Gracias a Caroone y a mila0628, este capítulo es para ustedes! Caroone, muchas gracias por tus sugerencias! Espero que sea de su agrado.

Los personajes no me pertenecen, solo la historia es mía.

Capitulo 11

Por fin

El se sentó junto a mí, vi que estaba buscando las palabras adecuadas para empezar a hablar.

No entendía que era lo que quería, meses atrás esto habría sido imposible, tan solo un sueño o más bien una pesadilla. Pero ahora ya nada va como uno lo pensaría.

-Yo te estaba buscando, simplemente necesitaba hablar contigo, pero no lo pensé y ahora que te encontré no sé qué decir la verdad- me contesto, me sorprendió la cara de pena que mostraba, era obvio que ahora no sabía que decir o como actuar, pero no era el único, yo tampoco sabía que decir o hacer. Nos quedamos unos minutos los dos en silencio, sin saber que decir.

-Lo siento- me dice en un susurro, apenas y pude escucharlo, lo mire sin entender que sentía, vi que miraba hacia abajo y el flequillo le tapaba los ojos, tenía sus manos cerradas fuertemente, era obvio que se estaba esforzando. Y entonces me mira a los ojos y lo repite.

-Lo siento- y ahí la realidad me callo de golpe, al ver esos ojos ahora que me miraban con dolor y amargura. el me estaba pidiendo perdón por todo lo que pasamos, por todas las humillaciones que sufrí por él, por todo el daño que me había causado, pero yo hace tiempo había comprendido que el solo hacia lo que le habían enseñado a hacer, y que yo no ganaba nada odiándolo, solo amargura en mi corazón.

-Te perdono- le digo mirándolo a los ojos, y con una suave sonrisa en los labios, porque era verdad, ya hace tiempo que le había perdonado todo el sufrimiento que me causo.

El me miro muy sorprendido, como si no creyera lo que estaba escuchando, cuando vio que mi sonrisa se incrementaba, me miro con alegria en los ojos, como si con esas dos simples palabas lo hubiera hecho feliz. Y eso, hizo que sintiera un calor tibio en mi pecho, que empezaba a extenderse, y que no estaba dispuesta a parar. Pero después se puso serio de repente.

-no lo merezco, no merezco tu perdón- me dice con clara amargura en la voz.

-Yo creo en las segundas oportunidades, todos tienen derecho a equivocarse, somos humanos después de todo, está en nuestra naturaleza, así que no soy nadie para juzgarte, solamente me alegro por vos, que recapacitaras y quieras volver a empezar- le digo con una sonrisa sincera.

-Gracias- me dice mirándome a los ojos, me sonroje un poco por la fuerza de su mirada. Por lo que termine desviando mi mirada, y me di cuenta que el sol se estaba poniendo, eso mas el lago era una imagen hermosa. De un momento a otro estábamos los dos apoyados sobre aquel árbol que fue testigo de un antes y un después, viendo el atardecer en silencio, pero ese silencio que solo se puede dar entre dos personas que se sienten comprendida por el otro, ese silencio que dice mas mil palabras, que no dice nada pero dice todo a la vez.

Después de tanto ratos callados, siento como Malfoy se levanta, se sacude la ropa y me extiende la mano para ayudarme a pararme.

-Sera mejor que regresemos, esta refrescando y ya pronto será la hora de la cena y seguro que tus amigos se preguntaran donde estas- me dice.

-Tenes razón, será mejor que regresemos- le digo mientras acepto su ayuda. Cuando mi mano tomo su mano, y sentí la calidez que desprendía, y la seguridad con la que agarro la mia, sentí como un escalofrió recorría todo mi cuerpo y cuando estuve a su altura, tan cerca de su cuerpo, me acorde del día en que bailamos, cuerpo con cuerpo, corazón con corazón. Y cuando lo miro a los ojos, se que él está pensando lo mismo ya que me mira igual que aquella vez, era como algo magnético, no quería dejar de ver sus ojos. Gris metálico contra café. Ninguno de los dos quería apartar la mirada del otro.

Entonces ocurre, lo que los dos habían deseado tanto en su momento. La agarra suave de la cintura y sin dejar de verla a los ojos se empieza a acercar a la cara de Hermione, y al ver que ella no se alejaba y había cerrado los ojos hizo lo que tanto había deseado, la empezó a besar, al principio, no fue más que una caricia, labio contra labio, como un saludo muy suave, apenas un hola, como si tuvieran toda la vida para besarse y conocerse, como si el tiempo no existiera. Y ellos lo sintieron así, el beso duro solo unos segundos, pero para ellos dos, fueron los segundos más largos de su vida.

Cuando lo sentí alejarse abrí los ojos, sabía que debía tener las mejillas coloradísimas, ya que sentí un calor impresionante que se instalo en esa zona, y más me sonroje cuando lo veo a los ojos, si había creído que antes me había mirado profundamente, estaba completamente equivocada, no tenía ni idea de la profundidad con la que era capaz de mirar, solo esperaba que no mirara a nadie más de esa forma, quería que solo a mi me viera de esa forma.

-¿Creo que era algo que los dos queríamos hacia tiempo, no?- me dice, tuvo que levantándome el rostro suavemente con su mano, porque no había podido evitar bajar mi rostro a causa de la intensidad de su mirada y la vergüenza que me embargaba, al volver a ver su mirada, no pude volver a apartarla y tampoco me atrevía a negarle lo que pregunto, ya que era verdad.

Continuara…

Los comentarios son una alegría que seagradece!

Gracias por leer.

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