.
CAPÍTULO 6
"Sólo Por Mi Hijo"
.
~ FLASHBACK ~
Mayo del 2016
Dos semanas.
Blaine había estado en su segundo trabajo durante catorce días exactamente y en esas pocas semanas él hizo más dinero bailando en un tubo de lo que consiguió trabajando durante un par de meses en el restaurante como camarero. El trabajo era bueno, las personas daban buenas propinas y realmente parecía como si el alter ego de Blaine, Sombra, se convertía en un gran éxito luego de su primer baile, y no es que quería alardear, pero realmente tenía un gran número de seguidores después de su primera semana de shows.
Los otros bailarines tenían envidia, pero no era su culpa. En realidad no. Sus tipos de cuerpos eran demasiado diferentes. Había un hombre conocido como Kong, que era absolutamente enorme y corpulento. Él hacía lucir pequeño a Blaine al igual que los otros compañeros, todos eran altos, algunos algo delgados, otros musculosos, pero todos altos. Cuando Blaine llegó, él era más compacto en comparación con los demás y su cuerpo tonificado, gracias a que vivía corriendo con su vida de papá y su trabajo de camarero, esto hizo que a los clientes se les cayera la baba. Él tenía lo que los otros no, lo que le hizo ganar admiradores enseguida.
Claro, era una sensación extraña saber que estaba siendo comido con los ojos por un puñado de extraños cada noche, pero entonces él pensaba en el dinero en el bolsillo y el hecho de que no tenía que preocuparse más de donde conseguiría para la próxima comida del niño y valía la pena. No habría más lágrimas derramadas por el temor de ser expulsado del departamento antes de que pudiera pagar el alquiler o que él y Landon seguirían en ese diminuto departamento en ese barrio espantoso para siempre. Él podría ahorrar el dinero que hacía bailando para mudarse.
Las posibilidades eran infinitas y aunque él todavía estaba a la defensiva sobre todo el trabajo, sabía que no lo iba a dejar. No todavía, no cuando todavía había dinero de por medio.
.
- Buenas noches Brandi – dijo a una de las bailarinas de más edad mientras se escabullía por la puerta trasera del club para dirigirse al estacionamiento. Eso era lo único que realmente odiaba. Vinny, su jefe, hizo que el estacionamiento de empleados estuviera muy lejos del club para no incomodar a los clientes. El camino hacia la salida de los empleados era bastante largo y la iluminación en esa zona no era la mejor y Blaine siempre temía que algo malo le fuera a pasar.
- Lo hiciste bien esta noche Sombra – Una voz apareció detrás de él y Blaine se quedó inmóvil, con los dedos apretando las llaves del auto en un modo de defensa preventiva. La persona que le hablaba no sonaba familiar, pero cuando se dio la vuelta para echar un vistazo, el corazón le saltó a la garganta al darse cuenta que era uno de los clientes a los que le había bailado esa noche.
El hombre había sido muy generoso con sus propinas, colocó un billete de $100 dólares amorosamente entre la fina tela de la correa de Blaine con una palmadita en la cadera. Y siguió dándole dinero toda la noche y en gratitud Blaine le sonrió y le guiñó un ojo antes de salir del escenario.
Mirando hacia atrás, probablemente fue su mayor error.
Cuando empezó el trabajo, Brandi le advirtió acerca de no ser demasiado amable con los clientes. No seas tan coqueto, lo toman de forma equivocada en todo momento. Si deseas darles las gracias, que sea algo sencillo, no exageres. Pero, ¿cómo podría ser un guiño una exageración? Con el ceño fruncido, Blaine miró hacia atrás dándose cuenta de que el hombre canoso estaba más cerca de él, sin dejar de hablar acerca del baile de Sombra y lo atractivo que era.
- Gracias – fue todo lo que Blaine pudo decir en respuesta. El miedo se erizó por su espalda y se aferró a las llaves con más fuerza, mirando hacia el club para ver si alguien podía verlo y a este individuo que estaba allí, pero no había nadie más alrededor – aprecio su honestidad.
- Te diré algo – el hombre de ojos verdes oscuros recorrió el cuerpo completo de Blaine con la mirada – te ves muy bien, incluso con la ropa puesta. Aunque apuesto a que te ves mejor completamente desnudo.
- Oh, yo... yo no hago eso, señor. Bailar es todo lo que hago realmente. No pierda su tiempo – Ni siquiera estaba seguro de por qué él estaba teniendo esa pequeña charla con ese sujeto. En todo caso, lo que realmente necesitaba era estar de vuelta en casa de su amiga Avery para recoger a Landon antes de que iniciara su turno en el hospital, pero en su lugar, estaba luchando para alejar a un hombre que parecía pensar que iba a llegar a alguna parte con él. – Realmente debo irme, pero le doy las gracias por las propinas. Ha sido muy generoso.
- Sí, lo fui. Realmente generoso por sólo un baile, ¿no te parece?
Las implicaciones detrás de dicha declaración hizo que toda la sangre en las venas de Blaine dejara de fluir. Sus ojos se abrieron un poco mientras miraba al hombre mayor delante de él, tenía el cabello un poco canoso, líneas de expresión alrededor de la boca y los ojos color esmeralda, usaba lentes de plata y era bastante atractivo, pero parecía ser uno de esos hombres detestables que pensaban que se les debía algo por ser cortés.
- Ah… Yo…
- Vamos. Te di casi $200 dólares en efectivo esta noche ¿y te das la libertad de rechazarme ahora? ¿Qué clase de persona hace eso? Doscientos dólares es mucho dinero, Sombra" – Se acercó sonriendo cuando Blaine inmediatamente dio un paso atrás – Te prometo que yo podría hacer que valga la pena.
- No duermo con los clientes, señor. Lo siento.
Sabía que no debería haber pedido disculpas. Él no debería tener que pedir disculpas por no querer tener sexo con un desconocido que supuso que iba a poder llevárselo a la cama sólo porque le arrojó algo de dinero cuando bailaba, pero él era educado. Su vieja mentalidad de chico de Dalton se presentó en el peor momento y negó con la cabeza, odiándose a sí mismo un poco más cuando el hombre frente a él lo miró molesto.
- Eso es una vergüenza. Yo pensé que eras diferente chico. Tal vez deberías pensar más en el dinero que obtendrías. Se cazan más moscas con miel que con vinagre, "mejillas dulces" – Ronroneó en voz asquerosamente dulce, sonriendo peligrosamente a Blaine antes de que se diera la vuelta y regresara al club.
Una vez que el hombre estuvo lejos, el ojimiel se dio la vuelta y empezó a correr hacia su auto a toda velocidad, se metió y cerró las puertas de prisa, estaba sin aliento y agitado mientras luchaba por contener las lágrimas.
No sabía lo que el hombre quería decir con sus palabras, pero que no le gustaba el tono, estaba demasiado asustado para saber que probablemente se encontraría con estas situaciones muchas más veces en esa profesión... Sin embargo, cuando llegó a casa esa noche y encontró un aviso por el pago vencido de la electricidad pegado en la puerta de su departamento, se dio cuenta de que tenía un poco más de lo que necesitaba en su bolsillo gracias al baile que hizo esa noche, así que entendió que no podía renunciar a ese trabajo ahora.
Y cuando entró a trabajar la noche siguiente, Vinny lo llamó para una reunión en la que terminó siendo regañado por negarle a los clientes un "derecho fundamental". Trató de dejar en claro que él había sido contratado para bailar y nada más, pero su jefe le dijo que no era así y ese día tendría una nueva actividad en su trabajo a la cual no podía negarse, ya que era parte de su contrato, y eso era ir a las salas de bailes privados.
Esa noche, él entró con un nudo en la garganta, el miedo entrelazando sus huesos mientras luchaba por ponerse de acuerdo con lo que estaba a punto de hacer. Vinny lo había amenazado con despedirlo si no iba con el cliente que lo había solicitado, el ojimiel no quería tener sexo con nadie y no estaba dispuesto a hacerlo, así que luego de tanto discutir llegó a un acuerdo con su jefe, haría "trabajos manuales" solamente. Pero aún así, su corazón se rompió al saber que tendría que hacer algo que iba completamente en contra de sus valores sólo para conseguir un poco de dinero.
Mientras se dirigía a la parte privada del edificio, pensaba en Landon y cómo el dinero que conseguiría aseguraría que estuviera siendo bien cuidado. Su pequeño hijo era todo lo que importaba en esa situación. Mientras Landon estuviera protegido, alimentado y amado, él podría lidiar con esto. Podía hacer esto un par de veces a la semana para conseguir más dinero, y así podría salir de ese pequeño departamento que detestaba en cuestión de meses.
Sin embargo, cuando abrió la puerta y escuchó las palabras: "Hola mejillas dulces" supo que iba a pagar un alto precio.
~ FIN DEL FLASHBACK ~
.
Febrero del 2018
No pasó mucho tiempo para que Santana lograra colarse entre bastidores y encontrara a Blaine. Al principio, se puso a preguntar, pero al no obtener mayores respuestas, se hizo pasar por una camarera con el fin de pasar a través de la multitud de hombres calientes hacia la parte restringida del club. El gorila que vigilaba la zona de backstage la dejó pasar con facilidad, con demasiada facilidad, pensó para sí misma mientras llevaba la bandeja con bebidas a una mesa cercana y bailaba por el pasillo poco iluminado. En cuestión de segundos vio a Blaine acurrucado en una silla con las piernas recogidas contra su pecho con la frente apoyada en sus rodillas.
Él todavía estaba llorando, era obvio porque temblaba en medio de sollozos, y por un momento ella sintió que era terrible inmiscuirse en su momento privado. Pero entonces pensó en su amigo demasiado emocional en el auto y sabía que tenía que hacer algo, los dos tenían la relación más jodida de todos sus amigos, por lo que iba a tratar de arreglar las cosas... y si tuviera que hacer frente al enojado monstruo en el que Blaine se había convertido ahora, lo haría.
Suspirando dramáticamente, se sentó en el borde del mostrador del moreno, recostándose contra el espejo iluminado mientras recibía la expresión hosca de su ex amigo con ojos cansados. Este hombre frente a ella estaba muy lejos de ser el confiado que vio ayer, el que hipnotizó su mesa con sus movimientos y cautivó el interés de Kurt con un simple movimiento de sus caderas.
Ella no era tonta, podía decir que todavía se amaban. Blaine podría haber odiado a Kurt por diversas razones, pero aún así amaba a ese chico como a ningún otro. Lo tenía escrito en su rostro. No había otra razón para que él estuviera tan molesto de ver a Kurt de nuevo, que no sea el hecho de haber sido descubierto y que Landon fuera expuesto a la única persona con la que Blaine nunca imaginó que se reuniría.
El caso de Kurt era el mismo, estaba comprometido con otro hombre, pero todavía albergaba fuertes sentimientos por el amor que estúpidamente dejó ir. Al ver a Blaine la noche anterior, fue la explosión para terminar todo realmente y Santana estaba segura de que su amigo estaba a segundos de llamar a su novio para cancelar los planes de boda.
Su despedida de soltero había sido espontánea, simplemente algo en lo que Rachel pensó en cuanto llegaron a Los Ángeles para checar lo de su nuevo piloto para un programa de tv. Ella había estado allí por un par de semanas y quería que todos fueran a ver lo nuevo que estaba haciendo. En el camino Santana y Mercedes habían pasado por un club de striptease y Santana supo que tenía que llevar a Kurt allí como una pre celebración antes de que se casara. Por supuesto, ni Kurt ni Alexander aún tenían programada una fecha, pero ¿por qué no podrían divertirse celebrando? No todos los días uno de tus amigos se va a casar. Excepto que esta es la segunda vez que Hummel estaba comprometido, aunque no parecía demasiado interesado.
Así, con el fin de dejar de pensar en las cosas, Santana planeó toda la noche y terminó en el club de striptease... y ahí es donde todo cambió. Ahí es donde dos pedazos irregulares de vidrio que estaban rotos fueron puestos juntos de nuevo, no del todo, pero todavía ajustaban, y por una vez en su vida, Santana se alegró de que su decisión precipitada llevara a algo bueno... bien, tal vez.
- Sabes que esto no es lo que me esperaba cuando llegué al camerino para visitar al todopoderoso Sombra.
- Vete a la mierda Santana – dijo Blaine, su voz era suave pero contundente, no obstante. Tenía las piernas levantadas sobre el mostrador junto a las suyas, las botas altas hasta las rodillas, eran de cuero pesado y cubrían sus musculosas pantorrillas. Sus muslos, por otro lado parecían pecaminosos en un par de medias de rejilla rotas que desaparecían en los shorts más pequeños que Santana había visto nunca. A pesar de su traje, su maquillaje era un desastre, pero eso era de esperar, el hombre había estado llorando un montón últimamente.
Negó con la cabeza un par de veces y luego se alejó de la chica delante de él, dejando caer sus piernas y empujándose a sí mismo de su silla para esperar el momento en el que Santana se fuera, pero no lo hizo.
- Sabes Anderson, ninguno de nosotros estábamos esperando verte aquí cuando nos detuvimos en este lugar. Tú desapareciste alejándote de nosotros hace tres malditos años y luego nos encontramos contigo y es como…
- No – musitó Blaine entre dientes, girando mientras señalaba con el dedo en dirección de Santana – No me vengas a decir lo que es, ¿de acuerdo? Tú ni nadie más quiso vivir conmigo o tenerme cerca en New York, así que no tienes derecho a decir nada de mí acerca de haberme ido, porque si a alguno de ustedes les hubiera importado, hubieran respondido los teléfonos esa noche. Dios, hubieran al menos podido tratarme como a un ser humano, al igual que a su amigo en lugar de dejarme fuera como lo hicieron.
Sacudió la cabeza con enojo, mientras caminaba a través de la habitación hacia un estante de boas de plumas y otros artículos de vestuario – Todos ustedes me trataron como una basura en vez de preguntarme lo que pasó. Todos ustedes de inmediato se pusieron del lado de Kurt y me alejaron y ahora, de repente, es mi culpa por irme. Bueno, ¿sabes qué? Vete a la mierda Santana. Tú y tus egoístas putos amigos pueden largarse de regreso a New York, para lo que me importa. ¡Me vale una mierda no volverlos a ver nunca más!
Santana cruzó los brazos sobre su pecho frunciendo el ceño un poco al ver al ojimiel tan furioso delante de ella. Éste no era el Blaine dulce que ella conocía, aquel chico que ni siquiera decía groserías, pero entendió su ira, realmente lo hizo. La última vez que los dos hablaron cara a cara fue dos días antes de su desaparición, cuando estuvo en el departamento por última vez para tratar de conseguir que su ex hablara con él.
Santana fue a casa ese día, Kurt estaba en la ducha, y Rachel estaba fuera haciendo Dios sabe qué, así que se ella tuvo la tarea de alejar a Blaine y es lo que hizo en ese momento. Ella y Rachel habían estado haciéndole guardia al moreno, por así decirlo.
Kurt llegó una tarde a casa enojado, llorando y gritando por algo apenas comprensible y luego Rachel notó que su anillo de compromiso había desaparecido. Cuando le preguntó qué había ocurrido, él les dijo que todo había terminado, que estaba cansado de la mierda de Blaine y estúpidamente las dos pensaron que el chico de cabello rizado lo había engañado de nuevo.
Nadie se molestó en preguntarle qué fue exactamente lo que ocurrió, ambas se pusieron inmediatamente del lado del castaño, aunque eran todos amigos, y cuando Blaine fue al departamento esa misma noche pidiendo hablar con Kurt, Santana hizo lo que mejor sabía hacer, lo amenazó. Lo hacía cada noche que él regresó.
Pero la última noche que lo vio, antes de que desapareciera, le dijo de plano que no importaba qué, ella y todos sus amigos siempre elegirían a Kurt sobre él. Fueron amigos del ojiazul antes que de él, y sus sentimientos sobre lo que pasaba nunca serían importantes para cualquiera de ellos, mientras Kurt estuviese siendo dañado.
Esa noche, Blaine se limitó a asentir con la cabeza, dando un paso atrás y girando hacia el otro lado antes de alejarse del departamento, y nunca más regresó.
Dos días después, Sam llegó desesperado diciendo que Blaine se había ido, y Kurt, quien durante todo ese mes actuó antes como si no le importaba un bledo el bienestar del ojimiel, inmediatamente corrió a agarrar su teléfono para marcar el número de su ex como un loco, pero para ese entonces, Blaine había apagado o cancelado el plan de su teléfono, pero nadie pudo comunicarse con él. Nadie en Lima, ni ninguno de los otros graduados repartidos por todo el país había sabido nada de él tampoco, era como si hubiese desaparecido de la faz de la tierra... y cuando se dieron cuenta de que no iba a volver, Kurt finalmente se rompió y fue cuando les contó lo que pasó aquel día.
Rachel lo consoló, llorando con él sobre la angustia que sabía que estaba sintiendo, pero Santana... bueno, ella se sentía como una mierda, porque todo ese tiempo pensó que Blaine le había hecho algo terrible a Kurt, que le había roto el corazón de nuevo, cuando fue al revés.
Durante varias semanas después de lo ocurrido, ella ni siquiera podía hablar con Kurt sin querer gritarle. Se sentía culpable por tratar así a Blaine, y sí bien era cierto que no eran los amigos más cercanos, con el paso de los años, se formó una amistad. Ella lo respetaba, lo admiraba, y eso era todo, sin bromas ni burlas de por medio. Sin embargo, después de que se fue, todo lo que podía pensar era en la expresión de su rostro cuando finalmente se alejó de ella. Era como si toda la lucha dentro de él se desvaneció y antes de que se diera cuenta, se enteraron que Blaine había desaparecido. Y ahora era reemplazado por esa amarga versión adulta de un Blaine enojado que nunca esperó ver. Aunque cuanto más lo miraba, más entendía su dolor.
- ¿Sabías que mi madre bailaba? Al igual que tú, quiero decir. Se desnudaba para pagar las cuentas.
Blaine se detuvo, su mirada oscura mientras observaba a la chica delante de él – Estoy bastante seguro de que tu padre es médico Santana. Deja de tratar de tener una pequeña charla conmigo. No me interesa.
- Bueno, si tú me escucharas…
- Oh, ¿yo debería escucharte? ¡Sí que es un maravilloso concepto de mierda ese! Ahora todos y cada uno de ustedes quieren que yo los escuche cuando ninguno de ustedes me pudo dar la hora ni siquiera en ese entonces. ¡Qué amable de tu parte determinar quién puede a hablar ahora!
- Lo lamento por eso.
- No lo haces. Lo que lamentas es que me encontraste y tuviste que ser testigo de lo que ocurrió con el exhibicionismo de Blaine Anderson.
- Blaine…
- La salida es por ese lado López. ¿Por qué no te das la vuelta y caminas hacia ella? Entonces tú y tu pequeño cartel entrometido de disculpas pueden saltar de nuevo en tu avión hacia la ciudad e ir a hacer lo que sea que haces en tu pequeña burbuja perfecta de los antiguos miembros de New Directions.
- Jesús, Anderson, ¡sí que eres amargado!
- Sí, bueno, tú también lo serías si te esforzaste mucho por hacer feliz a tu novio y eventualmente fuiste dejado de lado al final – dijo Blaine entre dientes, empujando a Santana para arreglar su maquillaje corrido por las lágrimas. Ella lo vio forcejear la cerradura de su estuche de maquillaje y cuando finalmente se abrió, su corazón se agitó un poco al ver una foto de un lindo niño pequeño por dentro. El niño en la foto estaba sonriendo, mostrando sus pequeños dientes y estaba abrazando a un animal de peluche muy familiar contra su pecho.
Para Santana ese niño era la metamorfosis perfecta entre Kurt y Blaine y suspiró, miró hacia atrás para encontrar a Blaine congelado frente al espejo.
- Lamento que tengas que hacer todo esto solo. Sé que no quieres escuchar nada de lo que ninguno de nosotros tiene que decir, pero lo sentimos, especialmente Kurt.
Blaine se burlaba de lo que decía, pero ella continuó – Como dije antes, mi mamá hizo esto también, yo era muy pequeña cuando lo hizo, pero mi papá se fue y nosotros necesitábamos el dinero. Sabes, él un día entró a la casa y dijo que se iba y lo hizo. Su familia odiaba a mi mamá por alguna extraña razón, siempre la menospreciaron porque mi padre se casó con ella siendo un gran médico y ella era una madre soltera en el momento en el que se conocieron. Mi hermano, por si no lo sabías, tiene un padre diferente.
Ella levantó la mirada para ver si Blaine estaba escuchando y cuando se dio cuenta de que él estaba mirando su delineador líquido fijamente, siguió – de todos modos, mi padre se fue y nos dejó como si nada. Dejó a mi mamá sin absolutamente nada, canceló la cuenta bancaria y todo. Así que mi mamá hizo lo que tenía que hacer y se fue de nuevo al trabajo que ella tenía en las noches y fines de semana cuando mi hermano era un bebé, ella nos consiguió una niñera y se iba al club de Lima Heights.
Todavía estábamos en las alturas adyacentes, por lo que no ganaba mucho, pero por eso se fue a ese lugar y trabajó arduamente para pagar nuestras cuentas y que no nos faltara nada hasta que mi papá finalmente un día regresó. Yo no entendía su relación, de hecho, todavía no lo hago, pero respeto a mi mamá como loca por hacer lo que tenía que hacer. Se necesita mucho para ser madre o padre, pero se necesita mucho más para empujar a un lado el dolor y todo lo que sientes con el fin de darle una vida mejor a tu hijo.
A su lado, Blaine seguía silencioso con los dedos blancos por el agarre tenso en su delineador mientras miraba la foto oculta de Landon. Santana podía ver los engranajes girando en la cabeza del moreno, así que dio un paso atrás para salir del lugar y dejar a su antiguo amigo tener un momento a solas. Su conversación no era algo que realmente planeaba tener, o al menos no el tema que tocaron, pero ella sabía cuándo tenía que retirarse, así que eso es lo que hizo.
Con una última mirada de despedida, salió del club y esperó en el estacionamiento para que Rachel pasara a buscarla. Al llegar el auto, vio que Kurt estaba durmiendo en el asiento del pasajero y Rachel negaba con la cabeza, lanzando una mirada a Santana mientras se subía en el asiento trasero.
- ¿Alguna vez has sentido como que cometimos un gran error en ese entonces cuando hicimos lo que hicimos?
- Si te refieres a la forma en que tratamos a Anderson, entonces sí, lo hago – Rachel sujetó al volante, sacudiendo la cabeza antes de que mirara hacia arriba y viera a Santana con los ojos cerrados en el espejo retrovisor.
- Yo también.
.
Les debo las imagen de este capítulo. Trataré de hacerla a la brevedad posible.
