Like a Friend, a Brother III.
Willam:
¿Recuerdas que te conté que me casaría con Catelyn? Sí hombre, aquella de las tetas grandes por la que cambié a Barbrey... no me guardes rencor por haberla profanado... si hubiera sabido que al final te terminarías casando con ella, no me la habría llevado a la cama. En fin, ése no es el asunto. Resulta que me he enterado de algo horrible por acá mientras me dirigía a Aguasdulces. Al principio intentaron ocultármelo (mis acompañantes son todos unos mierda), pero Ethan Glover no pudo guardar más silencio, pequeña ratilla valiente.
¡Rhaegar secuestró a mi hermana! ¿Simplemente se la llevó de Invernalia, como quien dice «esto es mío, me lo quedo»! No sé si ser príncipe te da el derecho de hacer eso o no, pero a mí me vale mierda lo que él quiera. Me la voy a llevar a casa, no sin antes machacarle el culo de bardo con mi espada por cometer esta afrenta contra nosotros. ¿Quién se ha creído? ¡Mi Lyanna tiene dieciséis años, joder! Tú mismo la has visto, ni siquiera tiene un cuerpo espectacular. De sólo pensar en que ese enfermo pueda estarle haciendo algo me pongo muy rabioso, Willam, tú sabes que soy loco.
No soy muy bueno con la palabrería por escrito, pero quería que lo supieras para mantenerte al tanto y que no pienses que te he abandonado. Nos vemos luego, a ver si nos echamos una carrera. Me he enterado de que barbrey te regaló un caballo rojizo ¿ea! A ver si puede contra mi yegua mora. Por ahí nos vemos, compadre.
Brandon.
PD: en cuanto desvirgue a la tully, te cuento si lo tiene rojo también entre las piernas.
Para desgracia de Lord Willam Dustin, la carta dirigida hacia él desde las Tierras de los Ríos llegó demasiado tarde. Mientras él la abría –y leía con esa sonrisa ya descrita, insolente, traviesa–, un lazo de cuerda apretaba con firmeza la garganta del autor. Del hombre a quien Willam amaba, su mejor amigo, el hermano que nunca tuvo.
Por amor marchó a la guerra. Por Lyanna. Por Brandon.
Nada de slash. Esto es amistad de la pura y de la dura, por favor.
Gracias por leer.
