Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.

Advertencia: Capitulo Fuerte, léanlo bajo su responsabilidad.


La Playa III


~Sam POV~

Llegamos a la casa del abuelo de Wendy. ¡Era enorme! Los chicos llevaron el equipaje dentro de la casa. Hombre… ¡Este lugar luce como un hotel! Podía ver la playa desde el porche. La decoración me recordaba una de esas viejas casas de las películas de vampiros, cómo Drácula y eso. Podía escuchar el sonido de las olas, el canto de los pájaros… o lo que sea que ellos hagan, y si es posible, el viento. Este lugar no es como ningún otro en el que haya estado antes.

-Entonces tenemos habitaciones suficientes para todos, así que nadie necesita compartir- Ella miró a Gibby y Tasha, yo miré a Freddie, quien me miró.

No es que estuviera planeando tener sexo con él este fin de semana, o pronto, pero una "pequeña y candente sesión" durante la noche lucía como una buena idea para mí. La cosa era, desde "eso" en la cocina, no podía esperar para poner mis manos en él. Demonios, desde ayer en el estacionamiento, no puedo esperar para poner mis manos en él. Estar juntos… solos, era todo lo que quería. Él también lo quería, lo sabía. Sus ojos estaban llenos de lujuria y deseo por mí. Apuesto que cuando Wendy dijo que nadie podría compartir habitación, él tuvo él mismo pensamiento sucio que yo. Y no lo culpo; las cosas se están poniendo bastante calientes entre nosotros. PERO ¡Esto no va a ningún lado aún! Por lo menos no ahora. Él no es mi novio, y aunque lo fuera no hemos estado juntos el tiempo suficiente como para llegar ahí. Cómo sea, no confío en mí ni un poco. Puedo cambiar de idea y terminar convenciéndolo en cuanto tenga la oportunidad, pero así no es cómo quiero que sea nuestra primera vez. No es que me haya imaginado algo romántico, envuelto en flores y velas, pero tampoco no quería que nuestra primera vez sea sólo un acostón lleno de lujuria.

-Está bien, las habitaciones están arriba. La habitación más grande es mía por supuesto, y pueden elegir el resto de los cuartos- Anunció Wendy antes de encabezar el camino.

Todos corrieron para encontrar la mejor habitación. Fue una guerra, pero al final terminé con una habitación con un gran balcón y buena vista. Freddie tuvo que pelear con Brad para conseguir el cuarto frente al mío. Quería estar cerca… Oh Dios; estaba a una puerta de distancia de mí… tan tentador. Carly tenía la habitación a lado de la mía y Bran estaba justo alado de Freddie. Ginny y Tasha encontraron sus habitaciones, pero realmente me importa un bledo donde duerman. La única persona que me importa dónde duerme está justamente frente a mí. Lo siento Carls no puedo "hacerlo" contigo. Tiré mi bolsa en el suelo y corrí hacia la cama. Brinqué para probar su resistencia… no es que yo suela hacer eso… porque eso es tan infantil.

-Hey Puckett ¿Te diviertes?- Vi a Freddie recargarse contra la puerta, sonriendo.

-Oh…- él me vio, brincando en la cama… puedo girar esta situación a mi favor- Estaba probando… la resistencia- Le di una sonrisa sexy.

-Oh…- Se atragantó un poco, antes de sonreír de nuevo- Tengo una mejor idea de cómo puedes probarla- Contraatacó… él tenía el control ahora.

-¿Y cómo?- Levanté mi ceja, intentando actuar normal.

Él cerró la puerta detrás de él y se aproximó a mí.

-Así- Me agarró de los tobillos separando mis piernas y brincó sobre mí. ¡Oh Dios!

Pensé en todas las cosas sexualmente persas que podría hacerme, y mi cuerpo tembló esperando su toque, pero en su lugar él hizo algo que no esperaba; cosquillas. Metió su cabeza entre mis rizos y me hizo cosquillas con la punta de sus dedos. Me moví violentamente debajo de él, tratando de liberarme de su toque. Una risa inconsciente escapó de mis labios mientras él continuaba apretando mis caderas en un agarre juguetón.

-Stop… Freddie… no… ah… por favor… ah…- tartamudeaba entre risas.

-Oh… ¿Samantha Puckett pidiéndome por favor?- hizo una falsa expresión de sorpresa y siguió haciéndome cosquillas en cualquier lugar que pudiera tocar- ¡Eso es nuevo Damas y Caballeros!-

-No… ¡Ah!- Reí fuerte tratando de liberar mi cuerpo, y fallé una vez más- No puedo respirar… Freddie… ¡No puedo respirar!- él rió y finalmente me soltó.

-Lo siento- Besó la punta de mi nariz.

-Debería matarte… pero estoy muy cansada- Estaba tratando de regularizar mi respiración cuando él rodó fuera de mí.

-Lo siento- No sonaba como si lo sintiera en absoluto- Princesa Puckett-

Él rió y besó suavemente mi cuello. Esa pequeña acción hizo que mi cuerpo despertara de su letargo y reaccionara a su toque.

-Ven aquí idiota- tiré de su brazo jalándolo sobre mí.

-Cómo desees princesa- Mordió mi barbilla suavemente, haciendo su camino a mi cuello, lamiéndome en el proceso.

Arquee mi espalda y abrí mis piernas. Ese chico iba volverme loca… espera él ya hizo eso. Freddie yacía entre mis piernas y se estremeció. El contacto de sus caderas con las mías siempre se sentía celestialmente bien. Envolví mis piernas alrededor de su cintura y levanté mis caderas un poco más para encontrarme con la suya. Él inmediatamente empujó contra mí.

-Oh- Gimió-

-Oh Dios…- Levanté mis caderas de nuevo para encontrarme con su empuje.

Nos movimos juntos, sincronizando nuestro empuje, causando que gimamos al mismo tiempo. Freddie empezó a apretar mis senos y colé mi mano dentro de su camisa arañando su espalda.

-Si…- Agarré ambos lados de su cara y lo besé con fuerza.

-¿chicos? ¿Están ahí?- ¡La voz de Wendy arruinó el momento! ¡Maldición!

A Freddie le entró el pánico. Se bajó de mí y cayó directamente al suelo. Escuché el sonido de su cuerpo golpear contra el suelo y rodé los ojos. Recuperó la compostura rápidamente y se sentó arreglando su cabello.

-Estoy bien- anunció.

-Sólo quédate ahí- le dije y fui a abrir la puerta - ¡Hey chica!-

-Hola… ¿Freddie?- Wendy miró al idiota quien estaba sentado en el suelo cerca de la cama - ¿Estás bien?-

-Sip- él fue demasiado rápido.

-¿Qué estaban haciendo chicos?- Preguntó sospechosamente.

-Peleando. ¡Te lo apuesto!- Carly dijo justo detrás de ella - ¡Es todo lo que ellos hacen!- Ella sonrió nerviosamente.

-Sí…- Seguí su ejemplo- ¡Le estaba haciendo al Nub una llave!- Crucé mis brazos mirándolo presumidamente.

-Está bien…- Ella miró hacia él y luego a mí- Vamos a la playa ¿Vienen?-

-Sip… ¡Vamos!- Caminé sin esperar a Freddie.

La playa no estaba concurrida, agradezco a Dios por eso. Odio las multitudes, mucha gente frotándose una con otra con otra casi desnudos no es mi idea de diversión. La única persona con la que quiero frotarme es Frednerd Benson. Y también hay pervertidos, cuando la playa está tan concurrida, la gente no se da cuenta de los pervertidos chicos babeando descaradamente sobre las chicas y mujeres en general. Estaba, de nuevo, agradecida por la falta de gente en la playa. Unas parejas estaban sentadas a varios metros de la casa de Wendy y unos niños jugaban alrededor de sus padres a una buena distancia de nosotros. Corrimos hacia la playa juntos. Carly, Tasha, Wendy y yo nos aproximamos a la puerta, mientras los chicos llevaban las cosas fuera. Unos segundos después, estaban sentados en la arena y los chicos decidieron que había tanto calor así que se quitaron sus camisas.

Analicé a cada uno. Gibby era… bueno Gibby, así que no hay mucho que pueda decir. Brad por otra parte estaba un poco flaco y pálido, pero lindo. Él arrojó su camisa al suelo alado de Carly, quien le sonrió y tomó su camisa para ponerla segura en su bolsa. Él le sonrió, y siguió haciéndolo a un cuando ella giró su cabeza para hablar con Wendy. Sospechoso. ¿Alerta de nueva pareja? Tal vez… la idea no era tan mala; Carly merece un buen novio también después de lo que pasó con Stephen. Además… BARLY puede ser una buena pareja. BARLY… bueno, tenemos el SEDDIE, así que el BARLY no suena tan mal después de todo.

Mis pensamientos acerca de la vida amorosa de Carly se desvanecieron repentinamente cuando el Nub técnico más Ardiente de esta tierra, también conocido como Fredward Karl Benson, se quitó la camisa blanca, arrojándola al suelo alado de mí. Su cuerpo era el más atractivo de los tres. Estaba bronceado y musculoso, sus abdominales eran perfectos. Él flexionó sus bíceps cuando se quitó la camisa y yo babeaba, pero yo tenía permitido babear…. Mientras que Carly, Wendy y Tasha… bueno, no mucho. Miré a Carly quien sonrió nerviosamente y apartó la vista. Hice lo mismo con Tasha, quien se asustó y se escondió detrás de Gibby. Wendy era la única recibió mi advertencia. Sus ojos estaban en el perfecto cuerpo de Freddie y no pudo reconocer mi enojo.

-Entonces idiota… llévame al agua- Me puse en pie para deshacerme de mi vestido de playa y arrojarlo al suelo.

Los ojos de Freddie se lanzaron sobre mis curvas y yo me sentí satisfecha de saber que era la única para la que tenía ojos. La lujuria que había en sus ojos marrones me hizo sentir orgullosa de mí misma. No estaba tan mal después de todo. La pubertad fue amable conmigo, y aunque no crecí mucho (En altura) gran parte de lo demás cambió mucho. Antes era un poco marimacha y flaca, ahora estoy mucho mejor. Mis pechos crecieron lo suficiente como para llenar un sostén, los cuales eran más grandes que los de Carly y eso era algo para estar orgullosa. Además a diferencia de ella tenía curvas, demasiadas curvas. Y sabía que al nerd parado frente a mí le gustaban también. Mi estómago era plano, a pesar de comer por tres, de alguna manera me las arreglaba para permanecer delgada. Mi trasero no era algo de lo me pueda quejar, era más grande que el promedio, pero no demasiado grande. En resumen, yo estaba bien.

Pero los ojos de Freddie me hacían sentir como si estuviera más que bien, para sus ojos, yo era ardiente. Lamió sus labios, y supe que era tiempo de irnos. Siempre me sentí halagada cuando él me miraba de esa manera. No era lujuria todo el tiempo, no era sólo atracción física la que compartíamos, era mucho más. A veces, él me miraba de una manera que me hacía sentir mariposas bailando dentro de mi estómago y mi corazón amenazaba con salirse de mi pecho. Sus ojos chocolates tenían un efecto en mí que no podía explicar.

-Date vuelta nerd- Freddie sonrió y se giró.

Yo salté en su espalda, se sentía suave pero firme, su piel contra mí. Sentí un escalofrío en mi columna vertebral. Escuché que él gimió por lo bajo y se ajustó a mi peso, para hacerme sentir más cómoda. Freddie agarró mis muslos y yo envolví mis brazos alrededor se su cuello. Me llevó hasta el agua, y cuando estábamos lejos de todos mordí su oreja. Me maldijo en voz baja y yo reí. Cuando entramos al agua, no me bajó, ni yo quería que lo hiciera.

-Esto apesta- Se quejó.

-¿Qué apesta?- Lamí su oreja.

-Mmm… esto… estar tan cerca y ni poder tocarte. ¡Odio a Wendy!- De quejó de nuevo.

-Yo también nerd, yo también- Continué mi trabajo mordiendo y lamiendo su oreja.

Le estábamos dando la espalda a la arena así que nadie podía ver lo que estábamos haciendo. Podía sentir que Freddie se movía incómodo cerca de mí, deseaba contacto tanto como yo; necesitábamos más pero con Wendy cerca era imposible. Si ella nos veía, le diría a toda la escuela y para el lunes toda la población de Canadá ya sabría sobre nosotros. Estábamos tratando de llevar las cosas con calma, tener a desconocidos opinando sobre nuestra relación no estaba en nuestros planes. Y Tampoco queríamos a los Fans Seddie/Creddie. De ellos son de quienes nos escondemos. Especialmente de los Creddies. Sentí que apretó el agarre sobre mis muslos mientras lamia su oreja.

-Salgamos- Gruñó.

-Pero si nos estamos divirtiendo mucho acá- Lo molesté.

-Puckett… no m tientes- Me lanzó una mirada sobre su hombro.

-¿Qué si lo hago?- mordí su oreja más fuerte esta vez.

-Sam…- Gimió.

Amaba cuando gemía mi nombre, me hacía sentir poderosa. Ya soy poderosa, soy Sam Puckett, pero algo en forma lujuriosa en que mi nombre salió de sus labios en un momento de placer me hacía sentir dominante y Sexy. Era como si me perteneciera; él era mío para hacerle lo que sea que quiera hacerle. Y quería hacer un montón de cosas. Lo tenía en la palma de mi mano. El pobre idiota estaba condenado.


~Wendy POV~

Freddie Benson… ¿Quién lo sabía? ¡Él era definitivamente ardiente! ¡En serio muy muy ardiente! Pero no quiero nada con él ni nada; en realidad soy partidaria de la pareja Seddie. Sip. ¡Seddie ganará! Hablando de Seddie… Sam y Freddie han estado actuando muy extraño el uno con el otro. Y estaban muy extramente callados dentro del agua. ¡Dios espero que estén saliendo o algo! Tal vez están saliendo en secreto, o tal vez soy la única aquí que no sabe eso. Por las miradas que Carly y Brad les daban, podría decir que ahí había algo entre ellos. Conocía a Carly y cada vez que ella está de fanática de alguna pareja, se muerde el labio, como si estuviera intentado controlarse, y tenía esa media sonrisa en su cara. Sabía que ella también era partidaria de Seddie. Me sentía tan dejada de lado, quiero decir, cómo la mayor partidaria del Seddie creo que es injusto que yo sea la última en saber… pero espera ¡Ellos ni siquiera me dijeron! Estoy triste. Tengo que hacer algo para que confiesen.

Me levanté y caminé hacia esos traidores. Carly se levantó nerviosa y me siguió.

-Hey Wendy… ¿Dónde vas?- Me preguntó

-Al gua. Hace mucho calor, me uniré a Sam y Freddie- le dije sonriendo.

Me giré y ella llamó a Brad para que nos acompañe. No podía entender por qué ellos no me dicen, no es cómo si le fuera a decir a todo el mundo. No me dan el suficiente Crédito.


~Carly POV~

¡Maldición! ¿Por qué ellos me tenían que estar dando la espalda? Estoy tratando de ser buena amiga y advertirles. Wendy va a atraparlos haciendo lo que sea que estén haciendo. Ew… Estoy bastante segura que es algo sucio que ellos no quieren que nosotros veamos. Estoy totalmente de acuerdo con ellos, deben guardar el secreto un poco más, por lo menos hasta que lo resuelvan todo. Le hice un gesto a Brad para que venga con nosotros y dejé a Wendy ir, mientras nosotros nos quedamos atrás.

-Has algo o ella va a atraparlos- Le susurré.

Brad se encogió de hombros y me dio una de sus miradas de "¿Qué debo hacer?

-Sólo… no lo sé, Grita o algo- lo empujé hacia el agua.

-Bien- Corrió, pasó a Wendy y brincó hacia el agua, Freddie soltó a Sam en el agua y dio un salto asustado. Ella se levantó, le dio una palmada en la frente y salió. Él gruño y frotó su frente. Vi a Wendy detenerse, poniendo sus manos en sus caderas, entonces se volteó a mirarme. Yo sólo me encogí de hombros, dándole una mirada inocente. Wow… Eso estuvo cerca.


~Freddie POV~

-¿Por qué demonios hiciste eso?- Miré a Brad.

-Lo siento, pero Wendy venía y Carly me dijo que te advirtiera- Se echó el pelo mojado hacia atrás.

-Oh… gracias- Miré alrededor en busca de Sam. Ella estaba fuera del agua caminando hacia las chicas.

-¿Qué estaban haciendo?- Preguntó Brad sonriendo cómo si supiera un oscuro y profundo secreto.

-Oh… nada- Mis mejillas se encendieron.

-Claro… nada- él rió.

-Oh ¡Callate!- Reí mientras caminaba fuera con él.

Caminé hacia las chicas que estaban bajo una gran sombrilla amarilla. Carly estaba ayudando a Tasha con las correas de su bikini, Wendy estaba tomando una soda y Sam me estaba mirando. No fue mi culpa que la tirara al agua, ¡Brad me asustó! Pensé en formas de hacer que Sam me perdone. Un simple "lo siento" funcionaría con cualquier chica, pero es Sam de quien estamos hablando, nada es simple con ella. Me encanta que sea complicada, sus cambios de humor y su maldad; Un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Le sonreí y ella devolvió una mirada lujuriosa. Ella me estaba mirando… bien. Dejé que mis ojos recorrieran su cuerpo, sus perfectas curvas, su pecho perfecto, sus piernas perfectas… hombre ella tiene bonitas piernas… ¿A quién quiero engañar? Bonitas no están ni siquiera cerca, Son asombrosas. Incluso sus pies pequeños son perfectos. Tuve que pelear con la urgente necesidad de agarrar sus tobillos, y aquí mismo, separar sus piernas tanto como pudiera, y hacer algo sucio aquí. De repente una figura bloqueó mi vista.

-Oye Freddie, ¡Vamos a jugar Futbol!- Gibby dijo alegremente mientras arrojaba el balón hacia mí.

-Claro… ¿Por qué no?-

Éramos tres, eso no era suficiente para completar un equipo; necesitábamos por lo menos una persona más. Miré a mí alrededor tratando de encontrar alguien que pueda jugar con nosotros. A unos metros había unas cuantas parejas, pero estaban muy lejos. Los niños estaban fuera de cuestión, no quería a ningún padre detrás nuestro si algún niño era aplastado por Gibby.

-Sam- Brad apuntó al demonio de cabeza rubia quien lucía aburrida con la conversación de las chicas- ella seguro que puede patearnos el trasero… así que pienso que ella puede jugar futbol- él sugirió.

-No lo sé…- Tenía mis dudas.

Claro que Sam era diferente de las otras chicas, y ella podía ganar con los ojos cerrados, pero no sé. Ahora que estamos juntos tenía ese instinto protector hacia ella, no es que ella necesite que la proteja, pero aun así, tengo el impulso de hacerlo. No quiero que salga lastimada ni nada. No es que ella no pueda con Brad y Gibby, y tal vez conmigo. Al final, pensé que no puede ser tan malo.

-Está bien- Caminé hacia ella- Hey Sam-

-¿Qué pasa nerd?- Ella estaba tomando una soda.

-Necesitamos una persona más para formar un equipo. ¿Quieres jugar futbol?- ella me miró por un segundo, sus ojos vagaban alrededor de mi figura.

-¿Qué tipo de Futbol?-

-Futbol inglés, ya sabes… con el balón redondo- Le mostré el balón.

-Claro. Vamos- Ella agarró el balón de mis manos y se alejó de mí.

La seguí, mis ojos nunca dejaron su trasero. La pubertad fue realmente buena con ella. De todas las chicas, ella era la única que estaba dotada con un cuerpo perfecto. No era alta, pero ten por seguro que era ardiente. No como Carly, Wendy o incluso Tasha, Sam tenía curvas impresionantes. Desperté de mis ensoñaciones cuando Brad agitó su mano frente a mi cara.

-Amigo ¡Despierta!- Chasqueó sus dedos.

-Lo siento- Vi a Sam reír a pocos metros de Gibby.

-Entonces… Hagamos los equipos. Elijo a…- Sam me lanzó el balón.

-¡Nop! Yo primero. Elijo a Gibby. Sirenito, tú serás el portero- Le hizo señas para que tome su posición.

Brad me miró y puedo decir que él estaba un poco asustado. Él no estaba acostumbrado a la maldad de Sam cómo yo.

-Bien… Brad, puedes ser el portero- él suspiro de alivio y tomó su posición- Esto es entre tú y yo Puckett-

-Vas a caer nerd- sonrió.

-Ya veremos eso- Puse el balón en el centro- Carly dinos cuando-

-Bien… 5, 4, 3, 2, 1… ¡Ahora!- Gritó Carly.

El momento en que escuché "ahora! Sam ya estaba tomando el balón fuera de mi vista y corriendo hacia Brad. Vi a mi compañero de equipo estremecerse. Pobre Brad. Tuve que correr para alcanzarla. Con un solo golpe llevé el balón lejos de ella y corrí hacia Gibby. Sam podía vencerme en varias cosas, pero esto es futbol amigo, aquí no hay modo de que pierda esta vez. Gibby abrió sus brazos y piernas tratando de proteger lo más posible la portería. Vi a Sam correr rápidamente hacia mí. Vislumbre un espacio entre Gibby y la sandalia que usábamos para marcar la portería. Ella agarró mis hombros y trató de robarme el balón, pero antes de que ella pudiera, patee. Gibby se lanzó hacia el suelo, hacia la derecha. Patee hacia la derecha y marqué mi primer gol.

-¡Ha-ha! ¡En tu cara Puckett!- Celebré.

-Ha-ha Benson… no estés tan feliz todavía- Ella se encogió de hombros- ¡Gibby! ¡Pon atención!-

Caminé hacia Brad y chocamos las manos. Continuamos jugando, las chicas nos animaban debajo de la sombrilla, Sam le gritaba a Gibby cada cinco minutos y Brad y yo reíamos. Estaba ganando por tres puntos cuando ella hizo su primer gol. Ella asustó a Brad y él cerró sus ojos, así que el balón pasó por él. Quince minutos más tarde, el juego iba cinco a cuatro. Yo estaba ganando, pero Sam estaba cerca. Perder ante ella en el futbol sería la máxima humillación para mí, así que decidí dejar mi caballerosidad de lado. Estoy en esto para ganar. Claro que no tenía intención de lastimarla, pero empecé a pretender que mi oponente era un chico, y no la chica por la cual tengo sentimientos. Le robé el balón cuando estaba lista para patear; ella se molestó y empezó a seguirme. Empecé a jugar con la pelota, pateándola entre sus piernas, Sam empezó a enfurecerse y yo reí. La estaba molestando hasta un punto que su cara se tornó roja. Hice mi sexto gol y ella gruñó detrás de mí.

Dos goles más tarde, Sam estaba realmente molesta, ella corría hacia mí, y cuando estaba listo para patear, ella pateó el mismo tiempo. Nos pateamos el uno al otro. No sentí dolor, pero Sam calló al suelo.

-¿Sam?¿Estás bien? ¡Lo siento!- Me entró el pánico.

-Estoy bien- Ella frotó su pie.

Todos corrieron hacia nosotros y me puse de rodillas tomando su pie entre mis manos. Lo masajee con mi pulgar y ella frunció el ceño de dolor.

-¿Estás bien?- Carly le acarició el cabello.

-Si… necesito hielo- Ella trató de levantarse pero falló.

-Déjame llevarte- La tomé en brazos, al estilo novia, y caminé hacia la casa.

Wendy empezó a seguirnos, pero Carly la detuvo. Pronto estábamos solos en la cocina. Agarré una bolsa de hielo y lo puse sobre su pie. Me sentía cómo un idiota, supongo que ella lo notó, por que tomó mi brazo, haciéndome mirarla.

-Llévame arriba Dweeb, quiero lavarme los pies- Abrió sus brazos esperando que la lleve.

-Claro-Le di la bolsa de hielo y la tomé en brazos.

La ayudé a meterse en la ducha y lavar sus pies y tobillos. Quería estar haciendo algo, porque si no me sentía como un imbécil. Ella estaba herida y era mi culpa. Hice que se sentara en el inodoro y agarré una toalla para secar sus piernas mojadas. Tragaba saliva cuando ella se quejaba. La última cosa en la que debía estar pensando ahora es su pequeño bikini azul, pero no puedo evitarlo, ella es tan ardiente. Sam se aferró a mi hombro y se inclinó para besarme. Nos besamos un momento antes de que la aleje. Me sentía mal por toda esta situación, hasta que ella abrió la boca.

-Llévame a la cama nerd- entonces… ya no lo sentí más.

-Sam…- Quería decir no digas eso por favor pero ella me miró así que hice lo que ella me pidió.

La llevé cuidadosamente y la acosté en la cama. Me estaba alejando cuando ella agarró mi brazo y me besó de nuevo.

-Masajéame chico del internet- Ella apuntó su pie.

-Si princesa- Agarré su pie cuidadosamente y empecé a frotar.

Sam hizo su cabeza hacia atrás, causándome escalofríos. Empecé a frotar su pie suave y cuidadosamente. Sus pies eran tan pequeños y delicados; la piel era suave y cálida. Sí mi mamá viera esto ella diría esto no es higiénico Freddie o se desmayaría. Usé mi otra mano para acariciar su tobillo y ella gimió. Esta chica va a matarme. Es tan Sexy… está acostada en una gran cama, usando un pequeño bikini, el cual me permite ver partes que no había visto antes.

-Más arriba…- Ella gimió.

Acaricié su pantorrilla justo debajo de su rodilla. Su respuesta fue la cosa más sexy que haya visto, ella arqueó su espalda y agarró las sábanas. ¿Quién sabría que un día estaría poniendo candente a Sam Puckett? Seguro que no lo sabrían.

-Más arriba…-Ella gimió.

Mi mano se deslizó a través de su muslo y mi otra mano masajeaba su pie. Puse un pequeño beso en su pie, entonces lamí su pantorrilla, justo detrás de su rodilla. Ella gimió fuerte esta vez, retorciéndose y agarrando con más fuerza las sábanas. Los gemidos que escaparon de su boca, cuando le mordí el muslo, hicieron eco alrededor de la habitación y dentro de mi cabeza. Hice un camino de mordidas hasta su bikini escuchándola gemir más fuerte. El Freddie de las cavernas se apoderó de mí y besé sobre la tela de esa tentadora cosa, que ella llama bikini. Gruñí en voz alta, cuando ella se resistió contra mi boca. ¿Cuánto tiempo puede durar esta dulce tortura? Lamí sobre la cintura de su bikini y ella agarró un puñado de mi cabello. El señor sabe, que no tengo ni la más mínima idea de que estoy haciendo, no te enseñan esto en clases. Pero lo estaba haciendo de todas maneras. No podía evitar sentirme cómo un ciego caminando entre fuego, así que lamí su estómago, dándole un trato especial a

su ombligo. Mordí alrededor del lugar de su perfecto ombligo y lamí el centro. Sam se retorcía debajo de mí jadeando en voz alta. Esta chica será mi muerte.

Mi pene estaba hecho de acero ahora, no podía soportarlo más, necesitaba algo o podría tener una convulsión. Sin mencionar que el traje de baño estaba cortándome la circulación. Abrí el botón de mi traje de baño y me sentí aliviado. Continué mi camino hacia arriba, probé su salada piel, mordí sus costillas y finalmente alcancé mi punto favorito; Su pecho. Apreté antes de lamer los puntos que no cubría su bikini.

-Freddie… Ah…- Ella envolvió sus piernas alrededor se mi cintura.

Amaba tener estas sesiones con Sam, pero estaba empezando a cansarme del manoseo en seco que siempre teníamos. Sólo por hoy, necesitaba más, mucho más. Deslicé mi lengua dentro de su bikini sintiendo sus pezones duros.

-¿Qué estás…? ¡Ah!- Ella gimió cuando lamí su pezón de nuevo.

Ella era muy sensible ahí; lamí con más fuerza, como si estuviera al mando. ¡Soy el jefe! ¡Soy el hombre! So el… Mierda… Ella agarró mi pene entre sus manos. Cualquier pensamiento racional que tenía se desvaneció de mi cabeza cuando la pequeña mano de Sam de deslizó dentro de mi traje de baño y agarró mi virilidad. Esta chica será mi muerte; Esta chica será mi muerte; Esta chica será mi muerte…


~Sam POV~

¡Mierda! Él era tan… grande. Deslicé mi mano para sentir el resto de él mientras gemía sobre mí. Deslicé mi mano hacia abajo hasta alcanzar su base, pero nunca llegué… era como si no tuviera final. Dí un grito ahogado. ¿Qué tan largo puede ser? No he tenido experiencia con penes antes, porque las películas o imagines no contaban, pero esto me asustó como el infierno. No lo veía, pero lo sentía… y hombre… era… grande. Y grueso… ¿Cómo rayos Freddie Benson…? Ni siquiera sabía que pensar. Así que el idiota estaba muy bien dotado… nunca imaginé eso. Él siempre tenía una agradable tienda cuando nos besuqueábamos, pero esto es completamente diferente.

¿Qué debo hacer ahora? Quiero decir, Estoy tocando esta cosa… mejor le encuentro un nombre… no voy a llamarlo Pene todo el tiempo… déjame ver… Freddie… nerd… tecnología… espacio… Galaxia… ¡Cohete! ¡Voy a llamarlo Cohete! Así que… ahora que estoy tocando su cohete, ¿Qué debo hacer? Empecé a acariciarlo muy suavemente, tentativamente, porque Dios sabe que no tengo ni idea de que estoy haciendo, y él gimió.

-¿Lo estoy haciendo bien?- Me atreví a preguntar.

-Oh… si…- Du voz era ronca y baja.

Su cohete empezó a palpitar en mi mano, lo que debe ser una buena señal. Continué acariciando, pero quería probar algo, así que lo agarré con fuerza y Freddie se estremeció dejando escapar un gruñido animal.

-Oh… ¡Mierda!- Metió su cabeza en mis rizos – Sam… esto se siente… Tan bien… ¡joder! – Él maldijo en voz alta.

- ¿Qué tan bien? - ¡Yo estaba a cargo ahora Benson!

-Muy bien… ¡Dios!- Me sentí completamente satisfecha ahora que yo era el jefe.

Él besó mi cuello, mi mandíbula, y luego mi boca. El idiota mordió mi labio inferior y lamió mis dientes, haciéndome aumentar el ritmo en su virilidad. Dejó escapar otro gruñido animal y acarició mis labios con su pulgar, y lo puso dentro de mi boca. Su pulgar estaba salado, por el agua del océano, pero sabía bien. Lamí su dedo imaginando que era su cohete. Mi lengua hacía movimientos circulares alrededor de su dedo, y lo mordí antes de dejarlo libre.

- Sam… Por dios… - Él gimió contra mi boca.

Con una mano, agarré la parte trasera de su cabeza y lo besé, haciendo algo que sabía que le gustaba; Lamí su lengua y mordí la punta. Él hizo una mueca y se puso más duro. ¿Es eso aún posible?

-Creo que… creo que voy a… ¡Dios!- gritó.

Usé mi pulgar para hacer movimientos circulares en la punta de su cohete, entonces lo agarré con la mano acariciándolo con urgencia. Su cohete empezó

a palpitar de nuevo y sentí que él estaba tan cerca del abismo, pero no me importaba, quería hacerlo explotar.

-Mejor detente… voy a…- él gimió contra mi barbilla.

-¿Correrte?- Mi voz salió más sexy de lo que había planeado.

-¡Oh!- Eso fue el colmo para él.

Hundió la cabeza en el hueco de mi cuello, y pronto sentí su tibia liberación cayendo sobre mi bajo vientre. Debería estar disgustada, pero había algo en darle placer que se sentía delicioso. Después de unos segundos rodó fuera de mí respirando pesadamente. Me levanté y fui al baño para limpiarme. Cuando volví a la habitación, ya tenía abotonado de nuevo su traje de baño, pero él estaba acostado, aun tratando de recuperar el aliento. La visión de su placer me recordó que yo aún no estaba satisfecha. Me acosté a su lado y se volvió para mirarme. Sus ojos estaban llenos de felicidad y parecía brillante, despreocupado y relajado.

-Tu turno- Antes de que pudiera pensar en nada, él ya estaba sobre mí.

Señor Dios… Mi turno… ¿Qué quiere decir eso?