holi! aquí ta la conti :D gracias por sus comentarios
sorry si me demoro mucho, pero estoy siguiendo cuatro historias a la ves xDD se me ocurrían cosas
y no pude evitar publicarlas ajajajaj xDD estoy bastante entusiasmada con una pero bueno xD que se le va a hacer
Suspiró con pesadez, el día había resultado increíblemente agotador. Cada día en el Hospital era así, quizás por ser un recinto de salud público que el trabajo no cesaba… de todas formas le gustaba. Tenía planes a futuro de seguir trabajando en él. Podía ser demasiado frívolo, pero no le importaba ganar menos que sus colegas por emprender en un Hospital, tenía la fortuna de su familia si quería darse los lujos de siempre ¿Qué importaba? Ah sí… algo importaba, que había una zorra rondando su herencia.
Entró a su auto y encendió el motor, condujo hasta su departamento que se ubicaba en el centro de la ciudad, un edificio elegante y seguro. Aparcó en su estacionamiento privado dentro del inmueble y se dirigió al ascensor.
No podía evitar pensar en Nina, que ahora resultaba que se llamaba Bulma, giró la cabeza en negación, ¿cómo no pensó en eso?, le costaba creer lo falsa que podía ser… se sentía un poco ofuscado, no era justo que una mujer tan hermosa y atractiva resultara ser una zorra oportunista y mentirosa. Parecía casi una broma o un castigo… ¿Por qué un castigo? Aah si… porque le gustaba. Le gustaba su compañera de clases. Le atraía. Y ahora eso debía morir. Cualquier deseo que pudo haber sentido por ella debía extinguirse.
Primero que nada, porque era una mentirosa, odiaba las mentiras… era falsa, fingía ser alguien quién no era realmente, segundo, era una zorra… una oportunista mentirosa e interesada… y tercero (debía repetirse constantemente que era lo más importante) su padre estaba con ella.
¡Tanta mala suerte! Pero… su padre conocía a Nina, no a Bulma. A él le gustaba Bulma, su compañera de clases… a Nina la encontró endemoniadamente sexy, pero a la vez no la toleró por darse cuenta de sus intenciones… pero ¡eran la misma persona! ¿Cuántas veces debía repetírselo? ¡Bulma era la falsa mentirosa y zorra al igual que Nina!
¿Qué sería de su padre al enterarse de la verdad?... quería pensar que no sería un problema, de todas formas no la conocía desde hace mucho tiempo, solo eran cuatro meses y en cuatro meses era imposible enamorarse hasta la perdición. En el futuro se lo agradecería… y ella, bueno ella tendría que salir de la vida de su padre.
Y… quedaría disponible. Quizás él podía ayudarla en sus problemas económicos, y podrían mantener una relación... ¡NO! ¿En qué estaba pensando? ¡Él estaba haciendo eso para liberar a su padre de esa farsante! No para quitársela y quedarse con ella… se sentía como el ser más repudiable del mundo… esa mujer no merecía nada de ellos. Solo su repulsión.
Entró a su departamento y se bañó rápidamente. Estaba ansioso, terminaría de vestirse e iría a la mansión de su familia, donde vivía su padre.
No podía esperar más, debía decirle a su viejo y liberarlo de esa mujer… de esa hermosa y atractiva mujer…
Si él fuera su padre… si él fuera su padre ¿querría que le dijeran algo así? ¿Preferiría hacer la vista gorda y disfrutar de la belleza de mujer que tenía?... no. Ella era una mentirosa, no podría mantener a una mujer mentirosa ¿o sí? ¡No! Esa mujer sabía lo que hacía, usaba sus encantos femeninos para volver loco a los hombres, y lo estaba consiguiendo… era bastante buena en lo que hacía, debía reconocerlo… al punto que en solo cuatro meses consiguió que su viejo quisiera casarse con ella hablaba bastante bien de su poder de convencimiento… y además… a él también lo estaba inquietando, aunque no lo asumiera.
No dejaba de pensar en cuando la tuvo apresada encima del mueble, su respiración cerca, su aroma embriagando sus sentidos. Su delicado cuerpo respirando agitado… ella también lo quería, se le notaba. ¡Maldición! Todo estaba mal… ¿Por qué debió conocerla así? Si hubiera sido otra situación… otro contexto, si hubiera dejado su orgullo de lado y se le hubiera acercado como quería, haberla conocido antes, nada de esto estaría pasando… sería él quién gozara de ella, no su padre… un momento ¡su padre! ¿Cómo podía ser tan egoísta? Pensando en que había perdido la oportunidad de estar con ella en vez de pensar en cómo estaría su padre con toda la situación… pero no podía evitarlo. Todo había empezado con querer arruinar el matrimonio de su padre con Nina, y ahora todo finalizaba con sus dudas frente a desenmascarar a Bulma en frente de su viejo. Si hacía eso ¿ella querría salir con él después?... definitivamente era un egoísta y arrogante… ¿era en lo único que podía pensar? ¿En él mismo? ¡En él y una noche de sexo apasionado con su compañera de clases! Era un hombre miserable… miserable y arrogante.
Se puso unos vaqueros desgastados de color azul, una ramera de manga larga de color negro, tomó su chaqueta negra y sus llaves y salió nuevamente de su hogar.
No tenía claro cómo empezar a decirle a su padre la mentira de Nina… ¿Cómo decirle que la mujer que él creía que amaba era una farsante? ¿Qué no existía?... temía por los sentimientos de su viejo… ¡qué dilema! Decir o no decir la farsa de esa mujer… lo mejor era decidirlo en el momento, lo persuadiría de dejar a la perra, abrirle los ojos, y si eso no funcionaba… tendría que decir la verdad.
Solo esperaba que su padre entendiera, para no recurrir a desenmascarar a la mujer. Si lo hacía, temía por los sentimientos de su progenitor. No quería hacerlo sufrir… pero él no sería quién lo hiciera sufrir… no ¡era la perra de Nina/Bulma! Maldita mujer que se apareció en el camino de la familia Ouji.
Se fue todo el camino pensando en la forma en que trataría de convencer a su viejo, cuando llegó a la mansión familiar, presionó el timbre y esperó a que le respondieran, después de unos minutos escuchó una voz familiar atendiéndolo. El portón eléctrico se abrió a los segundos.
La casona seguía igual que siempre… el amplio y frondoso jardín demostraba su cuidado incluso con el paisaje a oscuras, iluminado solamente por las lámparas que se ubicaban en las murallas externas del recinto. A su padre y a él no les interesaba la botánica, si fuera por ellos no perderían tiempo ni dinero en el patio, pero Tarble había insistido en que lo cuidaran… ya que era un tesoro invaluable para su fallecida madre. Era ella quién se encargaba de preservar las plantas y las flores del lugar, el hermano menor exigió que siguieran cuidándolo en honor a su madre, y a ante ello, ninguno de los Vegetas pudo negarse.
Aparcó su automóvil en el estacionamiento delantero, como no estaría mucho tiempo en la residencia no era necesario tomarse mayor molestia.
Aún conservaba la llave de la mansión, su padre le había insistido que algún día él volvería a vivir en aquél lugar, "estás muy equivocado viejo…" se decía así mismo cada vez que lo recordaba, jamás volvería a su antigua casa, le traía demasiados recuerdos que prefería mantener en el olvido… para los tres Ouji, la muerte de su madre les había afectado demasiado, toda la casa tenía impregnada la presencia de ella. Y por muy irónico que les resultara, ninguno quería remodelar la casa. Para los menores, había sido el empujón que tuvieron para salir de su hogar, Vegeta fue quién se independizó primero, había comprado su departamento en el centro de la ciudad y se largó sin pensarlo dos veces, no hizo caso a las peticiones de su padre… y ahora que lo pensaba, habían sido demasiado egoístas con el viejo. Él al menos… se había largado de su casa dejándolo solo con los recuerdos de su madre, y cuando se fue el menor, había quedado en completa soledad en esa enorme mansión repleta de memorias y con un puñado de empleados. Y aun así le molestaba la idea de que se volviera a casar, se defendía con la idea de que no le gustaba que saliera con jóvenes, desconfiaba del tipo de mujeres con las que su padre se involucraba, en ese sentido estaba pendiente de que no usarán al viejo, y ahora… una recién aparecida echaría a perder todos sus esfuerzos. No lo permitiría… no dejaría que se casara con ella por nada en el mundo.
Ingresó la llave en la cerradura de la majestuosa puerta y entró mirando a su alrededor, como si nunca hubiera estado allí antes.
Las alfombras seguían en buen estado, los muebles y las pinturas instalados en el mismo lugar de siempre…
-joven Vegeta-saludó una de las nuevas empleadas, una chica alta y de buen cuerpo, en una de sus visitas había compartido un revolcón con aquella mujer-que gusto verlo por aquí-dijo coquetamente, el futuro doctor le sonrió sensualmente (aunque fue involuntario) y subió las escaleras, miró la hora en su teléfono móvil, las 8pm, a esa hora seguía en su despacho.
Se adentró en el pasillo y caminó hasta el fondo, se detuvo en la última habitación y golpeó dos veces, escuchó un "adelante", respiró profundamente y entró dejando todas las dudas y temores fuera de esas cuatro paredes.
Miró el interior con nostalgia, el escritorio de raulí rojo seguía en el mismo lugar, de espaldas al enorme ventanal con cortinas de color damasco, las murallas blanco perla, el par estantes llenos de libros, la alfombra felpuda burdeo resaltaba en el suelo de madera.
Su padre estaba sentado en la silla giratoria detrás del escritorio con la laptop encendida, despegó la mirada de la pantalla del computador y alzó la cabeza hasta la entrada de la habitación, abrió los ojos con sorpresa al ver a su primogénito.
-¡hijo!-saludó emocionado, su retoño no iba seguido a la casa, por lo general era él quién lo visitaba en su departamento o se juntaban a comer-que sorpresa
-hola viejo-saludó con su postura de siempre, se sentó en la silla en frente a él.
-milagro que vienes a visitar a tu padre-miraba a su hijo con emoción, Vegeta frunció el entrecejo incomodo… a veces le costaba ponerse en el lugar de su padre, quizás nunca lo entendería hasta que él mismo fuera padre.
-hmp-gruñó-¿en qué estás?
-revisaba las acciones del hotel-musitó mirando la pantalla del portátil-¿te quedas a cenar?
-seguro porque no…-no miraba un punto fijo, sentía una presión en el estómago, estaba nervioso.
-¡eso es genial!-dijo animado
-seguro…-musitó despacio, no notó la mirada de preocupación de su progenitor
-¿sucede algo Vegeta?-alzó la mirada hasta el adulto y se quedó pensativo-¿hay algo que tengas que decirme?-el menor tragó saliva
-uhm… sí-su padre sonrió al ver la actitud de su hijo, le recordó cuando el niño hacía alguna travesura, o cuando muy a regañadientes le pedía algún consejo, a pesar de los años, nunca dejaría de ser su hijo, le costaba verlo como un adulto independiente.
-vamos… dilo con confianza-sonrió paternal
-hmp siempre tengo confianza-dijo seguro, le molestaba que su padre lo siguiera tratando como un niño. Siempre creyó que sería su madre quién no asumiría que ya estaba grande, pero cuando aún estaba viva, seguía siendo su padre quién no reconocía que sus hijos ya eran adultos y debían hacer su vida.
-como digas-rió bajo-la próxima semana viene Tarble-dijo ilusionado
-¿sí? No me dijo nada el mocoso-frunció el entrecejo extrañado mirando los papeles que su padre tenía esparramado en el mueble, vio las manos del hombre recogiendo todo y guardándolo en el cajón con llave, le pareció curiosa la actitud pero lo dejó pasar.
-hoy lo decidió… creo que adelantaron las vacaciones-sonrió nervioso, Vegeta estudió las facciones de su viejo un momento, parecía como si ocultara algo en esos papeles, el hombre no era bueno para mentir.
-ya veo… Padre… quiero hablar sobre lo de anoche-habló fingiendo indiferencia, el hombre se acomodó en la espalda de la silla, lo vio tocándose el bigote con los dedos.
-dime-musitó mirándolo fijamente a los ojos
-¿de verdad pretendes casarte con esa…tipa?-preguntó alzando una ceja
-eso dije-respondió al instante, el menor frunció las cejas
-viejo… la conoces hace cuatro meses-habló con tono de voz reprochadora-¿cómo puedes decidir algo así?
-si eso es lo que te molesta… puedo esperar para casarme-se encogió de hombros, Vegeta negó con la cabeza y se acercó más al mueble
-¡no te cases con ella! es una zorra-abrió los ojos intentando haciéndose entender-solo quiere tu dinero viejo
-ella no es una zorra-dijo tranquilo, el menor soltó un bufido burlesco-trabajaba como dama de compañía… solo eso
-¿trabajaba?-alzó una ceja
-si… renunció hoy-Vegeta hijo frunció el entrecejo
-está confiada en que la mantendrás-dijo burlesco
-lo haré…
-¿estás loco? ¿cómo puedes querer casarte y mantener a una zorra? ¡Se la han tirado muchos viejos como tú!-vio a su padre fruncir las cejas molesto
-ya te dije que no es una zorra-alzó un poco la voz-era una dama de compañía
-¿y a qué acompañan? ¡A tirar!-se exaltó
-no hijo… estás mal-negó con la cabeza-de todos modos eso a mí no me importa
-¿cómo no te importa que tu mujer ande de puta?-dijo extrañado
-ya te dije que no es una puta…-rodó los ojos con molestia
-padre… quiere tu dinero-sentenció con pesadez
-Vegeta, si lo que te importa es tu patrimonio-hizo una pausa-no usaré nada de tu hermano o tuyo-el menor lo miró extrañado sin comprender-dividí el patrimonio de la familia, sus partes no las tocaré
-pero viejo ¿te das cuenta? Asumes que la tipa esa está contigo por tu dinero, por algo tomaste esa medida-habló enojado
-es asunto mío Vegeta-se encogió de hombros-es mi dinero y si te molesta tanto no me casaré
-pero mantendrás igual a la zorra-dijo con desprecio
-¡basta! No es una zorra-habló molesto, Vegeta lo miró sorprendido, su padre no solía enojarse-es la última vez que hablas así de Nina-el menor apretó los puños con molestia y se puso de pie fastidiado
-¡está engañándote!-su padre lo miró confundido-¡se disfraza!
-¿de qué hablas hijo?-preguntó sonriendo ladinamente
-no es rubia, usa una peluca y sus ojos tampoco son verdes ¡es una farsa! Esa perra te engaña-observó a su padre pero no vio ninguna reacción, se asustó… ¿estaba en shock? En su interior rogaba que abriera la boca, que dijera algo, esa actitud tranquila solo lo inquietaba
-sigue siendo la mujer que quiero-el menor rodó los ojos molesto
-¿Qué no entiendes? ¡No es como la conoces!-alzó la voz-no es la despampanante mujer que llevaste a cenar
-hijo…-
-¡no padre! Debes entender que esa mujer es una farsante ¡ni siquiera se llama Nina! Su nombre es Bulma ¿sabías que es una compañera de Universidad?-preguntó con superioridad, el mayor suspiró resignado. El pecho de Vegeta se comprimió, sintió lástima por su padre, no quería decirle de esa forma… volvió a sentarse
-¿y sabes que me dijo Roshi?-una voz femenina se escuchó a la vez que la puerta de la habitación se abría, ambos hombres miraron en dirección de la entrada, el menor abrió los ojos impactado no pudo evitar que se le cayera la quijada al verla, ahí estaba ella… Bulma.
La mujer vestía un vestido azul ceñido al cuerpo, usaba pantys negras y tacones altos, su pelo turquesa caía en cascada, y en sus manos llevaba una bandeja con dos juegos de tazas. Bulma vio la escena incomoda, se quedó de pie en la entrada y miró a ambos hombres. Sonrió y caminó hacia ellos.
-hola Vegeta-dijo confiada, el nombrado la observó consternado… todo lo que acababa de decirle a su padre estaba ahí de pie, con ellos-siento interrumpir… no sabía que estabas aquí-sonrió cálidamente
-no te preocupes-habló el mayor-Vegeta se quedará a cenar-sonrió mirando a su hijo, el menor estaba perdido en sus pensamientos.
-¿quieres un café?-le preguntó al hijo-íbamos a beber café, no sabía que estabas aquí-dijo cortésmente. Vegeta la observó fijamente, no tenía esa actitud soberbia de la mañana, ¿pensaba que mostrándose agradable él dejaría pasar la situación?
-¿siempre lo supiste?-preguntó el menor mirando fijamente a la mujer, su padre lo observó serio
-si-respondió al instante
-y ¿Por qué la presentaste como Nina?-no despegaba la mirada de la mujer mientras hablaba con su progenitor
-me gusta el nombre de Nina…-musitó sonando poco convencido, miró a su hijo cuando por fin giró a verlo a la cara, notaba la confusión en el rostro del menor, se quedaron en silencio un par de minutos, ambos Ouji se miraban a los ojos, la mujer observaba la escena en silencio, sin ninguna expresión en su rostro. El silencio fue interrumpido por una llamada telefónica.
Era el celular del mayor, lo vieron buscar el móvil nerviosamente, pasaron unos cinco minutos y el hombre no encontró el teléfono, este dejó de sonar y al siguiente minuto volvió a hacer ruido, el padre removió las carpetas del escritorio, abrió un cajón y encontró el molesto celular, lo tomó y miró la pantalla, musitó un "disculpen" y se levantó del escritorio, caminó a la salida mientras contestaba la llamada.
Bulma tragó saliva y tomó una taza de la bandeja, agregó azúcar y revolvió en silencio, miró al joven y sonrió burlesca, este miraba la silla vacía de su padre.
-¿te traigo un café?-Vegeta giró para ver a la chica, ahí estaba esa actitud burlona y soberbia de antes, se sintió humillado… creyó que podría "salvar" a su padre de las garras de esa mujer. Se levantó abruptamente de su lugar, sin despegar la mirada del rostro de la peliturquesa.
-¿corriste y le contaste a mi padre antes que yo lo hiciera?-preguntó con un tono de voz ronco, la muchacha dio un sorbo al líquido y depositó la taza en la bandeja.
-¿tú que crees?-preguntó inocente, el Ouji frunció las cejas molesto se acercó al cuerpo de la mujer y la miró fríamente.
-no te casarás con mi padre perra-la sonrisa de la chica no se borraba de su rostro, la vio desviar la mirada hacia el suelo sin dejar de sonreír-no creas que porque él sabe que eres una farsante, dejaré de hacerte la vida imposible
-¿Por qué no dejas a tu padre ser feliz?-preguntó volviendo a verlo-¿estás celoso?-sonrió maliciosamente, Vegeta abrió la boca un segundo y la cerró al siguiente intentando ocultar su impresión-oh… no debes estarlo-se acercó cortando la distancia entre ellos tal como lo hicieron en la mañana-pueden compartirme-sintió excitarse con ese pensamiento, por un segundo lo imaginó y le gustó, la idea de poder acostarse con aquella mujer le agradó por completo, pensar en que la tendría disponible se le hizo agua la boca, pero ese pensamiento pasó por su mente solo por un segundo.
-eres una zorra-no supo que más decirle, la mujer se alejó del cuerpo del joven, y él se arrepintió al instante, ¿cómo podía desearla y aborrecerla a la vez? ¡Esa chica lo tenía aturdido! Jamás creyó que se encontraría en esa situación, intentando separar a su padre de una mujer que según él le haría daño, y a la vez deseándola, pensando incluso en estar en el lugar de su progenitor. Esa mujer había llegado como un huracán, arrasando con todo en la familia Ouji.
-creo que ya lo dejaste claro-la vio sonreír, pero no fue una sonrisa burlesca o arrogante, fue una sonrisa fingida…
-mi padre no se casará contigo-musitó con desprecio, vio a la chica mirarlo sin expresión alguna, ¿así que ella no sabía? Sonrió victorioso-puedes buscar a otro viejo para aprovecharte
-¿y un joven?-preguntó seductoramente, tragó saliva involuntariamente, frunció su entrecejo indignado y se dio la vuelta para salir de la habitación-¿no te quedarías a cenar?
-vete al demonio
Miró al hombre salir con absoluta prepotencia, borró la sonrisa de su rostro y suspiró cansada, se sentó en el mismo lugar del joven, pero lo hizo de lado, depositó sus piernas en el soporte del brazo izquierdo y apoyó su espalda en el soporte derecho, tomó la taza y bebió sin ganas.
-Vegeta se fue-dijo el hombre ingresando al despacho, Bulma no dijo nada, el hombre se sentó en su silla y miró a la chica-al menos se salió con la suya… no nos casaremos
-quiere más que eso-musitó sin mirarlo mientras jugaba con el líquido de la taza, el mayor la miró con detenimiento, no pudo evitar que la vista se dirigiera a los hermosos y contorneados muslos de la chica.
-no juegues con él Bulma-la chica miró al hombre fijamente a los ojos-le gustas
-¿tú crees?-preguntó ingenua, el hombre frunció las cejas como respuesta-no tienes que preocuparte… me odia más que nada-musitó mientras dejaba la taza en el platillo.
-Vegeta es demasiado casanova-se encogió de hombros-suele jugar con las chicas
-no jugará conmigo-dijo seria mirando el vació
-pero tú si con él…-la chica miró directamente a los ojos del mayor-no quiero que confundas a mi hijo-la joven sonrió penosamente y se estiró-hablo en serio Bulma
-hey… no haré nada-lo miró fingiendo inocencia-solo quiero llevarme bien con él-se encogió de hombros, el mayor sonrió y se levantó de la silla, pasó cerca de la joven y le revolvió el cabello, Bulma frunció las cejas molesta-¡hey!-alegó gruñendo, el hombre sonrió y salió de la habitación.
Las cosas no salieron como lo esperaban, tendrían que dejar los planes de casorio, aunque ambos se sentían mejor con eso, pero sabían que si Vegeta no aceptó el matrimonio… mucho menos aceptaría lo demás.
gracias por leer C: cualquier cosilla duda o algo no sé c: deje su comentario, y no sé po e,é me ayudan a saber si hago bien o mal no sé po xD
