiga, en realidad, todos los presentes o hicieron, vieron como la peli rosa corría sin importarle nada, cosa rara ya que ahora se cuidaba el no siquiera tropezar.

—Sakura-chan —el rubio la agarró de los hombros una vez que se había acercado a ellos, Hinata miraba todo con preocupación.

—¡Lo quieren matar Naruto! ¡Lo mataran no lo quieren! ¡El consejo quiere matar a mi hijo, no quiero Naruto, ayúdame por favor! —Rogaba en llanto— Naruto ayúdame.

Su voz salió débil al último momento, sus piernas cansadas temblaron amenazando con no aguantar su peso. Su equilibrio falló haciendo que se inclinara hacia un lado con ligereza. Naruto fortaleció su agarre evitando que la chica cayese al suelo, mientras todos estaban con los ojos más abiertos que lo normal.

—Sakura, ¿qué sucede? ¿Por qué dices esas cosas? —se adelantó Shikamaru a preguntar.

—Tsunade-Shishō me lo ha dicho. El consejo ya lo ha decidido, lo harán en dos días cuando los ninjas médicos que necesitan vuelvan de la misión, no sé qué hacer.

—Pero eso es imposible, se supone que lo querían para…

—Sakura-chan… —llamó Naruto con seriedad— ¿Se han enterado de "eso"?

Sakura asintió apretad los dientes. Ahora todo cobraba sentido, claro, el maldito y desgraciado consejo, esos endemoniados ancianos no querían un bebé que prácticamente estaba debilitado peligrosamente a su madre.

—Sa-Sakura-chan —susurró Hinata.

—Sakura, no es posible, ¿porqué querrían? —intervino Ino.

—Saben ya la irregularidad del Chakra de Sakura-chan —respondió Naruto sorprendiendo más a todos… Viejo —llamó al dueño de Ichiraku, el lugar donde todo inicialmente estaban reunidos para celebrar la exitosa misión del equipo de Kurenai. Hinata había salvado la misión por primera vez y era algo para celebrar. Lamentablemente, toda la felicidad se había ido al desagüe, algo que habían muy bien los del consejo—, ¿Cuánto es lo que debemos?

El hombre miró a la chica Haruno con preocupación y su hija tenía una mirada aterrada, ambos entendían lo que pasaba. El dueño negó con la cabeza decididamente.

—Vete, Naruto. Esto va de mi cuenta, tienes cosas más importantes que atender.

Naruto asintió y entonces todos se empezaron a retirar para acompañar a la peli rosa. Hinata con timidez se acercó al puesto y agachó la cabeza para ocultar su sonrojo.

—Muchas gracias, señor. Pero… yo pagaré esto si dese….

—No te preocupes, Hinata. Además, esto es por ti ¿no es cierto? Entonces ¿Para qué piensas siquiera en pagar tu misma? Ve con tu amiga, creo que te necesita también.

Hinata asintió corrió con los demás…


—¿Y? ¿Qué pasó después? —preguntó Suigetsu.

—Sakura-chan nos contó todo lo sucedido cuando nos habíamos formado en grupo. Entonces traté de razonar con los del consejo… pero fue inútil.


—¡¿No lo entiende? Esta en un error, señora. Sakura-chan ama a ese bebé ¿cómo puede tener tan poco corazón para arrebatarle eso? —gritó el rubio bajo la atenta mirada de Koharu y Homura quienes tenían el ceño fruncido. En una esquina se encontraban Shizune y Tsunade quienes tenían una mirada ansiosa.

—Tú eres el chico Kyuubi ¿verdad? —Formuló la anciana—, no estás en posición de reclamarnos algo. Tu titulo de héroe de Konoha está bien puesto en la aldea, no lo corrompas solo por una chica, al defenderla estás contrariando un bien a la aldea.

—¡Pero no es justo! ¡Ilusionaron a Sakura-chan con ese niño, no se lo pueden arrebatar como si se tratase de simple basura, dattebayo! —la vista del chicos se tornó nublosa al momento en que sus ojos se llenaron de lagrimas.

—¡Ese demonio la va a matar, Naruto! La está absorbiendo y no sobrevivirá. Su nivel de Chakra baja de forma tan alterante que hasta nosotros nos dimos cuenta —interrumpió Koharu.

—Es un niño común y corriente, como todos. Sakura-chan hará todo lo que quieran menos matarlo. Eso es algo que ella no aceptaría ni en un millón de años —advirtió.

Los ojos de Naruto reflejaban perfectamente la ira que tenía. Su rabia aumentaba mucho más acorde los ancianos insistían en deshacer su «Creación». El ceño fruncido del rubio hacía que su cara se transformara en la de una persona muy diferente al del carismático y alegre chico que todos conocían.

—Por favor —gruñó—, no le hagan esto.

—Naruto, pierdes el tiempo. La decisión está tomada…


Sus puños se apretaron y sus uñas se incrustaron en la palma de su mano. Estaba llorando, no quería hacer y lo había dejado de hacer por Sakura, pero era inevitable, esos momentos lo único que le provocaban era una furia interna que provocaba la sensación de querer matar a todos ellos.

La aldea no solo lo había lastimado a él, ahora lastimaba a una persona muy querida. Y eso… no iba a ser perdonado tan fácilmente.

La mano de su sensei se posó en su hombro.

—De acuerdo —suspiró guardando su libro color naranja—, deja de llorar. Ya hemos encontrado a Sasuke ¿No? Anímate, Naruto —sonrió.

Karin, Jūgo y Suigetsu solo se dedicaron a mirar el suelo como su fuese lo más interesante del mundo… Ni siquiera ellos habrían creído que una aldea fuese capaz de hacer eso con sus propios civiles. Era demasiado.

Ahora entendían al rubio y a la chica. Su única esperanza de sobrevivir y hacer vivir al pequeño que aun no nacían, era el que Sasuke los ayudara, la única razón que tenían para seguir ahí, en ese lugar, con ellos. Era la esperanza que ellos mismo se habían formado al creer en el pelinegro.

Por primera vez, el equipo Taka rogaba porque su jefe tuviese un poco de corazón para ayudarlos…

Porque la esperanza, es lo último que se pierde. Y el equipo siete estaba demostrándolo en todo el sentido de la palabra.


Un agradecimiento a todos, enserio:

•Ama. Amaya- chan / •Rosa .negra .c (Cami-chan)

•Monika-N / •edniiitahhh

•genesis / •Rumiko No Haru

•gErArD-fAmOuS / •Antotis

•perla / •akyraa

•chusquifrusquis / •Mitorolas

•wildsasuke-kun / •aRiElLa 95

•SaKu-14 / •GenesisSakuritax

Por haberme comentado, sus comentarios fueron hermosos ^.^ Desde la introduccion hasta ahora, y bienvenidos a los que leen por primera vez. ¡Espero que este capítulo les haya gustado! Y ya saben que pueden comentarlo y no hace falta estar registrado.

Muchisisisisimas gracias, nuevamente, por sus comentario.

Feliz Año nuevo cuando den las doce, estaré pensando en ustedes… tal vez xD (?)

Nah, no se crean, enserio. Los tengo siempre en mente *0* incluso cuando estudio…

Así que, ¡Hasta la próxima, chicos! Los quiero mucho. Pásenla súper y no se embriaguen tanto… ¬¬ Enserio, no se embriaguen por favor.

...

Cierra los ojos, piensa en todo lo que te hizo sonreír en el año que termina y olvídate de lo demás... Ojalá esas sonrisas se te multipliquen por 2012.

Deseo que la paz secuestre tu vida, el amor inunde tu alma y la felicidad refleje en tu cara, te deseo, de corazón todo lo bueno que te mereces. ¡Feliz Año Nuevo!