¡He vuelto! He tardadado, y lo se. Pero he aprovechado ese tiempo para pensar en como mejorar mi capacidad como escritor. Incluso alguien me ha dado algunos consejos interesantes. No se si se notará el cambio, pero espero que si.

* Los diálogo en cursibla (bla bla bla) son pensamiento. Decidí que en este fic haría eso, en vez de usar corchetes ( [bla blabla] ).


Capítulo 2: Empiezan cosas nuevas

Ese primer día escolar transcurrió con normalidad. En los eventos que se produjeron luego no ocurrió nada interesante. Incluso la película era una de los 90. Lo único medianamente interesante era que un alumno, cuyo nombre no fue mencionado, vendría mañana debido a que hoy se encontraba "indispuesto".

La última sirena del día sonó, dándole a los alumnos completa libertad para salir de allí e irse a donde quisieran. La despedida entre Erik y sus amigos fue muy teatrera. Parecía que no se volverían a ver durante mucho tiempo.

En la puerta principal le estaba esperando su hermano. El camino hasta casa se les estaba haciendo eterno, y el incómodo silencio que había entre Tobías y Erik no ayudaba en absoluto. No sabían a que se debía esto, ya que normalmente siempre eran muy habladores entre ellos.

Tras un rato de caminata llegaron a casa. A esa hora sus padres ya deberían haber comido, y su padre estaría a punto de salir por la puerta para volver al trabajo.

Antes de acceder al interior, Erik depósito sus ojos sobre la casa de enfrente. Dicha casa llevaba una semana en venta, pero ahora había una familia en lo que parecía ser el proceso de mudanza.

Los vecinos nuevos siempre son algo horrible, ya que no sabes ni quienes ni como son. Pero Erik conocía muy bien al hijo de esa familia: Billy Sprifire.

El pasado que compartían Erik y ese delincuente juvenil no era muy bueno. La inmunidad de Erik, conseguida por ser hermano de quien es, no surgía efecto sobre él. Billy sabía muy bien la verdad.

Solo tendría problemas es caso de que Erik se lo contase a su hermano, cosa que nunca haría. A veces ser tan niño bueno solo condenaba a Erik. Y para colmo, Billy era el mejor amigo de Tobías, lo que impedía que el segundo se diese cuenta de lo que el primero hacía con su hermano.

Billy y Tobías eran el terror del colegio, pero para Billy no había mejor diana para sus bromas de mal gusto que Erik. Lo humillaba, le pegaba y le hacía cosas tales como meter su cabeza en la taza del váter... ¡Eso ya parecía la típica película estadounidense que tiene como protagonista un niño debilucho que se acaba volviendo un héroe!

- ¿Te pasa algo? - pregunta Tobías, viendo como su hermano mayor mira a la acera de enfrente con cara de trauma.

- N-no... nada... - tartamudea - Entremos de una vez - dijo, disimulando lo mejor que pudo su cara de terror.

- Oye, ¿Esos que se acaban de mudar no son los padres de Billy?

- ¡Caya y entra! - grita, preocupado porque por culpa de su hermano menor tenga que y acercarse a esa casa a saludar.

Una vez dentro, los dos se dirigieron a la cocina. Encima de la mesa había un pato de espaguetis con albóndigas, junto con una nota que decía "Tobías, te daré de comer cuando aprendas a comportarte y a hablarme con respeto"

- Esta mujer está loca...

- Anda, cómetelo tú.

- ¿Por qué?

- Porque perdí el apetito tras ver quienes serán nuestros nuevos vecinos.

- Ya se que no te llebas bien con Billy, pero...

- ¿¡Qué no me llevo bien!? - brama con todas sus fuerzas, y con evidentente ira acumulada.

Erik soltó un suspiro pesado y puso su mano izquierda contra sus ojos. Necesitaba relajarse, o acabaría diciendo cosas que no quería. Estuvo así unos segundos, hasta que decidió que ya se había calmado lo suficiente, y apartó su mano.

Delante suya estaba Tobías, con lágrimas en la cara. Este no dijo nada, simplemente salió corriendo hacia su cuarto, como un niño pequeño.

- ¿Y ahora que le pasa? - pensó Erik - Es la primera vez que lo veo comportarse así...

Para Erik eso había sido algo extraño, pero para Tobías había sido algo más. Era la primera vez que Erik le gritaba de esa manera; enfadado. ¿Cómo te sentirías si una persona que te ha tratado de manera increíble durante 16 años llegara un día, y te gritara sin motivo aparente? Dolido, asustado...

Tobías estaba en su habitación, que compartía con Erik, llorando sobre la cama cual adolescente al que le dieron calabazas. Tarde o temprano eso acabaría convirtiéndose en una cama de agua. Entonces, llaman a la puerta...

- ¿Puedo pasar? - dice Erik, desde el otro lado de la puerta.

- No...

- Voy a pasar igualmente.

- No...

- Pues ven aquí e impidemelo.

- [...]

Erik decide abrir la puerta sin más dilación. Si ya se sentía culpable, ver a su hermano así lo acababa de rematar.

- Siento haberte gritado, pero el enterarme de que ese cavernícola peliverde va a ser nuestro vecino me ha afectado. - dijo, sentándose en la cama.

- Nunca voy a acabar de entender el motivo de vuestros problemas... - responde, mientras adopta la misma posición que su hermano.

- Es solo que... Nada, olvidarlo. Anda, bajemos. Te cocinaré algo...

- ¡No! Cocinas peor que papá.

- Eso es ofensivo, Toby...

El silencio se hizo en la habitación. Hacía 6 años que Tobías no escuchaba ese nombre, por el cual Erik solía llamarlo cariñosamente. Era algo especial entre ellos. Los únicos que lo llamaban así eran Erik y él mismo.

El haber vuelto a oír ese nombre, que tanto le gustaba a Tobías, hizo que ya no resistiera más. Cerró sus ojos y se abalanzó contra Erik, causando que este se tumbara. Dicha acción hizo que los labios de ambos se unieran.

Erik estaba con los ojos abiertos, moviéndolos de un lado a otro por lo impactante del momento. Pero lentamente fue cerrandolos, permitiéndole disfrutar mejor del momento.

Los pasos de su madre se escucharon en el pasillo, y ambos se separaron de golpe. Erik miraba al suelo, y Tobías al techo, ambos con un evidente tono carmesí en la cara.

Erik fue el primero en romper la formación, levantándose y saliendo de la habitación. En la mente de Tobías reinaba un único pensamiento: "La he fastidiado. Seguramente no me volverá a habar y no querrá volver a estar a solas conmigo".

Tobías se recostó de nuevo en la cama, fundiéndose en sus desalentadores pensamientos. Pero eso no había causando enfado en Erik, sino dudas, y algún que otro sentimiento más...

Lo único que estaba claro, era que mañana ese tipo de pelo teñido de verde haría de ese un día muy difícil para Erik.


Se aceptan preguntas, críticas constructivas, OCs y parejas.

Spoiler: en un futuro habrá esa cosa que el fandom denomina "Fonnie", por lo que no metáis ni a Foxy ni a Bonnie in another relationship.