Capítulo 19 ~Cariño~
~Los ojos son para mirar, las manos para coger, la cabeza para pensar y el corazón para amar.~
—Papá —frunció el ceño.
Su cuerpo se volvió casi instantáneamente hacia quien le llamaba, sea quien fuese estaba equivocado y no se volteo por haber correspondido al llamado, sino para aclarar que él no era su padre. Hasta que lo vio; sentado en el pastizal con un pequeño pantalón azul oscuro y una camiseta de color negro con el símbolo Uchiha bordado perfectamente a la altura del hombro del traje.
Algo aturdido miró un poco más arriba encontrándose con un rostro redondeado infantilmente con algunos hoyuelos en su frente por estar frunciendo el ceño, disgustado por algo.
—¿Quién…?
—Otto-san —llamó alguien más a su espalda, una niña supuso por encontrar su largo cabello negro brillante y ojos del mismo color. Sonrió mostrando lo alta que era.
—¿Quién eres tú? —preguntó con una frialdad reconocible para todo aquel que hubiese convivido un corto tiempo con el Uchiha. La niña alzó una ceja mientras ponía las manos en su cadera.
—Me ofendes, papá —frunció el ceño—. ¿Te sientes bien? Te ves pálido.
—Yo no tengo hijos —espetó contrariando lo dicho por la pequeña pelinegra.
—Eso es raro, porque yo lo soy. ¿Recuerdas? ¿Akari Uchiha?
Quien decía llamarse Akari alzó una ceja. Su rostro no era como el de las otras niñas, era más… perfecto. Con su cabello largo hasta la cadera y con un traje de color azul y rojo, logró ver el gran signo Uchiha cuando se volteó algo bromista para irse.
—Por cierto, mamá me dice que es hora de dar de comer a Takeshi, así que lo llevas, no quiero hacerlo yo. Ya me ha vomitado muchas veces. Me voy, papá…
—¡Espera! —espetó iracundo, ¿de dónde mierda habían salido esos niños de pacotilla, alejando ser Uchiha y que traían con osadía el símbolo de su Clan?
Se olvidó por completo de ese bebé que inicialmente había divisado y que al parecer su hermana dijo que llamaban Takeshi para seguir a esa mocosa, cuando...
—¿Otöto?
Sintió como todo se volvió oscuro hasta que abrió los ojos lentamente, encontrándose con la cara de su hermano.
Frunció el entrecejo.
—Hasta que despiertas, no sueles quedarte dormido.
—Tuve —empezó algo adormecido— un sueño muy estúpido.
—Ha, si hablas de que te revolcaste con Sakura Haruno, lamento decepcionarte: No fue un sueño —cerró los ojos con un aire de saberlo todo y se irguió para señalar con el dedo toda la cama, incluyéndole.
Sasuke expandió los ojos tan rápidamente y se incorporó notando el calor del verano y… su torso desnudo. Comprobó con rapidez que no era lo único que estaba carente de vestimenta, miró a su hermano enloquecido.
—¡Fuera de aquí ahora! —señaló la puerta.
—No tienes por qué tener vergüenza, Otōto, es natural que sientas la necesidad de descubrir nuevos mundos y…
—El que irá a otro mundo serás tú si es que no te largas.
—Ya me he ido un vez y lo encuentro muy acogedor.
—¡Lárgate! —gritó por ultimo antes de escuchar la puerta cerrarse.
Se levantó de un salto creyendo una de otra de aquellas pesadillas que lo atemorizaban de madrugada, la diferencia era que Itachi aparecía no precisamente despertándole con el desayuno y mucho menos se trataban de despertar desnudo, sudoroso y algo complacido con una actividad que había hecho y que rogaba porque solo hubiese sido su imaginación.
Vio a su costado, la cama estaba vacía pero revuelta, otra afirmación a sus miedos.
No podía haber sido, no con ella. No con ella…
¡Joder!
¿Qué había pasado ayer? Se sentía estresado, iracundo por haber recordado a sus padres, por haberlos recordado así, como una familia junto con Itachi. Se odió tanto al pensar en volver a tener esa familia y aún peor el desearlo con Sakura.
Llegó a casa y lo primero que se le ocurrió fue… ¿tener sexo con Haruno? ¡Vaya mente Uchiha idiota! Eres una vergüenza.
Un asco de persona…
Aunque lo sabía en cierto modo.
Se levantó con avidez, corrió hacia el baño a mirarse al espejo, volteó un poco su cuerpo para descubrir decenas de arañazos. ¿Cómo demonios no lo sintió? Incluso parecía que le querían sacar pedazos de piel. Le ardía, ahora que lo notaba, mucho toda esa zona por lo que decidió que una ducha de agua helada sería lo mejor. Sin importarle que le faltara ropa entró y abrió la llave del agua.
Se sentía pésimo, como una persona luego de cometer un delito. Era la misma sensación de cuando abandonó la villa, aquel sentimiento de cuando llegó a la salida de la aldea y volteó para mirarla por última vez, no pensaba volver al menos en mucho tiempo.
Quién diría que el verdadero culpable de sus desgracias era de quien se alejaba.
—¡Naruto espera! —oyó el grito de Sakura, por el tono travieso dedujo que estarían jugando como casi siempre lo hacían, la chica gastaba más energías de las que tenía y eso parecía no importarle. Claro, como eran ellos quienes terminaban sin Chakra luego de pasárselo a ella.
Había dejado muchas cosas pendientes por estar ahí con ella, una por ejemplo era Madara; de aquel sujeto no había vuelto a saber ni medias, incluso parecía que la tierra se lo había tragado aunque creía que demasiada suerte no podía tocarle.
También la destrucción a Konoha, suponía que con lo sucedido con Sakura, Naruto y Kakashi, ellos estarían dispuestos a cooperar, pero aquel era un asunto sin fondo, ese trío era inesperado en su actuar. Unos completos incompetentes sin razonamiento.
Agarró el jabón, dispuesto a dejar de pensar en esas cosas y relajarse al menos por unos instantes, si es que podía…
—¡Tsunade-sama! —llegó una agitada Shizune a su despacho, la Senju levantó la mirada.
—Lo sé —advirtió rápidamente— Dos de nuestros Jōnin no han vuelto a la aldea.
—¿Usted cree…?
—Sí, es lo más probable —asintió—. Eso me preocupa. Si los retienen por mucho tiempo el consejo empezará el rastreo y darán con ellos. Lo más inquietante es la posibilidad de que Sakura y los demás no lo sepan aún. Ellos si sabrían que los Jōnin no son tan idiotas, esperaran el momento oportuno para escapar.
—Pero, Tsunade-sama, Uchiha Sasuke no es tan descuidado como Naruto.
—No, no lo es, ni tampoco imprudente cuando se lo propone, pero ese chico tiene un orgullo de roca, un ego que lastima y una altanería digna de no poder romper, lo cual en ocasiones lo nubla demasiado. Puede que lo sospeche, pero no creerá que lo puedan lograr. —la rubia mordió una de sus uñas— Ese muchacho, lo único que logrará es ponerlos en riesgo.
—Sai nos informó que hay un tal Itachi, pero es imposible que…
—No… ya sabíamos de Itachi, así que no sería novedad que estuviese vivo.
La Senju mordió una de sus uñas frunciendo el entrecejo. Era casi cómico la situación en la que estaban. Hacía unos pocos meses Sakura estaba con ellos discutiendo el tema de los ninjas renegados como si fuese el pecado más grande del mundo.
Ahora era ella quien se había transformado en una ninja renegada.
Amor…
Algo que a muchos los deja en la ruina.
—Pero…
—¡Shizune!
La pelinegra se sobresaltó poniéndose rígida en un instante.
—¡H-hai, Tsunade-sama!
—Llama al idiota de Konohamaru… tengo una pequeña tarea para ese mocoso.
—U-un Chūnin, pero…
—¡Nada de pero, ahora! —ordenó golpeando el escritorio con tanta fuerza que lo hundió.
—¡Hai!
Y luego de aquella respuesta, la joven muchacha se fue corriendo para cumplir su orden.
—¿Qué harás… Sakura?
—¡Y puja! —Ordenó el rubio con una seriedad increíble— Respira, respira ¡Y puja! —gritó nuevamente.
—Nē, Uzumaki —llamó con aburrimiento el albino quien se encontraba al lado de los demás integrantes del equipo Taka, Karin miraba con algo de pena al chico Kyūbi, era normal sentir aquel sentimiento, el pobre estaba haciendo el ridículo más grande mientras que Jūgo sonreía de medio lado.
Aquello era divertido de observar y como el chico de cabello naranja ya sabía controlar su ira, para él también era interesante verle en aquella pose tan… estúpida.
—¡¿Qué quieres?! Respira, respira ¡Y puja!
—¿Estás tratando de derribar el árbol con las piernas, o tratas de parirlo?
—¡Y pu…! ¿He? —El rubio se detuvo, agitado y sudoroso para mirar a sus espectadores, por primera vez, sintió una vergüenza inmensa— Ha, si eso —empezó a reírse tontamente— Hubieses visto a Sakura-chan unos meses antes de quedar embarazada, rompía las cosas sin siquiera tocarlas —escalofrío interno—. Aunque eso no quiere decir que no lo pudiese atravesar. ¡Incluso las rocas no podían detenerla!
—Sí, creo que nos hizo una excelente demostración cuando… —el chico pez lo pensó durante unos segundo— Ha, no. Creo que jamás la hemos visto en acción.
—Deberían haberla visto —sonrió. Luego si rostro tomó una expresión enfurruñada— ¡Yo no trato de parir nada!
—Pues parece —respondió la pelirroja.
—Si es así, encárgaselo a la rosadita que anda acumulando trabajo.
—Cierra la boca, pez.
—Bruja, hablando de ella, ¿dónde está? Estaban jugando en la mañana contigo mientras que Sasuke se rascaba la barriga.
Luego de un «Teme idiota» por parte del Uzumaki todos se encogieron de hombros. La chica había tenido un gran humor en esa mañana, pero claro, si con todos los gritos y gemidos que dieron la noche anterior como no, nadie pudo dormir, aunque no los culpaban.
Todos habían abandonado la casa cuando dieron cuenta que el Uchiha menor estaba dormido aún, no eran estúpidos, el azabache podría haberlo disfrutado como en el cielo pero eso no dejaba de lado el hecho de ponerse como una fiera cuando estuviese más centrado en lo que había pasado. Como Taka ya sabía que Suigetsu explotaría de la risa al ver a Sasuke tan cabreado, prefirieron salir.
El rubio y la chica de cabello rosado empezaron a jugar a "atrápame si puedes" aún estando en todo ese horripílate calor y luego ella se fue… y ellos también.
—¿No deberían vigilarla más? Se supone que Konoha está detrás de ustedes ¿o no?
Naruto se rascó la nuca.
—Itachi dijo que si sofocábamos a Sakura-chan con tanta sobreprotección los que necesitarían auxilio seríamos nosotros. Dice que es mejor darle su espacio y mientras tenga el suficiente Chakra estará perfecta. Puede defenderse muy bien hasta que nosotros lleguemos.
—¿Cómo se supone que la encontrarán? —Karin entrecerró los ojos mientras Jūgo prestaba más atención.
—Uno de los cuervos de Itachi la está acompañando.
—¡¿Qué?!
—¡Aga, aga, aga! —Gritó mientras los transeúntes la miraban extrañados— ¡¿Eso es lo único que te enseñó ese reverendo idiota?! ¡Shanarō, juro que si lo vuelves a pronunciar te jalaré los testículos, tengas por donde los tengas!
El pájaro, entendiendo a lo que se refería, guardó distancia sin emitir sonido alguno.
—Bien… Comida, quiero comida —sollozó.
El animal dio unos pasos sobre sus mismas huellas para luego alzar el vuelo, Sakura se cubrió la cara cuando sus alas pasaron cerca de ella.
—¡Estúpido animal! —maldijo por lo bajo. Entonces cuando estaba a punto de sentarse en algún lugar para descansar —vayan a saber cuánto le dolían los pies, aunque seguía preguntándose por qué— la mendiga ave apareció nuevamente.
Inclinó su cabeza un poco cuando esta bajó hasta su lado para tirarle un ratón muerto. La mujer se tornó su cara de un color verdoso pero aun así sonrió.
—No gracias —repuso con suavidad—, eso no me apetece ahora.
Fue increíble el ver cómo le había traído comida, aunque… no fuese exactamente una para ella. Se dispuso a avanzar a algún puesto antes que la gente terminara por amontonarse a observar el espectáculo que hacía, cuando de esa ave aparecieron decenas hasta formarse un un Itachi que parecía casi real.
—¿Cómo…?
—He, Sakura, regresa ya a la casa. No puedes estar merodeando por ahí, ya es de tarde y tienes que comer, no gastes energías que nosotros no somos tanques de Chakra —regañó el chico logrando un sonrojo en ella.
Vete al a mierda, le hubiese contestado, pero sabía que tenía razón por lo cual con un suspiro emprendió camino de regreso, no sin antes ver como el cuerpo aparecía cuando Itachi se desvaneció.
—¿Crees que Sasuke-kun estará ya despierto? Ya lo creo, no duerme tanto. ¡Shanarō! ¡Eres un cuervo, solo vuela lejos de mi antes de terminar como Jūgo-san!
Sus pies y su vientre entraron antes que todo su cuerpo, sonrió al notar aquello. No había rastro de Sasuke por lo cual se relajó un poco. De puntitas siguió hasta la cocina advirtiendo del esfuerzo que aquella posición la hacía sufrir. Frunció el ceño.
Llegó rápido por lo que avanzó más apaciguada a una nevera la cual abrió para encontrarse con alguna que otra comida. ¡Leche! Bendita leche. La cogió, revisó la fecha de caducidad y entonces la caja lo empezó a tomar. ¡Estaba helada! Gimió con gusto, en verdad prometía que nunca había disfrutado tanto de aquel líquido hasta ese momento. Le encontraba un sabor más exquisito.
—Procura dejar algo para después.
Escupió la leche queriendo llorar por breves instantes al ver el desperdicio de aquel líquido tan preciado en esos momentos para ella. Luego se le heló la sangre. Un escalofrío le corrió. Sasuke estaba frente a ella, tosió sintiendo que no estaba respirando y entonces logró aspirar aire.
—Tonta —masculló fastidiado por aquella reacción.
Avanzó a paso tranquilo hasta llegar a su lado, la tomó por la cintura y pegó sus labios a los de ella. Sakura, aún en shock por el comportamiento del azabache solo se dignó a corresponder. Debía admitirlo, sorprendida o no, estaba muy entusiasmada por ello. Sasuke le estaba besando, sin que ella diese el primer paso.
Sintió la falta de aire cuando él separó los labios de la chica. Ella, aún con los ojos cerrados, preguntó sin poder resistirse a la curiosidad:
—¿Por qué? —Susurró, sus labios estaban hinchados, podía sentir el aliento del Uchiha mareándola poco a poco…— Creí que estarías demasiado confundido como para aceptar lo que había pasado. Creí que estarías molesto conmigo.
—Estoy molesto —respondió sin alteración alguna. Su voz fue clara pero suave para no preocuparla más de lo que ya había estado—, pero no contigo.
Uchiha refrenó las ganas de cortarse la cabeza. Tenía ansias por golpear cualquier cosa, al menos lo tenía cada que se separaba de ella. Luego, a pesar de querer provocar cualquier tontería, siempre lograba retenerse.
Solo por ella...
Eso era lo que lo enfadaba. Sakura poco a poco estaba provocando reacciones en su actuar de las cuales ahora estaba notando, no entendía el porqué. Por ende, tampoco sabía cómo detenerlo. Mandarla al diablo no serviría. Solo Naruto o quienes le conocían sabían las veces que ya lo había hecho, cada una sin resultado positivo para su lado.
—¿Entonces sí me das una oportunidad? —sonrió.
—No me queda opción —frunció el ceño—, no soy tan estúpido. Si te digo que no seguirás dando traspiés con traspiés jodiendo a cada minuto. No creas que no haya notado lo que intentas hacer.
Sakura lo miró durante unos segundos antes que el Uchiha agregara:
—Lo que más me enfurece es que lo has logrado. Cada cosa que has intentado ha dado resultado.
—No todo.
—Debes estar feliz —dijo con desdén.
—No cuando me hablas de esa manera.
Sus ojos jade se mostraron brillosos por unos instantes antes de sentir nuevamente los labios del Uchiha besarla. Se corrió un poco por su mejilla logrando distinguir algunas lágrimas y luego a su cuello.
—Sakura, te dejé comida en la… —escuchó antes que el sonido de varias cosas cayéndose llegara. Escuchó a Sasuke gruñir por lo bajo algo inentendible.
Sonrojada, miró por encima del hombro del pelinegro paran otra a Itachi con una cara escéptica. Sonrió tratando de volverlo al a realidad, mas no lo logró.
—Itachi…
—Yo me encargo —avisó el moreno.
—¡No es necesario! —Interrumpió distinguiendo el acento de querer matar a alguien— Te amo —le besó sonrojándose aún más, sintiendo como ahora Sasuke se reprimía, antes de ir donde Itachi.
Empujándolo logró sacarlo de la habitación y llevarlo a otro lugar. Con suerte, donde no hubiese nadie.
.
.
.
Continuará...
.
—Saliendo de una torre de costales de harina— ¡Hola!
Cuando miles de disparos salen en su dirección. Bombas explotan y una turba furiosa la espera en la entrada de Fanfiction net.
T.T Jo~ cuanto lo siento. Soy una perra maldita, pero así me quieren. Solo tengo que decirles que lo lamento mucho y espero que el capítulo les guste. Pronto empezará la acción, en más o menos cuatro o tres capítulos los cuales procuraré hacerlo pronto. Por el momento les invito a leer mis nuevos proyectos como hobbie que he publicado: Las aventuras de Suigetsu Hozuki, que relata las aventuras de este personaje para conquistar a su gran remolacha andante, Karin.
Y también Zero Kara Hajimero, que trata de Sakura, quien ahora a sido enviada al mundo alterno. Tienen que leerla para comprenderla xD.
Prometo no tardar demasiado, es lo único que puedo asegurar. Espero que les guste, si merece un review, me lo dejan ¿sí? ¿Por fis?
Sin más, y con suelo ya que son las dos de la mañana, me voy a dormir .w.
¡Ja nee!
