Holaaaa, si, yo de nuevo jojojo, bueno como sabran pensaran que ya empeze cole y blah blah blah pero nooo :D jiji faltare hasta abril jojoo... si es mucho pero tengo mis razones hahhaa... bueno no los quiero aburrir con mis historias asi que aqui tengo el capitulo 30 :D gracias por sus reviews. bueno esto es uno de los ultimos capitulos que tengo hasta ahorita, pues una amiga me los envia por correo jiji (: siempre me los pasaba, le dire que me pase mas capitulos :D bueno, les dejo con el capitulo, que lo disfruten. jijij (:

Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.

Advertencia: Capitulo Fuerte, léanlo bajo su responsabilidad.


Lo quiero ahora.


~Sam POV~

¿Mi tuno? Dios… ¿Qué significa eso? Quiero decir, sé que significa… pero honestamente… ¿Qué significa? Freddie estaba encima de mí y empezó a besar mi cuello. Podía sentir su mano izquierda en mi pecho, apretando sin piedad. Me detuve por un momento, tratando de averiguar que hacer, lo cual es una estupidez ya que lo hemos hecho antes. Hemos llegado a tercera base antes, pero cada vez que llegábamos, lo hacíamos juntos. Ahora era sólo yo. Él va a satisfacer mis necesidades, lo que quiere decir que sentiré placer mientras él observa. Cuando tenía mi mano es su… cohete, yo no podía verlo entero, porque la mayoría del tiempo él tenía su cara escondida de mí, en mi cuello o pecho. Ahora el idiota estaría mirándome.

-¿Mi turno…?- Susurré antes de que me bese.

-Sí… ¿Qué quieres que haga princesa?- Susurró en mi oreja.

-No…No sé..- Contesté honestamente.

-Puedo hacer esto…- Si mano viajo por mi estómago bajo, hasta que llegó a mi centro acariciando sobre la tela del bikini.

Un suave gemido escapó de mis labios cuando él presionó su dedo sobre mi bikini justo sobre mi clítoris. Clavé mis uñas en su bíceps, el que está alado de mi cabeza.

-O esto…- Freddie besó el valle entre mis pechos, mis costillas y mi estómago, lamió mi ombligo y finalmente besó mi centro cubierto.

Mi espalda se arqueó en la cama y agarré las sábanas apretadamente. Él calor proveniente de mi centro estaba nublando mi mente; el Dipwad agarró la parte trasera de mis rodillas y abrió mis piernas tanto como podía. Freddie empezó a besar y lamer mis muslos, mordiendo su camino hacia arriba y abajo. No tengo idea de dónde el Dork aprendió todas estas cosas. Él me tocaba con mucha hambre y experiencia, lo que me hacía cuestionarme su virginidad. ¿Era Freddie Benson un hombre Ya? ¿Ha tenido Sexo con alguien? ¿Quién? ¿Fue Carly? Las posibilidades hacían que me doliera el corazón. Empujé la cabeza de Freddie, para que pudiera mirarme.

-¿Nub?-

-¿Sí?- él lamió mi estómago, besó mi pecho y luego mi boca.

-¿Puedo preguntarte algo?- No quería sentirme vulnerable y débil, pero la curiosidad se apoderó de mí. Él asintió y procedí- ¿Dónde aprendiste todo lo que… estás haciendo? ¿Alguna vez has…? Ya sabes-

Él frunció el ceño, y luego dejó escapar una fuerte y feliz carcajada. Freddie trazó su dedo índice desde mi frente hasta la punta de mi nariz.

-No Sam… nunca hice… lo sucio- Depositó un suave beso en mis labios y rió – Y no sé qué estoy haciendo… sólo estoy probando-

-Me parece que sabes muy bien lo que estás haciendo-

-Bueno, soy un aprendiz rápido. Lo hago por instinto una vez, presto atención para saber si te gusta o no lo que hago, entonces repito mis acciones. En resumen, estudio tu cuerpo- Besó mi barbilla.

Eso debió sonar muy Nubish y cursi, pero en realidad, sonó muy sexy. Él quería aprender de mí, quería conocer que me gustaba para que pueda satisfacer mis necesidades. Nadie se había tomado el tiempo para aprender de mí. Nadie se había siquiera molestando en aprender que me gustaba o cuándo me gustaba. Supongo que el Nub es observador después de todo. Además en lo que a mí concierne… lo está haciendo bastante bien. Es un buen estudiante.

- Oh… Eso es poco convincente- mentí para mantener mi representación.

-Llámalo cómo quiera, pero cuando lo estamos haciendo, luces bastante emocionada por eso- él rió y golpee su hombro- ¿Entonces? ¿Qué hay de ti? Alguna vez…-

-No- Lo corté- Nunca. Y esto es una de las pocas cosas de las que no me avergüenzo- él me lanzó una mirada confusa- No quiero ser cómo mi madre quien presume de todos los chicos con los que ha estado. Y sólo Dios sabe cuántos son. No cómo si me estuviera reservando para un chico especial, es solo… que no siento la necesidad de dormir con un montón de chicos para sentirme bien conmigo misma. No siento la necesidad de tener sexo sólo para levantar mi autoestima. ¡Joder Soy Sam Puckett!-

Freddie me sonrió y me besó apasionadamente. Sentí su entrepierna tocar mi centro, y aunque él no estaba duro, me sentía caliente. Algo en la manera en la que él movía sus labios mientras me besaba era extremadamente excitante. Tal vez mis palabras tuvieron buen efecto en él. Pero no era todo completamente cierto. No le mentí cuando le dije que nunca había hecho esto, eso era muy cierto. Y también era cierto que no necesitaba ser una zorra para sentirme bien, nunca haría eso. Pero la parte donde le dije que no me estaba reservando para nadie especial no era verdad. No soy cursi y romántica, pero si voy a ir por ese camino, quiero que sea con alguien que me merezca. No perdería eso con cualquier idiota. Soy Sam Puckett, no una perra cualquiera. Además… él único chico con el cual tengo verdaderos sentimientos está justo aquí, a mi alcance, dispuesto a aprender de mí.

Pensé en ello. Freddie estúpido Benson, estaba dispuesto a aprender de mí, para que pueda satisfacerme. Él realmente se estaba tomando el tiempo para hacer algo por mí. Pero de nuevo, él siempre hacía cosas por mí. El Nub era realmente bueno, por desgracia. A veces lo odiaba por eso; Su comportamiento de chico bueno me molestaba, la mayoría del tiempo. Pero era realmente amable, de buen corazón y dulce… que no comprendo, pero… ¡Cómo sea! Sin mencionar Sexy. Tal vez él el ese alguien especial quien debería haber estado esperando, pero no lago… por qué soy Sam Puckett, y yo no hago eso. Tal vez él es elegido. Tal vez él era digno.

Empujé su cabeza hacia arriba y lo sostuve ahí por un momento. Quería mirarlo, ver sus ojos café chocolate, quería estar segura que era correcto hacer esto. Sentía su calor, y era muy excitante, tal vez era sólo mi deseo el que halaba, pero me sentía lista. Era muy pronto, pero no me importaba, quería esto. Lo quería a él.

-Ya sé que quiero que hagas- Le susurré.

-¿Qué?- apartó mi fleco hacia un lado.

- Quiero que lo hagamos – Sus ojos se salieron de sus orbitas.

-¿Qué…? ¿Q-Que?- Se alejó, aún encima de mí, pero ya no podía sentir su calor.

-Ya sabes… quiero…. Hacer lo malo. Contigo- Intenté acercarlo, pero él se alejó de mis brazos sentándose entre mis piernas -¿No me quieres?-

-Confía en mí Sam… Ese no es el problema. Es solo que… ¿Estás segura? ¿No crees que estemos yendo muy rápido? Quiero decir… quiero que nuestra primera vez sea especial, no algo de que arrepentirse o sentirse mal por eso. Quiero que sea… perfecto. Lo sé, llámame cursi, pero esto- Él nos señaló- Es muy importante para mí, no quiero hacer algo que pueda arruinarlo- Utilicé mis codos para soportar mi peso para que así pudiera mirarlo.

Eso fue dulce… no es que me guste lo dulce en absoluto. Él era dulce, y tal vez en lo cierto. Tal vez él tenía razón, tal vez estábamos apresurando las cosas, pero en el momento esto no era tan importante para mí. Sabía que no podría arrepentirme de hacer esto con el Nub; Después de todo, estoy enamorada de él. Cursi… Ew… Estoy siento cursi… ¡Maldita sea!

-Lo sé, pero escucha. Nunca podría arrepentirme de hacer esto contigo… Sé que tú puedes hacer que esto valga la pena- Le empujé juguetonamente- Tal

vez es sólo el deseo hablando, pero justo ahora… Te quiero… completamente- Miré que cerraba los ojos- Entonces ¿No me quieres?-

-¿Estás bromeando? En realidad te quiero Puckett-

-¿Entonces? ¿Crees que puedes revivir este cohete? –

-¿Qué?- Rió – ¿Tienes un apodo para mi pene también?-

-Eh bueno, no sería yo si no fuera así. Crees que puedes… - Apunté a su cohete – Tu sabes… ¿Ponerlo feliz de nuevo?-

-Dímelo tú- Se arrastró hacia mí y tocó mi centro con su entrepierna- ¿Puedes conseguir ponerle completamente feliz de nuevo?-

-Puedo hacer algo al respecto- Agarré la parte trasera de su cabeza y lo besé.

Las manos de Freddie fueron a mis pechos, dentro de mi bikini, rodando mis pezones entre sus dedos. Se sentía como si estuviera sintonizando una radio, pero de una manera sexy. Moví mis caderas contra las suyas, él gimió y sonrió satisfecho. Mis manos siguieron viajando a través de su cuerpo mientras él exploraba el mío. Agarré una de sus manos y rompí el beso, metiendo su dedo medio en mi boca. Lamí y succioné mirando directamente a sus ojos. La lujuria brillaba dentro de sus ojos café chocolate mientras dejaba mi lengua lamer cada pedacito de su dedo antes de liberarlo con una sonrisa malvada.

-Te deseo tanto- él gimió contra mis labios antes de besarme apasionadamente.

Podía sentir lo mucho que él me quería, su deseo presionaba contra mi centro, Se frotaba contra mí cuando él se movía. Estaba erecto casi por completo, pero quería que él fuera una dura roca, así que cambié de lugar y empecé a hacer movimientos circulares con mis caderas contra su cohete. Freddie gimió y agarró mi pecho tan duro causándome dolor.

-¡Dios!- él Gritó.

Él idiota hizo su cabeza hacia atrás dándome acceso total a su cuello. Besé y lamí sobre su manzana de a Adán mientras una de sus manos agarraba mi trasero. Su cohete era, probablemente, de hierro ahora. Freddie agarró mis caderas, en una forma muy posesiva, y cambió de lugares de nuevo. Sus manos viajaron hasta mi centro mientras me besaba. Lo sentí jugar con mi bikini antes de deslizar sus dedos dentro. Su mano suave acariciaba mis pliegues mientras yo me estremecía.

-Oh… por…. – Arquee mi espalda jadeando por más.

Freddie frotó mi clítoris aplicando más presión, haciéndome separar mis piernas aún más. Lo quería dentro de mí; No podía dejar de sentir que era dónde debía de estar. Deslizó un dedo para llegar a mi entrada.

-Por Dios Sam… Estas tan mojada… ¿Qué te tiene así?- él suspiró.

-El tamaño de tu pene- ¡Maldición! No se supone que diga eso en voz alta. Nunca funcionaba bien cuando él tenía sus manos en mí.

-Joder…- Gruñó y empujó su dedo dentro de mí.

-¡Freddie!- Le agarré el pelo -¡Eso se siento… tan bien!-

Movió su dedo y aplicó presión sobre mis clítoris con su pulgar, una y otra vez. El hecho de que yo estaba mojada, hizo más fácil para él meter y sacar el dedo, deliciosamente. Lo besé apasionadamente, estaba tan preparada para esto, estaba lista para él. Su dedo empezó a moverse rápidamente dentro de mí, pero no me dolía, en realidad, era todo lo contrario. Entraba y salía frenéticamente. Esto era el cielo, era mucho mejor que cualquier cosa que hayamos hecho antes, Diablos esto era mejor que cualquier cosa que haya experimentado jamás. Se mantuvo, también, frotando mi clítoris furiosamente.

-Oh mierda… Eres tan estrecha… y estás tan mojada… y caliente… Dios ¡No puedo esperar para tenerte!- Gruñó fuerte, tan fuerte como nunca lo había escuchado antes – No puedo esperar para hacerlo contigo, te deseo tanto, demasiado-

Esas palabras me volvieron loca. Sentí mi cuerpo estremecerse y tensarse, eso fue suficiente para causarme un orgasmo. Eso fue tan sexy ¡Tan jodidamente Ardiente!

-Dios ¡Dios!- Escuché sus gemidos enmascarados con mis propios gritos de placer.

-¡Dios!- Él presionó mi clítoris con su pulgar hasta que me vine – Freddie… ¡Dios mío!-


~Freddie POV~

Ella estaba tan apretada que me dieron ganas de gritar, y ni siquiera la había penetrado. Dios… Mi pene empezó a palpitar en la visión de su placer. Daría cualquier cosa por sentirla a mí alrededor. Sam se retorcía debajo de mí, dejando salir un gemido gutural, sentí que se vino en mi mano, y honestamente, nunca me sentí tan excitado antes. Después de quitar mi dedo de ella, esperaba que ella hubiera renunciara a toda esta cosa del sexo. No es que estuviera interesado… porque lo estaba… mucho, pero estaba preocupado por ella, tal vez estaba apresurando las cosas, y yo quería que su primera vez fuera perfecta.

Observé su cuerpo calmarse mientras me acostaba a su lado. Movió la cabeza para mirarme. Sus ojos brillaban y tenía una sonrisa perezosa en el rostro. Usé mi mano limpia para apartar su flequillo de su frente sudorosa.

-Eres muy hermosa- froté mi pulgar en su mejilla haciendo movimientos circulares.

-Lo sé- Dejó salir una risa perezosa- Eso fue muy… bueno y todo…. Pero… te quiero dentro de mí Dork- Sentí mi pene palpitar en deseo por ella.

-Sam… ¿Estás Segura? - Tenía que preguntar.

-Sí. ¡Ahora más que nunca!- Se me sentó a ahorcajadas y lamió mis labios.

Esta chica va a matarme. Me destruirá. Sentí su mano agarrar mi pene a través de la tela de mi traje de baño. Sam lo acarició antes de morder mi cuello, Gruñí. Agarré su pecho, me senté con ella en mi regazo. Quite su mano fuera de mi pene y puse ambas en mis hombros. Si vamos a hacer esto, es mejor que lo hagamos bien. Quería que esto fuera perfecto, no sólo un revolcón de

lujuria. Acaricié sus mejillas y la besé lentamente. Ella profundizo el beso y envolvió sus brazos alrededor de mi cuello.

-Nunca he querido a nadie como te quiero a ti- Le dije.

Sam me miró a los ojos, y por una fracción de segundo me pareció ver un brillo en sus ojos. Era gratificante ser el único al que le pertenecía el corazón de Sam Puckett, ser el único capaz de hacer que se sienta de esta manera. Me tomé mi tiempo, hice un registro mental de todas sus características. El demonio de cabeza rubia tenía las mejillas sonrosadas, tenía chupetones en el cuello y pecho, y su cabello era un desastre, pero sus ojos eran tan claros como el cielo en un día soleado. Me miró con afecto y seguridad, por primera vez en mi vida; me miró con amor.

Amor. Sentí la loca y urgente necesidad de decirle que la amaba. ¿Pero lo hacía? La besé una vez más. Fue un casto, inocente y amoroso beso, muy parecido al que compartimos por primera vez en la salida de incendios. No usamos la lengua, sólo nuestros labios. Después de que nos separamos la miré a los ojos, y mi corazón se llenó de la seguridad que encontré en sus ojos unos momentos antes. La amaba. Era un tipo puro y desinteresado de amor que nunca había experimentado antes. Aunque me sentía así, elegí no decirle. No quería asustarla, o peor, no quería que ella pensara que estaba diciendo esto porque estamos a punto de tener sexo.

Me guardé esta declaración de amor para un mejor momento y sólo toqué su frente con la mía.

-¿Estás lista para esto?- No quería hacer esto sin estar seguro de que ella no estaba apresurando nada.

-¡Para de preguntar Dork! ¡Estás empezando a molestarme!- Ella rió, y sabía que no lo decía enserio.

-Sólo me aseguraba- La besé de nuevo.

Sam profundizó el beso y empezó a moverse encima de mí. Dios esto se siente tan bien, ella usaba sus caderas, sus manos me exploraban y su lengua me saboreaba. Mis manos viajaron alrededor de su cuerpo, sobre todo a través de su espalda y su trasero. Perdí un dedo entre sus bellos rizos, y metí mi cabeza en su clavícula, para succionar y lamer su pecho. Ella era tan perfecta; Pensé que iba a explotar. Tan sólo el pensamiento de tenerla era suficiente para que quisiera venirme. Ella era mía, toda mía. Podía escuchar el sonido del océano y el canto de los pájaros. La risa suave de algún niño en la playa, y el viendo soplando las cortinas. Y lo más importante, el sonido de mi corazón, latiendo desesperadamente.

-Ah Benson… ¿Tienes un condón?- Sam echó la cabeza hacia atrás.

-No apresuremos nada Sam, y sí tengo- succioné su cuello suavemente mientras ella clavaba sus uñas en mis hombros.

-Ah… mmm… Te quiero dentro… te quiero ahora- Ella jadeó moviendo sus labios contra los míos.

-¡Dios Sam! ¿Sin juegos previos?- ella me empujó para agarrar mi pene – Sin juegos previos-

-Creo que ya tuvimos suficientes juegos previos por hoy Benson…. Vamos al verdadero asunto- Ella quito su mano de mi virilidad y se sentó encima de mí. Fuerte.

Esta chica será mi muerte. Empezó a presionar su centro contra mi erección. Yo eché mi cabeza hacia atrás. Con mis ojos cerrados ella empezó a succionar mi cuello.

-Está bien… supongo que… uh… tienes… razón- Estaba sin palabras y sin aliento.

Nos besaos de nuevo, esta vez lleno de pasión y deseo. Moviéndonos el uno contra el otro casi frenéticamente… ¿A quién engaño? ¿Casi? Frotábamos nuestros cuerpos el uno contra el otro como locos. Sam tiraba de mi pelo, lo cual yo amaba, y arañando mi espalda. Mi mano izquierda apretaba su pecho y la otra agarraba su perfecto muslo. La falta de ropa era que nos ponía cada vez más, más y más calientes. El sudor empezó a correr a través de mi frente y entre nuestros pechos. Podía sentir su humedad a través de la tela del bikini, e inmediatamente quería romper esa porquería. Sam empezó a inclinarse hacia adelante haciendo que yo me inclinara atrás sobre la cama, justo en ese momento, alguien abrió la puerta.

-¡OH POR DIOS!- escuché a alguien gritar, alguien que no era Carly - ¡OH MI QUERIDO DIOS!-

Sam se congeló de miedo. Me atreví a empujarla para ver a quien sea que nos haya atrapado. Ella estaba de pie en la entrada del cuarto, con sus manos en su boca y sus ojos completamente abiertos. Wendy. ¡Joder! ¡Estábamos jodidos!

-¿Sam…? ¿Freddie…? ¿Seddie…? ¡Oh Por Dios! – Chillo en voz alta.

-Wendy… podemos explicarlo… - Intenté decirle.

¿A quién estoy engañando? Quiero decir… ella no vio, en esta posición, haciéndolo cómo dos gatos en celo… aquí no hay nada que pueda decir para que ella piense que no estábamos haciendo nada. Sam se quitó sobre mí e inmediatamente me di cuenta de que los ojos de Wendy estaban en mis áreas bajas… ¡Mierda! Agarré una almohada y cubrí mi erección.

-¿Nos puedes dar un momento?- Le pidió Sam.

-C-Claro… - Wendy aún tenía los ojos muy abiertos, pero salió de la habitación y cerró la puerta detrás de ella.

-¡Maldición! – Sam brincó de la cama - ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!-

Agarró su vestido blanco del piso y se lo puso. Brinqué de la cama y me dirigí al baño. Lavé mi cara en un intento de enfriarme. Estaba tratando de normalizar la temperatura de mi cuerpo, al menos ya no tenía la erección, la sorpresa y la vergüenza la hizo desaparecer. Salí del baño y vi a Sam caminar en círculos en la habitación.

-Sam, Cálmate. Esto no es tan malo como parece- Ella se giró a mirarme con el ceño fruncido.

-¿No es tan malo? ¿No es tan malo? ¡Esto es terrible Benson!- Ella me miró como si fuera a atacarme.

-No lo es. Algún día la gente se iba a enterar que estamos juntos. No podemos esconderlo por siempre- Estaba tratando de tranquilizarla.

-Supongo que tienes razón. Sólo que no esperaba que fuera tan pronto-Se sentó en la silla alado del armario.

-Lo sé, yo tampoco- Me arrodillé frente a ella – Pero, eso no importa. Estamos juntos en esto- Besé sus manos.

-Está bien Dork – Ella sonrió y besó mis labios – Vamos a hablar con Wendy. Apuesto que tiene su oreja pegada en la puerta mientras hablamos.

Reí y agarré su mano haciendo que se pusiera de pie. Nos sentamos en la cama, lado a lado, aún con las manos agarradas.

-Wendy… puedes entrar ahora- Grité.

Wendy entró en la habitación, con una mirada extraña en sus ojos. Era como si estuviera intentando no chillar, en realidad estaba mordiendo su labio inferior realmente fuerte. Nuestra chica de los chismes personal agarró la silla en la que Sam estaba unos segundos antes y la arrastró frente a nosotros. Se sentó en la frente a Sam y a mí, Enfrentándonos, aun mordiendo su labio.

-¿Entonces?- Preguntó Sam, Incómoda.

-¿Entonces?... ¿Tienes alguna pregunta?- Le pregunté.

Wendy soltó su labio y por primera vez desde que ella entró a la habitación suspiró. Ella respiraba; como si hubiera aguantando la respiración por largo rato.

-No lo entiendo- Después de unos segundos incómodos ella finalmente habló.

-¿Qué es lo que no entiendes?- Preguntó Sam molesta.

-¿Por qué ustedes no me dijeron?- Wendy lucía un poco decepcionada – Pensé que éramos amigos-

-Lo somos… es sólo que… - Traté de hacer esto menos doloroso para ella.

-Eres una bocazas y nosotros necesitamos privacidad- Replicó Sam. ¡Así se hace Sam!

-¡Sam!-

-¡No Freddie, ella tiene razón- Wendy miró hacia el suelo – Lo entiendo. Ustedes pensaron que iba a correr la voz ¿No?-

Pobre Wendy, en realidad me sentía mal por ella. Es una buena amiga.

-Sí, Lo siento Wends- Le sonreí.

-Está bien. Pero saben… no le voy a decir a nadie. Siempre pensé que ustedes debían estar juntos, no quiero arruinar su relación-

-Gracias chica- Sam le acarició la rodilla.

- ¡No puedo creer que apenas me di cuenta! ¡Ustedes deben de estar juntos desde hace tiempo y yo apenas me d cuenta! – Ella estaba un poco enojada consigo misma. Wendy era una gran observadora.

-Oh… Si esto te hace sentir mejor, nosotros no hemos estado tanto tiempo juntos- Sam sonrió – No siquiera somos novio y novia aún-

-¿No? ¿En serio? Y cómo que ustedes ya… - Ella apuntó hacia la cama – Olvídenlo-

La sonrisa de Sam se desvaneció y se quedó en reflexión. Empecé a preocuparme. Wendy debió haber notado que dijo algo malo, porque me miró un poco desesperada.

-Escuchen, prometo que no le voy a decir a nadie ¿Está bien?- Se puso de pie- Guardaré su secreto. Ahora los dejo-

Wendy corrió fuera del cuarto, más rápido que Carly cuando ella quería dejarnos solos. Volví mi atención a Sam, quien ahora tenía el ceño fruncido. El demonio de cabeza rubia soltó mi mano y se levantó. Caminó hacia el balcón y se recargó contra la puerta. Sabía que algo estaba pasando, así que me acerqué hacia ella y envolví mis brazos a su alrededor. No podía ver su rostro, pero sabía que ella estaba en profunda reflexión.

-¿Qué pasa Sam?- Recargué mi cabeza en el hueco de su cuello – Dime –

-¿Por qué aún no me lo has pedido?-

-¿Pedirte qué?- No tenía idea de lo que ella estaba diciendo.

- Ser tu novia-


~Sam POV~

La charla con Wendy me hizo pensar. ¿Por qué él no me lo había pedido aún? Quiero decir… Hemos salido dos veces, nos hemos más que besado muchas veces y tenemos sentimientos el uno con el otro, entonces ¿Por qué aún no me la ha pedido? O tal vez Yo estaba viendo cosas, imaginando sentimientos inexistentes. Tal vez la fuerza de mis sentimientos ocultaba la falta de los suyos. Tal vez él tenía dudas sobre nosotros. Me sentí tan estúpida, ahí estaba, apenas unos minutos atrás, entregándome a un chico que tal vez no sentía lo mismo que yo. Me sentí tan frustrada. Pero, de nuevo, ¿Qué debo esperar? Las cosas buenas no me suceden todos los días, y cuando pasan, nunca duran. A parte de iCarly, Las cosas buenas no caen del cielo hacia mi regazo. Necesitaba alejarme de él por un momento; nuestra proximidad me recordaba lo estúpida que era.

Caminé hacia el balcón y me recargué contra la puerta. El cielo era azul y el aire estaba tan limpio, tan puro. El sonido del océano y los pájaros cantando casi me hacían sentir en paz, excepto por la melancolía del momento. Pronto, sentí un par de fuertes brazos envolverme en un abrazo amoroso. Sentí su esencia, y me dolió el pecho. Lo amaba demasiado, ¿Era posible que mis sentimientos sean tan fuertes que me cegaran? ¿Cómo me permití ser tan estúpida?

-¿Qué pasa Sam?- él recargó su cabeza en el hueco de mi cuello – Dime-

-¿Por qué aún no me lo has pedido? – Me arrepentí de las palabras que salieron de mi boca, pero necesitaba saberlo.

-¿Pedirte qué?- Este chico no tenía ni idea.

-Ser tu novia-

Sentí la respiración de Freddie contra mi cuello, justo antes de girarme, haciéndole frente. Cuando nuestros ojos se encontraron, supe porque lo amaba. Pero ¿Por qué él debe amarme?

-¿Quieres la verdad?- él tenía sus manos en mis hombros.

En el momento en que él preguntó, sentí mis piernas volverse débiles y me dio miedo. Él tenía dudas sobre nosotros, él no estaba seguro de que yo fuera la indicada para él.

-Sí- Necesitaba saber la verdad ahora más que nunca.

- Ya tengo todo planeado. Será tan espectacular que voy a volar tu mente, ya verás, será algo "Espectaculambroso"- él sonrió. (N/T Espectaculambroso = Mezcla de espectacular y asombroso)

-¿Alguna vez se te ocurrió que tal vez no necesite algo "Espectaculambroso"?- Vi que su sonrisa se desvaneció – Tal vez quiero algo simple.

-Sam… - suspiró.

-¡No Freddeistein! Si tienes dudas sobre nosotros, ¡Sólo dilo! Sí no estás seguro, Puedo entenderlo. Sí aún necesitas un poco de tiempo, está bien. Pero no me des excusas, sólo porque no quieres herir mis sentimientos. Me lastimas incluso más si me mientes- Repliqué y caminé lejos de él.

Freddie se detuvo por un momento. Él estaba sorprendido, pero en sus ojos estaba herido. Me pregunté por qué. Soy la única que tiene derecho a estar herida en estos momentos.

-Sabes Sam… Nunca me das el crédito suficiente- Dijo con frialdad. Sí lo hicieras, sabrías que no es lo que estoy haciendo-

-¿Entonces que estás haciendo?- Lo enfrenté con enojo.

- Siempre pienso sobre nosotros, sabes. Pienso en ti y en tú madre. Pienso sobre la falta de romance en tu vida, y en la mía también. Cuando pienso en nosotros, pienso en lo mucho que quiero darte todo lo que mereces. Tú crees qué cómo no eres igual a las otras chicas del mundo no necesitas romance, pero lo haces, y quiero darte eso- No esperaba eso en absoluto.

Él se acercó a mí y agarró mis manos entrelazando nuestros dedos. Freddie me miró a los ojos con los suyos color de la salsa, y recordé por qué mi color favorito es el café. Mi corazón se aceleró a la espera de lo que iba a decir o hacer. Me sentía tan débil en este momento, tan fuera de mí misma, tan dependiente.

-Estás equivocada Sam. Eres una chica muy inteligente, pero a veces puedes ser muy tonta. Tú crees que tengo dudas, cuando de hecho tú sabes cómo me siento sobre ti, y qué tanto quiero estar contigo, pero eres insegura, y necesitas estar en lo seguro, porque crees que las cosas buenas no te suceden- Ese chico me conoce tan bien.

-¡Detente! ¡Es como si estuvieras en mi cabeza justo ahora!- Freddie Rió.

-sí vamos a estar en una relación necesito que confíes en mí. La confianza es la cosa más importante en una relación. Viene justo después del amor y antes del compañerismo y respeto. Necesito que confíes en mí cuando te digo que esto va a pasar, y pasará pronto, de una forma que nunca olvidarás. Será tan especial, Sam… Te lo prometo- él trazó su dedo índice desde mi frente hasta la punta de mi nariz – Y nunca dudes, ni por un segundo, lo que siento por ti. No tienes ni idea de lo mucho que me lastimas cuando haces eso.

¿Tenía que ser tan perfecto? Asentí en acuerdo y le dejé besarme. Compartimos un beso simple, que se convirtió en una demostración de amor y afecto. Me envolvió en un amoroso abrazo por segunda vez en el día y me sentí segura. Este chico me convertirá en una cursi, pero que rayos… amaba sentir cuando él me envolvía en sus brazos, con su cuerpo tan cerca del mío y su esencia cubriéndome por completo. Nos alejamos al mismo tiempo, descansando nuestras frentes una contra la otra. Él besó la punta de mi nariz y solté una risita. Hombre… necesitaba controlarme y volver a ser la vieja yo.

-Está bien Freddison… pero no conseguirás nada hasta que estemos saliendo de verdad- le advertí.

-Está bien Sam- él rió entre dientes y besó mi mejilla – Cómo tú quieras princesa Puckett-

Después dejamos la habitación, tomé una ducha y me vestí. Sólo para asegurarme, revisé mi teléfono celular, y cada uno de los otros sitios de chismes. Parece que Wendy mantuvo su promesa y mantuvo la boca cerrada. Bajé las escaleras y encontré a Carly y Brad enfrascados en una conversación, Tasha le hacía a Gibby un Sándwich de mantequilla de maní y Wendy lavaba los platos. Pero la única persona que a la cual en realidad quería ver no estaba cerca. Me preguntaba dónde podría estar el Nub.

-Hola Sam- Carly se me acercó - ¿Quieres jugar mímica?-

-Claro- No escuché en realidad de lo que ella estaba hablando, mi atención estaba en encontrar a Freddie- ¿Dónde está Freddie?-

-Oh… él está en el Balcón-

-Está bien…- Le di una palmada en el hombro y me alejé.

Encontré a Freddie caminando en círculos en el balcón hablando por teléfono. Me escondí detrás de la puerta para escuchar su conversación. Tan sólo hace unos minutos estábamos hablando de a confianza, y yo estaba haciendo exactamente lo opuesto. Me estaba escondiendo de él para escuchar su conversación, lo que era patético y malo en muchas formas. Me sentí culpable, e incluso más después de escuchar su conversación.

-No mamá… sí… por favor ¿Puedo hablar con él ahora? Sí… yo… está bien… está bien mamá… mamá… gracias – Él suspiró - ¿Bala-Humo? Sí… escucha, lo que te había pedido… sí…. Sí… eso. Lo necesito para mañana. Sí. Uhu. Gracias. ¿Y puedes hablar con mi mama sobre la otra cosa? Sí… quiero llevar a Sam ahí en nuestra siguiente cita y podría salir bien si tú la convences de ayudar. Sí… Sí lo sé. Gracias hombre. Adiós- él colgó y se volteó. Yo me escondí rápidamente.

Sam… eso no está bien, pero de nuevo, yo no soy buena… pero tengo que confiar en él, tiene razón, le debo eso. Tomé una profunda respiración y caminé al balcón. Freddie me estaba dando la espalda. Él estaba viendo el atardecer. El viento soplaba su cabello revuelto cuando envolví mis brazos alrededor de su cintura.

-Hola Dork- Le besé el cuello.

-Hola princesa-

-Carly quiero saber si quieres jugar mímica- le acaricié el cuello y él se estremeció.

-Claro, ¿Por qué no?-


~Freddie POV~

Todos nos fuimos a la cama alrededor de la media noche. Sam en realidad quería irse a dormir, porque ella había despertado muy temprano en la mañana. Sam nunca despierta temprano. Carly y Wendy fueron las primeras en irse, seguidas de Gibby y Tasha. Brad lavó la taza que usó para beber chocolate y dijo buenas noches a nosotros. Agarré la mano de Sam y caminé con ella hasta su puerta. Nos dimos un beso de buenas noches y la observé desaparecer dentro de su habitación. Me cambié por el pantalón de mi pijama y una camisa blanca. Tan pronto como me acosté en mi cama, no pude evitarlo, pero me sentí un poco agitado e incómodo. No había nada malo con mi cama, nada en absoluto, pero aún se sentía fría y solitaria. Dentro de mí sabía que era lo que faltaba.

Me dirigí hacia la habitación frente a la mía y toqué la puerta. Esperé paciente hasta que una rubia sexy abrió la puerta. Ella sólo estaba utilizando una camisa azul de rayas que era demasiado grande para ella. Fruncí el ceño y reconocí la camisa, era mía.

-Esa es mi camisa- Le hice notar.

-Sí ¿Y? – Ella empezó a jugar con mi camisa, lo único que estaba utilizando- ¿Tienes algún problema con eso?-

-En absoluto. De hecho, luce mejor en ti- Agarré la mano que estaba utilizando para provocarme y entrelacé nuestros dedos.

-Lo sé. Pero esto no es por lo que viniste-

-No… sólo…. ¿Puedo pasar?- hice un mohín.

- Sí, ¿Por qué no?- Ella me dirigió dentro y cerré la puerta detrás de mí- ¿qué quieres?-

-Esto va a sonar un poco raro pero… ¿Puedo dormir aquí?- Espero que ella no me malinterprete.

-Benson… ¡No conseguirás nada! No aún- Ella se cruzó de brazos.

-No… No me refiero a eso- Pude sentir mis mejillas sonrojarse en vergüenza.

-¿Entonces qué?- Se sentó en la cama- ¿A qué te refieres?-

- Quiero decir… acurrucarnos, y dormir- ella rió.

-¿Acurrucarnos…? Amigo eres un Nub-

- Sí, pero tú me amas-

-Cómo sea… supongo que está bien… ¡Pero no intentes nada!- Ella se cubrió con la colcha y me indicó que me que uniera a ella.

Me acurruqué con Sam sintiendo su perfume. Envolví mis brazos alrededor de su cintura y ella descansó su cabeza en mi pecho. Ella no se arrepentirá de esperar tan sólo un poco más, cuando le pida ser mi novia será perfecto. Tenía planeado todo en mi mente, y esperaba que mi mamá me ayudara con el resto. Ella no es una gran Fan de que yo crezca, pero me ama y sé que a ella le gusta Sam. No puedo esperar para nuestra siguiente cita; Finalmente será oficial.

:o Se que quieren leer ya la 3era cita hahha pero no soy mala, les dejare con la continuacion, si, como antes jiji, no tuve mucho tiempo para dejar continuaciones antes, pero ya tengo tiempo jiji (: