CAPITULO 30
(Pov Damon)
Todos mis temores desaparecen cuando estoy allí con ella los dos enredados entre sábanas, sudor y gemidos, me encanta esta niña, es mía y me regocijo en esa idea tan mía.
Llaman a la puerta.
-¡Que!- digo en un gruñido-.
-Servicio de habitaciones-.
Me pongo el bóxer a regañadientes y miro a Jade que se pone mi camiseta rápidamente.
Al abrir la puerta todo mi mundo cae en añicos y toda la felicidad que siento se va a la mierda.
El puño de Duque me da duro en la cara, intento devolvérselo pero me da en la cabeza con la culata de su pistola y hace que todo se vuelva negro...
(Pov Jade)
-NO HAGAS ESTO- grito-.
Estoy en el despacho de mi padre y él me mira impasible detrás de él mis hermanos y Troy, no hay nadie más todos están por la casa pendientes pero lejos de lo que pasa aquí.
Duque nos había encontrado y había traído a casa intenté resistirme pero me ató a su coche, al parecer Duque tenía vigilados los muelles y nadie lo sabía.
-YO QUIERO ESTAR CON ÉL-.
Da un golpe a la mesa y me mira fijo por un largo tiempo.
-¿Sabes lo que me has hecho pasar?-.
-Lo siento tanto papa... pero yo le quiero-.
-¿Que has dicho?-.
Me armo de valor y espero un momento, le miro fijo como él me está mirando.
-Le quiero-.
-Es un policía Jade, ha estado jugando contigo-.
-¿Qué?-.
-Es un policía ¿no te lo dijo?-.
Niego en silencio.
-Solo te ha utilizado para llegar hasta mi, y seguramente tiene información de toda la familia-.
Me hielo... ¿por qué no me dijo que formaba parte de los malos?.
(Pov Hannival)
Le di un puñetazo en la cara que le hizo sangrar y Troy puso su mano en mi hombro.
-Si le das tanto y tan fuerte lo matarás- dijo en un murmullo-.
Asentí y me senté frente a él, la verdad era que el chico estaba hecho un asco, tras una hora de interrogatorio.
-Bien- dije mirándole- ¿que sabes de mi familia?-.
-Todo- dijo con tono de voz ronco y débil- os he estado investigando durante años, y quería recuperar mi trabajo me echaron por tener problemas con las drogas pero no pude recuperarlo, me enamoré de... tu... Hija-.
Siseé.
-Le he prometido no matarte-.
-¿Gracias?-.
El muy hijo de puta todavía quería estar de broma.
-Te quedarás en el sótano hasta que yo solucione esto no quiero que mi hija sufra por un policía-.
Y cuando lo digo suena como un insulto porque par mi eso es lo que es, algo bajo, mediocre.
Asiente y cierra los ojos, le espera una noche dura.
Hago un gesto y tres hombres se quedan en la puerta vigilándole.
-Hannival- dice Troy detrás de mi- ¿qué harás?-.
-No lo sé-.
-Piensa las cosas-.
-No puedo pensar-.
-Relájate marica-.
Suspiro.
-Piensa fríamente-.
-Quiero matarle, déjame hacerlo-.
-No Hannival, tu hija está arriba ¿vale? hay que hacer una boda-.
-Duque no querrá no confía en él ni yo tampoco-.
-Entonces hagamos que el chico se gane la confianza de nosotros ¿vale? no es tan malo ya nos habría delatado-.
-¿Estás de su parte?-.
-Estoy de parte de mi ahijada-.
Suspiro de nuevo.
-Tranquilo hermano, estoy contigo-.
Asiento.
