Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer
CAPITULO 3
Sola Isabella Cullen estaba totalmente sola en la sala de parto, luchando por darle la vida a su niña ya que su querido esposo se encontraba de viaje con su querida Tanya, sus padres estaban muertos y ni loca le hubiera llamado a su suegra Elizabeth ni a su cuñada Alice.
-doctor la paciente está muy cansada han pasado ya 10 horas y todavía no dilata por completo-dijo la enfermera que estaba a cargo de Bella cuando el doctor ingreso a revisarla.
El doctor Aro Vulturi un doctor de gran prestigio aparenta tener unos 50 años, tiene la piel tan pálida que casi es translúcida, su pelo es muy largo y negro.
Aro miraba a la pobre paciente ya muy fatigada.
-llamaron a los familiares de la paciente- pregunto aro a la enfermera.
-no doctor la paciente dice que no tiene familia- respondió esta
Aro sorprendido ya que sabe que su paciente es la esposa de Edward Cullen, y necesita de algún familiar porque si no dilata en los próximos minutos va a tener que realizar una cesaría.
-Sra. Cullen, necesitamos comunicarnos con su esposo y si él no puede venir tal vez algún familiar suyo o de su esposo- dijo Aro con amabilidad
De una cansada bella sale una risa seca- mi esposo esta con su amante, mis padres fallecieron y no creo que mi suegra venga a verme.
El doctor y la enfermera se miran de reojo
-mira querida niña tengo que empezar con la cesaría ya que la bebe se está quedando sin liquido amitótico y tu cuerpo no está dilatado para el parto normal, necesitamos que firme algún familiar…
Bella lo interrumpió – deme a mí lo que haya que firmar pero, todavía estoy lucida, cansada pero en mis 5 sentidos haga lo que tenga que hacer para que mi niña nazca sin problema alguno- rogo bella
Aro solo veía la determinación de bella y si al inicio le dio lastima de verla sola, cansada ahora le dio orgullo verla luchar por su hija.
-no te preocupes tu hija va a nacer en unas horas la tendrás en tus brazos- le dijo Aro dándole los papeles para que firme
-gracias- dijo Bella con alivio por que ella por nada del mundo quería perder a su niña ya que es el único soporte en su vida, su razón de vivir.
QUINTO MES DE EMBARAZO
-señores Cullen como pueden observar en la imagen la postura del feto nos permite claramente el sexo del bebe desean conocerlo- pregunto la ginecóloga
Si-respondió Edward sin dar tiempo a bella de negarlo ya que ella quería que fuese sorpresa, pero como no tenía ganas de arruinar el momento lo dejo pasar como muchas otras cosas en esos meses.
-bueno veamos que tenemos aquí… ohh en unos 4 meses tendrán una linda bebita-dijo la doctora emocionada sin notar como Edward se ponía tenso.
-bueno bella te espero el próximo mes para la revisión- dijo la doc ayudando a bella a limpiarse la doctora le recetó suficientes vitaminas para resucitar a un muerto y, después, hizo algo insólito.
Salieron de la consulta medica en un silencio tenso que bella no soporto
-¿que sucede? – pregunto
Edward pálido intensamente, tenia el volante fuertemente agarrado y cerro los ojos pasados un momento, los abrió, y estaban cargados de amargura.
-¿Cómo has podido hacerme esto? –preguntó con aspereza, bajó la cabeza y se frotó la nuca.
La pregunta fue un doloroso latigazo que la dejó sin habla. Bella había sabido que sería un duro golpe para él, ya que el desde que se entero del embarazo siempre aseguro que iban a tener un niño, pero en ningún momento imaginó que Edward pudiera pensar que ella decido había hecho a propósito, en contra de sus deseos, como si ella pudiese elegir el sexo del bebe.
-Sabías lo que pensaba -tenía los hombros contraídos-. Lo sabías... pero lo hiciste de todas formas. ¿siempre haces todo mal? ¿Por qué? maldición -se dio la vuelta y dejó ver su rostro distorsionado por la rabia- ¡Maldita sea, Bella!
Con voz débil, Bella contestó:
- Edward… con respecto al sexo del bebe es imposible decidir- dijo conciliadora.
Él se quedó helado. Tragó saliva mientras contemplaba la cara blanca de Bella y la agonía que reflejaba su mirada. Al darse cuenta de lo que había dicho y lo mucho que a ella debía de haberle dolido, lo asaltaron los remordimientos. Ella lo amaba. Jamás lo habría traicionado deliberadamente.
Edward había reaccionado descargándose contra ella por algo que bella no podía decidir.
-Lo siento -dijo con suavidad, vio la rigidez con la que mantenía la compostura, como si se protegiera contra más ataques, y una insólita pena le encogió el corazón. En aquel momento, a pesar de su propio sufrimiento y desesperación, supo que tenia que decirle algo que también a él lo mataba pero era necesario.
-¿Cuándo tenemos que pedir hora con la doctora?- bella lo miro ya que no entendía hace unos minutos estuvieron con ella.
-escuchaste a La doctora quiere que la vea el próximo mes.
Edward movió la cabeza.
-Me refería a pedir hora para... para un aborto -a pesar de su sufrimiento, le costaba trabajo decirlo, y se estremeció por el esfuerzo que tuvo que hacer.
Bella dijo con brusquedad y lo miró, atónita.- ¿Cómo?
-No quiero que tengas a esa -dijo con crudeza-. No la quiero. No necesito una niña desde un inicio sabias que ese bebe tenia que ser niño
Las palabras de Edward fueron como un puñetazo en el pecho. Bella intentó respirar, pero no podía. Lo miró sin verlo, con miedo a desmayarse, hasta que por fin logró tomar un poco de aire.
-¡Edward, también es tu hija! ¿Cómo puedes querer...?
-No -lo interrumpió, con voz áspera por el dolor-. Sabes muy bien que mi abuela en su testamento dictamino que su primer bisnieto tendrá todo y una niña no entra en los planes de ella –con el rostro crispado por la agonía, él también jadeaba como si le resultara casi imposible proseguir. Luchó por recobrar el control y ganó, aunque tenía la frente empapada en sudor-Tanya esta embarazada y es mio -dijo, con serenidad-. Bella, lo siento pero estoy seguro que va ser un niño y mi primogénito tiene que se varón. No tengas el bebé. Si me quieres, no... no lo tengas, mi familia depende de esa herencia.
Bella se estremeció, pero se enderezó con un arranque de determinación. Ninguna mujer debería oír jamás algo así, pensó con vaguedad. Ninguna mujer debería afrontar aquella situación que tu esposo te diga que su amante esta embarazada de él y que esperaba que se deshaga de su hija, por el estatus social de su familia. Lo amaba y, precisamente por eso, amaba a su hijo.
La miró con pura agonía infernal en la mirada y, de repente, tanto sus ojos como sus mejillas estaban húmedos, se mordió el labio hasta que se hizo sangre.
-No puedo –declaró le plantó cara desde la otra punta del auto como queriéndose salirse del vehículo, con un peso sobre los hombros que no sabía si podría soportar.
-Haría cualquier cosa por ti -dijo con voz lenta y cautelosa-. Excepto eso. Te quiero tanto que no podría lastimar nada que fuera tuyo, y este bebé es una parte de ti. Y ahora me dices que tu amante va a tener un hijo tuyo -movió la cabeza, un poco aturdida-. Supongo que no dejaré de amarte, hagas lo que hagas. Si de verdad te resulta imposible aceptar a este bebé, la decisión es tuya. Pero yo soy incapaz de destruirlo.
Edward se dio la vuelta con movimientos lentos, como un anciano ralentizado por el peso de los años.
-¿y ahora qué? -preguntó con voz hueca.
-La decisión es tuya -repitió Bella. No podía creer la calma con la que hablaba, pero estaba entre la espada y la pared y lo sabía-. Si quieres el divorcio te lo doy, puedes irte, en lugar de vivir conmigo, lo entenderé, y no dejaré de quererte, nunca. Si te quedas, intentaré
-No lo sé -dijo, abatido-. Lo siento, pero no sé qué hacer
.
Se estaciono y salió del carro hacia la mansión sin esperarla, Bella logró controlar las piernas lo bastante para seguirlo. Edward se detuvo antes de entrar estaba cabizbajo. Sin mirarla, dijo:
-Tengo que irme. Tengo que estar solo unos días. Estaremos en contacto, de una forma u otra. Cuídate -por fin la miró, y lo que Bella vio en sus ojos le hizo cerrar los puños para no gritar.
Entró a rastras en el salón y se sentó, con el cuerpo aturdido por la conmoción;
pero poco a poco fue volviendo a la vida. Toco su vientre con una fiera determinación ya no importaba que Edward la engaño o que vaya a tener un hijo con su amante, que le hayan visto la cara con las mejillas que le decían siempre ella lo único que quería era a su niña y por ella lucharía, nunca pensó que Edward por sus padres sacrificaría la vida de su hija.
Edward no volvió a casa aquella noche A la mañana siguiente, se levantó sin haber pegado ojo.
Edward fue directamente a casa de sus padres a decirles el sexo del bebe como imagino, despotricaron contra Bella y su inutilidad de tener un heredero y su madre, lo presiono para que la obligue a abortar aunque él también lo dijo le dolía, luego de que su padre le dijo que no se podía divorciar de Bella rápidamente a pesar de hacerlo de mutuo consentimiento al estar embarazada su madre de nuevo la insulto hasta que se canso, ya que eso impedía que se case con tanya, la que según su madre si estaba a la altura para ser su esposa y por orden de su madre fue a verla aunque no tenia ganas.
Luego de contarle lo de la niña y bella a Tanya ella lo convenció de que se quede a dormir con ella, diciéndole que la estúpida de su esposa ya sabia de su relación.
-Es tarde, quiero acostarme ya -dijo el rápida mente.
-¿En serio? -preguntó ella con voz sensual, que lo hizo temblar.
Y lo beso con pasión a ambos les costaba respirar. Edward se acercó los labios a los de ella.
-si... -gimió Tanya, con un grito apenas audible.
Edward movió la cabeza un centímetro y cubrió la boca de Tanya con la suya, abriéndole los labios para explorarla con exigencia. Sintió el temblor de la boca de Tanya; la probó, la saboreó y la de voró.
Edward gimió de. placer mientras estrechaba su abrazo. Ella gimió al sentir la boca de él de lleno, al sentir el beso con el que había soñado durante tantos años y que ahora, por fin, se convertía en realidad, Tanya se aferró a él saboreando los más maravillosos mo mentos de su vida,
La respuesta de Tanya es lo que lo volvía loca ya que con Bella a pesar de hacer el amor con pasión, los meses separados, la imposibilidad de tener relaciones y otras escusas lo fueron acercando a Tanya.
Tanya lo miró con pasión, notando las señales de su excitación sexual bajo la bata de seda, tuvieron relaciones con lujuria, pero Edward a pesar de estar cansado pensaba en Bella y no pudo conciliar el sueño.
Tanya estaba feliz por fin tenia para ella a Edward.
Tanya a pesar de que estaba segura que Edward no la iba a dejara quiso asegurarse de ello por lo que apenas Edward salió a la oficina se ducho y vistió para visitar a su suegra y cuñada para que juntas fueran a dejar claro las cosas con Bella.
Bella, aún enfadada consigo misma por su debili dad mientras tomaba un sándwich y un te, vio a Tanya, Alice y a sus suegra ingresar a la cocina de su casa.
-Vaya, ¿cómo estás? —preguntó Tanya con una sonrisa inocente-. ¿Sólo sándwiches y te? ¡Pobrecilla! Yo he quedado con Edward para almorzar.
-En ese caso, ¿por qué estás aquí? -le preguntó Bella, poco dispuesta a mostrarse amistosa con sus peores enemigas
Tanya arqueó sus perfectas cejas y contesto ya que con Alice y Elizabeth quedaron que solo ella iba a enfrentarse con Bella.
-Porque quería tener unas palabras contigo -dijo Tanya-. Verás, a Edward le disgustó mucho que te negaras a abortar esa cosa ya que si sigues embarazada no se puede casar conmigo y es lo que mas desea, y con esa cosa no vas a conseguir nada del solo lastima y odio
-¡Me alegro! -contestó Bella apenas contro lando la cólera-
Tanya, que no había esperado esa reacción de Bella, tragó saliva. -Bueno, tenemos que irnos, pero ya te lo advertí.
SIETE MESES DE EMBARAZO
En unos de esos pocos días que Edward paraba en casa le dijo
-mi madre va a dar una fiesta el viernes por la noche, para reunir donaciones— le dijo de repente.
Bella por su embarazo se quedo en esa casa a pesar que lo que mas deseaba era desaparecer y no ver nunca a ningún Cullen, tenia que aguantar las raras visitas de Edward.
Bella no le contesto siguió almorzando ignorándolo.
-te pasare a buscar a la 8 y tenemos al menos bailar un baile.- ordeno
Bella se limpió los labios con la servilleta y la colocó junto al plato, poniéndose de pie.
-presenta alguna escusa por mi- respondió Bella saliendo del comedor.
-una escusa servirá para que no te quedes por mucho tiempo en la fiesta- contesto saliendo tras de ella.
—Me tengo que ir ya.- dijo Edward-mi madre pasara mañana por ti para ir de compras
— ¡Edward! —gimió ella desesperada—. ¿Por qué no me escuchas? No voy a ir a la fiesta y mucho menos de compras con tu madre.
Bella llego a un acuerdo con Edward iría a esa fiesta estaría lo necesariamente y luego la enviaba a casa con su chofer y ahí estaba esperándolo con un vestido azul de maternidad que la hacían ver muy bella.
Pero no llego el sino los padres de este que la miraban con desprecio.
-Edward, esta muy ocupado por lo que nosotros te llevaremos ya te encontraras con el en la fiesta- informo Edward padre.
-muchacha hubieras dejado que te compre un vestido decente – dijo Elizabeth.
Bella solo respiro cogió su bolso y salió e ingreso a la limosina ignorándolos completamente.
Al llegar a la fiesta solo ingreso con sus suegros luego se puso a saludar a algunos conocidos y noto como todos la miraban unos con lastima, pena, burla, compasión.
Se encontró con los tíos de Edward los únicos de la familia que Bella se llevaba bien Esme, Carlisle y Emmet el hijo de estos
— Vaya, no te queda mal ese vestido, a pesar de los meses de embarazo—le dijo Emmet al verla aparecer.
Bella sonrió ante el peculiar cumplido mientras Esme miraba en derredor, fijándose en las personalidades que se estaban congregando.
—Caray, ma tia Elizabeth conoce a un montón de gente importante.
—Solo a la que se mueve en su círculo —contestó Esme, encogiéndose de hombros.
Le molestaba esa faceta materialista de Elizabeth aunque sean cuñadas. Esme no le daba importancia al dinero ni al estatus social, a pesar que ella si tenía dinero, ella solo quería la felicidad para su hijo, pero sabía que Elizabeth tenía las miras puestas en el futuro con sus hijos y por su ambición, los utiliza a su antojo, solo para obtener mas.
— Supongo que no te apetecerá dar unas vueltas por la pista —aventuró Emmet
— Lo siento, pero estoy hecho polvo. De lo que tengo ganas es de sentarme- dijo Bella con una sonrisa.
Los cuatro se sentaron en una mesa, pero en eso apareció una rubia alta y hermosa saludándolos y besando a Emmet, el cual la invito a sentarse con ellos, sin presentarla a Bella.
—Una fiesta magnífica —le dijo Carlisle, abrazando a su mujer
—Es verdad —asintió Bella sonriendo—. ¿No nos vas a presentar?
—Cierto —dijo Emmet—. Rose, esta es Bella, la esposa de mi primo Edward.
—Encantada de conocerte. He oído hablar mucho de ti — le dijo Rose a Bella estrechándole la mano y esbozando una sonrisa.
-Bella te presento a mi esposa Rose- dijo Emmet sorprendiendo a Bella ya que no sabia que Emmet estaba casado.
-o no sabia que eras casado, cuantos meses llevan- pregunto Bella, a lo que Emmet se echo a reir, con lo que se gano un golpe cariñoso de su esposa.
-discúlpalo, llevamos 5 años de casados- respondio Rose
-sip Bellita y tenemos dos hermosos niños, mi tornado de 4 años Alexander y mi princesa de año y medio- dijo muy feliz Emmet
Sin poder contenerse bella dijo- pero si tu tienes un niño y tu abuela dejo en su testamento que su primer bisnieto heredaría todo, por que Edward y su familia siguen pensando que Edward va a tener el primer bisnieto.
Carlisle miro a su hijo, esposa y nuera que asintieron y dijo claramente- no somos muy cercanos a la familia de mi hermano, el simplemente nos invita a este tipo de eventos por el que dirán de la sociedad, pero nunca hemos sido comunicativas la una con la otra, con respecto de la herencia de mi madre, la clausula que me dices según tenia entendido iba a ser dicha dentro de los 5 años de su muerte y sus beneficiarios no tenían que conocerla, pero por amistad o quien sabe como, Elizabeth se entero luego de tres años de que fallecida mi madre y solo faltan dos años para que lean esa clausula por lo que esta presionando a Edward y a Alice.
Bella no sabia que sentir si reir o llorar por que por la Ambición ella esta metida en algo que los padres de Edward y el mismo ya tenían perdido desde hace 4 años, pero siguió escuchando a Carlisle -también a mi me llego ese rumor, pero no le tome importancia, no porque Emmet ya tiene a Alexander sino que yo no necesito de esa herencia, mi familia es feliz con lo que tiene y aves muy bien Bella que nos va muy bien.
Bella seguía en sus profundos y dolorosos pensamientos hasta que Emmet carraspeó. Ya que en ese momento hacían su entrada Edward y Tanya, y Bella no pudo evitar fijarse en el modo empalagoso en que ella le sonreía.
Aquello fue como una puñalada para Bella, pero salvó su orgullo esbozando una sonrisa y haciendo un comentario intrascendente. Edward la obligo a venir con sus padres a pesar de el muy bien sabia que no la querían con eso y con otras situaciones ya le había dejado bien claro que no estaba interesado en ella, pero el que hubiera decidido ir a la fiesta de su madre con la que es su amante y que espera un hijo suyo, era algo cruel.
Al instante que ingreso al salón todos los voltearon a ver e inmediatamente miraron a Bella que según él estaba radiante a pesar de los 7 meses de embarazo, por lo menos no estaba sola estaba con sus tíos y el idiota de Emmet, el quería llegar con Bella pero por insistencia de su madre y Tanya no pudo hacerlo.
Y ahí estaba como un idiota mientras algunas personas lo veían con desprecio pero no tenia ninguna opción ya que Tanya deseaba llegar a la fiesta con el.
Bella observo como Edward se dirigía a su mesa y no se sentía bien para hablar con el a si que se excuso y se dirigió al baño, sin notar como Tanya y Alice la seguían, pero Esme y Emmet si por lo que le pidieron a Rose que también se dirija al baño y ayude a Bella si se presenta algún problema.
-hola querida –saludo Tanya a Bella cuando ingresaron al baño-pareces una vaca por necia no te liquidaste a esa mocosa
A Bella no le importaba que su marido, la familia de este y su amante la insulten a ella, pero a su hija no ella era sagrada asi que con todo el coraje del mundo le dio tremendo bofetón Tanya.
-nunca vuelvas a decir o nombrar a mi hija por que te juro que por ella soy capaz de todo – dijo tratando de salir del baño.
-creo cuñadita que nosotras nos toca hacer que esa cosa muera y no se interponga en los planes de mi familia- dijo Alice agarrando del cabello a Bella y lanzándola al piso y Bella por tamaño no pudo mantener el equilibrio y cayo de sentón se quedo paralizada por la caida pero cuando sintió que alguien le pisaba la muñeca y una la patada en su vientre, reacciono y como pudo se hizo bolita protegiendo su vientre.
-AHHH…grito Bella haciendo que algunas mujeres y rose que estaban por ingresar al baño ingresaran rapidamente y quedaron impactados con la escena.
Rose se lanzo contra Alice y la golpeaba sin remordimiento alguno, dos señoras de edad solo con la mirada hicieron que Tanya quitara su tacón de la muñeca de Bella ya que por que ella era la amante de un hombre casado y con una esposa embarazada ya le estaban ignorando en algunos lugares y no la invitaban a algunas reuniones sociales y algunas mujeres salieron rápidamente a buscar ayuda.
Edward saludo a sus tíos y primo con amabilidad, pero le dio coraje que Bella se fuera cuando lo vio acercarse.
Estaba hablando de trivialidades cuando unas mujeres ingresaron al salón gritando que necesitaban ayuda y un doctor.
-mama creo que esas señoras vienen del baño- dijo serio Emmet que ya sospechaba que paso.
Se levantaron rápido y se fueron corriendo dejando a un Edward que reacciono fue tras ellas que el también vio que Tanya y Alice fueron detrás de Bella.
Carlisle y Esme fueron rápidamente junto a su Bella y Emmet fue a detener a su esposa que estaba que mataba a Alice.
-Me duele mucho- dijo sollozando por el miedo de perder a su bebe.
Carlisle rápidamente actuó como medico que era y empezó a revisar a bella.
Edward al ingresar ya vio que solo quedaban unas dos señoras que miraban a Tanya con desprecio y no permitían que se mueva a s hermana llorando y con rasguños en su cara, a Emmet abrazando a una chica rubia que miraba a su hermana con odio y finalmente vio a Bella que tenia un gesto de dolor y angustia en su rostro estaba por levantar en sus brazos, cuando Carlisle lo detuvo haciendo que el otro lo mire interrogante.
-es mejor no moverla, mejor llamemos una ambulancia, puede que algún movimiento la haga perder él bebe-dijo serio
-ya se llamo a una ambulancia estará aquí en 5 minutos-dijo una de las señoras acercándose donde ellos
.-Nena aguanto solo unos minutos por favor- dijo suavemente Edward.
Tanya al ver Edward preocupado por Bella se hizo la victima sin importarle que ahí tenia testigos de lo que hizo y a su favor tenia la huella de la mano de Bella.
Edward no sabia que hacer si acompañar a Bella o quedarse con Tanya que según ella se empezó a sentir mal.
Se quedo con Tanya a pesar de las miradas de reprobación de los presentes, sin darse en cuenta que con ese gesto o actitud su familia perdería mucho ya que como Bella descubrió esa noche que la herencia de su Abuela ya estaba destinada a Alexander y por qué las personas que fueron testigos de la golpiza que le dieron Bella eran las esposas o empresarias mas importantes del país y como mujeres, esposas y sobretodo madres no querían involucrarse con personas como los Cullen, claro exceptuando de Carlisle, Esme y sus hijos y nietos.
Desde ese dia Bella no se encontró con Edward y su familia.
NACIMIENTO.
El doctor Aro la miró por encima de la mascarilla. Sus ojos sonreían en menos de cinco minutos la bebé estaba fuera berreando a pleno pulmón. Después de lavar a la sonrosada criatura, la enfermera la envolvió en una mantita, y se la puso a Bella en los brazos.
Bella abrió la mantita un grito ahogado de sorpresa escapó de su garganta incapaz de seguir conteniendo la felicidad que sentía, Bella empezó a llorar.
La enfermera suspiró y esbozó una amplia sonrisa. Bella no habría querido apartarse ni un segundo de la pequeña, pero tenía que descansar.
