gracias por sus comentarios c: ehm sé que hay varias dudas y esop pero no diré nada :v no tendría sentido xDD

revelaría el rumbo de la trama e,é


Miraba por la ventana de su oficina, la vista desde el último piso del edificio era magnifica, aunque siempre fue más agradable de noche… ver puntos moverse de aquí para allá, autos en las avenidas, el reflejo de la luz en los cristales de los otros edificios… se sentía intranquilo, por primera vez en sus cinco décadas no sabía si estaba haciendo lo correcto.

Se sentía terriblemente culpable con la situación, siempre creyó que para sus hijos podía resultar incómodo que el rehiciera su vida amorosa, pero ¿no estaban ya bastante grandes para hacer berrinches? Porque sí, el mayor eso era lo que estaba haciendo. Lo último que habían hablado, que fue por teléfono esa mañana, lo dejó perturbado. Su primogénito prácticamente lo hizo elegir entre él y su relación con Bulma… no creyó que la situación resultaría tan mal… sentía que estaba haciendo todo mal.

Todo era su culpa… si solo la hubiera encontrado antes, nada de eso estaría pasando. O quizás de todas maneras Vegeta se hubiera opuesto… era un chico difícil…

Unos golpes en la puerta lo sacaron de sus pensamientos, se volteó y volvió a su silla, gritó al aire un "adelante" y ordenó un poco las carpetas que tenía encima de la mesa de su escritorio.

Vio entrar a su mejor amigo y abogado, se conocían desde pequeños, eran amigos de toda la vida, Bardock Son entró con su desplante y elegancia de siempre, con una sonrisa triunfadora en los labios. Se sentó en la silla en frente del Ouji y suspiró.

-uuuffff siempre es incómodo venir a verte vejestorio-ambos rieron a la vez

-¿vejestorio? Já y entonces ¿tú que eres?-el abogado se encogió de hombros y puso unos documentos al alcance del hombre con bigotes

-ya está listo-el rostro del Ouji se ensombreció, tomó los papeles y los ojeó, tragó saliva y los volvió a dejar en el mesón-¿sabes que Vegeta estará furioso verdad?

-si… pero es algo que debo hacer-vio a Bardock suspirar y acomodarse la corbata-está furioso con la noticia, haga lo que haga no le parece…-habló mirando el vació

-déjalo… es un adulto-se encogió de hombros-tiene dos trabajos, enojarse o respetar tus decisiones… que no le parezcan ningunas de tus opciones no es asunto tuyo

-claro que lo es… es mi hijo, no puedo hacer y deshacer sin considerar su opinión

-si puedes Vegeta-dijo serio-él es tu hijo, no tu padre, tú puedes hacer lo que se te plazca, sobre todo si es tú dinero

-hace un par de días creo, vino a casa a intentar convencerme de que no me case con la niña

-oh… realmente está indignado-Ouji asintió

-cuando vio que no me haría cambiar de opinión me dijo que Nina era una farsa, supo que se llamaba Bulma ¿puedes creerlo?-el rostro del Son quedó en shock por un segundo

-para… ¿Vegeta averiguó de Bulma?-se inclinó hacia adelante

-eso parece-se encogió de hombros-sigue pensando que es una zorra interesada de todas maneras

-mmm Vegeta debiste decirle desde el principio

-¡no tenía otra opción! Bulma no quiso…

-esto no terminará para nada bien ¿lo sabes? ¿Qué hará cuando ya no estés aquí? Arderá Troya hermano….

-por eso ya tomé las medidas pertinentes-habló con seguridad mientras movía los documentos que su abogado le había entregado

-sabes que eso no detendrá a tu demonio-sonrió de lado al oír a su amigo, pero tenía razón… Vegeta haría un berrinche de aquellos cuando se enterara de lo que hizo, pero no podría hacer nada… ya todo estaba hecho. Y bueno… él no estaría para verlo.

…..

Aun no creía lo que había hecho… se sentía pésimo, pero simplemente lo hizo sin pensar. La situación lo estaba sacando de sus casillas, más bien ella lo estaba sacando de sus casillas…

Llamar a su padre para decirle semejante tontería había sido lo peor que pudo haber hecho, su padre no merecía esos tratos… él no tenía la culpa de ser tan ingenuo y no ver lo que tenía en frente… a una mentirosa, manipuladora y zorra. Y como tal, lo tenía bajo su hechizo.

¿Debía disculparse?... seguramente… aunque ir a verlo actuando como si nada también contaba, su padre lo conocía, no creía que necesitara oír de su boca un "lo siento", además, era culpa de su… de… de su mujer. ¡Como odiaba pensarlo! Odiaba la idea de que ella… ella era de su padre. Le dolía. Como nunca le había dolido y le empezaba a pasar la cuenta.

Debía dejar de ser tan caprichoso… sí, porque estaba seguro que eso era, un capricho, como no pudo concretar algo con ella estaba inquieto, y su padre no tenía la culpa… bueno él tampoco… ¡la culpa era de ella! sí… de Bulma.

Bulma.

Oh… ahora por fin sabía su nombre, y era de ese modo… todavía le costaba creerlo, ¿ella habrá sabido desde el principio que el viejo que estaba engañando era su padre? ¿Por eso se burlaba de él? Maldita… estaba ganando el juego, ya no sabía qué hacer, lo único que había logrado era que no se casarían, pero no era suficiente.

Quizás… quizás debería dejar de meterse en los asuntos del viejo, claro, era asunto suyo de todas formas, él ya no podía hacer nada al respecto y bueno… si quería pasar su vida con… con ella ¿cómo podía culparlo? ¿Quién no querría pasar su vida con Bulma? Debía dejarlo ser feliz… sí, estaba decidido. Dejaría de hacerle la vida imposible a su padre.

Suspiró y bebió de su café, estaba en el casino de la facultad de ciencias, llevaba unos diez minutos sentado, tenía una ventana de una hora para la siguiente clase de administración, sintió una fuerte punzada en el estómago… claro, allí estaría ella, sonrió de lado y soltó un bufido.

Que irónica podría resultar la vida… siempre anduvo con muchas chicas, nunca nada serio, y cuando creyó sentir algo, sí, porque nunca le había atraído una mujer tanto tiempo, siempre que estuvo con mujeres eran cosas del momento, nunca conquistas largas, a lo máximo dos días… a Vegeta Ouji no le faltaba la compañía femenina, pero con ella fue diferente… cuando la vio en su clase de administración quedó pasmado con su belleza, las clases empezaron a ser más llevaderas con la presencia de ella, siempre le observaba, le gustaba verla conversar con sus compañeras, se veía alegre y entretenida ¿esa era la verdadera Bulma? O… ¿era esa que se burlaba de él y lo atormentaba con sus palabras? Sus palabras… era muy buena con ellas, sabía usarlas a su favor, era una maestra en el arte del engaño. Cuando por primera vez había creído sentir algo por una mujer, terminó siendo el mismo diablo y lo peor no era que lo fuera… lo peor era que él podía aceptarla así… se odiaba así mismo por eso. Se odiaba así mismo por desear a la mujer de su padre.

-hey-volteó hacia atrás y vio a su fiel amigo, este sonreía como siempre, se sentó a su lado y dejó una bandeja con alimentos en la mesa-hace rato que no te veía

-hmp… en el hospital no nos estamos topando-reconoció el Ouji

-seeh… ¿cómo te fue con tu padre?-preguntó mientras abría un sándwich que estaba envuelto en papel, lo mascó y miró a su amigo

-como la mierda-suspiró resignado, miró a su amigo limpiarse la boca con una servilleta y mirarlo expectante-la muy zorra se me adelantó y le contó todo

-sonrió-era obvio… te dije que Bulma era demasiado inteligente-se encogió de hombros, el chico con cabello en forma de flama se quedó viéndolo unos minutos, él conocía a Bulma… ¿Qué más sabría de ella?

-¿eres muy amigo de ella?-preguntó intentando sonar indiferente, escuchó una risa de su amigo, risa que reconocía como burla, se volteó molesto y lo vio riendo mientras mordía su pan.

-já ay Vegeta… te gusta ¿verdad?-el aludido ignoró la pregunta de su amigo y bebió de su café-bien… a mí no me engañas, salimos un par de veces

-¿Qué?-se volteó rápidamente a verlo, un nudo se formó en su estómago, no supo porque pero se sintió engañado…

-eso… salimos un par de veces, tenemos unos amigos en común-se encogió de hombros, miró a su amigo y al ver su cara entendió que debía explayarse un poco más antes que el Ouji explotara-no salimos en ese sentido, cálmate hombre

-¿Qué? ¿De qué hablas? Me da lo mismo-se volteó a otro lado mientras respiraba aliviado.

-hey mira quien viene… hablando del rey de roma y mira quién se asoma-giró haciéndole caso a su amigo después que este lo golpeara levemente con su codo, y se maldijo al hacerlo… ahí estaba ella, caminaba sola, llevaba unos vaqueros apretados y una ramera larga, que aunque era holgada, podía verse perfectamente la forma de su busto, llevaba un bolso en su hombro, iba mirando el suelo, parecía ida… fue extraño para Vegeta verla sin esa actitud alegre o soberbia-¡Bulma!-gritó Goku, se giró escandalizado por el grito de su amigo, al instante sintió su pulso acelerarse, ¿pero qué diablos pasaba con él?, se volteó a ver a la peliturquesa y vio como alzaba la cabeza por el llamado de su amigo, la vio sonreír y alzar la mano con un saludo, notó como la cara le cambiaba cuando lo vio a él… borró la sonrisa de su bello rostro.

Bebió otro sorbo de su líquido caliente que ya no estaba caliente, quiso escupirlo pero sería de muy mal gusto, miró como la mujer se acercaba a su mesa para saludar a su amigo, el chico se levantó y saludó a la mujer de su padre con un beso en la mejilla.

-hace tiempo que no te veía Bulma-habló entusiasmado, la mujer sujetó su bolso desde su hombro y le sonrió, puso su otra mano en su bolsillo del pantalón.

-cierto… hola Vegeta-le hizo un desprecio con la mirada y miró en dirección contraria a la pareja, tragó saliva nervioso y se maldijo así mismo, no podía estar tan nervioso por culpa de ella… Bulma lo miró un minuto y no pudo evitar que se le escapara una mueca en los labios, no quería que las cosas fueran así…

-hey… ¿irás a la fiesta de Lunch?-Goku no era tonto, notó de inmediato la tensión de su amigo por la presencia de la peliturquesa, cosa que le hizo sentir culpable al ser él quien la llamó… pero ¿cómo iba a saber que a su amigo le gustaba tanto la mujer de su padre? ¡Sí que estaba en un lío su pobre amigo!

Vegeta al oír la conversación se giró a verlos involuntariamente, vio como la postura de la mujer cambiaba, casi podía decir que estaba incomoda, la vio lamerse los labios, y deseo no haber girado a verlos… ¿cómo podía ser tan hermosa? ¿Por qué lo castigaban así? ¿Había hecho algo malo y ese era su castigo?

-mmm no la verdad no-dijo con una mueca en sus labios, miró a Vegeta que parecía interesado en la conversación, el chico al verse sorprendido, giró su cabeza orgulloso y serio

-¡pero Bulma! ¿Acaso tienes que trabajar?-preguntó con suspicacia, la mujer sintió como su pecho se detenía con la pregunta, miró rápidamente a Vegeta y lo vio sonriendo de lado, con el ceño fruncido y cruzado de brazos, mirándola fijamente, burlándose de ella sin decir una palabra… le había dicho a Goku… sintió un dolor en su pecho, la vergüenza recorrerle el cuerpo, y la sangre subírsele a las mejillas…

-no… no trabajo Goku-dijo seria-dejé el trabajo para concentrarme en mis estudios-escuchó el bufido de Vegeta y vio sonreír a Goku como respuesta, se sintió mal… hace tiempo que no se sentía vulnerable y lo detestaba… ver a ambos chicos burlándose de ella la hizo sentir despreciada. Ahora Vegeta tenía como atormentarla…-te veo luego-se despidió rápidamente, se volteó y caminó lo más rápido que pudo del casino. Sabía que estaba huyendo, pero no podía evitarlo. Se sentía humillada, no sabía que Goku y Vegeta eran amigos, rogaba que no dijeran nada… no habría tenido caso disfrazarse si todos se enteraban de su ahora antiguo trabajo, aunque sabía que nunca hizo nada malo o vergonzoso, la gente podía decir muchas cosas… y Vegeta la odiaba… en su cara le dijo todos los sinónimos que conocía de la palabra prostituta… ¿Qué más podía esperar que le dijera al resto?

Trató de calmarse y fue a la sala de su siguiente clase, aunque faltaba para que empezara, prefería estar tranquila en un solo lugar, esperaba que la situación no se saliera de las manos, lo que menos podía esperar ahora era una falsa reputación, si eso pasaba… su sueño se haría añicos. Debía hablar con Vegeta Ouji…

…..

Después de su clase de administración, donde hizo lo posible por evitar la mirada de Vegeta, se fue directo a su departamento, tenía que ir a hablar con él, no podía permitir que por una tontería su sueño se arruinara. Había decidido ir a verlo a su departamento, se consiguió la dirección con el padre del chico, y como no sabía el horario del hijo arrogante de su ya no futuro marido, había optado por ir un poco tarde…

Tuvo que hacer un esfuerzo por no caerse al entrar al recinto, habían cajas por todos lados, chilló de dolor cuando cayó al suelo bruscamente por enredarse sus pies con la cinta de embalaje, a veces maldecía ser tan desordenada, pero no podía evitarlo… siempre fue así.

Desempacó su bolso de útiles de aseo y sacó lo necesario para bañarse. Dejó que el agua limpiara sus preocupaciones y miedo, porque sí, tenía miedo… miedo de haber actuado tarde… debió ser más racional cuando supo que Vegeta sabía todo, y no actuar tan presumida… ahora estaba en un verdadero lío, Goku ya sabía de su trabajo, ¿quién más lo sabría?...

Salió de la ducha y se vistió con ropa cómoda, se puso unos vaqueros pitillos de color negro, una ramera ajustada a su cuerpo, pero no al punto de pegarse como una segunda piel… peinó su cabello y usó el secador, volvió a peinarlo. Se echó perfume y se puso una chaqueta de tela ligera. Tomó sus llaves y salió del apartamento.

Estacionó en frente del edificio, era un inmueble bastante grande y lujoso, como se notaba que al chico le gustaban los lujos… suspiró y entró al elegante edificio, se acercó a la recepción y esperó a que el hombre terminara de hablar por teléfono, era un hombre mayor, de unos cuarenta años quizás, el hombre a ver a la mujer, le sonrió y le indicó con la mano que esperara un poco, Bulma le devolvió la sonrisa y miró el lugar con desinterés… casi podía entender porque Vegeta actuaba como si fuera el dueño del mundo, estaba rodeado de lujos, tenía una personalidad aplastante y era físicamente atractivo.

-buenas noches señorita ¿en qué puedo ayudarla?-Bulma regresó de sus pensamientos y vio al hombre que acababa de colgar el teléfono

-buenas noches, ehm quería saber ¿está Vegeta Ouji?-preguntó cortésmente, el hombre la miró extrañado y sonrió amablemente, tomó el teléfono y marcó.

-buenas noches, Señor Ouji, hay una señorita aquí en recepción que pregunta por usted-Bulma respiró profundamente, quizás él no querría verla-¿Cuál es su nombre?

-eh Bulma-el hombre la miró como si esperara más información-ehm Bulma Brief-dijo a regañadientes.

-Bulma Brief Señor-vio al hombre asentir y colgó el aparato-pase… el Señor Ouji la espera-Bulma asintió con la cabeza y caminó hasta el ascensor, presionó el botón y esperó. Una vez que el artefacto llegó, entró y presionó el último piso, se acordaba a la perfección los datos que Vegeta padre le había dado, piso 23… departamento 705.

Movía su pie nerviosa, ¿Qué haría si el hombre se aprovechaba de su situación y usaba la información para vengarse de ella? tocó su frente intentando calmarse, sentía que el ascensor iba demasiado lento… estaba dispuesta a hacer lo que fuera con tal de que ese hombre no dijera nada…

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, la mujer salió rápidamente, caminó dando pasos largos y mirando cada puerta de los departamentos llegó a la que buscaba… tocó el timbre y esperó.

Creyó que pasaron unos minutos, quizás cinco… les fueron eternos, se dio la vuelta resignada, hasta que abrieron la puerta, giró y vio el rostro inexpresivo del dueño del departamento, si no fuera igual a su padre dudaría que fuera hijo de él, el mayor de los Vegetas era simpático, a primera vista parecía un hombre serio pero una vez que hablabas con él te dabas cuenta lo gentil y buena persona que era…

Vegeta la miró despectivamente, vestía una musculosa azul y un pantalón de buzo negro, su rostro no demostraba nada más que asco y desprecio por ella, pero por dentro estaba conmocionado… ¿Por qué iría a verlo?, cuando se fue del casino ese día creyó que se había molestado, entonces ¿Qué hacía ahí?

-¿Qué quieres?-vio como la chica fruncía la boca en una adorable mueca.

-¿puedo pasar?

-no-contestó rápidamente

-necesito hablarte…-dijo con voz suplicante, el chico la observó unos minutos y suspiró resignado mientras se hacía a un lado para que pasara.

Bulma caminó lentamente e ingresó al departamento del hombre, abrió la boca sorprendida, el lugar estaba reluciente, cada mueble caro y fino brillaba, no había nada fuera de lugar, ni un vaso, un libro… nada… era completo orden y control. Vio al hombre pasar a su lado una vez que cerró la puerta, se apoyó en un sofá, de pie con los brazos cruzados mirándola como si fuera… como si fuera nada.

La mujer respiró profundamente, tragó saliva y trató de controlarse, tenía ganas de insultarlo por su arrogancia… pero no estaba en posición de ponerse grosera u orgullosa.

-gracias por recibirme

-habla de una vez-la peliturquesa miró el suelo un segundo y caminó para quedar frente a él.

-bien… no te quitaré más tiempo, ehm vine a pedirte que no dijeras nada sobre mi antiguo trabajo-vio como el hombre alzaba una ceja y sonreía maliciosamente, su cuerpo se tensó involuntariamente…

-no puedes ser más descarada-río burlonamente-¿te avergüenza tu trabajo de zorra?-la chica mordió sus labios para calmarse, se repetía constantemente que no estaba en posición alguna de tomar una actitud de ataque

-… mira… eh por algo usaba una peluca-musitó despacio, el hombre sonrió mostrando sus perfectos colmillos

-no niegas que seas una zorra-

-me da lo mismo lo que pienses-alzó su barbilla orgullosa, el chico frunció el entrecejo y sonrió de lado

-vaya… vienes a pedirme un favor y actúas así-Bulma se cruzó de brazos y miró hacia a un lado.

-no me has tratado de lo mejor-se encogió de hombros, oyó una risotada profunda como respuesta

-¿y que esperabas? Já sigues con esa actitud de mierda-habló mirándola de pies a cabeza-sigues siendo una zorra solamente, deberías ser más sumisa y actuar según tu lugar

-no vine a discutir sobre mi personalidad… vine a pedirte que mantengas en secreto eso-tenía ganas de golpear a ese hombre, ¿Por qué no habían rumores de su asquerosa personalidad?

-¿crees que haré lo que me pides? Aparte de zorra eres tonta-soltó un bufido.

-bien…-lamió sus labios y miró fijamente al Ouji-¿Qué quieres? No me alejaré de tu padre…

-entonces lárgate-Bulma lo miró unos segundos y le dio la espalda, caminó hasta la puerta y se detuvo

-¿le dirás a alguien?-preguntó sin voltearse

-a todos-respondió mientras miraba su perfecto cuerpo que le daba la espalda, su trasero redondo y firme lo tenía cautivado.

Sintió su pecho comprimirse… todo estaba acabado… ¿Qué caso tenía seguir con todo si ahora se arruinaría su sueño?, sentía ganas de llorar… no podía permitirse mala fama…-haré lo que sea Vegeta…-no escuchó respuesta, antes de que volviera hablar percibió la presencia del hombre detrás de ella.

-¿lo que sea?-susurró

-si…-respondió segura, no quería voltearse, se sentía bastante humillada…

-bien… no le diré a nadie-sintió su cuerpo relajarse… se había salvado, y sabía bien a cambio de qué… pero no importaba, ya nada importaba, su sueño era primero que su dignidad-quiero tu servicio especial

-no tengo ningún servicio especial Vegeta-escuchó una risa por parte del hombre, frunció las cejas molesta-¿Qué quieres?

-sexo

-¿a cambio no dirás nada?-se volteó a verlo a la cara, el hombre la miró fijamente, lucía casi maléfico.

-nada saldrá de mi boca-alzó una ceja estudiando la reacción de la chica

-bien… ¿estás dispuesto a hacerlo con la mujer de tu padre?-Vegeta frunció las cejas molesto

-y tú ¿estás dispuesta a engañar una vez más a mi padre?-respondió con desdén

-lo estoy si no dirás nada-el hombre asintió con la cabeza y la tomó con fuerza de la cintura y la acercó a su cuerpo.

Sabía que estaba mal… sabía que si su padre se enteraba, le haría demasiado daño… pero era su oportunidad… y sería solo una vez. Después la olvidaría, dejaría de pensar en ella, una vez que probara el sexo con ella, desaparecería de sus pensamientos, y dejaría de meterse en la vida de su padre. Por esa noche olvidaría que era una farsante, por esa noche… por esa noche olvidaría que era la mujer de su padre. Por esa noche… por esa noche sería suya.


gracias por leer C: cualquier cosilla, duda o crítica no sé pueh bienvenida sea C: