* Emily Tobar Patiño El pobre de Blaine ha padecido tanto y sigue pasando por cosas difíciles =( Ya tienen que llegarle cosas buenas porque realmente las merece. Aquí un capítulo para tu lectura nocturna ;)
* Domi Criss Colfer Muchas gracias Domi =) Es muy triste y duro lo que ha vivido Blaine. Landon tiene un fuerte resfriado, pero va a estar bien ;)
Ese hombre debería llevárselo el huracán para que lo deje en paz, porque es un desgraciado que abusa de que Blaine necesita su trabajo.
Hago mi mayor esfuerzo para darles una buena traducción. ¡Gracias infinitas! Un abrazo gigante y muchos besos.
* jeny Kurt tiene que trabajar mucho para lograr conseguir algo.
* Soledad Rodriguez ¡Gracias! Es una linda historia aunque muy fuerte. Blaine y Landon son divinos.
* Moontsee VR Blaine sólo ve la vida en blanco y negro, hace mucho que dejó de tener color para él ='( Han sido desgracias y situaciones difíciles una tras otras y siente que ya no puede más... Y todo lo que le falta todavía por afrontar...
Lamentablemente Landon se enfermó y eso es una angustia más ya que sólo cuenta con Avery y Cooper en algunas ocasiones, pero son pocas.
Kurt tiene que luchar mucho si realmente se quiere acercar a Blaine y a Landon y tratar de hacer algo por ellos, porque sólo quejándose y lamentándose no va a lograr nada.
Ese cliente es la pesadilla del pobre Blaine y aparece con sus perversiones cada vez y cuando complicándole más la vida, ya que abusa de la situación y no deja en paz a Blaine haciendo su trabajo aún más difícil.
Santana tiene demasiados remordimientos por todo lo que pasó y le duele que Blaine tenga que bailar por dinero porque sabe lo que es eso por su mamá. Sam llega a complicarle también la vida. Cada uno de ellos apareciendo en la vida del ojimiel sólo le produce dolores de cabeza.
Besos y abrazos.
* brendaledesma33 Totalmente de acuerdo, Blaine merece que la felicidad llegue a su vida, ya ha pasado por mucho.
* AdrianaBotero2 Lo es indiscutiblemente y se va a ir poniendo más fuerte :S Blaine la ha batallado muy duro.
Ese hombre es un absoluto pervertido que se aprovecha de que Blaine necesita el trabajo =( No, no se acuesta ni con ese cliente ni con nadie, sólo hace trabajos manuales.
Gracias a ti por leer y apoyar!
* Knuth Archambault Me encanta que te encante =) Muchas gracias por todas tus hermosas palabras. Me hace feliz saberlo realmente. Besos y abrazos.
* Michie S Black S ¡Me alegra saberlo! A Blaine "le llueve sobre mojado". Kurt tiene mucho que arreglar ahí y no será fácil.
La versión en inglés tiene 20 capítulos, pero son demasiado largos, así que los he dividido a la mitad (y siguen siendo largos), por lo tanto serán el doble de capítulos.
CAPÍTULO 8
"Nuevos Encuentros"
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Con una respiración temblorosa Blaine salió del parqueadero de la clínica y empezó el largo viaje de vuelta a casa, las manos le temblaban mientras luchaba por mantener la compostura hasta que estuviera seguro en la intimidad de su departamento.
Luego de conducir por una hora, estaba en el ascensor de su edificio con Landon profundamente dormido en su pecho, tenía los ojos cerrados mientras esperaba que el ascensor se detuviera y pudiera llevar a su hijo enfermo a casa, acurrucarse en la cama con él y quedarse dormido a su lado, ignorando al resto del mundo que le rodea.
Cuando el ascensor sonó, exhaló y salió apretando su agarre en Lan con una mano mientras con la otra trataba de sacar sus llaves para abrir la puerta. No fue hasta que estuvo a unos pasos de su departamento que se dio cuenta de que había alguien de pie delante de la puerta, era una persona alta, de cabello claro y que lo estaba mirando directamente a los ojos.
- Blaine.
- No, yo no puedo lidiar con esto ahora mismo. ¡Vete Sam!
- ¿Estás tú…
- ¡Mi hijo está enfermo! No voy a entretenerte o escuchar tus disculpas o lo que sea para lo que estés aquí. ¡Por favor, sólo muévete! ¡No puedo lidiar con esto!
Sam se apartó de la puerta, observando atentamente a su ex mejor amigo empujándolo para poder abrir la puerta. Las manos del ojimiel temblaban mientras trataba de introducir la llave en la cerradura, en el otro brazo sostenía todo el peso de su hijo, quien estaba completamente dormido en su pecho. Las lágrimas brotaron de aquellos ojos color miel, maldiciones eran susurradas de sus labios mientras seguía luchando por meter la llave en la cerradura.
- ¿Necesitas ayu…
- ¡YO NO NECESITO NADA DE TI! – Blaine explotó, gruñendo cuando el llavero se deslizó de sus dedos y cayó al suelo. Landon se retorció en sus brazos sollozando cuando su sueño fue interrumpido por el grito de su padre – Lo siento bebé. Papá lo siente. Te llevaré al interior en un segundo, espera – frotó la mano ahora libre contra la espalda de Landon, Blaine negó con la cabeza y volvió a gruñir antes de empezar a tratar de ponerse de rodillas con el fin de recoger sus llaves.
Sam estaba a dos pasos delante de él sin embargo y ya tenía el llavero en sus manos y empezó a buscar entre ellas la que había visto al moreno tratar de introducir previamente. Con un triste suspiro deslizó la llave en el cerrojo y lo giró esperando hasta que Blaine le indicó cual era la otra llave para el pomo de la puerta. Una vez que estuvo abierta, Sam le entregó a su antiguo amigo el llavero y observó como el hombre se deslizó dentro del lugar pateando la puerta y ésta se cerró detrás de él.
Antes de que la puerta se estrellara completamente, Sam pudo oír la respiración agitada de su amigo que rompió con un sollozo y su corazón le dolió más ya que lamentaba alterarlo tanto.
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~ FLASHBACK ~
Diciembre del 2014
Landon gritó, su pequeño rostro se arrugó y las mejillas se enrojecieron mientras lloraba por un nuevo cambio de pañal. Para ser un ser humano tan pequeño, el chico tenía pulmones que podrían competir con los más grandes cantantes de ópera, lo que hacía a Blaine preguntarse a veces si su hijo crecería para ser un artista como lo eran sus dos padres. Aunque en la actualidad Blaine no había cantado nada.
Era un padre primerizo, estaba solo en una gran ciudad, claro que vivía con Cooper, pero por el momento su hermano todavía estaba filmando algo en Chicago y ni siquiera había estado en casa para conocer a su sobrino, por lo que durante los últimos meses Blaine había estado haciendo todo solo. Landon tenía un poco más de un mes de edad ahora, habiendo nacido pocos días antes de Halloween, y mientras la Navidad estaba a la vuelta de la esquina, Blaine no tenía ganas de celebrarla. Especialmente desde que estaba tan malditamente cansado.
El agotamiento sangraba a través de sus huesos. Sus días y noches los pasaba cargando a su hijo recién nacido que estaba enfermo, llorando junto con el bebé cuando éste gritaba debido a sus problemas de estómago y el hecho de que tenía los más espantosos cólicos. El tiempo pareció fundirse, las horas, días y semanas transcurrían y para cuando el pequeño tuvo un mes de edad, Blaine había olvidado por completo qué día era.
Él mismo todavía estaba sanando desde el nacimiento de su bebé, la cicatriz que estaba en su vientre se estaba curando muy bien pero le producía mucho dolor por el esfuerzo excesivo que significaba ser un padre soltero. Él ni siquiera tenía a alguien que le ayudara a cuidar a Landon mientras se bañaba o comía.
Cada vez que tenía que hacer algo, ponía a su hijo en el portabebés que ataba a su cuerpo para poder llevarlo a donde tenía que ir. O cuando el dolor de la herida era mucho, apoyaba a Landon contra su pecho mientras trataba de hacer la cena o lo que fuera que tuviese en ese momento.
Otro grito que provenía de debajo de él hizo que Blaine bajara la mirada y suspirara cuando se dio cuenta de que su hijo todavía estaba esperando que lo cambie. Se aseguró de que su bebé estuviera completamente limpio y seco y le puso el pañal nuevo. Se lavó rápidamente las manos antes de tomar a Landon y salir del baño público para regresar a la tienda.
Estaba casi fuera cuando se tropezó con una mujer y se disculpó mientras se tambaleaba, apretando su agarre sobre Landon. La mujer también se disculpó mientras levantó la cabeza para ver contra quien se estrelló y fue entonces cuando se reconocieron.
- ¿Enfermera Avery?
- ¡Oh Dios mío! Blaine, ¡qué alegría verte! Oh, oh Dios mío, y Landon ha crecido tanto. ¡Está precioso! – La mujer comenzó a arrullar al bebé y Blaine sonrió, bajando los brazos un poco para permitir que ella pueda mirarlo mejor. Cuando le preguntó si podía cargarlo, el ojimiel se lo entregó con mucho gusto, recordando lo gentil y amable que fue con él y con Landon cuando era su enfermera en el hospital.
Mientras Avery sostenía al bebé, le preguntó al ojimiel acerca de cómo había sido el primer mes, frunciendo el ceño cuando su ex paciente se puso tenso y apenas si pronunció una palabra. Pasó los dedos por los diminutos rizos que decoraban la cabeza del pequeño y cuando comentó sobre ellos, no podía dejar de notar lo triste que el moreno lucía mientras miraba a su hijo – ¿Está todo bien, Blaine?
Le tomó un segundo, como si estuviera pensando en decir algo, pero finalmente se rompió, hablándole de lo duro que todo había sido y cómo lo estaba haciendo todo por su cuenta. En el momento en que terminó de contarle sus penas, ella lo arrastró a la cafetería al otro lado de la tienda, lo ayudó a sentarse y ella se sentó frente a él. – Dime todo – le dijo con voz suave y Blaine le contó desde el principio, le habló de su ex prometido y su ruptura y cómo se enteró de su embarazo justo antes de irse. En el momento en que hablaba de eso, lloró por estar avergonzado de desahogarse con alguien a quien apenas conocía, pero la chica frente a él sólo le tomó la mano y le prometió que lo iba a ayudar.
Había cuidado de él en el hospital y lo ayudó cuando lo necesitó. Le dijo que podrían ser amigos, los mejores amigos. Y a medida que pasaba el tiempo, se convirtieron en eso.
~ FIN DEL FLASHBACK ~
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- ¿Qué voy a hacer Avery? No puedo trabajar esta noche y ellos siguen apareciendo por todas partes.
- ¿Les dijiste que vas a llamar a la policía?
- Se lo dije a Kurt. Los otros simplemente aparecen en el club y esperan que yo hable con ellos. Y no es como si yo sólo pudiera echarlos. Conseguí que Vinny sacara a Kurt la otra noche, pero no va a continuar haciendo eso, él piensa que significa pérdida para el negocio.
Blaine suspiró sosteniendo el teléfono entre la oreja y el hombro mientras metía la mano en el gabinete de la cocina sacando lo que necesitaba para la sopa que estaba haciendo. Podía oír a su amiga gruñendo del otro lado de la línea y él sabía que ella estaba pensando en algo, tal vez trazando un plan para ayudarlo. - ¿Aves?
- No voy a ser capaz de hacer ninguna cosa ya que tengo un turno esta noche, pero puedo ir mañana después del trabajo y permanecer contigo por si alguien vuelve a aparecer. Voy a cuidar a Lan si es que Cooper no puede y en caso de que sí pueda, entonces voy a pasar el rato contigo en el club, y si esos pendejos aparecen van a tener que enfrentarse a mí primero.
- No puedo pedirte que hagas eso, Aves. Tú has estado trabajando muy duro y nunca duermes.
- Tampoco tú.
- Nuestras vidas son completamente diferentes. Tú no duermes porque eres una enfermera y ayudas a las personas. Yo no duermo porque…
- Eres un padre que tiene un hijo al que cuidar.
- Eso no es…
- Tú sabes que es verdad y eso incluye todo lo que haces por Landon así como el trabajo y todo lo demás, así que no argumentes. Te llamaré una vez que termine mi turno y luego voy a verte, ¿de acuerdo? Guárdame un poco de sopa.
- Puedo hacer eso – Blaine sonrió ligeramente, se despidió de su amiga, puso el teléfono en el mostrador y volvió a agitar los ingredientes para la sopa que estaba haciendo para su hijo enfermo.
Landon estaba a varios metros de distancia en la otra habitación, acurrucado en una bola en el sofá mientras veía dibujos animados, sus brazos alrededor de su perro Margaret Thatcher. La fiebre había bajado un poco y su apetito parecía estar de vuelta, por lo que Blaine le estaba haciendo un poco de sopa que esperaba que su niño pudiera comer.
- Hey Lan, ¿necesitas más jugo?
No hubo ninguna respuesta, por lo que avanzó hacia la sala de estar, sonrió cuando se dio cuenta que su hijo se había quedado dormido con la cabeza hacia un lado mientras babeaba por toda la almohada. Se inclinó, puso las mantas sobre el niño y besó su cabello antes de ir a la cocina para terminar de preparar la cena. Mientras cortaba las zanahorias y el apio dejó que su mente divague de nuevo a horas atrás, cuando vio a Sam de pie delante de su puerta. Había sido un shock en el momento, y sintió un poco de miedo al ver a su ex mejor amigo en L.A. años después de que le dio la espalda.
En ese momento quería enloquecer y echarlo al igual que lo hizo con Kurt y Santana, pero con Landon estando enfermo y todo lo que pesaba sobre él últimamente, lo único que podía hacer era pedirle a Sam que se apartara de su camino. Afortunadamente, lo hizo.
Por supuesto, ahora sabiendo que prácticamente todo el mundo estaba en Los Ángeles, por alguna razón hizo que un escalofrío recorriera toda su piel, porque ahora estarían en todas partes con ganas de hablar o pedir disculpas o algo que a Blaine le podría importar menos. Ya lo había hecho tan bien en los últimos tres años sin ellos, así que ¿qué les hizo pensar que él los necesita ahora?
Gruñendo cogió las verduras picadas y las arrojó en la olla hirviendo, aventando la tapa poco después, apoyó su cuerpo en el mostrador mientras miraba a su teléfono.
Con el paso de las horas tendría que llamar a Vinny y decirle que no iba a ir, pero en ese momento, todo lo que realmente quería hacer era mandar a todo el mundo a la mierda, llevarse a su hijo, y salirse de control otra vez. No le importaba, ya no. Él sólo quería estar solo. Era más fácil de esa manera. Cada vez que estuvieron sólo Landon y él (y de vez en cuando Avery), las cosas eran más fáciles. No tenía que pensar en cómo falló en mantener a sus amigos y a un novio en casa, como todo el mundo lo odiaba lo suficiente como para dejarlo ir sin luchar.
Podría estar perdido en su propio mundo haciendo lo que tenía que hacer para asegurarse de que su hijo estaba bien cuidado. Ahora tenía esta nube oscura cerniéndose sobre él que era la posibilidad de que Kurt corriera a casa de su novio, a quien Blaine se imaginaba como un poderoso abogado, y que los dos tratarían de obtener la custodia de Landon y ganarían porque irían a los tribunales diciendo que él era un padre terrible que se desnudaba y les hacía trabajos manuales a hombres al azar.
Entonces él perdería la custodia y no tendría nada por qué vivir nunca más y… "detente", se dijo así mismo y sacudió la cabeza, apartándose del mostrador mientras iba a revolver el contenido de la olla hirviendo en la estufa. Sus entrañas todavía estaban siendo arrancadas en su interior, el estómago lo tenía revuelto mientras pensaba en lo que había en el futuro de él y su hijo ahora que todo el viejo equipo de Nueva York sabía acerca de ellos. Algún día pronto las cosas se desmoronarían una vez más, como siempre lo hacían, como sucedió en New York. Pero cuando el momento llegara, Blaine lucharía para mantener a su hijo seguro y con él, no importa qué. Disculpas o no, él no se iba a ir sin dar pelea. No cuando se trataba de Landon, no cuando se trataba de proteger una de las cosas más importantes en su vida.
- ¿Papá?
- Estoy en mi camino, bebé, espera. Papá está en camino.
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Kurt tomó un sorbo de su café humeante y dirigió su atención hacia fuera a donde la multitud de personas deambulaban por la ciudad, tanto turistas como nativos del lugar, que temblaban en el último día frío de febrero. Para él no estaba tan frío, teniendo en cuenta que había vivido en New York desde hace años y en Ohio durante una década más antes que eso, pero era divertido ver a los californianos enloqueciendo por algo que estaba muy por encima de la congelación.
- ¿Hay alguien sentado aquí? – Una voz preguntó a su izquierda y se dio la vuelta, sonriendo y rodando los ojos cuando notó que Sam estaba de pie frente a él.
- Nop. Estoy tomando un café yo solo. ¡Vaya, qué perdedor!, ¿verdad?
- El mayor – bromeó Sam, dejándose caer en su asiento con una rabieta. Ahora que tenía a alguien con quien hablar, Kurt se alejó de la ventana y miró a Sam, riendo cuando se dio cuenta de que su amigo tenía un café con hielo y un plato lleno de galletas.
- ¿No hay sesiones de fotos esta semana?
- Tuve una la semana pasada. Voy a comer esto porque me siento como una mierda.
- Te sientes como una mierda, ¿por lo que vas a comer galletas?
- Se trata de Blaine, ¿de acuerdo? – Sam musitó con voz tranquila. Kurt inmediatamente se quedó callado, sabiendo que si empujaba más lejos, Sam se rompería y él realmente no quería pasar por eso de nuevo. Bastaba con lo que tuvo que pasar tan sólo tres días antes, cuando su amigo llegó echando humo sobre lo que vio en el apartamento del ojimiel. Según él, Landon estaba enfermo y Blaine estaba a segundos de desmoronarse, algo que debió hacer tan pronto como cerró la puerta detrás de él ese día.
Mientras que Sam estaba molesto al respecto, Kurt mantuvo la distancia y fue a esconderse en la habitación de invitados en donde se hospedaba. Por supuesto cuando el ojiverde lo vio salir lo golpeó, diciéndole después un montón de cosas que el ojiazul no había oído en años. Para el final de la pelea, las emociones seguían al rojo vivo, pero Mercedes, Santana y Rachel estaban en medio de ellos haciendo su mejor esfuerzo para que la rabia que fluía a través de la sala desapareciera.
Le tomó a Sam un tiempo calmarse después de eso, luego se disculpó con el castaño por romperse y lo siguiente que el castaño supo es que estaban hablando de sus remordimientos respecto a Blaine y lo extraño que era que tenía un hijo ahora… un niño que era de Kurt.
- ¿Crees que está de vuelta en el trabajo? – Preguntó Sam sacando a Kurt de sus pensamientos de su pelea anterior. Miró hacia arriba, directo a los ojos de su amigo con una mirada en blanco.
- No tengo ni idea. Fui allí anoche y el portero dijo que aún estaba con permiso. Pensé en ir a ver si todo estaba bien en su departamento, pero… lo hemos estado molestando mucho últimamente y si Landon está enfermo, no quiero estresarlo más. A él o a Landon.
- ¿Alguna vez has pensado en lo que hubiera pasado si hubieras descubierto que estaba embarazado antes de irse? ¿Si él hubiera sido capaz de hablar con alguno de nosotros esa noche?, ¿O si no hubiera apagado su teléfono después de que se fue?
- Desde que vi a Landon esa noche, es en todo lo que he pensado – Kurt hizo una pausa, trazando un dedo por el borde de la taza de café – no me puedo imaginar cómo se sintió traicionado esa noche y luego descubrir que estaba esperando un bebé… Tuvo que haber estado aterrorizado. Yo sólo he estado pensando en lo que nos pasó y lo que nosotros… lo que yo le hice y luego pienso en lo que ha estado haciendo para sobrevivir y lo odio. Odio eso Sam.
- Lo sé. Yo también. Pasé por lo mismo, ¿recuerdas?
Kurt asintió, llegando a robar una galleta del plato de Sam. Ambos hombres discutieron todo el asunto de la separación después de su pelea, y el castaño terminó confesando que Blaine da "sesiones de asesoramiento" en el club, lo que molestó a Sam demasiado. En todo caso, sólo asintió solemnemente y le pidió que continuara, su expresión facial era cada vez más oscura mientras escuchaba al ojiazul decirle sobre lo que vio y oyó en el club.
Toda esa noche se quedaron hablando sobre Blaine y lo mucho que su vida cambió. Al final Kurt estaba exhausto, cargado de tensión emocional y Sam no estaba mucho mejor, lo único que quería era ir a acurrucarse junto a su esposa y envolver su brazo alrededor de ella, cubriendo protectoramente su vientre con una mano mientras pensaba en su propio niño en crecimiento.
Pensar en las cosas que Blaine tenía que hacer para asegurarse de que su hijo estuviera bien atendido, fue desgarrador y si Sam tuviera la oportunidad de hablar con su ex mejor amigo, se disculparía de aquí al sol de ida y vuelta.
- ¿Vas a tratar de nuevo esta noche? No vas a estar en Los Angeles mucho más tiempo.
Kurt se mordió el labio, en respuesta a la pregunta de Sam, mirando a su teléfono que había colocado en el centro de la mesa. – Realmente voy a quedarme aquí un poco más. Alex me llamó y él no va a volver de Praga por otras dos semanas. Él… incluso no creo que nada de eso sea cierto ya. Él se va a estos viajes y no vuelve en meses.
Casi nunca hablamos y cada vez que nos comunicamos es porque él me llama para decirme que va a estar ausente por más tiempo, entonces me envía algo. Rodó los ojos burlándose de sí mismo al pensar en la conversación que tuvo con su novio en la mañana – Para eso me llamó hoy, para decirme que va a estar lejos y que me hizo un regalo.
- Tal vez se siente mal y por eso te envía regalos.
- Eso no quiere decir que quiero recibir obsequios costosos cada vez que eso sucede. Estoy cansado de estar en el departamento solo todo el tiempo. Es como si su trabajo es más importante que yo y siento como si estoy allí sólo porque sí. Me veo bien con él, hacemos una linda pareja, eso es lo que todo el mundo dice de nosotros y eso es todo. Ellos no nos conocen, lo conocen a él y yo sólo soy un accesorio.
- Eso probablemente no es lo que ellos…
- Alex tiene este compañero de trabajo llamado Anthony, es algo así como su jefe, por así decirlo. Bueno, la novia de Anthony es una modelo llamada Valentina y estábamos en una fiesta durante las vacaciones de Navidad en donde todo el mundo comentaba acerca del anillo de compromiso de ella y empezaron a compararlo con el mío porque querían ver el de quien era mejor… y nos pusimos a hablar.
Y ¿sabes qué? Su relación con Anthony es como la mía con Alex. Ella incluso tuvo el descaro de decir que entiende completamente por qué estoy con él ya que ella está con su prometido por la misma razón.
- ¿Cómo es eso?
- Valentina es conocida como una caza fortunas, Sam. Todo el mundo en la industria sabe cómo se enganchó con ese hombre por su dinero y cuando ella aparece en los eventos, la gente habla de cómo ella es la "caza fortunas amante caliente". ¿Sabes lo que significa ese término? – Sam negó con la cabeza – Eso quiere decir que él la llena de regalos costosos y le da una vida de lujos y a cambio ella le da mucho sexo. ¡Y eso es lo que soy para ellos! No soy Kurt Hummel, graduado de NYADA, el que ha logrado etcétera y etcétera. Soy Kurt Hummel el "caza fortunas prometido caliente" de un fotógrafo exitoso.
- Kurt…
- ¿Sabes lo mucho que me enoja que la gente me vea de esa manera cuando trabajé mucho y me esforcé al máximo para graduarme de NYADA y tratar de conseguir estar en Broadway? Pasé mi vida queriendo hacer algo más grande y no lo conseguí. Estaba muerto de miedo de que algún día fuera eclipsado por la persona que amaba y cuando empezó a suceder, me separé de él para detenerlo antes de que ocurriera... ¿Y dónde estoy ahora? Todavía estoy en las sombras.
Sigo siendo todo lo que tenía miedo de llegar a ser y no he llegado a ninguna parte. Ahora estoy comprometido con alguien a quien parece no importarle si no estamos juntos en realidad casi nunca, y la única persona a la que he amado de verdad es un ser humano completamente diferente ahora que se desnuda por de dinero.
Sam se quedó en silencio, sacudiendo la cabeza en negación mientras escuchaba a Kurt hablar con la voz cada vez más quebrada como se iba poniendo más emocional. Gracias a Dios la cafetería estaba llena y el ruido era fuerte por todos los clientes, de lo contrario la gente los hubiera mirado. Sin embargo, luego no le importó lo mal que su amigo se puso y el espectáculo que estaba dando, Sam sabía que probablemente lo mejor para Kurt era sacarlo todo.
Había estado viviendo una mentira durante los últimos tres años, mintiéndose a sí mismo acerca de que estaba bien después de que Blaine se fue cuando la realidad era completamente distinta. Sam estaba allí cuando todo se fue abajo. Estaba furioso de que Blaine desapareciera y culpó a Kurt por mucho tiempo hasta que la culpa finalmente lo carcomió y le mostró que a pesar de Kurt fue el que rompió con Blaine, todo el mundo se podría haber mantenido fácilmente de forma neutral entre los dos y continuar la amistad con ambos.
De hecho, durante un tiempo Sam trató de apaciguar las cosas y mantenerse neutral, pasaba la misma cantidad de tiempo con Blaine que con Kurt hasta que Mercedes comenzó a fastidiarlo por ser amigo del moreno.
Todos hablaban de que el ojimiel había engañado otra vez al castaño y aunque al principio Sam no lo creía, empezó a cuestionarse cuando se dio cuenta de lo deprimido y abatido que estaba su amigo, al igual que lo estuvo cuando lo engañó la primera vez. Para entonces, comenzó a salir más con Mercedes y Blaine fue siendo relegado y antes de darse cuenta, había dejado completamente a su mejor amigo fuera de todo.
Esa noche en la cena con todo el mundo en el loft, había un espacio vacío en la mesa obviamente, pero todos se comportaban como que estaba bien. Bueno, y todo iba bien hasta que el teléfono de Kurt comenzó a sonar. Sam podía recordar todo de esa noche, la forma en que el ojiazul miró su teléfono e ignoró la llamada, luego sonó el teléfono de Rachel, después el de Santana y así con todos los demás.
El suyo fue el último en sonar y luchó como un loco sobre aceptar la llamada o no, el miedo abrumador lo llenaba al no saber si Blaine estaba herido o si estaba a punto de hacer algo estúpido, por eso la insistencia al llamarlos a todos. Tomó su teléfono y estuvo a un segundo de contestar cuando Rachel estiró la mano y se lo arrebató, deslizando el dedo por el botón para rechazar la llamada y no se lo devolvió.
Varias horas más tarde, él y Mercedes estaban caminando en un departamento en silencio y cuando fue a la habitación de Blaine para ver si todo estaba bien, se encontró con más silencio todavía y un lugar completamente vacío, el único elemento que estaba ahí era el antiguo anillo de compromiso de Kurt. Fue uno de los peores días de su vida.
- ¿Sam?
La voz de Kurt lo hizo regresar al presente y miró hacia arriba, parpadeando rápidamente mientras las lágrimas que había estado reteniendo empezaron a rodar por sus mejillas. Se las secó rápidamente y volvió a mirar su café, luego mordió su labio.
- ¿Vas a ir al club esta noche para verlo? – inquirió el ojiverde.
- Sí. Él debería estar de vuelta esta noche. Han pasado tres días. Si no, voy a su departamento.
¿Puedo ir contigo? Sólo quiero hablar con él.
- Sí, claro que sí puedes Sam. De hecho, prefiero que vayas conmigo. No creo que quiera volver allí yo solo.
Sam asintió con la cabeza y observó a su amigo terminar la última gota de su café. Una vez que acabó, ambos se encontraban arrojando su basura en el contenedor antes de dirigirse hacia el mar de gente en la calle. Mientras caminaban, Sam observaba a Kurt y se preguntaba si tal vez un cambio enorme iba a llegar a su vida, un cambio que implicaría a Blaine y tal vez al hijo del cual el castaño apenas se enteró.
Sólo podía rezar para que algo pasara y si lo hacía, que fuera algo bueno. Habían ocurrido demasiadas cosas malas últimamente y estaba harto de eso.
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* Quiten los paréntesis *
