CAPITULO 28
(Pov Damon)
Le cuento todo lo que se a cerca de Quil a cerca de lo que soy y el muy hijo de puta no hace ningún gesto que le delate pero es de sobra que no aprueba lo que soy y que no aprobará nunca que un madero esté con su pequeña hermana.
Cuando acabo de contarle todo lo que se, se limita a levantarse y a llamar por el móvil, supongo que a su padre.
El tipo sale, le hago un gesto a Jade y ella cierra la maleta.
Verio está al fondo del pasillo y no nos ve salir.
Al llegar al coche está lloviendo, abro la puerta y entro, jade hace lo mismo y me mira, se que confía en mí y eso me encanta, nadie nunca había confiado tanto en mí, la quiero me quiere y eso es todo lo que importa. Ni siquiera el simple hecho de que mi cabeza sea la que Hannival está buscando para colgar como decoración navideña.
Arranco y voy por carreteras comarcales para no llamar la atención, despacio.
No podemos salir por aire seguro que lo tienen todo controlado pero sí que podemos ir por mar, eso es más difícil de pillar, así que conduzco hasta la costa, serán unos dos días en coche.
Dos días y esta mierda habrá acabado.
(Pov Troy)
No doy crédito a lo que está pasando, estoy algo moreteado pero vivo al fin y al cabo, con Hannival era así aún día me cabrearé y tendré que pegarlo, no entendía porque todo el mundo exageraba tanto con eso, no es para tanto.
Verio está en el manos libres y nos cuenta cosas a cerca de un aliado de la familia, alguien que trabaja en otra familia a la que se conoce y que es un topo.
No hay nada más bajo que un topo, dan asco verdaderamente.
Cuando acaba Hannival cuelga.
-Tenemos que avisar de quien se trata-.
-Si- dijo Duque- y que lo traigan aquí para un interrogatorio-.
-Yo me ocupo-.
Máximo está alerta y se mueve rápido para salir.
V regresa hablando por teléfono con los hombres que vigilan los aeropuertos. Niega mirándonos.
Esto es un sin vivir, esto es una mierda... joder.
Pongo la mano en el hombro de Hannival y este respira todo lo hondo que puede. Sé cómo se siente a mí también me quitaron a Lucía.
(Pov Jade)
Despierto y estamos en el coche, miro a Damon y estamos en el parking de un supermercado, tiene bolsas a su alrededor con comida y cosas.
Cojo un paquete de galletas y como despacio y mirándole no sé dónde vamos, bueno si pero no sé si saldrá bien.
Suspiro y miro al frente.
-¿Que pasa pequeña?-.
-Tengo miedo por ti-.
-¿por mi?-.
Asiento y se acerca, su boca me da todo el consuelo que necesito en este momento y le beso, correspondo ese calor y esa necesidad implícita en cada roce de nuestras bocas.
Parpadeo varias veces y sonrió.
-Estoy bien pequeña, en marcha-.
Asiento y miro como arranca el coche.
