Disclaimer: Los personajes del Manga/Anime Inuyasha no me pertenecen, son de la propiedad de la Mangaka Rumiko Takahashi, yo solo los utilizo para entretenimiento y sin fines de lucro.

Capitulo VII: Discusion.

- Y bien ¿Que eso tan importante que tienen que decirme?.

- Bien hijo mio como veras no es comun que la familia Tama se encuentre aqui.- hablo su padre.

El ojiazul asintio prestando atencion.

- Mientras no estabas en casa, la familia llego aqui porque yo y el señor Tama lo acordamos desde hace una semana.

- Y... ¿En que consistia ese acuerdo de que vengan a casa padre? ¿Tiene algo que ver con la empresa familiar?.

- Si. Como ya sabras, por culpa de la empresa de la familia de Naraku nos dejaron en quiebra y por esa razon decidi a que la familia Tama nos ayudara a levantar al maximo de nuevo nuestra empresa.

- ¿Cual es tu plan para ello?.- pregunto el ojiazul.

- El plan de tu padre es simple y sencillo hijo mio; consiste en unirlos a ti y la unica hija de la familia Tama en matrimonio, de esa manera se ocuparan en un futuro, bien a la empresa.- dijo su madre.

El joven Okami quedo en shock por la noticia, por un lado tenia que casarse con segun el, una completa desconocida y por otro estaba su linda azabache con quien desea tener una hermosa relacion mas que la amistad.

Tanto sus padres como la familia Tama lo miraban preocupados por el repentino siliencio del chico y la expresion en su rostro.

- ¿Te encuentras bien?.- se animo acercase y preguntarle la señorita Tama.

- Si estoy bien.- respondio Kouga observandola durante unos segundos "Bueno, no para nada fea" pensaba el ojiazul.

Luego miro a las dos personas que lo "criaron y educaron decentemente" desde que nacio.

- Bueno hijo ¿Que opinas sobre esto?.- volvio a hablar su madre.

- ¡De todas las opciones que existe, esa tenias que elegir!.- grito con fuerza Kouga.

- Mas respeto a tu padre jovencito.- el tono de voz de su madre era de una orden.

- Es que me molesta que tomen una desicion por mi antes de consultarme ¿Que saben ustedes si a mi me gusta administrar una empresa? para su informacion no me gusta.

- ¡Pero tendras que hacerlo te guste o no!.- demando su padre.

- Y si no quiero ¿Que me haras? ¿Me echaras a la calle como a un perro? ¿Me quitaras la futura herencia? ¿No me recibiras jamas como tu hijo luego de esto?.- dijo con burla Okami.

- Puedo hacerlo si quiero no me subestimes, hasta ahora jamas me levantaste la voz, ni a mi ni a tu madre ¿Donde quedo el respeto que decias que harias Kouga? ¡Te debemos hasta vida mocoso! Y nos quieres pagar de esta manera, comportandote como un niño caprichoso.

- Ustedes no son mis verdaderos padres y lo saben. Todavia no dije frente a las autoridades, verdaderamente como se comportaban y lo que me hacian hacer cuando era niño, de por si no tuve una buena infancia y si quiero puedo hacerlo ahora.- amenazo con una sonrisa triunfadora.

- ¡Te dimos todo! ¿Que barbaridades dices ahora? ¿No estaras metido en algo no?.- dijo su madre con un deje de miedo por lo que hablo Kouga anteriormente.

- Y si lo estoy ¿Que tanto les importa?.- se dirigia a la puerta principal.

- ¡Ven aca! ¡No terminamos de hablar Okami Kouga!.- grito su padre caminando hacia el.

- Como si me importa hablar con una persona falsa y asquerosa en carne y hueso.- escupio con furia en el rostro del hombre y se marcho.

La familia Tama; quienes fueron espectadores de la escena quedaron mudos, pero el hombre de la familia decidio terminar con el silencio abrumador que quedo.

- Hiro eso que dijo tu hijo ¿Es verdad?.

Hiro no contesto, simplemente agacho la cabeza y funcio el seño y apreto los dientes frustado. Mientras que la señora Okami lloraba en siliencio por "su" hijo.

En la casa Tajiya...

- ¿En serio te dijo eso? ¡Kyaaaaaa! Kagome eres una suertuda.- hablo fuerte Sango al monitor de su computadora en donde se podia visualizar a Kagome sacandose los auriculares debido al grito que pego su mejor amiga.

- Si si, ya no grites fuerte me vas a dejar sorda.- Kagome se sobaba su oido izquierdo.

- Perdon.- dijo mas bajo la ojicafe.

- ¿Me dices suertuda porque quieres que Miroku-sama te diga que te ama no Sango?.- pregunto con picardia la azabache.

- ¡Claro que no!.- exclamo su mejor amiga.

- Si como que no, te gusta, si varias veces dijiste entre sueños cuanto lo querias y que querias ser su novia y que te querias casar...- hablaba la ojichocolate con burla.

- ¡Basta Kagome! me gusta, lo quiero ¿Contenta?.- se sonrojo Sango.

La azabache solo reia en carcajadas y la ojicafe al parecer estaba con pocas pulgas del humor.

- Lo siento, me fue imposible no reirme a la expresion de tu cara Sango, perdon.

- Te perdono por esta vez si aceptas salir con Kouga.

- No lo se, lo quiero como un amigo nada mas.- dijo despreocupada Kagome.

- Vamos Kagome es que ¿Acaso no te interesa salir con alguien que no sea Inuyasha?.

- Sango no lo nombres a el, tampoco estoy interesada en salir junto a el, ya que no existe nada entre nosotros ¿Por que lo nombras en algo que no tiene nada que ver?.

- Por el enredo que haces para no salir con alguien mas.

- No es cierto.

- Si lo es.

- Que no.- respondio la ojichocolate.

- Que si.

- ¡Que no!.

- ¡Que no!.- grito su mejor amiga.

- ¡Que si!.

Sango rio triunfante.- Te gane. Saldras con Kouga si o si Kagome.

- ¿Quien me lo ordena?

- Yo.

- ¿Acaso eres la doctora corazon y madre?

- Si.

Kagome nego con un suspiro.

- Lo tendre en cuenta Sango.

"Si".- penso con una sonrisa la ojicafe.

- Me tengo que ir a dormir, fue un largo dia.-bostezo la azabache.

- Si yo tambien tengo sueño, buenas noches Kagome.

- Buenas noches Sango.

En la casa Taisho...

Se encontraba un joven de ojos ambares, observando la luna desde el balcon de su habitacion dandole mejor mejor vista a su melena peliplateada. Se escucho el sonido de la puerta abrirse; el peliplateado dirigio su mirada hacia la silueta que se acercaba hacia el con lentitud, era su madre mirandolo con prepcupacion.

- ¿Que haces despierta a estas horas madre? deberias dormir ya.

- Lo mismo tendria que decirte a ti hijo, no es la primera vez que duermes tarde, lo haces muy a menudo y me preocupas.

- Estoy bien ma.

- No, no lo estas ¿Puedes decirme que te pasa?.

- Nada.-respondio con desgana.

- Si no fuera nada no tenes que tener esa mirada llena de dolor y tristeza.

- ¿Mirada de dolor? ¿De tristeza? ya te dije que estoy bien.-levanto un poco la voz con fastidio.

Su madre suspiro resignada, su hijo era un testarudo igual que su esposo asi que, decidio decir:

- Sabes que contas para todo conmigo hijo, buenas noches.- le dio un abraso y se fue a su habitacion.

- Que descanses bien madre...- suspiro al viento que mercio un poco su cabello sobre su rostro.