Especificaciones sobre la lectura:

(- : - : - : - : - : - : - : - : 1 : - : - : - : - : - : - : - : -) Sakura

(- : - : - : - : - : - : - : - : 2 : - : - : - : - : - : - : - : -) Sasuke

.

dianalaurazb: Gracias por tu review! ^^ Sabía que lo de Neji sobre ser el "tutor" de Sakura te gustaría hahahah Es como darle un "Zas en toda la boca" a Sasuke. Espero que este capitulo también te guste aunque he de decir que estoy medio agotada porque son las 2:30 am y me tengo que desperatar a las 4:00 am por lo que no voy a dormoir casi nada pero estoy feliz de haberlo terminado haahha Así que si pillas algunas faltas de ortografía discúlpame.

.


Capítulo 8

.

- : - : - : - : - : - : - : - : 1 : - : - : - : - : - : - : - : -

.

.

.

Había pasado un mes desde la fiesta en la mansión Uchiha y al parecer el azabache había pillado la indirecta y no había vuelto a acercarse a ella. Tampoco vio ningún indicio de que él hubiese comentado el asunto de sus padres a otras personas por lo que se podría decir ese mes había sido absolutamente perfecto. Sakura y Neji había decidido no verse más allá de dentro del recinto del clan para tratar de evitar el mayor numero de preguntas posibles. Había logrado pasar todos los exámenes de invierno de la universidad con buena nota. Había conseguido que el rectorado le diese una llave del aula de baile para ir cada vez que ella quisiese. Maro había crecido mucho y durante las noches que más frió hacía se acurrucaba junto a ella en la cama. Sai finalmente se había decidido a pedirle de salir a Ino. La rubia al principio había dudado ya que no estaba muy segura de sus sentimientos pero tras una charla con Hinata, Tenten y ella finalmente se había dado cuenta de los sentimiento que tenía hacia el pelinegro y había aceptado. Respecto al clan los entrenamientos parecían haber empezado a ser más frecuentes. Orochimaru no había informado de ningún cambio respecto a la situación entre el clan Ten no Juin y el clan Chi no Juin pero por lo visto las cosas no pintaban demasiado bien. Su maestro ya había empezado a ir adjudicando misiones para eliminar a integrantes del otro clan y eso solo podía indicar una cosas. Estaban empezando a mover sus fichas hasta que uno de ellos pusiese en "jaque mate" al otro y la guerra fuese inminente. Por lo que todos ellos debían estar con sus sentidos alerta ya que al igual que Orochimaru iba eliminando integrantes del clan Chi no Juin, ellos también iban a estar en el punto de mira del enemigo.

Durante ese mes de entrenamiento terminó haciéndose más amiga de uno de los de su propio elemento llamado Suigetsu. El chico que que llevó hacia la zona de regeneración durante el día de los combates. Sabía que era uno de los amigos de Sasuke pero por suerte no era igual de idiota que él. El peliblanco era bastante animado, haciéndole recordar en cierto modo a Naruto pero sin ser tan exagerado como lo era él. Ademas siempre conseguía sacarle una sonrisa o la hacía reír durante los momentos en los que se frustraba en los entrenamientos. Pero siempre que los elementos volvían a mezclarse al no ser necesaria su separación para el entrenamiento, él volvía con Sasuke y su grupo.

Se acercó al espejo que había en una de las paredes de su habitación terminando de darse los últimos retoques en el recogido que se había hecho en el pelo poniendo como decoración dos palillos. Llevaba un vestido rojo vino sin mangas ajustado que restaltaba su estrecha cintura al igual que las caderas y sus pechos. Tenía un prominente escote en la espalda y debido al recogido había tenido que maquillarse la marca del clan para que no fuese visible. En una misión nunca debías dejar ver que pertenecía a ningún clan ya que si lo descubrían tus intenciones iban a estar más que claras. Llevaba un maquillaje ligero pero que marcaba sus grandes ojos, y en los labios se había puesto un glos que tenia un ligero tono rojo para hacerlos resaltar más.

Se sentó sobre la cama para ponerse los tacones y mientras se abrochaba la pequeña correa que tenían cada uno de ellos en los talones para ser abrochados leyó el mensaje que le había mandado Orochimaru por la mañana junto con la imagen de la persona a la que debía buscar.

"Objetivo a eliminar: Zabuza Momochi. Es la mano derecha de Danzo, líder del clan Chi no Juin. Según diversos informes Zabuza acostumbra a ir al pub HitBox todos los miércoles y jueves sobre las 6 de la tarde para luego abandonarlo alrededor de las 8 con alguna señorita de compañía o alguna mujer que encuentre en el pub de su agrado. Se las lleva al hotel Tomoya y alquila las habitaciones 110, 111 y 112. Una para él y las otras dos para sus guardaespaldas que suelen ir con alguna otra mujer. El equipo para la misión constara de 4 integrantes. Konan y Hana se encargarán de los guardaespaldas de Zabuza. Juugo sera quien os lleve al pub y espere fuera hasta que salgáis hacia el hotel, os seguirá con el coche y esperará fuera del hotel hasta que hayáis terminado. Él sera vuestra red de seguridad, si la misión fallase en algún momento Hana llevará un microscópico transmisor en la oreja para avisarle de ello y entonces sera cuando él intervenga. Tu te encargaras de Zabuza. No hay plan B. Si falláis y alguno escapa con vida la guerra sera inminente. Juugo pasará a por ti a las 6:15 de la tarde. No me decepciones."

Escuchó el timbre de su departamento y cogió el móvil junto con el bolso que tenía preparado saliendo rápidamente de allí. Bajó por el ascensor y tras salir al portal vio a Juugo esperándole junto con las dos chicas que le había dicho Orochimaru en él. Se acercó al vehículo y se introdujo en él sintiendo como aquél aroma inconfundible le golpeaba en el rostro y se introducía por todo su cuerpo al inspirarlo.

Sasuke...

El coche olía a él por completo. Podría diferenciar ese aroma allá donde fuese e irremediablemente cada vez que aspiraba si cerraba los ojos era como si el azabache estuviese allí. Por extraño que pareciese se sintió...reconfortada. Era como si le aportase esa seguridad que le faltaba cada vez que emprendía una misión.

Recordó aquel momento en la fiesta en el que creyendo que era otra persona él la sujeto por la cintura con un brazo y acercó su rostro al de ella. Los latidos de su corazón se aceleraron hasta el punto en que creyó que él iba a lograr escucharlos. Y dio gracias a dios por haber encontrado las fuerzas de no sabe donde para alejarlo antes de que ocurriese algo de lo que se arrepintiese luego. Podría haber aprovechado la ignorancia de Sasuke creyendo que era otra para besar esos labios por los que moría durante su infancia. Pero su fuerza de voluntad había sido mayor a lo mucho que había podido tentarle aquella idea.

En unos pocos minutos se encontraron frente al pub y las tres bajaron del coche dejando a Juugo en él.

Se adentraron en el local y pudieron ver a lo lejos frente a la barra a Zabuza de espaldas a ellas al igual que sus dos guardaespaldas. Las tres se miraron y empezaron con el plan que habían determinado en el coche. Sakura iría de frente a por su objetivo mientras Konan y Hana estarían por el pub charlando con otros hombres hasta que pasase el tiempo suficiente como para que se acercase primero Hana y tras otro rato Konan para que pareciese un encuentro casual. Las dos chicas se disiparon por el local y ella andó hasta la barra colocándose entre el taburete que usaba uno de sus guardaespaldas y el de Zabuza apoyando uno de sus brazos sobre la barra y sus pechos sobre este para hacerlos destacar y que pareciesen de un tamaño un poco mayor. Puso un mechón de pelo que caía en el lateral derecho de su rostro tras su oreja mirando de reojo a Zabuza con una picara sonrisa dibujada en sus labios viendo como él la miraba también. Había conseguido su atención por lo que se dispuso a dar un paso más.

-Que debe hacer una chica para que la inviten a una copa?- ronroneó mirándole mas fijamente mientras se mordía ligeramente el labio inferior

Él sonrió de medio lado y llamó al chico de la barra pidiéndole una copa de piñacolada para ella.

-Y que hace una mujer sola por sitios como este?- cuestionó girándose con el taburete ligeramente hacia ella repasándola con la mirada

-Acaso una mujer no puede encontrar diversión ella sola allá donde vaya? Siempre se pueden encontrar personas interesantes con las que...compartir la noche- vio como Zabubza chasqueaba los dedos un par de veces haciendo que sis guardaespaldas se levantasen y se alejaran un poco de ellos para darles más intimidad.

Vio como Hana aprovechaba para acercarse a uno de ellos mientras Konan seguía haciendo tiempo.

-Raras veces se puede encontrar a una mujer tan bella completamente sola. No sabes que puedes encontrarte con hombres que se quieran aprovechar de ti?-

El chico de la barra dejó la copa sobre esta para que Sakura pudiese cogerla, cosa que hizo mientras removía la pequeña pajita negra que había en esta removiendo el contenido sin dejar de mirarle a él.

-Y que pasaría...si fuese yo la que quiere aprovecharse?- susurró sensualmente acercándose un poco más a él dándole un sorbo a la bebida

-Que acabas de encontrar el juguete con el que jugar- contestó él llevando una mano a su cintura acariciándole esta

Sakura sonrió complacida y se pegó más a él para poder susurrarle en el oído y que él pudiese sentir el contacto de sus pechos sobre su torso.

-No puedes decirme esas cosas en un lugar como este...- dijo buscando con la mirada a Konan ahora que él no podía verla y al encontrarla tonteando con el otro guardaespaldas prosiguió -Me entran ganas de arrancarte es camisa que llevas...y tocar todo lo que escondes bajo ese traje...-

Sonrió al ver como Zabuza tragaba con dificultad y se separó un poco de él pero sin romper el contacto que el tenía en su cintura.

-Siempre podemos irnos a otro lugar más intimo-

-Como cual?- preguntó sacando la pajita de la bebida empezando a tontear un poco con ella usando la lengua

-Tu solo déjate llevar...- contestó sin poder resistirse más y junto sus labios con los de ella

Era un beso tosco y sin ningún atisbo de dulzura. Sakura podía sentir el amargo del licor que aquel hombre estaba bebiendo pero por muy desagradable que fuera lo pasó por alto centrándose en el plan. Intensificó el beso tratando de causarle más necesidad y que él quisiera marcharse lo antes posible de allí. Cuanto antes se fuesen hacia el hotel antes podría terminar con todo aquello. Llevó una mano discretamente a la entrepierna de Zabuza acariciándola sutilmente haciendo que él rompiese el beso tras un par de segundos y se levantase del taburete llamando a sus dos hombres.

-Nos vamos-

Las tres chicas decidieron no mirarse entre ellas para que ninguno de los presentes sospechase nada y los seis abandonaron el local acercándose a una limusina que había estacionada esperando fuera. Sakura echó una corta mirada hacía donde estaba el coche de Sasuke con Juugo dentro comprobando que él fuese consciente de que se las llevaban ya al hotel y se introdujo en la limusina con la ayuda de su acompañante junto con el resto de los que estaban allí.

Durante el trayecto cada una de ellas se encargó de distraer a sus acompañantes enrollándose con ellos o simplemente tonteando de forma inocente y provocativa para evitar que los tres hombres hablasen entre ellos.

Llegaron al hotel y sin pasar por recepción ni nada se montaron en el ascensor subiendo hasta el piso en el que se encontraban las habitaciones. Sakura y Zabuza entraron en la 111 mientras que Konan ocupó la 110 y Hana la 112. A primera fase del plan hacía salido bien pero ahora cada una iba a depender de sus propias armas de mujer y habilidades para matar a cada uno de ellos.

Zabuza entró primero en la habitación quitándose el saco del traje para luego empezar a aflojarse la corbata dirigiéndose a la cama y antes de llegar se giró hacia ella.

-No decías que querías arrancarme esta molesta ropa?- dijo mientras la pelirosa se iba acercando a él hasta quedar frente a frente de nuevo

Sakura llevó las manos a su camisa sacando los borde que estaban metidos en el pantalón mientras le miraba lascivamente rozando su nariz con la propia.

-Y su? No quieres quitarme este vestido que tanto calor me da?- susurró sobre sus labios empezando a desabrochare la camisa

Zabuza llevó sus manos a los tirantes del vestido y los desplazó hasta sus hombros haciéndolos caer por sus brazos dejando que el vestido cayese al suelo disfrutando de la imagen de la pelirrosa con aquella ropa interior de encaje. Sakura retiró su camisa y bajó las manos hasta el botón de su pantalón desabrochándoselo para deshacerse de él también. Tras esto le dio un pequeño empujón haciéndole caer sobre la cama y se subió ella también gateando sensualmente hasta quedar sobre él.

-Quieres ser tu la que lleve las riendas por lo que veo...- dijo sonriendo

Sakura podía ver la lujuria en sus ojos. Su plan no podía fallar, cuanto estuvo en casa se encargó de aplicarse un potente veneno, que solo es peligroso al ingerirlo, sobre la zona de sus pechos por lo que ahora solo necesitaba tentarle lo suficiente como para hacerle querer lamer sus senos.

-Te haré cosas que ni siquiera eres capaz de imaginar...- ronroneó sentándose sobre su entrepierna dejando de su sexo hiciese contacto con el miembro de él

Empezó a a mover sus caderas creando un roce mientras cogía una de las manos de él y la llevaba a uno de sus pechos para que empezase a masajearselo. Los jadeos por parte de ambos no tardaron en aparecer. Zabuza se encontraba completamente excitado, sentía su miembro palpitar rogando por adentrarse en su intimidad. Y en un arrebato de puro placer se incorporó un poco para quedar sentado y quitarle el sujetador dejando sus pechos al descubierto atrapando uno de sus pezones con la boca.

Bingo!

Ahora lo único que tenia que hacer era mantener la excitación en el cuerpo de Zabuza ya que así la sangre se movería con mas rapidez y el efecto del veneno lo mataría en unos pocos minutos. Evitó ante cualquier cosa besar sus labios y se centró en su cuello empezando a depositar en él húmedos besos intercalando pequeños mordiscos para estimular la zona sin dejar de rozarse contra su cuerpo. Podía sentir sentir como la respiración estaba empezando a acelerarsele a aquel hombre y lo que cualquiera lo atribuiría al calor que estaba produciendo el contacto de ambos cuerpos ella sabía que lo que indicaba era que el veneno estaba empezando a hacerle efecto. Desde el comienzo de los síntomas hasta la muerte solo pasaban cinco escasos minutos. Por lo que Sakura decidió seguir con el juego hasta que oyó como su respiración se volvía más costosa.

Se separó bruscamente de él sin despegar los ojos de su presa.

-No te sientes raro? No sientes como te cuesta respirar?- sonrió mientras recogía su sujetador del suelo para volver a colocárselo -No sientes como tu garganta esta empezando a cerrarse y te quedas sin aire?-

Zabuza se encontraba sobre la cama sujetándose la garganta con los ojos completamente abiertos tratando de aspirar la mas mínima esencia de oxigeno mientras su garganta terminaba de cerrarse haciendo que su cuerpo convulsionara aunque él se esforzase por tratar de levantarse para alcanzarla a ella con la intención de cogerla por la garganta y consumir sus ultimas fuerzas en apretar su cuello. Pero no pudo ya que su cuerpo cayó inerte en el suelo antes de alcanzarla a cause de la falta de oxigeno.

Sakura miró su cuerpo con asco y desprecio, y se aceró a él para poner dos dedos sobre su cuello y comprobar que ya no tuviese pulso.

Tras comprobarlo se disponía a ponerse el vestido cuando es cuchó un grito provenir de la habitación de Konan. Salió rápidamente hacía la habitación en la que se encontraba ella pero la puerta estaba cerrada. Corrió de nuevo hacia su habitación para coger la tarjeta que se usaba de llave para abrir las puertas de las habitaciones y al volver donde se encontraba Konan colocó la tarjeta por la junta de la puerta forzándola hasta conseguir abrirla encontrándose al hombre sobre el cuerpo de la intentando estrangularla.

Sakura se abalanzó sobre él propinándole una fuerte patada en el rostro haciéndole caer al suelo liberando a Konan. Mientras la chica intentaba recuperar el aliento la pelirosa rodeó el cuello de aquel hombre por detrás con un brazo mientras con el otro empujaba este hacia su propio cuerpo para intentar ahogarlo mientras él se resistía intentando cogerla para echarla a un lado y deshacerse de su agarre. Sakura buscaba con la mirada los ojos de su compañera.

-Konan, estas bien?- la susodicha asintió mientras se sobaba el cuello aun con la respiración un poco costosa

Sakura sitió una fuerte dolor en la parte baja del muslo soltando un gemido sintiéndose estúpida al haberse descuidado un momento por comprobar el estado de Konan dándole tiempo aquel hombre a clavare una varilla de metal afilada atravesándole el muslo. Hana apareció por la puerta de la habitación viendo la escena y se puso a retransmitirla la situación a Juugo para que subiese y luego se acercó para ayudar a paralizar a aquel hombre. Rápidamente la pelirosa se sacó uno de los palillos que llevaba en su recogido y se lo atravesó en el cuello repetidas veces sin soltarle perforándole la aorta dejando que se empezase a ahogar con su propia sangre.

Pero para sorpresa de las chicas el hombre empezó a reírse mientras tosía grandes cantidades de sangre.

-Y-yo estaré muert-to dentro de p-poco...pero t-tu tamb-bien...- articuló como pudo

-No voy a morirme por un herida como esta- contestó Sakura mientras se ponía en pie al igual que Hana quitándose aquella arma del muslo poniendo una pequeña mueca de dolor en el rostro.

-Esta i-mpregnada de ve-neno de O-oxyuranus- logró decir antes de que la sangre que inundó sus pulmones terminase matándolo

Juugo entró en la habitación con la respiración acelerada tras haber subido los pisos por las escaleras para llegar más rápido encontrándose a Konan y Hana mirando a Sakura con los ojos muy abiertos.

Todas sabían que estragos provocaba el veneno de Oxyuranus, Orochimaru les obligaba a tener un total conocimiento sobre toda clase de venenos para saber cuando y como usarlos. El veneno de dicha serpiente una vez entra en el organismo empieza a provocar que la sangre se coagule y en el momento en el que llega al corazón mata a la persona en la que haya entrado.

-Juugo, coge a Sakura en brazos, hay que llevarla rápidamente al clan y si ella se pone a correr o a hacer cualquier esfuerzo físico su cuerpo hará que la sangre fluya con más rapidez por su organismo y el veneno se expandirá demasiado rápido- indicó Hana mientras ayudaba a Konan levantarse

Sakura se dejó coger en brazos y los 4 salieron rápidamente de allí usando las escaleras exteriores de emergencia que tenía el hotel para no ser vistos. Hana se sentó en el asiento del copiloto mientras Juugo tumbaba a la pelirrosa en los asientos de atrás y tras ella entraba Konan. El pelinaranja se montó en el coche y arrancó saliendo de allí lo más rápido que podía.

Cada segundo que pasaba la situación de la ojijade empeoraba y ella lo sabía. Sentía como un ardor estaba empezando a inundar sus piernas a causa del veneno y vio como la herida por la que se había introducido el veneno que antes sangraba se había detenido. Eso solo indicaba que la sangre ya había empezado a coagularse en sus piernas y tomó una decisión.

-Necesito que alguno me de cualquier cosa afilada que tenga, un kunai, una navaja, una cuchilla, lo que sea- dijo mirando a los tres viendo como Hana sacaba de su bolso un kunai dándoselo

Sakura lo tomó y se lo dio a Konan.

-Mírame- dijo tratando de llamar su atención ya que parecía bastante afectada tras lo que había pasado en en hotel -Quiero que empieces hacerme cortes por todo el cuerpo que no sean muy profundos. Necesitáis ver como de rápido esta avanzando el veneno para saber cuanto tiempo me queda. Lo has entendido?-

-Pero que estas diciendo?- Hana habló mirándola como quien mira a un loco

-Te desangraras si hago eso!- dijo Konan mientras cogía el kunai que ella le tendía

-Todos sabemos como afecta a la sangre este veneno, si no podéis ver como avanza dentro de mi cuerpo tenemos que hacer algo para que se pueda ver por fuera y la unica forma que hay esta. Es arriesgado pero al mismo tiempo es lo único que puede salvarme si llegamos a tiempo...-

Las manos se Konan temblaban ligeramente. Todos ellos sabían que Sakura tenía razón por lo que la portadora del kunai empezó con la tortura.

La pelirosa sentía cada vez su cuerpo más pesado mientras fuertes punzadas de dolor inundaban su cuerpo cada vez que sentía como Konan cortaba su piel. Hizo diez cortes en cada una de sus piernas, ocho en cada uno de sus brazos y sobre el abdomen y el inicio de sus pechos tenía repartidos nueve. La sangre que abandonaba su cuerpo estaba empezando a manchar toda la tapicería de los asientos mientras el frío iba apoderándose de su cuerpo. Su respiración estaba empezando a entrecortarse a cada minuto que pasaba mientras Konan controlaba el estado de del sangrado de cada uno de sus cortes. Su pequeño cuerpo estaba impregnado por su propia sangre hasta el punto que no podía verse el color de su piel.

-Hana llama a Orochimaru! Los cortes de sus extremidades han dejado de sangrar y las de su abdomen parecen estar empezando a detenerse también-

Su visión empezó a hacerse borrosa y sus parpados parecían negarse a mantenerse abiertos. Lo ultimo que vio fue a Hana con el teléfono en la oreja gritándole a Juugo mientras este se saltaba cada semáforo y señal de trafico que se encontraba.

-Por el amor de dios! Pisale más fuerte!-

-Hana la estamos perdiendo!- gritó Konan desesperada con toda la impotencia del mundo al ver como la pelirosa se iba desvaneciendo sin ella poder hacer nada.

Lo ultimo que sintió antes de quedas inconsciente fue como su cuerpo se iba volviendo más liviano y se sentía...bien. Ya no le ardía cada parte de su ser, ya no sentía un frió que le calaba en los huesos, ya no sentía como su propia sangre se deslizaba por su piel. Ya no sentía nada. Quizás todo había acabado al fin.

.

.

- : - : - : - : - : - : - : - : 2 : - : - : - : - : - : - : - : -

.

.

Necesitaba verla. Necesitaba hablar con ella. Necesitaba que le mirase a los ojos y le dijese que todo aquello era cierto. Porque definitivamente no podía creer que todo lo que Takahashi había averiguado fuese la pura realidad. Sabía la clase de persona que era Sakura, no? Ella no podía haber pasado por todo aquello y aparentar estar tan bien. La Sakura dulce, inocente y alegre que a pesar de como lo pasó en su infancia nunca había perdido las ganas de sonreír. Aquella que él conocía no habría soportado todo eso. Era demasiado.

.

FlashBack

Se encontraba sentado en una de las mesas de la cafetería Co-Coffee situada en una de las calles del centro de Tokio. Había elegido una mesa que estuviese en una de las esquinas para tener un poco más de privacidad. Tenía los cojos apoyados sobre la pequeña mesa mientras removía su café con una pequeña cucharita perdiéndose en el movimiento circular que hacía el oscuro liquido mientras esperaba la llegada de su acompañante. Estaba nervioso. Por el amor de dios, como podía ponerse nervioso por algo semejante? Soltó un pequeño resoplo de frustración. Tras quedar como un estúpido durante la fiesta había reprimido cualquier impulso de acercarse a ella fuese cual fuese el motivo e intentaba de todas las formas posibles evitar que sus ojos recayesen en ella. Pero al parecer cuanto más trataba de evitarla más ganas sentía de que su mirada se cruzase con la de ella. Que cojones le estaba pasando? Debía ser un estúpido capricho que se le pasaría con el tiempo.

Sus pensamientos se vieron disipados cuando vio una taza de café posarse frente a él sobre la mesa. El hombre que tomó asiento tenía alrededor de 32 años, su pelo era corto de color castaño claro con algunos mechones mas oscuros y llevaba un abrigo negro sujeto por uno de sus brazos. Al lado del café dejó una fina carpeta antes de retirarse las gafas de sol dejando ver sus ojos castaños oscuros, pero Sasuke no se dignó a seguir mirándole en cuanto vio la carpeta sobre la mesa. Allí estaba todo por lo que había esta comiéndose la cabeza durante los últimos meses. El motivo por el que había soportado eliminar todo contacto con la pelirosa. El pensar que a cada día que pasaba faltaba menos para poder dar una respuesta a cada una de sus preguntas.

El azabache sacó del bolsillo de su abrigo, el cual colgaba de la silla en la que estaba sentado, un abultado sobre poniéndolo sobre la mesa. Se miraron a los ojos. El plazo había finalizado y ahí se encontraban las dos partes del acuerdo.

-Has crecido desde la ultima vez que te vi- habló Takahashi recargándose un poco sobre el respaldo de la silla mientras tomaba su café para darle un trago

-No estamos aquí para hablar de eso- deslizó el sobre por la mesa acercándoselo más al hombre que tenía frente a él -Esta es tu parte-

El castaño cogió el sobre mirándole y lo abrió para darle una ojeada revisando por encima que estuviese todo el dinero. Tras comprobarlo se lo guardó en su abrigo dejando la taza de café de nuevo sobre la mesa.

-Veo que no quieres andarte con rodeos...- susurró cogiendo la carpeta para quitarle la pequeña goma con la que se mantenía cerrada empezando a sacar documentos, un par de recortes de periódicos y algunas fotos

-No vengo a perder el tiempo de cháchara. Vengo a que me muestres lo que has averiguado- respondió seco mientras pasaba lentamente los ojos por todo lo que el hombre iba dejando sobre la mesa.

-Empezaré por su vida cotidiana...- empezó a relatar -Sakura Haruno. Se marchó a Londres por motivos laborales de su padre. Al parecer la empresa en la que trabajaba decidió mandarlo allí para como representante e imagen de ella ya que tenía un nivel de inglés avanzado. Una vez se establecieron en la gran ciudad Sakura fue matriculada en la carrera de Medicina de la Universidad de Oxforda pasando el examen de ingreso con unas calificaciones de sobresaliente. Durante su primera año ingresó en una escuela de danza contemporánea donde su profesora vio el potencial que tenía y empezó a entrenarla para competir. Como resultado de ello gano varios concursos obteniendo trofeos y dinero con el que ayudaba a sus padres a pagar la renta y otros gastos de la universidad. Cada costoso año que cursaba lo pagaba gracia a la beca que se le otorgaba por ser quien representaba a la universidad cuando esta se proponía presentarse en concursos de baile. Sus tiempos libres los pasaba con sus amigos pero entre otras cosas se dedicaban a ir como espectadores de las carreras clandestinas de motos que se hacían en los suburbios de Londres. Empezaron a interesarse por las motos y a practicar con una de las motos de un chico llamado Zack el cual formaba parte de la pandilla. Y tras unos meses practicando Sakura y algunos otros de sus amigos participaron en algunas de las carreras. En cuanto a relaciones de pareja Sakura estuvo con John, Paul y Steven- los nombró mientras señalaba una foto de cada uno de ellos -Con el primero estuvo año y medio, con el segundo ocho meses y con el tercero tan solo cuatro meses- tomó aire profundamente mientras deslizaba una mano hacia los recortes de periódico -Aproximadamente seis meses antes de su regreso a Tokio hubo un atraco en una de las sedes del banco HSBC...los imputados entraron con metralletas y pistolas cogiendo a todos los que se encontraban dentro del banco como rehenes mientras obligaban a los trabajadores a darle todo el dinero que hubiese en la caja fuerte. Una de las empleadas logró dar aviso a la policía sin que se dieran cuenta y al verse atrapados los ladrones empezaron a exasperarse. Los pactos con la policía no daban resultado por lo que empezaron a ir matando rehenes amenazando a la policía de que les dejasen irse. Unos cuantos integrantes del cuerpo especial de policía lograron introducirse en la instancia pero fue tarde para algunos de los rehenes. Entre las victimas se encontraban los padres de Sakura...al parecer la muerte de sus padres fue el motivo por el que volvió a Tokio-

Sasuke se mantenía en silencio sin despegar los ojos de los recortes de periódico en los que se podían ver algunas de las imágenes del incidente. A su mente empezaron a amontonarse recuerdos muy similares respecto a la muerte de sus padres causándole un pinchazo en el pecho mientras apretaba los puños con fuerza. Recordó las palabras de la pelirosa durante la fiesta.

"-Te he traído aquí para decirte que olvides lo que oíste o creíste oír ayer por la noche. Olvídalo todo y ni se te ocurra abrir la boca para contarle nada a nadie. Lo has entendido?-"

Quería ocultar su dolor, que nadie se apiadase de ella. No verse como una victima a la que consolar. Le recordaba tanto a él cuando sus padres tuvieron el accidente...

Pero como podía mostrarse tan...ella? Como podía seguir sonriendo y riendo? Como había conseguido escapar de la oscuridad en la que él se hundió. A pesar de lo mucho que detestase a Itachi algunas veces, él había sido su punto de apoyo, era su hermano. Pero a quien tuvo ella? A nadie. Y sin embargo allí estaba. Des una pieza disfrutando de cada momento. La Sakura no habría soportado todo aquello. Pero por lo visto esa muchacha que él recordaba había dejado de existir para transformarse en una mujer fuerte y madura que a pesar todo nunca perdía su alegría. Eso la hacía ser mejor que él...

Takahashi al ver que Sasuke no respondía ni comentaba ningún punto decidió seguir.

-Historial del clan...- sacó unos cuantos documentos más -Fue encontrada por Orochimaru en los suburbios de Londres. Él se las arregló para engañarla y llevarla a una nave industrial en la que estaba entrenando a cuatro integrantes nuevos del clan que había encontrado en Londres. Fue marcada en la nuca ese mismo día y el elemento que emanó de sus manos fue el de hielo. Tanto ella como los otros cuatro, Neji, Gaara, Lee y Shikamaru, fueron entrenado bajo la estricta mirada de Orochimaru respetando el estilo de lucha y normativa del clan. Tras un año de entrenamiento Orochimaru decidió iniciar a instruir a Sakura en las técnicas de seducción y placer. Entrenamiento por el que pasan todas las mujeres del clan. Como bien sabes, para ello Orochimau elige un tutor. Cada mujer tiene su propio tutor que se hace cargo de enseñarle como satisfacer y seducir a un hombre hasta que este lista para infiltrarse en una misión. El elegido para encargarse de Sakura fue Neji, pero hubo muchos problemas a la hora de instruirla. La chica estaba saliendo con John en ese momento por lo que se negaba en rotundo a mantener relaciones sexuales con el Hyuga. Ante la desobediencia Orochimaru intervino imponiendole castigos físicos y amenazándola con matar a sus padres. Finalmente la chica cedió. El periodo de entrenamiento fue establecido por el líder del clan como parte del castigo, al igual que presenciar algunas de las sesiones para asegurase de que no seguía rehusándose. Tres años fue lo que duró. Pero ese no fue lo único con lo que Sakura retó a Orochimaru. Durante los primeros meses de su cuarto año de entrenamiento Orochimaru se planteó mandar a la chica a matar a un hombre llamado Kabuto el cual era la persona con la que él delegaba parte de sus responsabilidades. Era su mano derecha pero llegó a sus oídos que estaba filtrando información confidencial a otros clanes por lo que finalmente decidió matarlo. Sería la primera persona a la que Saskura asesinaría pero de nuevo volvió a negarse. Por lo visto le dijo a Orochimaru que estaba dispuesta a ofrecer sus servicios al clan pero que nunca mataría a nadie. Como sabrás, esa clase de tonterías Orochimaru no suele tolerarlas y decidió torturar a la chica de la peor forma posible. Una noche llevo a Kabuto a la nave en la que entrenaban y lo encadenó de manos y pies para impedir que pudiese mover ninguna de sus extremidades. Posteriormente llamo a Sakura haciéndola venir y cuando llegó le tendió un kunai y la obligó a matar a aquel hombre con el simple uso de aquel instrumento. Pero sabía que ella se negaría por lo que la amenazó de nuevo con el as que tenía bajo la manga. Sus padres.Y ella no iba a arriesgar la vida de sus padre. La forzó a matarlo del único modo en que podía oír sus gritos de dolor y mancharse las mano de sangre. Sakura quedó bastante traumatizada tras asesinarlo, terminó completamente empapada en sangre con el kunai en la mano. Pero eso la hizo más fuerte. Acató 3 misiones de asesinato más pero tras la muerte de sus padres quiso desaparecer y Orochimaru perdió en contacto con ella hasta dos meses después de haber llegado a Tokio. Él la localizó y la amenazo con volver al clan o correr por su vida-

Fin FlashBack

.

Dio una fuerte patada a uno de los troncos que habían hincados en el suelo en la Zona 1 de entrenamiento del recinto del clan tratando de deshacerse de toda la ansiedad que se estaba apoderando de su cuerpo. Hacía apenas unos minutos que había llegado y se había ido directo a desahogarse a base de esfuerzo físico. Necesitaba liberar toda la tensión que se estaba acumulando en sus músculos y opresión en el estomago que parecía no desaparecer. Todos estaban empezando a llegar para el entrenamiento que había acordado Orochimaru aquel día. Durante el tiempo en el que llegaba la gente, los que estaban ya allí solían divertirse creando combates físicos entre ellos o poniéndose a entrenar del mismo modo que estaba haciendo el Uchiha.

Escuchó la voz de Neji a unos cuantos metros detrás de él. Perecía estar conversando con alguien pero a su mente solo llegaron imágenes de el castaño con Sakura formadas por su propia imaginación basadas en todo lo que había averiguado Takahashi. Su sangre hirvió en cuestión de segundos encontrando como única vía de escape propinar al tronco frente a él cuatro fuertes y rápidos puñetazos provocando que la piel de sus nudillos se levantase empezando a sangrar y algunos de ellos se rompiesen. Pero eso no le lograba aliviar aquella sensación que estaba inundando su ser. Gran parte no lograba entender que era pero el resto era necesidad y pura furia a causa del Hyuga.

-Sasuke-kun! Ten más cuidado- dijo Karin acercándose a él para curarle

Este se dejó mientras miraba hacia la entrada esperando ver aquella cabellera rosa. Debía entrar en cualquier momento.

-Shizune!- la fuerte voz de Orochimaru se escuchó desde la lejanía -Ven qui, date prisa-

No gritaba pero su todo de voz era bastante alto y eso no era común en el líder del clan en cual parecía estar sosteniendo un teléfono en su oreja.

La pelinegra avanzó hacia Orochimaru corriendo y cogió el teléfono que él le tendía. No podía escuchar que decía pero la expresión de su rostro parecía ser de preocupación mientras movía sus labios rápidamente. Algo estaba sucediendo. Algo no iba bien y gran parte de los integrantes del clan parecían estar empezando a darse cuenta.

Shizune terminó de hablar por teléfono y llamó rápidamente a Karin, Anko, Kai, Jun y Ryu, llevándoselos rápidamente hacia Kokoro viéndolos desaparecer entre la oscuridad.

Sasuke sabía que los que había llamado eran los mejores del equipo de regeneración. Definitivamente había pasado algo. Quizás una misión fallida. Últimamente Orochimau parecía estar empezando a mover ficha y las misiones cada vez empezaban a ser más frecuentes.

Junto con el rugir de un coche a gran velocidad derrapando en la entrada al recinto del clan un escalofrió recorrió todo su cuerpo. Reconocería aquel motor donde fuese. Era su coche. El que le había prestado a Juugo para la misión que le había sido adjudicada. Miró rápidamente a Suigetsu y sus miradas se cruzaron. Ambos estaban pensando lo mismo. Algo había ido mal en la misión y podía ser que la vida de su compañero estuviese pendiente de un hilo. Y en cuanto vieron a Orochimaru correr hacia la entrada ellos lo siguieron al igual que Neji y algunos más que parecían saber quienes habían estado implicados.

Pero antes de llegar la puerta se abrió dejando entrar a un Juugo que corría hacia ellos con un cuerpo entre sus brazos seguido por Konan y Hana.

El caminar del azabache se detuvo en seco al igual que su corazón en cuanto pudo ver aquel cuerpo más de cerca. Sakura...

La pelirosa estaba en ropa interior y todo su cuerpo estaba empapado en sangre lleno de pequeños cortes. Las escasas zonas de su piel que no estaban cubiertas por la sangre estaban completamente pálidas, su pecho no parecía levantarse y bajar con el movimiento acompasado de la respiración. Sus ojos estaban cerrados mientras pequeños mechones de pelo caían sobre su rostro y sus labios estaban tomando un color violáceo. Era como si su cuerpo no tuviese vida.

Sintió como un intenso dolor pero que el que sintió durante el ultimo combate con Neji empezaba a recorrerle por dentro y su respiración empezaba a pesarle.

-Apenas tiene pulso! Hay que llevarla con Shizune ya!- informo Hana y en cuanto Juugo llego con Orochimaru dejó que cogiese el ligero cuerpo de la chica y se lo llevase a gran velocidad hacia Kokoro

Neji, Gaara, Lee, Shikamaru y Suigetsu fueron tras él mientras el resto de gente que lo había visto empezaron susurrar entre ellos hablando sobre lo que creían que había ocurrido. Hana y Konan se sentaron en el suelo con los ojos rojos y algunas lagrimas escapando de ellos mientras Juugo completamente frustrado se retiró hacia fuera del recinto del clan yendo donde estaba el coche.

La posible muerte de la pelirosa empezó a causar estragos en su cuerpo y su mente. No podía controlar todos los sentimientos que estaban empezando a inundare. En su mente solo podía recordar momentos en los que la había pillado riéndose siendo sustituidos por esa imagen de ella completamente demacrada y cubierta de sangre. Una fuerte punzada de dolor se alojó en su cabeza. Recién había descubierto todo por lo que había pasado en el pasado Sakura y él necesitaba respuesta. Necesitaba que se quedase. Se suponía que ella iba a tener que explicarle todo de su propia boca, que seguramente discutirían porque ella se negaría a contarle nada. Se suponía que la encontraría viva y a salvo no al borde de la muerte. Que vería esos ojos jade retarle una vez más.

Dios, porque se sentía así? Algo parecía estar devorando sus entrañas.

Salió rápidamente del recinto del clan dirigiéndose directamente hacia Juugo que estaba sacando algunas gasas ensangrentadas del coche. Pudo ver los asientos traseros de su coche impregnados en sangre con algunas pequeñas balsas de ella entre el relieve de los asientos. Lo cogió por el cuello de la camiseta sacandole del coche mirándole a los ojos desprendiendo por ellos toda a ira que sentía en ese preciso momento.

-Que coño ha pasado?! Eran tu responsabilidad. Tu debías cuidar de ellas si algo les pasaba. Se suponía que tu debías ser quien las mantuviese a salvo si algo se torcía. Dime porque no hiciste lo único para lo que te mandaron!- sus afiladas palabras trataban hurgar en su compañero en busca de respuestas

Pero Juugo desvió la mirada sin poder enfrentar aquellos ojos con los que parecía escudriñar en su alma y empezó a relatarle lo sucedido.

.

.

.

.

.


.

Aqui esta el octavo! ^^ Espero que les guste.

He de decir que hoy me voy a Londres durante 4 días por lo que tardare un pelin más en actualizar el próximo capitulo así que por eso decidí hacer este un poco más largo hahaha ^^

Espero que os haya gustado y que me dejéis algún review con vuestras opiniones. Siempre son bien recibidos tanto si son para bien o para mal ^^

Volveré con el siguiente capitulo lo antes posible. Lo juro! ^haha

.

Bueno, con esto me despido! Muchisimas gracias a aquellos que leeis este fanfic y...

.

HASTA LA PROXIMA!