Holaaa, sorry por la demora, esque no tenía mucho tiempo para entrar, además tengo que editar videos hahaha y el último edite y se me recalentó mi compu y se apagó Grrr… ahora tengo que hacerlo de nuevo ¬¬ bueno… pero lo importante es que ya actulize jiji.. bueno… les dejo con el capitulo (:

Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.

Advertencia: Capítulo un poco fuerte, Léanlo Bajo su Responsabilidad.


Celos II


~Sam POV~

Por fuera estaba actuando normal, pero por dentro estaba como: HAHA-HAHA-HAHA ¡Toma eso Perra! Nadie toca la propiedad de Sam Puckett y sale ileso. Freddie Benson me pertenecía, y aunque no tenía la intención de que la gente sepa eso ahora, no quería decir que perras cualquieras pudieran intentar tener contacto con él. Pasé años compitiendo con Carly por su atención, ahora que era todo mío, no hay manera de que yo deje que nadie se interponga entre nosotros. Especialmente esa chica Patrice. La conocía, mejor aún, conocía a las de su tipo. Ella era una perra, juega sucio, bueno yo también lo hago. ¡Joder! Soy Sam Puckett. Nadie se mete conmigo.

-¿Sam?- Freddie giró su cabeza para mirarme.

-¿Qué?- me encogí de hombros inocentemente.

-¿Hiciste eso a propósito?- se cruzó de brazos.

-No… quería lanzarte a ti; supongo que estaba un poco distraída con los bíceps de John Simmons- sonreí y vi la cara de Freddie volverse roja de furia – Relájate idiota, no es mí tipo-

-Mejor que no lo sea- dijo enojado.

-Uh… ¿nos estamos poniendo celosos?- me burle, pero la verdad es que estaba aliviada de no ser la única capaz de sentir celos en esta relación.

-¡Sí!- Agarró mi brazo y me acercó a él.

Gemí. Era realmente candente ver esa rabia en sus ojos. Freddie me miraba con una mezcla de lujuria y rabia en sus ojos que me encendieron. Tenía esa mirada que decía "Eres mía" y eso me gustó. No es como si él fuera a enterarse de que me hizo sentir toda confundida por dentro. Sus ojos hacían un recorrido mental de cada pulgada de mi cuerpo y me sentí derretir. El hecho de que él me quisiera toda para él me hacía sentir confiada y segura. Odiaba sentirme débil e insegura; odiaba sentir celos y estar asustada. No estaba lista para admitir, ni siquiera a mí misma, que él significaba mucho para mí que no podría soportar perderlo. Lo sé, lo sé, eso no era propio de mí, pero era verdad; viví tanto tiempo con la certeza de que él nunca sería mío, que cuando la vida me probaba lo contrario lo estropeaba.

Estaba asombrada con sus ojos chocolate y la forma que me hacía sentir. A una parte de mí le disgustaba un poco, pero la otra parte sólo se limitaba creer que esto estaba destinado a ser. Él apretó el agarre de mi mano, pero no lo suficiente para lastimarme. Quería besarlo y dejar que todos supieran que él me pertenecía, para probar a cada chica de la escuela que Freddie Benson le pertenecía a Sam Puckett. Estaba en eso cuando la voz de Carly llegó a mis oídos.

-¿Chicos?- Ella se acercó a mí.

Freddie no me dejó ir ni siquiera cuando rompí el contacto visual.

-¿sí Carly?- pregunté.

-Pensé que querían guardar esto entre ustedes dos-

-queremos-

-Bien… entonces mejor deja ir a Freddie, la gente está empezando a notarlo- su afirmación despertó a Freddie de su ensoñación y liberó mi brazo.

-Tienes razón… lo siento Sam- Sus mejillas se tornaron carmín.

-Nah… está bien Nub, me las pagarás luego- sonreí.


~Freddie POV~

No sé qué me está pasando. No se suponía que actuara todo íntimo con Sam frente a toda la escuela, pero algo en su declaración me hizo enojar, casi estaba fuera de mí. Sabía que estaba bromeando, a Sam nunca le gustaría John Simmons, era un deportista descerebrado, que era más del tipo de Carly, pero la idea de que a Sam le gustara otro me hizo hervir de rabia, ¡Por el amor de Cristo ella era mía! Bueno… no dejare que ella lo sepa, de lo contrario me asesinará. Al parecer nadie puede ser dueño de la grandiosa Sam Puckett, pero no me importaba. Estábamos construyendo algo, sabía que podía ser algo especial, y yo quiero ver como esto va a ir.

La señorita Briggs habló, como siempre, acerca de algo que no me importaba lo suficiente como para recordarlo, cuando Sam picó mis costillas. Él mínimo contacto de su cuerpo con el mío me hicieron relajarme un poco. Cada vez que Sam me tocaba, mi mente se llenaba con la certeza de que era yo del quien Sam estaba enamorada. ¡Yo, no John Simmons! Me dio un pedazo de papel.

¡Eres tan Nub!

Reí, sólo Sam me molesta durante clases para decirme Nub, y honestamente no me molestaba.

¿Por qué no usas tu celular? Escribí y le devolví el papel. Esa es la vieja escuela.

¡Batería baja idiota!

Rodé mis ojos ante su pereza. Estoy muy seguro que olvidó cargarlo ¡De nuevo!

Déjame adivinar, ¿olvidaste cargarlo? ¿Es eso? Le devolví el papel cuando la señorita Briggs se giró para escribir algo en el pizarrón.

¡No te pases de vivo conmigo Benson!

Me lanzó el papel. Oh Sam…

Oh… ¿y qué si lo hago? Después de entregarle el papel una pequeña sonrisa apareció en mi cara.

Confía en mí idiota… No quieres saber

Ella enfatizó el "no" con una pluma roja.

Pruébame Puckett

Sostuve el papel conmigo, no estaba seguro si debía entregárselo.

Se movió incómoda en su asiento. Sam empezó a molestarse y a picar mis costillas.

-¿Por qué estás tardando mucho nerd?- me susurró.

Reí por lo bajo. ¿Nos estamos poniendo un poco ansiosos? Huh… Es bueno saberlo… muy bueno. Me dio un codazo un par de veces pero yo aún sostenía el papel solo para molestarla. La señorita Briggs se giró a la clase.

-¿Pasa algo Puckett?- Se cruzó de brazos.

-Nop, sólo escuchaba tu hermosa voz mi querida Francine- Sam usaba su falso tono que sonaba un poco como una dama británica.

-¡Huh!- La mueca de la señorita Briggs era la cosa más fea que los ojos de alguien pudieran ver, y Sam se las arreglaba para hacer que torciera la cara y frunciera el ceño siempre.

La señorita Briggs se volvió de espaldas a nosotros y yo le devolví el papel a Sam. Ella me golpeó la cabeza.

-¿Por qué fue eso?- susurré frotando la parte de mi cabeza donde ella me golpeó.

-¡Por tomarte mucho tiempo para devolverme el papel!- Susurró cerca de mi oreja.

Sentí mi piel arder. Unos segundos después escuché a Sam reír. Sabía que había leído el papel. Ella estaba por devolverme el papel cuando la campana sonó.

-¡Gracias a Dios!- Escuché que gritó.

La señorita Briggs volvió a hacer una mueca, pero ya era demasiado tarde para quejarse, nosotros ya estábamos fuera del salón. Ella todavía tenía el papel en la mano cuando salimos de clases; choqué mi brazo con el de ella y le robé el papel.

-¡Benson, Dame eso!- ella trataba de alcanzar el papel pero yo era más alto.

-Vamos Sam, sólo quiero leer tu respuesta- sonreí.

-¡Benson! Dame ¡Eso!- Me golpeó el estómago.

Eso no dolió tanto como solía hacerlo, es sorprendente que en vez de lastimarme sólo me hacía cosquillas. Reí entre dientes y volví mi mirada a

ella. Sam estaba sosteniendo su mano y tenía el ceño fruncido. Le había dolido, inmediatamente me acerqué a ella.

-¿Estás bien?- Agarré su mano y empecé a buscar algún hueso roto.

-Sí… estoy bien… y tú eres…- ella uso su mano para golpearme la cara y la otra para agarrar el papel- ¡Estúpido!- se rió.

-Puckett…- Traté agarrar de nuevo el papel pero ella lo metió dentro de su camisa, justo entre sus pechos. Me costó tragar saliva. La idea de mis manos deslizándose dentro de su camisa para agarrar el papel de nuevo me estaba tentando, pero estábamos en medio de la escuela, y eso sería inapropiado.

-Si tanto lo quieres, ¿Por qué no vienes y lo tomas?- Ella puso sus dos manos dentro de sus bolsillos y arqueó la espalda hacia adelante.

Me lamí los labios y traté de estabilizar mi respiración. "Estamos en medio de la escuela, estamos en medio de la escuela" me dije a mi mismo. Trataba de recordar todo lo que mi madre me dijo sobre respetar a las mujeres y ser un caballero, pero eso no estaba funcionando, ella se estaba burlando de mí a propósito, se estaba divirtiendo torturándome. De repente, eso me golpeó, hoy ella me había "atacado" debajo de las gradas sin respeto alguno, eso quería decir que yo tenía el mismo derecho.

-Sam… no me tomes el pelo- Mi voz fue suave y ronca, y ella fue la única que escuchó.

-¿Por qué idiota? ¿No tienes agallas?- Ella arqueó su espalda un poco más haciéndome sentir una incomodidad en mis pantalones.

Mis ojos buscaron el armario del conserje, ella lo había pedido, iba a llevarla ahí y hacerla pagar por estar molestándome constantemente y por la tortura por la que me estaba haciendo pasar. Justo cuando vi el lugar donde iba a llevarla, alguien me dio una palmadita en el brazo.

-Hey- Ella me sonrió.

Quería maldecirla por interrumpir este momento, pero me recordé que era una persona educada.

-¡Hola Patrice! ¿Cómo está la cabeza?- escuché a Sam gruñir detrás de mí.

-Un poco adolorida- Se frotó la parte trasera de la cabeza.

-Oh…- Sam se acercó a mí, tan cerca que podía sentir su pecho tocar mi espalda- Uh… ah… Sam quiere decirte algo- Trataba de actuar normal con la proximidad de nuestros cuerpos.

-¿Qué? ¡No tengo nada que decirle!- Se quejó.

-Sí, sí tienes. Di que lo sientes por su cabeza- Le exigí.

-¡Ya lo hice!- Se quejó.

-Está bien Freddie. Estoy segura de que ella no quiso hacerlo- le dio a Sam una sonrisa.

Esa fue una de las más falsas sonrisas que jamás he visto. Traté de empujar ese pensamiento lejos. ¿Por qué haría eso? Tal vez aún estaba molesta por el accidente en el gimnasio.

-Sí. No quise- La respuesta de Sam estaba llena de sarcasmo. Un momento… ¿Qué está pasando aquí?

Cuando Patrice abrió su boca para hablar, Carly puso sus brazos alrededor de Sam y yo.

-¡Hola Amiguitos! ¿Listos para recorrer el camino?- Ella nos abrazó.

-Sí, ¡Vamos!- Sam fulminó con la mirada a Patrice quien le hizo lo mismo.

-Adiós- me despedí con la mano de la morena quien me deslumbró con una gran sonrisa.

-Hasta luego Freddie- Ella me dio un guiño, Sam la fulminó con la mirada y Carly rodó los ojos.

Bien… ¿Me estoy perdiendo de algo? ¿Por qué siento como si fuera el único que no sabe?

-¿Carly?- Sam quitó el brazo de Carly de su hombro.

-¿Sí?- Carly mantuvo su brazo en mi hombro.

-No vuelvas a decir "amiguitos" de nuevo. Eso está tan fuera de onda- Masculló.

-Oh… Está bien- Carly miró hacia abajo.

-Y otra cosa…-

-¿Qué?- Levantó la mirada.

-¿Me puedes devolver al idiota?- ella puso sus manos en sus caderas.

-Lo siento- Carly me liberó y me empujó hacia Sam- Aquí tienes. Todo tuyo-

-Bien- Sam agarró mis bíceps y me empujó lejos.

-¿Qué? ¡Pensé que me querías!- Le puse mala cara.

-Y así es. ¡Quiero un caballito!- ella saltó a mi espalda sin previo aviso.

-Muy bien. ¿A dónde princesa?- Me ajusté al peso y empecé a caminar.

- ¡Con Carly!- envolvió sus brazos apretadamente alrededor de mi cuello.

-Okay Dokey-

Jijiji…. Lindo el capitulo no? (: Buenooo me tengo que ir rápido más tarde voy a subir mi otro fic jojo bueno me voy… byeee! Sorry por no dejar continuación :( Dejen Reviews! (: