* Domi Criss ColferDefinitivamente vas a necesitar un contenedor de pañuelos, porque vienen muchas cosas bastante intensas en esta historia.
¡Muchas gracias por tus hermosas palabras Domi! :3 Aquí la segunda parte y se va poniendo más interesante.
* Michie S Black Snow Tiene un final muy interesante y toda la trama está llena de toda clase de elementos y emociones.
* Diana Colfer Ya puedes leer esta hermosa, aunque triste historia.
* Sofia Salazar R. La historia empieza así de intensa y sentimental. De nada, la estoy traduciendo con mucha dedicación. Un gusto siempre :)
* jeny Todas enojadas con Kurt . Sí, el hijo que espera Blaine es de Kurt.
* Breen Ledesma Es imposible no ponerse sentimental con esta historia. De nada, espero que mi traducción te guste tanto como la original.
* Emily Tobar P. Blaine tuvo que aguantar muchas cosas injustamente =( Kurt y los demás no le dieron oportunidad de explicar y sólo decidieron dejarlo de lado ='( Aquí la segunda parte amiga.
* AdrianaBotero2 De nada, me complace saber quw te gusta.
* Soledad Rodriguez Sí, es una gran historia! De nada Soledad, ahora ya puedes leerla ;)
* Knuth Archambault Como ya sabes Gissel es una traducción con aportaciones mías. Me da gusto que ya la ames C:
* CereceresDany Me alegra mucho que te encante =) Aquí la actualización!
* monaibarra99 Es una historia bastante triste y difícil, se basa una parte en la temporada 5a. de Glee y ya sabes, muchos kleenex para leerla. Viene bebé Klaine y situaciones bastante interesantes.
CAPÍTULO 2
"Las Sorpresas de la Vida"
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Tres años después – Primeros meses del año 2018
- Gracias a Dios que decidimos hacer esto en L.A. porque en Nueva York está haciendo demasiado frío y yo no habría sido capaz de llevar este precioso vestido – comentaba Rachel.
- Lo habrías usado igual aunque te estuvieses congelando.
- Sí, sí, tienes razón lo hubiera usado de todos modos, pero basta de mí. ¡Por Kurt! – brindó.
- ¡Por Kurt! – todos vitorearon.
Kurt agachó la cabeza y rodó los ojos mirando a sus compañeras en el automóvil, tomó un buen trago de su vino y se relamió los labios.
- Ustedes ya están borrachas.
- No lo estoy – Rachel chilló, él le quitó de su copa de vino antes de que ella bebiera el resto de su contenido y se la tomó. La chica le arranchó la copa vacía y se la mostró a Santana para que la llenara antes de que la latina comenzara a beber directamente de la botella. Frente a ella se sentó Mercedes, quien estaba tan sobria como Kurt, si no es que más. Ninguno de los dos estaba bebiendo como el resto de los pasajeros de la limusina y Kurt estaba seguro de que él sabía por qué.
Mercedes estaba embarazada (aunque ella no había dicho nada todavía). Se casó con Sam hace casi un año y aunque ninguno de los dos dijo una palabra sobre la posibilidad de esperar un bebé, Kurt no era estúpido, se dio cuenta de todos los síntomas, él simplemente optó por ignorarlos por el bien de sus amigos. Lo último que necesitaba era que ellos se enojaran con él otra vez, especialmente Sam.
Y aquello lo llevó de vuelta a pensar en esos días. Era la mañana después de que Blaine los llamó a todos ellos cuando estaban reunidos en el departamento durante su cena semanal.
Nadie contestó como cortesía hacia Kurt, pero al día siguiente Sam estaba corriendo por el apartamento, llorando y gritando porque Blaine había desaparecido y nadie sabía a dónde había ido y nadie lo había visto desde entonces. Sólo pensar en su ex-novio le hacía doler la piel y quemar del bochorno y la vergüenza.
Durante todo un mes dejó fuera del departamento a su ex, enojado porque le había mentido sobre que June Dolloway quería que él sea parte de su espectáculo. Esto había sido la cereza de un helado horrible y Kurt estalló depositando toda su ira en Blaine.
El único problema con eso es que Blaine no era el principal problema, hubo un montón de situaciones que hicieron enfurecer a Kurt llevándolo al borde y Blaine había sido la última persona que él vio ese día y con la mentira estalló... y ahora, tres años después, lo seguía lamentando cada segundo de su vida.
A pesar de su arrepentimiento, tenía un anillo en su dedo. Pero un anillo que no era de Blaine, un anillo que no tenía ningún significado para él en lo absoluto. Iba a ser un matrimonio por conveniencia, y por placer, pero aún así, esto le dio propósito porque no tenía nada más que hacer con su vida de todos modos.
Suspirando, tomó con cuidado una de las copas de vino de Rachel y bebió todo el contenido, respirando cuando el alcohol calentó su cuerpo frío.
Santana lo aplaudió por el acto y le ofreció la botella, que de buena gana agarró inmediatamente presionándola contra sus labios para tomar otro trago profundo.
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Dejó que Santana encontrara el lugar más turbio y de mala muerte para que lo llevara. La limusina se detuvo delante de un gran edificio en el medio de la nada, en las afueras de Los Angeles. Las luces brillaban a lo largo de las paredes y el letrero anunciaba que tenía bailarines de todo tipo citando: "Homosexuales, heterosexuales, lo que nombres, lo tenemos"
Era bastante ofensivo para el gusto de Kurt, pero a Santana parecía no importarle en lo absoluto mientras envolvía sus dedos alrededor de la muñeca del ojiazul y comenzó a arrastrarlo hasta la entrada. Por desgracia él estaba vestido con una tiara, una boa de plumas, y una banda luminosa en el pecho que decía que se iba a casar.
El lugar era de mal gusto, pero le siguió la corriente a sus amigas, riendo cuando el grupo se movió con facilidad adentrándose a un mundo que olía a humo, alcohol barato, y sudor.
- ¡Vamos hacia la barra! – Santana gritó, con voz excesivamente alta debido a la música ensordecedora. Unas chicas en topless se pavoneaban por el escenario frente a ellos y por un momento, todo el grupo se detuvo a observarlas, Kurt estaba juzgando, por Dios que las estaba juzgando duramente, pero el resto parecía interesado, a excepción de Mercedes, que se estaba cubriendo la nariz y empezando a sentir nauseas.
- Vámonos, aquí apesta – se quejó Kurt, tomó del brazo a Mercedes y tiró de ella hacia el área que Santana había elegido originalmente.
- Todavía no te vas a ir, acabamos de llegar y tenemos que disfrutar – balbuceó la latina – Vengan, es por aquí – Todo el grupo ingresó por las puertas y bajó unos cuantos escalones cubiertos de brillo, entrando en una habitación que estaba oscura y lúgubre, y que parecía salida de la serie de televisión "True Blood".
- Oh, Dios mío, si alguien de aquí está vestido como un vampiro, nos vamos – dijo el castaño exasperado.
- Oh, no, no te pongas quisquilloso, aquí no hay Roleplay o Cosplay o como demonios se llamen esas cosas. Es stripteasse, así de sencillo, así que rompe tu ropa y desnúdate ¡Claro que sí! Estamos aquí para ver cuerpos desnudos. ¡Qué comience la fiesta! – el estado de embriaguez era más que claro en la chica.
Kurt quería interrumpir a su exquisita amiga, pero ella ya estaba corriendo con Rachel hacia el bar, así que se mantuvo cerca de Mercedes, la mano todavía ligada alrededor de su codo mientras la conducía a una mesa que estaba afortunadamente lejos del área de fumadores en el bar.
- ¿Estás bien? – preguntó el ojiazul
- Estoy bien. Sólo... estoy cansada – contestó Mercedes.
- Sabes que si hay algo que quieras decirme, estoy aquí para escucharte – Movió sus pestañas de forma coqueta y ella se burló.
- Kurt, estamos en tu despedida de soltero. No tengo nada que decirte – La expresión de su rostro, decía lo contrario y Kurt se rió entre dientes antes de acomodarse en su asiento.
La música retumbaba a su alrededor y luego la voz de alguien interrumpió, hablaba con un tono suave y sedoso anunciando que tenían entretenimiento para la noche.
"Todo el mundo por favor de la bienvenida a su bailarín favoritooooo"
El castaño rodó los ojos y se levantó – ¡Kuuuuurt! ¿A dónde vas? – la estridente voz de Rachel interrumpió la introducción del locutor, pero a Kurt no le importaba. En realidad no estaba en ese lugar para ver el espectáculo de todos modos. Él sólo fue por el placer de hacerlo y darles a sus amigas un momento de diversión.
- ¡KURT! Ven aquí – Mercedes gritó mientras se sentaba de nuevo en su puesto. Kurt le dio las gracias a Rachel por hacerlo quedar mal mientras las dos señalaban el asiento. Regresó, se acomodó junto a ellas y luego dirigió su atención nuevamente hacia el escenario, viendo como las luces cambiaban de morado a azul oscuro. Una figura solitaria apareció en el centro del escenario, su silueta era increíblemente oscura contra la luz azul, y Kurt sin pensarlo tomó cualquier bebida que Santana colocó frente a él y con cautela comenzó a beber, haciendo caso omiso de la forma en que le quemaba la garganta por el exceso de vodka mientras observaba a este bailarín como meneaba sus caderas seductoramente.
- Hummel, ¿viste algo que te gusta? – una de las chicas susurró, estaba seguro de que era Santana, pero la ignoró y continuó viendo el espectáculo, la excitación corría a través de su cuerpo conforme la sombra del bailarín subía en el tubo, moviendo sus piernas provocadoramente hasta envolverlas fuertemente en el acero y comenzar a girar en el aire, sus brazos fluyendo a su alrededor como una flor delicada que es movida por la brisa.
- ¡Oh mierda! – dijo Kurt excitado.
- Diría yo que alguien es muy flexible y tiene talento – agregó Mercedes, empujando el brazo de Kurt. Él la miró por un segundo y se sonrojó cuando ella movió las cejas. Él sabía que ella estaba bromeando; siempre lo hacía, sobre todo ahora. Probablemente ella odiaba estar en este lugar, pero mientras Kurt fuese feliz, ella siempre lo apoyaría a pesar de que no estar de acuerdo con sus decisiones. Al igual que en ese momento, ella estaba apoyando su compromiso, el compromiso con el que nadie estaba de acuerdo pero del que nadie decía nada al respecto.
Kurt se iba a casar con un tipo cualquiera que conoció en una función de Vogue un año atrás y definitivamente a nadie le agradaba ese sujeto.
Se gustaron, tuvieron relaciones sexuales en estado de ebriedad en el rascacielos del hombre, y antes de que Kurt se diera cuenta, se estaba engañando continuamente al creer que era feliz con un novio rico que lo llenaba de regalos y viajes. Sin embargo, a pesar de todo el lujo, su relación era terriblemente solitaria.
El chico, Alexander, era agradable y muy atractivo, pero él era frío con todos los demás y él y Kurt pasaban bastante tiempo alejados.
Durante sus separaciones, que según Alex eran siempre por trabajo y él estaba fuera haciendo Dios sabe qué, Kurt estaba sentado en su piso compartido, acariciando con los dedos los cientos de costosos regalos de "disculpa por no poder estar ahí" que el hombre le enviaba, mientras que él odiaba aquello en lo que se había convertido su vida y trataba de manejarla de esa forma.
No lo había hecho en grande. Sus sueños no se habían realizado. Él no era famoso, no muchos lo querían como intérprete, ya que a pesar de haberse graduado en un lugar prestigioso como NYADA, su tipo físico no era lo que el mundo de Broadway estaba buscando. Así que, básicamente se convirtió en un acompañante.
Eso es lo que era... un glorificado acompañante, un trofeo, un novio para exhibir.
Y a pesar de que hace mucho tiempo temió convertirse en eso mientras estuvo con Blaine, todos sus temores se habían vuelto realidad, sólo que con un chico totalmente diferente, alguien que no tenía muchos sentimientos, pero no importaba porque Kurt Hummel no creía en el amor, ya no, no después de la última vez.
O más importante, sin importar lo doloroso o patético que fuera, dependiendo de quién le preguntase, no después de que Blaine se fue.
Con el ceño fruncido empujó sus pensamientos sobre Blaine a un lado y se terminó el resto de su bebida, susurrando un "gracias" a Santana cuando le sirvió más de la misma cosa. No sabía en qué momento lo había conseguido ni por qué, pero junto a su trago tenía otro extra, pero estaba agradecido y se lo bebió rápidamente junto al que tenía en la mano.
- Oh, Dios mío, ese chico que viene ahí es tan caliente ¿Cómo me veo?
- Rachel, él es probablemente gay. Dudo que te esté mirando a ti. – le respondió la morena.
- Ok Mercedes Evans-Jones, no sabremos si él es gay hasta que llega aquí y tenga la oportunidad de hablar con él. Así que tengo que asegurarme de verme bien, porque si él es hétero, podría tener una oportunidad, ¿entendido? – Rachel chasqueó los dedos borracha y balanceándose en su asiento antes de que empezara a buscar en su bolso y sacar en su mano un montón de billetes de 1 dólar – Lo bueno es que hoy fui al banco y voy a hacer que llueva el dinero.
Mercedes sólo rodó los ojos ante el acto y palabras de su amiga.
- Me gusta mucho Rachel borracha. Esto es bueno, esto es muy bueno – Santana decía emocionada y Kurt se sintió mareado en medio de sus amigas ebrias.
Rachel seguía buscando más dólares en su bolso, Santana estaba aplaudiendo para que su amiga se diera prisa, y Mercedes estaba frunciendo el ceño a las dos, sacudiendo la cabeza ante su estupidez.
"¡Oh tenemos algo especial esta noche! ¡Parece que hay una despedida de soltero aquí! – dijo al ver la banda que llevaba Kurt puesta.
Y quién mejor para eso que nuestro bailarín estrella "Sombra", así que Sombra ve con el futuro esposo que luce muy solitario".
Luego de eso, en la mesa reinó el silencio y segundos después las chicas empezaron a gritar, Rachel golpeaba el hombro de Kurt conforme el bailarín se daba la vuelta hacia ellos, congelándose en su lugar en el escenario al verlos.
Desde donde estaban sentados, apenas podían distinguir sus rasgos faciales, pero él los observaba con cautela, como si fuesen a amarrarlo y secuestrarlo si incluso se acercaba a su mesa.
El DJ dijo algo más sobre el futuro esposo y finalmente el bailarín comenzó a caminar, respiró lentamente mientras movía su cuerpo con fluidez por su camino hacia el grupo de borrachos veinteañeros antes de entrar en su línea de visión.
Las luces se volvieron más brillantes, el humo que cubría los rasgos del hombre misterioso se desvaneció y...
Como una escena de una mala comedia romántica, las bocas de todos se abrieron al ver magníficamente maquillado al bailarín con un rostro muy familiar.
Usaba delineador de ojos oscuro, así como sombra de ojos difuminada bordeando los ojos dorados, brillo sobre la piel desnuda ligeramente bronceada y pequeños cristales que enmarcan los músculos del bailarín mientras se movía.
Tenía el cabello rizado y, aunque corto, sus rizos oscuros caían obre su frente.
A pesar del hecho de que ninguno de ellos había visto u oído de esta persona en particular en tres largos años, era increíblemente obvio que la misteriosa sombra que se acercaba a su mesa pertenecía a Blaine Devon Anderson, el chico que desapareció años atrás, el chico que ahora era una stripper.
Así que para ti es sólo un buen momento, pero para mí esto es lo que llamo vida.
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-o-o-o-o-
¿Qué creen que hará Blaine? ¿Se atreverá a dar su show con sus ex amigos ahí?
¿Cómo creen que reaccionen ellos?
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- Quiten los paréntesis -
