Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.

Advertencia: Capítulo fuerte, Léanlo Bajo su Responsabilidad.


La segunda Cita I


~Freddie POV~

Una semana había pasado desde que Sam y yo tuvimos ese "pequeño momento" en su habitación. Ese fue el día más asombroso de mi vida. Nunca me sentí tan conectado con nadie antes, tan cercano, tan enamorado. Si… estaba enamorado de ella, pero no por nuestro "pequeño momento", Sino por todo lo que ella era, todo sobre ella me asombraba. Desde ese día he estado pensando en ella, nos vemos todos los días, pero eso no era suficiente, necesitaba más, cada vez que estábamos juntos me sentía cómo en casa. Ya era hora de que salgamos en nuestra segunda cita, y lo tenía todo planeado.

Era viernes y fui al departamento de Carly, Sam de seguro estaría ahí. Después de la escuela, ella quería ir a Licuados Locos, pero tenía hacer algunas diligencias para mi madre. Por supuesto Sam maldijo a mi madre, la llamó loca y finalmente me dejó ir. La verdad era que mentí. No tenía que hacer nada por mi mamá, pero necesitaba ir al banco a sacar algo de dinero para nuestra siguiente cita. Iba a ser una cita sorpresa. Estaba seguro que ella lo amaría. Nuestra primera cita fue algo grande y lujoso, conociendo a Sam, si la llevaba a una cita en Ritz se sentiría incómoda. Nuestra segunda cita no tenía que ser tan glamurosa como la primera, así que decidí hacerlo más sencillo. Iba a llevarla a un lugar simple, pero sabía que sería como el paraíso para ella. Le envié un mensaje a Sam diciéndole que se cambiara y luciera bonita, por supuesto ella me dijo que me callara, pero estaba seguro que ella haría lo que le pedí.

Fui al banco, tomé algo de dinero y luego fui de vuelta a casa. Me afeité, me duche y cambié; lucía casual y presentable. Estaba un poco nervioso sobre esta cita, pero pronto, estaba soñando sobre la mirada en sus ojos cuando viera a dónde íbamos. Tomé mis llaves y una venda, sí, eso era parte de la sorpresa.

-¡Hola Fred-o!- Spencer Gritó desde la cocina.

-Hola Spencer- Miré a mi alrededor en busca de Sam- ¿Dónde está Sam?-

-Aquí Nub- Volví mi mirada hacia la rubia más hermosa que he visto nunca.

Ella vestía una larga blusa blanca, pantalones negros, y su par favorito de tenis, y su hermoso cabello de oro se encontraba esparcido sobre sus hombros, sobre su cuello, cerca de su pecho. Mis ojos viajaron sobre su figura admirando cada pulgada de su pálida y suave piel. La visión de su cuello medio expuesto me trajo recuerdos de nuestro "pequeño momento" en su habitación. Quería tanto estar a solas con ella. Desde ese día, no hemos ido más lejos; incluso no hemos repetido el evento de esa tarde. Y el señor saber cuánto quería hacerlo de nuevo, pero mi afecto y respeto por ella no me dejaban pedírselo. Ella vendría hacia mí cuando estuviera lista. No hay presión.

-Entonces ¿Te quedarás ahí quieto babeando o vas a decirme a dónde vamos?- Preguntó chasqueando sus dedos frente mi cara, haciéndome despertar de mi ensoñación.

-Seguro… bueno… no. ¡Es una sorpresa!- Sonreí.

-¿Cada cita contigo debe ser una sorpresa Benson?- Ella sonrió tratando de esconder su diversión.

-Si Puckett y tendrás que lidiar con eso-

-Bueno… supongo que puedo vivir con eso- Ella Se encogió de hombros.

-Vamos princesa- Le ofrecí mi brazo y ella lo tomó de buena gana.

-Ow Chicos… Ustedes son tan lindos- Carly chilló un poco detrás de nosotros.

-Adiós Carls- Dijimos en unión, sólo por esta vez, en vez de abofetearnos el uno al otro, reímos.

Cuando llegamos a mi auto le abrí la puerta y ella frunció el ceño, supongo que ella no suele tener alguien que le abra las puertas, pero yo cambiaré eso. Tan pronto entré al auto saqué la Venda de mi bolsillo.

-¿Qué diablos es eso Benson?- Sam retrocedió contra puerta.

-Tranquila Sam- Traté de resistir, pero me eché a reír eventualmente.

Ver a Sam acorralada y asustada de mí era algo inexplicablemente divertido. Divertido y extraño. Sobretodo extraño, porque bueno… es Sam.

Ella es fuerte y Valiente. Y Divertido porque soy el causante de tal sentimiento, el que la hizo retroceder como un cachorrito asustado.

-Sam… Es parte de la sorpresa ¿Está bien? Si vez donde vamos eso podría arruinarlo. Ahora confía en mí ¿Sí? Por favor Te juro que todo valdrá la pena Puckett-

Ella me miró por un largo tiempo. Supongo que estaba decidiendo entre si creerme o no. Sam era el tipo de chica quien construía muros protectores alrededor de su corazón para mantenerlo alejado del dolor. La fachada de "chica Dura" siempre funcionaba bastante bien con todos, pero yo, era el único quién atravesó esos muros, sólo… Hice la diferencia. Sabía que ningún otro chico había estado dónde yo estoy ahora, En el corazón de Sam Puckett. Todos sus flechazos pasados no eran nada comparado con lo que nosotros compartíamos. Lo mismo me pasaba. Nunca me sentí tan completo y cómodo con alguien antes, lo que ella significa para mí, no lo significó nunca nadie.

-Está bien… pero si intentas algo… lo que sea… ¡Patearé tu trasero!- Me advirtió.

-Okay Dokey Puckett- sonreí.

Ella cedió y me dio la espalda. Esa era otra señal de que yo estaba rompiendo sus muros, me estaba haciendo camino sin esfuerzo. Le puse la venda y antes de alejarla acaricié su cuello. Sentí que ella se tensó.

-¿Algo que incluir a esto?- Le di un beso húmedo en su cuello.

Ella gimió y echó hacia atrás la cabeza dándome total acceso a su piel. La mordí suavemente en la mandíbula y la clavícula. Ella puso su mano en mi muslo y lo apretó. La besé detrás de la oreja y el lóbulo poniendo mis manos sobre su cintura. Sam arqueaba su espalda cada vez más dándome mayor acceso a otras partes de ella. Así que deslicé mi mano hacia sus costillas justo debajo de su pecho acariciando sobre la camisa.

-Umh Benson…- Ella gimió muy cerca de mi oreja.

Tomé eso como permiso para poner mi mano dónde quería. La acaricié con el pulgar una vez más antes de dirigirme hacia su seno, apretando furiosamente. Estrechó el agarre de mi rodilla mientras le besaba el cuello lentamente. Mi otra mano, la cual enredaba mis dedos entre sus rizos, dejó su hermoso cabello para agarrar el otro pecho. Ella era tan perfecta y no podía esperar para tenerla.

-Uhm Benson… La cita… Tenemos una cita-

Ella intentó quitar mis manos sobre su pecho, pero sin el brazos que sostenía su peso cayó hacia atrás en mi pecho dándome más sitio para tocarla donde sea que quiera.

-Nosotros… umh… mmm… ah… ¡Tenemos que irnos! – Levantó su cuerpo alejándose de mi agarre.

-Lo siento… Maldición… Perdí el control ¿Verdad?- ¡Qué vergüenza Benson!

-Está bien… fue realmente Sexy… pero ahora tenemos que irnos ¿Verdad? Mientras más pronto estemos ahí, más pronto podré quitarme esto- Señaló hacia la venda.

-Seguro Puckett. Pongámonos en marcha- Encendí el auto.

Hoy iba a ser un buen día.


~Sam POV~

Estaba sentada incómodamente en el auto de Freddie. Veinte minutos habían pasado desde que habíamos tenido esa sesión y me sentía caliente, la temperatura de mi cuerpo de negaba a normalizarse. En parte por la maldita venda. Estar indefensa en manos de un Nub era más excitante de lo que pensé. Él me tocó como si fuera preciosa, pero con mucha hambre al mismo tiempo, eso me hizo sentir querida y especial. Él era la perfecta combinación de caballero y sexy, ¿Puede alguien pedir más? Nop.

"The Deer in the Headlights" de Owl City sonaba cuando él giró en la esquina. Solo espero que esta pequeña sorpresa sea tan emocionante como él la hizo sonar. No es que estar con él fuera una tortura para mí… froté mis manos sudadas en mi pantalón tratando de enfriar el calor entre mis piernas. ¡No estás desesperada Puckett! ¡Te estas comportando como un perro en celo! Pero entonces de Nuevo no era mi culpa; él era el único culpable de mi deplorable estado. Sentí que el auto se detuvo, y entonces mis pulmones pudieron respirar de nuevo.

-Aquí estamos- Anunció alegremente.

-¡Bien! Ahora quítame esta porquería- Traté de quitarme la venda, pero él me detuvo.

-¡Aún no!-

-¡Benson!- Protesté pero él me ignoró saliendo del auto.

Pronto él me abrió la puerta, tomó mi mano, guiándome hacia cualquier lugar donde sea que estemos.

-Bien…- El removió mi venda- ¡Ta da!- Gritó.

-Qué… Qu...- me quedé sin palabras. Este lugar era perfecto; era cómo el paraíso para mí- Benson…-

-Lo sé bien- Me dio su brazo el cual agarre, mis ojos nunca dejaron la entrada.

-Esto es el paraíso- murmuré.

-Lo sé Puckett. Deberías acostumbrarte a esto, seré el único que te lleve directo al paraíso- De acuerdo Eso fue Sexy. Él se acercó y susurró en mi oreja – Y más allá-

Eso no estaba ayudando a enfriarme. Maldito nerd… me hace fácil el enamorarme de él cada vez más.