gracias por sus comentarios :D! en este cap sabremos un poco de la relación del papi de Vegeta con Bulma xD
Habían pasado un par de meses desde que vio a Bulma, desde que habían tenido sexo en su departamento, pero no la había visto en ningún lado… en la universidad, donde solía topársela en las clases de administración, ella ya no asistía ¿estaría huyendo de él? Los días se le hacían lentos, quería saber que había pasado con ella. Se sentía como un completo idiota, se decía así mismo muchas veces que reaccionara, estaba pensando como un chico que lo abandonan sin explicación, como muchas veces hizo eso a sus conquistas nocturnas. Resultaba irónico que ahora era él en ese lugar, claro, él no la llamaba ni hostigaba…. Quizás porque no tenía su número.
Los días se le hacían pesados, se sentía casi siempre ausente, había cumplido su promesa, aunque nunca había pensado en decirle a alguien sobre ella de todos modos, se aseguró que su mejor amigo tampoco lo hiciera. Vegeta Ouji era un hombre de palabra.
Se encontraba pensando en ella casi todos los días, recordaba sus gestos, su voz, su aroma, su cuerpo… oh su cuerpo. La anhelaba por las noches, su departamento ya no tenía su aroma, se había maldecido cuando mandó a lavar el juego de sábanas de su cama, ahora el olor a detergente había camuflado por completo su fragancia.
El asunto "Bulma" empezó a írsele de las manos, ¿cómo lo sabía? Simple… en esos dos meses no se involucró con ninguna mujer, y no fue porque no tuviese oportunidades, había salido cada fin de semana a beber una copa en compañía de sus amigos, pero solo salía a eso. A compartir, se iba relativamente temprano, y a su departamento, no pasaba a ningún motel con compañía femenina.
Solo quería estar con una mujer ahora… y esa mujer no le pertenecía.
Y por lo mismo… se había mantenido alejado de su padre, le tenía profundos celos, no podía seguir negándolo. Había evitado verlo y llamarlo, no quería pensar en él, en su viejo compartiendo cama con ella. Porque sí, pensar en su padre iba acompañado de pensarla a ella junto a él, y lo volvía loco ¿Por qué él si podía tenerla?
Una noche ya no pudo aguantarlo, tomó las llaves de su auto y fue al departamento de la peliturquesa, golpeo y golpeo la puerta, pero nadie salió. Esperó unas horas, se sentía obsesionado, se reía de sí mismo, pero no podía evitarlo, ya no se concentraba como era debido, y él no podía permanecer así. Después de unas horas, apareció una pareja de jóvenes, los vio ingresar la llave a la cerradura del departamento de la mujer de su padre, eso le extrañó ¿ahora compartía apartamento?, la curiosidad pudo más, y se acercó a ellos.
-hey-ambos jóvenes se voltearon a verlo-disculpen… ¿aquí vive Bulma?
-no… acá solo vivimos nosotros dos-Vegeta asintió con la cabeza y salió del edificio.
¿Se había mudado? ¿Seguiría con su padre? Una sensación de angustia lo invadió, y si ¿ella se había ido y los había abandonado a ambos? No… solo a su padre, él nunca la tuvo. A él no lo estaba abandonando…
¿Cómo podía considerarla como suya? Estaba volviéndose loco… solo había estado una vez con ella y no podía sacarla de su cabeza, creyó (ilusamente) que al hacerlo con ella se le pasarían las ganas y la calentura por ella, pero había resultado todo lo contrario… ¿cómo era eso posible? Era casi sardónico.
Sus días en el hospital pasaban sin imprevistos, su amigo estaba algo desanimado porque uno de sus pacientes había sido trasladado a otro recinto de salud, podía entenderlo, por lo que sabía, el hombre estaba bastante enfermo, y las condiciones en el hospital público no eran las mejores para él, hace aproximadamente un mes, que el viejo había sido trasladado, y su amigo aun lo recordaba. De cierta forma eso le hacía sentir bien, sabía que su amigo sería un buen profesional, que se preocupaba por sus pacientes, y eso le reconfortaba.
Los días pasaban y empezaba a sentirse mal por no responder las llamadas de su padre, el viejo lo había estado llamando seguido, pero no se sentía con los ánimos de tratar con él, por muchos motivos… el número uno (se sentía horrible que fuera el más importante) celos, segundo, se sentía culpable por… ¿por dónde empezar? Ah sí, por desear a la mujer de su viejo, por acostarse con ella y no arrepentirse y querer seguir haciéndolo, e incluso por celarlo. No podía ser cínico, se sentía mal por todo ello, prefería evitarlo.
Miró la hora en su teléfono móvil, ya debía levantarse, había quedado de ir a buscar a su hermano menor al aeropuerto, Tarble había salido de vacaciones y lo primero que hizo fue ir a visitarlos, hace más de seis meses que no lo veía. Se levantó, se bañó, vistió y desayunó rápido, tomó las llaves del departamento y del auto y salió de su inmueble.
Se atrasó por el tráfico, llegó diez minutos después que el vuelo de su hermano, se adentró entre la multitud del aeropuerto y lo buscó entre la gente.
-¡hermano!-se volteó al instante en que oyó la voz del menor, su hermano estaba de pie al lado de los asientos junto al ventanal, a su lado un par de maletas, Tarble saludó con su mano, haciéndole gestos, Vegeta sonrió y se le acercó-es raro que llegues tarde
-si lo sé-se abrazaron saludándose-el maldito tráfico…
-lo imaginé oye ¿vamos a ver al viejo?-el mayor abrió la boca dudoso, había estado evitando a su padre y no había pensado en que su hermano querría ir a verlo ¡que tonto había sido!
-eh… te puedo ir a dejar-musitó mientras tomaba una de las maletas, su hermano tomó la otra y caminaron hacia la salida del aeropuerto
-no… padre me dijo que has estado muy distante-Vegeta volteó rápido hacia él-si… lo llamé ¿creías que vendría y el viejo no lo sabría?
-claro…-llegaron al estacionamiento, metió la llave en la cajuela del auto e ingresaron las maletas del menor, entraron al auto y Vegeta puso en marcha el vehículo.
-y dime… ¿Por qué has evitado al viejo?-el menor miraba fijamente los movimientos de su hermano mayor, Vegeta frunció las cejas mirando hacia el frente, apretó el acelerador y se concentró en el camino.
-no lo he estado evitando-se encogió de hombros-he estado ocupado… solo eso.
-¿tanto para no responder el celular?-preguntó incrédulo, escuchó un bufido del mayor y prefirió callar y mirar por la ventana, conocía al hombre y creía saber cuándo debía guardar silencio, si su hermano no quería hablar al respecto solo debía aceptarlo.
Llegaron a la mansión en media hora, el portón abrió rápidamente, y el auto ingresó estacionándose delante de la casona.
Vegeta suspiró, quería salir de ahí, pero no podía seguir evitando a su viejo, era momento de actuar como un hombre, debía hacerle frente al maldito que le había arrebatado a su mujer… solo que el maldito era su querido padre, y no le había arrebatado nada, porque ella nunca había sido suya.
Tomaron las maletas y tocaron el timbre.
-¿te quedarás con el viejo entonces?-preguntó frunciendo las cejas, creyó que su hermano le haría compañía en su depto, no tenía problemas con aguantarlo, con el tiempo, había dejado de ser tan huraño y, debía reconocerlo… extrañaba al mocoso, claro que lo recibiría a gusto en su hogar.
-una semana… la otra te iré a pechar techo-sonrió alegre, el mayor negó con la cabeza mientras sonreía de lado. Antes que pudiera responder, abrieron la puerta, miró por inercia a la persona que estaba de pie, esperando encontrarse con alguna sirvienta… su corazón se detuvo cuando vio a Bulma de pie, mirándolos sorprendida, tenía su pelo tomado en un desordenado moño, una ramera ancha que camuflaba sus curvas que le cubría hasta medio muslo, tragó saliva cuando se perdió en sus bien formadas piernas, volvió a la realidad cuando comprendió (o creyó hacerlo), ella estaba recién levantada… en la casa de su padre. Ella había pasado la noche con su padre.
-oh… hola-saludó cortés la peliturquesa-pasen chicos… no se queden en la puerta-habló amable
-¿quién es Bulma?-escucharon la voz de su padre desde la cocina, Tarble dejó las maletas en la entrada y corrió hasta la habitación donde estaba su padre.
Sintió su estómago tensarse cuando lo vio ahí de pie, había cambiado su horario para no encontrarse con él, y ahora estaba ahí… de pie, a tres metros de ella, ¿Qué debía hacer? ¡Estaba nerviosa! Suspiró resignada y le dio la espalda.
-¿te quedarás ahí parado?-preguntó en su tono de voz más normal posible, antes que Vegeta respondiera escucharon grititos de euforia y alegría desde la cocina, Bulma sonrió al oír a ambos hombres, caminó dejando atrás al dueño de sus pensamientos de estos últimos meses y entró a la cocina, padre e hijo se abrazaban y sonreían felices, una sensación de calidez la invadió cuando vio la muestra de afecto.
-hola viejo-Vegeta padre detuvo el apapacho hacia su hijo menor y miró el umbral de la puerta, ahí estaba su hijo mayor, con su semblante de siempre, sus manos en sus bolsillos, mirando indiferente la escena. Sonrió, sentía que no lo veía hace mucho tiempo, estaba demasiado preocupado por su primogénito, le había pedido al menor de sus hijos que le trajera a su hermano, y este había cumplido.
-hijo…-saludó sin soltar la espalda de su hijo menor-pasa… siéntate-señaló una silla-estábamos desayunando con Bulma-la peliturquesa se sentó en su puesto y bebió jugo de su vaso, su hijo se quedó de pie mirando la mesa.
-ya comí-habló serio, miraba la mesa con rencor, en el mueble había una paila de con huevos, una bandeja de pan, unos trozos de torta, una jarra de jugo natural, la cafetera, azúcar etc… todo un desayuno reponedor de energías después de una buena noche de polvos… sentía rechinar los dientes, miraba a su padre, quién estaba luciendo sus trajes de siempre, miraba a la mujer, que comía tranquila sin prestar atención a los tres hombres.
-oh yo sí comeré-habló Tarble mientras se sentaba en frente de la mujer-¿te acostumbras a la casa Bulma?-preguntó mientras se servía una taza de café, Vegeta frunció las cejas cuando escuchó a su hermano ¿Por qué debía acostumbrarse? Miró a su padre y este sonreía nervioso, abrió la boca para hablar pero la mujer se le adelantó.
-algo… es demasiado grande-se encogió de hombros-y anticuada-sonrió al mayor, este se rió bajo y se sentó en su puesto de siempre, que era en la cabeza de la mesa.
-hijo siéntate-pidió el mayor, Vegeta lo miró unos segundos y obedeció, sentándose al lado de su hermano, miró la mesa y sacó un pastel de frutas que le llamó la atención-Vegeta ¿Por qué no te quedas a dormir acá hoy?-Bulma miró al joven, no sabía si esa idea le gustaba o no, una parte de ella, la parte que la hacía mujer, lo pedía a gritos a una deidad que el chico decidiera por quedarse, quería volver a sentir a ese hombre entre sus piernas, y la parte racional, le decía que eso era una muy mala idea, estaría tentándola a sucumbir bajo los encantos masculinos del joven Ouji, y eso no era un buen plan… ¿o sí?
-tengo mi departamento-respondió entre mordiscos, recibió un codazo suave en su brazo por parte de su hermano
-anda Vegeta ¡la pasaremos bien! Hace mucho que no estamos los tres juntos-sonrió el menor mientras bebía un sorbo de café
-¡sí! podemos quedarnos hasta tarde… comiendo algo, bebiendo, viendo películas-hablo animado el padre de ambos jóvenes
-pero tampoco estaremos solos-musitó serio mirando a la peliturquesa, los tres se quedaron en silencio mientras Vegeta hijo miraba a la mujer, Bulma bebió de su jugo y miró a los tres hombres.
-por mí no se preocupen-se encogió de hombros-noche de chicos-sonrió alzando el vaso con líquido rojo-saldré con mi amiga y llegaré tarde-sonrió al mayor
-¿otra vez?-preguntó Vegeta padre frunciendo las cejas extrañado, Vegeta y Tarble se quedaron viendo en silencio, el primero creyó que discutirían y ansiaba presenciarlo, el menor solo estaba expectante-esta niña sale todo el tiempo-sonrió
-te he invitado y no te animas-se encogió de hombros-así que no te quejes-limpió sus labios con una servilleta y se puso de pie-permiso… tengo clases en un par de horas-recogió la loza que utilizó y la dejó en el fregadero, Tarble y su padre se perdieron en una plática irrelevante, mientras Vegeta observaba a Bulma lavar la taza y el platillo, miraba sus piernas y se perdía rememorando la sensación de estar entre ellas.
La vio secar sus manos y salir de la cocina, se veía bastante ambientada en la casona. Algo lo confundía, ¿ella había estado quedándose seguido con su padre? La idea le dio asco, y el rencor y celos hacia su padre solo crecieron. De pronto la visita al edificio donde vivía la peliturquesa vino a su mente… ¿entonces?...
-viejo-el mayor miró a su primogénito-¿ella está viviendo acá?-intentó sonar lo más tranquilo que pudo
-¿no sabías?-confirmó el menor-¡vaya! Como se nota que no has venido a ver a papá-le dio una mirada reprochadora a su hermano mayor, Vegeta frunció las cejas e hizo una mueca en los labios.
-si hijo-sonrió el mayor, Vegeta se sirvió jugo y bebió un sorbo sin ganas, necesitaba ordenar sus ideas, quería reprocharle, pero ¿Qué podía decirle? Él no estaba en posición de exigir ni pedir nada, su padre era un adulto y sabía qué hacer con su vida, no podía hacer un escándalo porque había llevado a vivir a su mujer a su casa…
-ahm…-tragó saliva-¿hace cuánto?
-mm como dos meses más o menos-sacaba cuentas mentales, y eso era aproximadamente el mismo tiempo desde que ellos habían tenido sexo, frunció las cejas ante la idea-y ¿bien?-preguntó, Vegeta alzó la mirada y se encontró con el rostro de su padre lleno de expectación-¿te animas?
-eh…-Tarble y su padre le sonreían ansiosos-bien… ¿Qué comeremos?
-podríamos asar carne ¿les parece?-el menor asintió eufórico, Vegeta sonrió ante la idea, no podía negar que le gustaba, desde hace muchos años que no pasaban tiempo juntos los tres, definitivamente sería una buena idea.
…
Bulma estaba sentada en una mesa de una cafetería, miraba su reloj cada diez segundos, odiaba esperar, había sido un día agotador, la mañana y la tarde la pasó en el laboratorio, desarrollando un prototipo de cápsulas, era un trabajo que tenía en secreto, no era para alguna tarea, simplemente quería ver si podía perfeccionar las teorías de su padre.
Pero no había dado resultados, ese día al menos, la sola idea de pensar que pasaría la noche bajo el mismo techo que Vegeta la ponía ansiosa. El padre de este le había mandado un mensaje diciéndole que su hijo se quedaría y que harían un asado, más bien Tarble lo haría… y que intentara llegar temprano para compartir con ellos, cosa a lo que se había negado con la excusa de que era tiempo para que pasaran solos.
La situación se volvía compleja, no quería levantar sospechas con el mayor, no sabía cómo se lo tomaría sí se enterara que se sentía atraída por su hijo, no creía que fuera un problema. Pero prefería evitar que la situación se volviera compleja, al fin de cuentas, ambos hijos de él la conocieron como la mujer de su padre.
Ahora maldecía sus ocurrencias, debió seguir la idea del padre de los chicos, inventar que estaban juntos fue una tontería… se ganó el odio del hijo mayor, y si Tarble se enteraba que se había acostado con su hermano pensaría horrores de ella. Pero… ¿podían decirles la verdad o no? No eran malos jóvenes, creía que podían entenderlo.
-¡Bulma! Perdón-la voz de su amiga la sacó de sus pensamientos, Chi-chi lucía un pantalón rosado y una ramera azul, su pelo estaba tomado en una coleta, le dio un beso en la mejilla y se sentó junto a ella-lo siento… había tráfico y me costó llegar
-descuida… estoy aquí hace unos diez minutos-se encogió de hombros mientras cruzaba su pierna delicadamente, ya que estaba usando un vestido y debía comportarse como una señorita… su vestido era de escote en V, ceñido al cuerpo hasta su cintura, y el resto caía holgado, cubriéndole hasta la mitad del muslo.
-ah que bien ¿ya pediste?-la peliturquesa negó con la cabeza y llamaron a un mesero.
-¿cómo está tu padre?-preguntó Bulma mientras les servían lo que habían pedido
-bien… aún se queja que los doctores son antipáticos-rodó los ojos-pero de salud está bien
-jajaja ¿Por qué se queja tanto?
-es que en el hospital-mascó un trozo de carne-había un doctor que lo atendía en las mañanas y se apegó mucho a él-se encogió de hombros
-ah ya veo y ¿tú lo conoces?-Chi-chi bebió de su bebida y negó con la cabeza meciendo sus flecos negros
-ni idea quién es…-buscó entre su cartera y sacó un papel, lo estiró y se lo mostró a su amiga-mira
-¿Qué es?-preguntó Bulma mientras tomaba lo que parecía ser un folleto-ay dios mío ¿es en serio?-preguntó entusiasmada
-¡sí!-chilló la pelinegra-fui hoy… y daré la prueba el lunes-decía emocionada mientras mordía sus labios
-ay Chi-chi me alegro mucho por ti ¡estaremos en la misma universidad!-chilló
-¡sí! No lo puedo creer-puso una mano en su pecho-Bulma… esto es gracias ti-hizo un puchero-si no hubieras pagado la clínica de mi padre...-limpió sus ojos que amenazaban con derramar lágrimas-no sabes cuánto te lo agradezco
-Chi-chi… eres mi única amiga-tomó la mano de la pelinegra y la cubrió con las suyas-me importas… y es tu padre ¡quiero lo mejor para ambos!-sonrió a su amiga
-ay Bulma… caíste del cielo-le devolvió la sonrisa
-no… Vegeta Ouji cayó del cielo-asintió la peliturquesa-sin él… no podría haber hecho nada de esto
-si… gracias a que la salud de mi padre está cubierta, puedo usar mis ahorros para estudiar-musitó mientras cortaba el filete- quisiera conocer a ese hombre
-le diré que organicemos algo para que lo conozcas-le sonrió-por cierto ufff-bebió de su jugo-hoy vi a Vegeta-hizo una mueca en sus labios, Chi-chi la miró confundida, la peliturquesa le abrió los ojos intentando hacerla comprender
-aaaah-sonrió maliciosamente-ese Vegeta… ¿Y? ¿Se acostaron otra vez?-sonrió pícaramente a su amiga
-no-negó con la cabeza, suspiró y se echó comida a la boca-solo fue a casa con su hermano… ay Chi-chi no sé qué hacer… ese hombre me gusta-la pelinegra sonrió cómplice
-pero eso no es malo Bulma
-claro que lo es… ya me presenté como la pareja de su padre ¿cómo explico que vivo en su casa sin ser la mujer de su padre?-hizo una mueca en sus labios-me arrepiento tanto
-¿de acostarte con él o de mentirles?-Bulma miró a su amiga dudosa, ¿de qué se arrepentía realmente?... de lo segundo. Si no les hubiera hecho creer eso ahora podría estar en paz pensando en cómo seducir a ese hombre…
-como sea… está mal-la pelinegra negó con la cabeza-claro que sí Chi-chi
-no… puedes acostarte de nuevo con él ¿Cuál es el problema? Si él no lo tuvo sabiendo que eras la mujer de su papá ¿crees que le importa algo?-Bulma la miró expectante-claro que no… es más, estoy segura que si le coqueteas, cae rendido sin pensarlo
-deberías aconsejarme para ser más prudente ¿lo sabías?-sonrió de lado-eso se supone que hacen las amigas-se burló de la pelinegra
-eso haría una amiga aburrida-sonrió maliciosamente, ambas rieron y disfrutaron de la comida y de la compañía de la otra.
…
Los tres Ouji comían y bebían con entusiasmo, Tarble había hecho uso de sus habilidades culinarias y les había preparado la mejor carne asada que habían probado. Los hermanos habían pasado el día solos, el padre de ellos había ido a la empresa mientras ellos habían salido a comprar lo necesario para la noche de chicos, como lo nombró el mayor de los Ouji.
Cuando el padre llegó, ellos ya estaban en casa con las compras hechas, y habían pasado la tarde-noche preparando todo para pasar un rato agradable en familia.
-esta niña que no llega-dijo el mayor mientras miraba la hora en el reloj de pared-me preocupa que ande sola tan tarde-Vegeta observó a su padre extrañado, ¿Por qué sentía que se refería a ella como si fuera su hija y no su mujer? es más… nunca los veía comportarse como tal… quería saber sobre la relación que llevaban, aunque fuera dañino para él, pero la curiosidad era más y esta era la ocasión perfecta.
-¿acaso no puedes dormir sin ella, eh?-se burló Vegeta, su padre lo miró y sonrió
-claro que puedo-se encogió de hombros-no compartimos habitación-Vegeta abrió los ojos sorprendido, sintió que le volvía el alma al cuerpo, ¿había oído bien? No se comportaban como una pareja y ahora le decía que no dormían juntos… ¿era muy entrometido si preguntaba más?... mordió su lengua, no podía demostrarse interesado, así no era él.
-¿se van a servir más?-la voz de su hermano menor lo hizo reaccionar, ambos Vegetas miraron hacia el menor, que daba vuelta los filetes en la parrilla, el mayor caminó hacia su hijo y se sirvió un trozo más, Vegeta iba a llenar su vaso cuando sintió la puerta de la entrada. Alzó la mirada expectante, pasaron unos minutos y vio pasar a la peliturquesa por el pasillo, hasta las escaleras hacia el segundo piso.
No lo pensó más, y la siguió. Subió las escaleras con rapidez y buscó entre las alcobas la que pertenecía a la mujer, terminó llegando al fondo del pasillo, alcanzó a ver como se cerraba la última puerta. Llegó hacia la habitación y giró la perilla y entró sin tapujos.
La habitación era un poco más pequeña que la suya de esa misma casa, estaba igual de desordenada que el departamento de ella, había ropa tirada por el suelo y encima de los muebles, la cama estaba desecha, había una tenue luz encendida de una lámpara que estaba encima del velador. El cuarto olía a ella, inhaló una bocanada de aire gustoso, memorizándola, guardándola para después. Oyó la puerta del baño abrirse y miró en esa dirección, Bulma salió del cuarto de baño mirando el suelo, sin notar la presencia del hombre.
Vegeta la observó en silencio, no la había visto salir, se veía preciosa con ese vestido ligero, no estaba totalmente producida, se veía más bien sencilla, pero de todas las veces que él la había visto, creía que esta era la primera ocasión en que la veía ser ella misma, y se veía más hermosa que nunca. Su pelo estaba alborotado, sus mejillas sonrosadas, estaba descalza, miró detenidamente sus piernas, luego su busto que se asomaba por ese generoso escote.
-hey-la peliturquesa alzó la vista y lo miró sorprendida
-¿Qué haces aquí?-preguntó curiosa, sintió su estómago revolverse de nervios, pero no lo demostró, caminó segura de sí misma hacia su cama, buscó entre las cobijas su pijama.
-así que ahora vives acá ¿eh?-preguntó mientras se paseaba por la habitación
-¿algún problema con eso?-habló sin mirarlo.
-uhm… no-se encogió de hombros mientras se apoyaba en un mueble-¿Por qué no compartes cama con mi padre?-quiso ir directo al grano, estaba impaciente por saber la respuesta, Bulma se inclinó haciendo que su vestido se subiera mientras buscaba la prenda para dormir sobre el desorden de su cama.
-no es asunto tuyo ¿o sí?-Vegeta se perdió en las piernas de ella, un poco más y podía ver su precioso trasero, rogó a nadie en especial que se agachara un poco más-¿a eso viniste?-se levantó la mujer-¿a preguntarme por mi vida sexual con tu padre?-el hombre se sintió expuesto ¿era muy notorio? Frunció las cejas molesto, deshizo su apoyo en el mueble y caminó hacia la salida-te diría lo que quieres saber-se detuvo con una mano en la perilla.
-¿Qué te hace pensar que quiero saber?-fingió desinterés, cuando no oyó respuesta escuchó ropa caer al suelo, se volteó y la vio desnudándose, tragó saliva mientras recorría el cuerpo de ella con la mirada, Bulma tomó la ramera de su pijama y miró al azabache, notó que este no despegaba la mirada de su cuerpo, sonrió por la cara del hombre. Era como si nunca hubiera visto a una mujer sin ropa.
Movió sus manos suavemente por su abdomen bajo la atenta mirada del futuro doctor, tocó sus senos aún cubiertos por el corpiño, lamió sus labios mientras no quitaba la mirada del hombre que tenía en frente. Vegeta no daba crédito a lo que veían sus ojos, era como una de las tantas fantasías que había tenido con ella, tragó saliva ansioso, le dio la espalda y antes que la peliturquesa pudiera maldecir al aire, este puso el seguro a la puerta y se dio la vuelta, la miró sonriendo de lado y con sus manos en la cadera. Bulma alzó una ceja y sonrió juguetonamente.
Siguió con su juego, puso sus delicadas manos en el broche de su sostén y lo desabrochó, movió sus hombros hacia delante y dejó caer la tela. Estaba nerviosa, la mirada inexpresiva y penetrante de Vegeta no se despegaba de su cuerpo, pero no lo demostró. Miraba al hombre en frente llena de deseo, esos dos meses soñó con tenerlo en su alcoba, no quería seguir negándolo… si él estaba dispuesto a empezar "esto", ella estaba dispuesta a continuarlo.
Vegeta caminó lentamente hasta quedar a unos centímetros de distancia con la peliturquesa, con la yema de sus dedos rozó uno de sus montes, tomándose todo el tiempo del mundo para apreciarla, mordió sus labios por la tentación de bajarle las bragas y hacérselo sin más preámbulos. Sintió la mirada de ella puesta en su rostro, miró directo a sus ojos, y se dio el lujo de perderse en esos hermosos orbes de color zafiro, inclinó su rostro y la besó. Ella lo respondió, movió sus labios lentamente, disfrutando del contacto íntimo, degustándola, sintió las manos de ella posarse en su cuello, rodeándolo, dejó caer sus manos en la cintura de ella y la acercó a su cuerpo, ¿así que ella también estaba deseándolo? Sonrió entre besos ante la idea. Deslizó sus fuertes manos por la cintura de ella hasta su espalda, palpó cada contorno de su espinazo llegando hasta su nuca, tomó su cuello entre ambas manos y profundizó el beso, Bulma soltó su abrazo y movió sus manos entre la espalda ancha de él, metió sus manos debajo de la ramera y tocó sus músculos, entre suspiros y jadeos, los amantes dieron rienda suelta a su pasión, se lanzaron a la cama y dejaron ir sus dudas, sus temores y sus inhibiciones, solo eran una mujer y un hombre dispuestos a entregarse el uno al otro hasta las últimas consecuencias.
y la cosa se puso HOT xDDD ajkajak ay yo no dudaría nada si se tratara de Vegeta :v
xDD hajaha bueno ehm gracias por leer :D! y cualquier duda o cosilla loca me lo dicen!
**l s invito a leer mi nuevo fanfic! "Junto a ti" :D! una idea loca que surgió hace unos meses xDD
nos leemos :D! gracias!
