Chapter 8: Su preciada vida.
-¡Hey Claire! ¿Qué tal por el bosque?
La nombrada cerró su taquilla y se giró hacia el chico que la había hablado. Raúl, el chico musculoso de pelo castaño y ojos marrones, estaba en frente de ella con una tonta sonrisa y, un poco más alejados, estaba el famoso grupo con los que él siempre estaba; el inteligente, alto, delgado, pelirrojo, con gafas y lleno de pecas Diego. La bajita, delgada, seria y a la vez simpática, de pelo castaño oscuro hasta los hombros, ojos marrones, Eva. La rubia, aún más delgada, de ojos azules, y muy agradable, Alba. Y, por último, el chico 10 de pelo rubio y ojos azules, Hugo. Todos la miraban.
-Mm… Pues, como ves… -Claire sonrió-. Perdiste la apuesta.
-Oh vamos –se quejó el chico-. ¡No me digas que no viste nada extraño por allí!
-Si pudiera te enseñaría fotos, pero… -la chica se tocó los bolsillos de su pantalón como buscando algo-. No he traído el móvil.
-¡Oh rayos…!
-Vamos Raúl… -Hugo se acercó a esos dos y colocó su mano en el hombro de su amigo-. No es tan malo perder contra una chica… Bueno, en realidad sí.
Todos rieron, incluso Eva, Alba y Diego que acabaron acercándose a todos.
-Wow, ¿y pasaste toda la noche en el bosque, sola? –preguntó Alba a Claire.
-Mm… Pues… Sí –Claire sonrió nerviosa-. No fue tan malo después de todo.
-Sí, al parecer los asesinos no te hicieron nada, eh –intervino Eva, en tono de burla hacia Raúl.
-¡Eh, seguramente es que ese día se habían ido a matar por ahí! ¡Es lo más lógico!
-Lo lógico es que esos asesinos no existen –siguió Diego ajustándose las gafas-. Acéptalo, Raúl.
Todos soltaron una gran carcajada, excepto Raúl que se cruzó de brazos.
-Ya, claro… -bufó él.
-Bueno, entonces… -ahora Hugo miró a Claire-. ¿Lo pasaste bien?
-Pues sí… -esta se tocó la barbilla pensativa-. Extrañamente bien.
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En la mansión Creepypasta…
-¡Jeff, Jeff, Jeff, Jeff…! –repetía la pequeña Sally, dándole golpecitos con el dedo al nombrado-. ¡Jeff, despierta, Jeff, despierta!
Entonces el pelinegro abrió los ojos costosamente y miró al pequeño borrón que supuestamente era Sally. Sin decir nada, se tapó completamente con las sábanas para que la niña no le molestara, pero eso ella no lo iba a consentir.
-¡Vamos Jeff! –esta se puso encima del chico-. ¡Hora de despertarse!
-Déjame en paz… -contestó él desde el interior de las sábanas-. Quiero dormir.
-Irónico… -susurró Sally-. ¡Venga, Slendy me mandó despertarte!
-¿Eh…? –Jeff se destapó la cara y miró fijamente a la niña que estaba encima de él-. ¿Desde cuándo Slender te manda despertarme?
-¡Desde hoy! ¡ARRIBA!
El chico lo único que hizo fue empujar a la pequeña para que esta cayera al suelo y, como era de suponer, Sally se levantó enfadada y con fuego en los ojos.
-¡JEFFREY WOODS, HE DICHO QUE TE LEVANTES!
Jeff solo bufó para hacer lo que la pequeña y, ahora nada adorable, Sally le mandaba. Esta en cuanto vio lo que el chico hacía dejó su cabreo de lado para volver a sacar su tierna sonrisa.
-Bien, Slendy te espera abajo –dijo Sally para luego salir del cuarto.
-Ag…
El chico se sentó en la orilla de la cama para apoyar su cabeza en sus manos y poner los codos en sus rodillas… ¿Desde cuándo Slender le obligaba a levantarse? Vale que él fuera como el padre de esta alocada familia, pero a él siempre le dejaba ir por libre, nunca le mandaba a nada.
-Hola Jeff…
-¿Ahora no me vas a dejar en paz ni por la mañana? –preguntó Jeff sin mirarle-. Slender me necesita, no tengo tiempo para estar contigo.
-¿Hoy vas a ir a ver a Claire? –preguntó Ninchido sin hacerle el mínimo caso al pelinegro-. Podría ser divertido.
-Tiempo al tiempo Li… Quiero decir, Ninchido.
El más pequeño simplemente sonrió y el mayor se levantó de la cama para dirigirse al salón que era donde le estaba esperando Slender, o eso creía.
Por el pasillo, como era normal, se encontró con uno de la "familia", en este caso fue Nina que, por una vez, no iba con esa psicópata sonrisa, sino que llevaba la mirada perdida y estaba seria. Es más, cuando pasó al lado de Jeff, no le dijo nada, y este se extrañó.
-¿Nina?
-¿Sí? –dijo sin mirarle.
-¿Qué te ocurre?
-Oh… Nada, solo tengo prisa –y sin decir más, se metió en su cuarto.
Jeff solo alzó los hombros y, al girarse, se encontró en frente de Tails Doll, que volaba a la altura de su cara.
-¿Qué la pasa a esa? –dijo el muñeco señalando a la puerta del cuarto de Nina.
-Ni idea.
-No hay quien entienda a las chicas… -entonces Tails empezó a volar en dirección del cuarto del Ben.
El pelinegro no hizo más que bajar las grandes escaleras para llegar al salón donde se encontraba Slender en su sillón con un periódico en las manos. La escena era extrañamente agradable, como si fuera la de un padre descansando después del trabajo. Jeff tosió forzadamente para que el ente sin cara bajara el periódico y, después de eso, le indicó al chico que se sentara a su lado. Este sin decir nada le obedeció colocándose en el sillón que había justo a su derecha.
Aunque, pasados unos segundos sin decir nada, el silencio se hizo muy incómodo.
-¿Y bien…? –dijo Jeff, sin saber qué hacer.
-¡Oh sí! –Slender se dio en la frente con la palma, como si se le hubiera olvidado algo-. Bueno Jeff, tú y yo nunca hemos tenido una charla…
-¿Una charla?
-Ya sabes… -tosió-. Una charla de esas de… Padre e hijo.
-¿Padre e hijo? –a Jeff cada vez le estaba extrañando más esa escena-. Slender, tú y yo…
-Shh… -el ente sin cada colocó su dedo índice en los labios del chico-. No digas nada, quiero hablar yo…
-Mm... ¿De acuerdo…? –Jeff se apartó del dedo del hombre.
-Verás Jeffry… Ya sabes que yo… -Slender se aclaró la garganta-. Bueno, que tú… Tienes una larga lista de chicas con las que has... Ya sabes… Con las que has tenido más que amistad…
Esos momentos estaban siendo los más incómodos que se podían imaginar ambos y Jeff empezó a tornar a un tono más rojizo.
-Están Nina, Jane, Alice… Bueno, y todas a las que antes de matar las…
-Slender –interrumpió Jeff con más vergüenza que nunca-. ¿A qué quieres llegar con esto…?
-A nada en especial… -dijo Slender con más confianza-. O a todo a lo mejor… No sé.
-Slenderman…
-Bueno, esa Claire… Tú y ella…
Estaba claro que la conversación iba a llegar a tal punto, Jeff lo sabía desde el principio, aunque le hubiera gustado evitarlo. Como anteriormente había dicho Slender, ellos dos nunca habían tenido esa clase de charlas y ahora no era un buen momento porque precisamente lo que Jeff tenía claro no eran sus sentimientos a esa chica.
-Ah…
-Ya sabes –siguió el ente sin cara-. Es la primera chica que duras tanto sin matarla, que en verdad me alegro por ello. También la has traído a comer con toda la familia… Bueno, ¿hay algo de lo que me deba de enterar?
-No –contestó Jeff secamente.
-Vamos Jeff… -Slender colocó la mano en el hombro del chico-. Sabes que se lo puedes contar a Slendy…
Jeff le miró con una ceja alzada y sin creerse que, ese ente sin cara por la noche iba a matar a gente.
-Slendy… -dijo el chico, intentando imitar la voz que había puesto Slender-. No hay nada que contar, en serio.
Y sin decir más, Jeff se levantó del sofá, pero justo cuando iba a salir del cuarto, Slender habló.
-Pues creo que ella no opina lo mismo.
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-Claire, ¿te acompaño a casa?
La morena se giró para encontrarse cara a cara con Hugo y un rubor se apoderó de sus mejillas.
-Bueno, está bien –dijo fría, aunque no quería sonar así.
-Bien.
Los dos empezaron a caminar dirección la casa de la chica, pero el silencio incómodo inundó el lugar y Claire notaba como su cara empezaba a arder.
-Y… ¿Qué tal el fin de semana? –preguntó ella, sin mirarle.
-Bastante bien –contestó él sonriente-. La verdad es que no he salido de casa, pero bien.
-Yo muchos findes no salgo de casa.
-Veo que eres de esas chicas que prefieren divertirse sola –dijo, para luego mirarla a los ojos.
-Sí… Bueno, la verdad es que desde pequeña estoy acostumbrada a eso.
-¿A la soledad? –preguntó Hugo con una ceja alzada.
-Si lo quieres llamar así…
-¿Y no te aburres?
-Hasta las personas más sociales necesitan momentos de soledad, Hugo.
El chico se quedó callado para luego sonreírle.
-Vaya…
-¿Qué? –preguntó ella mirándole.
-Era la primera vez que te oía decir mi nombre.
La chica chascó su lengua para luego soltar una carcajada irónica.
-Es en serio –siguió él, intentando parecer serio-. Nunca lo había oído.
-¿Quieres decir que te gustaría oírlo más veces? –Claire alzó una ceja sonriente.
-Me encantaría –dijo Hugo, con la misma sonrisa.
-Hugo.
-Claire.
Sin darse cuenta, en casi unos minutos, ya se encontraban en la puerta de la casa de ella. La despedida fue corta pero a Claire le encantó, nunca en su vida había hablado de esa manera con alguien, y mucho menos con Hugo. ¿Por qué de repente él estaba siendo tan amable con ella? No tenía sentido. La chica se metió en su casa metida en sus pensamientos, y cuando entró en su cuarto vio que Jeff estaba tumbado en su cama bocarriba y con una revista en las manos. No sabía por qué, pero no le había sorprendido lo más mínimo.
-Volviste pronto –dijo Jeff, sin dejar de mirar la revista.
-Me gusta volver a casa pronto –contestó ella, dejando la mochila y recogiéndose el pelo en una coleta-. ¿Te gusta la revista? Es la última que he comprado.
-No entiendo por qué hacen esto…
Claire se fijó en la página en la que estaba; justo en la que comparaban los vestidos que las actrices habían llevado a una recogida de premios. La chica sonrió para sí misma.
-Nos enseñan ropa para que podamos copiar.
-¿A qué te refieres? –Jeff bajó la revista y miró a la chica, que acabó sentándose a su lado.
-¿Las chicas necesitan estar guapas, no? Pues mirando los vestidos y las opiniones de las revistas sabemos lo que se lleva.
-Pero yo nunca te he visto con vestido.
-Y no me verás –Claire sonrió-. Ni aunque me invitaran a un baile iría en vestido.
-¿Ni aunque te invitara ese tal Hugo?
Esa pregunta desconcertó a la chica, que quitó su sonrisa y miró a Jeff. Se fijó en que el color de sus ojos ya no era azul como el de anterior día, sino de un negro muy oscuro.
-¿Cómo conoces a…?
-Se os veía muy bien –interrumpió-. Hablando y riendo desde el instituto hasta tu casa.
-¿Nos has espiado? –Claire alzó una ceja, pero esta vez estaba muy seria.
-Oh, muñeca… -Jeff se incorporó y comenzó a acercarse lentamente hacia ella-. Era casi una tentación, verlos salir del instituto y no seguirlo… Hubiera sido un pecado. Los dos tan juntitos, tan feliz… -este ya estaba pegado a ella y, cuando pudo, la bloqueó entre sus piernas contra la cama y sacó un cuchillo que apoyó en su cuello. Claire solo dio un grito asustada-. Igual que ahora sería un pecado el no matarte…
La chica no sabía qué hacer. Por primera vez a su lado, estaba terriblemente asustada. Y tampoco podía hablar porque Jeff le había colocado su mano en la boca.
-¿No dices nada? –dijo Jeff sonriente-. Es una pena que no ruegues por tu vida, es lo que más me gusta… No sabes lo que deseo tu sangre en este momento, muñeca. Y si mi amiguito afilado corta tu delicada piel podré conseguir… -el cuchillo cada vez apretaba más el cuello de la chica, lo que la hacía temblar-. ¿Tienes miedo, Claire?
Jeff quitó la mano de su boca lentamente.
-Yo… -Claire no sabía que decir, respiraba costosamente-. Yo…
-¿Tienes miedo, verdad?
-No –dijo firme.
-¿Qué?
-No es miedo lo que tengo, más bien, sorpresa –siguió ella-. Ya te lo dije Jeff, si mi vida está en juego, nunca tendré miedo. ¿Por qué? Simple, mi vida no vale nada.
Al pelinegro esas palabras le dejaron completamente desconcertado. Se quedó mirándola y sin decir palabra, hasta que al final le hizo una pequeña herida con el cuchillo en su cuello, aunque para nada peligrosa. De esta empezó a correr un hilo de sangre y el chico la chupó provocándole un leve e involuntario gemido a la chica. Jeff la volvió a mirar a los ojos y ella pudo comprobar que el color negro se había aclarado. Entonces el chico colocó su cuchillo en el labio inferior de ella y le hizo una fina raja de la que también empezó a salir algo de sangre y, al igual que antes, este la empezó a chupar, juntando ese gesto con un apasionado beso.
-Tu vida vale más de lo que crees –dijo Jeff entre el beso.
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¡BUEEEENAS!
Pido perdón por el retraso, pero las circunstancias de mi vida salvando al mundo no me han dejado actualizar. ¡Pero ya estoy aquí de nuevo!
Gracias a JessyListt98 , Mrs. Blackbird , LlevameContigo , SEBAS GG , EmilyMatt98 y Mrs. Blackbird por sus reviews, ¡sois amor!
¡Un saludo! :D
