CAPITULO 31
(Jade Pov)
Había llorado mucho. No quería ver a nadie, solo estaba en mi habitación y abrazaba con fuerza la muñeca que Damon me había comprado antes de subir al barco.
Suspire y me senté sobra la cama. No se oía ruidos fuera. Debía ser tarde, me fije la hora en la mesilla de noche que allí había un reloj. Las tres de la madrugada.
Era tarde y mucho. Nunca me había quedado hasta estas horas.
Me baje de la cama y abrí la puerta de mi habitación despacio. No había nadie, "mucho mejor" pensé.
Camine despacio por el pasillo, las luces estaban apagadas. Camine a ciegas y de memoria hasta que llegue las escaleras, y allí ya había luz.
El debía decirme la verdad, yo lo único que sabía era que los policías eran malos, siempre me lo decían desde que era una niña. Que eran muy muy malos, y por eso no tensamos trato con ellos.
Pero Damon no era malo, el era bueno y era mi novio.
Porque él seguía siendo mi novio.
Camine y fui a la cocina, allí estaba la puerta del sótano. Había escuchado a mi madre decir que tía Judith que lo había traído a aquí, no debía bajar, pero no me importaba.
Lo haría.
Y lo hice, baje al sótano y allí había luces muy fuertes y puertas blancas muchas puertas blancas.
-¿señorita Jade? -.
Me gire del susto, allí había un hombre que trabajaba para mi familia enfrente de una puerta, allí estaba damon.
-Mi padre -dije -te quiere ver ahora
Fue lo primero que se me ocurrió.
El hombre me miro desconfiado.
-ve ahora, o cortara su cabeza, escuche que se lo dijo a mi padrino -.
Este salió corriendo sin pensarlo. Al tenerlo fuera de mi vista abrí la puerta.
-Damon -.
El estaba atado a una silla, y tenía sangre. Corrí hacia el abrazan dolo. Este levanto su cabeza y me miro.
-¿qué haces aquí? -.
-debía verte -.
-vete -.
-no...-.
-jade, es peligroso. Vete -.
-¿es cierto que eres policía? -.
El me miro en silencio por unos segundos.
-Si -.
-¿por qué no me lo dijiste? -.
-porque te alejarías de mí -.
-¿eres malo? -.
El rio y negó con su cabeza.
-no -.
-pero...-.
-tu padre ni tus tíos confían en mí, pero me ganare su confianza -.
-¿cómo...? -
-ya verás -.
-¿me quieres o solo me usaste? -.
-yo te amo mi pequeña -.
Lleve las manos a mi boca sonriendo. ME AMABA. ME AMABA.
-¿Y nos casaremos? -.
El se rio roncamente y asintió.
-claro -.
-yo quiero un vestido de princesa -
-te veras hermosa .
Desate sus manos, las tenía muy mal, sus muñecas estaban rojas.
-tienes sangre..-.
El acaricio mi cabello con su mano.
(Pov Damon)
Si me tenía que morir, lo haría feliz.
La bese salvajemente en los labios, como si no hubiera un mañana. Los mordí, y unos rápidos movimientos la tuve desnuda. Sujete sus pechos con mis manos.
Pase mi lengua por sus pezones, acaricie su sexo con la palma de mi mano. En este momento mi mejor cura era ella.
La senté sobre la mesa he hice que se recostara en la misma. Subí sus piernas a mi hombre y desabroche mi pantalón bajando el mismo.
Me introduje en ella de una embestida. Jade arqueo su espalda y se sujeto a la mesa, gimió todo lo fuerte que pudo. Me encantaba verla así.
Volví a embestir y ella volvió a gemir. La sujete con fuerza de las caderas, mis dedos quedarían marcados y eso me gustaba. Ella era solo mía. DE MI PROPIEDAD. ERA MÍA.
Me ponía frenético el solo pensamiento, embestí con todas mis fuerzas llenándola por completo. Ella llego a un orgasmo gritando mi nombre, pero no estaba satisfecho, volví a embestir y ella volvió a jadear.
Sus nudillos estaban blanco por la fuerza que hacia al sujetarse de la mesa. Retire mi miembro y lo introducir por completo. Ella nuevamente llego al orgasmo. Sonreí al verla.
Acerce mi boca a sus pechos, mordiéndolo, chupan dolo mientras no dejaba de embestir. Un gruñido gutural salió de mi llegando hasta el orgasmo, llenando su interior con mi semilla.
-te amo mi pequeña jade- dije roncamente-.
-yo también te amo -dijo ella casi sin voz.
