Perdón por tanto tiempo sin actualizar!

Me di cuenta gracias a un comentario en que algunos capítulos tienen faltas ortográficas. Mis disculpas por eso. De verdad, lo siento mucho. Si alguien sabe y fuera tan amable de decirme como puedo editar los capítulos para arreglarlos, se los agradecería muchísimo.

Bueno, ahora a lo principal.

Los personajes no me pertenecen, solo la historia es mía.

Capitulo 12

-¿Y ahora qué?- pregunta el.

-Nose, todo esto es muy complicado, pero no me arrepiento de nada, tan solo dejemos nos llevar por lo que surja, ¿te parece?- lo siguiente que ocurrió no me lo esperaba, no esperaba que me abrazara tan abruptamente, como si no quisiera soltarme, no supe que hacer por lo que tan solo atine a abrazarlo.

-Mientras no te alejes de mí, lo que tú quieras- me susurra al oído. Cuando me di cuenta, me acorde de respirar, ya que estaba aguantando la respiración.

-no lo hare- le susurro, fue inconsciente, ni lo pensé. Sentía mi corazón latir a mil por hora, era la primera vez que me sentía así, ¿que me estás haciendo Draco? Lo que me estás haciendo sentir, lo que me produce tu cercanía, me está asustando.- será mejor que vayamos a clases.

-Muy bien, vamos- me deja de abrazar y me ofrece la mano, ya había perdido la cuenta de las veces que Draco me sorprendía, nunca pensé que pudiera comportarse de esa forma tan dulce, aunque si lo pienso detenidamente, el no es nada de lo que en realidad pensaba, y eso me gustaba a la par de que me asustaba, no era el cretino que pensé por tanto tiempo, pero a la vez no sabía cómo tratarlo, antes cuando me insultaba, sabia hacerle frente, sabia a lo que me enfrentaba, pero ahora, la persona que está caminando a mi lado, sosteniendo mi mano con firmeza pero sin llegar a lastimarme, era una persona completamente desconocida para mi, y que ahora por el este empezando a sentir cosas que nunca había sentido, ni siquiera por ron, y eso que siempre pensé que estaba enamorada de él, me da miedo, mucho.

Al otro día…

-¿Vas a dejar de ignorarme y escaparte de mí, o pensas seguir así todo el año?- me pregunta fríamente. No sentí cuando llego, estaba en una parte de la biblioteca que casi nadie iba, como me habrá encontrado.

-No sé de qué me hablas, yo no estaba escapando de ti- le dije que sin mirarlo a los ojos, era obvio que hice eso todo el día. Pero no es algo que pudiera evitar, me entra pánico cada vez que lo veo y prácticamente huyo, fue muy ingenuo de mi parta esperar que él no se diera cuenta, más todavía si ayer estaba todo más que bien

-Eres tan cobarde, te jactas de ser de Gryffindor de ser tan valiente, pero ahora te comportas como una cobarde-

-No soy cobarde- roja de ira

-Dime, quien fue, ¿san Potter o la comadreja? Seguro alguno de los dos te dijo algo que te hizo olvidar todo lo que paso ayer ¿verdad?

-Eso no es verdad- prácticamente se lo grite, no sabía qué hacer en esta situación.

-Ya veo, entonces esta fue tu venganza ¿no?, desde el principio viste la oportunidad de cobrarte todas juntas ¿no?-le dice con furia. Ella sorprendida lo mira, y siente un escalofrió recorrerle todo el cuerpo, al ver sus ojos, ojos que solo mostraban frialdad, nada que ver con los dulces que mostraban ayer. Lo había lastimado y lo sabía.

-no, te equivocas, lo que te dije ayer es verdad, no siento ningún rencor hacia ti, pero…- no podía continuar, sentía como se me formaba un nudo en la garganta.

¿Pero qué?- sentía como las lagrimas querían salir, por lo que evitaba mirarlo- Maldición! Mírame a la cara cuando te hablo!- bruscamente me levanta la cara para que lo mirara, ya no podía aguantar las lagrimas, por lo que cerré los ojos mientras sentía como se iba humedeciendo mis mejillas- mírame- me susurro. Y eso hice- dime, mirándome a los ojos que esta no es tu venganza- me exige, pero sus ojos ya no eran tan fríos como antes, sino que eran penetrantes, analíticos, quería saber la verdad.

No lo es- le susurro.

¿Entonces qué sucede? dímelo… por favor- me pregunta pero ahora con la cara reflejando dolor y confusión, nunca pensé que verlo así pudiera hacerme sentir tan herida, yo era responsable de su sufrimiento. Ya no podía mentirle, no me quedaba de otra que ser sincera con el si quería volver a verlo bien y no así.

CONTINUARA…

Me salió cortito. Pero no quería que se me fuera la idea de la cabeza u.u

Los comentarios son una alegría que seagradece!

Gracias por leer!

Un beso enorme.