* Moontsee VR Todos se portaron mal con Blaine, ninguno supo ser un verdadero amigo, porque tal vez se dejaron llevar por el momento, pero tuvieron un mes completo para hablar con él y aclarar las cosas y todo hubiera sido distinto y la vida de nuestro amado ojimiel no se hubiera visto afectada en esa forma ni hubiera cambiado tan drásticamente.

Santana fue la más cruel porque era muy unida a Kurt y le molestaba que Blaine fuera todos los días a buscarlo cuando supuestamente él había sido infiel, así que no tenía nada que ir a buscar al departamento ya que era el causante de que su ex prometido estuviera sufriendo tanto. Por eso ahora al descubrir la verdad es a la que más le pesaba en la conciencia, y ahora que sabe a lo que se dedica, peor.

Lamentablemente eso sucede en esos lugares, personas que van con otros fines y no les importa nada pues piensan en una satisfacción sexual momentanea y no piensan en que hay seres humanos trabajando por necesidad y no porque realmente quieran hacerlo. (He conocido muchos casos similares en las noticias y documentales).

Blaine al menos logró llegar a un acuerdo con su jefe, aunque igual no es feliz haciéndolo, pero no tiene que realizar las otras cosas que sus demás compañeros sí.

Él ama a su hijo más que a nada en el mundo y ha demostrado que por él es capaz de cualquier cosa con tal de darle una buena vida, así eso signifique sacrificar su propia felicidad.

Besos y abrazos, ¡que tengas un lindo día! =)

* monaibarra99 Blaine es un gran ejemplo de un padre trabajador y luchador, que ha tenido que enfrentar mil calamidades pero que no ha permitido que nada lo venza con tal de que a su hijo no le falte nada y cómo no estar orgullosas de él si ha hecho todo por él mismo.

* Knuth Archambault Aww muchísimas gracias Gissel, lo traduzco con muchísimo gusto y me alegra realmente que te guste la traducción.

Definitivamente es una gran historia, me cautivó tanto que por eso quise dárselas a conocer a todas las personas que no la habían leído y que no saben o les cuesta leer en inglés.

Los amigos de Kurt se portaron de la peor forma con él, actuaron de una forma mezquina y absurda, ya que lo lógico era que averiguaran qué fue lo que realmente sucedió y no sólo que actuaran impulsivamente.

Don't worry, I know ;) gracias por tomarte el tiempo y dejar tu comentario =) Besos y abrazos.

* AdrianaBotero2 Lo sé, la historia se pone más fuerte según va avanzando.

* jeny Blaine tiene toda la razón para estar enojado con Kurt por la forma en la que lo trató. Todos pensaron que Blaine había engañado a Kurt por las cosas que dijo y nadie se tomó la molestia de averiguar la verdad.

* Soledad Rodriguez Oh sí es una historia muy fuerte, y exactamente a eso me refería en las anotaciones que hice antes del primer capítulo, ya que muestra la lucha de un padre para sacar adelante a su hijo a toda costa, y es una realidad que se vive en muchas partes.

* Sofia Salazar Rivera Blaine sigue siendo dulce pero con quienes lo merecen, ya no con todos y por supuesto sus ex amigos no están en esa lista después de la forma en la que lo trataron. Santana trató de apoyar a Blaine de algún modo.

* Breen Ledesma Yo también amo esta historia :3 Definitivamente Blaine ama a su hijo y por el está dispuesto a todo.

* Emily Tobar Patiño Lamentablemente ellos reaccionaron a lo tonto y no se molestaron en preguntarle a Blaine que había pasado.

-o-o-o-


ACLARACIONES: Les recuerdo que la historia se desarrolla en el año 2018.


CAPÍTULO 7

"Una Vida Dura"


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~ FLASHBACK ~

Enero del 2017

- Así que conocí a este chico. Su nombre es Alexander y creo que vamos a vivir juntos.

- ¿Qué? – inquirió Rachel.

- Hummel, sinceramente es la peor idea que he oído nunca. Acabas de conocer al tipo y vas a vivir con él. ¿No recuerdas lo que pasó cuando tú y Blaine vivieron juntos? Quiero decir, honestamente – Santana hizo una pausa, rodando los ojos cuando se dio cuenta de la forma en que Kurt la estaba viendo. Nadie hablaba de Blaine, no si no querían ver un lado de Kurt triste o molesto.

Blaine era el tópico al que nadie se refería, seguía siendo un tema delicado a los ojos de todos, sobre todo con la gran cantidad de culpa que ellos sentían al pensar acerca de su partida y las razones detrás de ésta. Ninguno de ellos había sido un buen amigo con él, y finalmente se cansó, empacó y se fue.

Habían pasado varios años desde que alguien lo vio, pero Santana sabía que Kurt todavía preguntaba y pensaba en él de vez en cuando, y ese de vez en cuando, de hecho significaba siempre. Sin embargo, sin querer entrometerse con los sentimientos de su amigo, ella mantuvo la boca cerrada la mayor parte del tiempo, dejando que viva en su pequeño y extraño mundo con las consecuencias de sus acciones. – Muy bien, cuéntame acerca de este tipo.

- Bueno, lo conocí en una fiesta de Vogue y nos llevamos bien. Él es muy lindo, tiene un buen cuerpo y es bastante agradable también. Oh, y él es... mmm, tiene un paquete grande, si sabes a lo que me refiero.

Rachel chilló, pero Santana la calló disgustada por siquiera oír hablar de eso antes de que llegara la comida. No era como si no hubiera escuchado lo suficiente acerca de la vida sexual de Kurt. Desde lo ocurrido con Blaine, el ojiazul se volvió un poco desenfrenado tratando de "sentir algo", según el entendimiento de Rachel, pero aún así, sólo el tema la hacía marear a la morena. No le importaba la vida sexual de su amigo, especialmente cuando ella no tenía ninguna hace tiempo.

- ¿Y qué? ¿Vas a casarte con este chico o algo así? – Su comentario fue hecho al azar y realmente no pensaba que el castaño había escuchado ya que estaba demasiado ocupado hablando sobre este compañero Alexander, su bonito departamento y la gran cuenta bancaria. Sin embargo, cuando el castaño la miró con una expresión de dolor, ella frunció el ceño – Está bien, honestamente, han pasado años Kurt.

- No sé Santana. Estamos tomando las cosas con calma ahora.

- Sí, claro, porque mudarte con un tipo después de tener una noche salvaje de sexo mientras estabas borracho en una fiesta, es tomar las cosas con calma – dijo con sarcasmo la latina.

- Pero tal vez algún día va a pasar algo. Ya veremos – contestó sin muchos ánimos y miró su dedo en el que una vez tuvo un anillo que todo el mundo sabía que mantenía escondido en el cajón de su ropa interior. Había sido la única cosa que Blaine dejó encima de la cómoda de su habitación, como si llevarlo con él hubiera sido más doloroso todavía.

Cuando Sam descubrió que Blaine se había ido, fue al departamento de sus amigos y le tiró a Kurt el anillo en la cara, gritando y volviéndose loco porque su mejor amigo se había ido. Kurt cogió el anillo del piso aprisionándolo en su mano y lo sostuvo contra su corazón, negando con la cabeza varias veces antes de salir corriendo a llamar a Blaine.

El anillo había estado en su poder desde entonces.

- Así que cuando ustedes dos se comprometan, ¿finalmente vas a empeñar el anillo que Anderson te dio o vas a mantenerlo guardado por los viejos tiempos? - Santana sabía que su burla hería a Kurt aún más, pero ella estaba harta de todo este asunto, igual que de sus amigos que trataban al ojiazul con cuidado y lo llenaban de mimos a pesar de lo que hizo. A veces se sentía mal por las cosas que le decía, pues amaba a Kurt como a un hermano, sin embargo le daba asco toda la situación y como él era tratado por los demás con demasiada sutileza.

Kurt negó con la cabeza y agarró su copa de vino - No sé qué voy a hacer con ese anillo si alguna vez me vuelvo a comprometer, pero no voy a pensar en ello ahora. En este momento voy a alistar mis cosas para irme a vivir con Alex y ya veremos que sucede después.

Mientras sorbía su vino, Rachel brindó por la buena suerte de su amigo y Santana se bebió su vaso de un sólo golpe, agotada de toda esta situación de mierda y lo único que quería era beber una y otra vez hasta olvidarse de todo.

~ FIN DEL FLASHBACK ~


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Ya era tarde cuando las chicas y Kurt finalmente estuvieron frente del edificio de departamentos de Rachel. Kurt despertó unos minutos antes de que llegaran, por lo que iba con nostalgia mirando por la ventana y Santana lo observaba desde su lugar en el asiento de atrás, preguntándose qué podría estar pasando por la cabeza de su amigo.

Sorprendentemente, se dio cuenta de que seguía teniendo su anillo de compromiso e iba deslizándolo dentro y fuera de su dedo de forma inconsciente, como si usarlo era una carga y se preguntó si tenía algo que ver con Blaine, aunque estaba segura de que así era.

- ¿Qué te dijo Blaine cuando fuiste a hablar con él? – preguntó el castaño.

- Aparte del hecho de que me maldijo y exigió que me fuera. No, nada en realidad. Ese chico es la persona más amargada que he conocido, déjame decirte. Se podría pensar que la paternidad lo mantendría como alguien suave y dulce, pero no lo es en lo absoluto.

- ¿Mencionó a Landon?

- No, pero tiene una foto de él en su camerino. Es lindo y es totalmente tu hijo. El niño no podía haber sido más Anderson-Hummel así lo hubiese intentado.

Rachel hizo un sonido suave de arrullo y Kurt sonrió con tristeza, mirando hacia atrás por la ventana nuevamente.

- Él es adorable. No puedo creer que esté tan grande – musitó el ojiazul.

- Bueno, han pasado unos años Kurt. Si Blaine estaba a pocos meses de embarazo cuando rompieron, Landon debería tener tres, ¿no? Así que ya es un niño grande y pronto va a empezar a ir al preescolar. ¡Qué locura! – divagó Rachel y Santana suspiró negando con la cabeza mientras su amiga hablaba.

Dios, ella amaba a Kurt con todo su corazón, pero era realmente difícil sentirse mal por él en esta situación cuando puso juntas todas las piezas, desde los últimos años hasta ese momento. Sólo con ver a Blaine esa noche la hizo sentir como una mierda completa porque sabía lo difícil que había sido para su madre hacer lo que Blaine hace noche tras noche. Obviamente había estado en un mal lugar y las cosas debieron ser terribles para el chico de ojos color miel antes de ir allí porque Blaine Anderson nunca había sido el tipo de persona que estaría en un club como ese, a menos que fuera para el disfrute personal, como cuando fue a Scandals con Kurt, claro que ese lugar no se le comparaba en lo absoluto, lo otro sólo era un bar.

Trabajar en un lugar como ese no era algo que nadie hubiera imaginado para Blaine, todos veían su futuro en Broadway o cualquier cosa relacionada al espectáculo, incluso la enseñanza parecía la mejor apuesta en ese entonces, pero de pronto su vida se puso al revés y ahora él estaba bailando por unos dólares para que él y su hijo no estuvieran en las calles.

Aún pensando en lo que vio esa noche, Santana estaba perdida en sus pensamientos completamente y no se había dado cuenta de lo que Kurt y Rachel estaban hablando cuando llegaron al parqueadero del complejo de la castaña. Los dos comenzaron a charlar a mil por hora antes de que bajaran del auto estacionado y Santana rodó los ojos al darse cuenta de lo que pasaba, desabrochó el cinturón de seguridad y salió del auto para encontrarse nada menos que con el ex mejor amigo de Blaine Anderson, Sam Evans.


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- ¿Sombra?

- ¿Sí? – susurró Blaine levantándose de la mesa en la que estaba apoyado. Santana lo había dejado solo hace casi una hora, pero él apenas se movió de ese lugar, se había quedado ahí sin ánimos de nada mientras el resto de sus compañeros iban y venían haciendo shows y sirviendo mesas.

Él sabía que no pasaría mucho tiempo hasta que Vinny fuera a buscarlo por no estar trabajando, pero para su sorpresa no era Vinny sino Brandi quien fue por él.

- Tienes un cliente en la sala cebra – dijo la mujer con la mayor suavidad posible y Blaine suspiró, volviendo a mirarse en el espejo antes de que la siguiera entre el mar de personas. Los fans asiduos de Sombra aplaudieron cuando lo vieron salir de detrás del escenario y él asintió con la cabeza hacia ellos, sonriendo fingidamente mientras caminaba por las multitudes y llegaba de nuevo a la habitación en la que él y Kurt estuvieron charlando.

- El cliente solicitó que pongas la canción "Bump 'n Grind" de R. Kelly.

El color desapareció de las mejillas de Blaine y tragó saliva con esfuerzo, su estómago se revolvió cuando se detuvieron fuera de una sala que para él era muy familiar. Sabía quién era ese cliente, él siempre pedía esa canción de R. Kelly cada vez que iba para que el ojimiel le bailara y le hiciera un trabajo manual.

Según el cliente, esa era la canción de ellos dos, y saber quién iba a estar detrás de esas puertas le erizó la piel por completo al moreno. Tomando una respiración profunda trató de tranquilizarse, cambió el gesto de su rostro a uno seductor y abrió la puerta, su corazón se rompió en pedazos cuando el cliente se sentó delante de él con una sonrisa morbosa.

- Ha pasado algo de tiempo, ¿no es así mejillas dulces?

Así no hubiera visto su rostro lo habría reconocido, sólo había una persona en el mundo que lo llamaba así y sabía que lo que iba a pasar en esa sala sería terrible.


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- ¿Necesitas que me quede más tiempo? – preguntó Avery cuando Blaine entró al departamento.

- Puedes irte si quieres. Pasas de pie todo el tiempo en tu trabajo y luego vienes a cuidar a Landon y aunque me gustaría hacer que te quedes aquí más tiempo, sé que necesitas dormir un poco antes de regresar al hospital – contestó el ojimiel dejando caer su bolsa de lona junto a la pila de zapatos que estaban en el suelo en la sala, suspirando una vez que la bolsa pesada ya no estaba en su hombro.

Avery estaba de pie frente a él, con los brazos cruzados sobre el pecho mientras estudiaba la postura de su amigo. Tan pronto como Blaine entró por la puerta, ella supo que tuvo una mala noche en el trabajo y aunque quería hablar con él al respecto, sabía que cuando eso le pasaba, a él no le gustaba tocar el tema durante un tiempo.

- Está bien, Landon está profundamente dormido, pero tienes que saber que le ocurrió algo.

- ¿Qué le pasó? – preguntó alterado.

- Bueno, él vomitó. No sé si fue algo que comió o si simplemente sentía demasiado calor, porque fue lo que mencionó, pero no tiene fiebre ni nada, así que estoy pensando que tal vez fue porque estuvo corriendo demasiado, sin embargo me gustaría que mantengas un ojo sobre él y si algo pasa me llames enseguida.

Blaine asintió con los labios apretados mientras miraba por el pasillo hasta donde estaba la habitación de Landon. Avery lo miraba tristemente y le acarició el brazo en señal de apoyo antes de tomar su bolso y ponerse los zapatos. Con una despedida tranquila, besó a Blaine en la mejilla, frunciendo el ceño cuando olió el fuerte aroma de jabón en su piel.

No era que tuviera algo en contra de que su amigo sea limpio, pero sabía perfectamente lo que quería decir cuando el moreno llegaba a casa oliendo a jabón, y eso a ella le rompía el corazón.

- Vamos a conversar mañana, ¿de acuerdo? Y no acepto una negativa como respuesta. Te quiero Blaine.

- Yo también te quiero Aves. Gracias por cuidar a Landon esta noche.

- Nunca es un problema. Yo lo quiero. Buenas noches B. Llámame si necesitas algo.

Una vez que Avery salió, Blaine cerró con llave la puerta, recostándose contra la madera pesada mientras cerraba los ojos y rezaba porque el espantoso dolor de cabeza que tenía se desvaneciera. Había sido una noche larga, una de los más duras que había tenido en un tiempo y estaba seguro de que era debido a la ridícula cantidad de cosas locas que ocurrieron en su vida en los últimos días.

Hace apenas unas horas, tuvo que enfrentarse a Kurt y a Santana y ahora temía que Rachel y Mercedes se presentaran también sólo para mortificarlo. Honestamente, no le importaba ver a ninguno de ellos de nuevo. Él no los necesitaba más. Hace años, cuando estaba esperando a su bebé y se encontraba solo y lejos de sus amigos, a veces quería correr donde ellos porque los extrañaba. Sin embargo, ahora que estaban de vuelta en su vida, aunque fuera sólo por unos días, quería que se fueran.

Bostezó y se dirigió por el pasillo a oscuras entrando silenciosamente en la habitación de Landon para encontrar a su pequeño niño acurrucado en una pequeña bola su cama. Verlo así y saber que no se sentía bien rompía el corazón de Blaine.

Avanzó de puntillas hasta la pequeña cama de su hijo, en silencio se arrodilló junto a él, acarició suavemente el cabello rizado de Landon y tocó sus mejillas redonditas. La piel del niño estaba fresca por suerte, así que tal vez no era un resfriado como temía, pero se aseguraría de mantener un ojo sobre él, así que sabía que no dormiría, pero no le importaba. Se agachó y tomó a su hijo en brazos llevándolo cuidadosamente por el pasillo hasta su habitación donde lo depositó suavemente en su cama gigante y se fue a poner ropa limpia.

Mientras se cambiaba, trataba de ignorar las huellas dactilares enrojecidas que cubrían sus huesos de la cadera, así como el enrojecimiento en forma de la palma de una mano que marcaba su trasero. Las lágrimas brotaron de sus ojos mientras pensaba en lo avergonzado que estaba por estar cubierto de marcas como esas. Cuando empezó a bailar, pensó que el trabajo no sería tan difícil, pero a medida que pasaron los años, las cosas cambiaron y ahora estaba atrapado haciendo cosas que nunca se imaginó que haría.

Esas malditas marcas en su piel eran constantes recordatorios de lo mucho que las cosas habían cambiado. Las náuseas se apoderaron de él y necesitaba cubrir su cuerpo rápidamente, así que se puso un pantalón de algodón y una camiseta antes de enojarse más consigo mismo.

Mientras lanzaba su ropa en el cesto, Landon se quejó, moviendo sus piernitas y dándose la vuelta a la vez que empezó a sollozar en sueños.

- Oh, cariño – Blaine murmuró mientras corría por la habitación para meterse en la cama junto su hijo, acurrucándose contra él. El niño se quejó de nuevo, sus pequeñas manos apretaron la camiseta de su papá.

- ¿Te sientes mal bebé?

- Sí.

- ¿Quieres que te lleve al baño? ¿Vas a vomitar?

- No – Su voz sonaba tan débil y quebrada que hizo que las lágrimas que el ojimiel había estado reteniendo salieran y se le hiciera un nudo en la garganta.

Curvó su cuerpo alrededor del de Landon y empezó a cantar la canción favorita de su hijo, aquella que solía cantarle cuando era un recién nacido y padecía de muchos cólicos.

"You are the sunshine of my life…"


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~ FLASHBACK ~

Octubre 2016

El mercado estaba lleno en su totalidad, cientos de personas caminaban por los puestos en busca de las mejores frutas y verduras de otoño. Blaine caminaba entre las multitudes agarrando con fuerza el cochecito de Landon mientras luchaba por cruzar a través del molesto grupo de personas que se detuvieron a hablar delante de él. Estaba cansado, agotado por haber trabajado tan tarde la noche anterior, pero esa mañana era el último día que el mercado estaría abierto, por lo que quería conseguir lo que pudiera mientras tuviera la oportunidad.

- Disculpe, lo siento – dijo luego de empujar el cohecito de una familia que estaba observando las calabazas. Por un momento él estudió las verduras en la bandeja y luego escogió un par y empezó a comprobar su madurez antes de que entregarlas al vendedor y pagar por su compra.

Landon, que había estado durmiendo en su coche, de repente gritó, haciendo que Blaine saltara mientras tomaba la bolsa con las verduras que le entregaba el vendedor. Al mirar hacia abajo, su corazón se detuvo cuando vio un par de ojos verdes muy familiares mirándolo.

- No sabía que eras papá.

¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! Las palabras se repetían en su cabeza mientras miraba al hombre que actualmente estaba de rodillas contemplando a su hijo. Era su peor pesadilla que alguien del trabajo, ya sea un cliente o un compañero de baile, se enteraran de Landon. Siempre había tenido miedo de eso y pensaba que sería terrible encontrarse con un cliente en cualquier lugar, pero ahora, al ver a uno de sus clientes habituales, el mismo que él nunca jamás quería ver fuera del trabajo balbuceando a su hijo, quería vomitar.

Al sentir su nerviosismo, el hombre dio un paso atrás sonriendo a Blaine antes de que señalara con su dedo hacia un lugar tranquilo del mercado en el que uno de los vendedores ya se había ido. Blaine lo miró y luego siguió, apretando los dedos firmemente en el cochecito de Landon, quien había empezado a cantar y observar como su papá lo empujaba a través de la multitud de personas. Una vez que estuvieron más lejos del grupo, el hombre se volvió y ofreció Blaine una sonrisa sincera, mirando nuevamente al pequeño.

- ¿Es por esto que bailas?

Con los dientes apretados Blaine respondió – Sí.

- Él es un encanto. Puedo ver por qué haces lo que haces. Ser padre es duro.

- ¿Tú..?

- Tengo mis propios hijos, aunque están grandes ahora - El hombre sonrió de nuevo y luego volvió a mirar a Blaine - ¿Haces suficiente dinero?

- Hago lo suficiente para sobrevivir.

- Pero, ¿haces lo suficiente para vivir cómodamente?

- No veo cómo eso sea asunto tuyo - respondió entre dientes, ahora cada vez más cansado de la persona que tenía delante. Un minuto estaba disfrutando de un día con su hijo de la compra de alimentos para la cena y al siguiente estaba siendo incómodamente interrogado por uno de sus clientes frecuentes sobre su vida personal. Ese hombre no tenía ningún derecho de hacer eso.

- Sólo estoy diciendo que… tienes un hijo pequeño. Él va a seguir creciendo y a medida que los niños crecen todas sus cosas son más costosas. Así que probablemente podrías ganar un poco más de dinero.

- No creo.

- Eres un buen bailarín, chico tienes talento y eres realmente muy bueno con las manos… Me puedo imaginar lo bien que lo harías con otras partes de tu cuerpo – El hombre miró a Blaine de arriba abajo, percatándose de que usaba un par de jeans, una camiseta y una chaqueta encima.

- Si te decidieras a hacer más cosas en el club, te garantizo que la gente pagaría mucho dinero por alguien como tú. Yo definitivamente sé que lo haría – Dio un paso al frente invadiendo el espacio personal de Blaine mientras le acarició el brazo y su sonrisa se volvió más grande al darse cuenta como el ojimiel se tensó bajo su tacto. - Piensa en ello bebé, ¿de acuerdo?

Luego de decir eso, el hombre se alejó, dejando a un Blaine nervioso y temblando con los nudillos blancos por el fuerte agarre en el cochecito de Landon. El bebé se rió, agitando su diminuta mano como el hombre se dio la vuelta para despedirse de ellos. Una vez que se fue, Blaine se limpió las lágrimas de la esquina de sus ojos, un miedo escalofriante recorría sus huesos al pensar sobre las proposiciones sexuales de ese sujeto frente a su propio hijo.

~ FIN DEL FLASHBACK ~


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- Vamos, Lan, tengo que ponerte tu chaqueta. Sube los brazos. El niño se quejó y arrimó su cabeza en el pecho de su padre mientras éste trataba de deslizar el abrigo. Blaine besó la cabeza caliente de Landon mientras lo levantaba y lo ponía sobre la mesa de la cocina – Vamos bebé, deja que papá te ponga el abrigo para que podamos irnos. Cuanto más rápido lleguemos allí, más rápido te sentirás mejor.

Landon finalmente obedeció, levantando sus bracitos en el aire para que Blaine pudiera terminar de vestirlo. Cargó a su niño enfermo apoyándolo en su cadera mientras agarraba cualquier otra cosa que necesitaba llevar a la clínica con él. Empezó a verificar que llevaba la billetera, el celular, las llaves y el perro Margaret Thatcher, entonces salió del apartamento, cerró la puerta y se dirigió hacia abajo hasta el coche.

El aire de la mañana era frío y sentía la brisa sobre su piel tornándola helada en segundos, lo que hizo que Blaine se preocupara más cuando su hijo colocó su frente contra su cuello y notó que estaba más caliente todavía.

- Estarás bien cariño. Papi te va a ayudar a sentirte mejor – Con una mano abrió la puerta del auto y colocó cuidadosamente a Landon en su silla, se aseguró de ponerle el cinturón y luego se subió en el asiento del conductor para comenzar el largo viaje al pediatra.

Desde que se cambió de su antiguo barrio feo a este que era más bonito, el viaje hacia el pediatra era demasiado largo. No había cambiado de médico porque era muy bueno, pero con la enfermedad de Landon, sabía que definitivamente debía encontrar a alguien que estuviera más cerca.

- ¿Estás bien Lan? – Preguntó mirando por el espejo retrovisor para ver cómo seguía su hijo a lo largo del recorrido. El niño abrió los ojos cansados haciendo una mueca, su piel estaba pálida y las mejillas rojas de la fiebre. La vista rompió el corazón de Blaine.

- Vamos a ir a ver a la tía Avery y su amigo Bob, ¿de acuerdo? Vas a estar mejor – No se atrevió a decir la palabra médico porque sabía que su hijo entraba en crisis cuando escuchaba esa palabra, por lo que llamaba al doctor por su primer nombre.

Avery ya estaba en la clínica esperando por ellos. Después de que Blaine la llamó esa mañana, ella se ofreció a acompañarlo para asegurarse de que lo que Landon tenía no era grave. Honestamente, Avery pensaba que era un virus estomacal de 24 horas o un resfriado, pero Blaine en toda su gloria paternal estaba preocupado por algo más que eso. Así que cuando se despertó esa mañana y sintió que su hijo se acurrucó contra él sintiéndose como un calentador portátil, de inmediato tomó la decisión de llevar a Landon al médico.

- Ya casi llegamos amiguito - Dijo en voz baja cuando el pequeño se quejó una vez más, sollozando con su voz suave porque le dolía el estómago. – Sólo un minuto más cariño – El ojimiel podía ver la clínica más adelante cuando dio una vuelta por la calle, pero justo antes de que pudiera entrar en el estacionamiento, Landon gritó y luego vomitó, sollozando cuando se dio cuenta de lo que pasó.

- Oh, cariño – Blaine murmuro, se estacionó rápidamente y saltó hacia el asiento trasero. Avery estaba saliendo del edificio y corrió al ver que algo pasaba.

- ¿Acaba de hacer eso?

- Sí. Yo iba a entrar aquí cuando empezó a vomitar. Tranquilo cariño - le limpió la boca con algunas toallitas para bebés, mientras su amiga lo desabrochaba del asiento. Cuando su hijo estuvo limpió en su mayoría, Blaine lo tomó en sus brazos con cuidado y lo llevó a la clínica acompañado de Avery para poder explicar al médico todo lo que ocurrió con Landon en las últimas 24 horas.

Más de una hora después, la pequeña familia (Avery incluida), salió de la clínica con diversas recetas y una orden para que Landon permaneciera en cama durante dos días. Él lamentablemente tenía un fuerte resfriado y el médico quería que descansara lo más que pudiera para que no se fuera a sentir peor.

Suspirando, Blaine abrochó al niño que iba adormitado en su silla y luego se despidió de Avery prometiendo llamarla más tarde si se producían cambios en la temperatura o la conducta de su pequeño.

Blaine estaba sentado en su auto con el pecho agitado mientras luchaba por respirar despacio. Se sentía como si todo le caía a la vez, sobre todo en un corto período de tiempo.

El trabajo era duro, sobre todo cuando ese hombre al que tanto detestaba aparecía en la sala cebra, dejar a Landon por mucho tiempo para asegurarse de que no iban a tener ningún problema de dinero era muy duro, y como si fuera poco, la última semana fue probablemente una de las peores que Blaine había tenido en mucho tiempo. Su auto se dañó hace unas semanas, así que Avery lo llevaba a trabajar cuando podía, le acababan de entregar el auto y las facturas fueron mucho más altas de lo que se había imaginado.

También Kurt y sus amigas llegaron y empezaron a molestarlo, por lo que sus nervios se dispararon… y ahora estaba lo de Landon. Era como si no pudiera tomar un descanso, como si la vida pensaba que sería lindo joderlo por un rato hasta que por fin se quebrara.

Y, oh Dios, estaba tan cerca de romperse. Tan jodidamente cerca.

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* Quiten los paréntesis *