Especificaciones sobre la lectura:

(- : - : - : - : - : - : - : - : 1 : - : - : - : - : - : - : - : -) Sakura

(- : - : - : - : - : - : - : - : 2 : - : - : - : - : - : - : - : -) Sasuke

.

He decidido que a partir de ahora iré respondiendo a vuestros reviews así que aprovecho para deciros que si tenéis alguna duda no dudéis en preguntarme!

cinlayj2: Te agradezco muchísimo que sigas mi fanfic y espero no decepcionarte 3 ^^

dianalaurazb: No voy a abandonar este fic ^^ y iré subiendo las actualizaciones tan pronto como pueda. Gracias!

gabi: Si jajajaj hay mucha zorra suelta que se le echan encima. Me alegro de que te guste mi fanfic ^^

.


Capítulo 4

.

- : - : - : - : - : - : - : - : 1 : - : - : - : - : - : - : - : -

.

.

.

Sakura se sentía llena de vida en aquel momento, parecía tener la sensación de que cada vez las cosas iban yendo a mejor. El tiempo había pasado muy rápido y ya eran las 12 de la noche.

Tras entrar junto a Kiba al Shumey parecía que se estaba integrando en el grupito con bastante facilidad. Llevó una mano al vaso ya vacío que anteriormente había contenido Mojito de Cerezas y removió los pequeños hielos que quedaban en él junto con algunos pequeños trocitos de hojas de hierba buena. Kiba aprovechaba de vez en cuando para pasar uno se sus manos por la cintura de ella ya que estaban sentados el uno junto al otro. La verdad es que por una parte le molestaba pero por otra…¿Quién podía negarse a unas muestras de cariño tras pasar por la pérdida de sus padres?

-Vaya pulpo no?- Ino puso una mueca de asco mientras lo decía mirando hacia una dirección concreta haciendo que los demás girasen la cabeza en dicha dirección encontrándose con la mesa de Sasuke –Así es normal que luego llegue a la universidad con el cuello lleno de marcas. Lleva como una hora la pelo mocho esa chupándoselo-

Mientras Tenten y Ino seguían diciendo comentarios al respecto, Sakura se encontró con unos ojos negros como una noche sin luna que parecían mirar hacia ella haciéndole recordar lo ocurrido el día anterior. No entendía el porqué la miraba ni como una mujer podía rebajarse tanto como para estar haciendo lo que hacía aquella pelirroja ante los ojos de todos los demás. No es que estuviesen ahí dándose placer el uno al otro pero el Shumey tampoco era sitio para estar como estaban ellos. Soltó un pequeño resoplo y se levantó tomando el vaso con el que estaba jugando hacia tan solo unos instantes para ir a dejarlo sobre la barra y pedirse otro de lo mismo.

-Te acompaño?- preguntó el moreno al ver la intención de la pelirosa

-Como quieras, pero ten cuidado no vayas a emborracharte con una copa más- bromeó soltando una leve risa pasando por delante de él

-Te crees que soy un niño o qué?- se levantó tomándose el pequeño trago que le quedaba a su Gin Tonic para ir tras ella dejando a los de la mesa con su debate respecto a quien era peor, si Karin por arrastrarse o Sasuke por aprovecharse de ello.

Sakura omitió la respuesta mirándole de reojo medio riendo tratando de darle a entender que era obvio que creía que era un niño para hacerle rabiar. Pasó a través de la gente que había bailando y se acercó a la barra dejando su vaso sobre esta pidiéndole al chico que había atendiendo otro Mojito de cerezas para luego mirar a su derecha donde se había posicionado el moreno indicándole que pidiese él lo suyo.

-Para mi otro Gin Tonic pero que este bien cargado- comentó mirando luego a la ojijade mientras el chico se disponía a preparar ambas bebidas -Estas tentando a la suerte pelirosa- advirtió sonriendo de medio lado acercándose más a ella hasta quedar solo a pocos milímetros de sus rostro tratando de mostrarse más imponente

-Te crees que puedes intimidarme cachorrito?- le retó sin perder el contacto de sus ojos con los de él -Tendrás que intentarlo mejor si es así porque pocos hay hoy en día que sean capaces de hacerme sentir pequeña a su lado-

-A quien llamas tú cachorrito si tengo la misma edad que tú?- chasqueó la lengua negando -El problema de tus argumentos es que eres realmente pequeña a caso no te das cuenta de eso?- pregunto llevando una mano a su cintura sonriendo al ver que Sakura no se la apartaba de un golpe y al notar que el chico de la barra dejaba ambas bebidas sobre la barra, con la otra mano, sacó el dinero suficiente como para pagarlas.

La pelirosa frunció ligeramente el ceño alargando una mano para tomar su bebida agradeciéndole a regaña dientes por habérsela pagado girándose para volver a la la mesa. Pero entonces Kiba cogió su mano haciéndola girar de nuevo hacia él.

-Baila conmigo. Me he enterado de que eres bastante buena bailando. Muéstrame que tanto sabes- sugirió

-Yo no bailo porque alguien me lo pida. Solo cuando el cuerpo me lo pide o cuando yo misma lo necesito por cualquier motivo- se disponía a soltarse de su agarre cuando la canción que en ese momento sonaba terminó dando paso a una de sus canciones favoritas y que ella había usado mas de una vez para liberar tensiones provocando que una pequeña sonrisa se dibujase en su rostro -Eres...el chico con mas suerte que he visto- comentó para luego dirigirse hacia donde estaba el resto de la gente bailando.

-Suerte? No mientas, solo te estabas intentando hacer la difícil pero no puedes retener las ganas que tienes de bailar conmigo- dijo yendo tras ella

-Ya quisieras tu-

En cuanto estuvieron entre la gente Sakura soltó su mano dejando que la música empezase a invadirla cerrando los ojos iniciando un leve movimiento de caderas que poco a poco iba incrementando pero sin perder en ningún momento aquella elegancia que la distinguía. se dejó llevar por aquellas sensaciones que estaban empezando a llenarla sintiendo como Kiba se ponía tras ella envolviendo su cintura con uno de sus brazos siguiendo sus movimientos. Llevó su mano libre al cuello del moreno haciendo que su espalda se pegase un poco mas al pecho de él. Acercó la copa que sostenía en la otra mano a sus labios para darle un pequeño sorbo antes de girarse hacia él quedando frente a frente sonriéndole seductoramente sin dejar de bailar. Era una mujer después de todo, le gustaba ver el poder de seducción que tenía sobre algunos hombres. Pero nunca se rebajaría a zorrear ante nadie. Ella prefería usar su inteligencia, "inocencia" fingida y sus armas de mujer como una combinación explosiva. Sin perder nunca ni un ápice de dignidad, cualquier cosa que quisiera hacer siempre lo haría en un sitio intimo o lejos de los ojos ajenos, a no ser que fuese con alguna de sus parejas.

Habían sucedido tantas cosas últimamente en su vida que ya ni se acordaba de cuanto hacía que no disfrutaba de los placeres carnales que un hombre podía proporcionarle. Y ante ella se encontraba un chico alto, con un cuerpo bien proporcionado y definido, fuerte, con carisma y que parecía estar interesado en ella. Pero aun así ella no estaba interesada en ninguna clase de relación, no conocía a ese chico de mas de un par de días y para salir con alguien ella debía tener un entero conocimiento de quien era la persona con la que iba a compartir su vida. Pero quien se negaría a una noche de experiencias intensas? Quizás si dejaba claro sus intenciones y el chico aceptaba no habría ninguna clase de problema por parte de ambos.

Pocos eran los chicos que llegaban a interesarle de ese modo, más bien escasos. No es que fuese acostándose como todo el que pillase por la calle solo por el simple hecho de que le apeteciese hacer ciertas cosas.

Vio como Kiba se acercaba a su oído y su suave aliento chocaba contra la piel de su oreja produciendole un pequeño escalofrió escalofrió.

-Que te parece...si terminamos la fiesta en tu casa. Aun tengo allí mis cosas y podríamos aprovechar para...ya sabes-

Todo parecía estar saliendo a pedir de boca.

-Sabes que no busco nada serio verdad?- preguntó rozando ligeramente su nariz con la de él para tentarle

-Dame tiempo y lograré que lo quieras- susurró de nuevo acercándose a los labios de la pelirosa pero esta retrocedió para dejarle con las ganas juguetona

-No conoces nada de mi- argumentó dándole de nuevo la espalda moviendo suavemente el trasero con la intención de rozar tan solo un poco la entrepierna de él

-Por eso quiero que me des tiempo- dijo pegándola más a él provocando que aquello movimientos de la chica parasen ya que ella no era ninguna zorra que se restregase contra nadie

Sakura sabía que aquel chico no tenía oportunidad, todos los chicos con los que había salido ella eran chicos que con un simple contacto producían en ella sensaciones que no podría describir. Y ese no era el caso del moreno, pero porque negarse a un poco de diversión?

.

.

- : - : - : - : - : - : - : - : 2 : - : - : - : - : - : - : - : -

.

.

Desde hacía ya me una hora Suiguetsu no podía dejar de observar a aquella pelirosa incrédulo ante las palabras que Sasuke afirmaba. El pelinegro al ver que él no dejaba de mirarla le comentó que la conocía desde la infancia y que no era mas que un bicho feo que podía quedarse sin ningún problema. Pero no podía ser, de que bicho feo hablaba? Esa pelirosa superaba en cuanto al físico y la cara al 90% de las chicas con las que Sasuke había mantenido relaciones de cualquier tipo. Y no es que fuesen precisamente feas, ni mucho menos, la mayoría de ellas habían sido modelos. Estaba viendo a esa chica en la zona de baile con un chico de cabello castaño moviéndose de tal modo sus caderas que podría hipnotizar a cualquiera. No podía ser. Sasuke tenía que estar tomándole el pelo.

-Sasuke estas seguro? A mi por muy bicho feo que me digas que fue me da absolutamente igual. Ahora mismo es una preciosidad con una nota 12 sobre 10 y baila de vicio- comentó arqueando una ceja al ver la cara de molesto que traía el azabache

-Te lo repito por tercera vez. TODA TUYA. Y como me lo preguntes una cuarta vez tus padres te encontraran muerto mañana por la mañana- su voz sonó firme pero no aun así no era verdad

-Cara pez, deja de molestar a mi Sasuke-kun. No ver que le estas distrayendo haciéndole mirar a una pordiosera con un pelo horrible?- dijo Karin mirando a la pelirosa con desprecio antes de volver a retomar lo que estaba haciendo

-Más te vale no arrepentirte luego porque no me echaré para atrás por tu capricho. Y tu cállate y sigue haciendo lo que mejor se te da, ser una zorra-

Sasuke ignoró los reproches que se lanzaban la una y el otro ya que otra cosa absorbía sus pensamientos. Las incesantes preguntas y comentarios de Suiguetsu le habían alejado del placer que Karin le estaba tratando de proporcionar besandole el cuello y acariciando su entrepierna. Se había pasado gran parte de la noche observando a Sakura, aquella molestia que empezaba a producir que cada vez que la veía una sensación molesta creciese en su interior. Le molestaba mirarla, hasta tal punto que su entrecejo que fruncía ante ello. ¿Y porque? Pues porque ver a la Sakura de ahora le hacía recordar a la Sakura de antes. Y ello equivalía a ver a una chica que había logrado olvidarse de él hasta el punto de ignorarle por completo como si fuese algo insignificante. Había perdido a una chica que en su infancia y adolescencia había estado arrastrándose por el como si fuese su único motivo para vivir. Por un momento sus ojos se había encontrado con los de ella en medio de toda la gente que había en el Shumey aquella noche y en ellos no encontró deseo ni amor ni odio, ni repulsión como las que pusieron las demás chicas que estaban en el grupo de amigos de Naruto. Simplemente encontró vacío y eso le exasperaba aun más.

El hecho de encontrar alguna clase de sentimiento hacia él, ya fuese bueno o malo significaba que seguía teniendo un lugar en su mente. Que seguía siendo de algún modo parte de su vida. Pero no había nada.

Chasqueó la lengua completamente frustrado, aunque sin mostrarlo a los allí presentes, y se tomó todo lo que le quedaba de Whisky de un solo trago dejando el vaso sobre la mesa con un poco de fuerza sobre la mesa. Porque esa odiosa mujer les estaba produciendo aquel quebradero de cabeza si tan solo había intercambiado con ella un par de palabras? Necesitaba quitarse ese asunto de la cabeza de una maldita vez.

-Perece que tu querida "preciosidad" se va con su acompañante- dijo Juugo divertido ante la cara de fastidio de Suiguetsu

Los tres hombre de la mesa siguieron el camino de la pareja desde la zona de baile hasta la mesa en la que estaban sus cosas viendo como las cogían y se despedían amigablemente de sus amigos para luego acercarse a la puerta mientras el moreno le depositaba un par de besos sobre el cuello y salían del local.

-Y no parece que se vayan cada uno a su casa precisamente- añadió el pelinaranja

-Tsk...Debo empezar a averiguar cosas de ella y en que zona de la universidad puedo encontrarla. Ninguna chica puede escaparse de mi- sonrió con autosuficiencia -Ese chico no tiene nada que hacer contra mi-

-Por ahora la tiene en su cama, que ya es mas de lo que tienes tu por ahora- se encogió de hombros provocando que Suiguetsu le mirase mal

-Juugo, tu que eres? Mi amigo o alquilen que solo sabe dar por culo?-

Sasuke tenía la mirada fija en el vaso que sostenía en su mano apretándolo con fuerza pero sin llegar a hacer que el cristal cediese y se rompiese.

Como se atrevía a ignorarlo de semejante modo e irse con un cualquiera a la cama? No era mas que una niñata mimada a la que se lo habían dado todo hecho y que se creía que ahora superior a él. Pobre ignorante, no sabía a quien se estaba enfrentando.

Se sacó a Karin de encima con brusquedad dejando sobre la mes el dinero suficiente para pagar lo que él había bebido durante la noche y se levantó poniéndose la cazadora.

-Nos vamos Sasuke-kun?-

-Hump- respondió caminando hacía la salida del local seguido por la pelirroja sin decir nada mas al resto

Se saco las llaves del BMW del bolsillo de los pantalones y tras abrirlo se montó en él.

-Date prisa- advirtió a Karin, no estaba de humor para tener que esperar a nadie

-Vaya, si que tienes ganas de hacerme el amor Sasuke-kun- ronroneó mientras se montaba en el asiento del copiloto

El azabache ni siquiera le dirigió la mirada. Necesitaba sacarse toda esa frustración de dentro a su manera, y Karin era la chica que tenia siempre más a mano. Aceleró saliendo de allí a toda velocidad en dirección a la mansión Uchiha.

.

.

- : - : - : - : - : - : - : - : 1 : - : - : - : - : - : - : - : -

.

.

Los días pasaban a la velocidad de la luz. Habían pasado ya dos meses desde que Sakura había vuelto a Tokio y ahora ella y Kiba mantenían una especia de relación de amigos con derecho a roce. Naruto parecía haberse dado cuenta finalmente de los sentimientos que Hinata tiene hacia él pero ambos seguían siendo solo amigos ya que la pelinegra no se atrevía a dar el primer paso por su timidez y parte de Naruto, era estúpido dudando en cada momento de si ella le rechazaría y cuestionándose a cada momento como decírselo. Ino seguía siendo una de las chicas más atractivas de Enfermería pero parecía tener cierta debilidad por Sai, le recordaba en cierto modo a Sasuke, su amor de la infancia que había eliminado hacía ya muchos años. Pero el muy condenado era tan estúpido de no darse cuenta de lo que le ocurría a la rubia ya que ni siquiera él mismo era capaz de entender y esclarecer sus propios sentimientos. Tenten parecía ignorar por completo a los hombres por mucho que se le acercasen. Hubo un momento en el que incluso Sakura e Ino se cuestionaron su sexualidad al ver que rechazaba a cada chico.

El apartamento de Sakura había hecho un gran cambio. Gracias a la ayuda de Kiba había podido pintar las paredes del salón de color blanco y las de su habitación de un color jade muy suave que a penas podía percibirse. Había cambiado algunos muebles por otros más nuevos, como un televisor de pantalla plana y un sofá más cómodo, que había comprado con el dinero que aun conservaba ahorrado. El ambiente de la casa también había cambiado, ya no olía a casa vacía con el olor de un recuerdo doloroso. Había comprado un ambientador que olía a una mezcla de fresas con flor de cerezo que le encantaba. Y ahora cada vez que volvía a casa se sentía realmente en su hogar, el de ella sola.

Por desgracia, su plan de que nadie se enterase de la muerte de sus padres falló. No es que sus amigos tuviesen constancia de ello pero el echo de llevar tantas veces a Kiba a su casa y él ver que nunca estaban sus padres le hizo llenarse de dudas y empezar a presionarla a ella hasta que explotó liberándose en cierto modo de aquella carga tan pesada que llevaba ella sola sobre sus hombros. Fue una noche de llantos por parte de ella y enfados por el haberla presionado con tanta pregunta. Pero él supo consolarla hasta que todas las palabras fluyeron y pudo saber toda la historia sobre lo sucedido. Sakura le hizo prometer que nunca jamás se atrevería a decírselo a nadie, y él aunque no estaba de acuerdo con ello aceptó.

Estaban en Noviembre y cada vez el invierno se acercaba más y más, y al ser la estación favorita de la pelirosa estaba impaciente por ver los primeros copos de nieve caer. La llegada del invierno también traía la época de exámenes y por lo tanto Ino se estaba convirtiendo en la nueva "compañera de piso" de Sakura ya que se pasaba todas las tarde hasta la hora de cenar allí con ella para que le explicase y le resolviese todas las dudas que tenía de cada materia. Exactamente como estaba haciendo esa misma tarde.

-No se como he sobrevivido tantos años sin ti Sakura- dijo la rubia echándoselo encima para abrazarla tras entender por fin uno de los temarios -Se nos ha hecho muy tarde pero ha valido la pena!-

-Eso es porque tienes la cabeza más dura que una piedra y cuesta que te entre la información- se rió Sakura

Ambas estaban sentadas sobre unos cojines en el suelo frente a la mesa que había en el salón en frente del sofá.

-Yah! No todos tenemos memoria fotográfica como tu. Es un don de la naturaleza y es bueno que lo compartas con tu mejor amiga. Lo dice la ley- asintió convencida mientras se volvía a sentar bien arreglando los papeles de los apuntes para empezar a meterlos de nuevo en su mochila.

-Que ley?- negó con la cabeza -Te inventas cualquier cosa con tal de que te ayude- le lanzó el lápiz flojo para no hacerle daño pero que le dieses en la frente

-Yah!- se sobó la frente -Tu tienes talento para retener información y yo para manipular a la gente-

-No si aun estarás orgullosa de ello- entrecerró los ojos

-Yo? Mucho- afirmó y una vez lo había guardado todo se levantó mirando a la pelirosa

-Pues a Sai no pareces poder manipularlo a tu antojo- se rió levantándose también para acompañarla a la puerta

Ino frunció el ceño mosqueándose ligeramente ante el comentario.

-Sai es un estúpido! No es capaz de entender nada-

-Si el no se da cuenta muestraselo tu directamente en vez de andarte con rodeos- se encogió de hombros andando a paso lento hacia la puerta del apartamento

-Ni muerta! Desde el inicio de los tiempos han sido los hombre los que piden a las mujeres de salir y matrimonio y esas cosas- se cruzo de brazos yendo tras ella

-No pensabas lo mismo cuando proclamabas tu amor por el Uchiha- se detuvo al llegar para mírala

-No era la única que lo hacía- puso un dedo en su barbilla haciéndose la pensativa sonriendo con maldad -Recuerdo muy bien a una pelirosa y a muchas mas haciendo lo mismo que yo-

-Sabes que hace siglos de eso, nunca volvería a rebajarme de el modo en que lo hice ante él. Ni ante él ni ante nadie.- Sakura se maldijo al haber sacado el tema, odiaba todo lo relacionado con el Uchiha ya que le había ver lo patética que había sido en su infancia.

-Eso lo dices porque por ahora es Kiba quien sacia tus instintos animales- se rió abriendo la puerta viendo a la pelirosa resoplar ante aquel comentario -Me voy ya, que suerte tienes de que tus padres trabajen hasta tan tarde-

-Si...- asintió desviando la mirada por un momento al retrato de sus padre que había en la entrada -Bueno, nos vemos mañana en la universidad- miró de nuevo a la rubia tratando de reunir todas las fuerzas posibles para dibujar una sonrisa en su rostro

-Claro! Hasta mañana!-

Se despidió de ella y cerró la puerta y tras cerrar la puerta se dio la vuelta apoyando la espalda en esta con pesadez suspirando. Pro suerte a Ino era mas fácil engañarla.

Vio pasar a Maro frente a ella, el cual había crecido considerablemente varios centímetros, y se acercó a el cogiéndolo en brazos para darle un beso en la cabecita.

-Hey, donde te habías metido? En mi habitación mirando por la ventana los pajaritos verdad? Cualquier día que me deje la ventana abierta capaz eres de tírate por ella para intentar cogerlos- soltó una pequeña risa al ver como el gato la miraba sin entender maullando -Seguro que has venido solo porque sabes que es hora de cenar-

Entonces escuchó su móvil sonar y dejó a Maro en el suelo de nuevo andando hacia la mesa donde estaban esparcidos sus apuntes. Tras apartar un par de hojas encontró el movil y lo cogió viendo que en la pantalla salía un numero desconocido lo cual la desconcertó pero aun así decidió responder deslizando el dedo al botón verde que aparecía en la pantalla.

-Digame?-

-Hola Sakura-

-Disculpe pero no se quien es usted- su voz era claramente de hombre y por algún motivo no era la primera vez que la escuchaba

-A caso no reconoces quien soy por mi voz?- dijo el individuo soltando una suave risa perturbadora

-Pues la verdad es que no...Así que por favor, podría decirme quien es usted y porque me llama? Es que sino no le encuentro sentido a seguir esta conversación-

-Cuatro años entrenándote y oyendo mi voz, pero ahora no eres capaz de identificarla?-

En ese instante a la pelirosa se le heló la sangre por completo dejándola sin palabras forzándola a dejarse caer sobre el sofá.

-Orochimaru...- aquel susurro escapó de sus labios pesadamente

-Esa es mi niña. Así me gusta...que no te olvides de mi ni te olvides de a quien perteneces-

Los recuerdos estaban empezando a amontonarse en la mente de Sakura produciendole un pequeño dolor de cabeza por lo que cerro momentáneamente los ojos aun con el ceño ligeramente fruncido por el dolor.

Poco después de su llegada a Londres tras hacer unos amigos, solían ir una vez al mes a ver las carreras clandestinas de motos y que la adrenalina que aquello les producía era asombrosa. Y una de esas noches, cuando la carrera estaba a punto de empezar, mientras estaba ente la multitud de la gente que iba a mirar y apostar con sus amigos sus padres la llamaron al móvil para informarle de que ellos iban a salir a cenar por ahí y que quizás no estuviesen cuando ella volviese. Aquello la hizo separarse un poco de la multitud de gente para poder hablar con mas tranquilidad, oportunidad que aprovechó Orochimaru para acercarse a ella. Se le acercó como si solo fuese un espectador más de aquel espectáculo el cual le preguntaba si ella ya había ido mas de una vez y cual era el claro ganador desde su punto de vista. Con aquella conversación Orochimaru se gano la confianza de la pelirosa para luego empezar a hablarle que si le gustaban las experiencias que le produjesen adrenalina él podía mostrarle algo nuevo y de lo que no mucha gente tenía constancia de su existencia. Tras la carrera intercambiaron los números de móvil ya que aquello le había producido una gran curiosidad a Sakura y una semana después Orochimaru se puso en contacto con ella para pasar a recogerla y enseñarle aquello.

Por el camino Orochimaru le fue diciendo que lo que le iba a mostrar tenía que ver con gente que era preparada físicamente para el combate y luchaban los unos con los otros para prepararse para algo mayor, cosa que Sakura no logró a comprender del todo. ¿A que se referiría con "algo mayor"? Pero ignoró dicha pregunta y siguió escuchando al hombre el cual le comentaba que el era uno de los que enseñaba a aquellos muchachos a ser mas fuertes y a saber defenderse y atacar. Y que él podría enseñarle a ella también ya que tenía cualidades para ser buena y que ademas ella había nacido en Tokio, lo cual era un requisito fundamental para poder ser entrenada.

Las palabras de Orochimaru parecían tener vacíos. Parecían esconder algo. Pero eso no le importó ya que la idea de verse a si misma como una muchacha fuerte capaz de defenderse por ella misma sin necesidad de depender de nadie cubría todas sus dudas. Ya no volvería a sentirse insegura como lo fue en su infancia. Y mientras entraban en una gran edificio industrial que se encontraba a las afueras de Londres vio a 4 muchachos allí de rasgos asiáticos también. Dos de ellos se encontraban mirando a los otros dos que parecían tener una lucha cuerpo a cuerpo. Sakura se detuvo a mirarlos sin darse cuenta de que también había detenido el andar de Orochimaro aunque no habían sido vistos aun por los muchachos. Los veía tan fuertes, cada golpe que daban y recibían era seguro y decidido. Se imaginó a ella misma moviéndose de aquel modo y sin dudar aceptó la proposición de Orochimaru sin dudarlo. Como una completa estúpida...

Sin saber como, su vista se nubló cayendo inconsciente al suelo. Según lo que le dijo Orochimaru al despertar, había estado inconsciente durante una hora y la nuca le ardía como mil estuviesen presionando brasas candentes contra su piel. No entendía que había pasado, en cuanto logró ver con más nitidez vio a los 4 muchachos haciendo lo mismo que cuando ella había entrado solo que ahora eran los otros dos los que luchaban mientras los de antes la estaban mirando. Se levantó con un poco de dificultad ya que el cuerpo aun le pesaba y miró a Orochimaru sin entender pidiéndole explicaciones. No entendía que estaba sucediendo.

Entonces fue cuando Orochimaru decidió contarle la verdadera historia de que era aquello. Él era el fundador del clan Ten No Juin, y por consiguiente él era el que elegía a los jóvenes que iba a defender el buen nombre del clan. Se había desplazado hasta Londres para encargarse de ciertos asuntos relacionados con la equitación de los integrantes del clan durante el combate e iba a tener que permanecer allí durante una larga temporada por lo que decidió dar caza a los jóvenes provenientes de Tokio que residieran allí y tuviesen unas cualidades básicas para empezar con su entrenamiento. Había 5 grandes clanes esparcidos por todo Japón y uno de ellos era el suyo.

En cuanto al modo de lucha y entrenamiento, se les educaría en 2 disciplinas. La disciplina de la lucha cuerpo a cuerpo en la que usarían tendrían que dominar tanto el Ninjutsu como el Krav Maga. Y la segunda disciplina en la que se usaría el Chakra. Dependiendo de la esencia de cada persona, tras ser marcado por el fundador del clan el chakra que era transmitido al joven, mediante dicha marca, podría evolucionar en el caso del clan Ten No Juin en una de las tres clases, elemento fuego, elemento hielo o energía regeneradora. El primer y segundo elemento era propio de cada clan, y la energía regeneradora podía aparecer tanto si pertenecías a ese clan como en cualquier otro.

El elemento fuego se trataba de una llama de fuego de color anaranjada que a parte de quemar al impactar en el contrincante dejaba un rastro de fuego en la zona que había sido golpeada quemando durante unos segundos posteriores al impacto de la llama parte de la carne del contrincante. El elemento agua se trataba de una llama de color azul claro la cual al impactar sobre un contrincante producía que los músculos de la zona afectada se le entumeciesen ralentizando su movimiento. Pero ambos elementos podían variar el modo en el cual eran lanzados los ataques, la potencia y el efecto, dependiendo de la capacidad del joven que los poseyese. Por ejemplo, el fuego podía ser convertido en lava y el hielo en agua al igual que muchas cosas más si se poseía un poder suficiente para ello y había sido desarrollado con éxito.

Por otro lado los jóvenes que contenían la energía regeneradora emanaban una llama verde que usaban para regenerara a los que poseyesen el elemento fuego y hielo tras los duros entrenamientos y peleas. Al igual que ellos mismos tenían su propio entrenamiento para mejorar la velocidad a la que regenera el musculo y otros tejidos del cuerpo humano.

Aun así las técnicas de chakra solo podían ser usadas dentro de un recinto en el que habían sido esparcidas cenizas negras de donde no se sabía su procedencia ya que Orochimaru no quería que nadie más a parte de él lo supiese. En cuanto alguien marcado entrase en un recinto cubierto por dichas cenizas, su marca de las tres comas era perfilada por una pequeña luz apenas visible que activaba el sello proporcionando al portador el poder del chakra.

Sakura anonadada tras tanta información no sabía que hacer. La iban a entrenar para matar? Aquello era simplemente como una película de ciencia ficción. Chakra? Mas bien parecía magia tal cual lo había explicado Orochimaru. Tras un largo debate mental decidió para si misma que aunque no entendiese muchas de las cosas que acababan de explicarle aprovecharía todo aquello para convertirse en una mujer capaz de defenderse incluso del hombre mas fornido y alto. Y que luego abandonaría todo aquello, no estaba dispuesta a matar a nadie y si aquello de la "magia" o chakra como aquel hombre lo llamaba era verdad podría divertirse aprendiendo a dominarlo.

Por todo ello, la pelirosa aceptó pertenecer al clan, aunque lo que ella no sabía es que una negativa le había proporcionado la muerte.

Orochimaru le pidió que se concentrase en hacer emerger una pequeña llama en su mano derecha para poder ver cual iba a ser su camino y cual debía ser su entrenamiento. Y tras concentrarse todo lo que pudo dudando aun así de las palabras del hombre sobre aquello llamado chakra, una pequeña llama pareció aparecer en la palma de su mano...de color azul.

Ahí fue donde todo empezó, uno de los entrenamientos mas crueles y duros que nunca antes había conocido.

-Creías que por cambiarte de móvil ibas a poder escapar de mi? Ilusa...- rió de nuevo -Una guerra entre nuestro clan y el clan Chi no Juin se acerca, y no voy a dejar que una de mis mejores guerreras escape de su responsabilidad-

-Hace meses que no entreno y no tengo interés en volver- informó tajante

-Mi pequeña flor de cerezo...esto es muy fácil. Tu marca representa a donde perteneces y por ello solo tienes dos opciones. O vuelves y sigues con tus responsabilidades como parte del clan, en cuyo caso puedes sobrevivir a la guerra o morir a causa de un contrincante que te supere en cuanto a habilidades. O morir en mis manos como una traidora...- susurro lo ultimo con una sonrisa sádica en sus labios que aunque Sakura no podía ver era capaz de notarla en sus palabras

La pelirosa llevo una mano a su nuca acariciando la marca que a ojos de cualquiera que no tuviese constancia de la existencia de los clanes no sería mas que un simple tatuaje. Que debía hacer? Aunque antaño su decisión de no matar a gente fue firme y decidida, el entrenamiento al que había sido sometida y diferentes acontecimiento que ocurrieron durante aquellos años le habían hecho traicionar a sus propias palabras. Sus manos ya hacia tiempo que habían sido manchadas con sangre.

-Sea cual sea tu decisión...en el caso de que vuelvas a mi espero verte entrando por la puerta del recinto del clan mañana a las 8 p.m. en el monte de la zona este de Tokio. Pero si huyes...mas te vale tener mas poder del que tengo yo porque empezará tu caza...y no habrá vuelta atrás.-

Tras escuchar aquello la llamada fue colgada dejando a una Sakura completamente inmóvil. Que demonios podía hacer?!

.

.

.

.

.


.

Aqui esta el cuarto capitulo! ^^ Espero que les guste. No se si se esperaban algo así hahaha. Pero espero que les siga gustando la historia o les enganche un poco más.

Por cierto, he de decir que he suprimido el lemon de Saku&Kiba y el lemon Karin&Sasu por si no les gustaba y esas cosas.

Así que si les da igual que ponga otro tipo de lemon que no sea solo Sasu&Saku me gustaría que me dejen un review diciéndomelo para así ponerlos ^^

Ah! Se me olvidaba informaros a las que adoráis a Sasuke que van a lanzar un juego nuevo, el Final Fantasy XV en el que aparece Noctis el cual es un 80% igual a Sasuke solo que no tiene los ojos negros y el pelo lo tiene como negro tirando a grisaceo. *_*

.

Bueno, con esto me despido! Muchisimas gracias a aquellos que leeis este fanfic y...

.

HASTA LA PROXIMA!