* Emily Tobar Patiño La respuesta a tu interrogante en este capítulo. Como siempre, las palabras no son suficientes para agradecerte por todo.

* Gustavo Mera Vamos a ver si Blaine piensa igual que tú.

* Sofia Salazar Rivera Será un gran impacto para todos, eso es definitivo.

* Knuth Archambault De nada Gissel =) Y gracias por el apoyo y todas tus bonitas palabras! Es una hermosa historia y merecía ser traducida.

Me alegra poder aportar en algo a tu práctica de lectura en español C: Un mega abrazo.

* Eliana Noelí Rendo Sí, es una historia increíble la verdad, por eso le pedí permiso para traducirla ;)

* Soledad Rodriguez Finalmente se encontraron! Ahora van a ocurrir demasiadas cosas... Gracias inmensas amiga, doy lo mejor de mí para hacerlo C:

* Diana Colfer Kurt cometió un error muy grande y ahora se está enfrentando a las consecuencias lamentablemente.

* Nati Guequen Sí, es genial y estoy feliz de poder traducirlo. Gracias por leerme!

* jeny Es imposible que no lo reconozca.

* monaibarra99 Cada capítulo es más impactante y se necesitan más kleenex. Te mando un mega abrazo virtual.

* AdrianaBotero2 El encuentro entre ellos se dio de una forma totalmente inesperada y las cosas se van poniendo más interesantes en cada capítulo ;)

* brendaledesma33 Definitivamente lo fue, nadie se esperaba eso. Depende del tiempo que tenga y el apoyo que le den, no es fácil traducir tanto.

* Klaine-Lover Bastante obvios sus accesorios jajaja.

* becbecbobec Hola! Como indiqué en las especificaciones al comienzo, la historia original se mantiene, no voy a cambiarle cosas importantes ni darle otro giro porque se perdería la escencia de la misma.

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Gracias! Gracias! Muchas gracias por sus hermosas palabras, comentarios en FB, reviews aquí o en Wattpad.

Siempre lo he dicho y lo sostendré... ustedes me inspiran y motivan para seguir escribiendo y en este caso, traduciendo.


CAPÍTULO 3

"El Encuentro"


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Todo cambió en el segundo en que Kurt y el resto de su mesa se dieron cuenta de que Blaine estaba bailando para ellos. El humor, la música, el ambiente, absolutamente todo cambió y lo único que podían hacer todos era mirar tontamente como el ex de Kurt llegó caminando hacia ellos, sus alguna vez expresivos ojos color avellana ahora eran oscurso en la iluminación. La canción "Gorila" de Bruno Mars resonó a través del lugar y Blaine, no, "Sombra" – se movía al ritmo de la música, sus caderas balanceándose mientras se abría camino hacia Kurt.

Sólo verlo para Kurt era fascinante porque él sabía lo bien que Blaine podía moverse, habían tenido relaciones íntimas miles de veces en el pasado, sin embargo, ese movimiento y ese baile era algo completamente nuevo. El moreno nunca se había movido así. ¡Nunca!

Ese era un Blaine completamente nuevo y Kurt podía ver lo diferente que era cuando su ex estuvo sobre él. Su olor era diferente, más almizclado, menos afrutado como lo había sido cuando eran más jóvenes. Su aspecto general había cambiado demasiado y los diminutos, realmente diminutos shorts que llevaba dejaban poco a la imaginación.

"Muéstrale de lo que estás hecho, Sombra. Dale lo mejor de ti!"

Gritó el DJ motivando al público a aplaudir cuando Sombra finalmente se encontró cara a cara con quien todos pensaban era un desconocido futuro esposo de alguien. Nadie más en el lugar que las cuatro personas sentadas a la mesa en la que Blaine estaba ahora bailando sabían sobre el pasado que les precedía. Nadie más sabía del dolor y la angustia por la que el bailarín y el novio ahí sentado habían pasado hace apenas tres años.

Nadie sabía, así que nadie se dio cuenta de la expresión de dolor en el rostro de Kurt cuando Blaine golpeó sus manos a los lados del asiento de cuero en el que estaba él sentado, acercándose a su cuerpo rodando hacia adelante las caderas primero, conforme se metía en la diminuta burbuja del espacio personal de Kurt y comenzó a hacer lo que le habían dicho que haga, lo que le pagaban por hacer.

- Blaine – susurró el castaño.

Los ojos de su ex voltearon hacia arriba para encontrarse con los suyos sólo por un segundo antes de que el ojimiel mirara hacia otro lado y se subiera en el asiento para continuar con su danza. Las manos de Blaine estaban por todas partes, Kurt tenía miedo de tocar y no estaba seguro de si el local tenía una regla acerca de tocar a los bailarines.

El moreno agarró el respaldo de la silla y se aferró contra Kurt al ritmo de la música. Las luces cambiaban de colores al ritmo de la música y como cada gota de sudor rodaba sobre la piel desnuda de Blaine, Kurt podía sentir su corazón latiendo en su pecho, así como su estómago revolviéndose ante la idea de lo que estaba pasando.

Junto a él, sus amigos estaban todavía mirando en estado de shock, ninguno de ellos podía creer lo que estaban viendo.

Este hombre que tiraba de Kurt con una boa de plumas y se movía tan seductoramente no era ya el chico burbujeante, teatral que alguna vez habían conocido. Blaine nunca había sido tan descaradamente sexual, las cosas entre él y Kurt se realizaban a puertas cerradas y si alguna vez fueron atrapados en público con una muestra de afecto, por lo general era algo como un abrazo o un pequeño beso.

Este era un mundo completamente nuevo para ellos y obviamente lo era para Kurt también, teniendo en cuenta el asombro en su cara y la forma en la que tenía abiertos los ojos. Su tiara estaba inclinada, apenas colgando de los pequeños clips inútiles que Santana había asegurado a sus mechones justo antes de que salieran de la limusina y su cinta estaba torcida, la boa ahora estaba desechada en el suelo.

Blaine, mientras tanto, estaba trabajando con la magia de sus caderas de una manera que ninguno de ellos había sido testigo antes.

"Mira lo que has hecho" La canción resonaba, la voz de Bruno gritando a través de los altavoces, las palabras azotaban a Kurt y sus ojos se dispararon hacia el rostro de Blaine de nuevo.

Las lágrimas llenando sus ojos cuando se dio cuenta de la expresión en blanco de su ex mientras se bajaba de su regazo y bailaba detrás de él, agarrándolo por el pecho con brazos fuertes mientras acariciaba su mejilla contra el cabello de Kurt. Jadeaba sin aliento por lo complicado del baile y probablemente también por la tensión que lo embargaba al tratar de respirar alrededor de sus viejos amigos.

La canción siguió sonando mientras Blaine continuaba con su trabajo, se empezó a deslizar poniéndose de espaldas a Kurt mientras sus dedos hicieron un trabajo rápido tirando de sus shorts apenas existentes. Estos cayeron rápidamente, revelando una tanga increíblemente delgada de color azul de medianoche. Sus partes privadas podían verse en esa excusa lamentable de tela y Kurt sintió sus mejillas calentándose cada vez más mientras se debatía sobre tirar de Blaine para darle un beso o agarrar algo para cubrirlo.

- ¿Quién eres? ¿Qué le pasó al viejo tú? Antes de que su mente pudiera formar otro pensamiento coherente, Blaine se dio la vuelta, su trasero desnudo frotándose contra el regazo de Kurt. Cruzó sus brazos por encima comenzando a acariciar el cabello de su ex. Todo se estaba volviendo muy caliente demasiado rápido y Kurt cerró los ojos, tragando fuertemente cuando sintió su excitación crecer dos veces.

Blaine probablemente podía sentirlo, su trasero desnudo estaba allí, pero si lo hacía, ni siquiera demostraba nada en su rostro. Dios, ¿Y si él estaba acostumbrado a esa reacción por parte de todos los clientes? Ese pensamiento lo abrumó y la repugnancia ante esa situación burbujeó en su vientre haciéndolo abrir de nuevo los ojos.

Respiró y trató de aclarar su garganta mientras veía más de cerca a Blaine y se dio con el rostro de su ex que se volvía hacia él con los ojos cerrados, sus largas y hermosas pestañas se desplegaban sobre sus relucientes pómulos. Incluso a través del arcoíris de luces, Kurt podía ver cada pequeña peca que decoraba el puente de la nariz de Blaine.

- Blaine, mierda – jadeó el ojiazul. Nada le importaba en ese momento, él quería besar al moreno, acercarlo a su cuerpo, cubrirlo y sacarlo de ese mal lugar, pero él no podía. El ojimiel ya no era de él y cuanto más pensaba en ello, más deseaba tener una máquina del tiempo para volver y decirle a su yo del pasado que corriera donde Blaine y no lo dejara antes de que se convirtiera en eso.

Estaba tan perdido en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta de que la canción había terminado hasta que Blaine se deslizó fuera de su regazo, quitando las manos de su cabello mientras recogía la tiara de Kurt que se había caído al suelo y se la colocó de nuevo en la cabeza.

Le enderezó la estúpida decoración plástica, consiguiendo que se asiente con firmeza donde estaba cuando llegaron por primera vez antes de que todo empiece – "Felicidades por su compromiso" susurró el hombre apenas vestido y luego se alejó, haciendo una pausa cuando Santana gritó y empujó un montón de dinero hacia él.

- Aquí tienes Sombra. Te lo mereces – Le tomó a Blaine un momento dar un paso hacia delante, como si se estuviera debatiendo en agarrar el dinero o no, pero la cantidad de billetes parecía ser demasiado tentadora, por lo que los tomó, así como sus shorts que estaban en el piso.

- Gracias – susurró.

- Fue bueno verte de nuevo – dijo Rachel suavemente, su voz tranquila en medio de la conmoción que parecía haber caído sobre todo el grupo. Blaine la miró por un segundo, sus ojos brillaban con algo que parecían lágrimas antes de que él se diera la vuelta y se fuera. Sus botas sonaban en el piso mientras se abría camino a través de varias mesas de hombres ruidosos.

Kurt y los otros miraron con horror como su antiguo amigo se fue a tientas y se golpeó mientras caminaba.

Un idiota tuvo el descaro de agarrar de las caderas a Blaine mientras caminaba, tirando del moreno hacia él. Le dio un beso en el vientre y utilizó sus manos para amasar todo su trasero descubierto, ganándose una ovación de la multitud que zumbaba alrededor del bailarín. Una de las mujeres del local avanzó hacia ellos y tiró de Blaine para que el hombre lo soltara y luego le llamó la atención.

Mientras estaba regañando al cliente que maltrató a Blaine, él caminó llevando su ropa en los brazos junto con todo el dinero que la gente le había arrojado durante su acto. Su cabeza estaba abatida y mientras se agachaba detrás de la cortina del escenario, Kurt podía jurar que vio a Blaine frotar su mejilla contra sus shorts como si se limpiara las lágrimas.


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Después de que la impresión de ver a Blaine de nuevo comenzó a desaparecer, el grupo se levantó y salió a la calle, acurrucados todos juntos debajo de una de la varias lámparas de la calle, lo suficientemente lejos de la multitud que molestaba a algunos de los otros bailarines que estaban fuera para fumar en sus descansos.

- No puedo creer que lo encontramos. Ha pasado tanto tiempo – comentó Mercedes, rompiendo el hielo después de unos momentos de estar allí de pie sintiendo la brisa de la noche golpearlos. Santana había estado milagrosamente tranquila desde que Blaine tomó el dinero que le ofreció y Kurt se preguntaba qué le pasaba por la cabeza. En cuanto a Rachel, ella seguía viéndose confundida, negando con la cabeza de vez en cuando mientras observaba a los borrachos agarrar a las mujeres que estaban ahí.

- ¿Por qué no hacen nada los gorilas que están a la entrada? ¿Qué tipo de lugar permite eso? – la ojimarrón preguntaba confundida.

- Obviamente, uno que no se preocupa por sus empleados – dijo Santana mientras buscaba en su bolso un paquete con dos cigarros baratos, encendiendo uno y poniéndolo entre sus labios. Kurt observó el humo frunciendo los labios mientras ella daba una fuerte calada a su cigarrillo, y casi le pide el otro porque necesitaba hacer algo también.

De pie allí con sus nervios destrozados, lo cual no lo estaba ayudando, todo lo que podía ver era a Blaine frente a él moviendo sus caderas contra él. Todavía podía sentir el olor persistente de su ex en su ropa y estaba lleno de brillo por todos lados, un recordatorio de lo que acaba de suceder dentro de algún club de striptease al azar en California.

Habían pasado tres años desde la última vez que vio y escuchó hablar de Blaine Anderson... y ahora lo encontró, en un club de striptease de mala muerte ubicado a un lado de la carretera.


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- Disculpa ¿Hay alguna forma de que pudieras decirme a qué hora el bailarín Sombra sale del trabajo? – preguntó Kurt esperanzado.

La chica rubia platino en el otro lado de la barra levantó una ceja oscura, dejando el vaso que estaba limpiando a un lado mientras se inclinó sobre la mesa larga de madera y mostró su amplio escote.

- Me preguntaba por qué estarías buscando a alguien como él, pero tu voz te delató. Ah, y tus brujas. Qué lindo montón de personas son. No cariño, no doy información como esa. No es seguro para los bailarines.

- Oh, pero está bien para los clientes tocarlos y amasarlos como si fueran alimentos listos para ser comidos. Que lugar con clase el que tenemos aquí. Realmente con mucha jodida clase – bufó el ojiazul.

La chica sonrió, rodando los ojos antes de alejarse de y bajar a la barra ignorándolo completamente mientras seguía preguntándole por el paradero de Sombra. Detrás de él, una persona se aclaró la garganta y se giró. No se sorprendió al encontrar Santana trepando su vestido y ajustando su escote.

- Dame un segundo – dijo su amiga, dirigiéndose hacia la barra hacia donde estaba otro camarero. En cuestión de segundos regresó con una copa en la mano y con un pequeño trozo de papel escondido en su brassier y comenzó a decirle la información que consiguió.

Blaine salía del trabajo alrededor de las tres y faltaba poco para que fuese esa hora, así que lo mejor que podía hacer Kurt sería ir a esperar del lado del edificio por donde los bailarines salían. Todo en Kurt gritaba la inseguridad que sentía, sin embargo le dijo a sus amigas que lo esperaran del lado del frente del edificio y él se fue a esperar a que Blaine terminara su turno y saliera.

A las tres en punto, la pesada puerta de metal que conducía a la parte posterior del club se abrió y Blaine salió, justo a tiempo. Llevaba una sudadera con capucha y un jean, la capucha cubría su rostro mientras él escribía algo en su celular y se dirigía directamente al estacionamiento.

Kurt lo seguía de cerca, las palabras estaban atrapadas en su garganta mientras veía al que alguna vez fue el amor de su vida alejarse de él. Sabía que debería haber dicho algo, debería haber alertado a Blaine de su presencia, pero no lo consiguió, su voz no estaba cooperando. Sin embargo, sus pasos contra el pavimento lo delataban y Blaine giró rápidamente para enfrentarse a él.

- Quien quiera que seas, yo no quiero… ¡Oh!

- Blaine.

- Vete Kurt.

- ¿Podemos hablar? Sólo por un segundo. No nos hemos visto en…

- ¡No! No vamos a hablar. Hay lugares donde debo estar y tengo que irme ahora. Además, me importa una mierda cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que nos vimos. No fui yo el que terminó la relación o el que sacó al otro de su vida y sin lugar a dudas no fui el que puso a los que pensaba que eran mis amigos en mi contra.

- ¡Blaine, por favor!

El moreno gruñó y siguió caminando, finalmente se dirigió hacia un coche que estaba en el estacionamiento. De lo que Kurt podía ver por lo oscuro que estaba, había una mujer apoyada contra el vehículo y estaba observando como los dos se acercaban a ella.

- ¿Quieres que me deshaga de este idiota? – preguntó la mujer. Blaine negó con la mano, diciéndole que entrara en el coche, pero antes de que pudiera decir algo más, un chillido agudo con la palabra "papá" sonaba desde la parte trasera del vehículo y Blaine se congeló al instante.

- No dijiste que estaba despierto. ¿Por qué está él despierto?

- Se despertó de camino aquí. He estado con él todo el día, Cooper no contestó su teléfono así que lo he tenido más del tiempo que podía. Lo cual, por cierto, me hizo faltar al trabajo y…

- Dios, Avery, lo siento mucho. Hice buen dinero esta noche, así que lo que hubieras hecho, yo te lo pagaré y…

- No – Avery declinó la oferta, rodando los ojos mientras abría la puerta para entrar al auto. Cuando estuvo abierto, todo el interior quedó iluminado y los ojos de Kurt se ensancharon cuando vio a un pequeño niño abrochado al asiento de seguridad mirándolo.

Al principio, cuando el castaño escuchó la palabra papá pensó que era una broma, pero luego de que vio dentro del vehículo, su corazón se sintió como si hubiera dejado de latir debido a que en el asiento del coche estaba el niño más adorable que hubiera visto. Tenía el cabello del color del de Kurt pero rizado, con un corte que le hacía parecer mucho a Blaine cuando no se ponía gel. Además el niño, no mayor de dos o tres años, tenía brillantes ojos ámbar que se parecían mucho a los de Blaine.

En su mano tenía un animal de peluche y cuando Kurt le dio un vistazo más de cerca al juguete que el niño tenía, todo su cuerpo se puso helado al darse cuenta que era el perro "Margaret Thatcher" que él le había regalado a Blaine años atrás.

- ¡Oh Dios! – susurró impactado.

El sonido de las puertas del coche cerrándose con fuerza lo trajeron de vuelta a la realidad y subió la mirada cuando el vehículo se comenzó a alejar – ¡Espera! – gritó agitando los brazos en el aire. Le gritó para que se detuviera y le diera la oportunidad de explicar, pero la mujer que conducía bajó la ventanilla y dio la vuelta antes de que ella, Blaine, y el niño misterioso del cual Kurt tenía una sensación extraña desaparecieran en la noche oscura.


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- ¿Lo que estás tratando de decir es que Blaine podría tener un hijo... y podría ser tuyo?

- Yo lo vi Santana. Se parecía a Blaine, pero era como una mezcla entre él y yo... tiene alrededor de dos o tres años. Y si tiene tres, entonces él tiene que ser mío. No hay manera de que pudiera ser de nadie más.

Rachel y Mercedes negaron con la cabeza tristemente, cada una tomando una de las manos temblorosas de Kurt y yendo a sentarse en la acera fuera del club.

Tan pronto como Blaine se fue, Kurt llamó a Rachel para hacerle saber que él estaba fuera y tan pronto como salieron, se rompió.

- ¿Qué voy a hacer? – Kurt estaba angustiado.

- Bueno, vamos a averiguar su información personal y entonces vamos a hacerle una visita para saber si ese niño es realmente tuyo... y si lo es, mmm... entonces tenemos que hacer algo al respecto.

Antes de que nadie pudiera decir nada más, Santana se había levantado, se trepó más el vestido, apenas tapando sus caderas. Se acomodó bien los pechos para que sobresalieran en el escote y entró de nuevo al club, saliendo unos minutos más tarde con una sonrisa y otro pedazo de papel. – Aquí tienes. De nada.

Kurt se quedó mirando el pequeño garabato en la nota y su corazón latía fuerte contra su pecho. Había una dirección escrita en este en el que se leía:

"Sombra comienza su turno mañana a las 10. ¡Buena suerte¡"

Siguió leyendo y ahí estaba el número del apartamento, Kurt ingresó la información en el GPS de su teléfono, agradecido de que él sería capaz de hablar posiblemente con Blaine después de todo.

Iba a dormir el resto de la noche o tratar de descansar al menos, eso si sus nervios no se disparaban y entonces practicaría lo que iba a decir, porque él conocía a Blaine mejor que nadie, y el día siguiente no iba a ser nada fácil y aunque odiaba pensar de esa manera, él sabía que se lo merecía, sobre todo después de lo que pasó entre ellos años atrás.

- Entonces ¿qué vas a hacer? – Preguntó Mercedes frotando el brazo de Kurt cuando finalmente dejó su teléfono. Ella entrelazó sus dedos con los de su amigo una vez que su mano estuvo libre. ¿Vas a…

- Voy a visitarlo. Tenemos que hablar y yo necesito saber por qué está haciendo esto. Él es mucho mejor que esto.

- Pero ¿qué pasa con Alex?

- Yo me encargo de él más tarde. En este momento, tengo que hablar con Blaine.

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Sus comentarios, reseñas, preguntas, etc me ayudan a saber si les está gustando esta historia y si quieren que continúe con la traducción.

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