.

Perdón por la tardanza, pero al final, este fic lo planeé para cerrar tanto este año que acaba como el ciclo de Duos. Como se dieron cuenta, subí one shots por parejas de hermanos, y este fic termina con Rafael y Leonardo. Al mismo tiempo también termino con la saga Sangre de mi Sangre. Ojalá te guste.

N/A: Hay dos canciones, las reconocerán porque son textos en negrita y centrados.

Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no me pertenecen, pero mi corazón le pertenece a Leo, por sobre todas las cosas. Tampoco gano dinero por escribir este fic, salvo sus invaluables reviews.

ununununununununununununu

JUNTOS EN ESTO

Corro sin detenerme.

Trato de huir de tus palabras,

pero están en mi corazón

dolorosamente incrustadas.

Corro sin detenerme.

Con prisa trato de alejarme,

pero…

¿cómo huir de ti que estás siempre

en mi corazón y en mi mente?

Corro sin detenerme.

Trato de pensar qué es lo que pudo estar mal.

En qué pude fallar,

para que esas palabras de tu boca llegaran a estallar.

Corro sin detenerme.

Tropiezo…

y en el frío y lodoso suelo aterrizo,

sin aliento…

Quedo en medio de las penumbras de los árboles

y de rodillas en el suelo

con la cabeza gacha,

como si a un Dios suplicara.

Y eso hago.

Suplico,

a quien escucharme pueda,

por una respuesta.

Oigo correr el aire,

los árboles mecerse,

y este frío silencio

es el único en atenderme.

Cierro con fuerzas mis ojos

para que ni una lágrima escape.

Pero el dolor en mi pecho

termina a mi corazón por estrangular

y un mar de lágrimas comienza a emanar.

-:-

¿Cómo pude decirte algo así? Estando sentado en la azotea de un alto edificio, no he logrado encontrar el por qué. Una leve y refrescante brisa que corre me ha ayudado a despejar mi encolerizada cabeza, pero de nada me ha servido para entender, ¿cómo pude decirte algo así? Sondeo mi brutal inconciencia, y no hallo nada que pudiera ayudarme. ¿Cómo pude decirte algo así? Sé que sólo querías saber a dónde iba. Sé que te preocupas por mí. Sé que me cuidas. Sé que me quieres, pero… ¿cómo pude decirte algo así?

-:-

No puedo dejar de llorar.

¡Lo intento!

Muerdo mi labio hasta sangrar.

Pero…

No puedo dejar de llorar.

¡No puedo dejar de llorar!

No puedo dejar de llorar.

Una eternidad logra pasar.

Una eternidad de silencio,

de angustia,

de desconcierto…

Y no puedo dejar de llorar…

Sin embargo… oigo que la melodía del aire que pasa por las ramas, parece llorar conmigo. Por un instante, puedo apartarme del dolor y la confusión, y me concentro: la suave y triste melodía del viento, pareciera decirme algo que no logro entender. Pero me empeño en apartarme al menos por un momento de la agonía de mi corazón, y consigo entender su delicado susurro:

(A veces, Monocordio)

Difícil pensar

que aquel que más amas

es quien más te va lastimar.

Es quien te desgarra el alma.

.

Y vuelvo a caer al mismo lugar,

a donde ya no quiero volver,

donde ya no existe calma.

.

A veces

quisiera escaparme,

salirme del mundo.

.

A veces

quisiera callarme,

pensar un segundo.

.

Difícil verdad

saber que tu mundo

nunca pierde su fragilidad.

Y se rompe en un segundo.

.

Difícil amar

sabiendo que el tiempo

secretos no sabe guardar.

El amor va contra tiempo.

.

A veces

quisiera escaparme,

salirme del mundo.

.

A veces

quisiera callarme,

pensar un segundo.

.

A veces

ya no me conozco.

No sé lo que quiero.

.

A veces

me duele la vida.

No encuentro salida.

Y sus palabras, lejos de ser un consuelo, me obligan a revolcarme en mi asfixiante realidad:

Aquel que más amas, es quien más te va lastimar…

¿Cuántas veces no hemos peleado?

¿Cuántas veces no me has insultado?

¿Cuántas veces no me has lastimado?

Y jamás mi corazón habías destrozado…

Sin embargo... ahora…

No puedo dejar de llorar.

A aquel que amas, es quien más te puede lastimar…

Es verdad, pero estoy seguro que no tenían intención esas palabras…

esas palabras…

Sin embargo…

No puedo dejar de llorar.

Quisiera callarme, pensar un segundo…

Sin embargo…

No puedo deshacerme

de este desquicio inmundo…

Mi mundo no pierde su fragilidad…

¡¿Por qué?!

¡Si soy el líder! ¡Soy el hermano mayor!

¡No debo mostrar ninguna debilidad!

Sin embargo…

¿Por qué no puedo apartar de mí tanto dolor?

La salida no la puedo hallar.

No me permite verla en absoluto la oscuridad.

No puedo dejar de llorar…

Es quien te desgarra el alma…

Y vuelvo a caer al mismo lugar,

a donde ya no quiero volver,

donde ya no existe calma,

y las lágrimas no dejan de aflorar.

-:-

Cansado de que estuvieras sobre mi todo el tiempo, cansado de tus sermones, cansado de tu presencia… quería pelear, quería destrozarte con mis puños, y para provocarte lo dije… no lo pensé siquiera, y lo dije… y no te provoque ira, ni cólera, ni un arrebato… lo que hice fue lastimarte de la peor manera que pudiera haberlo hecho. Ya otras veces te he dejado un ojo morado, la boca sangrante… y jamás vi rencor en ti. Jamás. En tus amables ojos, jamás vi que me odiarás por todo lo que te he golpeado. Pero esta noche, te he dado otro golpe, de los que no te rompen un brazo, sino el alma, y esta noche, vi otra cosa en tus ojos, eso fue lo que me golpeó a mí. Sí deseaba que me atacaras, pero el golpe que me lanzaste, a diferencia de mí, no era tu intención: tu mirada llena de dolor, de un excesivo dolor porque tu corazón quedó hecho añicos. Por tu mirada comprendí, que había cometido el peor de mis errores. De inmediato quise disculparme, pero echaste a correr, y no traté de detenerte, después de todo… sólo fueron unas palabras.

-¡Maldita sea, Leo! ¡Sabes que siempre hablo sin pensar! ¡No tenías porque creerlo!... No tenías porque creerlo.

Nadie oyó lo que te dije, sólo vieron cuando te fuiste corriendo, y eso porque se asomaron cuando tiraste no sé qué e hiciste un escándalo. Bien que te conoce Sensei: jamás sales corriendo de esa manera, y no había otro culpable más que yo, y atinó bien al decirme que debí haber hecho algo muy malo para que huyeras así. Pero lo que dije, si Doni lo habría oído, sabría que no lo dije en serio. Hasta Miguel lo sabría. Sensei lo sabría. Abril, Casey… cualquiera lo sabría, menos tú, porque eres diferente. Ni los guamazos de Hun, ni las agujas ni los bisturís de Bishop, ni las balas de las armas de los Dragones Púrpura, ni que Karai te haya partido un pedazo de tu caparazón, ni siquiera mi sai… nada de eso ha podido derribarte, nada de eso ha podido herirte gravemente, pero sí unas palabras; con eso tiene el valeroso líder para darle muerte. Yo, con esas palabras que te dije, fui capaz de herirte de muerte. Yo, tu hermano.

ununununununununununununu